Estaba tenso y ni siquiera escuchaba los gritos de la joven y los golpes que le daba, el seguía tomando firmemente el volante y cuando estuvo lo suficiente lejos de la ciudad se estaciono en un baldío se bajo de el carro y azoto la puerta dio la vuelta y abrió la puerta –BAJA-dijo roncamente y con la mirada dorada clavada en ella que se encontraba en un rincón con la frente arrugada y mirándolo con reproche.
-¡NO!, ERES UNA BESTIA Y ME REUSO A HABLAR CONTIGO- arrinconándose mucho mas en el asiento y mirándolo con desprecio y miedo jamás lo había visto comportarse así era un terco e impulsivo pero cometer esa locura, pobre kouga el no se merecía ese golpe ni ese trato sintió una punzada cuando observo que inuyasha se subía y cerraba la puerta se le acerco y la arrincono mucho mas -¡ALEJATE!- golpeándolo con las manos que este detuvo en el aire sintió un horrible calor y un estremecimiento cuando lo sintió tan cerca de ella su aliento calido le llegaba al rostro su pecho la presionaba contra la puerta.
-Vas a escuchar aunque no quieras- Sujetándole fuertemente las manos y mirándola con soberbia estaba enojado herido como se atrevía a salir con ese maldito kouga estando casada con el apretó los labios y casi gritando -No quiero volver a verte con ese lobo rabioso o te juro que la próxima lo matare a golpes- Apretándole mas fuerte las muñecas los celos lo cegaban.
-Como te atreves inuyasha ¡como¡No tienes cara para decirme eso Cuando tu te olvidaste de mi por 8 años! Eres un tonto ¡te odio! Y yo salgo con quien quiero me escuchaste- Soltándose las muñecas bruscamente y fulminándolo con su mirada castaña –Ese lobo rabioso como tu dices inuyasha a estado apoyándome, en cambio tu que haz hecho si no largarte con kikyo ¡no tienes derecho para reclamarme!– Estaba agitada exaltada por sus reclamaciones como se atrevía si quiera a dirigirle la palabra después de su abandono no tenia ningún derecho ninguno y si ella quería estar con kouga lo haría no necesitaba su permiso tomo la manija de la puerta y se bajo de el carro azotándola y tomando camino por el oscuro bosquecillo.
-¡KAGOME VEN ACA! NO HEMOS TERMINADO- Se bajo y corrió hasta sujetarla nuevamente y voltearla bruscamente hacia el, la beso salvajemente por unos segundo hasta que ella se separo y le dio una tremenda cachetada que le dejo adolorido el cachete pero aun así la miro con rencor y la volvió a besar esta vez pegándola mucho mas a su cuerpo y sujetándole la cara para que no pudiera escapar, ella forcejeo un poco pero no pudo evitar resistirse empezó a mover los labios junto con los de el y a sentirse adormecida esas mariposas esas cosquillas que le hacia sentir el cuando la besaba ese calor esa excitación el la separo un poco para verla a los ojos..-Perdóname- Estaba jadeando al recordar los labios tiernos y suaves que hacia mucho tiempo no probaba y la miraba tiernamente como un perrito desvalido que busca a su dueña.
-Eres un loco-Dejándose caer en su pecho por más que trato de evitar derretirse y ceder nuevamente había caído en sus redes sin poder escapar sin querer irse de su lado.
-Loco por ti kagome… por favor vuelve conmigo- Noto que ella se separaba nuevamente y sintió un frió horrible en el cuerpo un vació en el corazón.
-No no puedo tu estas con kikyo y yo- Le puso un dedo en la boca evitando que hablara y la abrazo nuevamente esta vez con mas fuerza se dejo abrazar el calor que el le brindaba la hacia sentirse protegida y ese frió que la invadía dejo de sentirse.
-Deja de preocuparte por los demás y piensa en ti por una vez en la vida…aunque me digas que no, voy a dejar a kikyo tienes dos opciones la primera es vuelves conmigo y la segunda- La separo un poco para ver sus ojos le brindo una sonrisa ya mas calmado –O vuelves conmigo… tu decides-.
Abrió mucho sus ojos mas de lo que ya estaban sintió que el corazón le salto de alegría y no pudo evitar sonreír abiertamente por la felicidad que le causaba esto, los labios le empezaron a temblar deseaba con todo el corazón decirle que si, no podía odiarle por haberla olvidado tanto tiempo y se dejo guiar por el corazón mas que por la razón en ese momento la razón estaba perdida –Si si quiero –Dijo casi temblando y suspirando el empezó a besarle toda la cara a abrazarla como un loco lleno de felicidad.
