Bueno bueno, esta noche es el capi de dos horas, a ver que nos dan jajajaja crucemos los dedos y esperemos lo mejor no? ;p

Los personajes de OUAT no me pertenecen. Gracias por leer y espero vuestras opiniones :)!


Henry enseguida se había apuntado a la tarea de buscar nueva casa para Emma, además parecía tener muy claro qué clase de casa quería para la rubia, seguramente porque una de las primeras cosas que había hecho al recuperar la memoria había sido mirar pisos en Storybrooke. Estaban mirando unos apartamentos bastante parecidos al que tenían en Nueva York, quizá un poco más pequeños y menos iluminados, pero suficiente para ellos. David y Mary Margaret habían dejado al bebe con Ruby y estaban con ellos, después de lo que Emma les había contado de la Reina de las Nieves parecían querer dejar bien clara su posición como únicos padres oficiales de la Salvadora, Elsa estaba con Belle buscando información.

A Emma no le pasaba por alto que Henry había mirado pisos en una zona muy cercana a la mansión de Regina, los pisos que habían mirado hasta ahora quedaban solo a unas pocas calles de distancia, aunque la el piso de Mary Margaret quedaba bastante más lejos, pero era normal que el chico buscase un lugar cercano a su casa, eso haría las cosas más fáciles para él, y seguramente para Emma y Regina también, que siempre podrían dar un corto paseo para ver a su hijo cuando no estuviese con ellas.

El lugar elegido al final fue un quinto piso a dos calles de Regina, con dos habitaciones, un cuarto de baño y una cocina equipada, lo suficientemente grande para dos personas, aunque Emma sabía que la mayor parte del tiempo viviría sola allí desde que Henry vivía oficialmente con Regina. Pero le gustaba la idea de tener por fin un lugar que pudiese llamar suyo, sin tener que compartir la cama con su hijo, sin cosas de bebé esparcidas por todas partes y sobre todo sin sus padres mirándola con esa cara de preocupación con la que la miraban últimamente. Quería a sus padres, por supuesto que sí, pero empezaba a sentirse agobiada en aquel piso, así que cuando firmó el contrato de venta sintió como si deshiciera un nudo de su garganta. De quien no se había acordado en todo el proceso fue de Hook, debería haberle pedido que fuese con ella a mirar el piso antes de comprarlo, con Regina lo había hecho, había llamado a la morena para que diese su visto bueno como habían acordado y la ex alcaldesa no había tenido ninguna queja del lugar, incluso había soltado algún cumplido sobre el piso, pero Emma se había olvidado de llamar a Hook, y no se acordó de él hasta que el pirata no se presentó en la puerta de su casa. O más bien de su antigua casa, en el apartamento de sus padres.

- Swan, ¿dónde te metes? Apenas te he visto en toda la semana.

Dijo inclinándose para saludarla con un beso que acabó en la mejilla en vez de en los labios de la Salvadora.

- He estado un poco ocupada.

- ¿La Reina de las Nieves?

Preguntó el pirata preocupado, pero Emma no tuvo tiempo de responder.

- Killian, ¿vienes a echarnos una mano con la mudanza?

Saludo David bajando las escaleras con una caja llena de cosas de Emma. Cogió la cinta de embalar de la encimera de la cocina y la cerró, dejándola junto a la otra caja que había al lado de la puerta, la verdad es que Emma no tenía muchas cosas que mudar. El moreno miró a su novia con una ceja alzada.

- He encontrado un piso.

Explicó Emma encogiéndose de hombros como si no fuese gran cosa.

- Oh ¿Por qué no me lo has dicho? Podría haberte acompañado a mirar.

Dijo el pirata intentando no sonar dolido ni ofendido, aunque estaba un poco las dos cosas. A veces pensaba que era solo él quien luchaba por esa relación y que en realidad a Emma no le importaba, pero prefería no pensar así o acabaría volviéndose loco.

- Henry vino conmigo, y mis padres, creo que ya éramos demasiados.

Se excusó Emma haciendo un gesto con la mano para quitarle importancia.

- Además cuando Elsa y Regina vinieron también a ver el piso prácticamente llenamos el salón.

Añadió Mary Margaret que había salido del baño. Otra de las cosas que iba a agradecer de vivir sola seria librarse de los comentarios inoportunos de sus padres. La mandíbula de Hook se tensó al momento.

- Así que Regina si ha visto el piso.

- Bueno, es la madre de Henry también, debe saber dónde va a quedarse su hijo ¿no te parece?

