Y los números siguen subiendo, no sólo me refiero a los reviews y a la cantidad de visitas de este fic, sino también a los likes que mis páginas de Facebook están recibiendo, (los links están en mi perfil, por si están interesados).
Se suponía que ayer 19 de mayo debí publicar este capítulo, pero no pude porque ya comenzaron mis exámenes y tenía que estudiar.
Sin más que decir, he aquí el cuarto capítulo.
4
El Peor Día de mi Vida
Los episodios de ayer fueron estupendos, poco a poco avanzamos hasta el final de la segunda temporada y eso me entristece un poco, además del hecho de que no se ha confirmado una tercera.
En fin, hay algo que olvidé mencionar. Hoy, 19 de mayo, ¡es mi cumpleaños! El único día del año en el cual soy verdaderamente feliz (aún si mi cumpleaños cae en miércoles).
Me desperté quince minutos antes de las seis, cuando quise ponerme mis pantuflas, sentí algo asqueroso bajo mi pie izquierdo.
—¡Ewww! ¡Sombra! —regañé a mi perrita, la cual había dormido en mi cuarto y me había dejado un "regalito" en mi pantufla. Desgraciadamente, no era el tipo de regalo que me hubiera gustado recibir en mi cumpleaños. Fue un verdadero ashco.
Tomé mi pantufla, fui al baño, donde la dejé y me limpié el pie con un pedazo de papel. Entré a la ducha y me di un baño, enjuagué más que nada mi pie izquierdo. Me vestí, me peiné y bajé a la cocina.
—¡Felicidades, cariño! —exclamó mi mamá dándome un beso en la frente.
—Gracias, mamá —dije acomodándome el fleco.
—Buenos días, cumpleañera —me felicitó mi papá bajando las escaleras—. Este es el único día del año en el que te despiertas antes.
Solté una risita.
—Bueno, Josy, desayuna para que puedas ir a la escuela —dijo mi mamá.
Seguramente planearon algo para mí, pero no lo van a decir hasta que regrese de la escuela, ¿qué podrá ser?
Matt y Sunny me dejaron una nota en mi pupitre cuando llegué. La nota decía que tenía que ir al gimnasio de inmediato. Creo que ya sé qué harán.
Entré al gimnasio llena de emoción y cuando se encendieron las luces… ¡vaya sorpresa la que me esperaba! Sunny llevaba en sus manos un gran pastel de chocolate, decorado con símbolos como el del Nomicon hechos de merengue rojo y la imagen del centro era el Ninja con un globo de diálogo sobre él diciendo: "¡Feliz Cumpleaños Josy!". Era verdaderamente hermoso.
En el gimnasio también estaba la mayor parte de los estudiantes de la secundaria y mis profesores. Todo el lugar estaba decorado con globos negros y rojos.
—¡Felicidades Josy! —exclamaron todos.
—A la cuenta de tres —dijo Sunny—: una, dos… ¡tres!
Todos comenzaron a cantarme una canción de cumpleaños:
Feliz cumpleaños, feliz cumpleaños
Te queremos.
Feliz cumpleaños y que todos
Tus sueños se hagan realidad.
Cuando soplas las velas,
Una luz permanece encendida
Es la luz de amor en tus ojos
Dondequiera que tú vas.
Una lagrimita resbaló por mi mejilla.
—¡Vamos, Josy, pide un deseo! —animó Sunny.
Cerré los ojos, pensé en mi deseo, lo que más anhelo en este mundo: que el Ninja de Norrisville sea real. Entonces, soplé las velas.
Todos aplaudieron.
—¡Bomba de humo! —exclamó alguien detrás de nosotros.
Todos nos volvimos y no podía creer lo que veía: frente a nosotros, estaba un chico vistiendo un traje negro con una bufanda y una banda en su cintura de color rojo y su rostro estaba cubierto por una máscara. No podía ser… ¡era el Ninja de Norrisville! ¡Ese deseo de cumpleaños se volvió realidad!
