N/A: Aquí estoy de nuevo, conseguí encontrar tiempo para el chapter y mira incluso lo hice aun más largo espero que les guste y gracias a todos los que le dieron a follow, favourite y los que comentaron. El próximo ya sí que sera la fecha que puse en el anterior chapter. Bueno sin más dilación aquí lo tenéis.

Disclaimer: Como sabrán Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece, le pertenece a sus respectivos dueños. Solo me pertenece la historia.


Chapter 4: Viejos amigos

(A la mañana siguiente…)

-En casa de los Harlaown-

Ring, ring… Ring, ring- sonaba un teléfono.

-Waa… (Bostezo)

Presea se despertó por el ruido del teléfono. Se puso sus zapatillas y su bata y se fue en dirección a coger el teléfono. Cuando llego se encontró a Arf ya despierta correteando por todo el salón.

-Buenos días Arf.- le sonreía Presea dulcemente.

-Guau, guau.- ladraba el cachorro meneando la cola y mirando a su dueña.

Presea cogió el teléfono antes de que dejara de sonar y se lo puso en la oreja mientras se iba preparando el café con leche.

-¿Hola, casa de los Harlaown diga?

-¿Presea?- sonaba la voz de una mujer al otro lado del teléfono.

-Imposible… ¿Momoko?- decía Presea sorprendida.

-Sorpresa.- gritaba Momoko desde la otra línea del teléfono.

-¿Cómo? ¿Por qué? ¿Pero?- decía una Presea desconcertada.

-Tranquila, ya te explico todo. Jajaja.- la calmaba Momoko.

-Té escucho.

-Veras hace unos días me encontré con Lindy mientras compraba con mi hija pequeña en el centro comercial…

Flash Back

-Nanoha que te parece esta camiseta, opino que te quedaría muy bien.- le enseñaba Momoko a su hija una camisa de color rosa de tirantes.

-No lo sé mama me gusta el color pero la veo muy simple y ya tengo muchas de color rosa.- le comentaba Nanoha.

-Bien.- dejando la camiseta en el mismo sitio que la encontró.- ¿Algo más?- preguntaba Momoko mirando a su hija.

-No mama ya me probé lo demás y me queda bien así que solo necesitamos comprar la comida para la cena de hoy.

-Bien, vayamos a pagar y a comprar la cena.- decía Momoko dirigiéndose hacia la caja.

Momoko pagó con la tarjeta de crédito mientras que Nanoha cogía las bolsas llenas de ropa. Salieron de la tienda y se dirigieron a las escaleras mecánicas que llevaban a la planta del supermercado. Cuando bajaron de las escaleras Momoko se chocó con una mujer de pelo agua marino.

-¡Mama cuidado!- le advertía Nanoha a su madre mientras iba cayendo poco a poco.

-Ah.- la cogía mujer del pelo agua marino antes de que cayera al suelo.

-Gracias.- le agradecía mientras iba abriendo los ojos poco a poco.

-Lo siento mu… ¿¡Momoko!?- le decía sorprendida la peli agua marina fijándose mejor en la persona con quien se disculpaba.

-¡Li-Lindy! Vaya que sorpresa.- gritaba Momoko sorprendida y con una mano en la boca.

-Vaya cuanto tiempo.- le decía Lindy con una sonrisa y abrazándola.

-Sí que hace tempo.- le regresaba el abrazo alegre.

-Tendremos que quedar algún día, que tengo ganas de ver a Shiro otra vez.- le decía con una sonrisa de oreja a oreja.

-Si estaría bien. Ah Lindy te presento a mi hija Nanoha.- le señalaba con la mano a su hija.

-Encantada, me llamo Takamachi Nanoha un placer.- se presentaba Nanoha mientras se inclinaba a modo de saludo.

-El placer es mío Nanoha. Me llamo Lindy Harlaown puedes llamarme Lindy.- se inclinaba Lindy.

-Bien Lindy-san.- le regalaba la cobriza una hermosa sonrisa.

-Wow mis hijos ya podrían aprender de ti y esa sonrisa me parece a mí que ya sé de donde la sacaste.- le decía Lindy a Nanoha mientras miraba de reojos y con una sonrisa picara a Momoko.

-Gr-gracias Lindy-san.- agradecía una Nanoha algo avergonzada.

-¿Que tal la familia Lindy?- le preguntaba Momoko.

-Genial, podríamos hacer una cena un día de estos, mira toma aquí tienes mi numero y el fijo.- le entregaba un papelito.- ¿Y qué tal la tuya?

-Bonita y mejorando.- tomaba el papelito ofrecido. -Y te llamare cuando tenga tiempo, nos vemos.- se despedía Momoko.

-Nos vemos, adiós.- se despedía Nanoha.

-Que os valla bien.- se despedía Lindy con una mano en alto.

Fin Flash Back

-Ya veo… después le tendré que regañar a Lindy por no habérmelo dicho.- le decía Presea.

-No seas muy dura que Lindy ha sido desde siempre algo olvidadiza jaja.

