-ACLARACIONES:

-Sakura y Sasuke- Inner

S&S- Cambio de escena

"Sakura"- Sarcasmo o para dar énfasis a una palabra o frase


CAP. 4 MEMORIAS

-No sé de que hablas Kakashi, ya te dije dónde está Sakura y qué está haciendo- Le reprochó la mujer -¿Qué más quieres?- Cuestionó

-La verdad- Fue lo único que dijo el ninja peliplateado

Tsunade iba a soltar otra mentira pero Kakashi como si le leyera el pensamiento comentó -Por favor Tsunade-sama no me mienta más, ¿No cree que merezco saber que es lo que en verdad pasa? Después de todo fui su sensei, la considero como mi hija y debo saber si algo grande acontece en su vida. No sólo usted debe tener ese privilegio-

A la quinta esas palabras le cayeron como agua fría en pleno invierno. Era verdad, después de todo no sólo ella se preocupaba por la seguridad de la joven, ella veía a Sakura como su hija pero olvido que Kakashi también la veía así, se le olvido que Kakashi merecía saber que su hija se iría.

Soltó un suspiro de derrota mientas miraba al ninja frente a ella, hizo un ademán para que tomara asiento, el aludido así lo hizo y se quedó callado hasta que la mujer decidió hablar.

-Lo que te diga en ese momento es confidencial ¿entendido? Sólo Sakura, Shizune, yo y ahora tú tenemos conocimiento de esto y así se debe de mantener- Advirtió la ojimiel

El shinobi asintió mudamente aceptando la condición y ligera amenaza de la sannin.

-Bien, como les dije en la reunión, Kenji es un ninja especial puesto que puede regenerar su cuerpo. No podemos hacerle daño con ningún jutsu tradicional, la única forma de evitar que utilice su habilidad es literalmente quemar y hacer explotar cada célula de su cuerpo. Lamentablemente sólo un jutsu puede hacer eso- Comentó la rubia

-¿Están seguros que ninguna técnica le afecta? ¿Por qué no lo cansamos y agotamos su chakra para que deje de regenerarse?- Comentó el copy-nin, un escalofrio recorrió su espalda, ese acto era su instinto diciéndole que lo que vendría a continuación no le gustaría.

-No funciona así Kakashi, no sabemos cómo pero aparentemente no tiene un límite de chakra. Se rumora que tiene la habilidad de tomar energía de lo que lo rodea. Por otra parte, claro que estoy segura, 2 equipos ANBU caídos y uno grave en el hospital puede confirmártelo. ¿¡Por qué demonios crees que digo que sólo un jutsu puede vencerlo?-

Sí, definitivamente malo pensó Kakashi, su instinto nunca le fallaba y sin embargo pensó que algo le faltaba a ésta ecuación -¿Y qué tiene que ver Sakura en todo esto?- Habló bruscamente, Tsunade bajo la mirada avergonzada, no quería observar la expresión del shinobi

-Ese es el problema, sólo ella tiene el conocimiento de esa técnica y la habilidad para hacerlo-

-¿En qué consiste exactamente el jutsu?- Preguntó entrecerrando un poco sus ojos, un movimiento involuntario cuando tenía sospechas y estaba nervioso. La mujer no le contestó

-¿Tsunade-sama?- La llamó lentamente para animarla a continuar

-Se necesita un control de chakra perfecto, nada menor que perfecto y ambos sabemos que Sakura lo ha tenido desde niña, por otra parte Sakura es la única además de mi que sabe ese jutsu- Explicó la rubia -Lo siento Kakashi, es mi culpa…no debí enseñárselo- Terminó con arrepentimiento marcada en su voz y su rostro

-¿Qué tipo de jutsu es?- Cuestionó con voz apagada, se temía lo peor

-Un kinjutsu. Sakura tiene que realizarlo, pero…- Se detuvo al sentir esa presión en el pecho, realmente no quería comunicarle la fatal noticia al peliplata

-Pero… ¿Pero qué Hokage-sama?- Indago el oyente

-Pero ella no regresará de la misión, es un jutsu suicida Kakashi- Soltó la sannin de golpe. El copy-nin dejó de respirar y abrió mucho sus ojos, tenía la esperanza de haber escuchado mal pero la mirada y los puños cerrados de la mujer sentada frente a él le confirmó que todo era real, no supo que decir. Cerró sus ojos, mala idea, pensó cuando memorias de su pequeña pelirrosa llegaron a su mente. Cuando se presento ante él, cuando se sintió tan orgulloso al ver como escalaba ese árbol con tanta facilidad, cuando la vio tan angustiada después de que sus 2 compañeros peleaban con tanta furia, cuando estuvo tan destrozada al saber que Sasuke se había marchado, cuando la vio después del entrenamiento de Tsunade y se dio cuenta de que había florecido. Vio a su pequeña pelirrosa con esa sonrisa tan inmensa de cariño, sus ojos llenos de ternura, su chakra cálido, como si estuviese repleto de…amor.

