Hola a todos! Prometí actualizar más pronto esta vez y creo que ha sido un logro xD Espero que cumpla con sus expectativas… o al menos que les guste jajajaja

Por cierto, en mi deviantart - thepam(punto)deviantart(punto)com – subiré algunos dibujos que tengo de la historia, acabo de subir uno de Hiza para que la conozcan :D

He estado cambiando mucho la historia a como tenía pensado que sería en un principio y este capítulo se tornó en algo más… intenso. Así que realmente verán más acción de la originalmente planeada XD A mi me ha gustado mucho el giro.

Bueno, antes de seguir diciendo incoherencias mejor contesto a sus reviews

vanessamcgregor – Jajaja, cómo me hiciste reír con eso de Kill Bill xD Espero no sigas queriendo matarme después de este capítulo. Saludos y como siempre, se te agradece mucho que comentes =D

Elena – Podrías pensar eso, si, jeje xD

Annita Kyouyama – Vaya, pues espero que siga gustandote mucho :D

Jaz – Wow, me da mucho gusto que te cause tanto entusiasmo mi historia! Creo que los personajes un poco más maduros tenían que ser más agradables porque ninguno de ellos es malo :D En fin, muchas gracias por tus comentarios agradables! Me hacen el día :D Saludos y que te vaya bien en todo!

patyakane – No creo poder subir más de un capítulo de una sola vez, pero me esforzaré por no tardar :D Hasta ahora la relación de Ranma y Akane sigue muy en el limbo, pero soy fan de esa pareja así que… espera cambios XD

krl4 – EN SERIO ES EL MEJOR QUE HAS LEIDO? Me has hecho muy feliz con algo tan lindo, seguiré esforzándome porque así sea :D :D :D

Pedro – Lo sé, Akane se está comportando como una cobarde, pero ni modo, habrá de pagar consecuencias al respecto D: Espero que te siga gustando!

Fatim – Qué bueno que te haya gustado! Trataré de actualizar muy pronto :D

Sin más, los dejo con la historia.

...

Muchas maneras de amar

Capítulo 4: Los sentimientos de Hiza

...

Cuando Ranma despertó a la mañana siguiente, Hiza aún dormía profundamente, dándole la espalda y volteando hacia la pared. Sin moverse la observó por unos momentos. Sabía que Hiza le guardaba secretos aún, y eso le molestaba. No se sentía, sin embargo, con el derecho a cuestionarla, pues él tampoco hablaba mucho de su vida pasada.

Se puso de pie lentamente para no despertarla y miró el reloj. Apenas eran las ocho de la mañana, pero él ya no se sentía con ganas de seguir durmiendo.

Subió con cuidado la escalera de la litera para asomarse a la cama superior donde una pequeña niña dormía abrazando un panda de peluche, descuidado por el constante uso.

Ranma no pudo evitar sonreír. Se veía muy linda abrazando un muñeco que la superaba en tamaño.

Después de aquella inspección, fue a colocarse frente a la ventana y, cruzándose de brazos, miró hacia afuera sin enfocar su vista en nada en particular.

Su mente esa mañana sufría una ya muy común invasión de recuerdos tormentosos.

Flashback

"Quiero cortarme este horrible cabello" se quejó Hiza mientras trataba de desenredar su larga cabellera negra con un cepillo viejo de un modo rudo. Ranma le quitó el cepillo con gentileza y se sentó a su lado en el futón, continuando con la tarea de manera más suave. Hiza cerró los ojos y se dejó mimar.

"A mí me gusta tu cabello. Quizá solo necesites sujetarlo para que no te estorbe"

"Podría hacerme una trenza como la tuya"

"Podrías" replicó Ranma con sencillez. Hiza suspiró.

"¿Crees que me quedaría bien un corte arriba de los hombros?" preguntó la chica, aún imaginándose futuros arreglos de su problemático cabello. Ranma detuvo sus movimientos con el cepillo unos instantes, y Hiza se dio cuenta que el comentario lo había alterado "¿Ranma? ¿Dije algo malo?"

"N-no, nada..."

"Claro que si, dime qué fue" insistió Hiza, volteando a verle a los ojos. Esa mirada decía más de lo que él podía poner en palabras "oh... Akane tenía un corte así, ¿No es verdad?"

Ranma se sonrojó.

"No es justo, eres demasiado perceptiva"

"Soy una chica, es normal"

"Sabes que no" replicó él, haciéndole cosquillas en los costados. Hiza río y se retoció hasta librarse de las garras del chico, poniéndose de pie.

"Bueno, bueno, ¿Qué te parece esto? Me haré un corte drástico como el de un chico"

"¡¿Qué? ¿Por qué?"

"Así no te recordaré a nadie"

"Vamos, Hiza, tu cabello es hermoso ¿Porqué la insistencia en cortarlo?" preguntó él, creyéndola una pregunta inofensiva. El rostro de Hiza, sin embargo, perdió todo su buen humor, e incluso antes de que contestase, Ranma ya sabía lo que iba a decir.

"Es que a él le gustaba mi cabello largo"

Fin del flashback

Para el momento en el que aquella escena mental finalizó, Ranma estaba recargado en la pared, el ceño fruncido en señal de frustración.