-No tranquila solo será un poco jajaja.

-Jajaja realmente no habéis cambiado nada. ¿Y qué tal estas Presea?

-Yo estoy muy bien aunque presiento que en cuanto se levante uno de los tres no estaré tan bien. Ayer les deje ir con unos amigos a una fiesta y ahora están durmiendo.- explicaba mientras se sentaba en el sofá dando un sorbo a su café.

-Vaya que coincidencia yo también deje ir a mi hija con sus amigas a una fiesta.- le decía Momoko algo sorprendida.

-¿Y qué tal estáis por ahí? La última vez que os vi fue cuando Fate y Alicia tenían un año.

-Estamos muy bien Kyouya, Miyuki y nuestra pequeña Nanoha nos ayudan mucho en el Midori-ya.

-Wow ya deberían aprender mis hijos de los tuyos.

-Bueno a lo que iba, ¿qué os parece este mañana quedar para cenar juntos, con hijos incluidos? Así podrán conocerse.

-No hay problema cuando despierten se lo diré.

-Bien entonces quedamos mañana alrededor de… que te parece a las 8 p.m.

-Perfecto, entonces nos vemos mañana alrededor de las 8 p.m, nos vemos adiós.- contestaba Presea entusiasmada.

-Adiós.- se despedía Momoko colgando el teléfono.

Cuando Presea colgó el teléfono y lo dejo en la mesita junto con la taza de café y se giro porque escucho unos pasos detrás de ella, Chrono bajaba por las escaleras con los ojos rojos y algo pálido lo que izo que Presea fuera corriendo hasta donde se encontraba el chico.

-Buenos días mama.- saludaba Chrono intentando poner buena cara.

-¿Chrono te encuentra bien?- le preguntaba preocupada mientras le cogía la cara mirándolo de cerca.

-Sí mama estoy bien no hay de que… hug.- se tapaba la boca con una mano y salía corriendo en dirección al baño.

Lindy se dirigía al living cuando se cruzo con un Chrono que corría en dirección al baño y a Presea detrás de él, así que decidió seguirlos. Al llegar al baño se encontró con Chrono potando en la taza del váter y a su esposa con una mano en la espalda del peli azul.

-¿Presea que ha pasado?- preguntaba Lindy preocupada.

-No lo sé, pero me da a mí que es por la fiesta de ayer.

-Ahora mismo me voy a levantar a las gemelas que nos deben una explicación.- salía Lindy algo cabreada.

-Espera… mama no fue su culpa fue la mia, así que no las castigues por favor. Hug…- le miraba Chrono algo débil por el mareo.

-Está bien (suspiro), no las voy a castigar pero sabes que el castigo será para ti ¿no?- le miraba seria Lindy.

-Sí, no me importa ya que fue mi culpa.- le decía Chrono con la mejor sonrisa que en ese momento podía sacar.

-Bien hijo estamos orgullosas de ti, parece que empiezas a ser consciente de tus actos espero que sigas así.- hablaba Presea mientras le ayudaba a levantarse para lavarse la cara en la pica.

-Esta vez solo les va a caer a los tres un sermón, pero tus hermanas tienen que aprender a ser más responsables.- le miraba seria.- Las voy a ir levantando que ya son las 11 a.m y tu Chrono ve a estirarte a la cama y descansa un poco.

-Hazle caso, que mañana por la noche tenemos una cena con los Takamachi.- le decía Presea mientras le acompañaba a su cuarto para estirarse.

-Ey! A mí no me dijiste nada de eso.

-Hable con Momoko esta mañana además tampoco me dijiste que te la encontraste.

-Lo siento se me paso.

-Bueno después hablamos ve a despertar a nuestras hijas.

-Okey.

-En la habitación de Alicia-

-Tock, tock.- llamaba a la puerta Lindy.

-¿Alicia estas despierta?

-Si mama, buenos días.- le decía una somnolienta Alicia.

-Buenos días, Alicia.- le sonreía Lindy.

-Mama después Fate y yo les tenemos que contar algo.

-Bien, ves bajando al living mientras voy a despertar a tu hermana.

-Okey, me lavo la cara y enseguida bajo.

Alicia se dirigía al baño mientras Lindy se dirigía a la habitación de Fate.

Fate estaba tumbada en su cama durmiendo como un tronco cuando tocaron a su puerta. Al primer toque ni se inmuto pero a la segunda comenzó a moverse un poco revolcándose por la cama dormida hasta que llegó al final de la cama y cayo haciendo un gran estruendo.

¡BOOOMMM!

-¡Fate!- entraba Lindy a la habitación.

-Auch! Que daño.- se quejaba la rubia sobándose la cara ya que había caído de cara.

-Hija, vaya forma de despertarse.- decía Lindy con cara de falsa sorpresa.

-Ni que lo menciones, waaa estaba teniendo un bonito sueño.- se quejaba Fate.

-Bueno ve a lavarte la cara y baja al living que tu hermana me ha dicho que tenéis algo que decirnos y de paso aprovechamos tu madre y yo para deciros otra.- le decía la peli agua marina mientras iba saliendo de la habitación.

