Capítulo 3:

"Los primeros pasos"

A la mañana siguiente, todos los Habitantes habían comenzado a desempeñarse en sus nuevas actividades. Ben había sido seleccionado para el grupo de los Constructores, él y otros chicos más se encargaban de poner en condiciones el establo, reparar las goteras y maderas sueltas del suelo de la casa inclinada. El encargado de los Constructores, era Gally.

Aún Sophie no había buscado algo en que trabajar. Simplemente, criar y matar animales para el consumo no era la tarea que más le entusiasmaba. Pero, a pesar de que estar en la huerta le tentaba, había algo más que la atrapaba. Y eso era explorar el Laberinto.

-No, de ninguna manera.-negó Alby, cruzándose de brazos frente a ella.

-¿Por qué no?-inquirió la chica.

-No tengo pensado exponerte a esos bichos mierteros.-

-Créeme, ellos van a hacer más amables conmigo que ustedes.-dijo entre dientes.-Aparte, fui yo la que propuso esto, sería mínimo que me dejasen participar.-

-¿Problemas con la larchita?-preguntó Minho, quién tampoco había buscado una profesión.

-Nada que te importe.-acotó Sophie, cruzándome de brazos.-La cosa es entre nosotros.-señaló a Alby con la cabeza.

-Pequeña garlopa, te dije que no y es no.-sentenció el líder, hinchando el pecho para parecer más alto y fornido.

-Oye.-intervino Newt.-No creo que seas justo con ella.-repuso.-Dale una oportunidad. Si es terriblemente mala, la mandamos a la cocina con Sartén.-

-Una sola prueba.-pidió Sophie, mirando con ojos lastimosos.-Es todo lo que pido, y si soy un fracaso, hacemos lo que dijo Newt.-miró al chico, quién le sonrió y asintió.

-De acuerdo.-la chica rebozaba de alegría.-Hey…-Alby la tomó del hombro.-Sola una oportunidad. Fallas y a la cocina, ¿entendido?-ella asintió con toda seguridad.-Bien, vete antes de que cambie de opinión.-

Sophie se sentía mucho más contenta. ¡Había logrado su cometido! ¡Iría al Laberinto!

-Oye, oye.-la voz de Minho la trajo de nuevo a la realidad.- ¿Sabes correr?-

-¿Perdón?-inquirió con una ceja en alto.

-No hace falta que te disculpes, larchita.-Sophie apretó los dientes.- Digo, propusiste recorrer el maravilloso Laberinto, pero no contamos con mucho tiempo para dar un paseo turístico.-

-Eso ya lo sé.-respondió, rodando los ojos.- ¿Crees que no me di cuenta?-soltó un bufido y se cruzó de brazos. Era sorprendente la rapidez con la que ese chico la sacaba de quicio.-Por algo el nombre de Corredores.-volvió a rodar los ojos.

-¿Siempre eres tan molesta?-preguntó Minho, cruzándose de brazos.

-Oh, no sé, no recuerdo.-sonrió sarcásticamente.

-Oigan, ustedes dos.-intervino Newt.- Parecen una pareja y una muy insoportable.-ambos se miraron con cara de espanto.

-Jamás vuelvas a decir eso, larcho.- gruñó Minho.

Newt rió.

-Buena esa.-Sophie rodó los ojos.-De acuerdo, me apunto a practicar con ustedes para ser Corredor.-informó, colocando sus manos sobre su cintura.-Así que, déjense de coqueteos y muévanse. El entrenamiento empieza hoy.-

La chica suspiró y observo como Minho daba media vuelta y comenzaba a alejarse.

-¿Con que se supone que debemos empezar?-preguntó, colocando los brazos en forma de jarra.

-Bueno, aún quedan un par de horas antes de que las puertas comiencen a cerrarse.-explicó Newt.-Por eso, las aprovecharemos.-antes de que Sophie lo interrumpiese, él siguió hablando.- Noté que casi todo llevamos relojes digitales.-levantó su mano, enseñando el suyo.- Debo de suponer que cuentan con cronómetros.-

-¿A qué quieres llegar?-

-Mi punto es que, utilizando el tramo que nos separa del Laberinto y de la puerta este, podemos medir nuestra velocidad, resistencia y rapidez.

