Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño, JK,WB XD
Siempre he dicho... escribe la historia de la que no estés bloqueada y ten siempre muchas en las que desbloquearte jajajaja, otro capi, disfrutenlo
Sirius se sentó abruptamente al estirar el brazo y solo tocar mantas revueltas, se enredó en sus mantas y la ropa de Harry al intentar salir de la tienda, respiró tranquilo al verlo jugar no muy lejos… lo miró detenidamente… tragó saliva y lentamente se acercó, negó sonriente, ese no podía ser Harry, era un duende que había tenido un accidente y había llegado ahí, Harry debía… debía… él debía… Harry debía, estar haciendo cualquier otra cosa.
-- ¿Harry? --preguntó cauteloso al cerro de lodo que se movía, se topó con dos brillantes puntos esmeralda y algo blanco más abajo que asentía, cerró los ojos negando con la cabeza, suspiró y miró de nuevo esa radiante sonrisa entre todo ese fango, buscó un punto que no estuviera cubierto, pero además de las dos esmeraldas que lo miraban y los dientes blancos, no había más --dime…qué, cómo, por qué… Harry ¿Por qué?
-- ¿Quieres una dona? --preguntó sonriente extendiéndole un aro de lodo que tenía en la mano, Sirius lo tomó y lo miró atentamente --está deliciosa, cómela --animó mirando a su padre, Sirius enarcó una ceja y lo miró
--Dime… que… --titubeó mirando de la dona al niño -- ¿comiste… una… de… de estas? --preguntó señalando la dona en su mano
-- ¡Claro que no! --contestó Harry ofendido, Sirius descansó al escucharlo --esas son para vender yo comí panecillos --sonrió señalando los vasos desechables que estaban un poco más allá, eran cerca de veinte, Sirius abrió la boca sorprendido o asustado no supo muy bien, miró cerca del niño como cinco vasos que antes habían tenido lodo, cerró los ojos resignado, o le hacía un lavado de estomago, aunque no estaba seguro de que hubiera comido todo ese lodo o iba a preparar el desayuno y esperaba que Harry agarrara buenas defensas, lo miró chapotear en el lodo
--Enano, vamos a recoger algo para desayunar, anda
Harry asintió feliz y siguió a su padre, apenas si podía caminar por tanto lodo pero iba contento, preguntaba todo lo que se le venía a la mente.
--Papá, quiero huevo
-- ¿Huevo? --repitió Sirius mirando a su alrededor, Harry asintió --bueno, espérame aquí¿sí? --indicó frente a un enorme árbol --voy a subir un poco --señaló una rama a algunos cinco metros --si miras a un ave me dices¿vale?
--Sí
Sirius empezó a trepar ante la atenta mirada de su pequeño hijo, sin dificultad alguna llegó hasta la rama y se arrastró hasta el nido que para su fortuna tenía dos huevos de buen tamaño para que Harry quedara satisfecho, se sentó en la rama sonriente dispuesto a tomarlos, miró hacia abajo para decirle a Harry que tenía su desayuno, arrugó el entrecejo al no encontrarlo, estaba por regresar cuando vio al niño en cuclillas dándole la espalda, sonrió, y él que le avisaría si llegaba la dueña de esos huevos, se alzó de hombros y siguió con su tarea, a lo mucho podría encontrar
algún gorrión o un ave por el estilo y eso con un manotazo se arreglaba.
Harry jugaba con una vara muy interesado metiéndolo en un pequeño agujerito que iba haciendo cada vez más grande, reía mirando como unos puntitos rojizos salían, Sirius lo miró de reojo y sonrió, se estiró todo lo que pudo y logró tocar con la punta de los dedos uno de los huevos que hizo chocar con el otro, se acercó un poco más, miró hacia todas partes, creía haber escuchado algo, no era nada… se sentó y agarró los huevos, fue entonces cuando sintió algo sobre la cabeza, la levantó, sus ojos se abrieron increíblemente grandes, recordó uno de los cuentos que le contaba a Harry, parecía una arpía de la antigüedad con cuerpo de águila… era enorme y bajaba en picada, justo en su cabeza, justo en su preciada y perfecta cabellera apretaba sus garras y tiraba, Sirius gritó, Harry siguió jugando con los lindos puntitos rojos que parecían armar un gran escuadrón frente a él, y el ave volvía a arremeter contra Sirius que anonadado la miraba, no entendía que podía hacer una especie como esa ahí…
-- ¡Aaaaaaaaaaaaaayyyyyyyy! --gritó cubriéndose la cabeza con las manos -- ¡Harry!
