Por suerte, la pequeña Vivio no intento escapar después de que le atrapara, e incluso se sentó entre mis piernas para estar más cómoda.

-Vivio ¿Por qué escapaste de mi ayer?

-… lo siento

-no tienes por qué disculparte, pero me preocupe mucho ayer.

-realmente no era mi intención escapar, pero… me asuste demasiado.

-¿Por qué tendrías miedo?

En ese momento Vivio dejo ver sus orejas y una esponjosa cola, las cuales les hacía ver adorable.

-¿las viste ayer no? No soy un humano normal y no quería que me odiaras.

Dolor, esa es la palabra que podría definir el cómo se estaba sintiendo Vivio en este momento, la abrase fuertemente y bese su pequeña cabeza.

-por favor Vivio, puede que no te conozca por mucho tiempo, pero te prometo que yo seria incapaz de odiarte. Eres una niña encantadora y además esas orejitas te hacen ver adorable.

-e-en cerio?

-claro que si

-estoy feliz, hasta ahora mama y papa fueron los únicos que dijeron cosas lindas de mis orejas.

-¿papa? ¿Y dónde está él?

-el murió cuando era más pequeña

-lo siento, no quería hacerte recordar algo tan triste

-no te preocupes, eso fue hace tiempo y ahora soy capaz de hablar de ello sin deprimirme.

-Vivio, no tienes por qu-

-no, quiero contártelo

-...

Escuche atentamente y me asegure de no perderme ningún detalle de lo dura que fue la vida de esta pequeña niña.

-en esos tiempos mama no vivía con nosotros, pero venia de visita muy seguido, me había dicho que no era muy seguro que permaneciera mucho tiempo con nosotros. Yo vivía con papa en una cabaña muy cercana a su aldea natal y mama solía andar por los alrededores, algunos aldeanos solían respetarla y creían que era alguna clase de deidad protectora pero nadie sabia de mi origen. Recuerdo que papa era rubio y de ojos verdes (no me odien TTvTT), a pesar de ser joven, fácilmente se había ganado el respeto del pueblo, solía ayudar a quien lo necesitara y siempre se aseguro de darme lo mejor. Papa por lo general contribuía trabajando como uno de los leñadores del pueblo, pero cuando no estaba trabajando casi siempre me llevaba de paseo por el pueblo, donde yo podía jugar con los otros niños, pero ese día…

-vamos Vivio a que no puedes alcanzarnos jaja

En un día soleado, mientras Yuuno se encontraba distraído y Vivio jugaba a la mancha con los otros niños, una piedra se interpuso en su camino haciendo caer a la infante de cara contra la tierra.

-waaaaa!

Los demás preocupados por el llanto de su amiga se acercaron para ver como se encontraba, pero el miedo les invadió a ver a la pequeña niña frotándose las lagrimas en el sueño llorando por lo raspones en sus rodillas, la cual también tenía unas orejas y colas de animal.

-u-uun- un demonio!

-waaa mama

Sorprendida por lo gritos de los demás niños Vivio dejo de llorar y pudo ver el como los demás jóvenes se alejaban corriendo de ella, alguno adultos alertados por los gritos salieron al encuentro con el demonio, pero solo vieron la extraña niña con orejas. Los demás niños no estaban demasiado lejos, lloraban de miedo en los brazos de sus madres, los hombres la miraron amenazadoramente y Vivio empezó a temer por su vida. Su padre apareció velozmente y se la llevo rápidamente de vuelta a su cabaña.

Esa tarde Fate apareció entre los árboles, alertada por la esencia yokai que había surgido de la nada en la aldea. Encontrando al joven fuera de la cabaña cortando unos leños.

-¡Yuuno!¿que ha pasado?

-es Vivio, ella…

Sin esperar a que terminara de hablar se dirigió adentro del lugar, encontrando a su niña dentro sollozando y abrazando sus rodillas.

-Vivio

La pequeña al reconocer la voz de su madre llamándola suavemente, elevo la cabeza y apenas al verla se dirigió corriendo a abrazarla.

-mama, mama!

