Ya fuera del castillo, cada pequeño momento era una aventura nueva y un popurrí de emociones, pero viajar con una poni que permanece despierta durante la noche y duerme durante las tardes no es nada fácil. Por las mañanas viajábamos hacia donde nos llevara el viento, conociendo nuevos lugares y criaturas que nunca habíamos visto en la vida real; por las tardes Luna dormía, yo cuidaba de ella vigilando los alrededores; por las noches era mi turno de dormir, Luna cuidaba el territorio mientras hacia lo que mejor sabía hacer, tratar de comunicarse con la luna.

Así transcurrían nuestros días, claro que si algo pasaba permanecíamos despiertas hasta más tarde, hubieron días en los que no dormimos en lo absoluto.

Durante nuestro viaje conocimos a diferentes criaturas. Ponis, dragones, vacas y bueyes, variedad de animales parlantes y no parlantes, e incluso criaturas que hoy en día ya no existen. Pero ninguna de esas criaturas se compara a la que conocimos cerca del año de comenzada nuestra aventura.

Luna y yo estábamos en un claro, buscando qué comer. Cuando escuché algo moviéndose entre los árboles del rededor.

- (Celestia) ¡Hermana! ¿Escuchaste eso?

- (Luna) ¿Qué cosa?

- (Celestia) Hay algo moviéndose entre los árboles.

- (Luna) Ha de ser una ardilla, siempre es una ardilla

- (Celestia) No, sonaba como algo más grande. – Entonces se movió de nuevo y logré verle una garra – Parece ser un ave.

- (Luna) Te dije que no te asustaras. Ahora sigamos, tengo muchísima hambre.

- (Celestia) Tal vez sepa dónde hay comida. Ven, preguntémosle.

Entonces nos acercamos despacio, tratando de no asustar al ave.

- (Celestia) Hola, pequeñín. Me llamo Celestia y ella es mi hermana Luna. No te aremos daño, solo queremos saber si sabes dónde podemos encontrar comida.

El ave se movía muy despacio, no quería ser visto. Cuando terminé de hablar se detuvo y dejo caer una manzana.

- (Luna) ¿Es para nosotras? ¿Sabes dónde hay más? – Entonces el ave saltó del árbol hacia otro y siguió haciendo un camino. – Creo que quiere que le sigamos. ¡Corre!

- (Celestia) Vallamos con cuidado hermana.

- (Luna) ¿Por qué? Solo quiere llevarnos al manzano de dónde sacó esa manzana.

- (Celestia) Tal vez, pero esta ave es un poco extraña.

Seguimos a esta extraña criatura hasta un manzano rebosante de deliciosas, jugosas y brillantes manzanas. Nosotras comimos, pero él se quedó escondido entre los árboles.

- (Celestia) Muchas gracias por traernos hasta aquí, te traje una manzana.

Como no se acercaba decidí dejarle la manzana en el suelo para que la recogiera mientras no veía, para ese momento tenía claro lo tímido que era. Pero mi curiosidad era más grande que nunca. No podía verle el cuerpo entre las hojas, pero en su silueta noté que no era un ave, además pude verle la cola, una cola de serpiente.

- (Celestia) ¡Ah! ¡Corre Luna, es una serpiente!

- (Luna) ¿Una serpiente? Las serpientes no tienen garras.

- (Celestia) Entonces es peor, ¡Un dragón! – Para ese momento yo ya estaba por arriba de los árboles y Luna se me unió rápidamente.

- (Criatura) ¡Esperen, por favor! – Salió volando detrás de nosotras.

Cuando le vimos el cuerpo completo quedamos muy asombradas, ninguno de nuestros libros mencionaba a una criatura como la que teníamos en frente, ningún ser vivo se le parecía. Era como si hubieran sobrado piezas de muchos animales distintos y los hubieran puesto juntos en un solo cuerpo. Un ala de pegaso y una de murciélago, una garra de halcón y una de león, una pata de dragón y una de carnero, una cola de serpiente y una pareja de cuernos completamente distintos entre ellos, y la lista sigue.

- (Criatura) Esperen, por favor. No quise asustarlas, por favor, no me dejen.

