-este color me gusta-dijo mientras pasaba la brocha por la pared- es muy relajante pero alegre…-mira a la niña- ¿te gusta? -la niña asiente- luego iremos a comprar… ya sabes, sabanas o algún adorno que quieras

-oh, ya empezaron-dijo la mujer al entrar-eso explica por qué un chico me abrió la puerta

-lo siento señorita, no estaba informado que vendría

-descuida Alfred

-Grayson está por llegar-suspira-es un hablador ¿te quedas a cenar?

-recién son las 11 de la mañana-dijo ella- papi está un poco desactualizado ¿no Hope? -ella asiente

-me refiero a que… olvídalo

-¿quieres que te ayude en las compras?

-tuvimos que posponerlo unas semanas, he tenido trabajo y si queremos que se haga pronto necesitamos una experta

-no soy una experta-dijo riendo mientras comenzaba a pintar-solo… no lo se creó que puedo hablar con ella-mira a la niña- no sé si represento lo que ella quiere decir, pero … no parece disgustada

-es difícil-suspira

-en cualquier momento, el que ella realimente necesite decirlo, ella dirá algo-dijo el mayordomo-pero si la señorita siente una gran afinidad por usted, al amo Damian no le queda otra opción que buscar su ayuda

-Alfred no puede ser más elocuente-dijo la mujer sonriendo-el de verdad tiene el don de la palabra

-quizás puedas quedarte a ver otra película … no soy bueno escogiendo, quizás puedas darme una lista

-una lista… oh eso será fácil-dijo riendo- estoy segura que incluso tú te divertirás viendo

El pelinegro se lanzó exhausto en el sofá con la niña durmiendo en sus brazos, había paseado toda la tarde buscando cosas, peluches y adornos que ocuparían lugar en su habitación. La mujer se sentó y le sonrió tranquila antes de acomodarse a su lado

-la habitación tiene que secarse… mañana podrás acomodarla

-entonces necesito que estés mañana

-oh, claro-dijo tranquila- aunque más que mi ayuda necesitas escuchar

-¿escuchar?

-si-le mira- aunque ella no diga nada, ella está mirando y moviéndose constantemente, así que no la pierdas de vista

-lo tendré en cuenta-sonrió levemente hasta que noto que su teléfono estaba sonando- oh… tengo una emergencia… ¿puedes vigilarla?

- ¿vigilarla? -dijo riendo- ¿sigue con pesadillas?

-son menos recurrentes, pero no quiero dejarla sola

-me quedare

El pelinegro la guio hasta su habitación, tenía varias cosas colgadas en sus paredes, algunas bastante extrañas, pero todas parecían bastantes interesante ante los ojos de la castaña. La niña estaba acostada en el medio de la cama y la castaña se acostó a su lado mientras se mantenía intrigada por los objetos en la pared

-tengo libros… por si quieres ver alguno

-solo estoy curiosa ¿sabes? Tienes objetos bastante interesantes

-solo… me gusta coleccionar algunas cosas, a Hope le agradan, siempre viene y se las queda mirando-mira la puerta-oh Titus… ¿vienes a cuidarlas? -dijo acariciando su lomo cuando él se paseó por su lado- tendrás buena compañía Elizabeth, así que no te preocupes, volveré lo antes posible

El pelinegro acaricio la cabeza de la niña antes de partir, tenía que apresurarse, pedirle a la mujer que la cuidara era demasiado, pero era necesario, era el Joker quien estaba atacando y quisiera o no tenía que poner toda su atención. La noche se le hizo larga y extensa, a todos en la familia y a pesar de que abría una pequeña reunión de la familia con algo de chocolate, solo se limitó a darse una ducha y subir por las escaleras hasta su habitación.

Se quedó un momento esperando, su pequeña estaba durmiendo tal y como se había quedado cuando se fue, excepto que ahora la mujer dormía con el libro de Hamlet a su lado, se deslizo silencioso y quito el libro de su lado antes de cubrirla con una manta. Se acomodó al lado de su hija y la vio abrir sus ojos para mirarle, toco su mejilla y acaricio una herida que le surcaba la mejilla

-no es nada-le acaricia la cabeza- el Joker es peligroso, pero me mantuve tranquilo, pensando en que tenía que volver contigo-sonrió levemente- ¿ella te cuido bien? -ella asiente- ¿deberíamos despertarle? -niega con la cabeza-ok entonces… me iré a dormir al sillón ¿sí?

