¡Hola de nuevo! Vamos avanzando lento pero seguro. Les pido paciencia con esta historia y con la otra, voy lo más rápido que puedo, e intentaré actualizar lo más rápido posible en ambas, es una promesa
Besos y abrazos
.
.
.
Pasaron todo el día en casa de Ino, hablaron sobre todo y nada, salieron de ahí cuando ya había anochecido, Sakura se disculpó profusamente con Yamanaka-san por los desperfectos en la puerta y se ofreció a pagar los daños, pero la madre de Ino se negó fervientemente a aceptarlo, Inoichi-san se encargaría de repararlo. Agradeciendo todas por su hospitalidad, caminaron hasta donde sus caminos se separaban y se despidieron para cada una ir a casa, la pelirrosa caminaba cansada, de verdad tenía mucho sueño, pero no tenía ganas de llegar a su casa a dormir, las noches eran un suplicio, lo único que la animaba era que se encontraría con sus padres para la cena, ellos siempre lograban distraer su mente con sus conversaciones inusuales y muy animadas. Un viento frío pasó sobre la calle desierta, se estremeció por la frialdad de este
Corre - detuvo sus pasos, era la misma voz que escuchó en sus sueños - Corre - se quedó inmóvil temblando, no podía ser, se suponía que solo eran sueños ¿Cómo podía estar escuchando la voz mientras se encontraba despierta? Sintió que algo soplaba su cabello y un grito aterrador se escuchó detrás de ella. Sin pensarlo echó a correr con todas sus fuerzas en dirección a su casa, dejando atrás el eco de ese grito que le heló hasta el alma. Llegó a su casa en cuestión de minutos, al intentar abrir la puerta estaba tan asustada que las llaves resbalaron de sus manos, con una maldición se agachó para tomarlas y por fin pudo entrar, cerró con un portazo y recargó su espalda contra la puerta mientras intentaba normalizar su respiración, aún le temblaban las piernas por el susto, valiente kunoichi estoy hecha, se recrimino, pero no pude evitar correr ¿Qué demonios fue eso?
-Sakura, la cena esta lista - su madre se asomó por la puerta que llevaba a la cocina y frunció el ceño cuando miró a su hija - ¿Te encuentras bien, cariño?
-Sí, estoy perfectamente - no deseaba preocuparla, pasó a un lado de su madre en dirección a la cocina - cenemos
-¿No te vas a cambiar? - era muy raro que cenara con la ropa de calle puesta, siempre lo hacían todos en pijama
-No, así estoy bien - la verdad era que la pelirrosa no quería estar sola, aún sentía ese soplido en su cabello, era como si alguien detrás de ella estuviera respirando muy fuerte, se estremeció al recordarlo, no, en este momento lo último que quería era estar sola, aunque fuera un minuto
La cena con sus padres fue lo de siempre, Mebuki seguía un poco alarmada por el comportamiento de su hija, pero para tranquilizarse a sí misma se convenció de que probablemente era por la carga de trabajo en el hospital
-¿Tienes alguna nueva misión, hija? - preguntó Kizashi
-No por ahora - movía la comida de un lado a otro sobre el plato - pero podrían encomendarme alguna en cualquier momento, ya sabes cómo es esto
-Lo sé, y más aun siendo una de las mejores ninjas de la aldea, no, no, del mundo entero - Mebuki soltó una carcajada y abrazó a su hija
-Papá - se retorció entre sus brazos - no lo soy
-Por supuesto que lo eres - debatió su madre - te ha entrenado la mismísima quinta Hokage
La pelirrosa sonrió con afecto, nadie como sus padres para hacerla sentir mejor
Terminaron de cenar entre conversaciones muy amenas y cuando se retiró a su recamara se encontraba de mucho mejor humor
Lamentablemente su suerte no duró demasiado, esa noche también soñó.
Se encontraba a mitad del bosque corriendo, desde hace días había guardado fuerzas para poder escapar, tenía un miedo atroz de que Él la encontrara, se prometió que si la atrapaba, ella misma acabaría con su vida de una vez por todas, de ninguna manera regresaría a sus crueles garras, prefería morir
Sakura despertó jadeando, de nuevo ese sentimiento de angustia se asentaba en su corazón ¿Qué significaba aquello? quería que la dejara en paz, se encontraba cerca de colapsar mental y físicamente
Corre - de nuevo escucho un susurro, parecía venir de todos lados - corre
-¿De qué tengo que correr? - susurró a la nada - Háblame, me estas volviendo loca
Jashin - La voz se fue desvaneciendo después de eso ¿Quién demonios era Jashin? y ¿Por qué diablos ella tenía que correr de él?