Pero el pequeño Harry hacía un fuerte con algunas ramitas encerrando a los puntitos rojos que se juntaban como si planearan la forma para poder salir de ahí, mientras el águila se hacía con uno de los brazos de Sirius y tiraba, éste pasó los huevos a su otra mano y se abrazó a la rama, el ave tiraba cada vez con más fuerza, la piel se le desgarraba y ella al no ver resultado encerraba una gran parte de los dedos del animago entre su pico…
-- ¡Ya, ya, ya, dejo los huevos! --gritó Sirius a punto de llorar, sentía que se le saldría toda la sangre, el águila se elevó bastante, Sirius intentó dejar los huevos en el nido de nueva cuenta pero el ave se le echaba en picada -- ¡Aaaaaaaah! --sus afiladas garras se habían hecho con la espalda de Sirius -- ¡HAARRRYY!
Los puntitos rojos se enfilaban, retrocedían algunos pasos listos para atacar… y eran aplastados por el pie del pequeño Harry que atendía el llamado de su padre.
--Harry, lánzale piedras para poder regresarle los huevos --pidió Sirius apartándose el águila arpía con un brazo, ésta se quitaba pero volvía a arremeter rápidamente
--No se los regreses, son mi desayuno
--Harry por favor, solo dale con una piedra
--Pero…
-- ¡No se los voy a regresar!
Harry sonrió, se agachó, tomó una enorme piedra que apenas le cabía en la mano y la lanzó con toda su fuerza
-- ¡A mí no! --gritó Sirius cuando la piedra le había dado en el estomago
--Se movió --se disculpó el niño tirando otra piedra, misma que Sirius esquivó y casi cae
Harry siguió tirando piedras y Sirius esquivándolas, el águila arremetiendo contra él, los huevos balanceándose peligrosamente en sus dedos mientras intentaba dejarlos en su lugar, los puntitos rojos volvían a formar filas tras Harry, el niño retrocedía y de nuevo frustraba los ataques de esos puntitos rojos.
-- ¡Le diiiiii! --gritó entusiasmado Harry brincando al haberle dado con una piedra justo en el estomago al águila y ésta por el susto se iba -- ¡Papá ya le…! --dejó incompleta la frase al ver a su padre, todo arañado y con algunos moratones que se balanceaba sobre la rama, intentaba dejar los huevos en el nido, se balanceaba más, intentaba agarrarse de la rama con un brazo, los huevos salían volando y Sirius caía y caía y caía…
¡PUUUM!, Harry se encogió de hombros al ver la pared de polvo que se levantaba, abrió un ojo, después el otro y corrió hacia su padre que miraba el cielo acostado en la tierra, se arrodilló junto a él al ver que no se movía, levantó la cabeza al escuchar un extraño zumbido… ¡crash!, bajó la mirada interesado, ocultó una sonrisa al ver un huevo estampado en la frente de Sirius
-- ¿Papá? --preguntó cauteloso
--Mrñlkjj
-- ¿Estás bien?
--Mdheirteutr
--Vamos al campamento --jaló el brazo de Sirius intentando que se pusiera de pie, el animago, con mucho esfuerzo se sentó, miró con ojos entrecerrados al niño que lo miraba muy preocupado, sonrió y se puso de pie
--Vas a desayunar fruta enlatada --anunció Sirius camino al campamento, Harry asintió muy serio -- ¿Qué tienes?
--Es que… por mi culpa tú…
-- ¿Tu culpa? --Harry asintió Sirius lo miró con más atención --Harry no te eches la culpa de nada porque… -- un ¡crash! Lo interrumpió mientras algo golpeaba su cabeza y un líquido transparente algo baboso le caía por la frente y bajaba por su nariz, Sirius se llevó una mano a la cabeza y con ojos entrecerrados miró al niño --esto sí es tu culpa --Harry lo miró rápidamente, al notar la mirada y expresión de su padre, salió corriendo lo más rápido que le era posible, Sirius corrió tras él.
