DESPUÉS DE LA RESACA.
Capítulo 4 - El encuentro
Los ojos de Gensai y Yahiko se iban moviendo de un lado hacía el otro, observaban como las miradas de los culpables de una noche loca se desafiaban con rudeza y viendo que ninguno tomaba la iniciativa al gran momento, el pequeño alzó la mano y con ello, levantó su dedo indice, llamando la atención de los mayores...
-¿Y bien?...-soltó..-¿hablaréis u os mataréis?...-les dijo con humor...-aunque antes me quiero enterar de toda la historia, más que nada por que luego habrá que explicar a nuestros amigos por que habéis muerto...
-Que oscuro eres...-murmuro Gensai.
-¡Es cierto!..-estrelló los puños el pequeño...-¡no nos pueden mantener en vilo, no es justo!..-sus ojos se llenaron de lágrimas...-¡además me muero de curiosidad por saber todo!.
-¿Quieres saciar tu curiosidad?..-preguntó Sanosuke al ver la afirmación del pequeño...-¡enano monstruoso!.
Yahiko le observó con fiereza ante ese insulto y carraspeando con fuerza, el luchador se levantó. Se dirigió a la ventana y observando el exterior, comenzó a mover sus labios, donde transportó a todos a la noche anterior...concretamente a ese encuentro fatídico.
" Sanosuke iba moviéndose de un lado hacía otro por el camino y con sus dados en la mano los iba lanzando al aire para cogerlos al vuelo, esta noche sería especial y estaba convencido que ganaría una suma generosa, ya estaba cansado de perder siempre y con ello irse completamente a la ruina, aunque...ya era más pobre que una rata.
Lo cogió al vuelo y curvó sus labios, esta vez iba a restregarle por las narices a esa maldita mujer que se burlaba de su mala suerte, aquella misma bruja que se mofaba de estar siempre en blanca y le criticaba por ir pidiendo dinero a los demás o dejar unas grandes deudas en la Taberna de Tae. Dobló la esquina de la consulta y se detuvo de golpe al ver a ese demonio parado en la puerta principal, vio su rostro encogido por la pena y se abrazaba a sí misma con dolor.
Eso le detuvo completamente el corazón y las malas intenciones de meterse con ella, esa apariencia tan frágil le causó una gran conmoción que siguió contemplándola en silencio, esperando el momento idóneo para decirle algo. Se guardó los dados en el bolsillo y dejó su mano en el interior, sin dejar de observarla con atención.
Vio como el dr. Gensai se acercaba a ella, pero está lo rechazaba, mientras seguía quedándose impasible y taciturna en sus propios pensamientos. En cuanto el anciano se fue con el rostro apenado, ella se giró hacía su dirección para quedarse helada ante lo que estaba viendo..
-Sanosuke...-habló con temor"
-¿Me vistes?..-soltó Megumi sonrojada.
-Si..-le respondió con determinación...-me quedé sorprendido por verte así.
-Había tenido...-se mordió los labios para agachar la cabeza y seguir pensando en ese problema.
Sanosuke tenía la mirada más fija en ella, deseaba saber que le había carcomido en esos momentos y aunque le había contado algo en la velada, no recordaba si después de emborracharse había hablado más de la cuenta. Mientras esto pasaba Gensai y Yahiko se observaban algo incómodos y movían sus manos delante de su rostro para obtener aire, el ambiente estaba cargado de alguna sustancia extraña. Y de pronto un ruido extraño arrolló el estómago del luchador.
Megumi levantó su mirada y los demás de la sala la dirigieron hacía él, para ver como les daba la espalda y se ponía colorado..
-¿Qué ha sido eso?..-preguntó Gensai.
-¡Un terremoto!..-exclamó Yahiko con terror.
-Es el estómago de Sanosuke..-habló la doctora para ver la perplejidad en sus rostros...-aunque parezca mentira.
-¡Dios!..-soltó Yahiko.
El Dr. Gensai se levantó de la silla y apoyó su mano en el hombre de Sanosuke, para verlo más colorado que antes. Suspiró con humor y se acercó a la puerta...
-Te prepararé el desayuno...-dijo calmadamente...-antes de que tengamos que taparnos los oidos con ese ruido.
-¡No!..-dijo la mujer.
Megumi se levantó y plantándose enfrente del Dr. asumió la propuesta y salió de la sala para ir a traerle el desayuno. Yahiko se acercó a Sanosuke y estirando de la sábana, consiguió que le prestará atención...
