Después de un poco de trabajo les presento el capítulo 4 de ésta su historia, un SasuSaku (aunque estoy pensando ponerle unos pequeños toques de NaruHina); espero sea de su agrado

Aquí algunas claves para su lectura:

-Gracias por su atención- :diálogo

-Gracias por su atención- :pensamiento

-Gracias por su atención- :palabras clave para los personajes, o la aparición de la Inner de Sakura

Flash Back: Recuerdo o regresión

Disclaimer: Por desgracia Naruto ni sus personajes son de mi pertenencia, solo lo és ésta historia que presento para distracción en los momentos de ocio de todos ustedes.

Capítulo 4

OBENTO, PERGAMINOS Y EL ANTIGUO EQUIPO HEBI

Y de nuevo estaba ahí, parado donde todos los días esperando al jounin que hace ya un mes le había asignado la hokage para "vigilarlo" durante todo ese tiempo, por fin había llegado el día en que todo el martirio finalmente terminaría, y no era precisamente por lo duro del entrenamiento

-Ohayou Sasuke!- saludó alguien a su espalda

-Te tardaste Kakashi- dijo mostrando indiferencia cruzado de brazos

-Gomen, gomen pero es que en el camino de venida me crucé con...-

-¡Kakashiiiiiiiiiiiiiii¡Sasukeeeeeeeee!- el rubio imperativo corría hacia ellos, -perdón por la demora, lo que pasa es que me quedé dormido- dijo frotándose la cabeza nervioso

-Siempre es lo mismo contigo Naruto, deberías aprender que la puntualidad es muy importante en la vida de un shinobi- sermoneó el peliplatinado

-¬¬...Hm- fue la reacción del moreno ante la escena

-Bien, como hoy es el último día de trabajo de Sasuke ¿que tal si tienen un duelo amistoso entre los dos para demostrar si les sirvió el entrenamiento?- a lo que el rubio y el moreno solo asintieron, y sin más comenzaron su encuentro.

Mientras acababa uno por uno los clones de Naruto, Sasuke hacía un breve recuento de lo vivido éste último mes; desde la mañana en que en la oficina de la hokage, ésta le presentó quien sería el encargado de su vigilancia durante el mes, sorprendiéndose un poco al enterarse de que su antiguo sensei sería el encargado de esa tarea. Ese mismo día se había anunciado a toda la aldea que había regresado y, aunque los primeros días lo habían incomodado un poco con las miradas extrañadas y comentarios a su espalda, no tardó más de una semana para que todos volvieran a acostumbrarse a su presencia y para que volviera a tener su club de fans. Todas las mañanas se reunía con Kakashi en el bosque cerca de la entrada de la aldea para entrenar, en un inicio solo eran él y el peliplatinado, pero de repente una mañana en ese lugar, musitando molesto lo injusto que era que entrenaran todas las mañanas y que no le avisaran se presentó Naruto, así que desde ese día también se reunían con ellos, siempre era igual.

Pero mientras esquivaba sin problemas los golpes y patadas de Naruto, la imagen de la pelirosa se coló en su mente, y ahora que lo pensaba ella era a quien menos había visto en todo ese tiempo, solo se había topado con ella unas cuantas veces saliendo de la oficina de la hokage, haciendo las compras o en los alrededores del hospital, que era donde pasaba la mayor parte del tiempo, según sabía; y pensar que anteriormente no quería ni apartarse de él; ahora ya no sabía cuando era más molesta, cuando no se apartaba de él ni un solo instante, o cuando pasaban dos o tres días sin verse, y cuando lo hacía, ella solo le sonreía y seguía su camino, obligándolo a pensar en ella más de la cuenta

-Hmp!- dijo al sentir como una shuriken pasaba rozando su mejilla causándole una pequeña herida, no debió haberse distraído

-Bien chicos, creo que eso es todo por hoy- les dijo Kakashi, al oír como de repente el estómago de Naruto rugía hambriento