-¡Ah! Es verdad.- se levantaba del suelo y salía corriendo para lavarse la cara y bajar al living.

Ya todos en el living Fate y Alicia se pusieron delante de sus madres que estaban sentadas en el sofá.

-Lo sentimos mucho.- decían al unisón las dos gemelas inclinándose a modo de disculpa.

-Fue culpa nuestra culpa por no vigilar a Chrono.- les explicaba Fate a sus madres que estaban un poco sorprendidas.

-Si tienen que castigarnos lo aceptaremos.- seguía Alicia.

-Vaya, ¿qué les debió haber pasado ayer? para que los tres os estéis comportando de esta manera tan responsable.- preguntó Presea.

-¿Eh?- la miraban con desconcierto las dos rubias.

-Déjenme explicárselo, esta mañana vuestro hermano…- le explicaba Lindy a las gemelas lo ocurrido esta mañana.

-Ya veo este Chrono… se lo tendremos que agradecer, Fate-nee.- le decía Alicia en un tono audible solo para su hermana mirándola con una tierna sonrisa en los labios.

-Sí después de todo nos defendió jaja.- le contestaba Fate de igual manera.

-No os vamos a castigar, esta vez os vais a librar pero que no vuelva a ocurrir. ¿Entendido?- les miraba Presea entre seria y alegre.

-¡Sí!- contestaban las rubias con una sonrisa en la cara.

-Pero a cambio maña los tres vendrán con nosotras a casa de unos amigos nuestros sin replicar y van a tener que ir de bonito.- les decía Lindy lo que izo que las gemelas hicieran una mueca de desagrado, asintieran y se fueran a sus respectivas habitaciones.

-Vaya parece que se les acaba de esfumar la imagen de personas responsables en cuando les mencionamos la cena, jajaja.- se burlaba Presea de la mueca de desagrado.

-Sí, parece que fue un milagro el verlas tan responsables, jajaja.- le seguía Lindy la broma a su esposa.

Fate y Alicia se dirigían a sus respectivos cuartos para hacer sus cosas.

-Ali-nee tienes que llamar a… Lanster-san.- le recordaba Fate.

-Sí, tranquila que me acuerdo, pero antes tendremos que avisar a los chicos de que actuaremos la semana que viene en "The Hole".

-Ya me encargo yo tranquila.- le decía sacando el teléfono.

Fate cuando llegó a su cuarto mando un mensaje a todos los del grupo incluidos a los que no tocaban.

Mensajes:

(Fate) - ¡Hey!¡ Chicos concierto en "The Hole" la semana que viene! ¿Podéis?

(Carim) – Genial ya tenía ganas de cantar ^. ^

(Verossa) – ¡Wa con las ganas que tenia de tocar! Lo siento no podre venir.

(Subaru) – Claro no tengo planes así que me parece genial XD

(Zafira)- Trabajo ese día así que no podre venir os deseo mucha suerte, ánimos.

(Arisa) – Bien por mí no hay problema. Puedo substituir a Verossa.

(Signum) – No podre venir ya tengo planes.

(Fate) – Uy, Signum quien será tu cita =3

(Signum) – vete a freír espárragos es una amiga de la infancia que me lio para que le enseñara un idioma.

(Subaru) – No será… n.n

(Signum) – Te sugiero que no sigas…

(Subaru) – Okey -_-

(Fate) – Quien es, quien es… O.o

(Signum) – ¡Que te calles Harlaown! o

(Alicia) – Bien, entonces ahora llamo a Lanster-san para decirle que sí.

(Subaru) – Espera ¿Lanster?

(Alicia) – Sí ¿por? ¿Lo conoces?

(Signum) – ¿Subaru, ese no era el apellido de la chica que estaba contigo ayer?

(Todos) – ¡QUEEEEE!

(Subaru) – Sí pero… puede que sea coincidencia o~o

(Alicia) – Bueno ya hablaremos del asunto cuando quedemos para tocar ahora dejadme llamar.

(20 minutos después)

(Alicia) – Quedamos el Martes delante del "The Hole" a las 8 p.m para preparar y mirar la distribución del escenario.

(Todos) – ¡Okey!

Fin de los mensajes

Alicia y Fate se prepararon la ropa que llevarían puesta el día de la cena.

Fate iría con unos pantalones cortos de color negro hasta las rodillas, una camiseta de botones de color blanca de manga corta y una corbata de color negro. Y en los pies unos zapatos de bonito de color negro.

Y Alicia con unos pantalones igual que su hermana pero de color blanco, una camisa de botones lila fuerte de manga corta, una corbata de color blanco y unas vans de color lila.

Chrono cuando ya se encontraba mejor se preparó una camisa de botones azul de manga corta, pantalones del mismo color que le llegaban un poco más debajo de las rodillas y unos zapatos de color negro.

