"-¿Hola? Aquí Levita Hatake reportándose a fanfiction, subiendo el cuarto capítulo de este fanfic, ubicación: Mi cuarto. Hora:2:57 AM. Escuchando: Los Sacrificios Humanos de Alicia. Mirando: El monitor obviamente. Comiendo: Nada sorpresivamente"
Bien ya, aquí les traigo el cuarto capítulo de este fanfic. Hum bueno. Bien sobre el fic quiero decirles que este capítulo me salió raro, tiene de todo: cursilerías, unas pequeñas tonterías, escenas tristes, lemon y… ¡Ah que más da! Miren el resultado de mezclar tanto con una mente como la mía que casi no ha salido al mundo exterior durante este último mes… ¡No puede ser no quiero entrar a la prepa…! ¡QUIERO QUEDARME ENCERRADA EN MI MUNDO (mi cuarto XD)!
Un consejo si quieren escribir fanfics un tanto fuera de la norma, para que no se parezcan a lo típico: Vean una que otra telenovela (si las miro ¿tienen algún fuckin problema?), mirar películas gringas o de plano muy raras, NO mirar anime en un buen tiempo (así tu mente esta fresca y no sacas ideas de ahí como muchas otakus), haber leído un buen libro y ver Los Simpson o algún otro programa de sátira social (eso funciona en parte para mí). ¡Ah y claro escuchar mucha mucha música! Todo eso, si lo saben apreciar y aprovechar hacen una mezcla rara pero eficaz inténtenlo. XD.
¡LEVITA HATAKE, ORGULLOSAMENTE NACIDA EN LA TIERRA…!
Sin más estupideces aquí tienen su capítulo.
Konan: "El amor es lo que te da vida cuando ya no tienes nada más en el mundo"
Deidara e Itachi subieron rápidamente al automóvil y en cuanto el rubio prendió su carro piso a fondo el acelerador.
-¿Por donde me dijiste, hum?
-Primero ve al centro de la ciudad, ahí ya te diré.
-Ok, hum…
Y el carro fue lo más rápido que daba.
-Oye, creo que deberías ir un poco más despacio-le sugirió Itachi apenas poniéndose el cinturón de seguridad con mucho esfuerzo ya que iba casi como si estuviese en un toro mecánico.
-Pero dices que debemos llegar antes de las 4 ¿no?
-Si, pero no quieres que te den una infracción ¿oh si?
-Ah da igual, mis padres pueden ayudarme a pagar la fianza, hum-dijo el rubio despreocupadamente.
Itachi solamente soltó un suspiro que decir: "Quien fuera tú…" y le dijo:
-¿No crees que ya deberíamos de responder por nuestras acciones sin ayuda de nuestros padres?-le dijo Itachi.
-Itachi, esa forma de hablar es de huérfanos, hum-dijo Deidara con un tono de voz tranquilo para haber dicho algo así.
-Esta es la última vez que te lo pregunto, ¿de verdad quieres esto?-pregunto Jiraiya mirando directamente a los ojos a Nagato.
-Si. Ya estoy listo…
Jiraiya miraba al muchacho con pena.
-Bien, entonces ¿ya tienes…? ¿Ya tienes algo…?
-Si ya empaque todo lo que necesito-respondió Nagato-. Por favor, vámonos ya, no quiero que ellos…
-Está bien-y Jiraiya y Nagato salieron de la casa y abordaron el carro.
-Da vuelta a la izquierda, es en un restaurante de comida italiana…
-Vaya sitio que escogió, hum.
-Tal vez tiene alguna cita en ese lugar-dijo Itachi poniéndose a pensar por que rayos en un restaurante-¡Ahí!
-Ok. Oh recuerdo que en mi cumpleaños pasado vine aquí a cenar con mis padres, hum-comento Deidara.
Itachi salió de prisa del automóvil y con mucha cautela pero sin dejar de ir deprisa entro en el lugar y busco justo en la mesa donde le había indicado…
-Buenas tardes-saludo Itachi con algo de nerviosismo. Por la compostura del Uchiha parecía que quería pasar desapercibido en aquel lugar tan elegante.
[Más bien tiene algo de paranoia: cree que Fugaku puede estar en cualquier lugar]
-Hola-saludo Kisame que se encontraba tomando un café-¿Te sientes bien?
-Pues no sabría decirle… Tengo que llegar antes de las 4:00, si mi padre llega y no estoy en casa…
-Ah, ya, ya entiendo-y de pronto Kisame le dio un pequeño maletín-. Aquí esta todo.
Itachi se impresiono un tanto. Parecía que todo era un loco sueño.
-Al viejo Kakuzu le gusta cobrar sus cuentas en efectivo, lo más seguro es que a tu amigo le haya pedido todo en billetes-le explico Kisame-. No tienes que quedarte a agradecerme, ve rápido o si no Fugaku te castigará por todo el año-le dijo al ver la tensión que reflejaba el muchacho.
El joven Uchiha observaba con ojos maravillados a aquel hombre, ni el mismo sabía la razón, nunca había conocido a alguien con esa forma tan rara de actuar. Y de hecho hasta ese mismo instante se puso a considerar en serio por que había tenido tanta confianza con él increíblemente rápido.
-No sabe cuanto se lo agradezco-dijo con voz entrecortada-. En verdad…
-Si descuida-le dijo Kisame sonriendo.
-Si, en verdad, se lo devolveremos… Me…me tengo que ir, hasta luego, gracias otra vez-balbuceo Itachi caminando en reversa completamente echo una bola de nervios.
-Date prisa-le aconsejo Kisame mirando con algo de diversión como Itachi se retiraba en reversa.
[Vaya lindura, me gustaría ver a Itachi haciendo eso…]
-Bien aquí esta todo, vamos con Hidan-e Itachi y Deidara subieron de nuevo al auto.
-¿Todo esta en el maletín? Vaya, ¿todo en efectivo?
-Si, Kisame…-¿Por qué se le salió llamarle por su nombre?-. Digo el Sr. Hoshigaki dijo que a Hidan le habían pedido especialmente efectivo.
-Hum… ¡Mira ya son las 3:30! ¿Quieres que maneje rápido, hum?
-De acuerdo, solo por esta vez.
Y al llegar a casa de Hidan…
-¡Hidan…! ¡Soy yo Itachi, abre por favor…!-exclamo Itachi tratando der ver por la ventana.
-¡HIDAN! ¡SAL DE UNA MALDITA VEZ, HUM!-grito Deidara tocando violentamente la puerta.
-¡Hidan…!
-¡Itachi ya faltan 20 para las 4:00! ¿¡Que quieres que hagamos, hum!-pregunto el rubio desesperado.
-¿Qué haremos…?