-Me muero de hambre!- exclamó Naruto al aire mientras los tres caminaban de regreso a la aldea

-Chicos¡Esperen por favor!- se escuchó una voz a lo lejos

-¿Sakura-chan?, creí que estarías en el hospital- dijo extrañado a la pelirrosa, quien logró alcanzarlos justo en aquella misma banca

-Debería, pero pedí permiso para poder llegar un poco más tarde para poder traerles ésto- dijo mostrándoles tres fiamberas envueltas en una tela azul con un pequeño nudo cada una, -sabía que estarían entrenando aquí temprano, así que les preparé su obento- dijo dándole uno a Kakashi a su izquierda,

-Arigatou, Sakura- le agradecío con una sonrisa bajo su máscara; otro a Naruto a su derecha,

-Que linda eres Sakura-chan-quien lo recibió con lágrimas en los ojos, y finalmente, se acercó unos pasos a Sasuke, quien se encontraba al frente de ella extendiéndola hacia él con una sonrisa; el moreno solo lo miró por unos minutos, antes de elevar la mirada a su rostro

-Hn!- fue lo que dijo al dar un flanco y comenzar a caminar, ignorándola completamente junto con el obento

-O-oi Sasuke!- lo llamó el rubio

-Por lo visto no tiene hambre- dijo Sakura mirando el paquete con una entristecida sonrisa, -mejor lo dejaré aquí por si cambia de opinion- dijo abranzando hacia el frente para poner el obento en la banca, -solo espero que no se enfríe demaciado- dijo antes de girarse hacia Kakashi y Naruto, -me gustaría acompañarlos, pero tengo trabajo en el hospital, así que nos vemos- les sonrió finalmente para después ponerse en marcha; tanto Naruto como Kakashi después de verla marcharse miraron con algo de tristeza la fiambera en la banca

-Al parecer pone todo de su parte para poder seguir de pié ante él después de lo ocurrido hace casi dos años- dijo Kakashi aún observando la fiambera envuelta, -y no poder odiarlo-

-Sakura-chan se ha vuelto muy fuerte desde entonces- su mirada era una melancólica y algo entristecida, -Y me alegro que no manche su corazón con odio y resentimiento, e intente mantener viva su sonrisa- a lo que su ex-sensei solo asintió levemente.


Se encontraba recostado en la rama de la copa de un árbol, pensando aún en que habrá hecho Sakura después de que se comportó así con ella, pero no podía ser de otra manera, iba en contra de su orgullo como Uchiha y más aún después de lo que había visto hace solo tres días

FlashBack

Era fin del entrenamiento de ese día y habiéndose podido liberar de Kakashi y Naruto unos momentos, con el permiso del peliplatinado claro, decidió dar un paseo por aquellos lugares que no se había tomado la molestia de visitar antes, pasando por entre los árboles cercanos a donde estaba aquella piedra donde se encontraban grabados los nombres de los shiobis muertos en batalla, pudiendo notar como frente a ésta se encontraba parada la pelirosa con un pequeño ramo de orquídeas en las manos, observó como se hincó y lo colocó cuidadosamente frente a ésta

-Perdón por la demora, pero saben que el trabajo no ha sido muy generoso conmigo- su mirada melancólica y sonrisa entristecida eran algo conmovedoras, -ni si quiera he tenido la oportunidad de pasar unos minutos con nadie- suspiró- pero por lo menos no estoy encerrada todo el día en casa- entonces se giró y tomo un paquete y según pudo observar era un fiambrea, ella la abrió dispuesta a comer

-Espero que no me haya quedado muy salado- dijo a punto de probarlo

-Para eso tendría que probarlo yo, fea- Sasuke pudo ver como alguien con traje de ANBU se colocaba detrás de ella

-Sai, cuantas veces te he dicho que no...un momento ¿Sai?- dijo girándose sorprendida

-El mismo- confirmó

-¡Me alegra que ayas vuelto!- se encontraba muy emocionada; mientras que Sasuke no podía creer que el único al que haya dado esa fría bienvenida fuera a él