-En casa de los Takamachi-

Momoko colgaba el teléfono cuando se giro vio a una cobriza somnolienta aun con su pijama y sus zapatillas tallándose un ojo lo cual hizo que riera al recordar a su hija en el mismo estado cuando tenía 9 años.

-"Si que pasa rápido el tiempo jaja"- pensaba Momoko mientras se iba a la cocina a preparar el desayuno para Nanoha.

-Buenos días mama waa~ (Bostezo).- le saludaba Nanoha.

-Buenos días.- reía por lo bajo la madre.

-¿Papa está otra vez en el Midori-ya? – preguntaba mientras se asentaba en la silla.

-Sí, Miyuki se fue a acompañar a una amiga a no sé qué de una despedida y Kyouya está con Shinobu en casa de Suzuka.- le explicaba su madre mientras le servía el almuerzo.

-¿Y tu mama hoy no ibas a ayudar a papa?- preguntaba Nanoha ya más despierta.

-Bueno sí pero tenía que llamar antes y de paso te lo explico, ya que eres la única que no lo sabe.- se sentaba en una silla al frente de la cobriza.

-Dime.

-Veras, te acuerdas de Lindy ¿no?

-¿Sí, por?- la miraba algo desconcertada.

-Pues mañana vendrán aquí a cenar ya que los hemos invitado, y he pensado de que si quieres puedes invitar a Hayate para que nos acompañe así se divertirán más.- le miraba Momoko a la cobriza a la espera de la respuesta.

-Gracias mama, ¡te quiero!- decía Nanoha rodeando la mesa para dar un abrazo a su madre.- Ahora mismo llamo a Hayate-chan.- se descolgaba de su madre para salir corriendo en busca de su teléfono.

-Jaja, yo también te quiero cariño.- le daba un beso en la frente.

- Vendrán sobre las 8 p.m- le avisaba su madre.

-Bien.- decía dirigiéndose hasta su cuarto.

La cobriza ya en su cuarto recogió todo el cuarto y cogió el teléfono móvil para llamar a su amiga la castaña.

-Piiip. Piiip. Piiip… Hola, Hayate al habla- contestaba la castaña al lado de la otra línea.

-Hola Hayate, Buenos días.- le saludaba una cobriza alegre.

-Buenos días Nanoha y a que viene está llamada tan inesperada ¿eh?

-Bueno la verdad es que te llamaba para preguntar si querías venir a cenar con toda mi familia y unos amigos de mis padres mañana.- preguntaba una cobriza dudosa.

-Bien, pero a cambio me dirás con quien estuviste la noche anterior.- le decía Hayate.

-¿Qué, que?- decía Nanoha sonrojada hasta las orejas.

-Lo oíste bien me lo contaras con pelos y señales ¿qué hay trato?

-(Suspiro)Ains… Está bien, todo sea para no estar sola.- decía Nanoha.

-Bien aunque hubiese venido aunque me hubieses dicho que no, jajaja caíste.- reía la castaña.

-¡Hayate!¡Injusta!- le reprochaba Nanoha.

-Jajaja lo soy. Bien, ¿a qué hora vengo y como tengo que venir?

-Sobre las 8 p.m vienen así que estate sobre las 7:45 p.m y vístete formal.

-Okey nos vemos mañana.- colgaba la castaña.

-Hasta mañana.- contestaba y colgaba la cobriza mientras se tumbaba en la cama.

-(suspiro) ains… Tengo que probarme los vestidos…

Nanoha estuvo toda la tarde probándose los vestidos hasta encontrar un vestido sin mangas largo de color rosa pastel.

(A la mañana siguiente…)

Nanoha despertaba de su dulce sueño en el que aparecía una chica rubia tendiéndole la mano a modo de príncipe azul de los cuentos de hadas. Estaban rodeadas por un campo hermoso de flores Nanoha le tomaba la mano y la chica se la llevaba a no sé donde ya que despertó sin poder saber a donde la llevaba. Se levanto se lavo la cara y bajó al living y se puso a desayunar con toda la familia que estaba esperando a que Nanoha despertara, no sin antes darles los buenos días.

Cuando acabaron empezaron a recoger la casa y a preparar algunas cosas para la cena. La hora se les paso volando y ya era hora de comer así que se pusieron a comer hablando de que se comportaran bien cuando estuvieran aquí sus amigas con sus hijas y preguntándoles donde llevarían a los hijos de estas lo cual le contestaron que les enseñarían el dojo y si quieren podrían enseñarles algunas cosas.

Al acabar se pusieron a ducharse y a vestirse, Hayate llegó a la hora que quedaron ella y Nanoha y se dirigieron a la habitación de la cobriza.

Hayate iba con un vestido de color lila con un tirante, el vestido le llegaba un poco más arriba de las rodillas y unos zapatos de tacón del mismo color.

Hablaron hasta que llamaron a la puerta y bajaron para recibir a la otra familia.

-En casa de los Harlaown-

Fate se levantaba con los rayos del sol entrando por su ventana, al levantarse se sentó en la cama y se tallo los ojos para después abrir la ventana. No se dio cuenta que en los pies de su cama estaba Arf y cuando la vio lo primero que izo es acariciarla y cogerla en brazos para dejarla en el suelo.