-Gracias kagome gracias- Abrazándola para jamás soltarla para grabar ese momento lleno de alegría en su memoria por siempre sintió que volaba por las nubes la separo un poco y noto que ella también estaba sintiendo todo eso y la tomo entre sus brazos cargándola y llevándola a la parte trasera de el carro ella no puso resistencia pero su respiración se empezó a notar dificultosa…-No tengas miedo- La deposito en el asiento y se dejo caer junto con ella llenándola de besos en el cuello en las mejillas necesitaba sentirla hacerla suya.
-Te amo- Sintiendo como las fuerzas se le iban y el calor se apoderaba de ella la respiración se le empezó a dificultar cuando inuyasha bajo las manos hasta sus piernas subiendo su vestido negro empezó a temblar sintiendo temor sabia lo que pasaría y aunque era inuyasha…-Tengo… miedo- tartamudeando y jadeando.
-Nunca te lastimaría- Mirando sus ojos que mostraban temor comprendía ese temor solo una vez tuvieron relaciones y fue el día de su boda pocas horas antes del accidente era su segunda vez se acerco a sus labios y la beso moviéndolos primero lento por varios minutos hasta convertirlo en un beso hambriento lleno de deseo por ella quería tomarla y no pudo contenerse mas nuevamente bajo las manos para subir el vestido y tocar sus piernas que estaban juntas y temblaban puso su mano en medio separándolas y acariciándole la entrepierna.
-Inuyasha te amo… te amo- Suspirando y jadeando por el contacto que sentía en su piel desnuda el se hizo para atrás y ella lo siguió el corazón le dio un salto cuando empezó a subir su vestido levanto las manos y quedo solo en ropa interior que era del mismo color del vestido y encaje realmente provocativa se sonrojo como un tomate al notar la mirada dorada de el recorriéndola y no pudo evitar cubrirse con las manos.
-Eres hermosa…-Retirándole las manos y besándole el cuello se empezó a desabotonar la camisa roja que traía se la quito por completo y dejo ver su bien torneado abdomen sus músculos y una sonrisa se dibujo en el cuando noto que kagome noto el cambio le acaricio el rostro y la fue haciendo para atrás aprisionándola con el cuerpo sintió su corazón estremecer cuando ella empezó acariciarle el pecho, la rodio con sus brazos y busco torpemente desabrochar el brassier y cuando por fin lo consiguió se lo quito lentamente mientras le besaba el cuello y en cuestión de instantes bajo hasta sus pechos, Apretó los labios al sentir su lengua en sus pezones que se pusieron duros al contacto y no pudo evitar gemir y arquear la espalda cuando sus manos le abrieron nuevamente las piernas, jugueteaba con sus pechos subió lentamente hasta arriba y se posesiono de su boca donde se entretuvo besándola mordiéndola cuando abrió los labios un poco mas introdujo su lengua lentamente jugueteando con la de ella y saboreando nuevamente sus dulces labios, apretaba fuertemente la espalda de el, sentía que iba a explotar recordar todas experiencias la hacían estremecer abríos los ojos y gimió cuando sintió la mano de el en su intimidad rozándola no opuso resistencia cuando la despojo de la ultima prenda que le quedaba y siguió acariciándola sentía que ya no podía que una gran explosión venia.
-Te amo kagome… te amare por siempre mi kagome-Jadeando y respirando agitadamente se despojo de su ropa, sintió el estremecimiento de la joven al rozarla con su miembro que ya se encontraba bastante excitado y sin aguantar mas se acomodo para penetrarla lentamente mientras sentía que las manos de ella se aferraban mas a su espalda, sintió un poco de dolor pero fue mas el placer, la respiración se le fue haciendo mas pesada mas cortada y sintió un estremecimiento en todo el cuerpo apretó los dedos de los pies cuando lo sintió muy dentro de ella y como una reacción empezó a mover las caderas a un ritmo lento hasta acelerar sus movimientos junto con los de el, algo exploto dentro de ella liberando todas sus emociones hasta soltar el cuerpo y quedando agotada fue algo mutuo algo hermoso algo inexplicable y así estuvieron toda la noche hasta quedar agotados y abrazados entre vidrios empañados y el bosque como su testigo.