-¡POR ESO TE PREGUNTO, HUM! ¡Ni modo que le dejemos una nota por debajo de la puerta y dejemos el maldito maletín escondido atrás de su casa o en su lavadora o…!
-¡Buena idea!
-¿¡QUE!
-Se lo dejaremos ahí por mientras, llévame a mi casa y luego ya vienes para ver si ya llego o esperar a que llegue, ¿ok?
Deidara se quedo con la expresión: WTF!
-Creo que el apocalipsis llegara mañana por que te has vuelto completamente loco, hum-dijo Deidara mirando a Itachi como si alguna clase de ser extraterrestre hubiese tomado su cuerpo.
Más sin embargo lo hicieron. Deidara se puso a escribir una nota:
"Hidan, conseguimos el dinero que necesitas. No te preocupes luego lo pagaremos entre los 3, pero paga la deuda de una vez por todas. Todo "eso" esta en un maletín escondido adentro de tu lavadora. Cuando lo encuentres háblanos de inmediato, ¿Dónde has estado, eh? Venimos a buscarte varias veces, atte. Deidara e Itachi"
-Bien ya termine, hum…
-Bien, pásala por debajo de la puerta. Cuando llegue la verá, ya lo escondí, ya podemos irnos.
-¿Por qué dije lo de la lavadora, hum?
-¡Hola! ¡Ya llegamos…!-exclamo Yahiko al abrir la puerta.
-¡Otousan, Nagato…!
-Oye viejo ¿Dónde estas?-llamo el joven de cabello naranja. Pero nadie contesto.
-Yahiko…
-Espera no te pongas así, de seguro salieron por la comida… Tranquila, o mejor le llamaré.
Konan asintió.
-¿Hola? ¡Oye! ¿En donde están? Ya estamos en casa y…
De pronto la expresión de Yahiko se oscureció un poco.
-Ok, aquí estaremos, si, bye…
-¿Dónde están?-pregunto al instante al notar el semblante serio de Yahiko.
-Dice que tiene unos asuntos que hablar con Nagato-respondió con amargura.
-¡Lo ves! ¡Tal vez Nagato ya se sienta mejor al hablar con él!
Yahiko se hizo como si no le importara.
-Bien, yo voy a comer…-soltó Yahiko yendo hacia la cocina.
-¡Oye! ¿Todavía estas así con Nagato?-le pregunto Konan con algo de aprensión.
Yahiko no contesto, se limito a buscar el pan y a sacar los ingredientes para un sándwich.
-¡Oye…! ¡Nagato solo necesita algo de calma, ya verás que se compondrá, pero por ahora no actúes como un tonto!-espeto la chica cerrando la puerta del refrigerador con fuerza.
Yahiko solo volteo a mirarla y siguió con lo suyo.
-Bien llegamos a tiempo Itachi, hum-anuncio Deidara con alivio-. Bien, iré de regreso a la casa de Hidan, lo esperaré por un rato, hum-y haciendo un gesto con la mano se despidió y salió disparado.
El joven Uchiha llegó a casa.
-Itachi ¿Qué paso?-pregunto Mikoto Uchiha al ver que su hijo mayor había llegado un poco más tarde de lo acostumbrado.
-Hoy me tuve que quedar ayudar al aseo, el equipo de hoy no estaba completo-le contesto Itachi con toda la naturalidad y calma del mundo-. Mi amigo Deidara me trajo en su carro.
[Ahí la lleva…]
-Oh bueno, tu padre quiere hablar contigo-dijo Mikoto.
[¡NO MAM3S…!]
-¿Perdón? Pa…Papa ¿ya llego?
-Si, vino solo para recoger unos papeles-le explico su madre.
Itachi asintió débilmente con la cabeza. Maldita sea solo se podía imaginar en todo el discurso que le daría su padre y el castigo que seguramente recibiría.
Y como siempre ahí fue el joven Uchiha tocando con 2 golpes secos la puerta del despacho de su padre.
-Pasa-e Itachi paso a la estancia-. Itachi he decidido quitarte el castigo.
Itachi abrió los ojos sorprendidos.
-¿En… en serio?-balbuceo Itachi con ganas de decirle: ¿te sientes enfermo acaso?
-Si. Mañana saldremos al club, en la tarde.
-Si, entendido, muchas gracias padre-y el joven se retiro y en cuanto cerró la puerta y se fue a su habitación se quedo totalmente perplejo.
"No puedo creerlo… ¿Qué le habrá pasado?" se pregunto Itachi sorprendido. Rápidamente agarro su celular y llamo a Deidara.
-Deidara ya no estoy castigado, ya podré salir, si… Más tarde iré a casa de Hidan, si, adiós.
[Ya en la noche]
Lejos de los suburbios, en un hotel cerca del centro de negocios de la ciudad.
-Bien, solo estarás aquí mientras consigo algún departamento para ti-dijo Jiraiya con voz algo vacía.
-Gracias.
Jiraiya le había rentado una habitación para Nagato, por mientras. El pelirrojo dejo su maleta sobre la cama.
-¿Aún mantienes tu decisión?-le volvió a preguntar el mayor. En verdad le dolía ver que Nagato se pusiera esa rígida manera de vivir.
-Si.
Jiraiya se acerco al muchacho, puso sus manos en los hombros del muchacho y mirándolo directo a esos ojos tan únicos que poseía le dijo:
-En verdad quiero que tu mente se aclare, cuando eso pase espero que tomes las decisiones correctas-decía Jiraiya con tanta seriedad pero con una rara forma dulce paternal-. A veces las mejores decisiones son tomadas con el corazón y la locura…
Nagato sentía como le carcomía la mente tanta emoción y culpa: ahora sentía que lastimaba a Jiraiya con toda esa actitud. Su pecho le dolía, el dolor taladraba su cabeza, sus pulmones pedían cada vez más aire y su cuerpo entero temblaba ligeramente pero lo más notable era que sus ojos no pudieron detener, aunque intentaron con todas sus fuerzas, las lágrimas que rodaban por sus pálidas y frías mejillas.
-Perdón…-se disculpo Nagato limpiándose los ojos con el torso de su mano-. Sé que no debería llorar, soy un cobarde…-balbuceo el muchacho con voz quebrada.
-No te sigas hablando así. Todos necesitan llorar de vez en cuando, te ayudará en estos momentos...-y entonces Jiraiya le dio unas palmadas en su hombro derecho-. Cuídate mucho, mañana vendré. Ya acuéstate y si no puedes dormir toma un poco de sake del minibar…
-¿Sake…?
-Te ayudará a relajarte, toma un trago u dos-le dijo con una débil sonrisa-. Buenas noches Nagato-le dio un fuerte abrazo y salió del cuarto.
