Disclaimer: Soul Eater ni sus personajes me pertenecen, son de Atsushi Okubo, la trama de esta historia es completamente mía.

Advertencia: Ligero OoC por parte de Maka y Soul. Así como también habrán escenas algo pervertidas al lo largo del fic, si te molestan NO leas, por favor.

Un nuevo capítulo desde el punto de vista de Maka, ¡Disfrútenlo! ¡Ah! Por si se preguntaban, el OoC se debe a qué tal vez, no pueda llevar la personalidad de nuestros protagonistas(sobre todo la de Maka) al píe de la letra, ya que recordemos, están en una isla llena de lujuria, por lo tanto Maka es la qué se verá más afectada por eso.


.

.

Paradise Island.

Capítulo O3: Cuando el Autocontrol, no es suficiente.

Hace apenas unos minutos, acabábamos de hablar con Shinigami-sama, el cual no dijo que el hechizo que tiene la isla, es la lujuria. Por lo tanto impulsos lujuriosos mandarán en tu cuerpo. O algo parecido y la verdad, no sabía que pensar o qué hacer, en ese tipo de situaciones.

Soul estaba como loco gritando que estábamos jodidos y no sé que tantas majaderías más. Pero por su cara, pude darme cuenta que estaba apunto de darle alguna especie de ataque.

— No Soul, no estamos jodidos —murmuré, para tratar de calmarlo, aunque muy en el fondo no estaba muy convencida de mis propias palabras.

Vi cómo Soul rodaba los ojos, para después pasar una mano por su blanco cabello, despeinándolo.

— Claro Maka, para ti es fácil decirlo, porque tú no tienes un demonio en la cabeza que te obliga a tener fantasías eróticas con tu compañera y además quiere que la hagas tuya. —gritó, a todo pulmón mientras me miraba fijamente. Sentí como mis mejillas se sonrojaban al instante y Soul no tardó nada en sonrojarse.

Soul acababa de confesarme qué tenía fantasías eróticas conmigo…

Lo miré fijamente, mientras sentía como mis mejillas se sonrojaban cada vez más. Comencé a balbucear ciento de cosas, que ni yo misma entendía.

—So-Soul… tú. —murmuré, sintiendo mis cachetes calientes, de tan rojos que estaban. Iba a seguir hablando pero no pude hacerlo.

Antes de darme cuenta, Soul ya había juntado nuestros labios, en un apasionado beso. Cómo el de hace unos minutos. Y yo le correspondí. Aunque sabía que esto se debía al hechizo de la bruja, no podía controlarme. ¡Estúpida lujuria!

Soul me acorraló en la pared del baño, mientras hacia cada vez más apasionado el beso. Llevé mis manos detrás de su cabeza y lo junté más a mí. Él introdujo su lengua dentro de mi boca y yo, comencé a jugar con ella.

Nuestras leguas se movían en sincronía dentro de nuestras bocas, puede que suene raro, pero el sabor de Soul me parecía completamente exquisito. Mis manos se encargaron de acercarlo más a mí. Me gustaba la sensación de su cuerpo junto al mío.

Nos separamos cuando nuestros pulmones exigieron oxigeno. Nos miramos fijamente un rato, mientras tratábamos de controlar nuestra agitada respiración. Sus manos estaban sobre mis mejillas y me miraba con algo de preocupación.

—Soul —murmuré, mientras lo miraba fijamente. Mis mejillas estaban completamente sonrojadas y las de él, no estaban en mejor condición.

—Ma-Maka yo… ¡Argh! ¡Como odio esto! —Gritó, para luego quitar sus manos de mis mejillas y revolverse el cabello con desesperación—. ¡Estúpida lujuria de mierda!

—Tran-tranquilo, Soul.

—No Maka. No puedo estar tranquilo, ¿Cómo quieres qué lo esté? ¿Eh? No sé, si podré controlarme. —Estalló Soul, en gritos que resonaban por todo el baño— Y además, no podré hacerlo, porque estoy contigo.