-No te sigo.-

-Mira, las pruebas se basarán en atravesar ese sendero…-señaló el oscuro pasaje que se alzaba a un costado de ellos.-…en una determinada cantidad de segundos.-Sophie ladeo la cabeza, como indicándole que siguiera.- Digamos, tienes diez segundos y en ese tiempo debes ir hasta el inicio del Laberinto y volver al Área. ¿Entiendes?-

-Amigo.-la chica depositó su pequeña mano sobre el hombro de Newt.- Eres un genio.-él sonrió de lado.

-Ni que lo digas…-

-Buena esa.-lo interrumpió.

-Bien, hay algunos larchos que quieren ser Corredores.-anunció.-Iré a contarles sobre mi idea y volveré para reunirme contigo y Minho.-Sophie asintió.- Los veo en la puerta este en diez minutos.-estaba por dar un paso, pero se detuvo.-Oye, no quiero que vayas a la cocina, por lo tanto, no me defraudes y demuestra que mereces ir a explorar el Laberinto.-

Apenas Newt se alejó, la chica salió corriendo. Debía de ir a contarle esta novedad a Ben.

Sabía que el grupo de los Constructores se hallaba remodelando la Aldea, poniéndola o intentando, dejarla en buenas condiciones. No sería un trabajo sencillo, pero entre muchos podrían lograrlo.

-¿Ben?-llamó, suavemente, apoyándose sobre las puntas de sus pies para ver por encima de la polvareda y las tablas flojas.- ¿Ben?-

-¡Ay!-una cabellera rubia se asomó por la puerta. Ben se sobaba la cabeza, mientras miraba con recelo una viga que colgaba sobre su coronilla.- Oh, hey.-saludó.-Me pareció haberte escuchado.-

-¿Te lastimaste?-preguntó Sophie, frunciendo el ceño.

-No, no creo.-él movió su mano por su cabeza para luego colocarla frente a sus ojos.-No hay sangre.-soltó una leve risa.- ¿Y que hay contigo? ¿Conseguiste algo que hacer?-Sophie asintió con mucho entusiasmo.-Vaya, ¡qué bien!-él sonrió.- ¿De qué?-

-Convencí a Alby de ir al Laberinto y probarme como Corredora.-respondió con la emoción impregnándole la voz. A diferencia de su reacción positiva, la de Ben no fue la que ella esperaba.- ¿Ocurre algo?-

-¿Enserio?-inquirió él, enarcando una ceja.- ¿Ir al Laberinto?-

-¿Qué tiene de malo?-preguntó ella, cruzándose de brazos.

-Nada, nada.-respondió él, con vacilación.-Digo, ¿no prestaste atención a las bestias, no?-

-Se nota que tú tampoco.-ella rodó los ojos.-Newt dijo que solo salen de noche y como dije en la reunión, utilizaremos la luz del día y volveremos antes de que cierren las puertas.-Ben suspiró y se pellizcó el puente de la nariz.- ¡Oye!-reprochó Sophie, dándole un empujón.- Vengo a contarte esto porque confió en ti y no me imaginaba que reaccionases así.-

-¿Confías en mí?-de no haber sido por el radiante sol, se hubiera notado como Ben se había sonrojado.

-¡Claro que lo hago!-Sophie alzó los brazos, con una sonrisa torcida.-Fuiste el único que se ofreció a ayudarme cuando estábamos en la Caja.-soltó un bufido.- ¿Vas a apoyarme en esto?-preguntó, tomando una de las manos del chico. Ben tragó saliva y terminó suspirando.

-Claro.-sonrió de lado, secándose el sudor y sacándose el polvo de la frente.- Claro que voy a apoyarte.-Sophie, por instinto o por cariño, lo abrazó.