-Pues me alegraría más si fuese yo quien juzgara tu comida; aunque estoy consiente de que puedo llegar a morir de indigestión- cosa que no agrado a la pelirrosa pues apretó fuertemente su puño, pero dio un amplio respiro y se agachó para tomar la fiambera y los palillos que había dejado a su lado

-Descuida, recuerda que soy médico ninja- dijo con una sonrisa, tomando algo de comida con los palillos y dándosela a comer a Sai

-Pues tus habilidades como tal no serán necesarias- le dijo después de pasar el bocado, -no te quedó tan mal- a lo que ella sonrió ampliamente

-Me alegro- sonrió, -pero será mejor que me valla, ya me he ausentado demasiado de mis deberes en el hospital- dijo cerrando y envolviendo la fiambera

-Pero aún no he terminado de comer-

-Esta bien, toma- le dijo dándosela a Sai, -y si quieres, antes de que tengas que reintegrarte a tu escuadrón, puedes ir a casa y así prepararte algo, claro, si no temes a indigestarte- dijo antes de girar para marcharse

-Es una promesa- sonrió para luego alcanzarla, -y en agradecimiento voy a acompañarte, feita-linda- le sonrió, y ella en respuesta también le sonrió, antes de irse; mientras en el rostro de Sasuke una mirada aún más fría de las que solía mostrar cuando se tocaba el tema de Itachi se asomó por su rostro, al parecer el hecho de que Sakura se aya comportado con ese tal Sai de esa manera, mientras que a él apenas le sonreía cuando por "casualidad" se la encontraba, no le agradaba para nada. De pronto clavó su mirada en las blancas orquídeas que ella había dejado, la curiosidad de por que las había dejado en ese lugar, y de como había hablado antes de que Sai llegara comenzó a invadirlo, asi que se acercó hacia esa piedra

-Tu tiempo libre terminó Sasuke- dijo a su espalda Kakashi

-Aa- dijo antes de girarse y seguir al jounin, no logrando conseguir averiguar el por que estaba ella ahí

Fin Flash Back

Sabía que al marcharse de la aldea ocasionaría que en cierta forma se sintieran traicionados, pero al ver la manera tan insistente en que le lo buscaban y se empeñaban en convencerlo de que regresara, le hizo por un momento pensar que cuando por fin volviera sería bien recibido nuevamente en la aldea, al parecer se equivocó

-¡Oye baka!- se escuchó al pie del árbol

-Que quieres usuratonkachi- respondió con voz cansada

-¡Toma!- dijo arrojándole un pequeño paquete a lo que el moreno atrapó ágilmente, dándose cuenta de que era la misma fiambera envuelta que había rechazado a la pelirrosa

-Además de comer el mío, hubiese hecho lo mismo con el tuyo, pero no pude hacerlo- decía con esa sonrisa característica suya, -pues ella lo hizo especialmente para ti- lo que hizo que el moreno mirara como el rubio había bajado la mirada

-Todo ésto ha sido muy difícil, en especial para ella, pero aún así está tratando de que eso no la afecte, mucho menos a ninguno de nosotros, incluyéndote-

-...-

-Te dejo, tengo un asunto que atender¡nos vemos!-

Después de unos minutos de mirar a la nada, giró su vista a sus manos donde tenía aquella misma fiambera, por simple inercia comenzó a desenvolver y al quitar finalmente la tapa del molde, pudo percibir inmediatamente el exquisito aroma de la comida, por alguna extraña razón no pudo evitar comer


Dos sombras se encontraban saltando ágilmente entre los árboles, su velocidad constante delataba que llevaban ya varios días corriendo, su vista fijada al frente que estaban decididos a llegar a su destino

-Quiero creer que sabes hacia donde nos dirigimos-

-Pues si quieres irte por tu lado, eres libre de hacerlo- respondió molesta, -no te obligué a que vinieras conmigo- fue lo último que dijo antes que tomara la delantera del otro, quien solo esbozó media sonrisa y en seguida logró alcanzarla


