Las preguntas de Sakura

Sasuke negó con la cabeza —demasiadas— dijo

Sakura frunció el ceño, después de horas de caminar en silencio por fin había tenido una idea de como romper el hielo y Sasuke, como siempre, no quería participar.

—Que tal 20— accedió ella

—5— intentó negociar él. Sakura sonrió, no era el número que quería pero al menos le estaba ofreciendo algo.

—20— dijo ella

—8— respondió él

Sakura se cruzó de brazos —Sasuke, no estas cooperando.

Sasuke sonrió ligeramente —30 son demasiadas, 20 no es mejor, 10 esta perfecto.

Sakura sacudió la cabeza con fuerza —15, mi última oferta.

—Bien, 15— Sasuke suspiró

Sakura asintió con gusto —Por cierto Sasuke ¿A dónde diablos vamos?

—¿Eso cuenta como la pregunta una? — dijo con diversión

—No, pero debes responder igual.

Sasuke se encogió de hombros —A la aldea de las estrellas ¿Has estado ahí? — Sakura negó —Es un buen lugar para descansar.

—¿Vas mucho?

—Un par de veces, es un lugar tranquilo con un festival concurrido.

—¿Iremos a un festival?

Sasuke asintió —Es fácil pasar desapercibido cuando hay mucha gente.

Sakura se acomodó el cabello, estaba extrañamente cansada —¿Podemos parar a comer?

Sasuke asintió al ver a Sakura recargase en un árbol y suspiró Sasuke se sintió nervioso pero no supo preguntarle a la chica si algo andaba mal.

Sakura se sentó en el piso y saco la comida que habían empacado —¿Llegaremos hoy por la noche? No creo que la comida aguante más.

Sasuke se sentó junto a ella —Sí, en unas horas… mmm… puedo cargarte si lo necesitas.

Sakura enrojeció —No, no… puedo caminar— sirvió la comida para evitar mirarlo y comenzaron a comer en silencio.

Sasuke no estaba acostumbrado a viajar con alguien más, había vagado los últimos tres años por el mundo sin hablar con mucha gente… ahora no sabía como hablar con ella.

—Pregunta uno— dijo de pronto Sakura, Sasuke levantó la mirada y miró a la pelirosa con curiosidad y un poco de temor le preocupaba lo que ella pudiera preguntar en su estúpido juego —¿Cuál es tu color favorito?

—¿Mi color favo…? ¿Qué?— dijo el verdaderamente sorprendido

—Tu color favorito— repitió ella con diversión —¿Qué pensaste que preguntaría?

Sasuke no respondió esa segunda pregunta —Azul, supongo.

—¿Estas suponiendo tu color favorito? — Sakura levantó una ceja

—Nunca lo había pensado Sakura… azul— dijo aún confundido.

—Bien, azul— reitero ella con una sonrisa

—¿Cuál es tu color favorito?— preguntó Sasuke esta vez —Es mi pregunta uno.

—Verde— respondió ella sin vacilar

—¿Verde? ¿No rosa?— respondió el genuinamente sorprendido.

—Verde, como mis ojos.

Sasuke sonrió —Ya veo— Sakura le retiro el recipiente que contenía la comida y guardó todo en la mochila. Se levantó con agilidad y volvieron a retomar el camino.

La pelirosa comenzaba a acostumbrarse a los prolongados silencios del Uchiha y él por su parte se acostumbrara a los monólogos de ella… incluso los disfrutaba.

—…Así que una vez que vuelva tomaré el cargo de directora del hospital— dijo Sakura

Sasuke estaba impresionado, aunque no lo dijo. Sakura era buena en su trabajo de eso no había duda

—Tsunade dice que lo haré bien… estoy un poco nerviosa, es muchísima gente bajo mi cargo.

—Todos estarán más seguros si tú te encargas— dijo Sasuke en voz baja

Sakura lo escuchó —¿En verdad?

Sasuke solo asintió como respuesta. El Sol se había escondido hace tiempo, Sasuke escuchó los sonidos lejanos de una pequeña ciudad. Siguieron caminando mientras Sakura seguía platicando sobre sus nuevas responsabilidades. A Sasuke le gustaba que ella contará cosas le indicaba que estaba al menos un poco feliz y eso lo tranquilizaba.

