los personejs pertenecen a J. K Rowling...
Capitulo 3 ¡Tu Puedes Ron! (2° Parte)
Luego de dar la bienvenida a los Señores Delacours y la no tan pequeña Gabrielle, los hermanos Weasley y Harry aprovecharon la distracción de los Señores Weasley y de Ginny, para poner en marcha el plan.
El plan consistía en engañar a los enamorados para que bajen al sótano, que se encontraba, varios metros bajo la casa; era una de la habitaciones más grandes que había en la Madriguera, ya que como toda familia de magos, los Weasley poseían muchas cosas, calderos, vasijas, baúles, cajas y cajas de libros, reliquias familiares, y más que nada estaba ocupado por las cosas que mas atesoraba el Señor Weasley, que eran aquellos "artefactos muggles" que no guardaba en su cobertizo de afuera, aquellos que él consideraba que eran invaluables; llevarlos sin sus varitas y hechizar la puerta para que estos se queden encerrados allí, solos, dándoles el tiempo y espacio para que hablen.
Todo lo tenían que hacer con sumo cuidado, ya que si alguno se daba cuenta de que los demás sospechaban, ellos no iban a tener el valor para decirse lo que sentían.
Ron se encontraba en la cocina poniendo en el lugar unos cuantos trastos que su madre le había pedido.
-¡Ron!, ¿me ayudas?, tu mama me pidio que busquemos unas sillas del sótano- dice Harry-
-Claro, Vamos- cuando los amigos pasan por a lado de George, este le saca sutilmente la varita a Ron, con el ingenio que caracterizaba al gemelo, que la tenia en el bolsillo de atras del jean. El gemelo hace una señal positiva a Harry, cuando este mira para atras muy disimuladamente.
Mientras en la sala, Hermione se encontraba juntado los platos que necesitarian para la cena.
-¿Hermione?- era Bill que venia bajando las escaleras.
-Si, dime Bill- le mandaron a él, sabiendo que Hermione no desconfiaría del hermano mayor de los Weasley.
-Mi madre me pidió que te dijeres que busques unos cubiertos que hay en una caja en el sotano, si no te importa, claro- Bill pone cara de buenito, ella no se iba a negra.
-No, por supuesto que no- aquel día la castaña tenia la varia en el bolsillo canguro de su remera, cuando se dirigía para las escaleras que llevaban al sótano, se choca con Fred, que traía unas cuantas cajas.
-¡Oh, perdona Hermione!-dice Fred sacando ágilmente la varita de la castaña de su bolsillo.
-No te preocupes Fred- ella siguió con su camino.
En es momento en el sótano…
-¿Oh están algo sucias las sillas?- dice Harry cuando él y Ron encontrar las sillas.
-Mmm si… -dice pasando un dedo por uno de las polvorientas sillas, levantado una ceja.
-Sabes… iré a buscar unos trapos- dice el pelinegro.
-Si… por que ponemos estas sillas llenas de polvo en la cocina, mi mamá nos mata- pensando que la reacción de su madre seria catastrófica, hasta altura, faltando 2 días para la boda.
Cuando Harry se perdió por el espacio entre la puerta del sótano y la escalera, este se esconde atrás de la puerta, ya que Hermione estaba llegando. La castaña entro a la habitación, su amigo espero que se adentrara un poco mas, Harry hizo señas y Bill vino, cerraron la puerta con sumo cuidado y echaron un hechizo, se miraron y sonrieron.
-Espero que al fin hagan algo esos dos- dice Bill cuando ya se encontraban en la cocina.
-¡Si!-dijeron los gemelos chocando las manos.
-Eso espero- dijo Harry algo inquieto, sabiendo como era Ron, no había respuesta segura con su amigo.
En el sótano, Hermione se estaba acercando al fondo de la habitación, buscando donde estaba la dichosa caja de los cubiertos, cuando…
-¿Hermione?
-¿Ron?... ¿que haces acá?- dice la castaña pegando un pequeño salto, algo nerviosa.
-Busco unas sillas, ¿y tú?
-Yo… bueno unos cubiertos que tú mama necesita…
-Ah... bueno están allá- tranquilamente le indica con un dedo.
