Atem se separa de Yugi, pues estaba falto de aire. Yugi miro hacia la puerta y vio que Yami dirigiéndose a él, este empujo a Atem lejos haciendo que chocara contra la cama que había en una esquina. Yugi cerro los esperando un golpe o un grito de parte de Yami pero lo que sintió fue una mano agarrando su brazo para luego caminar con mucha prisa fuera de la habitación. Yami estaba muy molesto quizás también triste se le notaba en el aire desde muy lejos, cuando llegaron a la oficina lo empujo hacia la pared y lo abraza muy fuerte.
Yami.. – Susurro Yugi.
Por favor, dime que lo vi era una ilusión – Dijo Yami con varias lagrimas saliendo de sus ojos.
Lo siento Yami – Dijo Yugi separándose de él y bajando la cabeza para que no lo viera llorar.
No llores, por favor – Dijo Yami limpiando con sus manos las pocas lágrimas que tenia.
Lo siento, lo siento, por favor perdóname – Dijo Yugi sin parar de llorar.
No tienes por qué disculparte – Dijo Yami uniendo sus labios con los de Yugi en un profundo y dulce beso, mordiendo un poco sus labios.
Yugi enreda sus brazos en el cuello de este acercándolo cada vez más a su cuerpo para convertir ese dulce beso en uno salvaje, pasando a besarse apasionadamente a morder el labio del otro en un acto desesperado de probar sus lenguas juguetonas.
¿Por qué te beso? – Dijo Yami separándose de Yugi hasta quedar a solo centímetros de su rostro.
No lo sé – Dijo Yugi bajando la mirada.
Por favor Yugi, dime – Dijo Yami acariciándole el rostro.
No lo sé, solo me beso quería separarlo de mi pero no podía, me tenia contra la pared y es muy fuerte – Dijo Yugi mirando a Yami fijamente – Es mejor que vaya a trabajar ahora – Finalizo Yugi dándole un corto beso a Yami.
Espera – Dijo Yami agarrando la mano de Yugi.
Dime – Dijo Yugi volteando para luego sentir los labios de Yami sobre los de el.
Adiós – Dijo Yami separándose de él – Estas en graves problemas paciente n. 538 – Pensó Yami realmente molesto.
Yugi volvió a la habitación de Atem, cuando entro vio que este estaba cambiándose de ropa, quizás ya había terminado su tratamiento y lo habían dado alta.
Lo siento, pero ¿Por qué te estás vistiendo así? – Dijo Yugi confundido.
Con que estas aquí, es que no me agrada para estar usando un vestido todo el tiempo – Dijo Atem volteando para Yugi – Ahora si me disculpes saldré a caminar un rato.
Pero.. – Dijo Yugi siendo interrumpido por este.
Pero nada – Dijo atem viéndolo con una mirada y sonrisa picara.
Atem salió de la habitación y en eso se oye la voz de Yami saliendo de los parlantes que estaba en el techo.
Paciente n. 538 Atem, venga a mi oficina por favor.
¿Ahora que? – Dijo Atem caminando en dirección a la oficina.
Atem sube unas escaleras y camina unos cuantos minutos más hasta llegar a la puerta de la oficina, toca y entra sin esperar una respuesta.
¿Qué quiere, director? – Dijo Atem con fastidio sentándose en una de las sillas.
¿Por lo besaste? – Dijo Yami mirando a Atem, queriendo matarlo.
¿Besar? ¿A quién? – Dijo Atem con una sonrisa burlona.
¡Sabes muy bien a quien me refiero! – Grito Yami levantándose y agarrando de la camisa a Atem – Me dirás o pagaras las consecuencias.
Porque me dio la gana besarlo, yo hago lo que quiera – Dijo Atem retirando la mano de Yami de su camisa para luego levantarse y darle un puñetazo en la cara ocasionando que Yami cayera al suelo.
Parece que cuando eras pequeño en vez de darte leche te daban petróleo – Dijo Yami escupiendo sangre.
No te hagas el graciosito cuando ya estas a punto de morir – Dijo Atem sacando de su bolsillo una especie de navaja portátil.
¿Morir? No te hagas ilusiones – Dijo Yami levantándose de el suelo.
Pues si deberías preocuparte – Dijo Atem acercándose a Yami para luego apuñalarlo varias veces.
