Mil disculpas por no actualizar pero perdí lo que había avanzado y me toco volver a escribir así que lo lamento por esa razón el fin de semana actualizare dos capítulos seguidos

ACLARACION NO ES UN FIC GIP.

4. FANTASTICO

Un nuevo día en el hospital comenzaba y Quinn tenía miles de cosas por hacer pero Spencer estaba allí con ella ayudándola con el caso, lo malo era que no dejaba de hablar de Rachel, la rubia lo soportaba pero realmente le molestaba escuchar las cosas que decía.

-No se trata de que yo la presione a hacerlo. De hecho, ella me presiona a mí

-Qué traumático para ti. – Señalo hacia la radiografía que estaba analizando - Tejido cicatrizal en la pared anterior.

-Y es como...El tipo de sexo que tienes cuando estás casado. O en la luna de miel, supongo. O como tener sexo con una prostituta. No es que yo haya estado alguna vez con una prostituta, pero...Jesús. Necesito tu ayuda.

-La señora May necesita mi ayuda. La señora May quiere un bebé y, por lo que veo, le doy un 10 por ciento de posibilidades.

-Quizás puedas quitar las lesiones quirúrgicamente. Quinn, estoy enamorada de ella. No sé qué hacer.

-Sería malísima haciendo de Cupido – negó con la cabeza y se sentó en su escritorio.

-Pero ves a Rachel todos los días. Quizás podrías hablarle bien de mí.

-¿Y así las dos quedamos como si tuviéramos 12 años?

-Estoy loca por ella, me está matando es decir, ¿qué quiere?

-¿Qué quiere la mujer con la que te estás acostando? El acertijo mismo de la vida no llega ni cerca del insondable misterio de esa pregunta.

No quería ser su cupido era ridículo y la verdad no era nada buena para eso, estaba cansada de toda la situación pero si algo había que rescatar de todo eso era lo intrigante que era Rachel para ella, cada cosa que escuchaba la dejaba más intrigada de conocer pero debía mantener distancia, no quería arruinar nada y además tenía mucho que perder si lo hacia

-Vamos a empezar con los formularios de ingreso. El procedimiento en sí mismo viene más tarde – decía Rachel quien se encontraba ayudando a la chica de Quinn en el consultorio de la rubia.

-Estar con Quinn frecuentemente se parece a un deporte espectáculo. Quiero decir que atraes atención lo quieras o no.

-Podemos sentarnos ahí, como dos amigas, y llenar los formularios. Nadie tiene por qué enterarse. ¿Qué le parece? – La llevo a la sala de consulta en donde se colocó una bata blanca para prepararse para el procedimiento - Hay revistas, un almohadón. Ayuda si te lo pones bajo las rodillas.

-Ha sido usted tan amable, señorita Berry.

-Llámeme Rachel – le sonrió.

-Le diré a mi Quinn que eres su nueva arma secreta, Rachel – sonrió y se recostó en la camilla.

Rachel suspiro era un poco raro tenerla allí por un lado Quinn le llamaba mucho la atención así que no quería incomodarla así que le brindo la mejor atención posible, estaba consciente de que ambas llevaban una relación muy fuerte así que no estaba dispuesta a estropear nada.

Salió directo hacia su escritorio y encontró a una chica sentada fumando un cigarrillo.

-La doc quería que yo fuera la última esta noche – le dijo tratando de apagar su cigarrillo.

-Claro – respondió algo desconcertada no era una chica común más bien algo desaliñada con un abrigo color rojo y un maquillaje extravagante.

-Santana López – dijo antes de que la morena le preguntara algo

-Veo que ya empezó con los formularios de ingreso.

-Solo la parte del nombre y la dirección. Las otras preguntas, las puede responder usted – se levantó se su silla y le devolvió la hoja con los registros.

-Las otras preguntas son su historia médica.

-¿Qué tal si yo hablo y usted escribe?

-De acuerdo. Empecemos con infertilidad.

-¿Qué significa? – la miro bastante confundida.

-Significa, ¿cuánto tiempo estuvo tratando de quedar embarazada? ¿Alguna vez estuvo embarazada? ¿Tiene usted un historial de abortos naturales?

-Me tuve que "encargar" de tres embarazos, si usted me entiende. Hace dos años, me hice ligar las trompas – mientras le decía eso Quinn entro al consultorio rápidamente.

-Por favor ponga a la Srta. López en la habitación cinco. Dígale a la doctora Hastings que me vea en mi sala de consulta – dijo la rubia.

-El tapón es pequeño, pero a veces ponerlo puede ser un poco incómodo. Un agudo pellizco, aparentemente.

-Bueno, tú me dirás cuando haya pasado.

