Disclaimer: Los personajes pertenecen a la maravillosa Rumiko Takahashi, la trama viene de nuestras locas mentes.
Tema Del Día: Una noche "inolvidable"
Encargada: MsVerisho
¿Cómo sería una noche de solter s?
Le dolía la cabeza con tal intensidad que no podía soportar, los rayos del sol empezaron a ensañarse en su rostro obligando a recuperar su conciencia y al sentir una respiración tan cerca de su rostro no pudo evitar abrir sus ojos y ponerlos como platos al ver a la persona que estaba durmiendo a su lado en un efímero abrazo:
Koga.
¡¿Qué demonios pasó anoche?!
…..
No podía parar de vomitar, sentía que su cuerpo no resistiría más y no solo se sentía mal física sino mentalmente, después de todo no podía parar de quebrarse la cabeza buscando una explicación, no podía parar el picor de su cabeza.
¡¿Qué demonios pasó anoche?!
UN DIA ATRÁS…
Kagome se encontraba Nerviosa, más que nadie, la única emoción que podía compararse en este momento era la felicidad pues mañana sería el día más importante; el momento que iniciaría esta etapa que debía enfrentar el resto de su vida: Su boda.
Así es, mañana era el tan esperado día para ambos, por fin unirían sus vidas en la celebración sagrada del matrimonio, ya nada se podría interponer en su relación.
Inuyasha por su lado estaba inquieto, no había visto a Kagome desde hacía casi un mes, y es que a las sacerdotisas se les debe hacer un ritual de purificación y no se le permitía verla hasta mañana.
La joven se encontraba lejos de la aldea, en una cueva para ser mas especifico, con manantiales de agua subterránea y una cosecha que proveía el alimento, no había podido salir, hasta el día de hoy, tenía el día libre para que mañana estuviera relajada, totalmente libre, podía hacer lo que quiera, excepto que no se le permitía ver a Inuyasha. Se encontraba caminando por el bosque, cuando se encuentra con una presencia un tanto perturbadora.
—Pero si eres tú, Kagome. ¿Qué haces por estos lados del bosque tan sola?
—Ayame, que gusto verte, bueno lo que pasa es que mañana me caso, así que estoy en purificación – la lobita al oír las palabras "me caso" sintió un alivio inmenso ya que en cierto modo seguía desconfiando de la Azabache, mas sin embargo al ver la sonrisa de la chica, no pudo evitar animarse por ella
—Ya veo, muchas Felicidades, supongo que vas camino a la celebración.
—¿Eh? ¿Celebración?
—Por supuesto – dice golpeando la palma de su mano con su puño – es costumbre celebrarlo, el día antes de tu boda, que es el último día de tu soltería.
—Ya veo… como una despedida de soltera – al ver la cara de la loba aclaro – así le dicen en la época de la que vengo
—Eh… pues digamos que si, ¿No piensas Celebrarlo?
—Me temo que no tengo nada en mente
—¡Entonces no hay nada más que decir! ¡De eso me encargo yo! – a Kagome le salía una gota de la cabeza mientras veía la emoción de la loba
—Ehh Ayame… ¿Encargarte de que precisamente?
—¡Pues de tu despedida de soltera, Baka! Te prepararé una fiesta inolvidable, casi tanto como la mía – sus ojos brillantes y sus puños abrazados en el aire le hicieron ver la sinceridad de la joven loba y prefirió no contradecirla ni hacerla enojar – nos vemos en la noche en el claro, al lado de la bifurcación* con las grandes rocas.
—Está bien, como digas
—No te preocupes, será una noche para recordar – le dijo guiñando un ojo y salió corriendo a toda velocidad, no sabía por qué, pero Kagome tenía un mal presentimiento
Al otro lado, se encontraba Inuyasha, estaba de misión con el Monje Miroku exorcizando un demonio en una aldea cercana, una misión fácil, y muy bien paga, se repartirían las ganancias por igual a pesar de las insistencias del monje de que tiene una familia que alimentar
—Vamos Inuyasha, mira que son 3 hijos
—Quien te mando a reproducirte como conejo, además debo llevarle provisiones a Kagome ya que vamos a formar nuestra propia familia – el hanyou no pudo evitar el sonrojo de sus mejillas.
—Pero si es cierto que mañana te unes con la señorita Kagome, vamos que yo seré quien los una
—No puedo creer que se te haya olvidado
—Ehh pero si me distraen mis 3 pequeños y… - una presencia los detuvo
—Apesta a lobo… parece que es en tu casa, andando
El par de chicos salió corriendo y se encontraron una gran sorpresa al ver salir de la casa del monje a la Joven Ayame.
