Sujetos a una vida marcada por un cruel destino, tres seres diferentes pero al mismo tiempo iguales, tienen en sus manos la decisión de vivir como lo ha estado haciendo, o tomar las riendas y crear un nuevo mundo para ellos, y para todo ser vivo.
Y he aquí de nuevo presente, para dejarles un nuevo episodio de "El Rumbo Hacia El Amanecer". Lamento mi tardanza, pero con muchas cosas que hacer y que no se pueden quedar pendientes, he tenido mucho que hacer y poco tiempo para escribir, lento pero constante. Ahora vayamos a los review que me han dejado en el episodio anterior:
Nico48825: Pues lo volvieron Dragon Asado no?
Darius619: Pues este también tendrá cosas obscuras, quizás no al mismo nivel que las de bustercall, pero las habrá creeme.
Tryndamer95: Pues no preguntes, que aquí viene mas info sobre lo que va a suceder.
BloodEdge: Pues si, eso raya entre indiferencia y odio, aunque motivos tienen Zeoticus y Venelana para reaccionar asi, y como dicen, todo lo que se hace se te regresa.
Alber breaker: Quizas no le quede, pero eso es mejor a que despida con una de sus muestras de perversión malvada, no?
Guerrerowalker: Uff y lo que se viene querido lector, imagínatelo.
Y sin mas que decir, aquí les dejo el nuevo episodio, disfrútenlo.
PD: Como siempre, Highschool DxD no me pertenece, solo uso a sus chicas exuberantes para armar una historia que sea un poco más coherente que la LN.
PD2: Puede que Kuroka sea la protagonista acá, pero ella sigue en igualdad con Akeno y Rossweisse.
Capitulo 2
Un Sendero A Elegir
~0~0~0~0~0~0~0~0~0~ Terrenos Del Clan Gremory~0~0~0~0~0~0~0~0~0~
En un sitio algo alejado de las edificaciones del Clan Gremory, pero que pertenecía a los territorios del clan ya mencionado, una jovencita de cabello albino, ojos color ambar y piel clara se encontraba en un entrenamiento que ella misma se había trazado, con el único fin de aumentar sus habilidades ante el próximo entrenamiento, que seria la inauguración de los Rating Games entre los jóvenes herederos, y en donde se enfrentarían su Ama y Buchou de su club Rias Gremory, en contra de la Kaichou de la Academia Kuoh y heredera del Clan Sitri, Sona Sitri.
Si bien ella estaba consiente de que este combate seria algo de suma seriedad e importante para la reputación de la casa que le dio abrigo y protección cuando mas lo necesito, que un Angel Caido que anteriormente fuera enemigo de los Demonios, mas aun, siendo el actual Gobernador de Grigory, fuera el que le dijera que debía hacer para aumentar su nivel de poder, le llenaba de una rabia inconmensurable, que ella escondia muy bien bajo su mascara de seriedad y frialdad difíciles de ver en una jovencita de su edad.
Respirando agitadamente, sintiendo como algunas gotas de sudor corrian por sus mejillas, algunas cayendo en la camisa de su uniforme de la Academia, y viendo sus manos enfundadas en un par de guantes de entrenamiento, la joven Koneko Touhou mostraba un leve dejo de frustración al ver que parte de su potencial, realmente solo podia desarrollarse cuando dejaba que "ese poder asqueroso" fluyera libremente por ella.
Dias atrás había intentado entrenar por si sola usando solamente las habilidades que la pieza de la Torre le entregaba, dígase una gran resistencia y fuerza física sobrenatural, cosa que al principio funciono de maravilla, ya que se enfoco en fortaleces estos dos aspectos, pero cuando noto que esto no seria suficiente para su enfrentamiento en contra de los siervos Sitri, mas aun cuando en comparación a Rias y el poder de la destrucción, Akeno y su habilidad excelsa en el manejo del relámpago, asi como el poder propio por el cual sentía cierto complejo, Asia y la destreza natural que tenia con su Twilight Healing, Kiba con la espada Sacro-Demoniaca, Xenovia y su poder devastador al blandir a Durandal, asi como Gasper y el Forbidden Balor View, su habilidad al solamente manejar su Evil Piece era algo irrisible e inútil, mucho mas cuando también se comparaba con Issei y la Longinus Boosted Gear.
A este paso, ella seria la mas débil del grupo Gremory.
Temblando sus labios, e intentando contener un ligero sollozo, un objeto parecido a una cuerda de tonalidad blanco se agito frente suyo, tratándose de una cola felina que sobresalía de debajo de su falda, asi como dos montículos que resultaban ser un par de ojeras de gato que se imponían sobre su cabellera albina. Irremediablemente, y en contra de lo que ella realmente deseaba, no tuvo mas remedio que tener que usar sus habilidades como Nekomata en su variante conocida como Nekoshou, Youkais de esta categoría conocidos por su capacidad en el manejo del Senjutsu, y conocidos como la especie de Gatos Infernales mas poderosos de su especie, motivo por el cual eran sumamente apreciados por su poder, y en parte temidos por esas habilidades tan especiales. Habilidades que solo le habían traido desgracias a Koneko desde que tenia uso de razón.
-Lo odio… lo odio. – Era lo único que podia susurrar la joven Touhou mientras se acercaba a un balde que tenia agua, intentado coger un poco con sus manos para refrescarse, siendo algo inútil ya que su mente, inevitablemente le jugo una mala pasada, y en vez de ser su reflejo el cual pudo notar en el liquido, una figura de cabello negro azabache con ojos ambarinos se había aparecido, con esos ojos seductores y esa sonrisa coqueta y juguetona. Ese rostro que ella odiaba. - ¡Nyaaaaaaa!
Aterrada y enfurecida por eso, Koneko aplasto el cubo con sus manos, empapándose con el agua y arrojando la ahora chatarra lejos de ella, apretando sus puños y tratando de ocultar la mezcla de ira y dolor que la inundaban por dentro, todo por el lazo que compartía con "ella" y que le hacían ver que, irremediablemente, un dia posiblemente terminaría como ella.