- (Celestia) ¿Qué eres tú?

- (Criatura) Los ponis me llaman draconequs. Me llamo Discord, supongo que eso soy.

Luna y yo decidimos no huir, no parecía ser una criatura malvada. Además, yo en lo personal sentía mucha curiosidad sobre este draconequs del que jamás había escuchado en mi vida.

- (Celestia) Así que, ¿Discord, verdad? ¿Por qué te ocultabas de nosotras?

- (Discord) No quería que huyeran, todos los ponis que he conocido huyen a penas me ven.

- (Celestia) Pues, encantada de conocerte Discord. Yo soy Celestia y ella es mi hermana menor Luna.

- (Luna) Encantada.

- (Discord) Hola.

- (Celestia) Discord Draconequs, jamás había visto algo como tú en toda mi vida.

- (Discord) Eso es porque no existe nada como yo. Durante toda mi vida jamás he visto otro draconequs.

- (Celestia) ¿Cuántos años tienes? – Mi interés en él era enorme, quería saber todo acerca de Discord, era algo que jamás había visto y, hasta donde sabía, jamás volvería a ver.

- (Discord) No lo sé, unos ochenta o cien años.

- (Luna) ¿No lo sabes? ¿Por qué?

- (Discord) Cincuenta años atrás desperté un día como cualquier otro, excepto por que no tenía idea de quién era ni qué había hecho durante toda mi vida hasta entonces, solo sabía mi nombre y el nombre del lugar donde estaba.

Todo sobre Discord era fascinante. Me costó mucho, pero logré convencer a Luna para que nos quedáramos unos días con él. Discord nos contó todo lo que ha hecho en los cincuenta años que podía recordar, también me enseñó algo de la magia que podía hacer. Sin darme cuenta, esos días se convirtieron en semanas.

Cada segundo con Discord era diversión absoluta. Mi interés hacia él era insaciable.

Pero mi más grande interés eran esas seis gemas que yacían en su cuerpo. Tenía una en cada hombro, otras dos en sus costados, como si fueran su cutie mark, una en la base de la cola y otra en medio de los cuernos. Roja, amarilla, verde, morada, rosada y celeste, todas con la misma forma de seis lados y sujetadas con un marco dorado.

Pude verlas brillar en más de una ocasión, y en cada ocasión Discord parecía sufrir un dolor que trataba de omitir.

- (Celestia) Discord, ¿Esas gemas en tu cuerpo, qué son?

- (Discord) ¿Estas cosas? Son parte de mí. Hasta donde sé debí nacer con ellas.

- (Celestia) Pero te hacen daño. Lo he visto, cuando haces algún hechizo se encienden y si tratas de hacer algo nuevo te lastiman, y te duele.

- (Discord) … Sí, es cierto… Pero tal vez sea la fuente de mi magia y por eso duele cuando intento algo nuevo, tal vez ese es mi límite.

- (Celestia) ¡No, Discord! No está bien que algo que es parte de ti te provoque dolor. Déjame revisar, puede que encuentre la verdad tras esas gemas.

- (Discord) No hará falta, ya estoy acostumbrado a ellas y el dolor que provocan, ya casi no ocurre.

- (Celestia) Por favor Discord, solo déjame revisar y te dejaré. – Se quedó callado un momento pero finalmente respondió.

- (Discord) Está bien, si es lo que realmente quieres, creo que puedo dejarte echar un vistazo.

Ahora que Discod me había dejado revisar, intenté conectarme con las gemas de la misma manera que Last Hope intentó conectarse con una puerta una vez.

- (Last Hope) ¡Hola, chicas! No adivinan el hechizo que Brony acaba de inventar. Es un hechizo para conectarse con objetos y así poder ver todo lo que ha ocurrido a su alrededor, también puedes percibir los sentimientos de los ponis que lo han tocado. Miren, se los mostraré con esa puerta. – Entonces, realizó el hechizo y vio todo el pasado de la puerta. No sé qué vio ni qué sintió pero para cuando termino estaba llorando, lloraba sin parar. Tanto que no pudo seguir con la grabación. – Eh… lo siento hermanas, pero será mejor que lo dejemos hasta aquí… ¡Hermanos! – Dijo mientras corría y se terminaba el video.