Esa noche Fate decidió quedarse hasta la noche, comieron fuera y la rubia decidió contarle a su hija que era lo que andaba pasando.

-Vivio, hasta hoy tu padre y yo habíamos pensado que habías nacido completamente humana, pero como podemos ver ahora mismo la realidad es otra, esa sangre yokai a despertado.

-sangre yokai?

-sí, eres hija de un humano y un yokai, así suelen llamarse a los seres espirituales o incluso a algunos tipos de demonios y fantasmas. Al igual que tu yo también puedo sacar mi cola y orejas.

En ese momento tras Fate apareció una gran cola, larga e incluso mucho mas esponjosa que la de Vivio la cual daba la impresión de que era alguna clase de nube, también dejo ver un par de orejas puntiagudas.

-woooow

-Vivio, la razón de por qué tu madre no suele estar con nosotros es porque los humanos siempre les han tenido miedo a los kohai, y sería un problema que alguno de los aldeanos la vieran y la reconocieran, edemas, ella suele ver los alrededores y asegurarse de que nadie venga a molestarnos.

-wow mama de seguro debe ser muy fuerte jeje.

Fate no respondió nada, pero acaricio la cabeza de su hija con cariño. Su naturaleza la hacía ser sumamente peligrosa, fría y calculadora, características que difícilmente le permitían ser una madre cariñosa como le gustaría ser, pero solía hacer lo que podía para expresarle su cariño a su hija.

Esa noche Vivio se durmió usando la cola de Fate como colchón (de tan solo pensarlo me dan ganas de ser Vivio XD) dejando así a los dos adultos hablar del tema.

-entiendes que ahora debo llevármela ¿verdad?

-no puedes simplemente hacer eso, estoy seguro de que si hablo con los demás ellos entenderán.

-siempre les has tenido mucha confianza a las demás personas, que iluso.

-tal vez, pero no creo que la respuesta sea simplemente llevártela como si nada, no es como si los demás kohai fueran a recibirla bien, intentarían matarla.

-ya lo han estado intentando pero a diferencia tuya, yo soy capaz de protegerla, a mi no me detienen los sentimientos.

-Vivio no está lista para enfrentarse a algo como el ser perseguida por ellos y lo sabes.

-… como gustes, pero te juro que si algo le llega a pasar por esa tontería tuya de confiar en los demás, me asegurare de que mueras.

-lo sé, pero ella también es mi hija y soy capaz de morir por ella

Fate volvió a marcharse a la mañana siguiente, pero antes de irse le dijo a su hija que estaría más al pendiente de que lo sucediera aquí, en el paso de los días, Vivio a estado cerca de la cabaña o en zonas seguras del bosque que su madre le había indicado, yuuno siguió con su trabajo de leñador e intento no estar en demasiado contacto con muchos aldeanos, si quería que esto saliera bien tenía que ser cuidadoso y dejar que todos se calme antes de intentar arreglarlo.

Unos días después unos hombres se acercaron a la cabaña, por suerte el joven se encontraba hay e intervino en su camino.

-¿qué sucede?

-estamos cansados de esperar a que hagas algo, nos desarremos de ese monstruo por ti

Los dos hombres se dirigían a la cabaña hasta que yuuno se volvió a interponer en su camino.

-no se atrevan a seguir

-yuuno ¿es que acaso no lo vez? ese horrible ser te está manipulando, no dejes que lo haga-

No pudo continuar con sus palabras, el puñetazo del chico le desoriento haciendo que este cayese al piso

-¡yuuno ¿que no vez que es por tu bien?!

-¡no se atrevan de volver a hablar así de mi hija, marchaos si no quieren saber lo que se siente ser un leño!

-… con que esas tenemos, yuuno, no esperes que seamos tan amables la siguiente vez.


-como no estaban muy alejados de la choza, me había acercado sin que ellos me vieran, pero no me había tomado en serio tal amenaza…


Un día había sido suficiente para que los aldeanos se organizaran y casi todos los adultos volvieron al hogar del "monstruo"

-¡Yuuno, sal de ahí, solo queremos hablar contigo!