Respondió Emma en tono despreocupado como si ella no le diese importancia a ese hecho, pero la verdad era que había llamado a Regina en cuanto eligió el piso y se lo había enseñado habitación por habitación, contándole lo que pensaba hacer con cada rincón cuando empezase a decorar su nueva casa. Y a Hook ni siquiera le había llamado para decirle que se mudaba, sería normal si se enfadaba. Pero Killian parecía dispuesto a pasarle todo, porque después de coger aire por la nariz y contar mentalmente hasta diez, volvió a sonreír.

- Bueno, entonces ya tienes piso propio ¿no? No puedo esperar a inaugurarlo.

Dijo en voz baja con una sonrisa ladeada que dejaba bien clara su idea de inauguración.

- Si, lo tengo, aunque Elsa vivirá conmigo. Aquí ya son demasiados, con el bebé y todo eso, y además fui yo quien la trajo a vivir aquí, así que… así podremos seguir trabajando en encontrar a su hermana.

Eso se lo acababa de inventar sobre la marcha y esperaba que por una vez sus padres mantuviesen la boca cerrada, y también esperaba poder ver a Elsa antes que Hook, a quien se le había borrado por completo la sonrisa.

- Oh, claro, por supuesto. Es normal.

Dijo el pirata, aunque parecía algo molesto, seguramente porque él estaba tan sin hogar como Elsa desde que no tenía su barco, incluso más, teniendo en cuenta que estaba viviendo en una de las habitaciones de Granny's, y a él nadie la había ofrecido un lugar donde quedarse. Pero como siempre estaba dispuesto a dejarlo correr, era terriblemente consciente de que su relación con Emma aún no estaba muy cimentada y se agarraba a lo poco que tenían casi con desesperación, dispuesto a pasar todas estas cosas por alto si así seguía al lado de Emma. Sabía que la rubia iba a ser difícil, que no iba a volcarse de lleno en la relación, sabía que llevaría tiempo tener una unión más sólida y no quería darle excusas a Emma para abandonar lo que poco que tuviesen.

Hook se agachó y cogió una de las cajas forzando una sonrisa a salir.

- Bien, empecemos la mudanza entonces, así podrás enseñarme vuestro piso.

Emma asintió y cogió otra caja saliendo delante de Killian para no tener que darles a sus padres ninguna explicación de su comportamiento. Henry la esperaba abajo apoyado en el escarabajo, escribiendo en el móvil.

- Killian, ¿tú también vienes?

Preguntó al ver que el pirata se había unido al grupo.

- Si chico, espero no molestar.

Saludo Hook con una sonrisa al muchacho, la verdad era que Henry le gustaba, y Henry se lo pasaba bien haciendo cosas con el pirata como aprender a navegar y esas cosas, pero esperaba que la mudanza fuese algo familiar.

- No, claro que no molestas. Pero entonces le diré a mamá que no venga. – Respondió Henry volviendo a escribir con el móvil a toda velocidad. – La había dicho que viniese si quería, pero vamos a ser muchos.

Más que una explicación parecía una excusa, porque todos sabían lo poco que Regina toleraba a Hook.

- No, no. Dila que venga. – Dijo rápidamente Emma, Henry la miró con la ceja levantada exactamente de la misma forma que Regina. – Pero quizá un poco más tarde, dila que cuando estemos instalados la llamaras.

Se corrigió la rubia, que notaba la mirada de Hook en la nuca. Abrió el escarabajo y metió la caja que llevaba en el maletero antes de coger la que llevaba el pirata y guardarla también.

- ¿Por qué no vas con mis padres? Esperadme abajo, voy a buscar a Elsa y nos reuniremos con vosotros. Henry ¿vienes conmigo?

La rubia sabía que se estaba comportando de forma extraña y todos la miraban un poco raro, sobre todo Henry que no se enteraba de nada, pero asintió y se montó en el asiento del copiloto del coche amarillo. Emma quería ponerle sobre aviso de lo de Elsa, sobre todo porque el piso tenía solo dos habitaciones y tendrían que hacer algún arreglo. Mirando a la rubia de manera sospechosa, Hook montó en la camioneta de David con los padres de su novia y Emma por fin pudo suspirar ante el volante del escarabajo.

- ¿Se puede saber qué pasa?

Preguntó Henry.

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Fueron a buscar a Elsa a la cafetería, donde la abuelita la había invitado para que siguiese probando todos los manjares de este mundo nuevo para la chica de hielo. "Aquí no habrá magia por todas partes, pero hay hamburguesas, y tortitas con sirope" había sido lo último que Emma había escuchado a la abuelita decir a Elsa cuando la dejó allí esa mañana. La reina de Arendelle salió de la cafetería bastante llena y satisfecha.

