Wendy se removió incomoda en la cama. Era una sonrisa falsa y aquello no le agradaba.

- ¿Estas bien, Bebe? -Preguntó.- Lo siento, no me refería a que no puedes hablar con Kyle, no pienso prohibirte nada... Yo solo-

Bebe le interrumpió con una ligera risa.

- ¿Te has estado sintiendo sola? -Bebe cambió su sonrisa, a una sonrisa ladina. Puede que le hayan dejado muy en claro que estaba en la friendzone, pero no pensaba rendirse.- Lo siento. -Susurró cerca de su oído. De alguna forma u otra, a Bebe le encantaba cuando Wendy intentaba darle explicaciones que no le salían. Wendy se estremeció al sentir el aliento de Bebe chocar en un punto sensible.

- H-hmm... Yo... -Wendy se veía nerviosa. Rasco su mejilla y miró a la rubia frente a ella.- No estas enfadada, ¿o si?

- No, ¿Lo parezco? -Preguntó divertida, recorriendo desde los hombros de la azabache hasta su mano y de regreso con sus dedos. Solo con sus dedos.

Era obvio que Bebe estaba coqueteando, y también era obvio que Wendy no se daba cuenta.

- N... No. -Quizás no se daba cuenta, pero su cuerpo a pesar de aquello reaccionaba a las caricias.- ¿Qu-que estas haciendo?

- ¿Hmm? Nada. -Alejó sus manos, y rió levemente.- Hey.

- ¿Si? -Dijo Wendy un poco mas calmada.

- Tienes unas manos muy lindas. -Sujetó una de estas.

- Y-yo... -Wendy volvió a rascar nerviosa su mejilla con su mano libre. Bebe sonrió y besó la palma de su mano.- ¡A-ah! ... Hmm... ¿Gracias? -Oh, pobre Wendy.

¿Acaso no sabía que el "Tienes unas manos muy lindas" era una incinuación sexual?

- Pfft... Nos vemos mañana, Wendy. -Le sonrió antes de salir de la habitación y despues de la casa.

Bebe y Wendy llegaron juntas a la escuela. Wendy hablando de cosas que Bebe no entendía del todo bien, y Bebe sonriendo pues a pesar de no entenderlo le gustaba escucharlo. Al parecer Wendy enrealidad no había entendido su coqueteo, pues ahora actuaba como si nada.

Wendy se detuvo repentinamente, mirando alrededor confundida.

¿Porqué todos las miraban así?

Quizás la noticia de que Wendy había rechazado al gran principe Stan Marsh se había esparcido por toda la secundaria. Pero, ¿enserio era para tanto?

Tweek, que pasaba a su lado, las detuvo de repente.

- ¡G-gah! ¡T-tienen todo m-mi a-apoyo chicas! -Dijo Tweek poniendo su mano en el hombro de la azabache, regalandole la sonrisa menos temblorosa que tenía a ambas. Y sin darle tiempo a ambas de reaccionar se marcho tomando la mano de Craig.

- ¿Que? -Fue lo único que salió de los labios de Wendy, Bebe solo se encogió de hombros.

El entrar a clases solo lo hizo todo mas raro, la mirada de todos sobre ellas, y uno que otro chico que las miraba como si estuviera esperando algo. Las clases fueron raras, por lo que agradecieron cuando llego la hora del almuerzo. Ambas estaban sentadas en una de las tantas mesas con sus amigas, que para su suerte no las estaban tratando diferente.

- Wendy... -La voz de Stan la llamo a sus espaldas.

- Stan... -Se dió la vuelta para poder mirarle a la cara.

- Yo... Solo quiero que sepas que entiendo el porque me rechazaste. -Suspiró y metió la mano dentro de su sueter sacando un dibujo.

No puede ser...

- ¡Apoyo el Bendy! Solo quiero que sepan que las estare apoyando a la distancia. -Alzó el cuadro entre sus manos con orgullo.

- ¡VIVA EL BENDY! -Se escucharon mas voces que parecían ser de chicos.

Wendy se llevó la mano al rostro al ver la pose vergonzosa en la que le habían dibujado con la chica junto a ella, a Bebe solo le quedo reir pues por alguna razón le divertía la situación.

- Esas asiaticas... -Fue lo único que salió de la boca de Wendy.

Y sin embargo por su mente paso otra cosa...

"¿¡Porqué yo soy la de abajo!?"

Perdonen los horrores ortográficos.