Eso es lo que hacía a Sakura tan especial, ella era la única que podía amar a toda persona que se le cruzara en su camino. ¡No era justo que algo tan valioso muriera! ¡No era justo que la luz y alegría de Konoha dejara de existir! Él no lo permitiría.

-No- Dijo más para él que para la mujer que en ese momento abrió los ojos al máximo sus ojos

-Perdóneme Hokage-sama pero no lo voy a permitir-

Tsunade escuchó ese tono de voz, aquel que decía que no quería replicas, sonrió, era lo menos que esperaba de aquel shinobi. Lo miró tiernamente y se dispuso a hablar

-Kakashi, sé como te sientes pero no podemos hacer nada. Esto fue ordenado por el consejo-

-No me importa quién lo haya ordenado o aprobado, no lo voy a permitir ¡Ella no se lo merece!- Estaba encolerizado, quería ir a buscar a esos 2 viejos del consejo y enseñarles todo su repertorio de jutsus

La ojimiel suspiro, claro que no se lo merecía, pero al final de cuentas era lo único que podía salvar a Konoha. Kakashi la miró como nunca lo había hecho, con furia.

-Usted lo permitió ¿verdad?- Dijo arrastrando cada palabra

La sannin le mantuvo la mirada y decidió decirle la verdad -No tuve opción, lamentablemente Sakura es la única que puede hacer esto. Sin ella Konoha y todos nosotros pereceríamos, sin Sakura no hay futuro. Compréndelo por favor, analízalo como ninja, no como padre-

El peliplata relajo su postura y su mirada, Tsunade estaba en lo cierto pero aún así no quería aceptarlo. Estaba dispuesto a morir peleando una guerra condenada al fracaso a sobrevivir sabiendo que su ex alumna se había sacrificado.

-No lo permitiré, así tenga que hacer el jutsu yo mismo o tenga que sacar a Sakura a la fuerza de la villa y la consideren traidora-

La furia de la sannin llegó a límites insospechados cuando el copy-nin mencionó lo último, explotó -Maldita sea Hatake, no seas inconsciente ¿Crees que a mí no me duele? ¿Crees que no estoy desecha por dentro? ¿Qué no crees que estoy haciendo todo lo posible por evitar esto? Claro que sí, pero no podemos ser tan egoístas, no podemos sacrificar cientos de vidas sólo por que no queramos que Sakura cumpla su deber, por que sí Kakashi, queramos o no es su deber. Es una kunoichi de la aldea oculta de la hoja y juró dar su vida si era necesario por protegerla, pues bien, lamentablemente sí la necesitamos. Además ¿Crees que Sakura aceptaría irse de la aldea? ¿Crees que te perdonaría si no la dejas realizar su misión y todos mueren? Por supuesto que no Kakashi. Lo único que puedes hacer es aceptarlo, no tienes otra opción-

El hombre se quedó muy quieto, tratando de digerir todas las palabras de la rubia. Maldijo interiormente a todos los dioses pues se dio cuenta de que cada palabra era cierta. Sakura era una ninja, su deber era proteger a la aldea y si de algo estaba seguro es de que ella lo odiaría si no la dejaba cumplir su misión. Su ex alumna se había vuelto una persona orgullosa y no hay nada peor para el orgullo que verse superado o subestimado.

Kakashi se levantó y se dirigió a la puerta cabizbajo, sólo se detuvo para decirle a la rubia tras él -No es justo-. Tsunade cerró sus ojos con pesadez más no contestó.

Sin otra cosa con deseos de salir de su boca abandonó la habitación y posteriormente la torre. Respiró profundamente y comenzó a caminar lentamente, como un lobo solitario sin esperanza de encontrar a su manada.