-¡No puedo creer que Hidan no haya vuelto, hum!-exclamo Deidara completamente molesto.
Itachi estaba sentado en la acera de afuera de la casa de Hidan, también sentía una gran desesperación: ¿¡En donde rayos podría estar!
-¡YA FUI A VER CON LA POLICÍA, HUM! ¡DICEN QUE TIENEN QUE PASAR 2 DÍAS COMPLETOS PARA QUE LO BUSQUEN, HUM!-grito Deidara.
Itachi simplemente se mantuvo callado.
-¡Y tampoco se encuentra metido en alguna prisión o reformatorio, hum! ¡No puede ser que nunca lo encontremos en su propia casa! ¡Mira ya va a ser las 10!
-Ok, será mejor que nos vayamos-e Itachi se levanto de la banqueta y subió al carro del rubio.
[20 minutos después]
-Maldita sea por Jashin sama…-Hidan llegaba a casa de su primer trabajo. Solo llego a casa para cambiarse de ropa y comer algo rápido para llegar a su otro trabajo.
Hidan venía completamente fastidiado, pero aún no podía ni pensar en que su cuerpo estaba cansado, no, aún tenía que seguir con su odisea de trabajo. El muchacho abrió la puerta y directo se fue a su cocina abrir el refrigerador.
-¡Otousan!-exclamo Konan preocupada-¿Dónde esta Nagato?
Jiraiya guardo silencio unos momentos. Konan aumento más su gesto de angustia.
-¿¡Dónde esta?-reitero la chica de cabello azul.
-Nagato se mudará de aquí. Por ahora esta en un hotel, pronto conseguirá un empleo y vivirá por su cuenta de ahora en adelante-dijo Jiraiya simple y claramente. Era mejor decírselos de una buena vez, pensó.
Konan abrió mucho sus ojos claros, se quedo boquiabierta y lentamente como si la hubieran congelado bajo su rostro hasta dejar su mirada clavada en el piso.
-No… No es cierto, no pudo haber…
-Konan…
-¿En donde esta? ¡El…! ¡Al menos nos hubiera dicho que se marcharía…!-dijo la chica ya llorando.
-El lo decidió hoy…
-¡Pero…! ¿Por qué…?-y la chica soltó un débil chillido de llanto mientras se escondía el rostro entre las manos.
El llanto de la chica resonaba en la casa. Pronto la chica decidió correr a su habitación y pasados casi un minuto…
-¿Qué paso?-pregunto Yahiko con una increíble seriedad al llegar con Jiraiya. El chico miraba profundamente a Jiraiya.
-Nagato se fue. El decidió mudarse, vivirá por su cuenta de ahora en adelante-le dijo el hombre de cabello blanco mirándolo con firmeza.
Yahiko se quedo congelado. Al igual que a Konan no podía creerlo, simplemente al oír salir aquellas palabras de la boca de Jiraiya se había quedado en shock. Nagato no podía dejarlos así como así… No simplemente no era posible. El pobre muchacho no podía dejar su expresión de atónito, su mejor amigo, su compañero de casi toda la vida lo había abandonado sin haberle explicado nada.
-Yahiko…
-Déjame-bramo hoscamente el joven-¡SI EL DECIDIÓ LARGARSE SIN HABER TENIDO EL MALDITO VALOR DE DECÍRNOSLO…! ¡QUE SE LARGUE…! ¡POR MI SE PUEDE IR AL CARAJO…!-grito Yahiko casi rompiéndose la garganta mientras que en sus ojos aparecía una furia inexplicable.
-¡YAHIKO!-bramo Jiraiya deteniendo al muchacho con fuerza antes de que se pusiera a romper todo-¡NO QUIERO QUE VUELVAS A REFERIRTE A NAGATO CON ESA CLASE DE PALABRAS!-le dicto-¿¡Entiendes! ¡El tiene sus razones y estoy seguro que pronto te las dirá…!
Yahiko no podía ni escuchar a Jiraiya, de alguna forma u otra se logro zafar de los brazos de Jiraiya y se retiro de la estancia. Y fue en ese momento en que Jiraiya se pregunto si así sería en verdad tener hijos adolescentes, pero pues claro eso no sería suficiente adecuado en esta situación…
Y lejos de esa casa un muchacho pelirrojo se encontraba bebiendo por primera vez. Su llanto no paraba de fluir… Y entre cada punzada de dolor que llegaba tomaba un trago de una botella de licor.
[VIERNES]
-¿A dónde fuiste?
-Como ya me quitaron el castigo fui a buscar a Yahiko e invitarlo a algún lugar pero parece que no vino-dijo Itachi.
-¿Y que acaso no tiene 2 hermanos o algo así, hum?
-Bueno si, pero tampoco vinieron a la escuela.
-Deben de estar enfermos, hum-opino Deidara-. Vaya que hoy es viernes… Espero que Hidan al menos haya visto el maldito dinero, hum. No me ha llamado ¿y a ti?
-No. Iré saliendo de clases, a ver si lo encuentro.
-Hasta crees, hum. Lo único bueno es que con esto, demuestra al menos que se consiguió algo de vida, hum…
-Deidara deja de decir esa clase de cosas…
-Es la verdad, Hidan se la pasa vagando, por que no tiene vida social alguna, hum.
Itachi miró a Deidara con algo de apatía; a veces quería callar de una sola vez a su amigo.
Hidan en esos momentos se encontraba durmiendo tranquilamente al fin. Había llegado de su empleo nocturno a las 7:30 am, estaba tan cansado que ya ni le molestaba dormir en aquel colchón desgastado y aquellos molestos resortes se sentían casi como si fuera un masaje. En unas cuantas horas más iría de nuevo a trabajar para en la noche enfrentar su maldita deuda con aquel viejo idiota.
Y la hora de despertar pasó tan rápido que pareció que tan solo fue una broma o tan solo parpadeo un segundo. La alarma sonaba escandalosamente.
-¡POR JASHIN SAMA!-exclamo Hidan apenas abriendo los ojos y aventando un zapato al reloj despertador.
El muchacho se levanto con toda la flojera del mundo y se fue a bañar para cambiarse e ir a trabajar.
[En otra parte…]
Jiraiya se encontraba empacando sus cosas para volver a su viaje de negocios. No podía estar más tiempo ahí y además considero que era lo mejor; no sabía como consolar a los 3 muchachos…
-Konan ¿puedo pasar?-pregunto Jiraiya tocando la puerta cuando ya había terminado de empacar.
-Si…-respondió débilmente. Konan se encontraba acostada en su cama, tapada con varias sabanas.
-Konan, ya tengo que irme. Quiero irme sabiendo que van a estar bien-comenzó a decir Jiraiya.