De pronto cuatro hombres aparecieron en su oficina, después de dos días por fin habían vuelto de "esa" misión

-Pido por favor que me permitan un momento a solas con el Uchiha- dijo Tsunade a el escuadrón de tres ANBU'S que lo acompañaran, -y enseguida hablaré con ustedes- a lo que éstos solo asintieron y desaparecieron de inmediato

-¿Trajiste lo que te pedí?- le preguntó al moreno con voz firme

-Hai- afirmó seriamente, -aquí está- dijo mientras le extendía un antiguo pergamino sellado

-Hmh!- esbozó una sonrisa al mirar detenidamente ese pergamino, -Sabía que lo lograrías, Sasuke- a lo que el nombrado sonrió orgullosamente

-Ahora quiero que se lo entregues personalmente a la directora del hospital general de Konoha- ordenó regresándole nuevamente el pergamino a Sasuke

-Ya me imagino su cara en cuanto lo vea- se dijo con una amplia sonrisa y un extraño brillo en los ojos, cosa que el moreno notó perfectamente

Era la primera vez que entraba en el hospital desde que había regresado, algunas cosas habían cambiado, aumentado al parecer la practicidad de su funcionamiento. Aunque había estado anteriormente en varias ocasiones en éste, nunca había estado en la oficina del director del hospital, o en éste caso la directora, así que se vio en la necesidad de preguntar

-Deseo saber donde se encuentra la directora de éste hospital- dijo a una de las recepcionistas con su típico carácter frío, ésta después de salir del trance en el que había entrado al ver al moreno le respondió

-Claro, su oficina se encuentra en el último piso del edificio, tercera puerta a la izquierda- terminó guiñándole el ojo en forma de coqueteo, cosa que Sasuke ignoró, y subiendo al último piso de edificio, en seguida se encontró con un escritorio frente a las escaleras tras el cual se encontraba una joven de cabello morado y al igual que la de la recepción, se quedó inmóvil al verlo, solo que en ella pareció un ligero rubor en sus mejillas, igualmente la ignoró y se dirigió a esa oficina

-¡O-oiga!- reaccionó, -¡espere!- le gritó tratando de detenerlo, pero él no le hizo caso


Ya llevaba cerca de dos horas revisando detenidamente el archivo contenido en esa carpeta, lo leía y revisaba una y otra vez, estaba completamente concentrada en éste hasta que escuchó la puerta abrirse repentinamente

-Akane, - dijo con algo de fastidio sin despegar la vista del archivo, -¿cuántas veces te he dicho que no entres a mi oficina sin tocar antes...- pero se quedó sin hablar al ver quien había entrado, -la puerta- terminó

-¡Lo siento mucho Sakura-san!- llegó de repente a la puerta la nombrada, -¡intenté detenerlo pero él...!-

-Descuida Akane- le dijo mientras cerraba la carpeta y la metía en el primer cajón de su escritorio, -puedes retirarte- a lo que ella solo se inclinó un poco y se fue; estuvieron minutos en silencio, hasta que la joven rompió el hielo

-¿Puedo ayudarte en algo, Sasuke?- preguntó finalmente la palirrosa, lo que hizo sacar de sus pensamientos al moreno, quien se encontraba un tanto sorprendido por entrar a esa oficina y encontrar ahí a la pelirrosa

-He venido a entregarle éste pergamino a la directora de éste hospital- dijo mostrándole es pergamino sellado, -¿Acaso ella es...?-

-Permíteme- le dijo levantándose de su asiento tras el elegante escritorio y estirando su brazo para poder tomarlo y volverse a sentar

-Veamos- observó detenidamente el pergamino y su sello y abrió aún más sus ojos en muestra de impresión, el moreno solo la observaba en silencio -ésto es...- entonces la pelirrosa dirigió rápidamente su mirada hacia él, -¿Podrías decirme si alguien anteriormente intentó abrir o liberar el sello de éste pergamino?- le preguntó mientras se precipitaba sobre el escritorio