S&S S&S S&S S&S S&S S&S

Sakura pasó su mirada por su habitación limpia y sonrió, se sentó en el taburete frente a su tocador y observó un alhajero de madera adornado con flores de cerezo que su madre le regaló cuando salió de la academia, amaba ese objeto y la verdad es que no quería que se quedara abandonado

-¿Porqué no se lo das a Tsunade, ella es como nuestra madre y lo cuidará. Además recuerda que cuando lo vio le encantó- Sugirió su inner

Sakura sonrió, era verdad, cuando su maestra lo vio se enamoró de ese alhajero que además también era una cajita musical.

*****FLASHBACK*****

Sakura estaba en su cama enferma ¿Cómo una ninja médico puede estar enferma? Fácil, Konoha fue "atacada" por una epidemia de gripe, muchas personas de la aldea se enfermaron y acudieron a su consulta. Irremediablemente ella también enfermó al verse rodeada de tantos virus y como en ese tiempo estaba tan ocupada olvido por completo vacunarse hasta que fue muy tarde pues el maldito virus ya había pedido hospedaje en su cuerpo.

Ese día se sentía terriblemente mal y había avisado al hospital que no podría ir, lamentablemente estaba sola ya que todo su equipo fue mandado a una misión y ella se tuvo que quedar para controlar la epidemia. El punto es que estaba sola en casa y con una gripa del demonio. Durmió durante todo el día tratando de recuperar las energías que la enfermedad le quitaba.

Ya era de noche cuando su estómago comenzó a pedir alimento pero la verdad es que se sentía tan mal que no quería ni levantarse, de pronto la puerta principal comenzó a hacer ruido, alguien estaba afuera llamando.

La ojijade dio un suspiro de resignación, sabía que quien fuera no se iría hasta que abriera, era como su maldición.

Lentamente se levanto y se dirigió a la puerta, al abrirla se encontró con unos ojos miel que le miraban con reproche. Sakura tembló

-Tsunade-sama- Dijo la chica con cautela -¿Qué ha…-

-Quería ver como la imprudente de mi alumna se encontraba- La calló la rubia -¿Cómo es posible que seas tan inconsciente Sakura, sabes que el virus es fuete y tú no te cuidaste- La regaño

La joven bajó la cabeza apenada y con sólo un murmullo dijo un -Lo siento Tsunade-sama. Tiene razón soy una tonta-

La de coletas suavizó su mirada y le preguntó con voz cariñosa -¿Cómo te sientes?- La aludida levantó la cabeza y se dio cuenta en los mieles de su maestra que había dejado su molestia y ahora sólo expresaban preocupación. Le sonrió y con voz suave comentó -Bien Tsunade-sama, sólo es una pequeña gripe. Mañana estaré como nueva- Afirmó

En ese momento se escuchó un ruido proveniente del estómago de la kunoichi haciéndola sonrojar furiosamente -No haz comido nada- Afirmó la mayor

La ojijade negó levemente con la cabeza, definitivamente su maestra la mataría

-Ve a la cama Sakura- Dijo con la voz autoritaria de siempre -¡Ahora!- Gritó cuando se dio cuenta de que su alumna seguía inmóvil y con un ademán de que intentaría contradecirla

El inner de la chunin grito de miedo corriendo de un lado a otro -¡Vámonos shannaro, soy muy joven y hermosa para morir! ¡Vámonos! ¿Qué esperas, una invitación?- . La pelirrosa trago saliva duramente y se fue al lugar indicado

La sannin al ver que su alumna cumplió la orden sonrió y se encaminó a la cocina para prepararle algo de comer. Le preparó una sopa y al terminar le llevó el plato a la habitación, vio orgullosamente como su alumna predilecta la mantenía impecable.

Contempló como la pelirrrosa se mantenía sentada en su cama, utilizando de apoyo su cabecera, casi se carcajea cuando vio la expresión de sorpresa e incredulidad al percatarse de la bandeja que contenía la comida

-Basta de mirarme así, aunque no lo creas sí se cocina a pesar de llevar años sin hacerlo- Comentó divertida

Sakura se sonrojó y bajo la mirada apenada musitando -Perdóneme, no fue mi intención-

-Basta Sakura, no tienes que disculparte por todo. Mejor come para que te recuperes pronto- La pelirrosa sonrió y dio un alegre gracias cuando la rubia dejo la bandeja sobre sus piernas.