No tardó mucho en atrapar a Harry, el lodo que lo cubría no lo dejaba moverse, aunque también le sirvió para escurrírsele por debajo a su padre, pero Sirius era más rápido que un pequeño de cinco años bañado en lodo que se endurecía rápidamente y lo volvió a atrapar.
Harry se retorcía en brazos de Sirius intentando zafarse pero no podía, reía, gritaba, se carcajeaba, Sirius feliz lo miraba, él también se alegraba de que lo que había dicho Lucy no hubiera hecho más estragos en su pequeño, ya no sentía que traicionaba a sus amigos, Harry sabía la verdad y se encargaría de inculcarle amor hacia ellos también. Llegaron al campamento y Harry seguía intentando huir, presentía lo que le esperaba y tenía que zafarse; cuando Sirius soltó una carcajada, el niño vio cierto su presentimiento, dejó de retorcerse y miró hacia donde iban…
-- ¡No papá, no me…!
¡Splash!, unos pocos segundos después, una mata de cabello azabache con un poco de lodo por algunas partes, asomaba de la superficie del lago
-- ¡Aaaaaaaaaa! --gritó Harry al ver correr hacia él a su padre, agarró todo el aire que pudo y cerró los ojos; solo sintió como el agua se movía y como le caía en la cabeza una lluvia momentánea, después lo agarraron de la cintura y lo levantaron, abrió los ojos, su padre le sonreía --todo mejor sin Lucy --sonrió Harry, su sonrisa se borró al ver la expresión seria de Sirius, después se alarmó al ver la sonrisa de lado que ponía, poco después solo pudo sentir que volaba, su padre lo había arrojado, cerró los ojos con fuerza cuando estaba por caer…
--Harry --dijo Sirius un par de minutos después, miraba por todas partes buscando al niño pero éste no salía --Harry --insistió empezando a preocuparse, ni siquiera miraba burbujas, temiéndose lo peor se zambulló, a pesar de estar clara el agua no podía ver nada, algunos peces y Harry no podía ir tan al fondo solo que… ¡NO!, su hijo no podía ir tan abajo.
Sin perder más tiempo, salió del agua, iría por su varita y encontraría a su hijo así tuviera que evaporar todo el lago, corrió hacia la tienda, tropezó algunas veces por sus ropas mojadas pero aún así fue hasta la tienda, misma que puso patas arriba buscando la varita, la desesperación lo gobernaba completamente y no encontraba ni su mochila y menos la varita. Con el corazón en la mano salió de la tienda y miró a su alrededor, el lago era enorme, tardaría semanas en buscar por medio muggle y la varita la tenía en la mochila¿pero en qué demonios había pensado al dejarla?; los ojos empezaban a picarle y él no encontraba nada, sentía el corazón en la garganta y esa enorme hormiga roja que salía del bosque le bloqueaba el paso y… ¿enorme hormiga roja?, corrió al bosque, brincó algunos troncos, algunas ardillas de medio metro, unas babosas del mismo tamaño y después de algunos conejos de un metro y a cuadros, llegó a un pequeño claro…
-- ¡Harry James! --gritó molesto, el niño sentado en un tronco, se fue hacia atrás, sonrió en forma de disculpa extendiendo sus brazos mostrando la varita de su padre.
Sirius se acercó a Harry lentamente mientras se repetía una y mil veces que era un merodeador intentando tranquilizarse, pero simplemente no podía… ese niño le había hecho creer que había muerto, le quitó la varita y se puso a jugar con ella muy lejos de él. Llegó hasta él, tomó su varita y lo miró severamente, Harry bajó la mirada mientras se ponía de pie de la mano de su padre. Regresaron al campamento en absoluto silencio, al llegar, Sirius lo terminó de limpiar y ambos se vistieron para desayunar, al terminar, Harry se mantuvo sentado en espera del regaño que no llegaba, Sirius seguía mirándolo y el niño empezaba a inquietarse¿y si lo mandaba a un orfanatorio?, lentamente levantó la mirada.
