Capítulo 04: "Borrachera"

El sonido de múltiples celulares fotografiando el momento era lo único que podía escucharse, aunque unos pesados pasos pero decididos alarmaron a más de alguno, Víctor Nikiforov estaba serio y fue quien agarrando de su chaqueta al reciente campeón lo separó del japonés. Yuri empezó a patalear molesto sin notar quien lo había levantado en el aire, pero apenas vio la mirada de Víctor llena de enojo se engrifó como un gato y huyó para pasar sobre Otabek y quedarse ahí quieto casi usándolo como pared para salvarse.

-Oye mocoso… es hora de que vayas a dormir… los adultos estamos ocupados aquí-tendió su mano para ayudar a Katsuki a colocarse de pie.

-¡Cállate anciano!-reclamó desde su lugar seguro.

-¿Quieres que lo repita otra vez?-le sonrió de forma aterradora.

Entonces fue Otabek quien se colocó de pie, estaba mareado, mucho más de lo que esperó, se afirmó a la mesa para acostumbrarse y agarrando al hada rusa por su muñeca se lo llevó a tirones de ahí ignorando los reclamos del rubio o sus ansias de soltarse, lo sacó directamente de la sala de la celebración para regresarlo a su habitación, estaba molesto por la escena previamente montada por Yuri, solo por eso no estaba escuchando sus reclamos, pero se dio cuenta perfectamente de que seguir ahí sería un problema.

Luego de unos minutos reclamando llegaron al ascensor, ahí sin pensarlo mucho se metieron y subieron al piso correspondiente, aunque fue una pésima idea, ambos salieron de ese pequeño lugar con unas nauseas terribles por la falta de aire y el movimiento al subir, Yuri incluso ignorando su molestia con el pelinegro por llevárselo de esa forma, corrió a su habitación para poder meterse al baño y devolver todo el contenido de su estómago. Otabek luego de recomponerse por sus medios lo siguió encontrándolo en el lavamanos dejando salir hasta su alma en esos vómitos.

-¿Cómo voy a enojarme contigo si te estás muriendo?-suspiró el kazajo para recogerle el cabello con sus manos, estaba todo húmedo.

-¡No me estoy muriendo!-reclamó, pero una nueva arcada lo hizo devolver más contenido de su estómago, sintió dolor, entonces lo aceptó-si lo hago…

Sentía todo dar vueltas, con suerte era capaz de mantenerse afirmado a la pared con sus rodillas algo dobladas mientras dejaba salir todo de su estómago, dolía terriblemente cada vez que esos movimientos involuntarios buscaban dejar salir algo mas, sus ojos lloraban por su cuenta y sentía como un calor extraño subía a su cabeza, en ese pequeño instante de lucidez, solo pudo preguntarse, ¿Qué había pasado por su cabeza para beber y tanto?

Estuvieron bastante rato ahí hasta que ya no había más que dejar salir, se sintió completamente débil, sus rodillas le jugaron una mala pasada, pero esta vez fue Otabek quien lo levantó un poco, le mojó el rostro un poco y ayudándolo lo obligó a lavarse los dientes, entonces sirviéndole como apoyo, uno bastante inestable tras todos esos tragos, lo llevó a su cama donde lo cubrió.

-Otabek…-habló con sus ojos cerrados y tomando el brazo del pelinegro para retenerlo-siento todos los problemas que causé…

-Estoy igual de ebrio que tu-reclamó suspirando pesado-solo una cosa me molestó

-Lo siento

-No vuelvas a acercarte a nadie como lo hiciste con Katsuki-lo miró muy serio, su voz también indicaba molestia, Yuri no pudo hacer más que abrir sus ojos y mirarlo.

-En verdad… no sé porque lo hice… solo pensé… que olía bien…

-Solo eres mío

Otabek se puso sobre el ruso para comenzar a besarlo, y este aceptó en un principio, habría continuado si ese sabor a ese terrible alcohol no siguiera ahí en la boca del pelinegro, entonces moviéndolo a un lado de forma bastante brusca lo separó. Su cara estaba pálida otra vez.

-No puedo… voy a vomitar otra vez…-se sentó de golpe intentando calmarse.

Respiró un par de veces intentando dejar esas ganas en el pasado, solo fue el sabor del alcohol, todo se quitó cuando dejó de sentirlo, entonces reaccionó y miró al kazajo quien supuso estaría herido por la forma en que lo hizo hacia un lado, pero solo se lo encontró dormido completamente.

Tomó aire por última vez y se acomodó junto al pelinegro, pero al cerrar sus ojos todo empezó a dar más vueltas que antes, estaba desesperado, al rato se sentó en la cama y ahí se quedó mirando a la nada hasta que su cuerpo se rindió y se durmió en esa incómoda posición.

Solo había una cosa clara… ¡Jamás volvería a beber!


Creo que me demoré un poco en subir este, pero al igual que Yurio fui a una fiesta y si bien no me mandé el show de este fanfic, ni siquiera la mínima resaca, me resfríe D: lo peor tener fiebre con este horrible calor del verano x.x

En fin, quiero agradecer mucho sus reviews y a quienes se dan el tiempo de leer mi historia.

Espero actualizar pronto!