Hay que ver que no ideas bien tus planes- Dijo Yami presionando un botón rojo del cual activaba una alarma.
¡Tsk! Maldición – Dijo Atem saliendo por la ventana de la oficina y escalara hacia el piso de abajo para entrar en la ventana y desaparecer.
¡Rayos! He perdido mucha sangre – Dijo Yami poniendo su mano en su cara para soportar el mareo que se aproximaba – Yugi.. – Susurro Yami desmayándose.
¡Señor Yami! Estas perdiendo mucha sangre, llamen a los doctores y enfermeros/as – Dijo el guardia de seguridad, acostando en el suelo a Yami con suma delicadeza, luego miro a un lado y vio una navaja portátil – Con que esto es el causante – Sentencio para luego guardarlo.
Aquí están los doctores, el enfermero ya está en camino – Dijo otro guardia.
Vaya esto es grave, alcanzo a uno de los pulmones y la herida es muy profunda, se podría decir que fue la primera herida en hacer el atacante y por la forma de las cortadas podría ser una navaja o tal vez un cuchillo pequeño.
Ya llegue, disculpen la demora – Dijo Yugi acercándose al grupo de doctores – Yami.. – Susurro Yugi abriendo los ojos hasta más no poder, estaba aterrado, Yami el único que lo quería ahora estaba tirado en el piso sangrando a punto de perder su vida.
Yugi rápido, muévete – Dijo una doctora – Ven agárrale el torso, vamos a llevarlo a la camilla que está afuera.
Si, Dra Mai – Dijo Yugi agarrándole el torso a Yami.
Lo atenderemos aquí por unos días y luego lo enviaremos a su casa junto a alguien que lo cuide hasta recuperarse – Dijo la Dra mai – ¡Yugi! – grito.
¿Si, Dra? – Dijo Yugi acercándose a ella.
Tu cuidaras de Yami hasta que se recupere, si necesitas ayuda llámame – Dijo la Dra Mai.
Si señora, perdón señorita – Dijo Yugi con un notorio temor.
¡Como que señora! ¡Ya vas a ver! – Dijo Mai corriendo tras Yugi para luego alcanzarlo y halarle las mejillas.
Lo siento, lo siento – Dijo Yugi sobándose las mejillas después del ataque a ellos.
Muy bien, andando – Dijo Mai conduciendo la camilla a la habitación junto con la ayuda de Yugi.
¿Quién le habrá hecho esto a Yami? – Pensó Yugi muy triste y preocupado.
Cuando llegaron a la habitación pusieron a Yami en la cama que estaba allí, Mai puso una silla al lado de la cama y le pidió a Yugi que se sentara allí hasta que ella volviera, ya que iba a buscar más vendas, anestesia y una aguja e hilo para suturar las heridas que Yami tenía.
Quédate aquí, voy a buscar algunas cosas – Dijo Mai saliendo de la habitación.
Ok – Dijo Yugi sentándose en la silla de al lado de la cama - ¿Yami? ¿Me escuchas? Por favor dime algo – Susurro Yugi en el nido de este, soltando algunas lagrimas.
Yugi.. – Dijo Yami con dificultad abriendo poco a poco los ojos.
Yami, gracias a dios – Dijo Yugi soltando todas las lagrimas que estaban acumuladas en sus ojos.
No… llores, estoy bien – Dijo Yami alzando su brazo para quitar las estorbosas lágrimas de su hermoso rostro.
Está bien – Dijo Yugi secándose las lágrimas para después entrelazar sus dedos con los de Yami.
Yugi, acércate- Dijo Yami aguantando un poco el dolor que sentía.
Yugi al acercarse, Yami lo agarra por el brazo y lentamente lo fue acercando a su rostro. Cuando estaban a pocos centímetros de juntar sus labios, se quedaron mirando los ojos del otro, ese color poco común que tenían los dos, era algo hipnotizantes. Solo verlos te transportaba a otro mundo, luego de minutos observando sus ojos decidieron besarse apasionadamente, como si fuera el último beso que tendrían en toda su vida, Yugi se separa por falta de aire y Yami sonríe y cierra los ojos.
¿Yami? ¿Yami? – Dijo Yugi soltando varias lágrimas.