-¡Oigan, oigan!-una voz escandalosa, hizo que se separasen.- ¡Si van a darse besitos y a planear una bonita vida juntos, mejor háganlo luego de que el sol haya caído!-Gally salió del interior de la casa, con el rostro manchado de polvo.- ¡Tú!-señaló a Ben con el dedo acusador.- ¡Tienes que mover tu miertero trasero adentro y seguir trabajando, pedazo de garlopo!-

-¡Hey!-vociferó Sophie.- ¡No le eches la culpa!-Gally frunció el ceño y se acercó a ella.

-¿Acaso una larcha como tú me va a decir que es lo que debo hacer y qué no?- con una mano, la empujó.

-Oye.-intervino Ben.- No la toques.-

-¿Acaso estás enamorado, idiota?-inquirió Gally, respirando de forma hosca con su nariz.- Te recuerdo que trabajas para mí, chico.-

-Soph.-habló el rubio.-Ve, te alcanzo luego.-

-Idiota.-murmuró la chica, apenas les dio la espalda.

-¿A quién llamaste idiota, larcha miertera?-Gally enroscó sus dedos sobre el brazo de Sophie, reteniéndola.- ¡Hey! ¡Te estoy hablando a ti, maldita…!-la chica dio la vuelta y estampó su puño contra el rostro del chico, justo en el puente de la nariz. Para cuando eso sucedió, la mitad de los Habitantes, estaban presentes. Algunos reían ante la expresión del Encargado de los Constructores y otros murmuraban.- ¡Voy a matarte!-Gally se reincorporó y quiso arrematar contra ella, pero fue detenido por los brazos de Minho y Newt, que venían a detener todo.

-¡De acuerdo!-la voz de Alby, resonó contra ellos.- Creí que habíamos establecido reglas.-se cruzó de brazos y los miró con el ceño fruncido.- Regla número dos: no deben de existir peleas entre Habitantes.-le lanzó una mirada furtiva a Sophie, quién miraba con victoria la nariz de Gally.- Tú, larcha.-la tomó del brazo.-Debemos de hablar.-

-¡Esa chica está loca!-aulló Gally, sosteniéndose el rostro con una mano.- ¡Más te vale que le des un buen castigo!-

-Cállate.-le espetó Newt, llevándolo hacia el interior de la Aldea.

Alby no soltó el brazo de Sophie hasta que llegaron a la entrada del bosque. En cuanto la soltó, ella se sobó la marca de los dedos.

-Supongo que estás enojado.-murmuró, bajando la vista.- De seguro vas a enviarme con Sartén…-

-Cállate.-la interrumpió con voz imperial.-Sí, rompiste una de las reglas…-Sophie asintió.-Por lo tanto, mereces un castigo.-ella hizo una mueca pero permaneció en silencio.-No voy a sacarte tu oportunidad de presentarte como Corredora, pero pasarás la noche entera en el Cuarto Oscuro, ¿de acuerdo?-Sophie volvió a asentir más fervientemente.

-Una pregunta.-Alby le concedió el permiso.- ¿Tan mal te cae Gally como para que me des un castigo tan leve?-el chico solo se encogió de hombros.

-Ahora, vete ante que me arrepienta y te lancé al Laberinto.-Sophie sonrió de lado y se alejó.

*.*.*

La prueba de Newt había resultado para los voluntarios (unos pocos chicos que se habían ofrecido). El que consiguió atravesar el tramo que iba desde la puerta hasta el inicio del Laberinto, había sido Minho que regresó con cinco segundos de sobra mientras que el resto o llegaba justo o pasaba los quince segundos. En segundo lugar quedó Sophie, con seis segundos de sobra y por último Newt con siete. El resto serían Corredores, pero ellos tres serían los Encargados de este nuevo grupo.