Pero a pesar de eso cuando ella guardaba silencio él sabía que ella estaba incómoda y triste. Sasuke no podía dejar de pensar que el estúpido de Naruto tenía razón ella no creía en que él la quisiera y para su desgracia tenía todas las razones para no creerlo.

—Es ahí— dijo Sasuke señalando a lo lejos, aún quedaban unos metros para llegar a la puerta de la aldea pero el ruido del festival ya era notorio

—Genial, necesito una buena cena— dijo ella estirando los brazos.

Un guardia los detuvo en la puerta, Sakura presentó los papeles de ambos

—De Konoha— dijo el hombre —¿Misión o personal?

—Personal— dijo Sakura —Ahí esta el sello del Hokage— dijo la chica señalando el papel. El hombre asintió y les dio paso.

Sasuke la guío por las abarrotadas calles hasta una posada que al parecer había visitado con anterioridad.

—Una habitación— dijo Sasuke a la mujer detrás del mostrador, la guapa mujer le entrego unas llaves y les dijo que su habitación de encontraba en el segundo piso a la derecha. Sasuke y Sakura subieron sin llamar la atención —Es un lugar cómodo— dijo él cuando entraron al cuarto.

Sasuke estuvo de acuerdo, era un lugar espacioso con una cama, baño un sillón e incluso una mesa pequeña con dos sillas.

Ambos dejaron la mochila sobre la mesa y Sakura se tumbo en la cama. Sasuke descansó en el sillón.

—Pregunta dos—dijo Sasuke había sido un gran atrevimiento para el Uchiha pero si quería que Sakura lo tomara en serio debía participar en su juego —¿Cuál es tu comida favorita?

Sakura se incorporó en la cama y cruzó las piernas —Mmmm.. asado, sí— dijo después de meditarlo un poco.

—Entonces vamos por uno— dijo Sasuke levantándose. Un tanto impresionada Sakura lo siguió

Tardaron un poco en conseguir un lugar en el restaurante, la aldea de la estrella estaba a reventar de gente por el festival, pero cuando lograron sentarse Sakura devoró la comida.

—¿Cuál es tu comida menos favorita?— dijo Sakura una vez terminada su comida.

—Asado— respondió él. Ella sonrió. Él también.

Cuando el mesero recogió sus platos la pareja salió del restaurante.

—¿Has ido a la aldea del arroz?— preguntó Sakura

—¿Esa es la pregunta tres?

—No, solo curiosidad.

Sasuke asintió —es un lindo lugar— dijo al fin

—Me gustaría ir, dicen que hay aguas termales deliciosas.

Sasuke asintió —Eso he escuchado. Podemos ir en unos días— Sakura sonrió —¿Quieres ir al festival? — continuó el chico

—No, en realidad estoy muy cansada. Quiero dormir.

Sasuke no respondió solo tomó el camino de vuelta al lugar que habían alquilado.

Al llegar el ambiente que los rodeaba cambió súbitamente, había una cama. Mentalmente cada uno se preguntaba si dormirían juntos. En el campo dormir no había sido un problema pues solo se acercaban a la fogata… pero en una habitación la historia era diferente.

Sakura entró al baño con la mochila para ponerse su cómoda ropa de dormir y le dio tiempo a Sasuke de quitarse la capa y el chaleco al salir Sakura le ayudó con los zapatos y él agradeció su gesto.

Sasuke tomó aire con discreción antes de hablar —Puedo dormir en el sofá si te molesta que..

Sakura sacudió la mano —No, no, esta bien. Pero pido el lado derecho de la cama— dijo sonriendo y tapándose con las sábanas.

Sasuke apagó las luces y entró a la cama.

Ambos miraban el techo, en la situación más incómoda que se habían encontrado desde hace tiempo. El único ruido de la habitación era el molesto tic tac del reloj colgado en la pared.

—Sasuke— dijo ella en un susurró

—¿Mph?

—Pregunta tres— dijo Sakura y Sasuke se puso nervioso supo que la chica no preguntaría su comida favorita o su animal preferido.

—¿Sakura?— llamó el cuando no recibió la pregunta pasado unos minutos. Se levantó un poco.

Sonrió, jamás la había visto así. Se había dormido. Simplemente se había quedado dormida. —Supongo que tendré que esperar para la pregunta tres— susurró Sasuke.

Le beso la frente y él también se durmió

Bueno, he aquí la continuación espero les haya gustado. Espero sus comentarios :D