--Papá por favor… --Sirius enarcó una ceja ante la suplica -- no me mandes a un ortafa… orva… ort…orfanatorio, pro…prometo portarme… bien --rogó con la cara bañada en llanto, Sirius se acercó a él y lo sentó en sus piernas
--Harry, mírame… hijo porque te portes mal, me desobedezcas o hagas travesuras, no te voy a mandar a un orfanatorio, no importa lo que hagas Harry, no vas a ir a ningún orfanato, no te vas a separar de mí
--Pe… pero cuando tenga once años…
--Vas a ir a Hogwarts, al colegio donde tus padres y yo aprendimos todo, y vas a volver a casa cuando tengas vacaciones
-- ¿Si me quieres?
--Por supuesto…--Harry se abrazó a su padre sonriente --ahora niño --levantó la cabeza hacia Sirius --estás castigado --Harry desvió la mirada --me diste un susto de muerte, sabes que no debes agarrar mi varita --regañó Sirius moviendo su varita para deshacer lo que el niño había hecho anteriormente --no quiero que te me vuelvas a desaparecer en esa forma
--Lo siento papá
--No escoba por lo que resta del día¿entendido?
--Sí
--Regresemos al campamento
Ese día, fue el mejor que Harry recordara, Lucy ya no estaba y su padre le había dedicado todo su tiempo, ni siquiera había extrañado la escoba. Habían ido a pescar, habían contado historias, asado malvaviscos y comido algo enlatado que no se había enterado de lo que era.
Después de cenar jugaron a todo lo que se les ocurrió, incluso dibujaron y ya muy entrada la noche se fueron a dormir.
Estiró un brazo… no había nada, ni nadie, movió el brazo hacia abajo… tampoco, movió ambas piernas en busca de algo pero no había nada, se sentó y aún con los ojos cerrados palpó todo a su alrededor, masculló algo que sonó como a me estoy cansando de que desaparezca y salió volado de la tienda, se hizo sombra con la mano, empezando a pensar que él era quien debía despertar antes que el niño y no esperar a que el sol estuviera tan alto, revisó el lugar, descansó al ver a Harry sentado en su improvisada mesa.
-- ¿Qué haces pequeño? --preguntó sonriente al acercarse al niño
--Preparé el desayuno --dijo Harry con una gran sonrisa, Sirius, se asomó por encima de Harry
-- ¿Lo hiciste tú solo?
--Sip¿te gusta?
--Me encanta el pan congelado y los duraznos --sonrió Sirius sentándose frente a Harry, tomó un panecillo aún con escarcha encima y lo miró detenidamente
--Olvidé sacarlos anoche --se alzó de hombros arrojando un pan sobre otro, sonaron como si hubieran estrellado un par de piedras
-- ¿Te parece si preparo el pescado que agarramos ayer?
Harry hizo un mohín de tristeza y con los ojos vidriosos preguntó:
-- ¿No te gustó el desayuno que preparé? --sorbió la nariz, el labio inferior comenzaba a temblarle
--Claro que me gusta, te dije que me encantan los duraznos que quedaron del desayuno de ayer --se apresuró a tomar algunos trozos aguados de durazno y se los metió de una a la boca, Harry sonrió y también desayunó.
Sirius comió solo algunos trozos de durazno, el pan había sido imposible darle siquiera una mordida, pero Harry parecía tan entusiasmado por haber preparado eso que no se atrevió a rechazarlo, modificarlo o comer otra cosa frente al niño. Un par de minutos después del desayuno, Harry se montó en su escoba entusiasmado, Sirius sonriendo se sentó recargado en un árbol para vigilarlo. Lo miraba con toda su atención, era increíble que el niño hubiera heredado tal habilidad para usar la escoba, si bien no se elevaba más de un par de metros, lo hacía muy bien y le encantaba.
Los parpados empezaban a pesarle y caían, los bostezos lo invadían cada vez más seguido y más largos, pero no podía dormir, cuidaba a su hijo que daba vueltas alrededor de la tienda de campaña. Sus parpados se tocaban de vez en cuando, no muy seguido miraba solo en un recuadro a Harry y poco después nada, pero inmediatamente después volvía a abrir los ojos y veía que el niño seguía montado en escoba, palpaba a su izquierda comprobando que su escoba seguía ahí y después tocaba el bolsillo del pantalón asegurándose de que su varita estaba en su lugar.