-Chica.-habló Newt, cuando el sol comenzó a caer y las puertas estaban a minutos de cerrarse.-Alby dice que ya es hora de que vayas yendo al Cuarto Oscuro.-Sophie se secó el sudor de la frente y asintió, acompañando al chico.-Oye, todos siguen comentando tu hazaña.- ella rió un poco.-Creo que has tenido las agallas de hacer algo que nosotros nos moríamos por hacer desde hace días.-

-¿Soy la primera en poner en su lugar a ese idiota?-

-Exacto.-respondió Newt con una sonrisa ladeada. Caminaron en silencio, viendo como los demás Habitantes daban por terminadas sus tareas y se dirigían hacia las piletas a enjuagarse y prepararse para la cena.-Me encargaré de que alguien te lleve algo de comer.-

-Gracias.-

Llegaron hasta una improvisada prisión subterránea. Lo que retenía al Habitante era una improvisada reja de caña, amarrada con un grueso hilo y sujeto a las paredes de un pozo de tierra.

-Bueno, no es tan malo como parece.-murmuró Newt, rascándose la cabeza.- Pero, al fin y al cabo, es solo una noche; si es que no rompes otra regla, claro.

-Ya aprendí la lección.-repuso Sophie. Él desató el grueso hilo y corrió la reja de caña, permitiendo el paso.

-Las damas primero.-ella rodó los ojos y saltó el escalón bajo, hasta que quedó a la altura de los pies de Newt.- Bien, vendré a sacarte con las primeras luces del día. Mañana nos adentraremos un poco en el Laberinto, pero no estaremos por mucho tiempo.-

-Eso es genial.-comentó Sophie, mientras él cerraba la reja.-Entonces, nos vemos mañana.-Newt sonrió de lado, mientras su rostro se teñía con las últimas luces del día.- Espera.-lo llamó, antes de que se vaya.- ¿Cómo quedó el rostro de Gally?-Newt rió.

-Chica, le dejaste la nariz como una miertera papa.-

Luego de que la noche hubiera caído por completo, Sophie escuchó el parloteo animado de los Habitantes dentro del comedor, disfrutando de la cena de Sartén.

La chica apoyó la cabeza contra la pared, dejando que los rayos de la luna chocasen contra su rostro y las palomillas nocturnas, sobrevolaban sobre los ácaros que producían la tierra.

-Hey.-una sombra la cubrió en su totalidad.- ¿Estás despierta, larchita?-Minho.

-Aún lo estoy.-

-Pues, felicitaciones.-dijo, arrodillándose frente a la reja y depositando un par de cosas a su costado.-Creo que voy a empezar a respetarte, chica.-Sophie soltó un bufido y se acercó hacia el gran escalón que daba a la entrada del pozo.- Deberías de ver la cara de Gally.-Minho soltó una carcajada.- Newt afirma que se parece a una papa enojada y una muy fea.-Sophie rió apenas.-Cómo sea, te traje la cena.-por entre los huecos de la reja le pasó algunos sándwiches, una taza de agua y una manzana.- Lamento si es algo pobre, pero es lo máximo que me dejó traer Alby, antes de que el Señor Cara Papa montase una escenita.-él rodó los ojos.-Si hubiera sido tú, le habría dado más que un solo puñetazo, no sé, hubiera agarrado un palo o algo.-

-Lamento informarte que no soy tan salvaje.-repuso ella, dando un tímido mordisco al sándwich de jamón y queso.-Igual, su provocación fue leve, por lo tanto le correspondía un golpe leve.-

-¿Leve?-repitió Minho.-Jeff y Clint aseguran que le jodiste algunos cartílagos de la nariz y que serán imposibles de arreglar. Eso es lo que tu llamas leve.-soltó una nueva carcajada y se sentó junto a la reja.

-Bueno, tal vez si me hizo enojar.-

Ambos quedaron en silencio mientras Sophie comía el segundo sándwich.

-Oye, estuviste bien en las pruebas.-comentó Minho.-Me sorprendiste, al parecer si sabes correr y vaya que eres rápida.-

-¿Siempre eres de subestimar a las personas que no conoces?-inquirió ella, con una ceja en alto.

-Oh, no lo sé, no recuerdo.-replicó Minho. Sophie soltó una gran carcajada y cayó en cuenta de algo: por primera vez, en dos días, podía entablar una conversación decente con Minho sin insultarse de por medio.