Un reflejo de lo que hace tiempo fue.
-¡Koneko-San! ¡Koneko-San! – El llamado de la voz de una de las sirvientas Gremory fue lo que saco de sus pensamientos a Koneko, quien de inmediato oculto sus orejitas y cola de gato, volviendo a su gesto frio e indiferente, ocultando lo que hace unos minutos había pasado. - ¡Koneko-San, menos mal que la he encontrado!
-¿Qué sucede? – Pregunto la joven albina, al ver a la joven sierva respirando agitadamente quizás por haber estado corriendo en su búsqueda.
-¡Es necesario que regrese a la Mansion Gremory! ¡Rias Ojou-Sama requiere de su presencia! – Cuando Koneko pudo notar bien a la joven sierva, se dio cuenta de que ella estaba my nerviosa y algo aterrada, quizás por un motivo muy significativo.
-¿Buchou me llama? ¿Por qué motivo? – Posiblemente ese motivo era muy grande como para que el entrenamiento de todos, hubiera sido detenido para ser convocados por la joven pelirroja, y en efecto, Koneko no se equivoco.
-Koneko-San… vera… se trata de Hyoudou Issei-San. – Al escuchar el nombre de su pervertido y lascivo compañero, la albina se relajo un poco, ya que quizás solo era un leve contratiempo que tuvo al irse a entrenar con el Ex-Rey Dragon Tannin, era lo mas probable. – El ha regresado al Castillo Gremory… y esta en la sala medica de cuidados intensivos.
-¿Qué? ¿Issei-Sempai esta en donde? – Al escuchar esta respuesta la joven sierva apretó su falda con mucha fuerza, mientras intentaba contener inútilmente las lagrimas, que caian en cascadas desde sus ojos hasta sus mejillas.
-Issei-San… esta en Cuidados Intensivos… esta en un estado critico… casi al borde de la muerte.
~0~0~0~0~0~0~0~0~0~ Castillo Gremory ~0~0~0~0~0~0~0~0~0~
En una cuestión personal, si a Rias Gremory se le hacia la pregunta de si a ella le gustaba su modo de vida, al ser la heredera de uno de los clanes mas importantes que regian el actual inframundo, lo mas probable es que se llevarían una gran sorpresa al escuchar la respuesta de la joven pelirroja.
La realidad… es que en parte, Rias odiaba ser la heredera del clan de su familia, algo que debió pertenecerle por derecho a su hermano mayor Sirzechs Gremory, pero que por el motivo de haberse convertido en uno de los Yon Dai Maou del Inframundo, dejo esa responsabilidad a ella al ser la segunda hija de Zeoticus Gremory y Venelana Bael.
El punto en todo esto, es que desde un principio tuvo ciertas dificultades al ser la heredera de su familia. Primeramente, eran todas las responsabilidades que ella adquirió al ser declarada como la futura cabeza de su clan, aunque eso era un problema no mayor al haber nacido en una familia de alta cuna. El segundo punto malo de todo esto, era el hecho de que al haber nacido mujer, debía de tomar un esposo para poder tener descendencia para preservar el futuro de su familia, y tristemente, había cosas en la sociedad demoniaca que no cambiaban, a pesar del esfuerzo de los actuales Maou por erradicar reglas que realmente parecían absurdas, y que indudablemente perjudicaban a las mujeres en la sociedad demoniaca… el mas cruel de todos, el compromiso arreglado.
Rias nunca lo negó, ella estaba dispuesta a aceptar el compromiso que sus padres terminarían por arreglar para que la familia Gremory fuera beneficiada. Lo que nunca espero, fue que ese compromiso fuera con el clan Phenex, mucho menos con el tercer heredero de esa familia, el infame y engreído sujeto conocido como Raiser Phenex, el típico heredero mimado, arrogante y que se creía el centro del universo. Por mucho tiempo estuvo en desacuerdo con ese compromiso, mas que nada porque ella fue la única de su familia, que pudo percatarse de que el rubio prepotente tenia intenciones nada buenas hacia la joven Gremory, mas con las actitudes desinhibidas que mostraba hacia las siervas que conformaban su sequito personal, no siendo un secreto que el había mantenido relaciones sexuales con la mayoría de sus piezas, exceptuando a una de sus torres y a una alfil, quien se trataba de su hermana menor y la ultima heredera del clan de la criatura mitológica, Ravel Phenex.
Teniendo solamente el apoyo moral de su hermano mayor, asi como la ama de llaves de su familia de nombre Grayfia Lucifuge, Rias tuvo que soportar mucho tiempo las pretenciones de Raiser, aguantando los toqueteos indebidos asi como las intenciones carnales que el tenia hacia ella. Ella sintió como su corazón se hizo pedazos al saber que no pudo salir de ese destino al cual había sido condenada, al perder el Rating Game donde se decidiría su futuro, mucho mas al ver a cada uno de sus amados y lindos siervos, ser masacrados por su inexperiencia en los juegos de puntaje. Todo había sido su culpa, todo por querer evitar algo que ni su madre pudo renegar, por querer ir en contra de las reglas de la sociedad demoniaca, si hubiera aceptado lo que el destino le auguraba, nada de eso habría pasado.
Pero, hablando irónicamente, parecia ser que el cielo le había otorgado un milagro en la forma de un chico pervertido, algo inocente y muy hiperactivo de nombre Issei Hyoudou. El joven con la peor reputación de la Academia Kuoh, un chico que no parecia ser algo especial a simple vista, cosa que Rias no vio al sentir dentro de el un poder muy grande y especial. Tuvo que apostar a la suerte al reencarnarlo sin obtener mas información del joven castaño, mantuvo en su mente que quizás fue una mala decisión haber usado las ocho piezas de Peon con alguien que no mostraba mejoría alguna en sus habilidades de poder. Pero todo esa confianza que deposito en el castaño, fueron recompensadas al obtener a un usuario de la longinus Boosted Gear, el Sekiryuutei.