Debo admitir que nunca he podido hacer el hechizo correctamente, jamás he podido sentir ni ver algo cuando me conecto con los objetos. Pero este hechizo es muy importante ya que sin él no solo no habría obtenido mi cutie mark, sino que tampoco habría día ni noche. Antes de poder mover al sol o a la luna es necesario conectarse a ellas, Luna puede hacer este hechizo a la perfección.

- (Celestia) ¡Lo tengo! – Tal vez no podía sentir ni ver el pasado de las gemas, pero si pude notar que no eran parte de Discord. – Discord, alguien te puso esas gemas, no son parte de ti. Ni siquiera están en ti, flotan conectadas entre ellas por magia.

- (Discord) ¿De verdad, Celestia? ¿Y crees que puedas quitármelas? – La noticia era claramente la mejor que había tenido desde mucho tiempo, de seguro más del que podía recordar.

- (Celestia) No yo sola, esta magia es muy poderosa, pero con Luna estoy segura que podré quitártelas.

Ya cerrado el acto, me dirigí donde Luna lo más rápido posible, ella estaba durmiendo, pero yo no tenía tiempo que perder.

- (Celestia) Hermana despierta, necesito tu ayuda.

- (Luna) ¿Qué es ahora? Sabes que detesto que me despiertes justo a la mitad de mi sueño.

- (Celestia) Necesito que me ayudes a quitarle las gemas a Discord.

- (Luna) ¿Quieres que te ayude a robar?

- (Celestia) ¡No! Esas gemas lo tienen atrapado, necesito que me ayudes a liberarlo y él está completamente de acuerdo.

- (Luna) No. No te ayudaré a ganar puntos con tu novio.

- (Celestia) ¡Luna! Discord no es mi novio. A demás, él es un draconequs y yo un alicornio, sería muy raro.

- (Luna) Aun así no. Discord está perfectamente así como está. No hace falta que intervengamos. – Luna estaba muy decida, por un momento creí no ser capaz de convencerla.

- (Celestia) Por favor Luna, está sufriendo. – No lograba hacerla cambiar de opinión, pero de repente, lanzó un suspiro y dijo.

- (Luna) De acuerdo. Te ayudaré.

- (Celestia ¡Sí!

- (Luna) Pero te recuerdo que nuestros padres nos dijeron que teníamos que cuidar de los ponis, no de cada criatura que te pone una cara de cachorro herido en frente, ese es el trabajo de los ponis.

- (Celestia) Será solo esta vez lo prometo.

Tenía mi magia y la de Luna, el hechizo de conexión y a Discord totalmente listo.

Comenzamos con el hechizo de conexión en las gemas y de esta forma buscamos cómo soltar a Discord de esas gemas. Conectarnos con el mismo objeto nos permitió a Luna y a mí comunicarnos telepáticamente, aprovechamos esto para buscar más rápido.

- (Luna) Hermana. No logro conectarme por completo con las gemas.

- (Celestia) ¿De qué hablas? Eres la mejor en este hechizo.

- (Luna) Es magia muy antigua y aún más poderosa que la nuestra. Ni siquiera puedo ver el pasado de Discord y las gemas. Parece estar bloqueado. Pero siento maldad, mucha maldad.

- (Celestia) Quien halla encerrado a Discord en estas gemas debe ser una criatura muy poderosa y malvada.

- (Luna) ¡Encontré el sello!

- (Celestia) ¡Ahora!

Al liberar a Discord de las gemas, se produjo una gran explosión y un arcoíris despegó justo donde estaba Discord. El arcoíris comenzó a girar y finalmente se dispersó por todo el cielo. Donde Discord debía estar solo quedó la huella de la explosión y las gemas habían desaparecido también.

Buscamos a Discord por todas partes por una semana entera, pero se había desvanecido por completo. Finalmente Luna logró convencerme de que pararamos y siguiéramos. Él debía estar bien, tenía que estarlo. Dejamos de buscar y seguimos con nuestro viaje, esperando lo mejor para nosotras y para Discord.