- Estoy deseando que Anna pruebe todo esto.

Dijo cuándo se montó en el coche, con una alegre sonrisa.

- Elsa, ¿qué te parecería vivir conmigo?

Preguntó Emma a bocajarro prácticamente antes de poner el coche en marcha. Elsa estaba colocando la cola de su vestido para que no la molestase al sentarse y se quedó un poco sorprendida por la pregunta.

- ¿Al final no te mudas? ¿o te refieres a en tu nuevo piso?

- En mi nuevo piso. No quiero que pienses que te dejo tirada o algo así, sobre todo con David, Mary Margaret y él bebe. Mi hermanito es adorable, pero puede destrozarte los nervios con sus llantos.

Dijo Emma con una risita conduciendo hacia su nueva casa.

- ¿Estás segura? Entiendo que quieras tener tu intimidad.

- Cuando llegue a Storybrooke vivía con Mary Margaret y eso no me quito intimidad. Al menos hasta que no se rompió la maldición y recordaron que son mis padres… Podemos hacernos mutua compañía, ¿qué te parece?

Preguntó con una sonrisa girando la cabeza aprovechando que estaban en un semáforo en rojo. Elsa dudó un momento, notaba algo raro en la petición de Emma, pero la verdad es que la idea de vivir solo con la rubia en vez de con un matrimonio y su bebé era de lejos más apetecible.

- ¿Estás segura de esto? – Emma asintió totalmente convencida. – Entonces sí, vale. Me encantará.

La mujer al volante la sonrió alegremente, la verdad era que si la hacía ilusión vivir con Elsa, habían desarrollado rápidamente una amistad y le caía bien esa chica, y desde que estaba en Storybrooke se había acostumbrado a vivir con alguien, y compartir piso con una amiga siempre era algo agradable.

- Pero recuerdo que tu piso tiene solo dos habitaciones.

Dijo Elsa acordándose de su visita al piso.

- Deberías empezar a llamarlo "nuestro" piso. – Rio Emma. – Si, tiene solo dos habitaciones, pero como Henry está viviendo con Regina no habrá problema. Pero habrá que comprar un buen sofá cama. Ha sido idea suya.

Explicó antes de que Elsa dijese nada, Henry levanto la vista de su móvil y miró a Elsa con una sonrisa, asintiendo con la cabeza. Prefería que su madre viviese con alguien, así no estaría tan sola cuando él no estuviese con ella, y prefería que viviese con Elsa en vez de con Hook, no es que tuviese algo contra el pirata, es que no terminaba de encajarle esa relación y sabía que si Emma vivía con Killian acabaría tirándole por la ventana.

- Vale, si estáis seguros… la verdad es que sí me hace ilusión.

Dijo Elsa dejando ya totalmente de lado sus dudas y sonriendo contenta.

- Si Hook pregunta ya teníamos esto planeado de antes ¿vale?

Advirtió Emma mirando a su pasajera por el espejo y riendo al ver la cara de confusión de Elsa.

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La mudanza fue rápida, dejaron las cajas en lo que iba a ser la habitación de Emma y hay término todo. Emma pensaba cambiar todos los muebles de la casa, solo había unos pocos, algo viejos que le irían sirviendo hasta que empezase a comprarlos nuevos, pero desde luego pensaba darle su estilo al lugar, el suyo y el de Elsa. Era casi extraño poder preocuparse de cosas como la decoración de un piso cuando aún tenían encima la amenaza de la Reina de las Nieves, pero a Emma le hacía ilusión, tener su propia casa en Storybrooke, decorarla…casi empezaba a sonar como si de verdad fuese a asentarse allí por completo.

Pasaron un rato agradable en el piso, pero cuando David y Mary Margaret se levantaron para irse, Emma se las arregló para que Hook también se fuese y que además pareciese que había sido idea de él. Desde luego tendría que trabajar en eso, no podía seguir apartando al pirata de esa manera si quería tener una relación con él, se suponía que debería estar impaciente por pasar tiempo a solas con él en vez de querer echarle. Pero se preocuparía de eso más adelante.

Recogió los restos de los aperitivos que habían quedado en el salón y llamó para pedir comida china para cuatro. Elsa aun no la había probado y Henry ya había llamado a Regina para que se pasase a hacerles una visita a su nuevo piso.

La morena llegó antes que la cena, desde luego ventajas de vivir tan cerca. Al principio Emma no estaba muy segura de sí a Regina le gustaría esa cercanía, pero la reina la encontraba muy conveniente para su custodia compartida.

- Aún no está decorado, estos son los muebles que venían con la casa, así que aún no puedes juzgarla.

