Las cosas ya eran mejor para Grell, no se había presentado a trabajar en 2 semanas y William hacia mucho que no lo golpeaba, pero tampoco le ponía atención, dormían en habitaciones distintas, el apartamento de Will era de los más grandes.
Grell dormía solo, en el cuarto de invitados, un cuarto común sin personalidad, lo peor era dormir solo, ahora que la pelirroja estaba en cinta su apetito sexual se había incrementado aun más y William se rehusaba a complacer a la hambrienta pelirroja, pero Grell tenia un plan, esta noche su ayuno terminaría al volver su amante del trabajo ella atacaría su vientre no había crecido mucho, aun se consideraba con un cuerpo deseable y aunque William había dicho que el sexo no era bueno para el bebé, pues tampoco era como si el niño se fuese a salir ¿verdad? Ademas mamá tenia necesidades que debían ser atendidas.
mientras tanto en la oficina...
-Spears sensei, ¿donde esta Sutcliff Senpai? Hace mucho que no lo veo...
-Sutcliff se encuentra bien sr. knox.
-pero ¿y si le paso algo malo, y si hizo enojar a ese Sebas chan y el lo mato o lo secuestro?.
-Ronald Knox, le aseguro que ese inútil al que llama senpai se encuentra bien.- dijo Spears ya molesto.
En casa Grell se baño, perfumo y maquillo tan sensual que era imposible que William lo rechazara Pero lamentablemente la ausencia de Grell producía horas extra, así que William llego a media noche, Grell se había quedado dormido en el sofá esperándolo.
Cuando Spears entro a su apartamento encontró al pelirrojo en el love seat, recostado en una pose que seguro al estar despierto pretendía ser sensual. William no pudo evitar sonreír, se dirijo donde su amante y la cargo estilo nupcial, "olía tan bien, exótico y dulce", Sutcliff llevaba un baby doll rojo y un neglille negro con una bata roja transparente y medias negras. Grell pesaba más de lo que recordaba, aunque aun se veía delgado, ese bebé era bastante pesado. William llevo a la pelirroja a la habitación de ella,a coloco en su cama y cuando decidio marcharse Grell despertó.
-¿Will?...
-No te vallas por favor, te extraño.- Grell abrazo a William por la espalada y le dio un beso en la nuca.
-Quiero hacer el amor Will,- le susurro al oído y comenzó a masajear su miembro dulcemente sobre la tela de sus pantalones, le quito el cinturón y comenzó a desabrochar el pantalón metió sus delgadas manos en la ropa interior y saco el miembro ya endurecido.
-Se que tu también me quieres Will cariño.- Dijo la pelirroja entre risitas maliciosas.
El moreno se volteo y observo a la pelirroja que ya se había desnudado.
A pesar de que su vientre comenzaba a verse un poco abultado aun era una figura sensual.
Grell tomo de la mano a William y lo llevo a la cama, lo recostó y continuo desvistiendolo, le desabrocho el chaleco y la playera, dejando su bien tonificado pecho y musculoso abdomen, aunque William era un hombre de oficina, también debía tener una buena condición física, Grell amaba ese cuerpo, podría compararlo con el de Sebastian, eran perfectos y deliciosos, eran hombres grandes y fuertes, ideales para proteger a una dama como Grell.
La pelirroja siguió con los pantalones, los deslizo por las piernas de William, rasguñando los pálidos muslos con sus largas uñas rojas en el camino, dejando lineas rojas en la piel, cuando se los termino de quitar, Grell comenzó a masajear el miembro por encima de la ropa y después con sus colmillos jalo la prenda hacia abajo.
No se atrevía a decir quien era el mejor dotado, ambos eran grandes y lo hacían ver el cielo.
Grell comenzó a lamer el miembro cada vez más hinchado y goteante de su pre semen, rosandolo con la punta de sus afilados colmillos, con cuidado para no herir a Will, el moreno amaba esa sensación, Grell jugo con la punta del pene Will con su lengua, arrancado gemidos roncos de placer de la garganta de su amante.
-Greeell...- William estaba extasiado, hacia tanto que no tenia buen sexo con la pelirroja, sin necesidad de lastimarlo y golpearlo, escuchándolo llorar, se había propuesto no acostarse con el shinigami rojo, hasta después de que naciera el niño, aun estaba molesto con Sutcliff, pero la pelirroja era excelente en el arte de la seducción.
_Oh Grell!.-Grell comenzó a hacer ruidos guturales para su amante mientras masajeaba sus testículos, William tomo del cabello a la pelirroja y comenzó a acelerar el ritmo, quería venirse ya en ese instante en la boca de esa sucia zorra pelirroja y verlo tragar, "eso debió hacer para no salir embarazada".
-No amor, si quieres terminar tendrá que ser en otro lado,- Grell dijo maliciosamente y se puso a horcajadas sobre William.