-¡ES UN MALDITO!- aventando todo a su paso rompiendo jarrones tirando platos, se llevo una mano a la cara y comenzó a sollozar y a llorar como lo odiaba por haberla dejado hay sola tirada pero a ella mas la odiaba con todo su corazón, se limpio las lagrimas que había derramado y se sentó en el sillón con las luces apagadas que ni siquiera prendió sus ojos se veían diabólicos desde las sombras era una mujer despechada herida y con deseos de venganza.
-Maldita bestia- Respirando agitado y viendo su reflejo en el vidrio sus ojos azules estaban llenos de rencor ira pero se las pagaría el no se quedaría con kagome nunca, estaba dispuesto a todo y juro por su propia vida que kagome se convertiría en su esposa cueste lo que cueste, se llevo una mano examinando la partidura de su labio y golpeo la orilla de el lavabo.
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-¿Kagome estas bien?-Examinando a la mujer que acababa de abrir la puerta despeinada y con una sonrisa de felicidad en el rostro kouga le había contado lo que había pasado y por la sonrisa era obvio que había estado toda la noche con inuyasha suspiro aliviada al saber que estaba bien y su bestial esposo no le había hecho daño.
-Mejor que nunca-Suspirando por recordar sus caricias y besos que la estremecían se quito las zapatillas y camino hasta su cuarto en estado de distracción total sin prestar atención a sango que le decía que como pudo hacerle eso a kouga que estaba muy preocupad por ella, entro a la habitación y se dejo caer en la cama estaba cansada y se quedo dormida totalmente dormida y con la sonrisa tatuada en la cara, Sango frunció el ceño y no tuvo opción mas que salir derrotada era mas que evidente que habían regresado pero si kagome estaba feliz y bien no importaba con quien.
Abrió la puerta lentamente y la cerro igual volteo haber el lugar hecho un desastre jarrones rotos platos de todo un poco y entonces sintió un escalofrió volteo la vista hacia la sala y hay estaba observándolo fríamente con los ojos hinchados y el gesto tenso –Kikyo- Con un hilo de voz y tragando saliva difícilmente aquello se iba a poner muy mal suspiro y se acerco a ella -Necesitamos hablar- Ella solo lo observaba con esa mirada maquiavélica sin decir nada volvió a tragar saliva y respiro profundamente –Volví con kagome…tu sabes que lo intentamos pero no funciono- Se hizo para atrás cuando ella se paro y le dio la espalda.
-Lárgate tus cosas ya están empacadas- Con los labios abiertos y la mirada perdida dio pasos lentos hasta la habitación tomo la perilla abrió el cuarto y lo azoto que disfrutara por un instante su felicidad con kagome por que después no abría mas que dolor odio y venganza para el, dibujo una sonrisa y dejo a un inuyasha confundido por su reacción
-Kikyo…-Se asombro tanto por su reacción tan fría tan indiferente miro alrededor nuevamente y observo sus maletas era lo mejor irse y dejarla ella era una mujer extraordinaria encontraría a alguien y seria muy feliz se acerco a las maletas las tomo y salio de el departamento sin mirar atrás solo pensaba en la feliz vida que tendría por siempre con kagome su kagome.
El sol estaba en lo mas alto ya eran las 12 de el día empacaba sus cosas sonriendo dejo un rato la maleta y abrió el gran ventanal respiro el aire fresco que por fin pudo saborear se sentía plena llena de vida y pensando en lo feliz que seria dejando todo lo malo en el pasado la calle estaba tapizada de gente que iba y venia en carros, caminando, en la esquina había un café con algunas parejitas y en la otra un parque donde varias personas hacían ejercicio o paseaban a sus perros.
-Ya despertaste-Le sonrió y se acerco a la cama sentándose y observando la maleta se sintió melancólica al saber que su amiga se iría y a la vez feliz por que todos sus anhelos serian realidad estaría con el hombre que amaba tendrían una vida juntos por fin –Me alegra mucho que por fin se hayan reconciliado- Guardando las cosas que quedaban en la maleta y cerrándola.
-Sango… te quiero agradecer todo lo que haz hecho por mi soy la mujer mas feliz del mundo – acercándose a sango y tomándole las manos…-Tu sabes lo que e esperado este momento y ahora no puedo creer tanta dicha-…Sonrió sinceramente, sango se levanto y la abrazo ella correspondió el abrazo y no pudo evitar llorar no se iría del estado ni del país pero estaban acostumbradas a vivir juntas como hermanas y aunque diario la visitaría no seria tan divertido como antes.