—¿Quién de todos ustedes es Josy? —preguntó.
Levanté mi mano en cuanto pronunció mi nombre. El Ninja dio unas volteretas hacia mí, ¡era asombroso! Pero entonces, Candice metió su pie en su camino, ocasionando que el Ninja cayera sobre Sunny y ésta dejara caer el pastel sobre mí.
—¡Ja! ¡Miren a este "Ninja"! —se burló Candice señalando al Ninja, quien no era más que Matt usando un disfraz.
Todos los estudiantes se rieron mientras los profesores sólo miraban.
—¿Enserio fuiste tan tonta como para creer que el Ninja era real, JK? —preguntó Candice mientras ella y sus amigas reían a carcajadas— Que te quede BIEN claro: el Ninja NO existe, tú sólo eres una rarita obsesionada con el personaje de una serie estúpida para niños y, la verdad, me das lástima.
Esa fue la gota que derramó el vaso. Sin ver a nadie a los ojos, salí corriendo del gimnasio con lágrimas resbalándome por las mejillas. Pude alcanzar a oír cómo continuaban riéndose y a Matt y Sunny salir corriendo detrás de mí. Entré al baño y me encerré a llorar en uno de los cubículos. Si viviera en el mundo de Randy Cunningham, ya estaría trokeada y habría destruido la escuela. Candice tenía razón, ¿cómo pude ser tan shoob como para creer que el Ninja podía existir? ¿Cómo pude creer que con sólo pedírselo a unas simples velas mi deseo en verdad se cumpliría?
—¡Josy! ¿Estás bien? —preguntó Sunny fuera del baño.
—Lo sentimos, Josy —se disculpó Matt—. Creímos que esto sería un buen regalo, pero creo que nos equivocamos.
—No fue culpa suya, chicos —dije limpiándome la nariz—. Ustedes me organizaron una buena sorpresa, enserio les agradezco.
Sunny entró al baño y yo salí del cubículo. Tenía la cara húmeda por tanto llorar y mi ropa seguía manchada de pastel.
—¿Ya estás mejor? —preguntó Sunny colocando su mano en mi hombro.
—Sí —respondí secándome las lágrimas.
Ambas nos abrazamos y salimos de ahí.
—Jocelyn Kent —me llamó el director, quien estaba repartiendo boletas de calificaciones.
—¡¿Reprobé matemáticas y química?! —exclamé atónita. Pude escuchar como Candice y sus amigas comenzaron a reír.
—No entregaste varias tareas y te fue muy mal en los exámenes —respondió el director—. No sólo reprobaste esas dos materias, sino que además bajaste mucho tu promedio en las demás materias.
Era verdad. Matemáticas y Química las reprobé, tuve 8 en Ética, Español, Inglés y Economía doméstica, 7 en Historia, Informática y en Educación Física, 6 en Artes y el único 10 lo obtuve en Ciencias. Mis padres me castigarían aunque sea mi cumpleaños. Estaba frita.
Fui a sentarme a mi pupitre mientras Candice y sus amigas se burlaban. Candice era engreída porque su padre era el director de la Secundaria Harrisville.
Al regresar a casa, mis padres me dijeron que iríamos a almorzar a Mic's Comida y Juegos. Me cambié de ropa, me lavé la cara y fui con mis padres y mis hermanos.
Después de almorzar, llegaron unos meseros que me dieron un cheesecake de fresa (mi favorito) acompañado con helado de varios sabores, crema batida, jarabe de chocolate y unas velas de colores con forma de resortes. Fue divertido el haber convivido con mi familia sin que se distrajeran con otras cosas.
Regresamos a casa como a las 9 de la noche. A pesar de lo que me ocurrió en la escuela, me divertí saliendo a almorzar con mi familia. Todo iba bien hasta que…
—Josy, ¿qué es esto? —preguntó mi mamá cuando se me cayó mi boleta de calificaciones del bolsillo de mi suéter.
