Hola de nuevo! He aquí un nuevo episodio. He tardado más tiempo porque mi internet se rebeló y no me permitía hacer nada... :'( Ha sido duro. Bueno, este es un capítulo con el que he disfrutado muchísimo escribiendo, y espero que a todos vosotros os guste tanto como a mí. De manera que, sin más dilación¡he aquí el miércoles!


Miércoles

Por primera vez desde que empezó esta fatídica semana, me dirijo al instituto con una sonrisa en la cara. Hoy me siento extrañamente feliz, tal vez sea por la amabilidad que me demostró ayer Hyuuga-kun. Aunque al principio me pareció tan borde como el resto de los tíos que conozco (empiezo a pensar que tengo muy mala suerte), Hyuuga-kun parece diferente. Prometió protegerme¿lo hará de veras? Si realmente se atreve a plantarle cara a Sasuke-kun, debe ser o muy valiente o muy estúpido. Sasuke no es más que un estúpido caprichoso¡y yo que le creía diferente! Hemos sido amigos durante años, y por ello atesoraba su imagen dulce y amable, la imagen que yo recordaba desde nuestra niñez, en el fondo de mi corazón, pero la dura realidad y su amargo carácter han resquebrajado mis ilusiones. Supongo… que ya era hora de bajar de mi nube y poner los pies en el suelo.

–Despierta, chica, que estás en Babia.

–¿Eh? Ah, sí. Perdonad, mi amo.

Como todas las mañanas, nos vamos juntos al instituto, aunque hoy parece más calmado, lo cual me permite concentrarme en mis pensamientos. Sasuke apenas ha mirado el cuaderno de ejercicios que le hice. La verdad es que eso me molesta bastante.

–¿En qué estabas pensando? –Pregunta.

–¿Yo? En nada especial.

–Ya. Va, dímelo. Cuéntaselo a Sasuke-kun.

No voy a caer en tu trampa. Podrás hacerme sufrir cuanto quieras, pero lo que está dentro de mi cabeza es mío y sólo mío.

–Me peguntaba qué voy a comer hoy. Como ayer llovía tanto no fui a hacer la compra, y no tengo casi nada en la nevera.

–Ya veo. ¿Y a qué conclusión has llegado?

–Oh, ah… –mierda, me ha pillado– creo que pediré una pizza.

Él asiente desinteresadamente con la cabeza y acto seguido me propone:

–¿Y por qué no te vienes a comer a casa?

Vacilo antes de responder:

–Ni hablar. Seguro que me obligarás a cocinar.

–Claro que no. Esta vez, yo cocinaré para ti.

–Ah, no, eso así que no. Tú cocinas fatal. Tu comida es intragable.

–¿Ehhh¿Cómo te atreves a decir eso de tu amo, insensata? –Pregunta, divertido.

–¡Es la pura verdad, y lo sabes¡El día en que Itachi se vaya de casa te morirás de hambre, porque ni siquiera tú eres capaz de comerte lo que preparas!

–Bueno, es que para eso te tengo a ti¿no? –Noto cómo me ruborizo mientras él explica– Estaremos juntos hasta que acabemos el instituto, y luego, cuando nos toque ir a la universidad, nos mudaremos los dos juntos a un pisito, tú harás Filología y yo Informática… tú cocinarás para mí cada día y yo limpiaré la casa. Pasaremos el resto de nuestras vidas juntos… ¿No es eso lo que habíamos pactado?

De repente, recuerdo ese pacto: un día, cuando teníamos doce años, hicimos la promesa de estar juntos para siempre, ya que de aquellas éramos inseparables. Aquella promesa se fue cimentando poco a poco sobre nuestros planes de vida, siempre entrelazados el de uno con el del otro. Siempre juntos… así habíamos quedado. En aquellos tiempos, jamás se me pasó por la cabeza que mi entonces mejor amigo se convertiría en la cruel y odiosa criatura que desde el lunes se dedica a hacerme la vida imposible.

En cuanto el metro efectúa su parada en la estación correspondiente al instituto, me pongo en pie y echo a correr en dirección a la salida. ¡Le odio, le odio! Por confundirme así, por darme un caramelo después de un latigazo, por ser tan cruel y tan dulce al mismo tiempo… le odio, y a la vez, le quiero… y a quien más odio es a mí misma, por ser tan indecisa.