-Buenos días Arf.- le saludaba Fate con una sonrisa deslumbrante.

-Guau, guau.- le contestaba meneando la cola de un lado para otro.

-¿Arf quieres que vayamos a dar un paseo?

-Guau.- decía asintiendo con la cabeza y correteando por la habitación.

-Jajaja venga que me visto y bajamos a dar un paseo.

Ya vestida y con la correa de Arf Fate bajo al living donde estaban sus madres preparando la comida.

-Buenos días.- saludaba Fate a sus madres.

-Buenos días.- contestaban al unisón las dos mujeres.

-Salgo a pasear a Arf, enseguida vuelvo.- decía poniéndole la correa a Arf.

-Bien que te vaya bien.- se despedían.

Fate cogió a Arf y se fue a pasear por el parque iba caminando por todos los rincones donde Arf le llevaba y en un campo de hierba jugaba a tirarle la pelota y Arf se la traía. Cuando ya vio que era la hora de comer se regreso a casa.

Todos comieron, descansaron durante una hora y empezaron a prepararse. Chrono ya se encontraba mejor y fue el primero en irse a bañar y después a cambiarse de ropa después fue Fate seguida de Alicia más tarde Presea y por ultimo Lindy.

En el living ya estaban todos vestidos, eran las 7:30 p.m así que decidieron subir al coche he ir tirando para la casa de los Takamachi.

-Cuando lleguemos debéis prometerme que os portareis bien ¿ok?- les hacia prometer Presea mientras que Lindy conducía.

-Bien mama.- contestaban al unisón con un poco de desagrado.

Al llegar tocaron al timbre.

Ding, dong…

Enseguida les abrió Shiro invitándoles a pasar dentro Presea y Lindy pasaron primero seguidas por Chrono y final mente Alicia y Fate.

-Buenas noches, gracias por habernos invitado.- se inclinaba Presea a modo de saludo.

-Buenas noches.- le imitaba Lindy.

-Buenas noches y por favor dejaos de formalidades que aquí todos somos amigos, además de que se me hacer raro ver a Lindy hablando de esta forma.- decía Shiro a la vez que reía por lo bajo lo que izo que se ganara un codazo por parte de su mujer.

-Lo mismo puedo decir Shiro.- le sonreía Lindy con picardía lo que izo que ella también se ganara un codazo por parte de su mujer.

-Nunca cambiareis vosotros dos ¿verdad?- decía Momoko recordando con una sonrisa.

-No, y estamos orgullosos verdad Shiro.- le decía Lindy mirándolo para después darse un apretón de manos.

-Desde luego que no jajaja.- correspondía Shiro al apretón de manos.

En ese momento Hayate y Nanoha bajaban por las escaleras y Kyouya y Miyuki entraban por la puerta trasera después de preparar todo en el dojo.

-Bueno déjame que te presente a mis hijos estos son Chrono, Alicia Y Fate.- les presentaba Presea señalándolos con la mano.

En ese momento Nanoha se congelo en su sitio al oír el nombre de Fate.

-Encantada me llamo Momoko Takamachi y el es mi marido Shiro Takamachi.

-Encantado.- hacia una reverencia Shiro.

-Y ellos son nuestros hijos Kyouya, Miyuki y Nanoha y Hayate la amiga de Nanoha.

Fate al escuchar el nombre de Nanoha dejo de mirar a todas bandas para fijarse en la bella cobriza que miraba el suelo y su amiga la miraba de reojos.

-Bueno ya que nos hemos presentado os parece bien si esperamos un poco para comer Kyouya, Miyuki, Nanoha si queréis podéis ir al dojo sin ensuciaros.- les decía Momoko lo que hizo que Kyouya y Miyuki asintieran.

Nanoha aun congelada en su sitio tuvo que ser arrastrada pos Hayate mientras que Fate por Alicia mientras seguían a los Takamachi.

-En el dojo-

-Eeehh Nanoha, Nanoha…- le pasaba Hayate la mano por delante de la cara y de repente volvió en sí.

-Ah Hayate no me asustes así.- decía poniéndose la mano en el pecho.

-Nanoha estas muy rara.

-Son imaginaciones tuyas ja-ja-ja.- decía Nanoha con una gota en la nuca.

-Ey Fate esta chica no es…- en ese momento Fate reacciono tapándole la boca con las dos manos.

-Ni una palabra Alicia.- le decía Fate mientras la otra asentía y poco a poco le iba destapando la boca.

-Hay, por poco me matas (jadeo)- le replicaba Alicia con la lengua afuera.

-Ya sabes ni pio ¿ok?

-Si tranquila no diré nada.

Todos entraron en el dojo quitándose los zapatos en la entrada menos Fate y Nanoha que se quedaron n la puerta en un silencio incomodo algo rojas. Nanoha decidió que no era el lugar adecuado para hablar así que la cogió de la mano y se la llevo detrás del dojo donde no podrían escucharlas.