"Ella me echa en cara lo de Akane" se dijo a sí mismo en murmullos "pero ella aún está enamorada de él"

...

Ryoga se giró en su asiento, recargando los codos en la barra, su mirada fija en el techo del restaurante de Ukyo.

"Así que ese Ranma tiene una novia. No me lo hubiera imaginado. Y encima esa chica, Hiza. No cabe duda que Saotome sabe escogerlas" comentó en un tono de voz que a Akane le provocó un sentimiento de fastidio, pues hablaba como alguien a quien realmente no le interesa el tema en discusión. No se sentía en posición de criticárselo, así que prefirió omitir su comentario al respecto.

Ryoga no había cambiado nada en apariencia de lo que Akane recordaba de él. La diferencia estaba en su forma de ser, pues muy en contraste a lo que ella conocía se mostraba altanero, en una postura mucho más segura. Claramente el chico tímido había quedado atrás.

"Eso no lo sabemos, Ranma jamás lo dijo abiertamente" replicó Ukyo, quien se encontraba preparando un par de okonomiyakis y que si estaba visiblemente molesta por la actitud que estaba adoptando Ryoga. Si bien no había reaccionado mal a la presencia de Akane en un inicio, ahora se mostraba en una actitud insufrible.

Akane miró a su amiga con incredulidad.

"¿Que no lo sabemos? ¡Te dije lo que he visto durante mis visitas de la semana pasada! ¡No puede haber otra explicación!" puntualizó ella, mirando a Ukyo de forma retadora. Fue Ryoga quien reaccionó primero a su exclamación, soltando una sonora carcajada.

"¿Y a tí qué te da risa?" preguntó molesta la joven chef. Ryoga se encogió de hombros y se giró para mirar a Akane de frente.

"Me parece gracioso que el tiempo parece haber pasado en vano" comentó el joven, finalmente doblegando la paciencia de Akane, quien lo miró con aquella molestia que desde momentos atrás la hacía sentir pero que no se había permitido exteriorizar.

"¿A qué demonios te refieres con eso?" le preguntó la chica de cabellos azulados. Ryoga arqueó sus cejas en una expresión que denotaba incredulidad.

"Akane, vamos, antes no te dije nada porque me gustabas, pero no puede ser que tú misma no hayas llegado a aceptarlo"

"¿Aceptar qué?" insistió ella, ignorando el comentario que hacía referencia a su vergonzoso pasado. Ryoga le sonrió con un deje de malicia.

"¿De verdad no te das cuenta? Estás volviendo a hacer lo que siempre hacías antes: Culpar a Ranma sin permitirle dar explicaciones. Francamente, Akane, si me hice a la estúpida idea de que alguna vez tuve una oportunidad de que me hicieras caso fue porque no creí que lo que pudieses sentir por Ranma fuera tan serio. Después de todo, ni siquiera confiabas en él"

Hubo un silencio sepulcral que siguió aquella acusación. Ryoga no tenía más qué decir de momento, Ukyo estaba que hervía de furiosa por la manera tan poco característica e insensible en que su novio estaba tratando a Akane, y esta última simplemente se había quedado en shock y sin palabras, pues muy a su pesar, sabía que Ryoga tenía razón.

"Ryoga, eso no fue muy amable de tu parte, me sorprendes" reprendió Ukyo, sus puños cerrados a los costados de su cuerpo en señal de furia contenida. Ryoga se levantó de su asiento en señal de molestia.

"Pues lamento que pienses eso pero creo que Akane necesitaba escucharlo. Yo realmente intento ayudar, no como tú que le aconsejas que se siga ocultando detrás de esa peluca" dijo el joven de la bandana, señalando el mencionado aditamento que cubría los usualmente azules cabellos de Akane.

"¡¿PERO COMO TE ATREVES A-?"

"¡Escúchame Ryoga!" intercedió Akane, poniéndose de pie e interrumpiendo lo que amenazaba con ser una discusión de pareja "¡No sé porqué estás culpando a Ukyo de algo que es mi decisión! ¡No soy ninguna niña ni tampoco una cobarde! ¡Voy a enfrentar a Ranma, pero yo decidiré cuando! ¡Solamente yo!" exclamó alterada.

"¿Y cuando lo vas a decidir? ¿Ya cuantas veces has ido al bar con el mismo cuento? ¿No crees que es un juego bastante cruel el que traes?" inquirió Ryoga, mirándola con altanería.

El recuerdo que golpeó la mente de Akane la hizo dudar momentáneamente sobre su respuesta.

Flashback

Akane miraba sorprendida el escenario, su mente totalmente apagada, cerrada a cualquier otro pensamiento que no involucrase la escena que se llevaba a cabo ante ella.

Hiza cantaba, tal y como lo hacía cada noche, su hermosa voz llenando el lugar con letras en inglés de canciones occidentales. Pero esa noche era diferente, pues Hiza había logrado algo que jamás había logrado antes: había persuadido a Ranma para subir al escenario con ella.