Me detengo en seco. A lo lejos, en la boca del metro, puedo ver a Hyuuga-kun. ¿Qué he de hacer¿Correr hacia él para que me consuele¿Salir por el otro lado para no verle? De alguna manera, siento que si me fuera con él, estaría traicionando a Sasuke…

–¡Sakura! –Siento un escalofrío en la nuca. Sasuke-kun me ha encontrado– Sakura¿qué te pasa¿Acaso he dicho algo malo?

Eso es jugar sucio, Sasuke. Esta mañana estás demasiado encantador, es como si tuvieras dos personalidades opuestas y hubieras apartado a la perversa para ser tal y como te recordaba. Me engañas… pero no caeré en tu trampa.

Me giro lentamente, mostrando mi expresión más fría, sólo para decirle:

–Vos jamás os equivocáis, mi amo.

Él abre los ojos de par en par, sorprendido, tal vez asustado. Daría lo que fuera por verle sufrir un poco por mi culpa, pero sé que eso no es posible. Si algo le ha afectado, se repone tan rápido como pensaba y sólo responde, con deje frío:

–En ocasiones dices cosas muy ciertas, esclava.

Dicho esto, pasa de largo y camina, completamente indiferente, hacia la boca del metro, en dirección al instituto. Ni siquiera me pide que le siga. Algo más se ha roto entre nosotros, puedo sentirlo.

–Sakura¿te encuentras bien? Estás como en la luna.

Llevo todo el día en mi mundo incapaz de despertar del ensueño provocado por mi extraña esclavitud. Las cosas se precipitan y me da la sensación de que algo está disponiendo mis actos, y yo no soy capaz de intervenir. Sasuke me tiene bien sujeta, de eso no cabe la menor duda. Esta estúpida apuesta ha convertido mi vida en un sinvivir.

–Ino-chan… recuérdame que no vuelva a hacer ni una sola apuesta con Sasuke-kun.

–Nota mental: No permitir a Sakura hacer más apuestas con Uchiha-san –repite ella, divertida.

–Es más: recuérdame que no vuelva a hablar con él en la vida.

–Bueno, por mí no hay inconveniente, pero dudo mucho que seas capaz de hacerlo…

Alzo la cabeza para mirarla a los ojos. Ino me devuelve la mirada, tierna. Como la de una experimentada hermana mayor a una hermana pequeña que se ha enamorado por primera vez en su vida.

–¿Qué quieres decir exactamente… Ino?

–Es muy simple, Sakura-chan. Quiero decir que cuando esta semana pase, él volverá a portarse bien contigo, puede que incluso se disculpe, y entonces todo habrá terminado. Volveréis a ser los de antes.

–¿Insinúas que voy a hacer semejante tontería? –Protesto, indignada.

–No lo insinúo, lo afirmo. Te conozco desde hace bastante, y en cuanto a él… digamos que soy de las pocas que han tenido el privilegio de profundizar en su intrincada psicología. Uchiha-san sabe perfectamente que haga lo que haga, acabarás perdonándole.

–¿Realmente soy tan… pardilla?

–No es que seas pardilla… Simplemente… –Ino suspira. ¿Qué intenta darme a entender? – en fin, Sakura. Es algo de lo que debes darte cuenta tú misma.

Y dicho esto, se larga dejándome con tres palmos de narices. ¿Me estoy perdiendo algo?

El regreso a casa es tan penoso que apenas me atrevo a reflexionar acerca de ello. Sasuke se refugia en su actitud terca y fría como el hielo y ni siquiera se digna a darme órdenes. Por alguna razón, me siento aún más humillada que antes por él. Comienzo a hartarme de esta situación, y me pregunto si realmente podré aguantarle una vez haya llegado el próximo lunes.

–Vaya cara larga que traes, Haruno-san –una voz alegre me saca de mi ensimismamiento. Se trata de Naruto Uzumaki, uno de los mejores amigos de Sasuke, por no decir el mejor.

–Tengo muchas preocupaciones –respondo brevemente.

–¿En serio? No me lo creo. Estás entre los diez primeros de la clase, no tienes hermanos y eres vecina de uno de los tíos más populares del insti. ¿Qué preocupaciones puede tener una persona con una vida tan perfecta?

Le lanzo una mirada esquiva y respondo:

–Es muy fácil decir que las vidas de los demás son perfectas, pero es muy difícil meterte en la piel de otros.

Alzando las cejas, Uzumaki se gira hacia Sasuke y le comenta:

–A ver si le paras los pies a la chica, que está que muerde.

Sasuke sale de su mutismo glacial para responder, con un deje sarcástico que da miedo:

–Descuida, en cuanto lleguemos a casa le daré unos azotes.