—Oh pero que divertido… mejor me voy – dijo la loba con una sonrisa para salir y dejar solo un camino de polvo detrás….
—¿Qué ha pasado, Sango? – Pregunta el monje mientras entra a su hogar seguido de Inuyasha y toma a sus gemelos en sus brazos
—Excelencia, que bueno que ha llegado, le informo que esta noche saldré y se debe quedar con los pequeños
—¿Qué cosas estás diciendo Sanguito? – dijo con cara de horror imaginándose de niñera el solo
—Como Ayame le hará una fiesta de despedida de soltera a Kagome, yo también iré
—¡¿Qué?! – grita el hibrido mientras un monje Miroku trata de calmar a su pequeño en llanto que acaba de despertar su amigo – ¿cómo que Kagome se va de fiesta?, claro y yo acá desesperado esperándola como un tonto
—Ay no seas melodramático – dice agitando la mano restándole importancia – Mejor me voy Yendo, que le ayudaré a Ayame con los preparativos – la morena salió sin más dejando a un extrañado Inuyasha y un confundido Monje…
No lo podía creer, ¡Ayame si que se había lucido! Un hermoso jardín lleno de pétalos de rosa blanca y botones de cerezo adornaba el ambiente.
—¡Muy bien, Que empiece la fiesta!
No sabía cómo pero Ayame invito a MUCHAS chicas a la despedida, muchas eran desconocidas, incluso se sorprendió de ver a la pequeña Rin, cosa que la Loba excuso diciendo que todas las mujeres estaban invitadas y Rin ya no era una niña… entre música, juegos y demás, la joven sintió mucha sed y Ayame le ofreció una deliciosa Bebida, muy dulce
—Esta deliciosa, pruébala Sango – dijo ofreciéndole un trago a su eufórica amiga que se lo bebió de un sorbo
—Oigan es un licor, no deberían tomarlo tan rápido porque es muy engañosa – pero no la escuchaban, el delicioso sabor de la bebida junto con la poca capacidad con la bebida de las jóvenes las convirtió en unas ebrias rebeldes
—¡Vamos Sango! ¡Es hora de mostrarles como se baila! HIP
—¡Andando Kagome! – a la pobre loba se le vino a la cabeza que esto iba a ser un pequeño caos…
Los dos Hombres estaban más que disgustados, uno por que su pequeño estaba dando dificultades para dormirse, el segundo sentía una ira extrema porque estaba allí cuidando a unos pequeños mientras su prometida andaba de fiesta.
—Por fin se ha quedado dormido
—Vaya, no entiendo como soportas estos chiquillos Miroku, son tan agotadores
—Inuyasha, entiendo que estés enojado, pero no es razón para desquitarse con los pequeños
—¡Es que no es justo! Si ella está de fiesta lo mínimo es que yo este divirtiéndome también, Pero ¡todo es culpa de ese lobo! ¿Cómo no es capaz de amarrar a su mujer?
—¿Por qué no te diviertes tu también? Qué te parece si nos vamos de cacería
—Me parece bien, quisiera comenzar por un lobo jejeje
5 Minutos después habiendo dejado a los pequeños al Cuidado de Shipou, se dirigían a la cueva del lobo, mientras en la aldea, un visitante se extrañaba de que no hubiera nadie, y decidió ir a buscar a su protegida…
En medio de la fiesta, Kagome estaba cantando mientras sango danzaba haciendo piruetas, Ayame se había rendido y había decidido dejarse llevar por el ambiente. Solo fueron interrumpidos cuando una aldeana Grito:
—¡Ay por Dios!, ¡qué guapo! – la mirada de todas se dirigió al recién llegado, cabellos largos plata, unos hermosos ojos miel, uñas afiladas y una piel marmolea contrastada con unas líneas y una luna en su frente.
—¿Acaso no es el amo Sesshomaru?- Pregunta una "animada" Rin después de haber tomado ese rico ponche que tanto le había gustado a Kagome-san - ¡Señor Sesshomaru! ¡Venga con nosotras!