Dos, tres, cuatro, seis veces se le cerraron completamente los parpados y segundos después los abría sobresaltado y respiraba tranquilo al mirar al niño dando vueltas sobre la escoba. La séptima vez que despertaba se regañó mentalmente, arrugó el entrecejo al ver que el sol ya estaba un poco más abajo, miró su reloj… las cuatro de la tarde¡se había quedado dormido!, miró su escoba, tentó su varita y buscó a Harry cerca de la tienda… el corazón se le encogió y algo por dentro le dio un patada en el estomago… Harry no estaba y tampoco la escoba. Corrió hacia la tienda, estaría cansado y dormido, asintió seguro y entró, no había nadie, salió de nuevo y miró alrededor, estaba seguro que en el lago no estaba… tenía protección, él había puesto protección para que el niño no pudiera acercarse… aunque también para que no pudiera salir de los límites del campamento… si hacía memoria el hechizo decía algo sobre… que no pusiera un pie fuera del campamento él solo… y técnicamente no había puesto un pie fuera, había salido volando… se maldijo mil veces por haberse quedado dormido, sacó su varita, tomó su escoba y se elevó lo suficiente como para ver al niño… debía ponerle un localizador… sí, definitivamente cuando volvieran, conseguiría uno de esos…
Voló todo el bosque y no encontraba nada, ni siquiera un animal¡como si le fueran a servir de algo los animales!, miraba con atención cada sombra que se movía abajo y arriba. Casi media hora después, se lanzó en picada al ver la escoba de Harry, al llegar a tierra, sintió que se moría al verla partida por la mitad, preocupado observó la tierra, unas huellas se alejaban, eran tenis y eran pequeñas, tenían que ser de Harry…
Harry caminaba espantado, no sabía donde estaba, quería a su padre y sabía que había hecho mal al alejarse del campamento, pero solo iba a ir tras la mariposa y ella se había apartado mucho, para cuando se había dado cuenta y había girado la cabeza, se había topado solo con un montón de árboles, además le dolía la pierna en la que se había golpeado al chocar con el enorme árbol y partir su escoba, ojalá y su padre lo estuviera buscando. Llegó a un pueblito, estaba cansado, había caminado demasiado, se sentó frente a una tienda y sin poder evitarlo comenzó a llorar, estaba perdido, muy asustado y tenía hambre.
--Hola --levantó rápidamente la cabeza ante el saludo, se limpió la cara con el brazo y regresó un titubeante saludo al niño pelirrojo que lo miraba interesado --soy Fred Weasley¿Por qué lloras?
--Yo soy Harry… --se interrumpió pensando en qué apellido debía dar, Potter o Black, nunca se le había pasado eso por la cabeza --...déjalo en Harry --se alzó de hombros --estoy perdido
-- ¡Anda! --exclamó el pelirrojo señalando la frente de Harry -- ¡eres Harry Potter!
--Sí también
-- ¿Te perdiste? --Harry asintió -- ¿quieres venir a mi casa?, también somos magos --lo ultimo lo susurró, y ante eso, Harry siguió al pelirrojo con más confianza
Durante el camino platicaron como verdaderos amigos, como si se conocieran de siempre, no mucho después, llegaron a una granja, con una muy extraña casa que a Harry encantó
-- ¡Fred, donde te habías metido, me tienes con el alma en un hilo! --una señora bajita, regordeta y de abundante cabello pelirrojo, salía de la casa directo al niño que llevaba de una mano a Harry
--Mamá, encontré a Harry Potter, está perdido --anunció el niño ignorando el sermón, la madre detuvo su regaño y miró al niño que su hijo señalaba, sus ojos se abrieron enormes al toparse con la cicatriz en forma de rayo, Harry empezaba a incomodarse ante la mirada, la señora pareció notarlo pues su expresión de sorpresa cambió radicalmente hasta una de cariño
-- ¿Te perdiste Harry? --preguntó cálidamente, Harry asintió con las lagrimas amenazando por salir de nueva cuenta --vamos adentro anda, debes tener hambre --el pequeño volvió a asentir
Al entrar a la casa, Harry miró maravillado la pequeña cocina y como todo ahí era absolutamente mágico, le encantó ver algunos trastos que se lavaban por sí solos, la señora lo llevó hasta la mesa y rápidamente le sirvió un poco de sopa caliente, olvidando los modales que su padre tanto insistía en enseñarle, Harry devoró la comida sin siquiera dar las gracias, cuando terminó la mujer le volvió a llenar el plato y él volvió a vaciarlo.
