Titulo: Hormonas
Sinopsis: Era la peor película de romance que Gajeel había visto y sumándole la enana a su lado, deprimida, embarazada, que comía al helado sin consideración solo significaba que su noche no podía ser peor... ¿Oh sí?.
Clasificación: T, solo por palabras altisonantes
Nota de autora: Otro sin sentido. BTW, lo disfrute escribiendo LOL, llego la inspiración a punto de dormir... (maldita), y eso.*Les lanza confeti y pavos(?)* Gracias por los reviews saben quienes son, también por sus alertas y favoritos. Abrazos llenos de miel *Soy una empalagosa lo se*
Aclaración: No, Fairy Tail no me perteneces, nada.
Hormonas
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―Te amo.
―Y yo a ti.
El cartel de "The end" en la tele pasaba lentamente, en letras grandes y gordas de color blanco.
―Esta es la peor cosa que he vista en mi vida, y créeme he visto muchas.
El comentario era de Gajeel, sentado en el sofá de su sala, ahí donde acaba de ver la peor, por mucho, película romántica de su existencia. Claro que no fue por iniciativa propia, no.
Había sido obligado por esa enana, su panza de embarazada de cuatro meses y sus ojos de conejito abandonado.
Y a su lado ella comía entre lagrimones un bote entero de helado sabor pistache con nueces, lo atacaba sin consideración, era como si el pobre tuviera la culpa de que Juan Ortíz no se quedara con la gemela buena. Levy al momento de escucharlo dio un trago profundo y apuntó de forma acusadora a su acompañante con la cuchara de metal.
―¡No sabes nada de romance Gajeel! ¡Ella lo amaba más y, y- ―No termino pues empezó a llorar de nuevo y se metió otro cucharon del helado verde pastel.
El Redfox miraba con un tic a la chica, ¿tanto cambiaba el embarazo a las mujeres?, se llevo una mano al mentón fastidiado, era imposible lidiar con ella y su reciente gusto por todo lo que tenía que ver con romance empalagoso y barato.
"Malditas hormonas"
―Además, ¿¡Qué es esa mierda de que se caen en forma sugerente uno encima del otro!?, ¡Eso no pasa en la vida real!, ¿¡Te acuerdas cuando me caí encima tuyo?! ¡Fue un desastre! ―exclamó indignado por una de las tantas escenas en esa pseudo película.
―¡Si me acuerdo! ¡Y ahora que lo pienso, dejaste escapar una oportunidad única! ¡Hubiera sido tan romántico! ―Levy metió de forma casi psicópata la cuchara al bote de cartón y comió de nuevo.
―¡De que hablas mujer!, ¡Media ciudad nos veía con vergüenza!, además si no mal recuerdas te tuve que llevar corriendo con esa curandera loca porque tenías la cabeza partida ―dijo soltando un bufido al final.
―Oye... por lo menos era bajo la lluvia. ―El chico solo se llevó una mano a la frente, si había sido bajo la lluvia, cosa que solo hizo que se resbalara sin fin de veces y que terminara con una maldita gripe los siguientes días.
Gajeel se hundió más en el sofá antes de dar otra critica de al parecer cineasta experimentado.
―Y luego, ¿qué es eso que fueron separadas al nacer? ¡Ah y claro una rica y otra pobre! ¡Es tan, tan... ¿Chicle?... no, era...
―Cliché ―Terminó Levy por él. Gajeel ladeó la cabeza.
―Si, eso chicle, cliché, lo que sea... el punto aquí es que una mierda de película y punto, además si yo fuera él me hubiera quedado con las dos, mira que esta-
No pudo terminar pues una cuchara le pegó justo en el ojo, se lo tapó con una mano y clavó su buen ojo en la pequeña que temblaba de la ira.
―¡Así que quieres tener dos mujeres! ¡Pues yo no seré una dejame decirte! ―Levy tenía la cara color grana y con lagrimas en las comisuras de los ojos le reclamaba a Gajeel como buena esposa celosa.
―¡Oye tranquila! ¡Solo era un comentario de esa estúpida película! ¡No quiero otra mujer! ¡Solo te quiero a ti! ―Ella se sonrojo, él igual y giró su cabeza algo molesto, sin querer había terminado diciendo algo más o menos romántico, cosa que le encantó a Levy.
―¿De, de verdad? ―Subió sus pies al sofá y se puso junto al de cabello azabache que maldecía su suerte, la película, y a la mujer con mirada vidriosa a su costado.
―Ya-ya te dije, solo a ti ―Apenas terminó de decir el hilo de voz y Levy ya estaba encima de él, la miró nervioso, tenía esa mirada.
Tragó profundo, expectante, esperaba no equivocarse y hacer algo que lo terminara con todo y maletas en medio de la calle, pidiendo al cielo que por lo menos le dejara conocer a su primogénito.
―Entonces, ¿Me quieres ahora? ¿Eh Gajeel? ―La voz con un deje de ronroneo no le dejaba duda, vaya, quien diría que no dormirse a mitad de la película valdría la pena.
Gajeel le sonrío con picardía.
"Benditas hormonas"
Gajeel tuvo suerte LOL.
BTW.
¿Review?
Vamos que me inspiran mil.