-Será mejor que vayas, más que nada por si envenena tu desayuno...-alzó un dedo...-recuerda que es ella y siempre está con sus extraños brebajes..
Sanosuke asintió y salió corriendo, algo de olor extraño llegó a la nariz del pequeño y llevándose la mano hasta ahí, la arrugó con desgana, seguía oliendo extraño.
Pero un flash abordó al pequeño y masajeándose las manos con una sonrisa malévola, comenzó a ir a hurtadillas hacía la cocina, seguro que si estaba ahí se enteraría de más cosas. Y ante esta acción el Dr. Gensai meneó la cabeza y se fue hacía la habitación de las pequeñas.
Cuando Sanosuke asomó su rostro vio como Megumi observaba el tazón con té humeante y parecía ida en sus propios pensamientos. Iba a entrar hacía el interior cuando los labios de la mujer se movieron hacía él...
"Megumi estaba atendiendo a un paciente que se había echo un corte en la frente, mientras le curaba escuchaba como el hombre le proponía una cena en agradecimiento a su atención, a lo que ella respondía con una sonrisa.
-Acepte mi invitación doctora, le garantizo que no se arrepentirá...-dijo con amabilidad..
-Gracias pero no puedo aceptarla...-soltó...-estoy haciendo mi trabajo.
El hombre agarró la mano de Megumi con dulzura y mirándole detenidamente a los ojos, consiguió que el rubor de la mujer saliera a flote...
-Debe aceptar mi propuesta doctora ya que una mujer como usted no se encuentra todos los días...-sonrió...-no entiendo como sigue soltera.
-Son asuntos míos..-dijo al zafarse del agarre...-y no es algo que le interese.
El hombre asintió y dejó de hablar durante un buen rato. Cuando acabó de curarle, él se detuvo en la salida de la consulta para verla fijamente, sonrió con pena y...
-Déjeme decirle doctora que está perdiendo el tiempo...-vio el asombro de la mujer...-le garantizo que al ritmo que va, jamás se casará ni formará una familia, por que las mujeres demasiado mayores dejan de interesar a los hombres..-veía como Megumi se mordía los labios...-si sigue rechazando las ofertas, llegará un día en que será demasiado vieja para ser feliz junto a alguien y créeme será un final muy triste...-le saludo con la cabeza y se fue, dejando a la doctora con la rabia brotar de sus ojos.
No había pasado ni dos minutos cuando Megumi iba corriendo por los pasillos de la consulta con algunas lágrimas en sus ojos, los pacientes le iban esquivando con temor de ser arrollados por ella, abrió de golpe la puerta de la consulta y deteniéndose en la entrada, se abrazó a sí misma para cerrar los ojos y emitir un gemido de dolor y rabia, ya sabía todo eso, pero le fastidiaba mucho que se lo recordarsen constantemente.
Comenzó a masajearse a sí misma para entrar el calor y mentir a su consciencia para que creyerá que era una caricia de alguna persona ajena. Como echaba de menos el contacto de un hombre sobre su cuerpo, deseaba sentirse querida y amada pero...abrió sus ojos al recordar a Kenshin, él solo pensaba en Kaoru y en nadie más, mientras que ella iba envejeciendo y se iba haciendo más mayor a medida que pasaba el tiempo.
Escuchó como los pasos cortos y pausados de Gensai iban hacía ella y suspiró con impotencia...
-¿Qué te ocurre Megumi?...-le preguntó con dulzura...-se le ve muy triste.
Megumi arrugó su nariz y evitó que algunas lágrimas más brotarán de sus ojos..
-Nada Gensai...-habló tan calmadamente como pudo.
Gensai asintió a su respuesta aunque no estaba nada convencido de ella, le palpó el hombro con cariño y volvió al interior de la consulta para atender a más pacientes, mientras tanto Megumi seguía fuera, aspiró con fuerza y se giró para irse de la consulta y pensar en todos sus problemas personales, pero en cuanto levantó su vista le vio a él, mirandole con curiosidad, viendo en sus ojos la preocupación por ella.
-Megumi...-soltó Sanosuke con un tono apenado"
Continuará
Holas..
Hemos visto el encuentro de ellos ante la consulta, ¿Quién tomará la iniciativa?.
Gracias por los reviews a Okashira Janet, maritza, gabyhyatt. Nos vemos y muchos saludos.