Trago saliva y aparto la mirada discretamente. El resto del trayecto lo hacemos en silencio, sin siquiera mirarnos. Al llegar a nuestra estación, Naruto nos despide y se queda en el vagón, pues su casa está tres estaciones más allá. Sasuke y yo abandonamos el tren y caminamos hacia nuestro bloque, con parsimonia. Él no me dirige la palabra y yo tampoco le hablo, así que estamos empatados. Al llegar al bloque, él toma el ascensor sin esperarme, de modo que me toca subir a pie. Al llegar arriba, suspiro mientras saco las llaves, pero oigo un voz conocida dos rellanos más arriba:

–Mañana te pasas a despertarme.

–Sí, mi amo –respondo con resignación.

Introduzco la llave en la cerradura.

–Hoy has estado muy rara, Sakura-chan.

–Ni más ni menos que tú, Sasuke-kun –respondo–. Ahora, si tienes algo más que decirme, baja aquí y hablaremos tranquilamente.

Giro la llave mientras se lo piensa. Finalmente responde:

–No, paso. Nos vemos, Sakura-chan.

Su técnica favorita, cómo no. El "una de cal y otra de arena". Actuar así es su debilidad. Yo detesto esa actitud egoísta y pasota, pero es lo que hay. Habrá que apechugar con lo que venga. Cuatro días, Sakura, sólo quedan cuatro días, y serás libre. Todo es cuestión de aguantar un poco más.

El insistente zumbido del portero automático me despierta. Estaba amodorrada en el sofá de la salita, teniendo un sueño muy agradable. Gruño, mosqueada. Como sea un vendedor ambulante, me va a oír, pero si es de enciclopedias, más.

–¿Sí? –Pregunto por el auricular.

–¿Haruno-san? Soy Hyuuga. Venía a visitarte.

Inconscientemente, esbozo una sonrisa.

–¿Es que no tienes nada mejor que hacer?

–Sí… digo, no… Bueno… lo que intento decir es que… tengo otras cosas que hacer, pero ninguna es tan importante como venir a verte, Haruno-san –balbucea tímidamente.

Noto cómo me ruborizo. ¿Se me está… declarando? Si es así… sólo puedo decir… que las palabras de Hyuuga son mucho más dulces de las que Sasuke jamás podrá pronunciar. Sonrío como una boba. Hyuuga es tan… kawaii

–¿Haruno? –Vuelvo de golpe a la realidad– ¿Sigues ahí?

–¿Quién¿Yo¡Claro! –Respondo nerviosamente– ¿Por qué no iba a estarlo?

–Es que… como no decías nada…

–Lo siento, de repente se me fue la pinza. Anda, sube –presiono el interruptor para abrir la puerta de la calle y cuelgo el auricular. Precipitadamente, me abalanzo sobre la puerta de entrada, con la mano en el picaporte. Nada más escuchar el timbre, abro. Hyuuga me mira, con lo ojos como platos.

–Qué rapidez –comenta.

–Es que solo te espero a ti –respondo con una estúpida sonrisa. Hacer el ridículo parece ser mi especialidad.

Él sonríe, azorado.

–Vaya, eso es… un honor… Que la persona que vengo a ver me esté esperando es como… Dios mío, Haruno, estoy haciendo un ridículo espantoso –se disculpa, sonrojado. Es encantador.

–Como yo, entonces –le tranquilizo con una sonrisa– Anda, pasa, que con el numerito que le estamos dando a los vecinos, parecemos un anuncio de Nescafé.

Él se relaja gracias a la parida. Mientras se descalza, le ofrezco:

–Hablando de Nescafé¿te apetece algo¿Café, té, zumo?

–He traído palomitas y una película. Una comedia romántica americana, es horriblemente mala, pero le hace sentir mejor a uno.

Suelto una carcajada.

–Tienes razón, la profundidad de las vicisitudes de la mentalidad estadounidense, o de que sabor escojo el condón de hoy, son fascinantemente estúpidas.

Él me secunda, celebrando mi comentario. Descubro que su risa resulta tan encantadora como su personalidad.

El resto de la tarde transcurre normal, sin grandes acontecimientos. Ambos evitamos como tema de conversación nuestro diálogo vía portero automático y nos centramos en soltar todo tipo de gracias, coherentes o no, acerca de esa bazofia que se atreven a llamar cine. Las horas transcurren, relajadas, y siento que debo retener un poco más a Hyuuga-kun, como si él pudiera aliviar mis noches de soledad, que aún se alargarán bastantes semanas. Esto de ser hija única es un palo. Le convenzo para que ponga los extras del DVD una vez acabada la película y alcanzo a escuchar, entre risa y risa, el timbre de la puerta. A trompicones, con el diafragma dolorido de tanto reír, abro la puerta, y la sonrisa se borra de mi cara al ver a Sasuke-kun al otro lado del umbral. Me noto palidecer, pues tengo el presentimiento de que algo malo va a suceder.