-¿Dónde?
-Es caja marrón de allí arriba, espera a ver…- el pelirrojo palmeo su bolsillo trasero en búsqueda de su varita-¿don...?... pero…-palmea todos lo bolsillos de su pantalón-… parece que me lo olvide arriba… prueba tu Herms…
Hermione estaba mirando la búsqueda de la varita de su amigo con las manos juntas, comprobando que su amigo seguía siendo el mismo despistado de siempre.
-¡Ay Ron… tan despistado!… bueno lo hare yo- dijo metiendo la mano en su bolsillo canguro-¿pero como?... si yo…-Hermione se rasco la cabeza pensando donde había metido su varita.
-¿Tu también te la olvidaste la varita arriba?, ¡ay Herms tan despistada!...-dice Ron en el mismo tono que había empleado Hermione hacia un momento, ella algo molesta le lanzo una mirada mortal y se acerca al estante, trato de alcanzar la caja, hizo puntitas de pies… no llegaba, algo sonrojada y avergonzada intenta saltando, pero nada.
-¿Necesitas ayuda?- dice divertido Ron, cruzado de brazos-solo tienes que pedírmelo…
-No gracias… yo… puedo… sola- le dice la castaña con cada salto, tratando de alcanzar esa maldita caja, se dio cuenta que no podía, que tenia que pedirle ayuda a Ron, furiosa se da vuelta, resoplando, haciendo que uno de sus mechones se levantara con tal resoplido- bueno, tal vez necesite tu ayuda…
-¿Cómo?, no oí- dijo Ron poniendo una mano atrás de su oído, sabia que su amiga odiaba pedir ayuda, especialmente con una cosa tan simple como era aquello.
-Me… ayudas, Ron-dice Hermione muy sonrojada. El pelirrojo se ríe, con uno de esas sonrisas fatales que tenia, de esas que hacia que el corazón de la castaña vaya a mil por hora.
-Claro que si Herms- él se acerca al estante pasando muy cerca de ella, la mira, levanta el brazo y agarra la caja, todo el tiempo manteniendo su mirada con ella- aquí tienes.
-Gracias-ella lo mira y encara para la salida del sótano, "un minuto más aquí y lo beso "pensó Hermione.
Ron agarra dos sillas y la sigue, cuando la castaña toma el picaporte y tira. No abre. Trata nuevamente, con más fuerza. Nada. Medio desesperada tira con más fuerza, nada de nada.
-¡No abre!-dice desesperadamente a Ron.
-Calmante-dice el pelirrojo dejando las sillas a un lado- déjame a mi-su amiga se corre a u lado, Ron tira, tira y tira, pero no había caso-No abre.
-¡Lo se!-Hermione ya estaba alarmada.
-¿Como paso?... pero si esta abierta…
-Alguien habrá cerrado…
-Y ninguno tiene la varita…
-… y… ¿y si gritamos?
-Hermione estamos metros bajo la casa, lo sabes, dudo que nos escuchen.
-¿Y que hacemos?
-… esperamos que alguien se de cuenta, igual Harry fue por unos trapos para limpiar las sillas, seguro que ya vuelve…
-Bue…bueno-Hermione algo más que nerviosa se sienta en un viejo sillón que estaba allí, nerviosa, no por que estaba encerrada metros bajo la tierra sino, por que estaba con Ron, sola…
Hace unos días que no estaba sola con el pelirrojo, las ultimas veces fue muy tierno y lindo, y ahora estaba segura que entre los dos había química, pero no sabia que sentía su amigo por ella, no quería arriesgarse por nada del mundo ya que si él solo sentía algo pero no profundo y sincero como ella, Hermione no podría contra esa gran desilusión. Por ello esperaría a que él diera el primer paso.
-Mmm… ¿me puedo sentar?-preguntó dudando Ron.
-Es tu sillón…
-Hermione…
-Si claro… perdona…-dijo algo avergonzada.
-¿Qué es lo que sucede?- dice Ron, ve que su amiga temblaba como una hoja- ¿tienes frio?