-No seas tonta no llores- Se alejo y sonrió su despedida fue interrumpida por un sonido de timbre se limpio las lagrimas y miro a kagome a la que se le ilumino la mirada y concluyo que ese era inuyasha que venia por ella…-Vamos tu maleta ya esta empacada que esperas una nueva vida kagome- Sonrió mucho mas y observo como kagome tomaba su maleta y casi corría con ella por la puerta y bajando las escaleras apresurada.
-¡INUYASHA¡- dejo caer la maleta y lo abrazo después lo lleno de besos en la frente en las mejillas en la nariz y uno leve en los labios el también la abrazo y le sonrió al verla miro hacia atrás y hay estaba sango con la cara tensa y una evidente incomodidad no es que sango lo odiase ni mucho menos que le cayera mal solo le guardaba resentimiento por no haber cuidado de kagome.
-Hola sango…¿y miroku?- La miro de reojo y le pregunto aquello para romper el hielo y la tensión..
-Esta trabajando en su divorcio pero como veo que ya no lo necesitaran le diré que cancele- Sonriendo irónicamente y mirando como inuyasha borro la sonrisa de el rostro con aquel comentario que bien merecido lo tenia por sus errores.
-Sango… tu siempre tan bromista- dio pasos hacia sango y la abrazo fuertemente despidiéndose, sango sonrió y le hizo señas para que se fuese y no se sintiera triste, ella tomo su maleta rosa que inuyasha inmediatamente le quito para cargarla y salieron de la gran casa.
-Oye inuyasha y donde se supone que viviremos- Caminando hasta el carro Y observando como metía la maleta y volteaba con una sonrisa.
-No te preocupes ya no soy el mismo muchachito de antes soy un gran ingeniero y tengo varias propiedades así que por el dinero no te preocupes que jamás te faltara- Acercándose a ella y abrazándola fuertemente la separo y miro su atuendo levanto una ceja inconforme llevaba un pans color verde que le quedaba grande definitivamente le compraría ropa…-Pero primero iremos al centro comercial- la miro a la cara y noto su evidente molestia le sonrió y le dio un beso en los labios la tomo de la mano y la llevo hasta la puerta abriéndosela como todo un caballero.
-kagome apúrate- Con un sonrojo en las mejillas no es que nunca hubiera ido a comprar ropa interior de joven fue muy mujeriego y aunque se caso joven con kagome era diferente ella realmente le gustaba le volvía loco y ver aquellas diminutas prendas le hacia imaginarse cosas y si las imaginaba tal vez terminaría acosándola en un probador.
-No seas desesperado tu me trajiste ahora te esperas- Sonriendo se vengaría por haberle dicho aquel comentario tan poco amable, tan mal se veía pues si quería verla provocativa la vería, seguro en su ausencia tuvo aventuras con miles de mujeres apretó la diminuta prenda de encaje rosado que llevaba en la mano y la dejo caer cuando vio aquel atuendo tan provocativo sexy y que jamás usaría en toda su vida eso era lo que buscaba un camisón rojo transparente acompañado de un brassier de encaje y un diminuto calzón del mismo material se acerco y miro el precio sus ojos se abrieron mucho mas apenas y tenia tela y era execivamente caro pero inuyasha tenia dinero y su venganza lo valía sonrió y lo tomo fue directo a la caja lo pago y no se lo mostraría no hasta la noche…
-Te tardaste demasiado ¿que compraste?-Observando la diminuta bolsa de papel verde que llevaba en las manos que apretaba recelosamente.
-Es una sorpresa ya lo veras-Sonriéndole..
-Espero sea buena y que yo disfrute- mirándola morbosamente sonrió burlonamente jamás entendía sus frases de doble sentido era tan inocente y ya era toda una mujer suspiro tomo las bolsas que estaban en el piso y después le tomo la mano.
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-Quiero hacer una cita con el doctor kouga- Apoyando ambas manos en la barra del modulo y sonriendo.
-Claro el doctor tiene disponible el día de mañana a las 9 de la mañana le interesa- Con la vista en la computadora confirmando la cita volteo haber a aquella mujer y sonrió.
-Si claro que me interesa.
-Muy bien a nombre de quien será la cita- Apoyando los dedos en las teclas.
-A nombre de kikyo taicho- Estaba deseosa por hablar con ese tal kouga y esperaba que el también sintiera aquellos deseos de destruir a inuyasha, la enfermera le entrego una pequeña tarjeta que comprobaba la cita kikyo la tomo entre sus manos y la examino ese seria su boleto para cumplir su meta le sonrió a la enfermera nuevamente y salio de el hospital deseando que las horas pasaran rápido.