—Rin ¿Qué te pasa? ¿Has bebido? – pregunta un serio pero preocupado Yokai, al ver a su protegida "pasada de tragos"
—No le ha pasado nada – se acerca una loba y lo toma del brazo, estaba a punto de romperla en pedazos cuando su otro brazo es atacado
—¡Cuñado! ¡Qué emoción que estés con nosotras! – una Kagome con las mejillas sonrosadas y el cabello en punta lo estaba tomando por sorpresa "¿acaso esa es la mujer de mi hermano?, menuda sorpresa, está completamente ebria"
—¡Pero qué bien! Hipa Sango apareciendo – no está de más que un hombre guapo nos acompañe
—Que insolentes son – decía un monstruo verde escondido detrás de los arbustos – tienen suerte de que mi amo bonito no las haya matado de inmediato. "el amo se ha vuelto muy bondadoso"
—Vámonos Rin, esto no es lugar para una niña como tu
—¡Pero Amo, si la fiesta apenas comienza! – EL yokai se sorprendió de la desobediencia de la joven y antes de poder protestar – Vamos ¿Por qué no se queda a divertirse con nosotros?
—¡Si! - Gritaron todas las mujeres y entre un montón de Gritos, cientos de manos vinieron a abrazarlo, notó a su "cuñada" también tocando demasiado, se dio cuenta que no podía discutir mas y en un santiamén desapareció.
Las chicas se sintieron desoladas, pero luego de un alegre grito de Kagome
—¡LA FIESTA DEBE CONTINUAR!
"Estúpida humanas, correrá sangre por permitir que Rin este en estas situaciones"
Y es que aunque no lo haya admitido, el gran Sesshomaru sintió miedo…
Inuyasha había llegado a la cueva del lobo y después de golpear a un par de lobos había logrado llegar a su objetivo
—Mira perro, Ayame puede ser mi mujer, pero es el ser mas terco y obstinado.
—Que pulgoso tan inútil, mira que permitirle hacer una fiesta con mi futura esposa
—No seas inmaduro, déjala disfrutar
—Recuerden que también esta Sango con ellas, así que estoy Koga, Inuyasha solo está preocupado por Kagome
—Hmp – Fue la respuesta del Orgulloso hibrido
—Ya veo. ¿Entonces porque no la buscas?
—¿Por qué habría venido a ti, si supiera de antemano en donde se encuentran?
—Inuyasha, recuerda que no puedes verla hasta el día de mañana – comenta el monje y el Hanyou casi se infarta de recordarlo
—Bueno – interrumpe el lobo – Después de la media noche ya es mañana, además, no quiero que Ayame se meta en problemas, ella tiende a ser muy "alegre en las fiestas" irés con ustedes
—Como quieras lobo
—Sigamos su olor, andando perro, monje– menciona el aludido
Lo que ellos no sabían es que Ayame ya tenía pretendido que irían a buscarlas, así que junto a Sango habían dejado un falso rastro de olor que los llevaría a un bosque.
Después de seguir el rastro, Inuyasha Sintió una molestia en su olfato, al igual que el lobo, de repente se encontraba solo y oyó la voz que mas extrañaba
—Inuyasha, he estado esperándote
—Kagome, tu…
—No te preocupes, ya es más de la media noche así que la clausula ha terminado, hoy es el día de nuestra boda
—Kagome, no sabes cuánto te extrañé – dijo tomando su cintura y acercando sus labios
—Shhh, no digas nada más – y se unieron en un beso apasionado.
—Ayame ¿Dónde estabas metida? -
—Perdóname Koga yo…
—Está bien loba traviesa, imagine que estabas haciendo una fiesta, pero parece que ha sido una simple reunión, me tenías preocupado
—Perdóname por favor, no quería molestarte – lo abrazo tomando su cintura y acerco sus labios
—Está bien, ahora solo bésame - y se unieron en un beso apasionado.
Un rato después dos personajes observaban la extraña escena y el menor no pudo evitar comentar
—Idiotas, no puedo creer que hayan caído bajo el hechizo de hongo de la ninfa, el humano cayo desmayado de inmediato, pero en los seres sobrenaturales les causa una ilusión hasta agotar sus energías.
—Vámonos Jaken, Después vendré a matar a mi hermano.
Y es que Sesshomaru no podía entender que le pasaba a todo el mundo, unas humanas tontas, bien, un hermano débil que se deja poseer por una ninfa, bien, pero verlo abrazado durmiendo junto a ese lobo, aun sabiendo que fue de seguro por una ilusión, no quería verlo en un par de siglos...
Horas más adelante, nuestros confundidos personajes, aun sin recordar lo ocurrido solo pensaban una cosa
"Que Kagome/Inuyasha no se entere de esto"
Y solo queda rogar, que al menos, la luna de miel si la recuerden.
Esperamos que les haya gustado, por favor, aliméntenos con Reviews que es el elixir para que el escritor siga adelante. Muchas Gracias por leernos
Para quienes no sepan:
*Bifurcación: División del camino, en este caso del claro.
Sin más Preámbulos
¡Nos estamos Leyendo!