-papa, por favor no vayas.

-solo será un momento hija, aun tengo esperanzas

-peroo…

Con un beso en la frente, el joven padre se despidió de su hija y salió para intentar por última vez, que pararan de una vez con todo. Pero apenas salió, fue sujetado por los mismos hombres de ayer y alejado del jugar.

-Yuuno, haremos que nos escuches, de una forma u otra.

Otras personas tenían en sus brazos arcos y flechas con fuego en la punta, las cuales fueron disparadas sin piedad hacia la pequeña casa.

-¡NOOOOOO!

-PAPAAA! PAPAAA!

-¡SUÉLTENME, SUÉLTENME AHORA, VIVIOOO!

-PAPAAA!

-hacemos esto por tu bien, pronto te liberaremos de ese maligno ser.

-suéltenme por favor, es mi hija!

Lagrimas corrían por los ojos de Yuuno al ver como las llamas aumentaban de tamaño, se aseguraron de tapar las entradas y Vivio no tenía escapatoria, con todas sus fuerzas intentaba librarse de aquellos a quienes consideraba sus amigos, colegas, vecinos, y con suerte después de dar un fuerte cabezazo logro soltarse e ir corriendo dentro la casa.

-Vivio! Vivio!

-noo, idiota no vayas!

Salto, por el agujero en envuelto en fuego al cual antes llamaba puerta, y dentro vio todo un infierno excepto a su hija, estaba completamente asustado hasta que vio una de las esquinas donde unos tablones había sido quitado, dejando el espacio suficiente como para que un pequeño niño pudiera escapar. Un gran alivio invadió su ser al saber que su hija logro irse, le importaba muy poco la situación en la que el mismo se encontraba en ese momento, y lo único que lo atormentaba era el saber que por confiar ciegamente en las personas él casi había causado la muerte de su propia hija, paso lo que justamente Fate dijo y ahora tenía que pagar por su descuido, lagrimas corrían por sus ojos, por saber que ya no podría ver a su pequeña ni ver a la mujer que amaba a pesar de que esta nunca le haya correspondido. Sonrió antes de que toda la madera quemada le cayera encima, porque a pesar de todo, sabia que moriría tras haber vivido una buena vida.

Por otra parte, para Vivio el escape no había sido del todo un éxito, si bien pudo salir de la choza los aldeanos la habían visto cuando escapaba hacia el bosque y un grupo de aldeanos la perseguían, todos e incluso Vivio estaban con lagrimas en os ojos, por que habían perdido a un ser muy importante.

Corrió todo lo que pudo, desde que estaba en la casa en llamas pudo escuchar la voz de su madre la cual le dijo como escapar empujando los tablones flojos y ahora le estaba guiando por el bosque. Siguió su camino hasta encontrarse con un gran animal dorado de ojos rojos que lo miraba como si la estuviera esperando, la pequeña niña se acercó y abrazo a la mujer que repentinamente apareció en el mismo lugar que la criatura, sin decir ni una sola palabra, la pequeña se dejó cargar y ser llevada lo más lejos posible de ese lugar.

Nanoha lloraba mientras escuchaba la historia, realmente no podía creer como la pequeña había aguantado tanto dolor, con sus sollozos le fue imposible a Vivio no contagiarse y también poniéndose a llorar mientras se encontraba en los brazos de la pelirroja, permanecieron abrazadas hasta que ambas se pudieron calmar y las lágrimas pararon de salir.

-¿nanoha, puedo preguntarle algo?

-¿Qué cosa?

-porque la encontré en el bosque ¿usted no pertenece a alguna aldea?

-… si, yo pertenecía a una, pero me tuve que ir de hay

-por qué?

-por que por estos ojos míos, me escogieron para ser un sacrificio

-no entiendo

-según la gente de mi aldea, estoy maldita y mis ojos son la marca de tal maldición

-¿pero sus ojos son muy bonitos ¿porque dicen que usted está maldita?

-mi madre murió al darme a luz, y tal suceso no había ocurrido nunca en la aldea así que lo vieron como una mala señal, el color de mis ojos tampoco había sido visto antes y también…

-¿también?