-Amor, hace tanto que deseo esto y tu me tienes castigada de una forma tan cruel, realmente prefiero los golpes como castigo por encima de la abstinencia y se que tu también lo prefieres así cariño, ahora si fueras tan gentil...-Grell dijo mientras se elevaba un poco sobre su amante, separando bien sus mejillas para permitir la entrada del gran miembro de Will, no necesitaba preparación, quería algo de dolor, disfrutaría del sexo tanto como su cuerpo se lo permitiese.
-Oh Will!, eres tan grandeee.-grito Grell mientras era empalado por su amante, ya que llego hasta la empuñadura, la pelirroja se elevo, casi sacando por completo el miembro y se dejo caer con fuerza, comenzó a rebotar con intensidad sobre su gerente, deseaba tanto esto, desde hace tanto, que estaba perdido en placer no razonaba lo que hacia, solo quería más y más de Will.
-Sutcliff!, no hagas eso, le harás daño al bebé,-dijo William sacando de su trance a la pelirroja.
-Wiiiill, te preocupa nuestro hijo!.-Grell grito feliz recostándose sobre el pecho de su amante y dándole un beso en los labios, pero su felicidad se desvaneció pronto.
-Ese "híbrido" no me interesa, pero si te pones mal tendré que llevarte al medico y perderé mucho tiempo contigo en el hospital...
-no sabes si es mio así que por favor abstente de adjudicarme su paternidad...
-Will ¿como puedes decir eso tan cruel?-dijo Grell reteniendo las lagrimas, la felicidad y el placer se habían esfumado.
-Ese híbrido es un error, solo me ha causado problemas, seria mejor si no lo tuvieras, ni siquiera creo que sea prudente dejarte llevarlo a termino.-dijo William sin voltear a ver a la pelirroja.
-IDIOTA!.-Grell le dio una bofetada y se levanto de William, salio corriendo y llorando, no podía permanecer con William, ahora era peligroso, no importa si el bebé era un demonio, era suyo, lo había deseado por años y no se desharía de el aunque implicara perder su empleo y a William.
Grell se puso una bata más decente y se marcho, ahora debía encontrar un lugar seguro para los 2.
-¿Sebby?...
-Sebas chan estas en casa?...- Grell estaba en la mansión Phantomhive en el pasillo que guiaba a la habitación del demonio.
-Señor Grell, ¿que es lo que quiere, no puede estar aquí?...
-Sebas chan estoy embarazada,necesito tu ayuda...-dijo la pelirroja con ojos suplicantes.
-Señor Grell, los hombres no se embarazan.
-Sebas chan, es verdad, William quiere matar a mi bebé, por favor ayúdame.-Grell se aferro al brazo del demonio.
-En caso de que sea cierto, ¿porque vienes aquí?, ¿No estarás sugiriendo que es mio? o ¿sí?...-dijo el mayordomo con una sonrisa pero con el seño fruncido.
-Usted es algo bastante promiscuo Shinigami, ¿como podría yo confiar en usted?, ademas, cual sea el caso usted no se puede quedar en la mansión de mi bocchan.-Dijo el hombre de ojos rojos tomando al shinigami del brazo y sacándolo de la finca.
Cuando el shinigami rojo se dio cuenta ya estaba en la calle.
-Sebby...-dijo Grell en un susurro.
Ahora Grell estaba solo, ¿Que cosa tan mala pudo hacer como para merecer esto?,no podía ser haber matado a las prostitutas, ademas de que ya había recibido su castigo, el solo quería una familia, un esposo y un buen padre para su hijo, ¿y que era lo que recibía?, golpes y humillaciones ademas de insultos para su pobre bebé que aun no nacía y no le causaba ningún mal a nadie.
La pelirroja no tenia otra opción; camino y camino sola por la noche, sin rumbo fijo, estaba cansado, le dolía el trasero por lo que había estado haciendo con su ex amante ademas de tener el corazón roto, hambre y sueño, ese bebé consumía mucha energía, eso no le molestaba a la pelirroja, era su hijo después de todo, pero de verdad necesitaba descansar un poco. Grell se sentó en la acera, estaba húmedo y frió se encogió de piernas y escondió su rostro entra las rodillas mientras lloraba amargamente.
-Bueno, bueno, ¿que tenemos aquí? jejeje...
-Es peligroso para una señora andar en la calle sola a estas horas y más en su Undertaker mientras se acercaba a Grell en su carreta.
-¿Undertaker?, ¿que haces aquí a esta hora?.-Pregunto el jengibre mientras se secaba las lagrimas.
-Lo mismo debo preguntar mi dama jejeje. yo he venido a recoger un cadáver.
-Ahora responda usted...
-Necesito ayuda por favor.-Grell se arrojo al sepulturero y se aferro a sus piernas hipando.
-Bueno, permitame recoger a mi cliente y puedes acompañarme a mi tienda si gustas.-dijo el anciano con una sonrisa y extendiendo una mano para ayudar a Grell a levantarse.
-¿más té? mi lady.
-Gacias.
-¿Y bien?, ¿que paso?...
