¡He vuelto! Realmente no queda más que ofrecer una disculpa por el gran hiatus en el que he dejado este fic pero en estos momentos tengo toda la buena intención de terminarlo y de que lo disfruten tanto como yo al realizarlo.

Disfrutad y dejad comentarios, sugerencias lo que deseen. Las quiero.

Paso 4

Sakura se encuentra incrédula, inmóvil y asustada. La habitación que pensó que era de su amado ángel resultó ser del molesto Shaoran Li.

-Te dije que me respondieras.-Espeta Li.- ¿Qué haces en mi habitación pequeña invasora?

-Eh… Yo… Estaba.- Sakura no puede articular una oración, los nervios la atacan. La han atrapado.

-¿Tú?- Espera expectante Li.

-¡Buscaba un bolígrafo!-Saca rápidamente de su mano derecha el objeto que ha tomado.- Es que tú sabes, todo se me pierde en la escuela y entre a tu habitación para robarte una pluma.- Ríe nerviosa.- Pero no te preocupes, en estos momentos me iré y enseguida te lo devuelvo.

Sakura camina presurosa hacia la puerta donde se encuentra el dueño de la habitación, deseando desaparecer lo más pronto posible y quitar el papel con el "hechizo." De amor que le ha escrito a su dulce ángel Yukito.

-¿Realmente esperas que crea esas menudas mentirillas que dices?- Detiene el paso de la adolescente en el umbral de la puerta.- Y sí es así, debes primero creértelas.

Sakura se ha sorprendido por la actitud de Shaoran. En el silencio de la habitación y su cercanía lo que quiere hacer es escapar.

-N-No son mentiras.- Le dice viéndolo a los ojos.- Es la verdad, aquí está el bolígrafo.- Le dice sacando la lengua infantilmente.

-Muy bien, no te lo prestó.- Se lo arrebata rápidamente de las manos.

-¡No!- Sakura se espanta y reacciona rápido a la situación.- ¡Realmente lo necesito!

No, no, no ¡Me descubrirá!

-He dicho que no.- Sonríe altanero Shaoran.

-¡Dámelo!- Sakura a pequeños saltos trata de alcanzar su objetivo. Inicia una pequeña disputa que parece más un juego para molestarla, como es la costumbre de él. Shaoran es más rápido y ágil.

-Eres muy lenta.- Sonríe victorioso.- Mocosa.

Esa actitud altanera hace molestar a Sakura tanto que saca fuerzas del fondo de su ser para evitar la tragedia de que la persona menos indicada descubra su amoroso secreto.

-¡No cantes victoria aún anciano!- Se lanza frenética encima de él, logrando alcanzar el bolígrafo, pero la misma fuerza aplicada hace que ambos pierdan el equilibrio. Cayendo en la cama.

-Ouch.- Susurra Sakura ante el golpe.

Y se da cuenta que ella está encima de él.

Ambos realizan la situación y por alguna extraña razón ninguno dice nada. Li se percata de la belleza de aquella señorita a la que sigue diciéndole "mocosa." Ha cambiado con el paso de los años. Sus acusadores ojos verdes lo observan revoloteando en ellos gruesas y largas pestañas con mejillas y unos lindos labios rosas.

Sakura ve a su compañero de casa. Quizá nunca le prestó la suficiente atención hacia su apariencia. Shaoran seguía manteniendo el cabello largo a la altura de los hombros, castaño y liso. Ya no parecía un vagabundo como la primera vez que lo vió en la casa.

Inclusive en estos momentos le parecía "atractivo."

-Te has vuelto muy hermosa.- Espeta Shaoran rompiendo el silencio de la habitación.

-¡¿Q-Qué?!- Se levanta sagazmente Sakura al darse cuenta de la situación en la que se encuentran. Con el rostro completamente sonrojado.

-Y sobre todo pesada.- Suspira.- Gracias a Dios que te has quitado.

-¡Te detesto!- Grita molesta Sakura y avergonzada, el comentario que ha lanzado el castaño hace que se retire de la habitación furiosa dando pisadas pesadas que terminan en azotar fuertemente la puerta.