-Etto… Fate-chan que coincidencia no.- le hablaba con nerviosismo mientras le sonreía con la cara roja hasta las orejas.

-¿Ah qué? A sí es mucha coincidencia jajaja.- decía rascándose la nuca y roja hasta las orejas.

-No me imagine que nuestros padres se conocieran.- le comentaba la cobriza un poco más calmada y con un poco de sorpresa.

-Ni que lo digas fue una sorpresa que hasta mi hermana me tuvo que arrastras hasta el dojo.- le contaba Fate ya más tranquila.

-Nyahaha a mi me ha pasado igual me ha tenido que arrastrar Hayate desde el living.- le explicaba Nanoha.

-Por lo que veo tu eres la pequeña de la casa ¿eh?- la miraba la rubia de reojos mientras se apoyaba en una de las paredes.

-No me lo recuerdes, pero por lo que veo Alicia se parece un montón a ti a excepción de ella es un poquito más baja.- le decía Nanoha con un puchero.

-Jajaja.- solo pudo reír ante el puchero adorable de Nanoha.

-Fate-chan aun no me he olvidado de lo de la noche en el bar.- decía Nanoha empezando a dejar salir el demonio blanco.

-Na-Nanoha perdón vamos… si solo… fue una pequeña broma de nada…- le decía Fate con una gota en la cabeza retrocediendo poco a poco.

-Picaste, jajaja, que mona Fate-chan.- canturreaba Nanoha mientras se lanzaba al cuello de la rubia y frotaba su mejilla contra la de Fate.

-Na-nanoha.- la llamaba Fate sorprendida mientras pasaba una de sus manos por la cintura de la cobriza.

-Tómalo como una venganza por lo de la última vez. Así casi se me olvida. ¿Fate-chan cuántos años tienes?- paraba de frotar su mejilla contra la de la rubia pero sin separarse.

-18 años ¿y tú?

-16 años.

-¿Que vamos dentro del dojo que nos estarán esperando?- preguntaba Nanoha mientras le cogía del brazo.

-Sí. Ah, Alicia sabe un poco de esto no con pelos y señales pero si sabe que estuviste conmigo en el bar.- le explicaba Fate.

-Después me explicas el porqué ¿vale?- le decía Nanoha mientras le daba un toque en la nariz con el dedo índice soltándose del brazo.

Cuando Nanoha y Fate entraron al dojo se encontraron con una escena un tanto divertida para Fate y desconcertante para Nanoha. Chrono estaba en el suelo riendo a carcajadas junto con Miyuki i los dos se aguantaban sus propios estómagos y a Kyouya golpeándose la frente y con los ojos cerrados. Alicia estaba roja a full cargaba a Hayate como si fuera un príncipe y Hayate igual de roja cogiéndose al cuello de Alicia para no caer.

-Que está pasando ¿eh?- preguntaba Nanoha algo desconcertada.

- Hola Nanoha por fin os dignasteis a venir.- decía Hayate mientras era bajada por Alicia.

-Lo que pasa es que por culpa vuestra hemos tenido que pagar nosotras dos.- salía Alicia de detrás de la castaña.

-No me digas que te salió el tiro por la culata jaja.- se mofaba Fate de su hermana.

-Chicos y Chicas a comer.- gritaba Momoko desde el living.

-Esta vez te libraste pero espérate después de comer quien ríe el último ríe mejor.- le miraba Alicia con una cara llena de malicia lo que hizo que Fate tragara pesado.

Todos entraron a comer y se sentaron en las puntas Lindy y Prese y delante Shiro y Momoko al lado de Presea estaba Chrono, Alicia y Fate y delante de ellos Miyuki, Hayate y Nanoha, al final de la mesa Kyouya.

Estuvieron cenando y recordando los viejos tiempos, de vez en cuando hablaban de sus hijos, de cosas vergonzosas que hicieron cuando eran pequeños y estos solo podían bajar la cabeza y avergonzarse. Cuando acabaron Kyouya ayudo a sus padres mientras que Miyuki, Nanoha, Hayate, Fate, Alicia y Chrono entraban en el dojo.

-Bien de esta no te libras Fate. Creck, Creck.- decía Alicia con una sonrisa maligna y crujiendo los nudillos.

-EEEKKK.- Fate noto un aire frio recorrerle la espalda mientras su hermana se le acercaba.

-Ay madre la que se va a liar.- decía Chrono entrando al dojo.

-¿Por qué lo dices Chrono?- le preguntaba Nanoha algo confusa y Hayate de la misma forma observando a las dos rubias.

-Bueno normalmente Fate es la que se mete en muchos líos pero cuando se mete con Alicia la pelea puede durar, buf… Ya que las dos son igual de obstinadas.- les contaba Chrono mientras miraba a Fate corriendo por su vida y a Alicia con la espada de kendo.

-¿Y hay alguna forma de detenerlas?- preguntaba Hayate.