"Claro Maka, para ti es fácil decirlo, porque tú no tienes un demonio en la cabeza que te obliga a tener fantasías eróticas con tu compañera y además quiere que la hagas tuya." Cuando esas palabras y las imágenes de lo qué Soul y yo estuvimos a punto de hacer, llegaron a mi mente me sonrojé por completo y comencé a sentirme nerviosa.

Realmente, no sabía que hacer. No podíamos regresar a Death City, porque el aeropuerto no estaba en funcionamiento y seguramente Shinigami-sama, no nos permitiría regresar. Llevé mis manos hasta mi cabeza y revolví mi cabello.

¡Esto era, HORRIBLE! No sé, cuanto tiempo podré soportarlo. Pero, tenía que hacerlo.

—Soul. —Le llamé, pero él seguía lanzando improperios al aire y golpeando la pared del baño. Suspiré—¡Soul!

—¡¿QUÉ? —Me gritó. Lo miré fijamente.

—¡No me respondas de esa manera! —Lo regañe— Tranquilízate un poco.

Soul me miró fijamente, pero luego soltó un gran suspiro.

—¿Qué? —Preguntó, un poco más tranquilo.

—Tenemos que cumplir con esta misión, y TENEMOS que tener autocontrol. No hay que dejar, que esta situación nos controle, hemos tenido misiones, más difíciles y lo sabes.

—Pero sabes qué esto, no será fácil. Ya viste lo que estuvimos a punto de hacer en el sofá. —Murmuró, mientras sus mejillas se teñían de rojo— Y, y además el diablillo no me la pone fácil.

—Sólo, olvidemos lo del sofá —sentí como mis mejillas comenzaban a sonrojarse— Y bueno, respecto a lo del demonio, ignóralo Soul, ¿No lo has hecho antes?

—Sí Maka, pero ahora no será tan fácil. Pero trataré.

Ahora que lo pensaba, Soul no tenía las cosas tan fáciles, él tenía a ese pequeño demonio dentro de su cabeza, molestándolo todos los días.

—Daremos los mejor, ¿Vale? Y también evitaremos tener cualquier tipo de pensamiento… impuro. —murmuré, desviando la mirada.

Soul asintió y yo suspiré.

Algo me dice, que esto no será tan fácil como lo tengo planeado. Un escalofrió recorrió mi espalda por completo. ¡Enserio que odio esto!

—Iré al sofá, necesito sentarme un rato. —dijo Soul, para después salir del baño.

Vi como Soul caminaba hasta la sala, y se dejaba caer al sofá con cansancio. ¿Por qué Shinigami-sama, nos escogió para esta misión? ¿Por el autocontrol? ¡Joder! De eso ya no queda nada, en mí ser. Cada vez que veo a Soul, tengo ganas de tirármele encima y hacer cosas con él, no precisamente castas.

Caminé hacia la puerta del baño, pero antes de salir, volteé a verme en el espejo. Y en esos momentos, una imagen de Soul sin camiseta pasó por mi cabeza. Me sonrojé por completo, y traté de pensar en otra cosa, pero no pude.

Sí.

Definitivamente, odio la lujuria.

Salí del baño, y acto seguido me encerré en mi habitación. Creo que lo más recomendable en aquellos momentos, era mantenerme alejada de Soul. Porque aunque suene algo poco puro, tenía ganas de continuar con lo que dejamos pendiente en el sofá.

De seguir así, seguramente terminaría violándome a Soul…

¡¿Pero qué cosas estoy pensando?

¡Dios! Creo que después de esto, necesitaré mínimo 3 años de terapia psicológica.

Me tiré en mi cama, y abracé una almohada, pensé en la mejor manera de controlarme. Aunque en esos momentos, el autocontrol estaba abandonándome porque, cada cinco minutos las imágenes de lo que Soul y yo pudimos haber hecho en el sofá llegaba a mi ya no tan pura mente.

Huh… Odio todo esto.

Poco a poco fui cerrando los ojos, tenia algo de sueño, así que decidí dormir un poco y olvidarme por unos momentos de todo este asunto de la lujuria. Pero eso no me dio mucho resultado, ya que soñé que hacia cosas ejem… muy poco castas con Soul.