En noches anteriores, Hiza le había contado a Akane (bajo la identidad de Satomi) que Ranma había desarrollado talento para la música. Aquello era algo prácticamente impensable para Akane aún después de que él mismo se lo dijera aquella noche que la había acompañado hasta su casa, y tras haber hecho el estratégico comentario de que 'un sujeto como él no parecía tener la sensibilidad para la música', había logrado ayudar a darle el empujón que necesitaba para realizar una presentación pública. Curiosamente, el joven que nunca desaprovechaba la oportunidad de demostrar su práctica de artes marciales, se mostraba inseguro para demostrar talento musical.

Para Akane, Ranma jamás se había visto más atractivo.

Se había negado a cantar, claro (cosa que Hiza le había asegurado a Akane que también hacía de vez en cuando), pero ahí estaba ahora, tocando la guitarra acústica como acompañamiento a la voz de Hiza.

La canción era triste, y con solamente una guitarra acústica como acompañamiento, la intensidad de los sentimientos que transmitía parecía ser mayor.

Cuando hubo terminado, y tras una merecida ronda de aplausos, Hiza siguió cantando al ritmo de otras canciones cuyo ritmo era proveído por discos de karaoke, pues Ranma ya había bajado del escenario. Se dirigió inmediatamente hacia donde se encontraba sentada Akane, con las mejillas ligeramente sonrojadas y una expresión de ansiedad.

"¿Y bien?" preguntó el chico de la trenza. Akane sacudió su cabeza. Aún se encontraba pasmada por el espectáculo que había presenciado.

"¿Eh?"

"Pues... ¿Te gustó?" insistió él, su nerviosismo aumentando considerablemente.

Akane le dedicó una sonrisa que casi logró que las rodillas le fallaran al chico.

"Fue increíble" le dijo con la voz más sincera que pudo lograr. Ranma se sonrojó aún más, y le dedicó una sonrisa.

"Si tú lo dices, entonces ha valido la pena"

Fin del flashback

Akane frunció el ceño. No podía permitirse dudar ahora, menos frente a Ryoga. Y menos en un momento en el que aquel chico comúnmente tímido y gentil se estaba portando con ella como un completo patán.

"Si estoy haciendo algo mal, yo voy a asumir las consecuencias de ello ¡Y ni tú ni nadie tiene derecho a reprocharme o a decir cuando cambiaré las cosas! Nunca he tenido intención de dañar a Ranma. Yo lo amo, siempre lo he hecho y no creo poder dejar de hacerlo ¡No me importa lo que tú pienses! Si estoy aquí en Katori es precisamente para enmendar todos los errores y dejar las cosas en claro, ¡Y eso pretendo hacer!"

Otro momento de silencio. El único ruido que se escuchó por unos momentos fue la respiración agitada de Akane, mientras los tres jóvenes intercambiaban miradas. Ukyo no sabía si mirar a Ryoga o a Akane, así que alternaba volteando a ver a uno y a otro cada par de segundos. Ryoga miraba a Akane con una sonrisa de satisfacción.

"Eso es" dijo por fin el joven "ese es el espíritu de la verdadera Akane. Por un momento creí que lo habías perdido. Ese espíritu de lucha" añadió esta vez con una sonrisa más suave y cálida.

Akane no pudo evitar una sonora carcajada, de pronto comprendiendo el juego en el que se había visto envuelta.

"¡Y ese es el Ryoga que yo conozco! Por un momento creí que te habías vuelto un verdadero insufrible"

Ukyo soltó un sonoro suspiro al ver que ambos reían con buen humor y que el ambiente tenso se había disipado.

"¡Qué va! El verdadero insufrible es ese idiota del que te enamoraste. Yo me alegro de no tener razón alguna para buscarlo o hablarle. Ya no es lo mismo que antes" dijo Ryoga encogiéndose de hombros.

Akane se quedó callada un momento, preguntándose después de ese comentario si sería prudente decirle a Ryoga lo que había visto...

Flashback

"¡Ranma! ¡Ya tengo tu pedido para las mesas ocho y quince!" exclamó Mousse. Ranma, quien cargaba una bandeja con varios vasos llenos de soda fría, volteó a verle.

"¡En seguida voy!" alcanzó a decir. Justo cuando volteó, sin embargo, se atravesó otro mesero en su camino y chocaron, ambos tirando lo que cargaban. Akane vio con horror como Ranma se bañaba en soda fría...

...y después con desconcierto lo vio levantarse como si nada, aún en su forma masculina. Estiró un brazo para ayuda al otro mesero a levantarse.

"Gracias, Ranma"

"No, discúlpame, Shinichi, no estaba viendo para donde iba. Yo limpiaré todo" decía el joven, ante la mirada atónita de Akane.

¿Ranma se curó de su maldición? ¿Pero cómo?

Fin del Flashback

P-chan seguro que estaría muy interesado en hablar con Ranma si supiera eso. Pero… ¿Era el momento? No, no era el momento de hablar de eso. Ya saldría el tema.

"¿Y bien, Akane? ¿Qué vas a hacer con respecto a esa cabellera rubia que para nada te va bien?" dijo Ryoga para romper el silencio que de nuevo se había instalado entre ellos, haciendo reír tanto a Ukyo como a Akane con el comentario.