–¿Te has fumado un cigarrito de la risa, Sakura-chan¿A qué viene tanto gorjeo?

Se me seca la garganta y me siento incapaz de responder. ¿Por qué me siento como si hubiese estado haciendo algo malo? Sasuke alza la mirada sobre mi coronilla y le ve. Me giro fugazmente y observo a Hyuuga ponerse en pie con descaro y sostenerle la mirada estoicamente. Se mantienen así un eterno minuto hasta que Sasuke esboza su más maliciosa sonrisa, cargada de seguridad en sí mismo, y anuncia:

–Hyuuga¿verdad? Qué curioso, no tenía noticias de que os llevarais tan bien.

–¿Y por qué deberías tener noticias tú? –Responde nuestro compañero, frío como el hielo.

–Pues porque, como deberías saber, Sakura es, además de mi mejor amiga, mi… esclava temporal –lanza una mirada de suficiencia y de "voy-un-paso-por-delante-de-ti".

–Eres como un crío, ruin y déspota. Si realmente fuese tu mejor amiga, no sería tu "esclava temporal". Sea cual sea la razón de esta situación, que por cierto me parece una niñería, lo único que hace es rebajarte como persona.

–Oh, no sigas, que voy a llorar… –se burla Sasuke.

–Sólo te lo diré una vez, Uchiha: deja de humillar a Haruno-san. Si no lo haces, tendré que ponerme serio con tus estúpidos jueguecitos… y eso, créeme que no te conviene.

–Hyuuga, no asustarías ni aun bebé, deja de pavonearte. Con Sakura haré lo que me dé la gana porque ella misma se buscó su situación, y nada de lo que puedas decir va a influir en eso. Sakura es mía –dicho esto, Sasuke me rodea la cintura con un brazo y me atrae hacia sí, posesivamente.

Hyuuga-kun alza una ceja, divertido, y comenta:

–…Estás celoso.

Sasuke abre los ojos de par en par.

–¿Qué has dicho?

–Lo has oído perfectamente, pero te lo repetiré. Estás celoso de que Haruno-san se haya hecho amiga de otro tío.

Sasuke logra tranquilizarse, aunque le noto alterado. Sonríe de nuevo, confiado.

–Tú alucinas. No me pondría celoso por una estupidez semejante.

–Lo que tú digas –Hyuuga se encoge de hombros, pero le reta con la mirada.

Sasuke le responde con una mirada cargada de odio, pero justo entonces intervengo yo:

–¡Ya basta! Márchate, Sasuke, por favor. Hablaremos mañana.

Él va a abrir la boca para contradecirme, pero se detiene y simplemente anuncia:

–Sí, mañana hablamos.

Se da la vuelta y enfila por las escaleras, rumbo a su casa. Mañana… mañana, sin duda alguna, será un día muy duro.


Hinaru90: Kyaaaaa! Muchas gracias por tu largo review, me hizo mucha ilusión que fueras la primera :-) Nadie se esperaba semejante papel para Sasuke-kun¿eh? He de confesar que a mí misma me pega más la actitud de "semental" con Itachi que con Sasuke, pero esto es un AU... las reglas del juego cambian xD Respecto a lo de Temari, no tengo en mente profundizar en su relación con Sasuke, la verdad es que la incluí más bien para evitarme la llegada de demasiados personajes nuevos y que así todo quedara "en familia" xD. Posiblemente haya lemon. En cuanto a Neji, es uno de mis personajes favoritos, y aunque mi pareja favorita es el Sasusaku, quién sabe... el Nejisaku también resulta muy jugoso! Según se desarrolla la historia, ya veremos qué pasa al final...

Vicky-chan: Ya ves que llevo ya cuatro capítulos, me alegra que te siga gustando y me honra que te hayas venido directamente a este fic. Estoy muy animada a continuar y ya perfilo próximas desventuras para la señorita Haruno, espero que no te las pierdas ;-)

Nadeshiko-Uchiha: Muchísimas gracias por tus comentarios, me hace muy feliz que te guste tanto :-) Con Gaara pasa más o menos lo mismo que con Temari: le mencioné más bien para evitarme la inclusión de personajes nuevos, además así aparecían todos aunque sea un poquito. Y hablando de lo de la mirada de Sasuke-kun... ¡menos mal que no activó el sharingan! Porque entonces sí que sería un verdadero detector de mentiras...