--Dime Harry --dijo la señora una vez que hubiera terminado de comer -- ¿con quien viniste?
--Estaba con mi papá de campamento en un bosque y yo… montaba mi escoba y seguí a una mariposa, mi papá se durmió un ratito y… me perdí, ya no… no… supe como regresar --volvía a llorar, en ese momento llegaban dos niños pelirrojos más, uno idéntico al que estaba junto a Harry y otro un poco más chico
--Mira, ellos son George y Ron, ve a jugar con ellos yo voy a mandarle una carta con nuestra lechuza a tu padre¿sí?, dime su nombre
--Es Sirius Black --sollozó Harry limpiándose las lágrimas
--Bien Harry, le diré que estás aquí, no te preocupes que muy pronto van a venir por ti
Harry asintió y fue con los tres niños, la señora Weasley miró pensativa a Harry, había escuchado que Sirius Black había desaparecido, que nadie lo podía encontrar, ahora conocía la razón por la que había hecho eso, pero no sabía que hacer, enviar en verdad una carta a Sirius Black o hablar con alguna autoridad.
Sirius llegaba al pequeño pueblo donde Harry había estado algunas horas atrás, respiró hondo contemplando las callejuelas, algunos faroles se encendían, la noche ya caía y su hijo estaba perdido, corrió por las estrechas calles, preguntó a quien miró… las horas lo alcanzaban, el sol se metía y nadie le daba noticia de un niño pequeño, de cinco años que vestía pantalón azul de mezclilla y playera blanca con rayas de colores, tenía cabello negro muy alborotado, ojos verdes… se guardó lo de la cicatriz, no era tan fácil mirarla… recorrió todo el pueblo y lo único que ganó, fue algo de cansancio pero de su hijo nada…
La señora Weasley miraba por la ventana de la sala a los cuatro niños que jugaban en el patio frontal, suspiraba de vez en cuando deseando no haberse equivocado en la decisión que había tomado, esperaba haber hecho lo correcto. Respiró hondo y fue a atender la puerta de la cocina.
--Buenas tardes¿usted me envió esta lechuza?
Molly Weasley miró al apuesto hombre que le extendía una lechuza inconsciente, lo miró fijamente mientras tomaba a la lechuza, cuando la dejaba sobre la mesa de la cocina sonrió, no se había equivocado al haber mandado esa carta, ese hombre sí quería al niño
--Pase, pase, los niños acaban de ir a alimentar a las gallinas, ya vuelven, tome asiento
-- Entonces mi hijo sí está con usted --murmuró Sirius respirando tranquilo, no se había dado cuenta, pero desde que la lechuza le había dado en la cabeza, había retenido la respiración
--Sí, pase por favor, quisiera hacerle algunas preguntas… soy Molly Weasley
--Sirius Black, mucho gusto señora
Se sentaron a la mesa de la cocina, Sirius miraba a su alrededor buscando algo que le dijera que su niño había estado ahí, que estaba bien y que volvería pronto, pero todo estaba terriblemente limpio, no había señal de que hubiera niños en esa casa, después miró a la señora que no dejaba de mirarlo a él
-- ¿Cómo es posible que se haya quedado dormido mientras cuidaba a un niño pequeño?
--Admito que fue un error enorme señora, pero confié en la magia, dígame si usted no ha hecho lo mismo, el ser magos nos hace depender mucho de ella, conjuré una barrera alrededor del campamento para que Harry no pudiera salir o ir hacia el lago
--Sí lo comprendo, yo misma lo he hecho varias veces… pero no dejan de ser niños y el ser magos les hace más difíciles de vigilar --sonrió la señora de forma amable, Sirius seguía recorriendo con la vista el alrededor --tranquilícese, los niños terminarán en un minuto --Sirius asintió perdido en sus pensamientos
--Es que… pues… Harry ha agarrado por costumbre desaparecérseme y me preocupa que mientras yo estoy aquí sentado él ya haya desaparecido
-- ¿Y no ha hecho algo para remediarlo?
-- ¿A que se refiere?