"Creo que necesito hablar con Ranma... incluso también con Hiza. No sé cómo lo haré, pero les explicaré como me metí en este lío y luego aclararemos las cosas. No me gusta estar huyendo" dijo Akane en tono de decisión.

"¿A Hiza también se lo dirás?" preguntó Ukyo. Akane asintió.

"Ella parece ser alguien importante en la vida de Ranma. Incluso si ha tomado el lugar que yo quise ocupar por tantos años, no creo poder guardarle rencor, no me ha hecho nada malo"

"¿Y el modo en el que dices que te trató cuando la conociste como Akane Tendo?" preguntó Ryoga, no muy convencido. Akane suspiró.

"Si es muy cercana a Ranma, lo más probable es que ese prejuicio esté ligado al modo en el que terminaron las cosas entre nosotros. Debe estar enterada de algo y mi nombre le resultó conocido cuando me presenté... eso y el hecho de que era conocida de Ukyo deben haber sido pruebas suficientes de que se trataba de mi" explicó Akane. Ukyo negó con la cabeza.

"Aún así no estoy muy segura, Akane... ¿No deberías averiguar primero la relación que tienen Ranma y Hiza? Quizá sean muy buenos amigos"

"Ranma nunca te trató como vi que trató a Hiza, y tú eras su mejor amiga" Akane replicó a la joven chef, quien sonrió con melancolía y negó con la cabeza.

"Eso decía él, y eso sigue diciendo" comentó con cierto deje de tristeza "Pero la verdad es que su mejor amiga siempre fuiste tú, Akane. No confiaba en nadie más que en tí. Ni siquiera en mi" dijo con sinceridad, haciendo que Akane se sonrojara y desviara la mirada hacia el suelo.

"Pues a mi jamás me trató de ese modo tampoco. Estoy segura que-"

Antes de que cualquiera pudiera decir otra cosa, sin embargo, se escuchó el desliz de la puerta principal de restaurante que de momento no tenía más clientela que ellos tres por tratarse de una hora con bajo movimiento.

Y quién sería si no Hiza, la chica que de momento era todo un misterio para ellos. La joven sonreía radiante y vestía un atuendo que la hacía aparentar menos edad de la que poseía: unas bermudas a la rodilla con estampado de estrellitas blancas sobre azul oscuro y una blusa de tirantes negra, complementados por unos tenis converse color morado. De sus orejas colgaban brillantes arracadas plateadas que combinaban con su sonrisa.

"¡Buenos días, Ukyo! ¡Y a ti también, Ryoga!" exclamó en tono jovial.

"Ah... buenos días, Hiza" contestó titubeante Ukyo. Hiza puso entonces cara de sorpresa.

"¡Satomi! ¡Qué gusto encontrarte por aquí! No sabía que conocieras a Ukyo" comentó la chica.

'Es verdad, no me quité la peluca' pensó Akane tras un breve momento de confusión 'Quizá Ukyo tenga razón y no sea momento de decirle a Hiza la verdad. De cualquier modo, esperaría poder hablar claro con Ranma antes que con cualquier otra persona'

"Oh... si, eh... yo también estoy sorprendida de encontrarte aquí" dijo Akane, sintiéndose ridícula. Tenía que ponerle fin a esa farsa en algún momento, le resultaba de lo menos conveniente.

"¿Vienes por lo de siempre, Hiza?" preguntó Ukyo con amabilidad. Hiza asintió.

"Así es" respondió con naturalidad.

"Bueno, yo ya he hablado suficiente el día de hoy. Voy a dar un paseo. Buen día, chicas" dijo repentinamente Ryoga, saliendo del lugar antes de que cualquiera de las tres pudiese preguntarle algo al respecto. Ukyo lo ignoró y continuó con los quehaceres de preparar el pedidod de Hiza. Ya hablaría con él seriamente después. Aún que las cosas no habían ido tan mal, no le había gustado nada su actitud con Akane momentos atrás.

Akane soltó un suspiro sonoro, llamando inmediatamente la atención de Hiza.

"Satomi, ¿Te sucede algo malo? Te notas algo deprimida..." preguntó ella en consternación.

'Saber el tipo de relación que tiene con Ranma me llena de celos de una manera que no había experimentado antes. Es peor que cuando tenía todo el problema con Shampoo, Ukyo y Kodachi. Muy dentro de mí, siempre supe que no las quiso de ese modo, pero Hiza...' pensaba tristemente Akane, la presencia de la joven afectando su estado de ánimo de manera visible.

"N-no, estoy bien..." respondió vagamente Akane. Miró después a Hiza con intensidad. La joven observada se sintió algo incómoda.

"Uhm... ¿Pasa algo?" preguntó en sincera confusión. Akane decidió que no debía titubear. Necesitaba respuestas.

"Hiza... la semana pasada, yo... bueno, hablé mucho con Ranma. Supe lo que es... para ti..." Akane logró decir. Ukyo la miró escandalizada para posteriormente voltear a mirar a Hiza. La mencionada, sin embargo, solo había ladeado la cabeza a un lado, aún pareciendo bastante confundida.

"¿Y luego?"

"¿Qué?" Akane se sobresaltó ante la pregunta. Ciertamente no era la reacción que se esperaba ¿Porqué Hiza no se ponía a la defensiva?