Yugi.. ¿Quieres…. Ser mi…. Mi…. Novio? – Dijo Yami con dificultad.
S-si… si quiero – Dijo Yugi sonrojado y con algunas lagrimas en el rostro, luego se acerca a Yami y le da un tierno y corto beso.
Yugi, te amo – Dijo Yami sonriéndole.
Te… te amo Yami – Dijo Yugi acariciando el rostro de este y un poco sonrojado.-
Yami cierra los ojos para luego quedar dormido profundamente pero algo cambia, las pulsaciones de él estaban bajando, cada vez se hacían más débiles y eso lo asusto un poco pero por fin paro aunque se quedo con pulsaciones débiles.
Disculpa la tardanza tuve que salir del hospital a buscar más anestesia – Dijo Mai entrando a la habitación con una bolsa – Muy bien ayúdame a suturar la heridas y vendarlas, yo le inyecto la anestesia.
Está bien – Dijo Yugi poniéndose unos guantes, una mascarilla y un pantalón y camisa de quirófano para realizar la saturación.
Yugi le quita la camisa a Yami mientras que espera que la anestesia hiciera efecto, luego de que el cuerpo se volvió goma empezaron, primero saturaron las 3 heridas menos profundas ya que eran más rápido en proceso, segundo comenzaron con una herida que estaba un poco más abajo del cuello (NA: aloqua: Es bueno ver tantos programas de operaciones, Ishizu14: Ni se te ocurra dejarle una cicatriz a el bello cuerpo de Yami o te juro que te asesinare, aloqua: Vaya milagrosamente van a desaparecer todas las cicatrices) y por último y más importante la herida que había comprimido uno de los pulmones. Primero introdujeron un tubo delgado en la herida que hacía que succionara la sangre que comprimía sus pulmones y luego ver si la navaja que ocasiono esas heridas no haya alcanzado el pulmón y por ultimo saturar la herida con sumo cuidado para que no hubiera ningún error. En total, la operación duro 2 horas aproximadamente y por suerte sin complicaciones, Yugi se quita los guantes, la mascarilla y el traje de quirófano.
Creo que la herida del pecho va a dejar cicatriz – Dijo Mai viendo la herida de Yami.
Espero que solo quede esa cicatriz – Dijo Yugi mirando a Yami.
Bueno me ire, mañana te digo cuando Yami será llevado a su casa junto a ti para que lo cuides – Dijo Mai retirándose de la habitación.
Yami… - Susurro Yugi acariciando su rostro – Espero te recuperes pronto, te amo… - finalizo acercándose a su rostro para darle un tierno beso en los labios sintiendo que Yami le correspondía.
Yugi se separa, le da un beso en la frente y se va del hospital ya que estaba a punto de cerrar y no se permitían a los enfermeros que terminaron su turno quedarse allí toda la noche.
Al otro dia Yugi fue al hospital a las 8:00 am, antes de que comenzara su turno. Al entrar, va directamente hacia la habitación de Yami, entra y ve que este está sentado en la cama mirando hacia la ventana.
Yami… - Susurro Yugi muy sorprendido y feliz, tanto que se le estaban acumulando las lagrimas en sus ojos.
Buenos días Yugi – Dijo Yami con una sonrisa en el rostro.
Buenos días – Dijo Yugi caminando para quedar al lado de Yami.
¿Vas a llorar? – Dijo Yami acariciándole el rostro para luego limpiar una traviesa lágrima que había escapado de los ojos de Yugi.
Solo es un lagrima – Dijo Yugi sentándose en la silla que estaba al lado.
Una lagrima que es muy importa para mí – Dijo Yami sentando en el borde de la cama e inclinándose para darle un suave y a la veza salvaje beso, haciendo que sus lenguas se juntaran para luego separarse y quedar unidos por un hilo de saliva.
Extrañe tus besos – Dijo Yami acercándose a su oído para susurrarle – Mi ángel.
¿Mi… Ángel? – Dijo Yugi muy sonrojado y tartamudeando.
Sí, mi bello ángel – Dijo Yami riendo un poco debido al gran sonrojo que este tenía.
Yugi se sonrojo cada vez mas y mas, en realidad nunca le habían dicho eso, ni su madre cuando era pequeño o por cariño de alguien más.