-Pero…
-Nagato se encuentra bien, estará mejor así, te lo aseguro. Esto no es el fin, quiero decir… Nagato volverá con ustedes, solo denle tiempo; él tiene sus razones.
-Pero el ya no quiere estar con nosotros-murmuro la chica sollozando.
-Tal vez sea así tal vez no, pero el no puede quitarse los lazos que los une. Él no puede alejarse de ustedes para siempre... Mira, uno de estos 5 días te llamaré y hablaré de nuevo con Nagato-y Jiraiya le levanto sonrió a la chica-. Me voy, cuídate mucho no dudes en hablarme si tienes problemas, adiós-Konan se levanto de su cama para ir a abrazar a Jiraiya.
-Gracias Otousan-murmuro la chica sin dejar de llorar.
Jiraiya quería irse lo más rápido, no le gustaban ni un tipo de despedida. El hombre de cabello blanco se dirigía a la salida y antes de salir se encontró a la persona que antes de que fuera con Konan no quiso hablar con él.
-¿Ya te vas?
-Tengo que Yahiko.
-Al menos tú avisas-murmuro Yahiko.
-Solo te quiero pedir un gran favor, no quiero que andes hablando mal de Nagato ni actuando como si fuera un traidor y menos delante de Konan, ella se siente muy mal por todo esto-le explico Jiraiya mirándolo con dureza-¿Entiendes? Si me llego a enterar de que…
-Ya puedes irte en paz, yo no heriría a Konan como lo hizo ese idiota…
-¡¿Qué es lo que te dije!-reclamo Jiraiya molestándose en verdad.
-¡Ya, ya, ya pues, puedes irte en paz…!
Jiraiya echo una última mirada a Yahiko y se fue cerrando la puerta tras de sí.
-De nuevo, no esta en casa-dijo Itachi al pasar por la casa de Hidan saco su celular-. No esta, ya no podré venir más tarde, tengo que salir con mi familia… Si, hasta luego.
[Más tarde]
Itachi Uchiha se alistaba para salir. Se había puesto unos jeans y una camisa polo ligera color blanca. Había preparado una pequeña maleta donde llevaba algo de ropa deportiva. Lo más seguro era que se pusiera a practicar en el club.
-Oye Itachi cuando lleguemos ¿Qué tal si vamos a nadar?
-Claro que si Sasuke-le respondió Itachi.
-¡Ah y tenis…!
-Ok…
[Más tarde…]
Itachi ya estaba en el club. Sasuke iba junto a él. Ambos hermanos se dirigían a la piscina del lugar. Los Uchiha pasaron a los vestidores para ponerse su bañador.
-¡¿Qué tal si hacemos una competencia!-le sugirió Sasuke mientras se quitaba su camisa.
-No me agrada hacer competencias en una piscina, es muy peligroso jugar bruscamente en el agua-dijo Itachi quitándose igualmente su camisa.
Los hermanos Uchiha llegaron a la piscina. Sasuke fue el primero en zambullirse, Itachi tranquilamente se fue metiendo poco a poco en el agua.
-¡Ven Itachi!-le llamo Sasuke ya en el centro de la alberca.
-Espera un poco…-Itachi apenas se metía de lleno en el agua.
-¿Qué te pasa Itachi?-Sasuke se había acercado a su hermano.
-Nada, el agua me parece muy fría…
-¿Eh? ¿No te sientes enfermo?-pregunto Sasuke.
-No, es solo que me tengo que aclimatar es todo-le dijo Itachi y acto seguido se sumergió completamente saliendo a la superficie en unos segundos a la superficie apartándose el cabello de la cara-. Ahora si vamos Sasuke-y en seguida se puso a nadar con gran velocidad animando a su hermano menor.
-¡Ok!
[Lejos de ahí]
Nagato estaba hecho un desastre en la cama. Se encontraba sufriendo una terrible migraña a causa de todo el licor que había bebido la noche anterior, no solo se bebió el par de tragos sino la botella entera. No se había cambiado de ropa desde ayer, su camisa negra estaba totalmente manchada por todos los rastros de lágrimas, saliva y bebida de ayer. Pero todo eso que importaba, lo único de importancia era sacarse de la cabeza aquellos sentimientos y aquella imagen de Konan y Yahiko.
¿Qué estarían pensando ahora en estos momentos? ¿Qué pensaría Konan de todo esto…? ¿Estaría bien? ¿Qué diría Yahiko?
"De seguro ha de estar maldiciéndome" pensó Nagato al ver la cara de Yahiko en su mente.
Su estomago empezaba a gruñir no había comido nada desde ayer, salvo un pequeño pan tostado en la mañana anterior. El pelirrojo se levanto poco a poco de la cama, se aparto el largo fleco de la cara y se tallo los ojos con la manga de su camisa. Fue al baño, se enjuagó la cara con agua fría y se quito la camisa y regreso a tenderse en la cama.
Yahiko se encontraba en su habitación sentado en la orilla de su cama. Solo había salido a agarrar algo de comer y ya. Su rostro y todo su cuerpo estaban en una postura de firmeza y meditación. No había llorado, ni siquiera se le habían humedecido los ojos; no el no lloraría.
-Maldito… ¿Por qué…?-murmuraba para si mismo Yahiko cerrando los puños con rabia pensando en por que su amigo había decidido actuar así.
Por su parte Konan al igual que los otros 2 chicos no había salido de su cuarto en todo el día. La chica se encontraba acostada en su cama contemplando una foto de Yahiko, Nagato y ella. Quería que todo eso se acabara ya, ¿Por qué Nagato había tomado esa decisión? ¿Por qué?
"¿Acaso ya no le importamos…?" indagaba la chica buscando alguna respuesta para que Nagato se hubiera ido.
Y la chica llevo el retrato hacia su pecho apretándolo con fuerza.
Nagato se levanto de nuevo, busco su maleta y en ella busco la única cosa de valor que llevaba ahí: la fotografía de ellos 3, ahí estaba Yahiko sonriéndole abiertamente con esos llenos de valor que Nagato siempre le había envidiado y allí estaba ella sonriendo amablemente en medio de los 2, sus bellos ojos lo miraban con cariño y su bello rostro, deseaba tanto tenerla junto a él en estos momentos, ella era su ángel, su hermoso ángel…
-No, no, ¡NO…!-y Nagato arrojo la foto a la cama sintiendo aquel deseo que le asqueaba.
-¡Itachi!
-¿Qué pasa?-pregunto el mayor mientras se detenía de nadar un momento.
-¡Ahora vengo, quiero ir a buscar a unos amigos! Me dijeron que vendrían hoy-le dijo Sasuke mientras salía de la piscina.
-De acuerdo, aquí estaré unos momentos más-le aviso Itachi y su hermano pequeño se retiro del lugar.