"Pues... ¿Necesitabas algo de nosotros? ¿O porqué lo mencionas?" preguntó como si aquello fuese lo más natural del mundo. Akane desvió la mirada. La manera en la que Hiza había dicho 'nosotros' no le había agradado para nada.

Ukyo decidió interceder.

"¡Disculpa, Hiza! Satomi no se ha sentido muy bien desde anoche..." dijo la joven chef. Hiza miró a Satomi con preocupación en el rostro.

"¿De verdad? ¿Porqué?" preguntó. Akane volvió a mirarla, y al darse cuenta que se le notaba genuinamente preocupada, no pudo más que sentirse aún peor 'Creo que su naturaleza bondadosa debe haber conquistado a Ranma... fui una tonta al pensar que ese bobo me esperaría tanto tiempo... ni siquiera puedo enojarme con Hiza por esto porque... creo que es una buena chica...'

"No te preocupes, Hiza. Creo que desde hace tiempo me he sentido algo confundida y sola... estaba planeando hacer un viaje largo, quizá me ayude..."

"¿Un viaje?" preguntó Ukyo con preocupación. Si esto seguía así, Akane bien podría volverse para Nerima sin avisar. Pero... ¿Qué hacer al respecto? La relación entre Hiza y Ranma era algo que no se había esperado. Y sin embargo, no tenía sentido ¿Entonces porqué Ranma se negaba a soportar el recuerdo de Akane Tendo? ¿No significaba que ya la había olvidado, el estar con otra chica?

"Ukyo, ¿Podrías empacarme una ración extra en mi pedido?" dijo repentinamente Hiza, tras lo cual le dedicó una sonrisa amable a Akane "Satomi, ¿Vendrías a comer a mi casa?"

"¿Eh?" Akane estaba verdaderamente sorprendida con el modo en el que habían cambiado las circunstancias. Hiza se apresuró a tomarla de las manos y sonreírle tiernamente.

"¡No permitiré que te sientas sola, Satomi! Quizá acabo de conocerte, pero ese sentimiento es uno que yo conozco muy bien y es terrible. Nadie se merece sentir eso. Déjame ayudarte, ¿sí?" le dijo con toda la sinceridad que podía transmitir. Akane no pudo más que devolverle la sonrisa, aunque ciertamente con un deje de melancolía. De verdad que Hiza era una buena chica.

De pronto se sintió una mala persona.

"Muchas gracias, Hiza"

"¿Entonces aceptas?"

"Si, iré contigo"

"Bien, aquí es. Esta es mi casa, y siempre eres bienvenida" dijo Hiza, deteniéndose frente a un conjunto modesto de departamentos, cargando un par de bolsas con okonomiyakis empaquetados. Akane se detuvo a mirar los departamentos. El lugar se veía pequeño, pero agradable.

"Muchas gracias, Hiza, eres una persona muy amable" dijo Akane. Y a estas alturas, de verdad lo creía. Ella y Hiza se la habían pasado hablando de cosas sin importancia durante el camino a pie del restaurante de Ukyo hasta casa de Hiza, y Akane estaba segura de que había sido para distraerla y tranquilizarla. Aunque Hiza no sabía realmente cual era su problema, realmente se estaba esforzando por ayudar.

"¡Ni lo menciones! Vamos, mi departamento es en el tercer piso" le indicó, comenzando a caminar hacia las escaleras. Akane la siguió.

Una vez que estuvieron frente a la puerta del apartamento, Hiza colocó momentáneamente las bolsas en el suelo y buscó en sus bolsillos.

Después de unos momentos, soltó un suspiro de frustración.

"Demonios, de nuevo olvidé las llaves ¡Siempre me pasa!" dijo para si misma, tras lo cual tocó un par de veces a la puerta. Akane la miró con curiosidad.

"¿No vives sola?" preguntó. Antes de que Hiza pudiera contestar, la puerta se abrió. Por un momento, la percepción de Akane registró que aquella puerta se había abierto sola. No fue sino hasta que bajó la mirada que pudo ver a la pequeña niña que había llevado a cabo la acción.

Era un hermosa niña de cabellos castaños largos, sujetos en una linda trenza que amarraba con un enorme listón rosado. Vestía una falda rosa de tablones, una blusita blanca con estampado de patitos y medias blancas que combinaban con su atuendo.

Lo que no combinaba, pero que de hecho resaltaba mucho más que cualquier otra característica suya eran sus enormes y bellos ojos: eran el mismo tono de azul que los ojos de...

"¡Hikari! ¿Cuántas veces tengo que decirte que no abras la puerta sin pre-" Ranma se interrumpió a si mismo cuando notó quiénes estaban del otro lado de puerta. Su rostro se tornó de un color más rojo que el de la playera china que Akane le recordaba. De momento, sin embargo, vestía solamente unos jeans y una toalla alrededor del cuello.

"Hola, perdón, de nuevo olvidé las llaves ¡Pero la comida no se me olvidó!" exclamó Hiza con entusiasmo, levantando las bolsas de alimento como si fuesen el premio de alguna aventura. Ranma miró a Akane y después desvió la mirada al suelo. Akane estaba en completo shock, aún no sabía qué pensar de la situación, su cerebro se negaba a poner en palabras coherentes la conclusión que para ella resultaba obvia.