Yami, ¿Cómo te sientes? – Dijo Yugi un poco preocupado.
Muy bien pero cuando respiro hondo me duele mucho el pecho, pero nada que no pueda soportar – Dijo Yami notando la preocupación de este.
Qué bien, me alegra – Dijo Yugi sonriendo muy tiernamente.
Estos puntos están muy bien hechos, debo felicitar al que los hizo – Dijo Yami viendo los puntos que tenía en su pecho.
Eh.. Los hice yo – Dijo Yugi apenado.
¿En serio? – Dijo Yami impresionado.
Si – Dijo Yugi un poco sonrojado.
Vaya, son prácticamente perfectos – Dijo Yami sonriendo.
Oh dios mio ya son las 9:30, es hora de mi turno, me tengo que ir – Dijo Yugi levantándose de la silla – Adiós.
Espera – Dijo Yami agarrándole la mano a Yugi empujándolo hacia el haciendo que este pusiera las manos en la cama para no caer encima de Yami y quedando a centímetros de besar sus labios – Mi beso despedida.
¿Eh? – Yami pone su mano en el rostro de este acariciándolo y luego se acerco y beso los dulces y exquisitos labios de Yugi.
Que te vaya bien – Dijo Yami dedicándole una sonrisa a este.
Gracias – Dijo Yugi saliendo de la habitación corriendo ya que iba tarde a su turno.
Yugi al salir de la habitación pasa por al lado de Tea y esta sonríe macabramente y entra a la habitación donde estaba Yami.
Parece que tu cachorrito va tarde a su turno – Dijo Tea con un turno sarcástico.
Vaya parece que la muerte llego muy pronto – Dijo Yami serio.
Muy gracioso, en vez de ser director de un hospital, deberías de ser un payaso de circo – Dijo Tea molesta y acercándose a Yami.
Vete de aquí, creo que voy a vomitar – Dijo Yami molesto y con una mirada de odio.
Para tu suerte y la de tu estomago me quedare aquí – Dijo Tea acercándose a su rostro para luego besarlo con odio y salvajemente.
¡Oh no! Se me olvido decirle a Yami que Mai hoy nos dirá el día en que lo trasladaran a su casa conmigo – Dijo Yugi corriendo de vuelta a la habitación de Yami.
Yugi al llegar a la habitación de Yami, ve que esta besando a Tea. Al ver esto empieza a acumularse las lagrimas en sus hermoso ojos, Tea al separarse de Yami ve que Yugi está en la puerta.
Vaya, parece que tu cachorrito llego en el momento inoportuno – Dijo Tea sonriendo macabramente.
Yugi… - Dijo Yami sorprendido.
Todo es un engaño ¿Verdad? – Dijo Yugi llorando pero hacer ningún sonido.
No lo es – Dijo Yami parándose de la cama.
¡Si lo es! Que tonto fui al pensar que alguien por fin me quería – Dijo Yugi alejándose de la puerta.
No, Yugi esto es un error – Dijo Yami preocupado.
Si… fue mi error, un error que nunca jamás volveré a cometer – Dijo Yugi saliendo de la habitación y corriendo por el pasillo sin rumbo dijo.
¡Yugi! ¿Ya estas satisfecha? – Dijo Yami mirando con odio a Tea y prepararse para correr a alcanzar a Yugi, tenía que aclarar todo esto.
¡jajaja! ¡Esto es divertido! – Dijo Tea riendo alocadamente – Nadie tendrá a Yami, Yami es solo mío y sé que hare para que eso suceda. Eliminare al estorbo, prepárate para lo peor, Cachorrito – Sentencio Tea riéndose como loca maniática - ¡Que divertido, jajajajaja!
FIN.
Aloqua: Bueno gente aquí está el capitulo 4, espero no haberlas puesto molestas por lo que hice, pero tranquilas todo terminara bien o no… buajajajaja.
Ishizu14: Ya me estas empezando a dar miedo ¿Sabias?
Aloqua: Awww ¿En serio?
Ishizu14: Si.. ._.
Aloqua: Bueno chicas espero que les haya gustado el capitulo si se podrán dar cuenta es un poco más largo de los demás, las verdad es que me inspire haciéndolo.
Ishizu14 y Aloqua: ¡Adiós! Nos vemos luego.