E Itachi se dedico a nadar tranquilamente, hasta que decidió irse hasta lo más profundo de la piscina para pasar el tiempo pero…
"¿Qué me pasa…?" se alarmo Itachi al sentir que no podía mover libremente la pierna derecha. Era un calambre, sin duda. No podía mover la pierna, estaba completamente quieta y adormilada.
Itachi Uchiha trataba de salir usando solo su pierna izquierda como apoyo, se sacudía y se adelantaba todo lo que podía para salir de nuevo, agitaba los brazos…
[Muy mala idea irse al fondo de una piscina de 4 metros y medio de profundidad]
"No… tengo que…" y el joven agitaba el agua todo lo que podía para pedir ayuda, ya estaba llegando al limite de tener que estar sin respirar.
Y aún trataba de salir por su propia cuenta, pero con tan solo una pierna era muy difícil lograrlo. Ya se sentía mareado, ya sentía adormilado y de pronto muy borrosamente visualizo a una figura acercándose.
-¿Itachi…?-Sasuke había vuelto pero no miraba a su hermano nadando ni siquiera sentado en alguna silla. Noto con curiosidad que mucha gente se acercaba alrededor de la piscina. El pequeño se acerco un poco-¡Itachi!
Su hermano se encontraba semi inconsciente.
-¡Itachi!-y el pequeño se acerco a su hermano cuando ya lo habían recostado en una de esas sillas largas de playa.
El joven Uchiha abrió los ojos completamente confundido, empezó a toser un poco de agua y lentamente se incorporo.
-Sasuke…
-¿Qué estabas haciendo hermano?-le pregunto Sasuke preocupado.
-Toma, cúbrelo bien-dijo una voz que hasta ahorita no había sido tomada en cuenta. Un hombre de cabello azul oscuro le había tendido una toalla al pequeño Sasuke, era el que había sacado a Itachi.
-¡Usted…!-exclamo Itachi al reconocer que Kisame Hoshigaki había sido el que lo ayudo a salir del agua.
Sasuke se quedo algo consternado.
-La próxima vez calienta antes de entrar a nadar o mejor no te acerques a lo más profundo-le sugirió Kisame. Esta vez no sonrió ni un poco y se fue sin decir nada más.
Itachi parpadeo sorprendido. ¿Cómo es que él, precisamente el, lo hubiera ayudado?
-Vamos Itachi-Sasuke lo ayudo a ponerse de pie-. Regresemos con papa y mama.
Itachi miraba con mucha intriga la espalda de Kisame Hoshigaki que se retiraba del lugar.
[Mucho más tarde]
La familia Uchiha se encontraba comiendo en el restaurante del club.
-¿La pasaron bien?-pregunto Mikoto Uchiha.
-Si, ¡Itachi y yo fuimos a jugar tenis!-conto Sasuke.
Itachi Uchiha miraba su comida preguntándose una y otra vez como el señor Hoshigaki lo había encontrado y ayudado.
-Itachi ¿estas bien?-pregunto Fugaku Uchiha.
-Si, solo me siento algo mareado, iré al tocador-y el joven se levanto.
Itachi en vez de ir al tocador salió del restaurante, se dedico a caminar cerca de ahí. Se dedico a observar los jardines y los arboles que se encontraban pintados de los colores del atardecer… Pronto encontró una banca, tomo asiento. Era un bonita tarde, tranquila y con una suave brisa refrescante.
-¿Puedo sentarme?-pregunto una voz.
[Ah que no adivinan quien es…]
-Si-contesto con expresión atónita-, si claro…-e Itachi se movió un poco para cederla lugar a Kisame-. Muchas gracias por haberme ayudado-dijo de pronto Itachi-. Ya ha de pensar que soy un completo tonto descuidado ¿no es así?
-Ha, si un poco, solo en la parte de despistado. ¿No te paso nada más?
-No, estoy bien. Sasuke se asusto en serio, si usted no me hubiera ayudado…
-Otra persona lo hubiera hecho-dijo Kisame-. Solo fue una coincidencia que justo cuando me iba a meter a nadar pudiera verte allá abajo agitando el agua.
Al joven Uchiha le dio igual, Kisame fue el que lo saco de allí. Itachi se sentía tan cómodo al hablar con él, como si sus mentes simpatizaran automáticamente.
-Bien… Supongo que ahora le debo un favor más-dijo Itachi.
-¿Dónde esta tu familia?
-Están en el restaurante, estamos cenando.
-Bien, oye por cierto ¿Ya le diste el dinero a tu amigo?
-Si, pero ocurrió algo: Hidan nunca se encuentra en casa cuando lo vamos a buscar, le deje una nota, espero que si se de cuenta y vaya a pagar su deuda hoy-comento Itachi con voz triste.
Kisame mirando el desanimo del joven le dijo:
-No te preocupes todo sale bien al último…
-Si, eso espero. De cualquier forma le devolveremos el dinero después-dijo el Uchiha.
-Ok, bien chico, me voy. Cuídate mucho, no creo estar en cualquier lado donde te encuentres así que ten mucho cuidado-le dijo Kisame sonriendo y le tendió la mano, su mano era tan grande a comparación de las delicadas manos del Uchiha-. Hasta luego…
Y se fue. Vaya que le parecía todo un misterio, en verdad que sí.
[En la noche]
Itachi Uchiha llegaba a casa junto con su familia.
-Itachi, ¿quieres jugar "Nawuto" un rato?-pregunto Sasuke.
-Ahora no, quiero tomar un baño, cuando termine ¿si?-respondió Itachi muy sumamente distraído.
-Ok…-y Sasuke miro a su hermano al preocupado-¿le habrá afectado haberse tragado el agua de la piscina?-se pregunto.
[Ya cuando eran las 9:00pm]
Deidara también llegaba a casa al fin. Se había pasado todo el día de compras, pasando una y otra vez por la casa de Hidan y por último había ido a visitar a sus padres.
Dejo las varias bolsas de ropa que había comprado en su sala de estar y se fue directo al cuarto. Había ordenado a sus guardias de seguridad no molestarlo… Venía exhausto. Quería tenderse en la cama y dormir… Pero de pronto sonó su celular.
"¡No puede ser!" pensó Deidara con los ojos como platos al ver el nombre del que llamaba.
-Estoy afuera de tu casa-dijo Sasori-¿estas?
-Si, si, pasa estoy en mi habitación, hum.
Y en un tiempo más el pelirrojo ya estaba en la gran habitación de Deidara.
-¡Pensé que iba a tener una junta en la escuela, hum!
-Si, si la tuve, me libre rápido-contesto Sasori-. Te quería preguntar ¿Por qué no me buscaste hoy?