-No… yo- la castaña estaba muy extraña, ya que no había explicación de su comportamiento, estaba sentada rígida en el sillón. Una cosa es hablar con Ron afuera, sabiendo que había gente alrededor, y muy pero muy en el fondo sabia que en cualquier momento podían ser interrumpidos, y podían salvarla de hacer algo que su naturaleza y corazón le gritaban hacer, pero en esa habitación, solos, el coraje era parte del segundo plano y las fuerzas se iban esfumando.
-Dime…-el pelirrojo la miro, ella no supo que decir, estar enfrente de la persona que llevas secretamente enamorada por varios años, que sentiste un cariño especial por él desde que se conocen y que sobre todo ese chico sea uno de tus mejores amigos, era mucho para ella y no sabia como comportarse. Ron ajeno a la batalla interna de Hermione pensó que ella estaba preocupada por el viaje, ya que solo faltaban unos pocos días para marcharse, él la tomo de las manos, sus miradas se encontraron, los dos sintieron ese escalofrió electrizante, sus miradas centellaron, estaban solos, juntos, tomados de las manos, Hermione sintió que el coraje estaba volviendo a su lugar de siempre, no se podían mentir mas, ya no podían…
-Ron…-ella agacha la mirada- estos días… bueno…
-Lo se…-dice el pelirrojo, agarrando delicadamente uno de los mechones de Hermione, poniéndole con sutil dulzura atrás de su oreja- yo…tu…
-… me siento tan rara…me siento tan bien…y tengo que decirte que…
-¿Decirme que?-dice Ron agarrando ambas manos de Hermione-dime Hermione…
La puerta del sótano se abre de repente, el Señor Weasley la abrió, los dos amigos se levantaron precipitadamente de sus lugares.
-Venga Señor Delacour… aquí tengo mi colección de enchufes… ¿chicos que hacen aquí?- dijo el Señor Weasley extrañado.
-¡Papa!
-Se…ñor Weasley… nosotros…
Los Señores Delacour y Weasley habían bajado al sótano a ver la súper colección de enchufes de 3 patas del papa de Ron.
-¿Qué haces aquí?- dice el pelirrojo.
-Le muestro mi colección al Señor Delacour…
-Me tiene intrigado…-Dice sinceramente el Señor Delacour.
-¿Y ustedes?- dice levantando una ceja el Señor Weasley.
-Bueno mama me pidió las sillas…
-Y a mi los cubiertos…- los dos hablaban al mismo tiempo
-Y la puerta no se abría…
-Decidimos esperar a que alguien la abra…
-…si Harry…
-¿Harry?, él esta ayudando a tu madre en poner los todos los cuadros de la casa derecho… pobre chico, ya mañana podrá hacerlo con magia…-dijo el Señor Weasley, sintiendo pena por Harry.
-Oh… bueno nosotros nos vamos entonces…los dejamos para… para…
-… que vean los enchufes- los dos estaban hiperventilando de vergüenza. Hermione agarro la caja de los cubiertos, seguida por Ron que llevaba las dos sillas, cuando los dos ya se perdieron por las escaleras.
-Que raro... si hay suficiente sillas y cubiertos arriba- dice extrañado el Señor Weasley.
Los chicos subieron callados, sonrojados, cuando llegaron a la superficie de la casa, cada uno encaro para direcciones distintas.
"Casi le digo" pensó Hermione volviendo a la sala.-No recuerdo haberme sentado aquí…-la castaña había encontrado su varita en uno de los sillones mas alejados de la sala.
Ron, luego de dejar las sillas en la cocina, se fue a buscar a Harry, que se encontraba pasado el plumero por uno de los cuadros que se encontraba fuera de la habitación que compartía con su amigo.
-Un día más- dijo Harry añorando usar su varita.
-¡Aquí estas!- le grita su amigo algo enfadado.
-Oye… ¿que paso?-Harry vio la cara de su amigo, "no salió bien", pensó.
-Paso, ¡que nos quedamos encerrados en el sótano con Hermione!... ¡pensé que buscabas el trapo y volvías!