-Esta casa es hermosa inuyasha –Mirando asombrada la gran casa de color blanco con una puerta de madera del mismo color y un vidrio decorativo como el de sango un balcón con una mesa de jardín afuera, grandes ventanales decorados con flores un porche gigantesco cubierto de pasto una pequeña entrada para el carro volteo a verlo.
-Esta casa la construí para ti… cada detalle cada objeto que esta adentro es tuyo-Acercándose a ella y abrazándola al menos había hecho algo en esos 8 años le mostró varias veces la casa a kikyo y siempre le dejo claro que ese lugar era especial y que lo respetara que no soñara con que algún día se irían a vivir hay, siempre mantuvo la esperanza de que kagome despertara y esa seria su casa o al menos se la daría como un regalo sin pedir nada a cambio…-Pero vamos ya es noche y quiero mostrarte nuestra alcoba- La tomo de la mano y la noto temblorosa por aquel ultimo comentario se dirigió a la puerta y la abrió lentamente estaba oscuro totalmente oscuro prendió la luz e ilumino aquel hermoso lugar con objetos de cristal totalmente blanco una sala del mismo color cuadros coloridos por todas partes un comedor negro grandísimo algunas plantas entre otras cosas todo tan armonioso tan mágico.
-Todo esto es tan bonito… que no lo creo- Mirando todo el lugar miro las escaleras color negro en forma de caracol y volteo asía el –¿Que hay arriba?.
-Nuestra alcoba- Soltó las bolsas y se acerco a kagome y nuevamente la cargo y subió las escaleras lentamente.
No puso resistencia al contrario le rodio el cuello con sus brazos todo eso parecía sueño y sintió tanto miedo de despertar, las cosas no podían ser tan fáciles pero cuando veía sus ojos dorados todo le parecía posible la introdujo al cuarto que tenia una gran cama con sabanas blancas una lámpara alargada y extraña que le pareció graciosa un burot un gran armario una puerta al lado que conducía al baño y el gran ventanal que te llevaba a la terraza cubierto por cortinas rojas que iluminaban el lugar, la deposito en la cama y nuevamente comenzó a besarla pero antes de perder por completo la razón lo hizo para atrás tiernamente…-Quisiera darme un baño antes- Sonriéndole.
-Esta bien pero no me hagas esperar mucho- Estaba deseoso por tomarla nuevamente en sus brazos suspiro al verla entrar al baño y aprovecho para darse un baño abajo y ponerse algo mas cómodo.
-Kagome llevas mas de 2 horas allá adentro –Se dejo caer en la cama con el cabello mojado y con un pantalón de algodón que era lo único que traía puesto suspiro por que las mujeres tienen que tardarse tanto se sentó en la cama cuando escucho que la puerta se abría y entre abrió los labios cuando labio esa era su kagome la recorrió desde abajo hasta arriba mil veces si, si era llevaba el cabello medio mojado suelto y ese atuendo que había escogido en el centro comercial que dejaba casi nada a la imaginación su pecho se resaltaba execivamente sus piernas largas y bien torneadas su abdomen totalmente plano y su diminuta cintura jamás la había visto así, estaba apoyada en el marco de la puerta sonrojada por las miradas de su esposo y con esa peculiar inocencia que lo volvía aun mas loco se levanto de la cama y se le acerco posando una mano en el marco y mirándola desde arriba ya que era mucho mas bajita que el –La espera valió la pena- Con una sonrisa en el rostro.
-Ni pienses que haremos algo- Quitándose de el marco a duras penas y con el pecho que subía y bajaba por los nervios esa era su tonta venganza la había hecho sentir tan mal tan fea con aquella cara que había hecho y con ese tonto comentario pues si la consideraba fea entonces no lo torturaría con su presencia.
-¡QUE ESTAS LOCA TE ESTUBE ESPERANDO POR 2 HORAS Y AHORA ME DICES QUE NO QUIERES ESTAR CONMIGO¡-La tomo de el brazo y la miro con rencor que planeaba se vestía tan provocativa lo excitaba y después lo dejaba así a no, ya había desperdiciado mucho tiempo y no estaba dispuesto a desperdiciar mas ella le frunció el ceño y arrugo la frente.