Sabiendo que no podría dormir decidió hacer lo que siempre hacía cuando necesitaba poner en orden sus pensamientos, tomó una hoja de su escritorio y comenzó a relatar los síntomas que había desarrollado durante todos esos días
-Pesadillas, falta de sueño, falta de apetito - susurraba mientras iba escribiendo - Alucinaciones ¿lo son de verdad? una voz que me habla en sueños y también cuando estoy consciente, me dice corre. Jashin - remarco ese nombre - Correr de Jashin
La verdad es que viéndolo escrito si parecía que estaba lista para un hospital mental, pero era todo cierto, no podía ignorar todo lo que le había pasado ni lo que sentía. abrió la ventana dejando que el aire fresco entrara y se sentó sobre el marco, simplemente se mantuvo ahí hasta que el sol salió y las personas empezaron salir de sus casas para realizar sus labores diarias.
Era el día de despedir a Asuma-sensei, sería un día triste.
Se retiró de la ventana para ducharse y alistarse correctamente para el funeral
Fue sumamente triste, Konohamaru lloraba con suma tristeza y Kurenai parecía estar adormecida al igual que él equipo diez, todos notaron la falta de Shikamaru, pero lo achacaron a su tristeza, tal vez sería demasiado para él tener que despedirse de su sensei frente a demasiadas personas. Todos se retiraron a sus casas pasado el servicio. Ino estaba más calmada, y Sakura decidió que sería bueno para ella estar sola ese día, había dolores que no se podían compartir con otras personas, quien los sufre tiene que tratar con ellos por su cuenta
La pelirrosa al no querer estar sola, prefirió visitar el campo de entrenamiento del equipo siente, por regla general lo evitaba lo más que podía, así como el puente donde solían esperar al vago de Kakashi-sensei, pero ese día sentía la necesidad de estar cerca de su equipo, de sus recuerdos; se sentó frente a los tres troncos donde habían pasado la prueba de Kakashi, le parecía que eso era muy lejano, y de hecho así era, tanto que algunos de sus recuerdos se desdibujaban en su mente. ¿Qué estás haciendo ahora Sasuke? - suspiro - realmente te necesitamos en este momento, te necesito. Tu sabrías que hacer, ahora mismo no confío en mi buen juicio
Dormito frente a la sombra de un árbol y, sorprendentemente pudo descansar mejor que cualquier otra noche, parecía que estar llena de los recuerdos de su equipo alejaba las pesadillas y los malos pensamientos, se sentía protegida
pasaron un par de días donde todo fue una repetición de lo mismo, despertar sobresaltada por una pesadilla que no recordaba, salir temprano de casa por qué tenía un día muy ajetreado en el hospital, consulta tras consulta, darse un descanso para comer un par de bocados, regresar al consultorio, salir sumamente cansada e irse a la cama sin cenar, realmente no tenía hambre y su cuerpo le pedía a gritos un poco de descanso, lamentablemente las pesadillas solo le concedieron un par de horas de sueño reparador.
Al tercer día se despertó como ya era usual, la única diferencia fue que afuera de su ventana había un halcón que tocaba el vidrio con su pequeño pico. Dándose prisa se acercó a la ventana para abrirla y dejar entrar al ave, esta entró diligentemente y dejó un pequeño pedazo de papel sobre su escritorio, justo encima de la hoja donde había escrito sus malestares
le ofreció un pedazo de fruta seca que siempre tenía sobre su mesita para ocasiones como esa y después la hermosa ave salió rápidamente por donde había venido. Desdobló el papel y este solo contenía una orden para presentarse en la oficina del Hokage lo más rápido posible. Sin perder tiempo, se vistió adecuadamente y se dirigió rápidamente a donde era demandada su presencia
Al llegar la Hokage le informó que el equipo Diez en compañía de Kakashi habían partido en búsqueda de los asesinos de Asuma, y que debido a la cercanía con el equipo y además que sus habilidades se compenetraban realmente bien, había decidido enviar al equipo Kakashi como refuerzo, por supuesto, eso solo ocurriría si Naruto podía terminar su entrenamiento dentro de las próximas veinticuatro horas, la pelirrosa estaba convencida que Naruto lo lograría. Tsunade le concedió el día libre a su alumna, ordenándole descansar, se veía más agotada que el ultimo día que la había visto, incluso se miraba más delgada, no le gustó en absoluto y a punto estuvo de cancelar la misión por qué ella no se encontraba bien, pero recordó la conversación que había tenido con Shizune, si los instintos de Sakura le decían que se alejara de la aldea, tal vez el peligro venía desde dentro, así que resolvieron que enviar al equipo Kakashi era lo más factible.
Sakura se retiró de la oficina para informar a Naruto y Sai de la nueva misión, aunque no estaba demasiado segura de poder cumplir la última orden de su maestra
Fue con Naruto, Sai y el capitán Yamato para informarles de las nuevas noticias, Naruto, como se esperaba, al escuchar la condición para poder tomar la misión, se prometió completar el jutsu en menos tiempo del que la vieja le imponía
Sakura se quedó un par de horas mirando su entrenamiento, pero al sentirse más cansada se retiró de nuevo al campo de entrenamiento, espera tener la misma suerte que hace unos días, se recostó bajo el mismo árbol que antes y por fin pudo disfrutar de un sueño tranquilo, parecía que ese sitio era su lugar seguro