"Me podrías haber avisado que traías visitas" dijo el muchacho con timidez. Hiza arqueó una ceja.

"¿Visitas? ¿O Satomi, en particular? Porque no te imagino arreglándote para recibir a Ryoga y Ukyo o a Mousse y Shampoo" dijo la joven en un tono divertido. Ranma dio un visible respingo.

"¡HIZA!" exclamó escandalizado, volteando a ver a la mencionada para analizar su reacción con cierto temor. El rostro de Akane, sin embargo, no mostraba emoción alguna de momento.

Hiza le sonrió divertida a Ranma, tomándolo del brazo.

"Aún eres muy tímido, querido Ranma" le dijo en un tono tan tierno que Akane no pudo soportar.

Akane dio media vuelta y salió corriendo de ahí.

...

"Así que aquí estabas" dijo Hiza, aproximándose a ella. Akane estaba sentada en el pasto en medio de los jardines de un amplio parque, abrazando sus piernas y con el rostro oculto entra las rodillas.

Hiza soltó un sonoro suspiro y tomó asiento a su lado, con las piernas estiradas e inclinada ligeramente hacia atrás, recargando su peso sobre sus brazos estirados y sus palmas apoyadas en el pasto. Miró a Akane de soslayo.

"Me dijiste que sabías cual era la relación entre Ranma y yo, y aún así... ¿Porqué la reacción?" preguntó con gentileza. Akane no se movió, mantuvo el rostro oculto.

"Saberlo no lo hace menos difícil para mí, lo siento" se escuchó su respuesta en un volumen atenuado por la obstrucción de sus piernas.

Por un momento, Hiza se mantuvo callada. El viento sopló y su corto cabello se alborotó con la brisa. Los largos cabellos de la peluca de Akane también flotaron momentáneamente, y Hiza los admiró por unos momentos más antes de hablar.

"¿Tenías alguna fijación por el cabello rubio o fue al azar?"

"¿A qué te refieres?" preguntó Akane sin mucho interés.

"Llegué antes al restaurante de Ukyo, pero no entré. Sé que eres Akane Tendo" confesó sin más rodeos la joven, esta vez causando que Akane se irguiera de la sorpresa. La aludida volteó con los ojos muy abiertos. Hiza la miraba con una pequeña sonrisa de entendimiento.

"Yo... lo lamento... no quería..."

"Está bien" interrumpió Hiza "Si te soy sincera, lo sospeché desde que entraste al bar la primera vez. Recordaba el aura de Akane Tendo. Ranma me dijo que eras su prima así que no presté mucha atención pero de cualquier manera me quedaba la duda... en fin. Entiendo porqué lo hiciste, escuché todo el discurso que le echaste en cara a Ryoga. Creo que también te debo una disculpa, no fue mi intención orillarte a eso. Encontrarme contigo esa vez me ocasionó mucha impresión y reaccioné mal..."

"No importa ya. Supongo que Ranma te contó lo que pasó..." dijo Akane, tirando de los cabellos rubios para retirar la peluca, sintiendo que ya no había razón para seguir portándola.

"Sí y no. Le he sacado la verdad de a pocos, aún es difícil para él hablar de eso. Pero la verdad es que yo también guardó secretos, así que no tengo cara para exigirle a él"

"Ya veo..."

"Por mucho tiempo tuve una imagen de ti que era más bien de una mujer cruel que se burla de los hombres..."

"¡Yo no soy así!" se quejó Akane sonoramente. Hiza simplemente le sonrió.

"Lo se. Lo supe desde la primera vez que te vi. Tus ojos lo dicen todo. Por eso es que fue difícil para mi conocerte"

"¿A qué te refieres?" preguntó Akane, quien no se esperaba una respuesta como esa.

"Tienes una mirada muy gentil. Creo que... al verte a los ojos... comprendí en parte por qué le gustaste a Ranma. No se trata de algo superficial, más bien de algo que se lleva en el espíritu. Eres un alma libre y pura, igual que él" respondió la chica, con un deje de melancolía al final.

"Esa... es la observación más extraña que me han hecho en mi vida" dijo Akane con honestidad, ocasionando una pequeña risa por parte de Hiza.

"Es mi forma de ver el mundo. Creo que todos reflejamos lo que somos en nuestra aura y nuestro espíritu. También me di cuenta, recién la conocí, el porqué Shampoo jamás fue una opción viable como pareja de Ranma"

"Vaya..."

"Si te quedas más tiempo en Katori, quizá podríamos juntarnos más seguido y podría explicarte cómo funciona. Tengo un grupo de amigos que se dedican a estudiar el alma, y-"

"Hiza, no quisiera sonar grosera, pero ¿Por qué me dices todo esto?" interrumpió Akane, notando que su peculiar acompañante ya se estaba adentrando en un tema completamente alejado al que originalmente tenían. Hiza asintió.

"Lo siento, me dejé llevar. La verdad, quisiera saber más sobre ti, Akane"

"¿Dices que no te ha contado nada Ranma?"