-Eso te pasa por decirme fea- Soltándose y apretando los labios se enojo mucho mas cuando el soltó unas carcajadas –¡No te rías¡No es gracioso¡- Le pego en el pecho y lo miro con rencor por burlarse.
-Así que esta es una especie de venganza eh- la miro con seriedad tomándole el brazo nuevamente que estupida venganza solo a ella se le ocurría que ingenua –Tu no eres fea Eres perfecta- jalándola Asia el y agachándose un poco para susurrarle en el oído –No vez que te deseo- Con voz ronca y seductora.
Una extraña corriente eléctrica le recorrió el cuello cuando sintió su aliento caliente en su oído, comenzó a besarle el cuello pero ella lo hizo para atrás difícilmente y respirando agitada no iba a ceder tan rápido.
-Vamos kagome no me hagas esto- Arrugando la frente y viéndola con reproche si tenia que seducirla lo haría y sabia como el conseguía lo que quería, apretó el puño cuando le dio la espalda y empezó a caminar para entrar al baño a no pero no iba a permitirlo la alcanzo ágilmente agarro la perilla y cerro la puerta acorralándola de espaldas –No vas a escapar tu también lo deseas- Le hizo a un lado el cabello y comenzó a besarle el cuello nuevamente aspirando su aroma a manzana hasta llegar a los hombros sentía su respiración que comenzaba hacerse agitada su cuerpo que se relajaba estaba cayendo lo había logrado, la rodio con los brazos tocándole el pecho a lo que ella respondió con un jadeo empezó a desanudar el pequeño moño de la pequeña bata transparente que callo al piso enseguida sin quitar sus manos de sus pechos que se movían de arriba hacia abajo se inclino y le susurro nuevamente en el oído…-Te amo…Me encantas-…La volteo asía el bruscamente pegándola hacia la puerta mucho mas… tenia los ojos cerrados y los labios entreabiertos se acerco y los atrapo besándolos una y otra vez con pasión con deseo jamas saciaría su hambre la necesitaba cada segundo.
-Inuyasha…-Dijo entre beso y beso casi como un suspiro…Sus manos fuertes y varoniles bajaron hasta su cadera y abrió los ojos cuando sintió que le acariciaba los glúteos, sentía que se le iba a salir el corazón cuando comenzó a bajarle la pequeña prenda de encaje que cayo al piso la respiración se le entrecortaba cada vez mas, se mordió los labios para no gemir cuando sintió el contacto de su mano nuevamente en su intimidad movió un poco las palmas de las manos que estaban atrapadas por el pecho musculoso de inuyasha.
-No te resistas- Le dijo con los ojos cerrados y la respiración acelerada subió su mano hasta la cintura y la pego hacia el para que sintiera su excitación se impresiono cuando sintió la mano temblorosa de kagome desanudando su pantalón de algodón que callo al suelo al instante bajo la mano hasta su pierna y la subió un poco, ella soltó otro gemido al sentir el contacto de su miembro con su intimidad ya no pudo mas la tomo de la cintura y la llevo hasta la cama el quedo abajo y ella arriba la penetro cuidadosamente no tanto como la noche anterior a lo que ella reacciono con un gritito ahogado subió las manos hasta su espalda y desabrocho el brassier se apoyo con ambos brazos y se sentó haciendo que ella doblara las piernas, empezó a jugar nuevamente con sus pechos como un bebe hambriento estuvieron mucho tiempo así no supieron cuanto hasta terminar agotados y cansados abrazados entre las sabanas.
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Caminaba a paso rápido por el pasillo con la vista fija en la puerta blanca que tenia enfrente sonrió cuando sintió la perilla helada entre sus dedos y la abrió cuidadosamente hay estaba sentando con una carpeta entre las manos, sus ojos azules la vieron extrañado y con la ceja levantada se levanto y le hizo señas para que se recostara en la camilla.
-Usted debe ser kouga cierto- Sin prestar atención a la orden del susodicho y sentándose en la silla frente a su escritorio…-Iré al grano doctor necesito su ayuda- acomodándose el cabello y esperando que el doctor que tenia cara de confusión tomara asiento delante de ella.
-¿La conozco?- Sentándose en su silla azul y mirando a aquella mujer de ojos fríos sin entender su extraña actitud.
-Soy la es…Bueno ex esposa de inuyasha y usted según se es el pretendiente de K-a-g-o-m-e…-Llevo ambas manos al escritorio café…-Usted y yo tenemos algo en común separar a kagome e inuyasha-…
CONTINUARA…..