-Eh… si… pero tu madre me vio sin hacer nada y me puso a sacar el polvo de todos los cuadros de la casa…-el pelinegro no quería preguntar directamente, por que sabia que Ron lo descubriría-… ¿dijiste Hermione?, ¿que hacia ella allí abajo?
-Mi madre le mando a buscar unos cubiertos…-Ron parecía contrariado.
-Oh…y ¿Cómo se quedaron encerrados?
-No lo se… pero-el pelirrojo sonrió levemente, "bueno algo parece que salió bien", pensó Harry.
-¿Qué?-dice Harry tratando de sacar de su mundo a Ron, él no podía llegar entender como Ron, su mejor amigo en el mundo, no le contara lo que sentía por Hermione, si incluso él le conto lo sintió por Cho, por Ginny, que era su hermana, pero también era cierto que conocía a su pelirrojo amigo, y a él le costaba admitir las cosas, mas las que tienen que ver con los sentimientos, estaba seguro que Ron, cuando noto que le pasaba algo con Hermione, puso todas las escusas habías por haber… hasta llagar a la realidad. Solo esperaba que su amigo le confiese rápido, así él podía ayudarlo sin estar escondiéndose.
-¿Por ciento no has visto mi varita?
-Eh, si aquí la tienes- este puso en la mano de su amigo.
-¿Dónde estaba?
-En… una de las escaleras…
-Oh… gracias-Dice Ron rascándose la cabeza.
Los hermanos Weasley notaron que su plan había fallado, por que no hubo ningún cambio entre los amigos, parecía que todo fue un fiasco…
"Ella me quería decir algo…", fue lo ultimo que pensó Ron esa noche antes de entregarse a los brazos de Morfeo.
Ginny estuvo inquieta toda la noche pensando en Harry. Ese chico que desde niña admiro. Recordó la primera vez que lo vio, tan pequeño, con ropa grande, indeciso, por no saber como cruzar a la plataforma 9 ¾. Cuando Ron volvió de su primer año y conto su gran aventura con su amigo Harry Potter, sonrió al recordar como le daba vergüenza estar cerca de él, cuando le rescato del fantasma de Ton Ridler, como trataba de acercarse a él, pero no podía su timidez era mas fuerte, como se desilusiono cuando Harry fue al baile con Patil al baile de Navidad, que a Harry le gustara Cho…
Trato de olvidarlo saliendo con otros chicos, pensar él solo como el amigo de su hermano, pera cada noche él estaba en sus sueños, ese chico tan valiente, humilde, gracioso, tierno, estaba Harry Potter en su cabeza, y mas que nada en su corazón.
Su vida cambio cuando la fin estuvieron juntos, fueron pocos meses, pero ella se sentía bien… mas que bien...Excelente, amada, él era para ella y ella era para él, cuando estaban juntos creaban una burbuja que los de jaba aislados del mundo real y se podían concentrar en conocerse, en quererse… ¿por que la vida trataba de alejarlos?, él dijo que no quería que nada malo de pase, su amiga y hermano le dijeron lo mismo, le aseguraron que era por su bien… "debe ser muy peligroso, él es tan valiente…no quiero que le pase nada malo… yo lo amo... Él tiene que hace este viaje… ¿Qué le puedo dar yo?, pensó Ginny, casi amaneciendo… de pronto la pelirroja sonrió.
Luego de ese tan inesperado, sorpresivo, increíble, regalo de Ginny, Harry se encontraba en el patio de los Weasley, usando la escusa de sacar algunos gnomos. Aunque le había prometido a Ron que no acercaría a Ginny de ese modo, no pudo evitar sentirse feliz y triste a la vez. Feliz por que ella lo quería todavía, aun después de la decisión que él tomo. Triste por que sabia que ella tenia un futuro por delante, que era muy probable que ella se casara, siga adelante, y que él estaba parado en la punta de u acantilado, sin saber si iba a caer allí o iba a pasar al otro lado. Su destino estaba marcado, era él o Voldemort. Un día mas y se irían, solo un día mas.
Sintió celos del futuro Ginny, celos de que él tal vez no este en el.
-¿Harry?
Hermione quedo muy intranquila luego de aquel encuentro entre Ron y Harry, sabia que el pelirrojo lo hizo por que no quería que Ginny se ilusione, pero Harry también sufría.