-No seré el que lo ponga. Va en contra del protocolo del hospital tratar a un miembro de la familia.

-¿Desde cuándo te importa el protocolo?

-Te dejo seguir las reglas así yo las puedo romper. ¿No es ese el trato? – le sonrió a su chica para tratar de calmarla.

-Cuidado, Quinn. Cuidado con hacerme parecer la aburrida – la miro fijamente y muy seria.

-Tú eres la dura, Sofía. Creo que ya lo sabemos desde hace rato – tomo de su mano.

- Señora Masters – entro Spencer.

-Eso debe querer decir que te corresponden los honores, Spencer Quédate un minuto, Quinn ¿puedes? – la miraba muy asustada mientras la rubia solo sonreía para tratar de que se calmara.

- Tengo una paciente esperándome, - se acercó a ella - pero voy a ver cómo sigues más tarde – le dio un beso en la mejilla y se marchó dejando a Sofía intranquila.

-Nadie puede reemplazar a su marido. Pero hice esto muchas veces, y hasta ahora, sin una sola queja. Acérquese hasta el borde para mí.

Era complicado Quinn tenía que aprovechar su tiempo libre para trabajar en su proyecto pero además debía estar al pendiente de su chica pero como siempre gano su trabajo, de esa forma dejo solas a Sofía en el consultorio junto a Spencer para que comenzaran un nuevo tratamiento de fertilidad.

Camino hacia otro consultorio que había sido equipado con las cosas que necesitaría para la prueba allí estaba ya lista Santana.

-Entonces soy tu primer conejillo de indias

-Mi primer conejillo de indias fue el segundo año de mis estudios médicos. Luego vinieron los conejos. Pero sí, usted es mi primer sujeto humano en el día uno de mi nuevo estudio. Aprecio mucho que venga.

-Usted paga – Santana estaba acostada en la camilla ya colocada su bata, pero estaba descubierto su pecho dejando a la vista todo su cuerpo mientras Quinn colocaba los cables para monitorear sus reacciones - Mi madre siempre dijo que terminaría en la silla eléctrica.

-Por algo los franceses la llaman "la petite mort".

-¿Tenemos todo lo necesario?

-Electrocardiograma, electroencefalograma.

-¿Vibrador? Usted no me dijo nada de un vibrador.

-Por eso te sigo diciendo que necesitas una compañera mujer.

-Estoy trabajando en ello.

-¿Al menos tienes revistas?

-Tengo... para hombres.

-De acuerdo.

-Con fotos de mujeres.

- Bien.

- Desnudas.

-Mejor todavía.

- Cuando tengo sexo en mi tiempo libre, tengo sexo con mujeres. Con Britt, de hecho. Britt es mi amante. Así que, ¿quién es tu amante? Seguro amas a alguien.

Claro que la intrigo no sabía que Santana era lesbiana nunca le había comentado nada al respecto así que su cara de sorpresa dijo todo, pero era la única persona dispuesta a ayudarla en su proyecto así que no debía quejarse por nada.

- Estoy casado.

- ¿Eso es una respuesta?

-Eso es mi vida personal que no le interesa ni a usted ni a nadie más. Voy a traerle esas revistas.

Era un tema incomodo tomando en cuenta que las cosas con su chica no andaban bien así que salió rápidamente del lugar y recordó que tenía varias revistas para hombres que podía usar con Santana, camino hacia el pasillo y abrió el armario que contenía las revistas las saco una por una sin percatarse de que detrás de ella Rachel la miraba muy intrigada por lo que la rubia hacia

- La señorita López es una paciente.

-Aprendí hace mucho a no juzgar. Pero me cae bien su esposa. – le dijo y la rubia se detuvo a mirarla - Y está al fondo del pasillo, haciéndose un tratamiento de infertilidad, por lo cual todo esto parece un poco insensible por parte de usted, si se me permite la franqueza.

-La próxima vez que sea franca, quizás también quiera estar en lo cierto. La contraté porque necesito una asistente y porque sospecho que usted tiene un talento especial para este trabajo. Dicho eso, si usted está incómoda, con lo que estoy haciendo aquí, dígalo ahora, y puedo hacer otros planes.

-No estoy segura de qué es lo que está haciendo.

-Estoy conectando a la señorita López para monitorear su pulso, su ritmo cardíaco y sus ondas cerebrales para iluminar a mis pacientes y a la comunidad general, sobre qué le sucede al cuerpo durante la estimulación sexual y el orgasmo. Las revistas son para ayudar con la parte de la estimulación, porque, y esto - señalo las revistas - yo no lo sabía, la señorita López prefiere mujeres, lo cual, siendo franca, me preocupa ya que puede, de hecho, distorsionar los datos.