El cariño que el castaño le profesaba a Rias Gremory, se hizo presente cuando el, a pesar de haber sido masacrado cruelmente en el Rating Game entre ella y Raiser, tuvo el valor para volver a retarlo por la libertad de su amada Buchou, dando la sorpresa a ella y al inframundo, al ser expectantes de la aparición del Balance Breaker del Sekiryuutei, un poder que le permitió vencer al heredero Phenex, y salvar a Rias de ese maldito destino que tendría por toda la eternidad.
Gracias a Issei, a su amado siervo ella seria libre de decidir a quien amar.
Quizas era por la forma de ser de Issei, por aquel desinterés en ayudar a quien lo necesitaba sin esperar nada a cambio, esas razones seguramente eran los principales motivos por los que los integrantes de su sequito, habían ido cambiando poco a poco su forma de ser, debido a que el castaño, se preocupo por ayudarlos a resolver sus problemas, aliviar sus inquietudes, y ofrecerles su apoyo en todo lo posible.
Kiba con su pasado relacionado a las Excalibur y Gasper y el miedo a usar sus poderes hablando de los hombres del sequito Gremory. Asia y la falta de alguien a quien llamar "Amigo", Akeno y su odio hacia los hombres, Xenovia y su desasosiego al saber la verdad sobre Dios, y en parte Koneko y su modo de relacionarse con los demás. Increiblemente, y aunque parecia ser hecho con intenciones nada buenas, Issei con su manera de ser, se había ganado el corazón y el amor de cuatro jóvenes al mismo tiempo.
Parecia algo inverosímil, pero de forma inesperada, Issei estaba comenzando a dar forma a su sueño de tener un harem de chicas quienes lo amaran.
Y todo este mar de recuerdos, llevaba a lo que actualmente estaba sucediendo, en una de las habitaciones que en ese momento, fungía como una sala de Cuidados Intensivos debido a la escena que ocurria frente a sus ojos.
Rias Gremory, junto a su sequito de siervos siendo acompañados del actual Yon Dai Maou Sirzechs Lucifer, asi como de su Reina Grayfia Lucifuge, siendo también espectadores en esa habitación el Gobernador de Grigory Azazel y los patriarcas del Clan Gremory, Zeoticus y Venelana.
La mujer de cabello platinado, era la encargada de realizar las curaciones necesarias al joven que yacia en una cama improvisada, rodeado de vendajes manchados de sangre, trozos de ropa quemadas y restos de carne quemada que se despegaba del cuerpo del chico en cuestión, quien se trataba del Sekiryuutei Issei Hyoudou.
Habian pasados horas después de que el Ex-Rey Dragon Tannin había regresado de las montañas donde se suponía que debía estar entrenando al Dragon Emperador Rojo, sin embargo su regreso era debido a que algo había salido mal durante el entrenamiento, lo que resulto en el actual estado critico del castaño, quien requería atención medica cuanto antes, o en el peor de los casos, su vida tendría fin en ese momento.
Fue Grayfia, quien en su papel como Ama de Llaves de la familia Gremory, recibió a Tannin y al joven castaño, llevándose una gran sorpresa al ver el estado físico del joven señorito, por lo que de inmediato comunico esta noticia a Sirzechs, a los patriarcas Gremory, y por ende a Rias Ojou-Sama y a su grupo de demonios reencarnados.
Lo que ella no pensó, es que eso traería resultados nada agradables.
El shock mas fuerte lo recibió Rias y su sequito, mas que nada por los fuertes lazos que tenían con el castaño y los sentimientos que las chicas comenzaban a desarrollar hacia el Sekiryuutei.
Quizas se trataba por la presencia de Lord Gremory y Lady Venelana, pero Rias simplemente quedo callada, mirando de forma incredula a su amado Peon, algo semejante con Akeno, quien solamente permanecia de pie junto a la pelirroja con un gesto también impactado, tal parecia que la sorpresa de ver a Issei en ese estado no fue tan grande en ellas.
Lo que no se podia decir por parte de los otros jóvenes demonios.
Asia rompió en llanto al ver el cruel estado del chico, quien la había ayudado desde que se conocieron, y que ahora se encontraba al borde de la muerte, buscando consuelo en Kiba, quien simplemente permitió que la rubia usara su hombro como apoyo, mientras que el joven Caballero apretaba los dientes, lleno de impotencia sin poder hacer algo para serle de ayuda a su gran amigo y compañero de batalla
Xenovia solo atinaba a permanecer de pie, con un gesto descompuesto pero frio, mientras que unas lagrimas silenciosas escurrían por sus mejillas, permitiendo que el pequeño Gasper, de forma semejante a Asia, rompiera en llanto sujetando su falda de su uniforme, por ver a su Sempai herido e inconsciente, ya que el joven Dhampiro no estaba acostumbrado a ver escenas como esas.
Koneko era quien mejor ocultaba su forma de sentir, ya que solo se mostraba sorprendida, aunque por dentro también se había horrorizado por la condición del pervertido de su Sempai. Aunque esta escena, solo hacia que en su interior, una idea comenzara a formarse en su mente, una que probablente, le traería problemas a futuro.
-Grayfia, ¿Cómo se encuentra Issei-Kun? – Fue la pregunta que hizo el Satan Carmesi, a lo que la peli platino, envolviendo una de las manos del castaño con vendajes limpios, respondió con un gesto algo cansado.
-Issei-Sama se encuentra grave. He logrado estabilizarlo un poco, pero sus quemaduras son muy serias. – Dijo mientras miraba con atención una de las manos vendadas del chico, a la que le faltaba dos extremidades. – Pero lo que mas me preocupa, son las partes carbonizadas de su cuerpo, lamentablemente no puedo hacer nada en ese caso, y la joven Asia no tiene las habilidades para tratar heridas como esta… no quiero aceptarlo, pero las posibilidades de que las secuelas en el joven señorito sean graves, son mas del ochenta por ciento.