La exuberante mujer pasó su mirar por todo el lugar, se detuvo cuando un objeto le llamó la atención. Se acercó al tocador donde se encontraba éste y lo miró detenidamente, pasó sus dedos por la fina madera y se encantó al sentir el relieve de las flores

-Me la regalo mi madre cuando salí de la academia- Le comentó la chica con voz delicada

-Es muy hermosa- Contestó la rubia

Sakura se levantó de su cama y se encaminó hasta el objeto, lo levantó para girar la llave que se encontraba a un lado y al soltarla comenzó una hermosa melodía de piano y violín. La chica la colocó en su lugar y ambas se quedaron absortas escuchándola mientras hechos de su vida llegaban a su mente. Sakura recordaba el cálido abrazo de su madre al entregarle aquel regalo y la felicidad que sintió al verlo por primera vez, la mayor se perdió en las notas de la canción la cual se parecía mucho a la que una vez escuchó cuando junto a Dan se quedó dormida.

-Sabe, este objeto hace que vuelva a sentir a mi madre cerca. Me recuerda a ella: delicada, frágil, valiosa-

La sannin bajó triste la cabeza y apenas en un susurro comento -Lo siento Sakura, no pude salvarla. Por mi culpa ahora estas sola-

Se sobresaltó al sentir un cálido abrazo, Sakura la abrazaba. -No tiene porque culparse, sé que hizo todo lo posible. Además no estoy sola, la tengo a usted, a Kakashi y a todos mis amigos-

La pelirrosa la abrazó con mayor fuerza y la de coletas la estrechó contra sí para darle entender que siempre podría refugiarse en ella.

-Bueno jovencita, ve y come. Recuerda que necesitas energías-

Sakura se separo lentamente, la miro a los ojos y se encaminó a su cama a devorar el alimento. Tsunade miró por ultima vez el precioso objeto y fue a sentarse a un lado de su alumna mientras platicaban animadamente sobre como estaba el hospital y el berrinche que hizo Yamanaka al saber que todos los pacientes de la pelirrosa tenían que ser atendidos por ella.

*****END OF FLASHBACK*****

Sí, definitivamente se lo daría a su maestra, sabía que lo cuidaría y lo apreciaría. Soltó un suspiro cansado y se observó en el espejo, definitivamente esos 2 días de tanta tristeza le habían pasado factura pues estaba ojerosa, con la piel reseca, los labios agrietados y juraba más delgada.

Se levantó y se dirigió al baño donde se dio una ducha larga. Disfrutó del agua caliente y el aroma a cerezos que el jabón impregnaba en su piel. Salió del baño cubriendo su menudo cuerpo con una toalla rosa y observó ausente su cama, no quería volver a dormir así que se colocó un pantalón ajustado, una blusa y sus inseparables botas, todo del mismo color. Se observó y sonrió, a pesar de que casi nunca se vestía de negro definitivamente el color no le iba mal, contrarrestaba totalmente con su piel clara, su cabello pastel y sus ojos jade que parecían más profundos. Cepilló su cabello y se colocó su banda, paso por la cocina, tomó una manzana y se dispuso a salir de su casa, necesitaba despejarse

Iba saltando por los techos de las casas, sentía el viento frio en su cara y lejos de molestarle le agradaba, por primera vez en tantas horas se sentía en paz. Vio la torre y decidió ir, tenía la manía de que cuando se encontraba muy estresada iba al techo de ésta y se sentaba por largas horas admirando las estrellas, la aldea y también las nubes, costumbre que adquirió cuando estuvo con Shikamaru.

Nadie sabía sobre su lugar secreto como solía llamarle ella, pues a pesar de que era un lugar conocido, ella ocultaba su chakra y se colocaba entre 2 muros que evitaban la vieran, más ella tenía una perfecta vista de todo a su alrededor.

Cuando llegó se sentó y observó detenidamente la aldea, las luces prendidas de algunas casas, las pocas personas transitando pues a pesar de que no era muy noche la mayoría de los habitantes se encontraban ya refugiados en el calor de su hogar. Sonrió al pensar que muchos de ellos estarían cenando juntos, platicando animadamente de cómo les había ido en el día. Imagino a padres arropando a sus pequeños hijos y contándoles un cuento para dormir.