--Pues si el niño lo desobedece debe castigarlo
--Oh, pero Harry casi nunca me desobedece, pero ha agarrado esa costumbre y por más que se lo pido sigue haciéndolo
--Señor Black…
--Sirius
--Sirius --corrigió Molly comprensiva --debe castigarlo para que no lo repita
--Lo hago…
--Solo de verlo, sé que usted consiente mucho a ese niño --dijo Molly con voz severa, Sirius sonrió de forma culpable --pero si no lo castiga, se volverá un niño problema y es muy dulce como para que el pequeño se eche a perder, píenselo Sirius
-- ¡Papá!
Sirius se puso de pie de un brinco, con mirada ansiosa buscó al dueño de esa vocecita, sonrió abiertamente al mirar al niño cubierto de alimento para gallina y tierra, Harry corrió hacia su padre con los brazos abiertos y llorando a raudales, esa vez sí se había asustado, Sirius apoyó una rodilla en el piso y también abrió los brazos, apretó con toda su fuerza al niño cuando lo tuvo cerca, Harry se aferraba a su espalda sin poder contener el llanto, temblaba e hipaba rompiéndole el corazón al animago.
--Tranquilo enano, tranquilo ya estoy aquí… regresemos al campamento Harry --se levantó con el niño en brazos, bajó la mirada al toparse con la severidad con la que lo miraba Molly Weasley --señora Weasley, muchas gracias por todo… ¿Cómo podría agradecérselo? --preguntó realmente agradecido sacando una bolsita de cuero negro en la que tintinearon varios galeones
--Oh no, no, por favor, eso no…
--Disculpe si la ofendí --se excusó Sirius guardando rápidamente la bolsa --pero estaba por ofrecer una recompensa
--Piensa en lo que te dije, no hay peor sentimiento que el de saber que echamos a perder a un hijo dándole todo sin miramiento alguno
Sirius apretó un poco más al niño y asintió
-- ¿Cómo se dice Harry?
--Gracias por encontrarme Fred… gracias por cuidarme señora Weasley
--Es un niño adorable --murmuró Molly cuando Sirius pasaba junto a ella, él miró a su hijo que se aferraba a su cuello, suspiró y ya en el jardín desapareció…
Cuando apareció en el campamento miró una vez más a Harry antes de bajarlo, después con lentitud lo puso en tierra, el niño se limpió el rostro con el brazo, hipó un par de veces y corrió hacia la tienda de campaña, pero su nombre en un extraño murmullo lo detuvo, interesado se giró hacia su padre que estaba sentado en la mesa, Sirius, con un movimiento de dos dedos le pidió que se acercara.
-- ¿Qué pasa papá?
--Harry¿tienes idea de lo que hiciste hoy?
--Me perdí --contestó tranquilo el pequeño sentándose frente a Sirius
-- ¿Por qué? --sabía que Harry conocía esa respuesta, lo miró pensar, no consentía tanto al niño como había insinuado Molly¿o sí lo hacía, Harry se alzó de hombros, él cerró los ojos --hijo… me diste un gran susto, Harry pensé que te había perdido --el niño bajó rápidamente la mirada, Sirius negó y le tomó la barbilla --cuando te regañe, quiero que me mires a los ojos… escúchame bien Harry, jamás bajes la mirada¿entendido?
--Sí… ¿estás molesto?
--Sí
-- ¿Qué tanto? --preguntó con su clásica mirada de perrito abandonado bajo la lluvia
-- ¿Qué tanto crees tú?
Harry bajó la mirada, Sirius le volvió a tomar de la barbilla y lo obligó a que lo mirara
-- ¿Mucho?
--Sí, así es, sabes que no me gusta castigarte…
--Te prometo que no lo volveré a hacer --se arrodilló de un brinco poniendo las manos en el pecho de Sirius, éste retrocedió un poco y lo miró con una ceja enarcada
--Me lo has dicho muchas veces y sigue pasando, no me dejas otro remedio Harry
--Es que me aburro mucho papá --lo interrumpió rápidamente, parecía desesperado
"Como si lo castigara seguido", pensó Sirius divertido
--Te aburres-- repitió mirándolo, Harry asintió efusivamente --haremos algo para que no te aburras… ahora a recoger todo que mañana por la tarde regresamos a casa
-- ¡Pero papá, no voy a volver a desaparecer, te lo prometo…!
--Harry, Harry... no es un castigo --el niño dejó de llorar y lo miró con ojos implorantes --solo tengo que ir a trabajar
El pequeño abrió la boca para decir algo, pero segundos después la cerró y enarcó una ceja
--Pero Lucy… dijo… --murmuró confundido
-- ¿Qué te dijo esa mujer?