Las palabras dichas por Grayfia, no hicieron mas que ocasionar un silencio gélido, ninguno de los presentes esperaban que un acontecimiento como este pudiera originarse, se suponía que todo estaba bajo control… ¿Cómo entonces había sucedido esta terrible tragedia?
Un ligero carraspeo, proveniente del patriarca del clan Gremory llamo la atención del actual Lucifer, quien al parecer capto la indirecta que su progenitor quería transmitirle, por lo que asintiendo en silencio, y haciendo un gesto con la mirada, le ordeno a la mujer de cabello platino acompañarlo junto a los señores Zeoticus y Venelana, dejando a solas al sequito de Rias junto al gobernador de Grigory Azazel, siendo el pelirrojo el ultimo en salir de la habitación, debido a que llevo su mano al hombro de su hermana menor, susurrándole unas palabras al oído.
-No te preocupes por el protocolo. Mantendre alejados a Chichi-ue y a Haha-ue de aquí. – Despues de eso, Sirzechs abandono el cuarto, siendo lo ultimo que se escucho la chapa de la puerta cerrándose detrás suyo.
No pasaron ni veinte segundos después de eso, antes de que los ojos de Rias y Akeno comenzaran a generar lagrimas que eran apenas contenidas por los parpados de sus ojos, mientras que sus labios formaban un gesto de dolor profundo y sus cuerpos temblaran significativamente… siendo la apertura ante lo que el resto del sequito Gremory, realmente esperaba por parte de las dos Onee-Sama respecto a la reacción al ver al Sekiryuutei.
-¡ISSEI! – Ambas jóvenes cayeron de rodillas junto a la cama del castaño, sujetando con delicadeza las manos vendadas del Sekiryuutei, llevándolas a sus mejillas mientras lloraban de dolor intenso, al ver en un estado deprimente al chico que de una forma u otra, había ganado el corazón y los sentimientos de amor que tanto Rias como Akeno le profesaban al joven Hyoudou.
Su falta de emociones de hace unos minutos, se había generado por el protocolo de etiqueta que debían de seguir, y mas que nada por la presencia de los patriarcas de la familia.
Siendo ignorado completamente por todos los jóvenes demonios, el Caido de nombre Azazel seguía mirando la escena con un gesto serio y meditabundo, sin poder entender que había pasado o que error había causado el hecho de que ahora el joven Emperador Rojo se hallara en esa situación que ahora, se debatía entre la vida o la muerte.
-Esto no tiene sentido, había hecho un análisis detalladamente, y todo debió salir a la perfeccion. – Estas palabras de igual forma fueron ignoradas por todos los integrantes del sequito de Rias, pero lo que el Caido diría a continuación, ocasionaron un estallido en las emociones que cierta persona sentía. – ¿O acaso es cierto eso de que Issei es el actual Sekiryuutei mas débil de todos?
Azazel… jamás debiste decir algo como eso.
Todos los presentes, sintieron de repente, como un instinto asesino comenzó a inundar la sala, aunque este iba dirigido hacia el Caido, quien de pronto miro sorprendido como la joven Akeno Himejima comenzaba a temblar. Habia soltado la mano de Issei, debido a que su cuerpo comenzaba a ser rodeado por pequeños destellos de electricidad, mismos que corrian por el suelo de la habitación, sin que estos dañaran a alguno de sus compañeros. La estela eléctrica comenzaba a soltar pequeñas explosiones, mientras que de forma involuntaria, las alas demoniacas, asi como un par de alas negras de angel brotaran de la espalda de la azabache, quien en un rápido movimiento creo una esfera de energía de luz rodeada de relámpagos, misma que arrojo hacia el Gobernador quien simplemente detuvo el ataque con una de sus manos desapareciéndolo en el aire, aunque seguía estupefacto con lo ocurrido, aun mas al ver el rostro de la pelinegra.
De sus ojos violeta un par de ríos de lagrimas manchaban sus mejillas, mientras que sus labios, que normalmente mostraban una ligera sonrisa, a veces de malicia, otras de coquetería, ahora contenían un enojo que intentaba frustar de forma inútil, ya que lo único que podia sentir en ese momento… era odio.
Odio en su estado mas puro.
-Tu… tu… ¡Tu tienes la culpa de todo esto! ¡Si no hubieras aparecido en nuestras vidas, nada de esto habría pasado! – Fueron los gritos que el corazón destrozado de Akeno arrojo hacia el Caido, quien miraba asombrado como a pesar de estar consciente de la diferencia de poderes entre ambos, ella osaba hacerle frente a frente.
-Akeno, no puedes culparme de lo sucedido a Issei. Solamente hice lo que Sirzechs asi como los patriarcas Gremory me pidieron, nada mas. – Y aunque trataba de justificar que nada de lo ocurrido había sido culpa suya, había por dentro algo que le hacia sentir que estaba equivocado con esas afirmaciones.
-¡Callate! ¡Esto solo muestra que los Angeles Caidos son los peores seres que existen! – Vocifero antes de que nuevamente las lagrimas ahogaran sus palabras, soltando algunos sollozos e intentando contener sus lagrimas llevando sus delicadas manos a sus ojos violetas. – Primero mi Okaa-San… ahora mi amado Issei… ellos… ellos me han quitado a mis seres amados… y yo… y yo… yo tengo que cargar… con la maldición de tener su sangre corriendo por mis venas.
Siendo espectadores mudos de esa imagen, Rias, Asia, Kiba, Koneko, Xenovia y Gasper solo atinaban a mirar la confrontación entre ambos Caidos, siendo Akeno quien se estaba desmoronando sentimentalmente por todo lo ocurrido, en tanto que Azazel solo miraba con seriedad la forma de actuar de la pelinegra.
-Akeno, ¿Cuántas veces debo repetírtelo para que lo entiendas? No puedes negar lo que eres, mucho menos tu descendencia. Hacer eso es igual a renegar de tu familia, de tu propio padre. – Pero al parecer, o Azazel no sabia nada de tacto, o quizás no estaba prestando a lo que le sucedia a lo sentimientos de la pelinegra, quien ahora había acumulado una gran cantidad de energía sacra en combinación con relámpagos, apuntando el ataque al Gobernador mientras su rostro era una muestra inexplicable de tristeza, pena, ira y odio en combinación.