-Bien, es por que usted me había dicho que no vendría hoy pues no quería agarrarle rencor al tener que mirarlo hoy, hum-le explico Deidara con algo de indiferencia.
-¿Acaso te estas vengando por lo que te dije la vez en el café?-inquirió Sasori-. Vaya eres todo un niñito…
-Ya déjeme en paz, si vino solo para hacerme enojar se puede ir, hum-y el rubio se acostó en su cama ignorando a Sasori.
El pelirrojo sonrió. Se sentó a un lado del rubio.
-¿Qué espera? Váyase, hum…
-Ha, claro, en cuanto este cruzando la puerta irás tras de mí.
Deidara le dio un pequeño golpe en la pierna.
-No me digas que me equivoco…
-¡Ya cállese, hum!
-Entonces cállame.
Y Deidara le cerró la boca con sus labios… Ambos empezaron un profundo y violento beso, Sasori pasaba una mano por el largo y sedoso cabello rubio de Deidara mientras que el último tenía sus 2 manos puestas en la espalda del pelirrojo. Sus lenguas empezaron una batalla, su abrazo era tan estrecho, Sasori besaba sin parar el exquisito cuello de Deidara…
-Espere, espere… hum-y Deidara se quito la camisa dejando su torso al descubierto.
Sasori pasó lentamente sus manos a lo largo del abdomen del chico, acaricio sus tetillas, para luego empezar a besar desde el cuello y así ir bajando…
-Quítemelo, quítemelo ya, hum-pidió con una suave y provocativa voz.
Sasori le quitó el cinturón, le bajo el cierre y de un tirón le bajo los pantalones dejando su erección al descubierto.
-Que rápido…-comento Sasori apunto de tomar el miembro de Deidara con su mano derecha.
[Lejos de ahí]
Hidan ya estaba apunto de salir de su primer trabajo y en cuanto saliera de ahí tendría que ir a dar la cara a ese estúpido…
Y habían llegado las 10:00.
-Bien Hidan, aquí tienes lo del día…-le dijo el encargado de la cafetería.
Hidan tomo el sobre que contenía el pago del día hoy y en cuanto lo agarro se quito el mandil y salió disparado gritando:
-¡HASTA EL DOMINGO, ADIÓS!-Hidan empezó a correr sin parar, no tenía dinero para andar gastando en un autobús, el metro o algún taxi. Tenía que llegar al centro de negocios de la ciudad…
Corría y evitaba hábilmente ser arrollado. Ya casi llegaba se detuvo un minuto para tomar aire y mirar de nuevo la maldita dirección que le había dado.
-¿Acaso tiene su put4 oficina en un jodid0 hotel?-soltó el joven con fastidio.
Y siguió su camino, corriendo y trotando al final...
-¿Cuál put0 hotel era?-y de nuevo saco la tarjeta donde estaba la dirección.
Y camino de aquí en adelante. Hasta que finalmente llegó a la entrada de dicho hotel.
-Tenía que ser… Un maldito hotel de ricos bastardos…-y Hidan con toda la repulsión del mundo se adentro en el lugar. Observo con atención la elegancia del lobby. La gente de alrededor miraba y cuchicheaban sobre la presencia de Hidan en aquel lugar. Hidan caminaba con un andar ligero y algo desafiante, llevaba la camisa medio abierta que para colmo estaba algo empapada de sudor por la caminata que había hecho, sus pantalones de mezclilla estaban rotos y maltratados y sus tenis gritaban por algo de aseo. Y sin perder más tiempo se fue directo a la recepción y puso la tarjeta encima del mostrador.
-Buenas noches ¿puedo ayudarlo?-le saludo amablemente la recepcionista aunque no pudo evitar hacer una ligera mueca ante la mala presentación que llevaba el joven.
-Eh vine a… Busco a este hombre…-y le señalo la tarjeta-. Me dijo que lo viniera a ver a esta hora-le explico.
-¿Me puede dar su nombre?
-Ehm, si, soy Hidan Hankosha… ¡El me dijo que viniera aquí…!
-Si, el señor Yokubari nos ha avisado de su visita, por favor lleve al señor Hankosha al último piso-indico la recepcionista a un hombre de traje-. El señor Yokubari lo esta esperando.
Hidan solo podía decir: Ok. Y estar con una cara de no saber que carajo pasaba. Se metió en un elevador…
-¡Por Jashin sama que pasado…!-exclamo Hidan al ver que el elevador era de cristal y se podía ver todo, ya estaban muy alto-¿¡Cuantos pisos tiene esta mierda…!-pregunto con confianza al empleado.
-60 pisos señor-contesto el empleado sin poder poner en evidencia su asombro por tal lenguaje empleado por Hidan.
-Vaya… ¿Nosotros vamos al ultimo no?
-Si señor.
Y pasados unos cuantos minutos más.
-Llegamos señor.
-Gracias, eh… Oye wey lo siento no traigo nada de cambio-se disculpo Hidan al no poder darle propina-. Lo siento viejo, Jashin sama te lo recompensará después...
-Descuide-y el empleado abrió la puerta del elevador.
Hidan solo veía una sola puerta en todo a su alrededor.
-¿Es aquí? Bueno... Por Jashin sama aquí voy-y Hidan toco la puerta.
-Pase-contesto una voz grave.
[La siguiente escena contiene material fuerte: Sexo implícito y lenguaje un tanto obsceno]
Y Hidan abrió la puerta y entro a lo que parecía una lujosa casa y daba una fabulosa vista gracias a que no había paredes que evitaran ver toda la ciudad, solo grandes cristales como ventanas. Miró una elegante sala de estar junto con una gran pantalla de plasma; ¿Cómo la gente puede llegar a tener tanto dinero? Y ahí de pie en medio de la sala de estar se encontraba Kakuzu.
-¿Y bien? ¿Te vas a quedar toda la noche ahí boquiabierto plantado como un idiota o que?
Hidan de inmediato se incendió.
-¿¡QUE ME DIJO…!
-¿Traes mi dinero?-pregunto bruscamente Kakuzu. Algo en su postura y tono de voz le resultaba muy raro a Hidan.
Hidan saco varios sobres de su pantalón y saco el dinero que había en ellos y lo dejo caer en el piso.
-¡Eso es todo…! ¡Es todo lo que pude conseguir en estos días!-exclamo Hidan haciendo bola los sobres.
Kakuzu contemplo con indignación como el muchacho dejaba caer esos billetes sobre la alfombra.
-¡¿Acaso estas jugando!-bramo Kakuzu mientras se acercaba al muchacho.
-¡ESE ES TODO EL DINERO QUE CONSEGUÍ…!-le grito Hidan desafiante-¡¿Qué me dice viejo!