Me levanté de golpe, mientras sentía cómo cierta parte de mi cuerpo estaba completamente húmeda. ¡Perfecto! No sólo tengo pensamientos pervertidos, sino hasta también sueños húmedos. Después de todo Soul, no es el unico que tiene fantasías eróticas. ¡Odio todo esto!

Necesitaba una buena ducha… fría.

Me levanté de la cama, y busqué ropa limpia en la cajonera. Cogí lo necesario y salí de mi habitación, para luego caminar hasta el baño. Y mientras lo hacia, pensaba en lo que pasó en el sofá. Sé que dije qué debíamos olvidarlo, ¡Pero no podía! Era difícil olvidar, todo el placer que Soul me estaba dando.

"¡Basta Maka! ¡Basta ya! Deja de pensar esas cosas."

Me di una cachetada. No, no fue una mental, literalmente, me cacheteé para dejar de pensar en cosas poco castas.

Entré al baño y suspiré, cansadamente. Comencé a quitarme la ropa, para luego encender la ducha, y dejar que las gotas de agua mojaran mi cuerpo entero. Ya sabía yo, qué aquel extraño presentimiento, que me invadió desde que salimos de Death City, me estaba advirtiendo de algo. ¡Juro que la próxima vez le haré caso!

Recargué mi frente en la pared, para luego cerrar los ojos.

¿Qué se supone que debía hacer? No era fácil esta situación. ¡Estúpida bruja! ¡Estúpida lujuria! Y ¡Estúpido no-autocontrol!

Bufé molesta y abrí poco a poco los ojos. Pasé lentamente mi dedo índice sobre mis labios, al recordar todos lo besos que me he dado con Soul, desde que llegamos aquí. Suspiré. Jamás pensé que mi primer beso fuera con él. Digo, Soul es simplemente mi mejor amigo y mi arma, nada más. Yo no estoy enamorada de él, y no creo que él lo esté de mí.

Porqué no estoy enamorada de él y no lo amo… ¿Cierto?

Negué con la cabeza. ¡Genial! No sólo tenía problemas con los malos pensamientos, sino hasta con mis sentimientos. Inflé las mejillas, no era momento de pensar eso. Lo más importante era encontrar a la bruja, matarla y acabar con este estúpido hechizo de una vez.

Apagué la ducha, me vestí con rapidez y salí del baño. Caminé hasta la sala y Soul estaba sentado en el sofá. Murmurando algunas cosas, que no alcancé a entender.

—Soul. —Le llamé, él me miró fijamente.

Comencé a sentirme nerviosa por su mirada tan profunda, así que desvié la mirada y carraspeé.

—Etto… Creo que sería bueno ir a investigar un poco. —sonreí.

Soul suspiró.

—Sí, tienes razón. —murmuró, él para luego levantarse de su lugar y caminar hacia la puerta, pero antes de abrirla revolvió un poco su cabello—¿Vienes?

—¿Eh? Ah sí, claro. —caminé hasta llegar a él, cuando abrió la puerta yo fui la primera en salir. Suspiré profundamente, inhalando así, el olor a sal del mar. Sonreí un poco, porque la verdad el lugar era lindo, lastima que tenía un hechizo tan feo.

—¿Por dónde quieres empezar? —preguntó Soul, a mi espalda. Volteé para mirarlo fijamente.

—Pues, por el bosque, ¿Te parece bien?

Él se encogió de hombros.

—Claro. Sólo no hay que alejarnos mucho, no quiero perderme ahí dentro, contigo a mi lado. —murmuró, sonrojado. Yo también me sonrojé, al recordar que me quería hacer suya—.Sin ofender.

—Sí, está bien. No me ofendes, yo también pienso que es lo mejor.

Soul comenzó a caminar hacia el bosque, y yo le seguí. Caminamos un poco hasta que nos adentramos. No mucho, claro está. El ambiente en el bosque por alguna razón era más raro, se sentía más extraño. Tal vez era, porque la bruja andaba ahí, aunque no lograba sentir su alma.