-Hm… que yo sepa no… aun que pensándolo mejor creo que si la hay.- decía Chrono.

-Cual…- decían al unisón las dos amigas.

-Vosotras.- finalizaba Chrono mirándolas fijamente.

-A no de eso nada ya estuve demasiado avergonzada con lo de antes.- se negaba Hayate.

-Qué raro Hayate avergonzada se acabara el mundo.- se mofaba Nanoha.

-Wa mou… bien lo hare.

Alicia no paraba de perseguir a Fate por todo el dojo con la espada de kendo hasta que sintió unos pequeños brazos abrazándola por el cuello, lo que hizo que se le cayera la espada de las manos y se sonrojara a full, en ese momento Fate aprovecho para salir corriendo por la puerta seguida de Nanoha mientras que Miyuki y Chrono se iban para dentro de la casa.

-¿Hayate…-chan?- pregunto algo desconcertada mientras se giraba y la cogía por la cintura.

-Está bien deja ya a tu hermana ¿sí?- le sonreía Hayate.

-Está bien solo porque me lo pides tu ¿vale?- giraba la cabeza para que no notara su sonrojo.

-Yay! Toma tu recompensa mua (beso).- Hayate le beso en la mejilla juguetonamente lo que hizo que se sonrojara aun más.

-¡Hayate-chan!- le reclamaba Alicia.

-Jajaja. Ven vamos a dar una paseo.- le decía mientras que la cogía del brazo.

-Está bien.

-Dentro de la casa de los Takamachi-

Miyuki y Chrono entraban por la puerta trasera de la casa. Dentro estaban todos sentados en los sofás hablando de algo importante y tuvieron que quedarse por obligación de sus padres.

-Chrono, Miyuki también necesitaremos vuestra ayuda así que quedaos aquí.- decía Presea seria.

-¿Qué pasa mama?- preguntaba el más pequeño.

-Sí, sí que yo también lo quiero saber.

-Os lo diremos con la condición de que no se lo cuenten a nadie y menos al grupito de las del dojo. ¿Bien?

-Entendido.

-Okey.

-Mira, verán…

Tardaron una hora para explicarles de que iba el asunto y en ponerse de acuerdo.

-…Entendieron ni una palabra, vosotros actuad con normalidad.- decía Momoko seria.

-Por mi bien, aunque creo que a papa no le costara demasiado jaja.- se mofaba Miyuki lo cual hizo que todos los presentes se rieran.

En ese preciso instante aparecían Hayate y Alicia por la puerta trasera.

-¿Que es tan divertido si se puede saber?- preguntaba Alicia entrando en el living.

-Nada hija, nada en particular, solo recordamos algunas bromas que nos gastábamos entre nosotros cuando teníamos vuestra edad.

-Ya veo, bueno me voy a acompañar a Hayate-chan a su casa y después vuelvo. ¿Puedo?

-Por nosotras no hay problema.- contestaba Lindy.

-Ah, ¿ya te vas Hayate?- preguntaba Momoko.

-Sí, gracias por haberme invitado, os lo agradezco.- decía Hayate inclinándose a modo de agradecimiento.

-No hay de qué, ya te dijimos que puedes venir cuando quieras, eres como una más de la familia.- le sonreía Shiro.

-Gracias Shiro-san. Ya nos veremos, adiós.- se despedía la castaña.

-Ah, Alicia si quieres después de dejarla en su casa puedes irte directamente a casa, que no tardaremos en irnos también.- le decía Presea.

-Entendido. Gracias por todo me encanto la cena estaba muy buena, adiós.- decía Alicia dirigiéndose a la puerta donde le esperaba la castaña.

-Detrás del dojo-

-Waaa… ¿donde se habrá metido Fate-chan?

Nanoha buscaba a Fate por todo el jardín, por detrás del dojo, entre los arbustos… pero ni rastro, no la encontraba. Ya en un último intento por encontrarla miro en el jardín trasero, la rubia estaba sentada en el muro que rodeaba la casa, mirando la noche estrellada y fijándose sobre todo en la luna llena.

-¿Fate…-chan?- preguntaba la cobriza mientras se preguntaba cómo había subido ahí arriba la rubia.

-¡Ah! Nanoha, no medes esos sustos, pensaba que eras mi hermana, Buf…- le decía Fate aliviada de que no fuera su hermana.

-¿Cómo te subiste ahí?- preguntaba curiosa.

-Bueno me gusta mucho escalar los arboles y sentarme en las ramas de estos, así que escalar un muro para mí no es nada.- le contaba Fate bajando del muro de un salto.

-Ya veo.

-¿Por cierto donde esta Ali-nee ahora?- preguntaba bajándose de un salto del muro.

-Mmm… hace nada la vi con Hayate se dirigían para dentro de la casa.- decía Nanoha recordando a las dos chicas saliendo por la puerta del dojo.

-Conociéndola habrá acompañado a Hayate a su casa.- decía Fate con una gota en la cabeza.