¿Qué se cree ese tonto? Me ha dicho hermosa y después sutilmente pesada. ¡Lo detestó!...Pero al menos he conseguido el bolígrafo.

Mientras tanto, por el otro lado de la puerta se encuentra Shaoran sentado aún en la cama observando la puerta y escuchando el pequeño ruido que hace la adolescente en camino a su habitación.

-No eres para nada consciente del riesgo que corres conmigo, pequeña Sakura.- Esboza una pequeña sonrisa.- Y realmente eres muy hermosa.

-0-

Después de haber pasado el pequeño incidente y de una buena ducha, Sakura por fin ha retirado del interior del bolígrafo el papel que contiene los nobles sentimientos hacia su amor Yukito.

-Que afortunada soy que de aquel demonio no se haya enterado de nada.- Susurra para sí misma.- De una vez le entregaré esto.

Sale de su habitación y va a la de Shaoran, donde la puerta de ésta misma se encuentra abierta sin rastros de él.

¿Estará abajo? Lo buscaré.

Baja las escaleras y a lo lejos lo visualiza en la mesa tomando un café y leyendo el periódico.

-Pareces un señor de 40 años.- Dice traviesa con toda la intención de molestarlo e incomodarlo un poco.

Shaoran dirige por un momento la vista hacia ella. Observándola de arriba-abajo.

-Y tú una niña de 5 con esa pijama para nada sexy.- Le da un sorbo a su café.

Ante ese comentario Sakura se sonroja y se le ponen los pelos de punta. Tocando un poco su pijama que es un blusón largo rosa con estampado de pequeños conejos.

Es lindo para mí, molesto.

-No me importa.- Actúa indiferente ante ese comentario.- Vine a entregarte esto.- Le muestra el bolígrafo de hace un rato.- Gracias.

-Oh, ponlo en la mesa. Ladrona.- Dice molestando a Sakura, porque la verdad eso es algo que disfruta desde que ella llegó a está casa.

-¡Yo no soy una ladrona!

-Claro que sí.- Le da otro sorbo a su café.- Además, ¿No le hace falta algo a ese bolígrafo? Tenía un papel dentro de ella.

Sakura se sonroja un poco al darse cuenta que el demonio de Shaoran se percató de lo que estaba en su interior.

-No sé de que hablas.- Finge demencia.- Y sí así fuera no es de tú incumbencia.

Shaoran la observa detenidamente. Realmente es muy divertida.

-Nada de lo que haces me importa.- Le saca la lengua.

-¡Ay! Enserio que no te pareces en nada a tu herma—

Las palabras de Sakura se interrumpen porque Shaoran se ha levantado repentinamente de la silla tomando su muñeca acercándose a su oreja.

-No tengo la más mínima intención en parecerme a él.- Le susurra de manera cercana a ella.

La piel se le ha rizado. Un pequeño escalofrío a recorrido de manera estrepitosa su cuerpo al sentir la varonil voz de Shaoran. Asustada se separa, llevando su mano al pequeño pecho que de la nada comenzó a latir más rápido que de costumbre.

Se han quedado así, viéndose, como en la tarde cuando estaban en la habitación.

El pequeño momento ha sido interrumpido. Yukito ha abierto la puerta de la casa, ha llegado por fin del trabajo.

-¡Yukito!- Sakura gira su cabeza emocionada, dejando de ver a Shaoran, cosa que a él le molestó y que por sus adentros maldició a Yuki por haber llegado.

- ¡Bienveni—. Habla Sakura pero sus palabras se cortan abruptamente.

Yukito no viene solo está noche. Una pequeña figura aparece detrás de él.

Y es una linda chica.

-H-Hola.- Hace una breve reverencia.- Buenas noches a los dos.

Shaoran y Sakura se han sorprendido por la visita de la mujer extraña.

-¡Chicos! Qué bueno que están aquí.- Sonríe ampliamente Yuki.- Les quiero presentar a mi novia Ayane.

Y de pronto, una gran punzada ha invadido el pequeño pecho de Sakura.

¿Qué les ha parecido? Espero y les haya gustado, Estaré ansiosa por leer aunque sea un comentario, pronto habrá otra actualización.

Muchos besos.