—Ehhhh…
—¿Reprobaste matemáticas y química?
—¿Qué? —Mi papá tomó la boleta y la leyó. Pronto su cara de alegrías se convirtió en una de decepción y enojo— ¿Qué es esto, Josy? ¿Cómo es posible que hayas reprobado dos materias?
—Yo…
—Y no sólo eso, sino que también bajaste en las demás materias —me recriminó—. ¿Qué te está pasando?
—Ustedes saben que no entiendo matemáticas y química.
—Esa no es excusa, debiste acercarte a preguntarle tus dudas a los profesores. ¿Y qué hay con las demás materias?
—Bueno, creo que me descuidé un poquito.
—Creo que ya sé lo que está pasando.
—¿Qué?
—Todo esto es por tu programita ese que ves todo el tiempo, ¿no es así?
—¡No! Esto no tiene nada que ver con…
—¡Se acabó! ¡Ya no verás más ese programa hasta que mejores tus calificaciones! —rugió mi papá— Y para asegurarme de ello estarás castigada sin televisión, sin tableta y sin laptop, ¿entendiste?
—¡NO! ¡No puedes hacer eso! ¡No puedes despojarme de esa serie! ¡Es parte de mí!
—No me importa. Ahora, ¡vete a tu cuarto!
Subí corriendo las escaleras al tiempo que comencé a llorar. Entré a mi cuarto, cerré la puerta de un golpe y me eché a llorar en mi cama como nunca antes lo había hecho. ¡No era justo! Primero, mi perrita me ensucia mi pantufla, luego, me cae pastel encima y todos se burlan de mí, después, la boleta de calificaciones y ahora mi papá me quita lo que más amo en este mundo… ¡y todo el día de mi cumpleaños! No cabe duda que este fue el peor día de mi vida, y eso que nos es miércoles.
Con el rostro bañado en lágrimas, miré a la ventana que está junto a mi cama y vi algo verde cruzar el cielo, probablemente era una estrella fugaz.
—¿Por qué nadie me entiende? —dije entre llanto— ¿Por qué no pueden entender mis gustos? Desearía… desearía que todo fuera como en el mundo de Randy Cunningham Ninja Total, que todos los personajes fueran reales, que las clases sean suspendidas por ataques de robots, que las personas vulnerables se conviertan en monstruos, que hubiesen increíbles productos de alta tecnología que no existen en este mundo, pero sobretodo, que el Ninja sea real.
Fue lo último que dije antes de quedarme profundamente dormida después de haber pasado por tanto este día.
(PDV General)
Cuando Josy dejó de mirar hacia la ventana, la estrella fugaz cambió de ser verde a un color rojo muy brillante. De ésta se desprendió una pequeña llama de fuego que cayó en dirección a la ventana de la habitación de Josy. Después de varios minutos cayendo, la llama entró por la ventana y se desvaneció al impactar contra el televisor de Josy, el cual se encendió dejando ver el título de la serie Randy Cunningham Ninja Total en su pantalla. Entonces, la pantalla se volvió negra, comenzó a temblar y de ésta salió un gran resplandor rojo con forma de onda que se dispersó por todo Harrisville. Mientras tanto, Josy dormía plácidamente, sin imaginarse la gran sorpresa que le esperaría mañana…
Sé lo que están pensando: "Publicaste este fic en la sub-categoría de Randy Cunningham, entonces… ¿dónde ninjas está Randy Cunningham?". No se desesperen, que nuestro querido Ninja aparecerá el próximo capítulo.
Sobre la canción que los amigos de Josy le cantaron por su cumpleaños es una traducción que hice de la versión original que mi maestro de inglés cantó en una de sus clases. Aquí está la versión original:
Happy Birthday, Happy Birthday
We love you.
Happy Birthday and may all
Your dreams come true.
When you blow out the candles,
One light stays aglow
It's the love light in your eyes
Wherever you go.
¡Nos vemos en el próximo capítulo!