-¿Fate-chan a que te referías antes cuando le dijiste a Alicia-chan de que le había salido el tiro por la culata?- preguntaba Nanoha algo curiosa.

-Bueno antes de venir aquí hice como una especie de apuesta de que la última que consiguiera llevarse bien con alguien de tu familia tendría que hacer lo que Chrono quisiese.- le contaba la rubia.

-Nyahaha ya veo, la verdad es que Hayate no se suele avergonzar por estas cosas, ¿me pregunto que le habrá pasado?- se reía la cobriza de su amiga.

-Quien sabe… Ali-nee tampoco es de las que se sonroja por cargar de ese modo a alguien.- Fate miraba el cielo y Nanoha la miraba con las manos detrás de la espalda. Estuvieron un rato así hasta que cruzaron miradas y se rieron.

-Jajaja.

-Nyahaha.

-Ah Nanoha, este Martes yo y mi banda tocamos en una discoteca llamada The Hole ¿te gustaría venir a vernos?- preguntaba Fate algo nerviosa por la contestación de la chica.

-Vaya, pero si esa es la discoteca del hermano de una amiga mía.- decía la cobriza sorprendida.

-¡Dios! Vaya donde vaya siempre me cruzo con alguien que te conoce o viceversa. Parece que es verdad cuando dicen que el mundo es muy pequeño.- comentaba la rubia con sorpresa a la vez que ponía una cara graciosa.

-Nyahaha, parece que sí. Y mi respuesta es sí. Me encantaría ir a veros a tú y tu banda.- decía Nanoha regalándole una sonrisa hermosa como la de la última vez.

-Genial. ¿Te parece bien si te paso a buscar sobre las 7:30 p.m?

-Me parece bien. ¿Pero The Hole no abre a las 9 p.m?

-Sí, pero nos dejan entrar antes para preparar el escenario, mirar la distribución y ensayar un poco.- le explicaba Fate.

-Ya entiendo.

-Chiiii… (Mirada fija)

-¿Eh? ¿Pasa algo?- le preguntaba Nanoha con una gota en la nuca.

-¿Eh? Ah nada en particular. Solo estaba pensando en la primera vez que me cantaste en la oreja. ¿Sabes que cantas muy bien Nanoha?- le decía Fate apartándose de la cobriza para ponerse recta.

-Q-que va, e-eso no es verdad.- le decía una cobriza avergonzada mientras se entretenía con sus dedos.

-Claro que sí, tienes una dulce y hermosa voz. Hazme caso que en estas cosas soy un as.- decía Fate algo sonrojada después de darse cuenta de lo que dijo y con una mano en la nuca y mirando hacia ninguna parte.

-Gra-Gracias Fate-chan.- le agradecía Nanoha con la cara aun más roja.

-No hay de que.- se rascaba la nuca.

Hubo un silencio incomodo entre las dos hasta que apareció Chrono de la nada.

-Ah Fate, por fin te encuentro. Mama dice que ya nos deberíamos ir yendo.- aparecía Chrono de la nada rompiendo el silencio incomodo.

-Ah okey enseguida voy. ¿Vamos Nanoha?- le preguntaba la rubia y Nanoha solo asintió con la cabeza.

Nanoha, Fate y Chrono se dirigieron para dentro de la casa, Chrono iba un paso para delante de las chicas sumido en sus pensamientos y sin darse cuenta se golpeo con la puerta.

¡POOOM!

-¡Auch!- se quejo Chrono sosteniéndose la frente que le dolía después del golpe.

-Ains… Más tonto y no naces hermanito.- decía Fate en derrota golpeándose la frente.

En ese momento Lindy abrió la puerta por el ruido y el quejido que se le había hecho familiar.

-Vaya forma de llamar a la puerta Chrono.- lo miraba Lindy con falsa sorpresa más bien mofándose de él.

-Ya Lindy.-le daba Presea un codazo a su esposa.- ¿Chrono te encuentras bien?- preguntaba la mujer algo preocupada.

-Sí mama no pasa nada solo me distraje por un momento y bueno ya saben…- decía Chrono sobándose la frente.

-Bueno iros preparando que vamos a ir tirando para casa.- decía Presea yendo a coger sus cosas, seguida por Lindy y Chrono.

-Bueno Nanoha ya nos veremos el martes que viene.- se iba despidiendo Fate.

-Sí ya nos veremos Fate-chan... Mua (beso)- Nanoha le beso en la mejilla para después entrar por la puerta de su casa con un leve sonrojo. Dejando a Fate congelada como la última vez y con la mano en la mejilla besada.

-"Nanoha hace que pierda todos mis sentidos. Waaa… ¿Qué me pasa?"- pensaba Fate entrando en casa de los Takamachi para esperar a que sus madres se despidieran y salir en dirección al coche.

Ya delante de casa de los Harlaown, un coche de color negro se estaciono delante del bloque, de este salieron Fate, Chrono y Presea. Lindy se fue a aparcar el coche mientras que sus hijos y Presea entraban en el edificio para cambiarse de pijama e irse a dormir.

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Continuara…