Ella le agarro para que no se fuera y le indico que se acostara a su lado, se acurruco a su lado quedándose dormida. El pelinegro se sentía tranquilo, sentía que a pesar de no estar al lado de ella esa noche, sabia porque lo había hecho y al parecer estaba bien con eso, entendía su responsabilidad.

La mañana siguiente escuchaba una voz a lo lejos, se escuchaba lejana y suave, era agradable, sintió como una sonrisa salió de sus labios ante tal suave voz hasta que escucho una risita y abrió los ojos. Miro a la niña que se estaba riendo, se estaba riendo de él, jamás había soltado más que una sonrisa, pero ahora se estaba riendo a carcajadas, se acercó a ella y le abrazo emocionado tras escuchar aquella sonora risita. Alzo la vista para ver la mujer con el libro entre sus manos, la voz que le había hecho sonreír era de ella.

-¿acaso hice algo raro?

-estabas sonriendo y parecías muy contento-sonrió- lamento quedarme a dormir

-fue mi culpa, pero gracias por cuidarle ¿desayuno?

-creo que debo ir a casa para cambiarme… prometo volver para acomodar la habitación de Hope-sonrió

-debemos compensarte de alguna manera

-¿Por qué deberían?

-nos ayudas… es justo que te compensemos

-no necesito eso-sonrió- ustedes me han dado mucha alegría-se levanta- juro que vendré más tarde, ahora debo irme

Salió a toda prisa ante la mirada de los dos pelinegros, algo curiosos, finalmente decidieron que irían por ella para invitarla a almorzar.

Ambos se prepararon y salieron tras la chica. Pasaron cerca del cementerio cuando la vieron caminar hacia este con un ramo de flores blancas. Se detuvieron y el pelinegro la ayudo a bajar para caminar entre las lapidas buscando a la mujer. La niña soltó su mano y se apresuró para encontrar a la mujer que arreglaba las flores en una lapida

- ¿Hope? -dijo curiosa antes de mirar al pelinegro-Dami…

-perdona… no sabíamos que…

-es mi madre-sonrió- fue hace años, pero vengo cada semana a verla, cambiar las flores ¿y la madre de Hope?

-está en casa… como ella dejo escrito la cremaron, pero tenemos un árbol que plantamos hace poco con una placa, Hope lo riega cada día

-eso es muy hermoso-sonrió acariciando su cabeza- eres muy fuerte Hope

El pelinegro insistió en que debían ir a comer así que no le quedó otra más que aceptar, caminaron por los centros de la cuidad buscando algún restaurant tranquilo para comer, la niña caminaba en medio de los dos tomando sus manos. Luego de comer pizza el pelinegro las invito a comer helado, cuando caminaban buscando el parque de Gotham vieron como un ladrón comenzaban a correr con una cartera y fue cuando su padre cruzo apresurado la calle después de haber soltando su mano, corrió tras el ladrón para empujarlo y detenerlo

-¡papá!

El pelinegro la miro para ver que se acercaba un auto y fue cuando se lanzó a un lado junto con el ladrón esquivando el auto, lo sujeto fuertemente reduciéndolo hasta que se acercó un policía y la mujer dueña del bolso. Se despidió a prisa para volver y tomar a la niña alzándola en el aire

- ¿fuiste tú? -la niña asiente- pensé que… nunca lo dirías

-no llores Dami-dijo riendo-estoy seguro que ella lo dirá de nuevo-dijo limpiándose los ojos-v-vamos a comer helado…

El pelinegro abrazo a la niña y luego se acercó a ella que se contenía las lágrimas para rodearla con los brazos igual que la niña, tenía mucha emoción por lo que había dicho la niña, ella era su hija, él era su padre, eso era algo que sin importar nada sería la verdad el resto de su vida