Sakurasasuke: Me preguntas si a Sakura le gusta Sasuke. ¡Revelártelo aquí le quitaría mucha emoción a la trama! Aún así, ya se empieza a vislumbrar algo, como habrás podido leer en este capítulo. Además, hablo un poco de sus amigos, ya ves que uno de ellos es, evidentemente, Naruto xD Y Neji... es que Neji es mucho Neji (y está como un tren xD). Sasuke sufrirá un poquito a causa del Hyuuga, que ya le tocaba. ¡Ah! Y yo, de imaginarme a Sasuke sin camiseta... ¡uf! Demasiao xD

Be: Me alegra que te guste :-) De momento es Sasusaku pero un poco raro¿quién sabe cómo acabará? Tachán, tacháaan xD

Kuramasesshou¡¿Te subió el ánimo! Sugooooooooi! Me alegra leer eso :-) La verdad es que no creo que el fic sea ni Shikatema ni Shikaino, en éste me he centrado más en el Sasusaku... Introduje a Neji para darle un respiro a la pobre Sakura, que anda que no lo pasa mal! Y ver a Sasuke celoso debe ser un auténtico show... Además, como puedes ver, ya ha aparecido Naruto en la historia. Ojo con él, porque adquirirá importancia en el futuro.

Marion-asakura: Este Sasuke está bastante cambiadillo, sí... espero que sigas leyendo las desventuras de esta pareja :-)

Miho nee.chan: Pero qué malas somos las mujeres! Todas estamos deseando ver celosillo al Uchiha... qué le vamos a hacer, es de lo poco que le falta para ser perfecto xD Con el tiempo mejorará un poco su actitud hacia Sakura-chan. Ya se sabe, la edad, la primavera, las hormonas... xD

Shura: Jejeje, la verdad es que con lo monísimo que es Sasuke-kun, cualquiera le hacía un favor, y si fuese un poco más creído, ya teníamos la personalidad de este fic... xD En fin, espero que sigas el resto de días de esta semana.

Sakata Sakeki: Sí, Sasuke tiene un currículum que vamos... la verdad es que este universo alternativo es un poco raro, un buen día se me ocurrió el argumento y me dije: "¿Y si meto a los personajes de Naruto como protagonistas?", por eso a veces me da la sensación mientras escribo de que no soy demasiado fiel a la serie original... :s Respecto a la relación de estos dos, como podrás ver, en este episodio Sasuke empieza a reaccionar... espero que no te pierdas los últimos días de esta semana!

Nukire: Muchas gracias por los halagos :-) Espero que este capítulo y los siguientes no te decepcionen. Neji es magnífico, es mi tercer personaje favorito (el primero es Sasuke y la segunda, Sakura xD), tranqui que no va a ser el malo en absoluto :-)

Wirny: Tienes mucha razón! Tendré que colarlo por ahí, que el bueno de Neji también se merece su homenaje, no van a ir todas las lisonjas al macarra de Sasuke xD Tomo nota ;-)

Tere-chan: Me alegra que te guste. En principio fue pensado como sasusaku, pero... ¿quién sabe lo que elegirá Sakura al final?

Árbol de cerezo: Bueno, he actualizado en cuanto he podido... espero que te haya gustado este capítulo, yo me divertí mucho escribiéndolo. Sasuke es malo¿verdad? Es que es tan mono que no se puede evitar xD Le pega.

Tsubasa89: Kyaaaa, me alegra que te haya gustado tanto, intentaré no defraudarte con los próximos episodios. La verdad es que hace poco yo también me preguntaba por qué haremos sufrir tanto a Sakura-chan... creo que mi respuesta es: Sasuke nos lo sirve en bandeja con su actitud hacia ella! Es que la muchacha es de lo más sufrida¿eh?

Hinata no Akatsuki: Muchas gracias por tu largo review! Está lleno de dulzura :-D los reviews así le alegran a una el día. Muchas gracias por los ánimos, espero que te haya gustado este capítulo también. Intentaré que siga siendo igual de ameno :-)

Atori-chan: Aquí tienes el miércoleeeeeeeees! Es, de los capítulos que he escrito hasta la fecha, mi preferido. Espero que lo disfrutes tanto como yo :-)

Muchas gracias por los reviews :-)