-¡Tu y ese maldito de Barakiel pueden irse al infierno! ¡Odio a ese sujeto con todas mis fuerzas! ¡Te odio con toda mi alma! ¡Los odio hasta la muerte! – Los gritos de ira de Akeno originaban que la esfera de energía sacra-electrica se hiciera mas y mas grande, al punto de parecer un ataque fulminante por la intensidad del mismo. - ¡Largate, dejanos a mi y a Issei en paz! ¡Dejame de recordar la aberración que soy!
-¡Es suficiente! ¡No pienso tolerar que me faltes al respeto, mucho menos a tu padre! – Al parecer Azazel ahora estaba dispuesto a enseñarle a Akeno unas cuantas cosas sobre el respeto, pero con lo que no conto, fue que cierta chica de cabello azulado se colocara junto a la morena, invocando de su espacio dimensional a la espada sagrada Durandal, apuntando hacia al caído con un semblante gélido.
-Sera mejor que no te atrevas… o de lo contrario tendre que apoyar a Akeno Onee-Sama. – Se trataba de Xenovia, quien con Gasper aun oculto detrás de la peliazul y sujetando su falda con fuerzas, también confrontaba al Caido quien al parecer no tomaba la amenaza de la antigua exorcista en serio, eso hasta que ocurrió lo inesperado.
Kiba había invocado su espada Sacro-Demoniaca, empuñándola con hostilidad hacia el Caido, mientras que Koneko había rodeado sus manos con energía natural, al menos la suficiente para no mostrar sus rasgos de Nekomata, mientras que Asia solo permanecia junto a Koneko, ya que ella no tenia habilidades de combate, pero no por eso dejaba de mirar al Caido con el odio que ella podia albergar, el cual era minimo debido a su naturaleza inocente y amable.
Y como cumbre de todo esto, Rias se había colocado frente a su sequito, con un aura carmesí/obscura rodeándola por completo, mientras que en su mano derecha, una gran cantidad de Poder de la Destruccion se acumulaba, mientras ella miraba con rabia al caído, quien mirando seriamente al grupo de jóvenes demonios, retrocedió unos pasos.
-Escucha Azazel, ahora no estoy dispuesta a escuchar excusas de parte tuya. Da igual si eres el Gobernador de Grigory, o el encargado de entrenarnos por petición de Onii-Sama y de mis padres… ¡No tolerare que nadie insulte a mis amados siervos! – De igual forma que su Reina, Rias había comenzado a quebrarse sentimentalmente, al punto de combinar su rostro de odio con lagrimas corriendo por sus mejillas. - ¡Akeno y yo te dijimos que Issei no controlaba bien sus poderes, pero aun con eso decidiste mandarlo a entrenar con Tannin, y ahora esta en una situación delicada!
Azazel solo estrecho la mirada, ya que aunque no quería aceptarlo, Rias tenia razón sobre el hecho de que ella y Akeno le pidieron no dejarlo a manos del Ex-Rey Dragon, siendo el quien ignoro esto y decidió dejarlo en entrenamiento con Tannin, con el único fin de que Issei alcanzara el Balance Breaker y dominara mejor sus poderes.
Un error que le costo muy caro.
-Ahora largo, o me olvidare de que eres nuestro Sensei por obligación, no me importa si con eso me llevo una reprimenda de mis padres. – Fue la amenaza que lanzo Rias siendo apoyada por todo su sequito, a lo que Azazel solo atino a darse la vuelta y abandonar el cuarto, dejando en un silencio profundo la sala, antes de que los poderes de Rias, Akeno y Koneko se desvanecieran, mientras que Kiba y Xenovia enfundaban sus respectivas espadas.
Solo para que Akeno cayera de rodillas en el suelo, cubriéndose su rostro con sus manos en un intento vano de no llorar, siendo consolada por Rias y Asia, mientras los demás solo observaban en silencio aquella dolorosa imagen.
El como el sequito Gremory poco a poco, se hundía en la depresión y el dolor por la posible perdida de un gran amigo, un compañero leal… un gran chico que se había ganado el corazón de varias jóvenes.
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Habian pasado dos dias desde el momento en que Issei Hyoudou regreso al Castillo Gremory en un estado critico, ocasionado por uno de los ataques del Ex-Rey Dragon Tannin en lo que se suponía, era un entrenamiento para fortalecer al Sekiryuutei ante el eventual Rating Game que se avecinaba.
A pesar de que el duelo entre Rias Gremory y Sona Sitri ocurria en nueve dias, debido a lo sucedido con el Sekiryuutei, y una leve intervención por parte de Sirzechs Lucifer, y la única mujer entre los Yon Dai Maou, Serafall Leviathan, se había otorgado una semana mas de plazo para la preparación de ambos grupos, cosa beneficiosa para Sona, pero no para la joven Rias.
Ella y su sequito, ignorando las ordenes de sus padres, asi como de Azazel abandonaron sus respectivos entrenamientos para cuidar del joven Sekiryuutei, quien a duras penas pudo salvar su vida gracias a las "Lagrimas de Fenix" que Grayfia, la ama de llaves del Clan Gremory pudo conseguir, cosa que desde luego no fue fácil.
Seguia habiendo cierto aire de inconformidad por parte de los patriarcas Phenex, debido a la anulación del compromiso entre Rias y Raiser, por lo que las relaciones entre ambas familias no era del todo buena, cosa que dificulto, por no decir impidió que ellos solicitaran algunos viales para poder sanar al Sekiryuutei.
Fue solo gracias a la ayuda de la cuarta heredera de los Phenex, la jovencita Ravel Phenex, quien al escuchar el nombre del joven quien derroto a su hermano mayor, no dudo ni un instante en entregarle algunos frascos de las lagrimas del ave legendaria a la Reina del actual Satan Carmesi, sin pedir algo a cambio ya que ella por algun motivo tenia en alta estima al joven Dragon, y quería hablar con el lo mas pronto posible de un asunto en particular.