Kakuzu no respondió. Miro los ojos violetas del muchacho, esos ojos llenos de confianza y reto… Miró su rostro arrogante y joven, observo con cierta atención su blanca piel que estaba bañada ligeramente en sudor y así fue bajando hasta notar que traía la camisa media abierta de manera que mostraba su pecho en donde descansaba el dije de un collar.
-¡SI NO ME VA A RESPONDER YO ME VOY…!-y Hidan estaba apunto de irse hasta que Kakuzu lo tomo fuertemente del brazo y con una impresionante fuerza lo empujo hacia el suelo deteniéndole con fuerza las manos sobre la espalda.
Hidan tenía su cara incómodamente tallada sobre la alfombra.
-¡DÉJEME VIEJO ESTÚPIDO…! ¿¡QUE CREE QUE ESTA HACIENDO! ¡SI CREE QUE SOLO POR QUE TIENE DINERO VA A…!-y Kakuzu empujo su cara más contra el piso.
-Se perfectamente que estoy haciendo, muchacho-le contesto Kakuzu sin dejar de oprimirlo-. Se que eres un muerto de hambre, si... Vamos tan solo mira tu ropa, eres un miserable y pobre muchacho…-murmuro Kakuzu mirando al chico con arrogancia. De pronto el mayor acerco su cara a la cabeza de Hidan.
-¡YA SUÉLTEME!
Kakuzu lentamente se acerco para oler el cabello de Hidan y pro seguidamente llevo su mano libre hacia el cuello del joven, acariciándolo raramente. Hidan sintió una horrible sensación; tenía que salir de allí ya.
-¡DÉJEME…!
-Te lo pondré de esta forma, a ver si lo puedes llegar a entender: Tú y yo sabemos que ni matándote en trabajar podrías llegar a pagarme ese dinero, sabemos que tú vives en una miserable cosa a la que llamas casa y sabemos que no tienes más opción que pagarme o ir a la cárcel y que te quite todo lo que tienes sin excepción y aún si hiciera eso no llegaría a la suma que me debes…
Hidan sentía que la sangre le hervía, ya no soportaba tener que oír más a aquel estúpido.
-Así que… ¿Qué te parece si te dejas coger por esta noche?-sugirió Kakuzu con un increíble y aterrador tono de voz.
Hidan abrió los ojos completamente sorprendidos, ¿en verdad había escuchado bien? Nunca se había podido imaginar tal resultado.
-¿Qué dices?-reitero Kakuzu mientras que llevaba su única mano libre desde el cuello de Hidan hasta su trasero.
Hidan trataba de zafarse… Se sacudió violentamente más sin embargo no lo logro.
-No quisiera mandarte a prisión ¿sabes? Eres muy hermoso para terminar en ese lugar…-le susurro Kakuzu perversamente al oído.
Y causa de que Hidan no contestaba más que con violentos movimientos y sacudidas Kakuzu decidió empezar de una vez por todas…
-¿¡QUÉ CARAJO HACE…!-grito Hidan al sentir que Kakuzu le había bajado hábilmente el cierre del pantalón y había llegado a su intimidad-¡SUÉLTEME…! ¡¿ALGUIEN ME ESCUCHA…! ¡AYUDA…!
Kakuzu harto de tener que estar sujetando las manos de Hidan lo levanto bruscamente de un jalón y lo llevo a su habitación donde cerro con llave. Y sin soltar ni por un momento a Hidan busco un par de esposas en un cajón del buro a un lado de su enorme cama y ahora si las manos de Hidan estaban completamente inmóviles. Era la imaginación de Hidan u otra cosa más… Kakuzu ya lo tenía todo preparado.
-¡NO…! ¡NO…! ¡ALGUIEN…! ¡AYUDA…!-gritaba con todas sus fuerzas el joven tratando de escapar del cuarto azotándose contra la puerta, haciendo el mayor ruido posible.
-Es inútil, nadie te escuchará aquí-le dijo Kakuzu con cierto deje de crueldad-. No deberías gastar tu garganta en eso…-y Kakuzu se dirigió hacia Hidan y tomándolo del cabello lo obligo a arrodillarse, se bajo el cierre del pantalón y puso su gran miembro delante de la cara de Hidan.
Hidan no podía ni mirar, cerró los ojos fuertemente sin dejar de gritar.
-Ocupa tu boca para algo útil…-y Kakuzu metió su miembro en la boca de Hidan.
Hidan abrió los ojos impactado, de inmediato Hidan movió su cabeza hacia atrás para sacarlo de su boca… Kakuzu le empujo la cabeza de regreso, volviendo a introducir su pene en la boca del muchacho y así se dedico a empujar y a detener en ese preciso lugar la cabeza de Hidan.
-Que buena boca tienes…-murmuro Kakuzu empujando lentamente la cabeza de Hidan con las dos manos.
No era posible que estuviera pasando… Tenía en su boca el maldito pene erecto de aquel viejo idiota que lo había hecho matarse de trabajo, que por su culpa no había comido ni dormido bien… No podía estar pasando…
-¿¡Que rayos haces…?-bramo Kakuzu después de haber soltado un grito de dolor al sentir que Hidan le había mordido allá abajo. Kakuzu lo jalo del cabello y para que abriera de nuevo la boca le tapo fuertemente la nariz haciendo que casi se asfixiara-. Si me vuelves a morder me aseguraré que te ahogues…-le advirtió.
Kakuzu volvió a empujar con más rapidez y violencia la cabeza de Hidan. Hidan sentía un enorme asco, sentía como el miembro de Kakuzu se le metía casi hasta la garganta haciendo que tuviera ganas de querer vomitar. Sus ojos se mantenían fuertemente cerrados…
Y por fin su boca quedo libre solo que llena de un líquido blanco que escupió al instante. Sentía que su orgullo había quedado hecho mierda en el suelo… Justo como el estaba en esos momentos, Hidan tomaba todo el aire posible y escupía una y otra vez tratando de quitarse ese horrible sabor.
-Ven aquí-y Kakuzu lo levanto de nuevo del piso y lo empujo a la cama boca abajo.
-¡MALDITO VIEJO…! ¡IDIOTA, SUÉLTEME MALDITO HIJO DE PUTA…! ¡DÉJEME PEDAZO DE MIERDA…!
-Con que te gusta hablarme así, parece que gozas cuando me insultas-comento Kakuzu mientras le quitaba el pantalón y la ropa interior.
Hidan no dejaba de sacudirse como un animal lleno de furia.
-Vamos levántate, te quitaré la camisa…-y se la quito para luego la olfateo profundamente-. Me encanta tu aroma, en verdad eres algo especial niño…
-¡SE IRÁ AL MISMÍSIMO INFIERNO SI NO ME SUELTA AHORA MISMO!