--Que tú no trabajabas --dijo alzando los hombros
-- Que yo no… no… ¿Qué no trabajo?... ¿y entonces como nos mantenemos¿por obra del espíritu santo? --exclamó claramente ofendido, Harry se volvió a alzar de hombros
--Dijo que mis papás te habían dejado mucho dinero
-- ¡Pero mágico!, bueno, se puede cambiar… pero yo trabajo en… ¿Qué más da dónde trabajo?, lo que importa es que trabajo, ahora recoge tus cosas y yo preparo la cena
Harry asintió más tranquilo, Sirius lo miró correr hacia la tienda de campaña mientras decidía que haría de cenar. Antes de que se decidiera en si preparaba algunos emparedados o abría una lata a la que Harry le había quitado la etiqueta desde el supermercado, el pequeño diablillo que tenía por hijo se le acercó con lentitud, contemplaba algo que colgaba en su mano, caminaba con una concentración anormal en un niño de 5 años, llegó junto a Sirius y con la otra mano tiró del pantalón
--Papá, mira lo que encontré
--Te dije que recogieras tus cosas --murmuró Sirius con la vista perdida en un punto frente a él
--Pero mira… es lindo¿puedo quedármelo?, ssshh duele cuando se mueve
--Duele cuando se… --Sirius desvió la mirada y la posó en el dedo índice de Harry, de él colgaba algo como de ocho centímetros más o menos, color amarillento con algunas partes pardas, tenía ocho patas y tenazas, colgaba del dedo de Harry de la cola… -- ¡UN ALACRÁN! --gritó histérico, sus ojos se abrieron enormes, Harry miró su dedo, su labio inferior empezó a temblar y sus ojos a llenarse de lágrimas --Harry, espera… --murmuró Sirius al notar la expresión del niño
-- ¡AAAAAAAAAAHHH UN ACALARÁN! --gritó tan fuerte como un niño con un bicho venenoso en un dedo podía gritar, Sirius intentó tranquilizarlo tomándolo en brazos, pero Harry corría en círculos sacudiéndose el alacrán
-- ¡No, no, no, no, espera, no corras!
Y una persecución algo curiosa comenzó, Harry adelante agitando su mano todo lo que podía y Sirius detrás, muy desesperado intentando atraparlo, en menos de un minuto el campamento quedaba peor que como Lucy lo había dejado y con los dos hombres agotados en medio del campamento
--Harry --murmuró Sirius al darse cuenta de que el niño estaba sentado junto a él, Harry lo miró -- y… y… ¿el alacrán?
--Papá… me arde mucho --Sirius lo miró inmediatamente, Harry susurraba mientras las lágrimas caían por sus mejillas --y… y… siento como… --cerró los ojos con dolor --hormiguitas
--Calambre --susurró Sirius preocupado
--Aquí me da asco --indicó el pequeño señalándose el estomago y la garganta, "nauseas", pensó Sirius aumentando su preocupación, se puso de pie de un brinco.
Harry seguía con los ojos cerrados, todo le daba vuelta, no sentía el dedo y tampoco la mano
-- ¡HARRY! --gritó Sirius aterrorizado, Harry caía inconsciente y empezaba a convulsionar, intentaba hacer entrar un poco de oxigeno de forma desesperada por un par de segundos y… dejaba de respirar.
Lo siento, tengo una reputación que cuidar XD... no podía tener un fic color de rosa, verdad??? jajaja cierto es que si mato a Harry el fic terminaría,pero tienen idea de por cuantos capitulos puede sufrir un personaje en mis manos XD, jamás dije que sería un fic largo jajajajajajajajajajaja
A ver, EL AGUILA ARPÍA es originaria de sudamerica, que hace en Inglaterra?o se le escapó a un cazador furtivo, se desvió un poco en el vuelo o a Sion no se le ocurrió mejor animal para maltratar a Sirius XD
El ALACRÁN, hay muchos que se adaptan a climas humedos, y con un lugar oscuro y oculto tienen suficiente XD... antes de que alguien me pregunte por tales incoherencias, aunque leyendo un fic mío, que pueden esperar??
SION
P.D.Espero señales de vida...