Gracias a ese liquido milagroso, el joven Sekiryuutei pudo reponerse de todas las heridas causadas por el ataque de Tannin, aunque lo triste era que no pudo recuperar los dedos que había perdido, debido a que fueron carbonizados por completo dejando como rastro una cicatriz que suturo de forma limpia las extremidades perdidas. Lo único que Rias asi como su sequito esperaba… era saber la reacción del castaño al verse mutilado de una forma inesperada.
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Eran aproximadamente las doce del mediodía, mientras que en la habitación que fungía como la sala de cuidados médicos donde reposaba el actual Sekiryuutei, todo seguía siendo silencioso y algo tenso. Todo el sequito de la joven Rias Gremory seguía ahí vigilantes y atentos al momento que Issei recobrara la consciencia y pudieran saber su estado emocional, debido a casi muerte, asi como el saber que el había perdido partes de sus extremidades de las manos por el ataque del Ex-Rey Dragon.
Rias estaba sentada en la parte baja de la cama, mirando con algo de tristeza a su amado castaño, mientras sujetaba su mano derecha la cual podia verse con claridad, como en los dedos meñique y anular había ahora dos muñones, ocasionándole una punzada de dolor en su alma debido a las consecuencias físicas que evidenciaba su impotencia al no poder impedir las causas que llevaron a ese cruel resultado.
Akeno por medio de un paño húmedo, limpiaba el rostro del castaño con un gesto semejante al de la pelirroja, y era una de las pocas que había pasado mayor tiempo junto al castaño, siendo solamente sus salidas para comer algo, asearse y dormir unas horas las cuales estuvo ausente, ya que entendía que de nada serviría que estuviera a todas horas junto a Issei, a el no le agradaría que ella se notara agotada por haber cuidado exhaustivamente de el.
Asia se hallaba pelando una manzana, esperando a que el castaño despertara con algo de apetito para ella dársela, era lo único que podia hacer al saber que ella no podría ser capaz de sanar al castaño por medio de su Twilight Healing, cosa que la deprimía levemente, aunque la preocupación por el despertar del castaño era mayor al pensamiento de que ella no pudo hacer algo por el joven Hyoudou.
Xenovia se hallaba sentada en una silla apoyándose en Durandal la cual estaba fuera de su espacio dimensional, la joven de cabello azulado tenia la idea de que posiblemente alguien aprovechara el estado del castaño para poder atacarlo y quitarlo del camino… si, sonaba algo ilógico tomando en cuenta en donde se encontraban, pero eso no quito esos pensamientos de la antigua exorcista, por lo que decido ser la guardiana de Issei hasta que el reaccionara, siendo otra de las chicas que mas tiempo había pasado con el castaño.
Por parte de Koneko, la joven Nekomata simplemente atinaba a mirar con atención al castaño. Ciertamente seguía sin tener la mayor relación de compañeros posible con el, pero eso no quitaba el hecho de que estaba preocupada por su reacción cuando este notara que su cuerpo había "cambiado" en ciertas cosas. Y tristemente, la idea que su mente estaba gestando sobre la relación entre la Boosted Gear y el Senjutsu como poderes malignos para su portador, se iba haciendo mas y mas grande. ¿Por qué pensaba de esa forma la jovencita albina? Ella era la única que entendía el porque.
De parte de Kiba y Gasper, no había cosa grande que destacar. El rubio Caballero se dedicaba a hacer guardias cuando las chicas tenían que ausentarse para realizar sus respectivas actividades personales, cumpliendo un papel parecido al de Xenovia pero en menor nivel, mientras que el pequeño Dhampiro estando dentro de su caja de carton, y al no saber cual podia ser su utilidad cuando su Sempai despertara, solo podia jugar con su consola de videojuegos portátil, aunque ciertamente era difícil concentrarse en el juego al tener a su querido Sempai, tumbado en la cama inerte y sin reacción alguna.
Cada joven integrante del sequito de la heredera Gremory dejaba pasar el tiempo de la mejor manera posible, todo con el único fin de estar presentes cuando Issei al fin reaccionara, y mostrara su estado de salud, no solo físico… sino también mental.
Y en efecto. Ese momento había llegado.
Akeno al terminar de limpiar el rostro del castaño, fue la primera en ver como uno de los dedos sanos de la mano izquiera del castaño, mostro un reflejo involuntario, ya que se movio levemente, cosa que ella tomo a bien.
-¡Buchou, chicos, Ise-Kun esta reaccionando! – Y ante estas palabras de la morena, todo el sequito se arremolino alrededor de la camilla improvisada, mirando como de un simple dedo, paso a ser toda la mano la cual se iba abriendo y cerrando poco a poco.
Respiraciones algo pesadas, unos leves quejidos que brotaban de los labios del Sekiryuutei, su cabeza moverse de lado a lado tratando de ubicarse en el sitio donde estaba. Todos los jóvenes demonios comenzaban a sonreir al notar como Issei Hyoudou estaba al fin despertando del "Estado de coma" en el que había caído después de aquel brutal ataque ígneo, algunas dejando escapar ligeras lagrimas de felicidad en el caso de Rias, Asia y Akeno, otros una leve sonrisa pero que estaba cargada de sinceridad pura en Xenovia y Koneko, y una normal en Kiba y Gasper al ver a su compañero de batalla escaparse de las garras de la muerte.
Pero quizás era la emoción del momento, que no pudieron notar como en efecto, algo había cambiado en el joven castaño.
Algunos cabellos de Issei cubrían sus ojos, dándole una imagen algo deprimente, mientras que este logro incorporarse y quedar sentado sobre la camilla improvisada, permaneciendo algunos minutos inmóvil y sin reacción alguna, al menos hasta que levanto ambas manos, y las llevo al frente suyo al parecer observándolas detenidamente.