-¿Y que tenemos aquí?-y Kakuzu había tocado el collar.
-¡DÉJELO…! ¡NO LO TOQUE…!-exclamo Hidan con una violencia increíble.
-¿Eh? ¿Acaso te lo robaste…?
-¡SUÉLTELO…! ¡SUÉLTELO…! ¡ESO NO…!
-¿Quieres llevarlo puesto? Bien por mi esta bien… -de nuevo Hidan fue empujado en la cama en posición boca abajo y Kakuzu comenzó a masturbar el miembro de Hidan. Empezó por acariciarlo lentamente con el dedo pulgar y presionar suavemente la punta… Luego empezó a masajearlo con delicadeza, haciendo que se endureciera poco a poco más.
"No… No… No…" pensaba Hidan con rabia al sentir que aquellas indeseadas caricias le comenzaban a excitar y lo hacían ponerse a disposición de aquel hombre.
Y un débil gemido del muchacho fue suficiente para encender de una vez por todas a Kakuzu.
-Parece que ya lo estas disfrutando… -le dijo Kakuzu al oído.
Y Hidan comenzó a sacudirse de nuevo, justo como un pez cuando es sacado del agua. Logro darse la vuelta y de un salto se puso de pie.
-No se para que lo prolongas, no puedes salir de aquí idiota-le dijo Kakuzu molestándose en gran suma-¡Ven aquí…!-grito el mayor jalando de nuevo a Hidan por el cabello arrojándolo a la alfombra y aún así Hidan pataleaba para seguir evitando el contacto-. Veamos si ahora te calmas…-y Hidan sintió con horror como aquel hombre separaba sus glúteos con una fuerza increíble.
-¡MALDITO HIJO DE PUTA…!-grito Hidan para luego lanzar un desgarrador grito de dolor.
Kakuzu había entrado en él de un solo y fuerte golpe. Parecía que quería entrar aún más, embestía con violencia y precisión. Los ojos de Hidan de nuevo se cerraron fuertemente y esta vez trataban con todas la fuerzas evitar derramar unas lágrimas de desesperación y rabia.
-No… Maldito…Suéltame…-decía Hidan entre dientes sintiendo que se desgarraba. Sentía que sangraba, que se partía en dos, sentía como se metía en sus entrañas con avidez y rapidez.
-Debo…Debo admitirlo muchacho-jadeo Kakuzu sin dejar de meter y sacar su miembro de aquella apretada cavidad-tienes un cuerpo perfecto…-y empezó a moverse con lentitud.
Una sensación de placer empezaba a nacer en Hidan, cada vez que Kakuzu metía su miembro dentro de él le llegaba un ligera brisa de deleite. Su cuerpo ya había reaccionado a tal sensación, solo faltaba su mente; pero no, no quería dejarse llevar ni de broma…
-¡SACA TU ASQUEROSA VERGA DE MÍ…!-grito Hidan con todas sus fuerzas, su voz ya se oía quebrada.
-Vamos, deja de hablar así…-y Kakuzu acaricio la espalda de Hidan, al parecer aquella orden de Hidan le había caído como un afrodisiaco a Kakuzu ya que empezó volvió a entrar y salir frenéticamente.
Y Hidan no pudo evitarlo más, su cuerpo estaba completamente rendido ante la excitación más su mente y su orgullo se encontraban maldiciéndose a si mismo y solo una, una, sola lágrima cayo sobre la alfombra.
-¡Hum…! ¡Ah maestro Sasori…!-suspiraba Deidara sintiendo que se venía.
Sasori chupaba suavemente el glande del rubio.
-Ya… Ya…me…me vengo…-y como otras tantas veces Deidara dejo explotar su miembro dentro de la boca del pelirrojo.
Deidara sentía que su corazón latía como una bomba a punto de estallar, estaba tan excitado, ya no soportaba más, tenía que hacerlo, tenía que pedírselo…
-Maestro Sasori…-murmuro Deidara mirándolo con profundidad.
Sasori acerco su rostro al del rubio. Sus ojos estaban tan conectados, era como si estuviesen destinados a estar el uno con el otro. Los ojos de Sasori pasaron a recorrer el desnudo cuerpo de su amante, era tan bello, su piel era tan suave y perfumada, cada rincón que recorría le parecía una obra de arte.
-Hagámoslo… en serio, hum-dijo Deidara con un suave susurro.
Sasori abrió mucho los ojos, tal declaración lo había dejado algo impactado. La verdad solo se había dedicado a caricias, besos, toqueteos y a lo mucho felaciones… Pero ¿Llegar a eso…?
-Por favor…-y Deidara le planto un profundo beso llevando su lengua a la húmeda boca de Sasori. Se fundieron en un estrecho abrazo, el rubio se abalanzo sobre el pelirrojo moviéndose suave y sensualmente.
-No, Deidara… Aún no…-alcanzo a decir Sasori cuando pudo despegar sus labios de los de Deidara.
-Por favor… Ya… Quiero saber…-y el rubio llevo sus labios hacia el cuello de Sasori.
-No… Deidara…Aún no estamos…-apenas se alcanzo a escuchar.
Deidara no podía más, se separo un instante de Sasori y de un cajón de su tocador saco un pequeño empaque que lo más obvio era un condón y un tubo azul que lo más probable sería lubricante.
Sasori se quedo aún más aterrado, ¿acaso ese muchacho ya había preparado todo para el momento en que decidieran tener sexo?
-Ya tengo todo listo, hum…
-Espera…
-No, por favor, hoy…-y de nuevo Sasori fue aprisionado por Deidara.
Y entre más besos y caricias se fue elevando el deseo de ambos.
-Hágame saber que es sentir eso, hum…-le susurro Deidara al oído para después bajar a besar apasionadamente el pecho de Sasori.
¿Qué haría…? Ahí estaba frente a él, desnudo y deseoso… Todo parecía apuntar a que todo estaba en su perfecta posición para ser activado, ¿estaba dispuesto a llevar a cabo eso? No habría vuelta atrás.
Deidara se dejo caer en la cama poniéndose en completa sumisión hacia Sasori, pidiendo con la mirada que Sasori lo empezará a satisfacer…
¿Qué tal? Bien si les gusto síganme en mi grandiosa odisea y si no váyanse a buscar otro fic Yaoi para encontrar con que masturbar su necesidad de Yaoi ¬w¬
Hahaha, perdonen mi humor, saben que a todas las personas que se metieron aquí las aprecio en parte por dejarse llenar la cabeza con mensajes sublimi…ups, no dije nada jajaja XD.
¡Hasta la próxima, cuídense, gracias por leer y dejen comentarios por favor, quiero oír sus voces!
Atte. Levita Hatake