Las copas de los arboles se movían, cada vez que una ráfaga de viento llegaba. El ambiente se sentía cada vez más pesado y ¿caliente? Mientras más avanzábamos, volteé a ver a Soul y cuando lo hice, unas enormes ganas de besarlo me invadieron. Me mordí el labio inferior y traté de pensar en otra cosa.

"¡Maka, autocontrol! ¡Ignora la lujuria, Maka!"

¡Joder! ¿Por qué tenía que ser tan difícil?

—Maka. —Soul, me llamó—.Creo que lo mejor es irnos de aquí. No sé porque, pero tengo un raro presentimiento.

—Sí, tienes razón. —murmuré y ambos comenzamos a caminar hacia la salida del bosque. Caminamos en silencio hasta que salimos de ese lugar. Suspiré aliviada, para luego mirar a Soul.

—Oye Soul.

—Dime.

—¿Tú también tenías ese extraño presentimiento cuando salimos de Death City? —Él me miró, para después asentir ligeramente, con la cabeza.

—Recuérdame hacerle caso la próxima vez, ¿Vale? —dijo, burlón. Sonreí levemente y asentí. —Vamos a casa, Maka. Tengo hambre, hoy preparas la comida tú.

—¡Oye! —Le reclamé, inflando los cachetes—.¿Por qué tengo que hacerlo yo?

—Porqué yo, haré la cena. ¿Te parece bien?

—Vale. —murmuré, derrotada.

Caminamos hasta llegar a la cabaña. Soul se sentó en el sofá y encendió la televisión, en cambio yo, fui hasta la cocina para preparar la comida. Decidí hacer un poco de sopa y acompañarla con algo de ensalada. Juro qué por más que trataba en concentrarme en hacer la cena, no podía. Ya que comenzaba a pensar en Soul y en lo mucho que me gustaría besarlo.

Realmente odio la lujuria.

La comida transcurrió en total silencio. Ninguno de los hablamos en todo el rato, no era nada fácil entablar una conversación con el chico al cual acababas de besar en un arranque lujurioso y pasional, y además al que, en cualquier momento te le lanzas encima y violas.

Me sonrojé ante ese pensamiento.

Suspiré y me levanté con rapidez de mi lugar, Soul me miró preocupado, y yo le sonreí levemente.

—Me voy a mi habitación. —Hablé—Creo que es lo más recomendable, ¿No? Estar separados, al menos por ahora. —Él asintió.

—Sí.

—Regreso a la hora de la cena. —dije y después caminé hasta mi habitación. Me encerré ahí, durante un buen rato. Leí un libro para no aburrirme mientras escuchaba música a todo volumen en mi Ipod. Y la verdad, no sé en que momento me quedé completamente dormida. Desperté un par de horas después, cuando ya eran las 6:30 pm, según mi reloj.

Me levanté de la cama, y salí de mi habitación. Caminé hasta la sala y me sorprendí un poco al ver que Soul, no estaba ahí. "Quizás, esté en su habitación" pensé. Suspiré cansadamente, estaba algo aburrida, así que decidí salir de la cabaña y caminar un poco, para pensar un poco.


Caminé por la orilla del mar, sintiendo como el agua mojaba mis pies, sonreí levemente cuando una ráfaga de viento dio en mi rostro. Me senté en la arena y miré directamente hacia el agua. ¿Realmente podría con esta misión? ¿Que pasaría si no podría controlarme? ¿Perdería mi virginidad con Soul? Cientos de preguntas llegaron a mi cabeza, haciendo que ésta me comenzara a doler, de tanto pensar. ¡Jamás me había pasado eso! ¡Estúpida misión!

Estuve ahí durante un buen rato, la verdad no tengo idea de cuanto. Pero cuando me di cuenta, que estaba comenzando a anochecer.

—¿Maka? —Escuché la voz de Soul, a mi espalda. Volteé lentamente, Soul me miraba preocupado y algo dudoso—.¿Estás bien?

Asentí levemente.

—Es sólo que quería pensar. Eso es todo. —murmuré, para luego sonreírle a mi mejor amigo.

—Avísame la próxima vez, ¿Vale? Me tenías preocupado. Te fui a buscar a tu habitación y me preocupé al no encontrarte ahí.