-...- no contestó, solo se limitó a mirar la expresión decidida y sorprendida de ella

-...- solo esperaba que él le respondiera

-Mi misión fue la de recuperar ese pergamino solamente- respondió con un tono un tanto frío; ella serenó su mirada y volvió nuevamente a su asiento, un tanto decepcionada

-tomaré eso como un no- dijo después de soltar un suspiro y tomar nuevamente el pergamino en sus manos para mirarlo algo de desgano; -Por lo visto éste es mi verdadero castigo- pensó en voz alta, -Pues bien, es mejor que llenar informes- se dijo y sonrió, -Debo admitir que la dificultad que presenta el pergamino simplemente en la liberación de su sello, - el moreno miraba a distancia sus movimientos, su expresión en silencio y ni si quiera ella sabía porque, -me emociona más de lo que debería- se puso de pie y colocó de manera vertical en el escritorio el pergamino, concentró chackra en su dedo índice y toco el sello, después unió las manos creando un sello con ellas

-¡KAI!- exclamó, pero al parecer no sucedió nada

-Es por esto que me extrañó saber que era ella la directora- pensó, pero de pronto observó como el sello ardía en llamas y ella se sentaba nuevamente satisfecha y desenrollaba con sumo cuidado el pergamino

-Tal vez así sepa por que razón lo robaron aquella vez- pensó. -Sasuke...- pero entonces sonó como tocaban la puerta, -adelante-

-Sakura-san, el equipo Azuma ha regresado e Ino me informó que desea hablar con usted- dijo entrando de pronto con varias carpetas y otros artículos en sus manos

-Está bien Akane, ya voy- dijo guardando el pergamino en el último cajón de su escritorio y colocaba un fuerte sello para su seguridad, entonces levantó la vista hacia el moreno y sonrió, -Ahora vuelvo, me gustaría que me hicieras el favor de esperar, deseo preguntarte algo- entonces avanzó hacia la puerta, -puedes tomar asiento, ya has estado demasiado tiempo de pie- le dedicó una última sonrisa para salir finalmente y detrás de ella Akane, quien no dotó el momento que en dejó caer algo al suelo


Hace ya casi una hora que esperaba, en otras ocasiones ya se hubiera marchado pero ella le había pedido que esperara y además no tenía nada mejor que hacer, miraba la gran ventana que se encontraba a espaldas del escritorio, sin duda un bella vista; mientras observaba detenidamente el cielo por esa ventana, escuchó abrir la puerta tras de si, una presencia en el marco de ésta, la reconoció al instante, así que no se inmutó en girarse

-Que haces aquí, Karin- más que preguntar parecía exigir una respuesta, por el tono especialmente frío que utilizó con ella

-¿Así es como me recibes después de todo lo que he hecho por ti?- dijo aún recargada en la puerta, mirando detenidamente su espalda

-Hn- fue entonces que se giró para verla, seguía siendo absolutamente la misma

-Después de todo...- se quitó los lentes y comenzó a avanzar hacia él de una manera que solo ella consideraba sensual, -creí que me necesitabas¿no?- y si mirar por donde iba pisó aquello que estaba en el suelo y para no tropezar se abalanzó sobre el moreno empujándolo con la fuerza hacia el escritorio desordenando todo y tirando algunas cosas al suelo incluido un portaretrato que se estrelló un poco a la caída; su mirada fría se llenó de coraje mientras la miraba a los ojos, ésta solo se abrazaba a su pecho y lo miraba también, embelesada por ese mar negro