Se le encogió el corazón al contemplar como un aldeano llego a su casa y sus hijos se abalanzaron a saludarlo con abrazos, besos y caras sonrientes, y de pie en la puerta su hermosa esposa con un delantal puesto sonriéndole cálidamente y observándolo con unos ojos castaños llenos de infinito amor. Sonrió con tristeza, ella jamás podría tener eso, no podría ser madre ni esposa. No escucharía "mamá" en los labios de un pequeño y tampoco un "te amo". Su vida terminaría pero no la de los demás, ella lucharía, cumpliría su misión y evitaría que esas palabras que no le dirán sean seguras en la vida de otros.

Comenzó a comer la manzana roja que tenía en sus manos sin quitar ni un solo segundo los ojos del maravilloso panorama.

Vio caminar a Kakashi lentamente, con la cabeza gacha y las manos en los bolsillos, parecía muy desanimado. Se levantó para ir con él y preguntar que pasaba pero se dio cuenta a donde se dirigía, sonrió con ternura. Después de unos minutos el peliplata llegó a su destino, tocó la puerta y unos segundos después era abrazado por una morena.

Sakura los observó, sonrió y musito para sí misma -Lo dejamos en excelentes manos-

-Ella lo ayudara, no te preocupes. Kakashi-sensei es una persona fuerte y estoy segura que será feliz- Dijo su inner

La ojijade sólo asintió y se dirigió a su casa tomando el camino más largo.

S&S S&S S&S S&S S&S S&S

Kakashi salió de la oficina de la quinta con un semblante fatal, su mente no paraba de recordarle que su pequeña moriría y él no podía hacer nada. Se odio por que ¿De qué demonios le servían tantos años de entrenamiento, tantas batallas, tantas técnicas y heridas sufridas si cuando realmente se necesitaba era inútil?

Caminó por la aldea sin rumbo fijo, solo movía los pies. Después de media hora vagando inútilmente levantó la cabeza y se sorprendió al reconocer donde se encontraba. Era la calle que conducía a la casa de su novia, sonrió pues su inconsciente le decía que necesitaba de ella, especialmente en esos momentos.

Caminó y se colocó frente a la puerta de madera, toco levemente y segundos después le abrió la puerta su hermosa novia vestida con un pijama con dibujos de inyecciones y banditas y a pesar de que se veía sumamente tierna no pudo decir nada y sólo le sonrió débilmente bajo su máscara.

La pelinegra lo observó y al ver sus ojos contempló toda la tristeza contenida -Te haz enterado- Le afirmó en un susurro. El shinobi confirmo con un leve movimiento de cabeza y en ese momento sintió unos cálidos brazos envolviéndolo, él se dejo llevar por la sensación y cerró los ojos.

Después de unos minutos sintió unos labios que se posaron sobre los suyos aún con la máscara puesta y una delicada y suave mano tomando la suya y arrastrándolo dentro de aquella casa.

S&S S&S S&S S&S S&S S&S

Sasuke vio pasar una mata de cabello rosa no muy lejos de él y se preguntó qué demonios pasaba, todo estaba tan extraño. No era normal ver a Sakura a la mitad de la noche sola, vestida de negro y con un semblante tan triste.

Se sentía tan impotente por aún no saber exactamente que pasaba con la chica pues esa excusa que les dio la Hokage sólo se la creyó el estúpido de su amigo.

Él sabía que algo pasaba y eso le molestaba aunque no tanto como el saber ¿Por qué le importaba a él lo que le pasara a la molestia?

Tenía muchas preguntas que demandaban respuestas y si algo sabían todos es que un Uchiha jamás se queda con dudas.


¡ALTO!

Antes de que me maten sus shurikens déjenme decirles que hoy es mi cumpleaños y no pueden matar a alguien en ese día ¿verdad?

Perdón por haberme tardado tanto en actualizar pero la verdad es de que estuve muy ocupada, tuve cumpleaños, vacaciones, organización de mi fiesta, en fin… demasiadas cosas en la cabeza.

Espero poder actualizar en 15 días, no prometo nada pero el intento se hará.

Ahhh y por cierto, sé que no puedo obligarlas a dejarme un review pero la verdad es que me puse medio triste por su poca respuesta del capítulo anterior. Muchas gracias a las que han seguido está historia y la han puesto en favoritas, no saben la alegría que me dan.

Espero hayan disfrutado la lectura y nos leeremos pronto.

XOXO SAKURAFROZENPRINCESS