—Perdón, es que como no te vi en la sala, pensé que tal vez estarías en tu habitación durmiendo. —Dije.

—No, estaba en la cocina preparando la cena. Te dije que lo haría —contestó.

—Lo siento, la próxima vez te aviso. —sonreí, y Soul también lo hizo. Extendió una de sus manos hasta ponerla frente a mí, lo miré dudosa pero luego la acepté y al hacerlo, un extraño escalofrió recorrió mi cuerpo. No significaba nada malo… ¿Cierto? Me estremecí y traté de sonreír.

—¿Estás bien? —Preguntó, preocupado, asentí ligeramente para luego soltar su mano, y comenzar a ponerme los zapatos –ya que me los había quitado-. — Vámonos, entonces.

Caminamos hasta la cabaña y al llegar ahí, otro escalofrió recorrió mi cuerpo. Enserio qué odio todo esto.

La cena, al igual que la comida, transcurrió en silencio, salvo por las gotas de lluvia y uno que otro trueno. ¿Cuándo había comenzado a llover? Miré fijamente a Soul, el cual metía un pedazo de pan tostado a su boca y por enésima vez en aquel día, me dieron ganas le lazarme contra él y besarlo.

"¡Joder Maka! ¡Autocontrol!"

Huh… Odio mi vida. Negué con la cabeza varias veces, intentando que todos los pensamientos impuros desaparecieran de mí. Aunque fue inútil. Suspiré molesta, a lo que Soul volteó a mirarme extrañado. Pero no dije nada, simplemente me levanté de mi lugar con una falsa sonrisa en los labios.

—Voy a dormir, Soul. Gracias por la cena, estuvo deliciosa. Buenas noches.

Y antes de qué Soul pudiera contestar, caminé rápidamente hacia mi habitación y me encerré ahí. Sinceramente no era nada fácil estar cerca de él. Y la verdad, no pienso perder mi virginidad con ese pervertido.

Me cambié de ropa para poder dormir más cómoda. Me puse mi pijama, que era un camisón de tirantes que me llegaba un poco por arriba de las rodillas, era de tela blanca y algo fresco. Ya saben, la comodidad ante todo. Me acosté en mi cama, dispuesta a dormir aunque no tenía nada de sueño.

Cuando por fin estaba apunto de quedarme dormida, un horrible trueno resonó por toda las isla, haciendo que la luz de la cabaña se fuera en un instante. Ahogué un grito de terror cuando otro trueno se escuchó. Tenía miedo, sí lo admitía, los truenos me dan miedo. Así que hice, lo que en esos momentos me pareció lo más coherente. Me levanté como pude de mi cama y salí de mi cuarto tratando de no tropezar con nada en mi camino.

Caminé por el oscuro pasillo que dividía la habitación de Soul, de la mía. Toqué con suavidad la puerta para luego abrirla y entrar.

—¿Soul? —Le llamé, pero no pude verlo.

No era la mejor opción y menos con el hechizo y mi poco autocontrol, pero ¡Tenía miedo! Seguro que ustedes habrían hecho lo mismo que yo…

—Maka, ¿Qué pasa? ¿Estás bien? —Preguntó preocupado.

—Si, yo… ¿Podría dormir esta noche… contigo? —Pregunté sonrojándome cada vez más.

—¡¿Qué?

...¿O tal vez, no?


Hasta ahí, les haré de emoción ¿Qué pasará ahora? O: xD Perdón si no continué antes, no pude porque estaba (y aún estoy) enferma de gripe y este capítulo lo hice con un terrible dolor de cabeza -w- así que gomen si no les gustó. Mil gracias por sus hermosos reviews n_n me hacen muy feliz ;u; trataré de actualizar más seguido ;D. Bueno, sin más que decir me retiro.

PD: El próximo capítulo estará mucho mejor. -Imaginando cosas pervertidas(?)- xD

Frase del día: Tú tienes la razón, siempre ha sido así, demente me llaman a mí. ¡Matryoshka! - Matryoshka By:Gumi&Miku.

.-Maka Kagamine.


¿Review? *-*!