Dijo Emma nada más abrió la puerta a Regina, que se rio un poco por ese extraño saludo tan propio de Emma Swan.

- Henry me ha dicho que Elsa va a vivir contigo.

Comentó Regina pasando al piso y dándole el abrigo a Emma que tenía extendida una mano para guardarlo en la habitación. Aun no tenía perchero en la entrada.

- Me sabia un poco mal que yo pudiese huir del piso superpoblado y ella no. Y como Henry vive contigo y eso. A él le parece buena idea, lo de dormir en el sofá cama ha sido cosa de él, yo estaba dispuesta a construir otra habitación en alguna parte.

Explicó Emma muy rápido antes de que Regina pudiese quejarse de que no le daba a Henry el espacio que necesitaba o algo así, pero la morena volvió a reír.

- Lo sé, me lo ha dicho. A mí también me parece buena idea, al menos tendrás compañía.

Respondió Regina riendo por el nerviosismo de Emma, no pensaba que su opinión fuese tan importante para la rubia.

Se sentaron en el salón con Elsa y Henry, aunque prácticamente a los cinco minutos Emma tuvo que levantarse a abrir al repartidor que les traía la cena.

- Espero que tengas hambre, hemos pedido la cena. Henry dice que te gusta el pollo picante.

Dijo Emma pasando por el salón con la bolsa de comida china hacia la cocina.

- No tenías por qué molestarte, podía haberme preparado algo después.

Contestó Regina, aunque se levantó para ir a ayudar a Emma a la cocina.

- No ibas a mirar mientras nosotros cenamos, además Elsa no ha probado la comida china. Ni se te ocurra pagarme nada, a esta cena invito yo.

Dijo la rubia viendo como Regina hacia el amago de sacar algo de dinero. Ayudo a Emma a colocar la comida en platos y cuencos y a llevarlo todo a la mesa, la rubia sacó una botella de vino que había llevado y que no había sacado antes y sirvió tres copas, por mucho que Henry quiso probarlo también a él le paso una lata de Coca-Cola. Cenaron los cuatro en una extraña armonía, Elsa probó un poco de la comida de todos, incluida la de Regina, con quien resultaba que se llevaba mejor de lo que Emma esperaba, desde que la reina de Arendelle había llegado a Storybrooke no había coincidido mucho con Regina, pero resultó que ambas mujeres encajaban bastante bien.

- ¿Has sabido algo de Hood?

Pregunto Emma a Regina después de cenar, mientras Henry se entretenía enseñándole a Elsa las maravillas de internet en su portátil. La morena negó con la cabeza.

- Le he visto pasear con Marian y Roland, aunque no me ha mirado. Marian sin embargo si tuvo la educación de saludarme de lejos. - Respondió la otra mujer riendo un poco y dando un sorbo a su copa. - Pero no me preocupa, me da igual. Pienso seguir adelante con mi vida, lo que hubiese entre él y yo, ha acabado.

- Lo siento, Regina.

Dijo Emma empatizando con la morena, estaba segura de que Hood no la merecía, pero no por eso se alegraba de que Regina lo pasase mal por culpa de ello.

- Pero la próxima vez que un final feliz llame a mí puerta estaré lista. No voy a dejar que nada me detenga de nuevo.

Añadió Regina con convicción, pensando en la misión que compartía con Henry para encontrar al autor de libro de cuentos.

- Estoy segura de que un verdadero final feliz llamara a tu puerta.

Contesto Emma con una sonrisa, seguía totalmente dispuesta a cumplir su promesa de luchar por el final feliz de Regina, donde quiera que estuviese, ya iba siendo hora de que empezase a actuar como la Salvadora que Henry creía que era.

Pasaron un rato más los cuatro juntos hasta que se hizo tarde y Regina y Henry se fueron, dejando a Emma y Elsa en su nueva casa.

- Creo que nunca había tenido tanto espacio para mí.

Dijo Elsa mirando el piso con ilusión.

- Te criaste en un castillo.

Le recordó Emma recogiendo los restos de la cena.

- Donde vivía con mi hermana, su prometido, un reno y todos nuestros sirvientes. No había mucho espacio para la intimidad.

Rio Elsa detrás de ella, ayudándola a recoger.

- ¿Un reno? – Preguntó Emma levantando las cejas, pero Elsa quitó importancia con la mano. – Vale, ya me lo explicaras. Ahora tendremos tiempo.

Se apoyó en la encimera y miró el que ya era oficialmente su nuevo piso. Todo suyo y de Elsa. Sonrió si poder evitarlo, casi le parecía notar físicamente como las cosas estaban cambiando a mejor en su vida.