Ninguno de ellos entendía por que la reacción del Sekiryuutei era esa, aun mas con el gesto de la mirada sombria en los ojos del castaño, no fue hasta que Rias quito el cabello de la frente de Issei, que al final de cuentas descubrieron el porque de todo eso.
Algo que ocasiono nuevamente incertidumbre, llanto y dolor en los integrantes del sequito de Rias.
Los ojos de Issei habían perdido el brillo que lo caracterizaban, pasando a ser dos tempanos gélidos sin emociones algunas, sus pupilas habían desaparecido, dejando a cambio una mirada vacia, inexpresiva… algo que se podría decir que le pertenecía a un "muerto en vida"… un evidente daño en su estado psicológico y emocional.
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Poco se pudo hacer por el joven Sekiryuutei después de haber despertado del limbo entre la vida y la muerte en el que había caído. A pesar de los intentos de Rias y compañía por mejorar el animo del castaño, nada había servido, ya que Issei seguía con los animos perdidos y al parecer, sin afán alguno de querer mejorar.
Lo mas grave del asunto, es que siendo próximo el Rating Game contra Sona Sitri, Rias asi como sus siervos se vieron obligados a volver a sus entrenamientos, aunque en esa ocasión lo hicieron por cuenta propia, ignorando las ordenes que Azazel les había dado y no habiendo mas remedio, que dejar a Issei al cuidado de Grayfia, quien prometió cuidar del joven lo mejor posible.
Aunque ahora quedaba una incognita. Con el joven Peon Issei Hyoudou fuera del próximo juego… ¿Habria posibilidades de la victoria para el clan Gremory?
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~0~0~0~0~0~0~0~0~0~ Terrenos Del Clan Gremory~0~0~0~0~0~0~0~0~0~
10:00 PM
El joven Sekiryuutei, que en esos momentos se encontraba en uno de los extensos jardines pertenecientes a la familia Gremory, dejaba pasar el tiempo mirando las hermosas flores que Grayfia se encargaba de mantener siempre vivas y de belleza significativa.
Sujetando una de ellas con su mano derecha, la cual semejante a su otra mano, se hallaba cubierta con un guante que disimulaba la ausencia de los dedos faltantes, aunque esta no le permitia sujetar cosas como antes.
Su mente, apagada al sentirse un inútil por no haber cumplido con la promesa hecha a Rias y Akeno, considerarse como un estorbo al no poder ayudar en el próximo Rating Game contra la Presidenta del Consejo Estudiantil Sona Sitri, también estaba ocupada por lo que había escuchado hace unas cuantas horas, cuando el deambulaba por el Castillo Gremory cual fantasma en pena. Algo que lo deprimió enormemente.
~0~0~0~0~0~0~0~0~0~ Flash Back ~0~0~0~0~0~0~0~0~0~
Tal como lo había hecho en estos dos últimos dias, se había dedicado a recorrer sin pena ni gloria la Mansion Gremory, debido a que Grayfia estaba ocupada con otras labores y no podia cuidarlo todo el tiempo.
Esa noche, la cual se sentía fría y solitaria también debido a la ausencia de Rias y los demás, el castaño aun con su mirada perdida caminaba por uno de los amplios pasillos del Castillo, sin prestar atención a lo que le rodeaba, o eso hasta que unas voces llamaron su atención, las cuales provenían de una de las habitaciones, la cual aun tenían la luz encendida, colándose por la rendija de la puerta.
-Chichi-ue, Haha-ue, ¿No están tomando una decisión demasiado apresurada? – La voz masculina que había hecho esa pregunta le pertenecía al Satan Carmesi Sirzechs Lucifer, el cual se notaba en desacuerdo con los otros dos seres ahí presentes.
-Yo no pienso lo mismo Sirzechs, las malas elecciones de Rias le han provocado grandes problemas. El matrimonio fallido con Raiser Phenex, que pusiera su vida en riesgo y ahora la situación con el Sekiryuutei. – La segunda voz pertenecía a Zeoticus Gremory, quien por el modo en que hablaba se notaba firme ante lo que el estaba diciendo. – Todas las decisiones que ha tomado Rias, han perjudicado por completo a nuestra familia.
-Normalmente difiero en las decisiones de tu padre hijo mio, pero en esta ocasión estoy de acuerdo con el. Esto ha dejado en claro que tu hermana aun es muy joven, y que necesita de nuestra guía no solo para su beneficio, sino también para nuestra familia. – Fueron las palabra dichas por Venelana Gremory, quien al parecer concordaba con lo dicho por su esposo, a lo cual el Satan Carmesi seguía estando en desacuerdo.
-¿Pero hacerle esto a Issei-Kun? El solo ha visto por el bien de Rias y sus compañeros de equipo, siempre los ha puesto incluso antes que el, es un valioso integrante del sequito de mi hermana, no pueden simplemente desecharlo solo por ese terrible incidente que paso. – El enojo en el actual Lucifer era palpable, no podia tolerar que alguien como el castaño estuviera pasando una situación como esta.
-La decisión que hemos tomado es definitiva Sirzechs. Una vez que termine el Rating Game de Rias, le pediremos a Adjuka que extraiga las piezas de Peon del Sekiryuutei, para que Rias halle a mejores candidatos para su sequito. – Fue la sentencia dada por Lord Gremory, siendo secundado por su esposa que afirmaba con un gesto de su cabeza. – Ademas de eso, reestableceremos las comunicaciones con el clan Phenex para restaurar el compromiso entre Rias y Raiser, algo que jamás debió ser roto desde…
-¡Es suficiente! ¡Me he cansado de escuchar todo este palabrerío sin sentido! – El grito de exasperación se escucho venir del Satan Carmesi, realmente estaba harto de cómo sus padres estaban tratando a su hermana menor Rias, asi como al joven castaño, tratándolos de manera casi inhumana, viéndolos solamente como objetos valiosos. - ¡Da igual si ustedes dicen que ya no tengo poder en esta casa, no pienso permitir que ustedes hagan lo que deseen con Rias e Issei!
-Sirzechs, ¿Estas escuchando lo que brotan de tus labios? – Pregunto de forma seria Venelana, a lo que su hijo le sostuvo la mirada notablemente molesto.