-Te extrañé tanto- le susurró mientras tenía la mirada fija en sus labios e iba acortando la distancia, el no podía moverse, estaba acorralado contra el escritorio, y a pocos centímetros de unir sus labios, alguien se aclaró fuertemente la garganta en la puerta, ambos miraron hacia ésta y mientras que Karin las miraba con eterno odio por haberla interrumpido, Sasuke solo miraba en silencio a las dos figuras, la primera de ellas, con su coleta rubia alta tenía sus ojos azules abiertos a más no poder, su expresión denotaba una innombrable sorpresa mirando aquella escena que protagonizaba, no le dio mucha importancia, pero al mirar a la otra pelirrosa, con lo brazos cruzados y una mirada tan o más fría que la que tenía cuando lo vio de regreso en la aldea, se sintió incómodo, fue ella quien los había interrumpido al parecer

-No me gustaría interrumpir tan...conmovedora escena- se mostraba fría e irónica, Ino solo la miró con la boca aún más abierta, -pero creo que mi oficina no es un lugar muy adecuado para ésto-

-¿Pero qué demonios?- pensó la rubia, y entonces escuchó a la asistente de Sakura gritando su nombre desde el pasillo, la pelirrosa miró hacia su dirección y pudo notar que venía acompañada de una preciosa ave azul, todos miraron su expresión llena de...¿miedo?

-¡Sakura-san¡es la pequeña Hikaru!- entonces la nombrada se giró con una mirada seria y llena de decisión hacia Sasuke y Karin, que seguían en la misma incómoda posición

-Quiero que me hagan el favor de haberse marchado para cuando regrese- y entonces salió corriendo tras el ave; la rubia la miraba y miraba a Sasuke y a la otra, para después mirar nuevamente como Sakura se alejaba corriendo, confundida por todo ésto salió corriendo tras Sakura, pero Akane la detuvo

-Ino, tu equipo ya está mejor, será mejor que vayas con ellos,- a lo que ella dudosa asintió

Dentro de la oficina de la joven, aún permanecían sin moverse Sasuke y la otra, tratando de asumir la escena, hasta que ella se inclinó aún más a él

-¿En qué estábamos?- pero entonces la apartó bruscamente de él alejándose hacia la puerta

-Creí que habías muerto- aseguró con la mirada más fría que el hielo, ella cruzó los brazos indignada

-Pues ya ves que no; aunque no podría decir lo mismo de Juugo- entonces se dirigió a la ventana, pisando y estrellando aún mas el portaretrato, -Fue tan fácil entrar en ésta aldea- y se giró hacia él, -creo que en lugar de hacer tanto alboroto hace tiempo, pudimos haber entrado silenciosamente, tomar aquel pergamino tan poderoso que Konoha resguardaba e irnos después- y entonces se puso de nuevo sus lentes, -aunque no habría sido tan divertido- sonrió maliciosamente

-Donde está Suigetsu-

-Ah, dijo que después nos alcanzaría después-

-Hmp!-


Suigetsu se encontraba recostado perezosamente en una rama cuando frente a él pasó volando una bella ave azul, no se inmutó en reaccionar, hasta que sintió que un presencia venía muy cerca, estaba a punto de mirar hacia esa dirección, cuando de pronto frente a él pasó corriendo a una gran velocidad la figura de una mujer con cabello rosa, éste solo la vió por unos instantes de perfil

-Por que tengo la sensación de haberla vito antes- se decía, hasta que un recuerdo acudió a su cabeza, -Un momento ¡Es ella!-


Se que en éste capi ella mostró un lado un tanto débil, pero quiero dar a entender que el carácter de Sakura se ha vuelto un tanto volátil debido a algo que solo ella y muy pocas personas más conocen, y eso se mostrará aún más en los próximos capítulos, espero les guste; y antes de irme quiero darle las gracias a sus rr especialmente a:

kaoru-uchiha

MYsweetAngel

Sakurita55

Nahia

Sakurass

-Sakuritah-

CeReZita-Chan

katyx

L.I.T

Y me gustaría saber además, si les gustaría que les contestara y agradeciera a cada uno de ustedes en los próximos capítulos, por que tengo ganas de contestar, pero no se; bueno ¡hasta la próxima!