"Te lo dije, es difícil para él. De hecho, no habría sabido tu nombre de no ser porque lo escuché decirlo mientras dormía y después le pregunté al respecto"

"¿Ranma dice mi nombre dormido?" preguntó al momento que sus mejillas se tornaban rosadas ante la idea. Hiza sonrió con melancolía.

"Con apellido y todo. La mayor parte de las veces veo angustia en su rostro cuando dice tu nombre, se mueve mucho y aprieta las sábanas con fuerza como si su vida dependiera de ello. Pero otras noches... dice tu nombre con un suspiro, y su rostro se llena de paz... entonces lo veo dormir con una sonrisa que raramente le veo expresar estando despierto..."

"Lo siento, no debe ser fácil para ti eso..." dijo Akane, volteando a mirar el césped. Hiza arqueó una ceja.

"Realmente no sabes nada, ¿verdad?"

"¿Qué más hay que saber?" replicó Akane en tono molesto. Justo cuando comenzaba a agradarle, tenía que salir con su comentario, forzándola a remarcar lo que para ella ya era obvio "Viven juntos e incluso tienen una hija..."

Hiza levantó sus manos frente a ella con las palmas extendidas, en señal de defensa.

"Si me dejaras explicarte-"

"¡No lo quiero saber!" exclamó la joven del cabello azulado, cubriendo sus oídos "¡Ya no quiero saber nada de él! ¡Fue un error haber venido aquí!"

"¿Akane?" la joven mencionada dio un visible respingo al escuchar su verdadero nombre una vez más después de tanto tiempo con aquella voz que había llegado a amar con toda su alma. Ella y Hiza se giraron para ver al muchacho que estaba de pie a sus espaldas, mirándolas con una expresión de completa sorpresa.

Su expresión paulatinamente se deformó a una de furia cuando sus ojos se posaron en la peluca rubia que se encontraba a lado de Akane, sobre el césped.

"Akane... todo este tiempo... ¿fuiste tú?" inquirió el joven. Al notar su evidente enojo, Akane se puso de pie de un brinco y se paró frente a él.

"Ranma, yo... perdóname, tenía miedo, no sabía como-"

"¡Todo este tiempo! ¡Los días que fuiste al bar! ¡Estabas jugando conmigo!"

"¿Jugando? No, Ranma, yo-"

"¡Debí imaginarlo! La primera chica que conozco que me da esperanzas de poder superar mi pasado ¿Quién iba a ser si no tú? ¡Soy un imbécil! ¡Espero que al menos te hayas divertido con todo esto!" le reprochó, subiendo su tono de voz. Akane frunció el ceño.

"¡¿Por quién me tomas? ¿Superar tu pasado? ¡No sé de qué hablas! Como si pudiese pasar algo entre nosotros ahora que has formado una familia propia"

"¡¿Qué dijiste?" Ranma preguntó en un tono de absoluta confusión. Hiza corrió a pararse en medio de ambos, empujándolos levemente para alejarlos.

"¡Ranma, Akane malentendió las cosas! ¡Tenemos que explicarle que-!"

"¡No, Hiza!" interrumpió Ranma, tomando a Hiza de la muñeca y apartando la mano que tenía apoyada en su pecho para frenarlo "Akane SIEMPRE malentiende las cosas ¡Siempre me culpa de todo sin preguntarme! Y esa peluca y todo el teatro que montó esta semana pasada son pruebas claras de que nunca ha confiado en mí"

"¡¿Y tú qué?" gritó Akane, lágrimas comenzando a inundarle los ojos "¡¿Y todo ese tiempo que me ocultaste que Ryoga era P-chan? ¡¿Eso no cuenta como falta de confianza?"

"¡Me disculpé por eso! ¡Mil veces! ¡Si mal no recuerdo, me tuve que poner de rodillas para que me volvieras a hablar! ¡¿Y para qué? ¡Para que perdonaras a aquel estúpido más fácil que a mi y encima te fueras con él!"

"¡Ryoga al menos fue claro con sus sentimientos!"

"¡Basta ya los dos!" gritó Hiza, en un tono de voz que ni Ranma la había escuchado usar nunca, pues ella era una chica completamente pacífica y tranquila. Ambos la voltearon a mirar con los ojos muy abiertos, y aunque le tembló un poco la voz al hablar debido a que, sin que los otros dos se dieran cuenta, estaba llorando, habló en tono decidido y firme.

"No puedo creer que estén peleando de este modo por un problema que no existe ¿Es que siempre ha sido así? ¡Es una gran tontería!"

"Hiza, tú no puedes entender-"

"¡Cállate, Ranma! ¡No hay mucho que entender aquí!" Hiza no iba a permitir que la interrumpieran, no ahora que estaba tan cerca de resolver el pleito "¡La solución es demasiado fácil, pero ambos se empeñan en complicar las cosas!" antes de continuar, se volteó para quedar de frente a Akane, momentáneamente dándole la espalda a Ranma.

Cuando la joven colocó sus manos en los hombros de la chica de cabellos azules, esta última la miró con un deje de miedo ante la reacción tan fuerte de la misma.

"Akane, te escuché decirlo esta tarde. Tú lo amas"

"¡Hiza!"