-Da igual lo que he dicho, no pienso dejar que destrozen las ilusiones de Rias e Issei. No importa si tengo que recurrir a la ayuda de Serafall y Falbium, incluso de Adjuka, pero no dejare que Issei sea separado de Rias, asi como también que ustedes vuelvan a comprometerla. – Fue ahí cuando el Satan Carmesi libero parte del poder de la destrucción, aun cuando frente a el tenia a sus progenitores, aquellos que le dieron la vida, lo cuidaron y educaron cuando era niño, y le dieron todo el amor posible.
Zeoticus asi como Venelana se mostraron algo sorprendidos al ver a su hijo oponerse a sus decisiones, algo que jamás había pasado, ni siquiera cuando el supo del primer compromiso que ellos armaron en el cual estaba involucrada Rias. Siempre se había mostrado como un hombre que respetaba las reglas impuestas por ellos, obedeciendo a ellas sin chistar, pero ahora parecia tener un motivo de peso para evitar que el Sekiryuutei fuera alejado de Rias, asi como que ella tuviera que casarse con Raiser Phenex.
Analizando a detalle las palabras de su hijo, asi como la situación actual de las cosas, los patriarcas Gremory idearon una opción que, viéndolo con detalles minuciosos, a la larga seria algo positivo para ellos.
-De acuerdo Sirzechs, le daremos una oportunidad al Sekiryuutei de demostrar que no es una mala elección para el sequito de Rias. Esta es la condición. – Zeoticus endureció su voz, dejando ver que no cedería ante protesta alguna. – Hyoudou Issei debe participar en el Rating Game de Rias y mostrar que es un siervo adecuado para nuestra hija, asi como para el Clan Gremory, si el cumple con esa condición, lo aceptaremos como un siervo al igual que los demás chicos de Rias asi como su prometido a futuro y próximo jefe de cabeza de nuestra familia.
-Pero si el falla con esa condición, le serán retiradas las piezas de Peon de Rias, será entregado al clan Phenex como ofrenda de paz para arreglar nuestras diferencias, y Rias nuevamente será comprometida con Raiser Phenex. – Con esto Venelana cerro todo reproche de parte del Satan Carmesi, quien aunque no fue de la forma en que esperaba, había logrado ganar una oportunidad para que el castaño evitara ser expulsado de la familia Gremory.
Todo esto, siendo escuchado a escondidas por el joven Sekiryuutei, quien involuntariamente, dejo escapar algunas lagrimas de sus ojos castaños vacios y deprimidos. Todo por las crueles cosas, que había logrado escuchar de parte de los patriarcas Gremory.
~0~0~0~0~0~0~0~0~0~ Fin Del Flash Back ~0~0~0~0~0~0~0~0~0~
-¿Cómo se supone que me volveré mas fuerte? No puedo manejar la Boosted Gear como deseo, no he sabido nada de Ddraig desde hace tiempo. ¡¿Cómo voy a poder salvar a Rias de volverse a comprometer con ese maldito de Raiser?! – Gruño mientras apretaba con sus tres dedos la flor que se deshizo en varios petalos que caian al suelo. - ¡¿Por qué debo ser un completo inútil?! ¡¿Cómo voy a cuidar de Rias, Akeno, Asia y Xenovia?! ¡¿De que manera puedo proteger a Koneko y Gasper?! ¡¿Cómo podre ser el compañero de batalla de Kiba?! ¡¿CÓMO?!
Lleno de rabia y frustración, el castaño arrojo el tallo de la flor lejos de el, intentando contener las lagrimas de ira que lo invadían, todo por sentirse como una basura, que no podría hacer algo para de nueva cuenta, evitar el negro destino de Rias, asi como el terrible futuro que le aguardaba a el.
No había nada que hacer.
Sin embargo cuando se deshizo de los residuos de la flor, pudo notar como un moño rojo sobresalía de entre las abundantes flores que había en el jardín. Con algo de intriga, el castaño se acerco al sitio en cuestión, descubriendo que ahí, de forma extraña se hallaba una botella de tapa de corcho, que tenia en su interior un papel doblado a la mitad, curiosamente el moño estaba atado a la cuella de la botella, dándole un aspecto curioso y gracioso.
Quizas lo mejor era dejarlo ahí donde estaba y seguir pensando en sus cosas, pero había algo en esa botella que llamaba poderosamente la atención de Issei, por lo que tomando la botella con su mano izquiera, y logrando con mucho esfuerzo sacar el papel con su otra mano, el castaño leyó el contenido del papel… el cual era algo confuso, mas que nada por la escritura.
-PoR aQuI. – Estaba escrito con letras llenas de curvas y círculos, siendo algo complicada de entender por el mismo motivo. – SeGuIr FlEcHa.
De forma rara, una flecha también de color rojo marcaba un punto donde yacia un pedazo de terreno que iba a ser utilizado para sembrar girasoles, llamando mas la atención del castaño, quien obedeciendo lo que estaba en el papel, se paro encima del monton de tierra de hojas.
Mala elección cabe aclarar, mas aun cuando la tierra debajo suyo cedió a su peso, y se lo trago por medio de un agujero.
-¡Aaaaaahhhhhh! – El grito fue haciéndose mas y mas suave, al punto de desaparecer junto con la botella y el papel, seguido nuevamente de formarse una capa de tierra que cubrió el hoyo de forma extraña, dando la impresión de que nada había pasado ahí.
O eso se pensaba, mas aun cuando el Sekiryuutei había desaparecido.
Y asi termina este episodio. Las cosas se han puesto mas dificiles para Issei y los demás. Con Rias y su sequito con poco tiempo de preparación, y un Issei extraviado todo pinta para mal. ¿O no? Eso descubrando en la próxima actualización, espérenla con ansias y mucha paciencia, será épico se los aseguro. Cuidense mis queridos lectores, y hasta la próxima.
Asamiya Athena Deshita!
Con Cariño, Dark Zephir.