-Hola… Herms- Harry se hallaba sentado en el pasto.
-Hola- dijo la castaña sentándose cerca de su amigo-.. Tiene que entender... Ron…
-Lo entiendo, no te preocupes…
-Mmm… bueno…
- No tuvimos mucho tiempo de hablar estos días- le dice Harry a su amiga. La verdad esos días en la Madriguera se dividían en ordenar la casa, comer, dormir, una que otra charla con Ron y nada mas, no tuvo tempo de hablar tranquilo con su amiga.
-Si lo se… la Señora Weasley nos mantiene ocupados, ¿no?
-Si…- de repente el pelinegro se acordó de lago- oye Hermione, te quería pedir perdón…
-¿Por qué?
-Por lo de tus padres…yo… no se como agradecerlo todo lo que hacen por mi, por… acompañarme en este viaje...
-Harry te dijimos, siempre estaremos contigo, somos amigos… los tres juntos…Ron y yo te ayudaremos y te seguiremos hasta al final…
-Si pero…
-Nada de peros… mis padres van a estar bien, eso me tranquiliza…
-Gracias.
-De nada.
Se quedaron mirando como el viento jugaba con las hojas de los arboles, era un precioso día.
Harry miro a Hermione, ella era su amiga, no entendía como ella no le conto lo de Ron, era obvio, siempre lo pensó, a Ron l entendía, incuso lo excusaba, pero Hermione, siempre fue sincera con él, ¿por qué no le contaba lo que ella sentía por el pelirrojo?
-Oye… tu y Ron, se llevan mejor, ¿eh?
-Eh… si- de repente Hermione se puso muy colorada- es increíble, ¿no?-ella quería que Harry, era como su hermano, el hermano que nunca tuvo, pero le daba vergüenza, del mismo tipo que tuvo con Ginny, Ron era su amigo y le costaba confesarlo a Harry lo que ella sentía por el pelirrojo. No era que confiara en Harry pero era algo que primero tenia que hablar con Ron, luego le diría a Harry- si, lo que es increíble es que todavía no peleamos jajajaj…
-Tienes razón…jajajaj
Un silencio reino, Hermione jugaba con las hojas del pasto, sabia que Harry no era tonto…
-Hey todo esta bien…-dijo Harry, comprendiendo que todavía no era el momento de hablar el tema, él esperaría que sus amigos se sinceren, ya que él tampoco lo hizo inmediatamente cuando se dio cuanta lo que sentía por Ginny.
-Lo que tienes que saber es que no queremos pelear mas… pero no prometo que cumplamos…jajajaj-dijo Hermione divertida.
-Mmm si me lo esperaba... Es antinatural que ustedes no peleen...Jajajaj
-¿Qué es antinatural?- había llegado Ron, se sentó del otro lado de Harry.
-Que tu y Hermione no peleen jajajaj-Dio su amigo riéndose fuerte.
-Jajajaj tienes razón, pero no te prometo nada- dijo Ron divertido alzando una ceja a Hermione, esta ríe.
Los tres amigos se rieron, era uno de los pocos momentos que podían estar solos, eran amigos inseparables, hace 7 años que se conocían, pasaron un montón de cosas juntos, eventos que forjaron su carácter, su camino en la vida, y mas importante aun su amistad. Ya que Harry, Ron y Hermione eran del tipo de amigos, que siempre estarían juntos, los tres conformaban una maquina bien aceitada, que podía contra cualquier cosa que se interpusiese, era cierto que tenían sus malos entendidos, pero siempre supieron hacerle frente. Harry la Valentía, Ron el Optimismo y Hermione la Sabiduría, si su amistad era irremplazable.
Luego de reírse por un largo rato, Harry se pone serio.
-Oigan… yo les quería agradecer, todo los que están dejando de lado, para acompañarme…
-No tienes que decir nada Harry, nosotros siempre te ayudaremos-dijo poniendo una mano en el hombro de Harry.
-Para eso estamos compañero, siempre estuvimos y estaremos-dijo Ron poniendo su mano en el hombro de su amigo.