"No te escandalices, es verdad. Solo tranquilízate, escucha lo que se te dice, los malentendidos están en tu mente"

"Yo no-"

"Si esto ha estado pasando desde que se conocen, no me extraña que no hayan podido ser claros entre ustedes jamás" tras esa última declaración, volteó ahora a mirar a Ranma, y colocó sus manos sobre sus brazos.

Ranma desvió su mirada en un comportamiento de negación digno de un chiquillo mucho menor a su edad actual. Hiza soltó un suspiro de frustración.

"Y tú... por más que digas que piensas que Akane es una persona terrible, ¿Sabes cual fue la última vez que demostraste un ataque de energía como el que estás montando ahora? Creo que yo jamás te había visto tan molesto"

"¿A qué diablos te refieres?"

"A que amas tanto a Akane que ella se convirtió en la fuente de tu espíritu de lucha" declaró Hiza, haciendo que Ranma diera un paso atrás de la impresión "Ukyo ya me había dicho que estaba preocupada por ti porque te habías vuelto demasiado tranquilo, casi desganado. Bueno, acabo de descubrir por qué"

Ranma dio un par de pasos más hacia atrás, su mirada perdida evidenciando el debate mental que las palabras de Hiza habían desatado en su cabeza.

Hiza se volvió nuevamente hacia Akane.

"Akane, sé muy bien lo que parece que hay entre Ranma y yo, pero no es así realmente..."

"Hiza, quedamos que-"

"No, Ranma" replicó Hiza con mucha seriedad, volteando a verle con una cara llena de tristeza "No a costa de tu felicidad"

"¿Qué está pasando? No entiendo..." Akane se encontraba demasiado confundida con aquel intercambio que para ella no tenía ningún sentido. Hiza la miró nuevamente, decidida a no darle más vueltas al asunto.

"Akane, las cosas no son como piensas. Ranma se hace responsable de mi porque él y yo-"

"¡SAOTOMEEEEEE!" aquel grito de guerra estruendoso interrumpió la declaración de Hiza y los tres voltearon hacia la calle.

Ahí de pie se encontraba un joven alto, de complexión robusta, sus músculos claramente marcados en la camisa china que portaba. Su largo cabello rubio que llegaba abajo de su cintura estaba sujetado en una coleta y portaba unos pantalones negros con bordados de dragones chinos.

Se le veía extremadamente molesto.

"¡¿Creíste que te escaparías de mi dejando China? ¡YO NO DESCANSARÉ HASTA CUMPLIR MI OBJETIVO!" agregó el extraño con toda su rabia. Akane escuchó a Ranma gruñir de furia también.

"Tú..." fue todo lo que Ranma atinó a decir en su enojo.

"No..." pronunció Hiza con temor, cubriéndose la boca, evidentemente perturbada por la presencia del recién llegado. Todo resultaba fuera de contexto para Akane.

Ranma actuó entonces rápidamente y levantó a la aterrorizada chica en sus brazos, tras lo cual miró a Akane con prisa.

"¡Akane, este sujeto no tiene que ver contigo, vete!" le ordenó, antes de huir de ahí con Hiza en sus brazos, saltando por encima de los tejados como ya muchas veces antes Akane lo había visto hacer.

El sujeto que había retado a Ranma emitió un gruñido de desesperación y furia, y posteriormente se dio a la tarea de seguir a los dos jóvenes, con la misma agilidad con la que Ranma se había marchado.

Akane se quedó petrificada en su sitio por unos momentos antes de echar a correr, tratando de ir en la dirección en la que se habían marchado. No podía hacerse de la vista gorda a un acontecimiento así si lo que quería era averiguar la verdad sobre Ranma y Hiza.

Unas calles adelante, sin embargo, se topó de frente con un chico al dar vuelta en una esquina y ambos cayeron de espaldas por el impacto.

El muchacho rápidamente se puso de pie y le extendió una mano para ayudarla a ponerse de pie.

"¡Lo siento! ¿Te lastimaste?" le preguntó con una voz suave y gentil. Akane por unos momentos no pudo más que mirarlo.

Era de baja estatura para ser un chico, probablemente un poco más bajo que ella, como de la estatura de Hiza. Era, sin embargo, sumamente apuesto. Su cabello castaño un poco más largo de lo normal estaba despeinado pero le daba un aire de chiquillo rebelde. Sus ojos eran de un tono rojo intenso casi hipnótico y sus facciones finas en un rostro redondeado. En sus ropas se notaba además que el chico estaba en buena forma.

Pero por ninguno de esos motivos es que Akane lo miraba pensativamente ahora. Era más bien porque, en el momento en el que sus ojos se encontraron con los de ella, le recordó a alguien... ese chico le era familiar de algún modo... se parecía a alguien que había visto antes...

¿Pero a quién?

…*

No me mateeeen XD Prometo aclarar algo más en el siguiente capítulo! Creo que este en lugar de aclarar, creó más misterios jajaja

Por cierto, les recuerdo que en mi deviantart estarán los dibujos relacionados al fic por si alguien quiere conocer a los personajes… o simplemente ver fanart RanmaxAkane XD thepam(punto)deviantart(punto)com.

Saludos a todos! Y recuerden, sus reviews no solo me hacen muy feliz sino que también me motivan a escribir más :D