-¿Por qué distorsionaría los datos? ¿Acaso un orgasmo no es un orgasmo?

-Esa es una de las tantas preguntas que espero responder. Pero como es mi único sujeto, la verdad que no tengo elección, sea cual sea su orientación. Entonces, ¿le interesa el trabajo o no?

-No estoy segura de por qué me eligió.

-Instinto.

-Aun cuando no tengo un título universitario ni sé nada de anatomía o biología.

-Puedo enseñarle.

-Si eligiera una doctora mujer, ella ya sabría todo eso.

- Una doctora mujer nunca querría poner su carrera en riesgo con un tema tan espinoso.

-¿Usted está arriesgando la suya?

-El estudio no está aprobado. Así que, sí...Mi carrera está en riesgo. Pero voy a proceder con ello de todas maneras.

-¿Cómo puedo ayudar?

La sonrisa de la rubia lo dijo todo había logrado convencer a Rachel de unirse a su trabajo y estaba feliz y muy satisfecha quería tenerla en su equipo de investigación así como lo había dicho la había elegido por instinto Rachel no era como las demás chicas, era mucho más interesante e intrigante definitivamente quería tenerla a su lado, claro dejando de lado el hecho de que era sumamente atractiva, era la mujer que necesitaba a su lado.

Rachel estaba dispuesta a ayudar así que se puso en la tarea de buscar candidatas para las pruebas quería ayudar y se le ocurrió contarle algo a una persona que de seguro iba a ayudar la chica que la había ayudado a organizarse en el trabajo Kitty Wilde, sabía que ella estaría dispuesta a ayudarla claro siempre y cuando la morena utilizara las palabras adecuadas para convencerla

-Pero te habrá dado detalles.

-Bueno, sí. Pero es confidencial. Dijo que solo podía hablar de ello con las mujeres que quisieran ser voluntarias.

-Voluntarias... ¿para qué?

-El estudio es acerca del sexo...Cosas que siempre sospechamos pero que nunca se han probado científicamente. Estamos abriendo todo un mundo nuevo. Marcando terreno. Muy excitante, especialmente para las mujeres. Será probablemente el cambio más grande en la vida de las mujeres desde el derecho a votar.

- ¿En serio?

Con eso la había convencido ya tenía una candidata nueva para los estudios y sabía que eso sería una de las mejores noticias para Quinn, después del almuerzo volvió a su trabajo pero estaba muy ansiosa por contarle a las rubia, así que cuando vio a Quinn en los pasillos se apresuró a alcanzarla y con una sonrisa en sus rostro le dijo.

-Nuestra nueva voluntaria empieza mañana.

Pues si eso era eficiencia y con ello estaban listas para empezar con aquel proyecto.

A la mañana siguiente todo estaba listo el lugar los aparatos y sobre todo la voluntaria Kitty estaba lista para ayudarlas con lo que necesitaban hacer

-Me siento afortunada de que me hayan podido hacer un lugar. Rachel me dijo que hay una gran lista de espera para voluntarios.

-Claro. Una gran lista. – Sonrió la rubia mientras la morena la ignoraba mirando los aparatos que habían en aquella sala - En cuanto a cómo vamos a proceder hoy, es importante charlar algunas reglas.

-No es necesario. Rachel ya me las explicó - le respondió muy segura y se retiró la bata que utilizaba quedando completamente desnuda ante Rachel que sonreía y Quinn que estaba sorprendida por todo.

Así que ambas comenzaron con lo que debían hacer, primero colocando los electrodos en el cuerpo desnudo de Kitty para monitorear todo lo que sucedía durante un orgasmo, después de ello dejaron a la chica en la habitación sola para que la prueba comenzara. La prueba era muy simple Kitty debía masturbarse hasta alcanzar un orgasmo y cada dato seria analizado, cada comportamiento y cada sensación merecía un estudio y eso es lo que quería hacer Quinn

-Es interesante. Viendo los datos hay un cuadro muy claro de lo que le pasa físicamente al sujeto. Pero si uno quiere responder una pregunta como "¿cómo se siente un orgasmo para una mujer?" No es tan fácil verlo en los números.

- ¿Cómo se siente? – Le preguntaba Quinn – bueno para ti ¿qué es un orgasmo?

- Si no lo has experimentado en su totalidad es como tratar de describirle la sal a alguien que nunca ha probado sal.

- He probado sal – la miro muy segura.

-No de la forma que yo he probado sal – la miro y sonrió

Sintió como una corriente eléctrica la recorría aquellas palabras no solo la dejaron impactada y muy intrigada sino que eso confirmaba que había tomado la decisión adecuada contratándola como su asistente.

-Adelante.

-¿Cómo se siente un orgasmo para una mujer? - la miro mordiéndose el labio - Fantástico.