-Necesito un refugio, Will quiere matar a nuestro hijo...
-...intente ir con Sebas chan pero... me echo fuera...
-¿Puedo quedarme?, prometo no dar problemas, es solo para pasar las noches, en las mañanas me iré al trabajo y en la tarde veré que hacer para no estorba aquí. por favor.-El shinigami rojo hizo su mejor cara de cachorro indefenso para causarle gracia a su mayor y ablandarle el corazón.
-Bueno, supongo que no me hará mal algo de compañía viva, sera bueno tener con quien hablar y recibir respuestas jejeje.
-Usted puede venir cuando quiera, siempre eres una visita interesante.-dijo el peligris acariciando una mejilla de Grell.
-Oh gracias, muchas gracias.
Esa noche Grell se quedo en la tienda del shinigami mayor.
A la mañana siguiente Grell regreso a trabajar después de 2 semanas de ausencia, seria difícil ver a su jefe pero no podía abusar de la hospitalidad de Undertaker ademas era tétrico estar rodeado de cadáveres y no quería eso para su hijo.
Al llegar al trabajo, Grell fue bombardeado con preguntas.
-Senpai, ¿donde estuvo todo este tiempo?, pensé que Spears sensei por fin lo había matado, dijo Ronald rascándose la parte trasera de la cabeza y con una sonrisa inocente en su rostro infantil.
-Bueno Ronny, necesitaba un descanso, pero estoy...-Grell fue interrumpido por su jefe y ex amante.
-Sutcliff esta bien Knox, ahora ponte a trabajar y deja de perder el tiempo.-William tomo del brazo a Grell y se lo llevo a su oficina.
-¿Que demonios pasa contigo Sutcliff?, ¿a que estas jugando, desapareces anoche y pretendes volver como si nada a causar un escándalo?
-¿Un escándalo señor Spears?, me temo que el escándalo lo esta causando usted, ahora si me permite, me esta lastimando y haciendo perder el tiempo, tengo mucho papeleo por llenar...
-...Con permiso señor.-Sutcliff salio de la oficina.
Así pasaron 3 meses, la relación del pelirrojo y su jefe era solo laboral y Grell vivió todo ese tiempo con Undertaker, a Sebastian no lo había vuelto a ver en ese periodo de tiempo, ahora el embarazo de la pelirroja era muy notorio, tenia un vientre muy grande y ahora el chisme de toda la oficina, existían rumores sobre el y el demonio, pero Spears se encargaba de callarlos, todo estaba medianamente bien hasta el incidente en la sala de descanso.
Grell estaba bebiendo un té y una rebanada de pastel mientras se preparaba para su siguiente cosecha, el bebé le provocaba mucha hambre, estaba platicando con los segadores nuevos y algunos amigos sobre el asombroso echo de ser un hombre embarazado, en ese rato entro Samuel Cook junto con su novia, Samuel era un chico de recursos humanos, que era muy amigo de Grell, ya que la pelirroja era el alma de las fiestas, pero su novia Mary Norrington una rubia tonta secretaria en asuntos generales y enemiga natural de Grell, era un mujer antipática y muy celosa, odiaba a Grell.
Samuel saludo a Grell rápido pero de forma afectuosa, se despidió y se marcho, pero su horrible novia se quedo para molestar a Grell.
-Así que era cierto, estas embarazado, ¿no es raro?, un HOMBRE embarazado, es antinatural, grotesco!.- La mujer recalco cada palabra ofensiva.
-Y dime Grell...
-...¿es cierto que le abriste la piernas a un demonio?, ¿Sabes que eso es traición cierto?, o no, espera, seguro le hiciste creer al estúpido de tu jefe que es suyo.-dijo la bruja rubia entre risas.
Grell estaba muy molesto pero no se quedaría callado Oh! no, aunque eso le perjudicaría pronto.
-Si, me acosté con mi hermoso Sebas chan pero no, el niño no es suyo, ¿quieres saber de quien es?...
-...recuerdas la fiesta de acenso de Sammy?, fue tan delicioso jamas me imagine que tu novio cogiera taaan bien jajajaja.- Eso no era verdad, Grell jamas se había acostado con Samuel, pero esa bruja rubia debía recibir su castigo.
-Maldita ramera roja!.-Mary se lanzo sobre Grell tirándolo de su asiento, y tomó el cuchillo del pastel de Grell y comenzó a apuñalarlo, la pelirroja no pudo evitarlo, su gran vientre le impedía moverse con la misma agilidad de antes,para suerte de la pelirroja los cubiertos no eran mortalmente dañinos, las heridas sanarían en horas.
-MALDITO ENGENDRO!, eres un error, tu y tu hijo son una abominación.-La rubia gritaba como loca, eso llamo la atención de todos, pronto Ronald se lanzo sobre la mujer y la alejo de su senpai, Eric y Alan estaban también y ayudaron, Slingby cargo a Grell y lo llevo a la enfermería ya que la loca había apuñalado su vientre.