-por que también era capaz de ver cosas que los demás no.

-¿cómo que cosas?

-cuando era niña siempre fui capaz de ver una hermosas mariposas azules, sin importar el lugar dejaban ver un hermoso brillo que las hacía ver aún más hermosas, pero nadie más era capaz de verlos y con el tiempo se cansaron de mí, me prohibieron volver a mirar obligándome por muchos años el usar una venda negra, por más que mis padres se negaron a tal cosa, el voto de los demás gano y me vi forzada a usarla.

-¿padres?

-Si, en esos años unos extranjero habían llegado y se instalaron en la aldea, entre ellos se encontraba Precia, quien se había enamorado de mi padre y se integró a mi familia, a pesar de que no estuviéramos relacionadas ella fue como la madre que nunca pude tener, fue la única que me dejaba sacarme la venda cuando no había nadie en casa o me llevaba a dar paseos nocturnos para que pudiera descansar de ese trozo de tela.

-nanoha-san, aunque usted no lo sepa es una persona muy especial

-ñyajaja gracias

-lo digo en serio, mama una vez me contó, que ciertas personas especiales, tienen la capacidad de ver o sentir cosas espirituales, en su caso usted es capaz de verlos.

-espíritus? ¿Esas mariposas?

-sí, aunque en esta parte del bosque solo suelen aparecer en las noches de luna llena, les encanta bailar por ahí. Usted no está maldita, es solo que las personas siempre les tienen miedo a lo desconocido y para tapar ese miedo le pusieron ese título.

-eres una niña muy inteligente Vivio, tu tampoco tienes nada de malo, te quiero.

Lágrimas de felicidad corrían por los ojos de nanoha, por tanto tiempo necesito que alguien le dijera que pasaba, que todo está bien con ella, y ahora esta pequeña niña había sido capaz de calmar el pesar de su alma.


Esa tarde, Nanoha caminaba por los pasillos de la gran casa la cual parecería ser su nuevo hogar, pero no pudo evitar encontrarse con alguien en su paseo.

-…

-…si lo que vi esa noche fue verdad, no la culpare por haber matado a mi padre y a los otros aldeanos, pero no puedo perdonarla por haber atormentado a mi aldea, Fate-san.

-…

Sin decir más la joven de ojos zafiros continuo con su camino mientras era observada por la mujer de ojos escarlata, quien inevitablemente no pudo evitar cerrar su puño con fuerza.


Hola,hola tanto tiempo *abrazo*

Bueno aquí con el episodio que tanto esperaron, espero no haberlos decepcionado, realmente no creo que falte mucho para que termine el fic, solo necesito pensar en un par de cosas más para que quede bien.

-te van a demandar e_e

-D: por qué?

-como se te ocurrió hacer fateyuuno? eso es peor que el nanoyuuno

-pe-pero si lo mate en el mismo episodio en que salió, además ya explico él mismo que fate no lo quería ;w;

-y qué onda con eso? ._.

-jeje, eso aún lo tengo que explicar junto con otro par de cositas, pero en otro episodio :3

- baka -w-

-bueno volviendo a al discurso:

quiero decirles a todos los que leen y se toman la molestia de comentar, de agregar a favoritos y easas cosas... gracias, ya que creo que sin ustedes hubiera dejado de escribir el fic, creo que soy de esos escritores (si es que se me pueda llamar así a pesar de que no lo soy .-. ) que necesita de vez en cuando la patada (obiamente no lo digo literal, esas cosas duelen jaja) de algún lector para que se inspire XD (na, esta no va a hacer unos de esos discursos serios y sentimentales, si sincero, pero no sentimental, por que si no me pongo a llorar ;3; y Angel se pondrá incoherentemente celosa y me golpeara D: [para los que no sepan ella es un personaje que agregue... por diversión... y relleno owo])

para los que también leen mi anterior fic de "demonio, un lobo o mi guardián?" ese fic tampoco lo dejare, pero me gustaría terminar con este antes de continuarlo.