*Lucy PDV*
Entre decidida a hablar con el consejo, y más o menos después de 1 hora, yo salía con una gran aura depresiva a mi alrededor y al levantar la vista, veo las miradas preocupación que tenían en sus caras.
-No lo lograste Lucy-san. ¿No es cierto?- pregunto Meredy con su tono triste.
-Si lo logre…- les dije sin cambiar la expresión de mi cara.
-Bueno, estabas contra el consejo, no tenías… espera… ¿¡DIJESTE QUE SI!?- contesto Jellal confundido y yo solo asentí. – ¿Y por qué la cara larga?-
-…Porque como supuestamente lo hice tan bien en resolver el asunto… ahora soy parte del consejo…- respondí deprimiéndome aún más pero cuando termine de decirlo los mire devuelta y parecían estatuas.
Me senté en el suelo frente a ellos, ya que estaban tardando un rato en volver a la normalidad, imagínense, llegamos a mediodía, salí una hora después y ya estaba atardeciendo… igual, yo estaba esperando a alguien, y espero que vuelva sin ningún moretón ni nada, si no haría sufrir a quien sea que se haya atrevido a ponerle un dedo encima aunque fuese un mago santo.
Espere un rato más y la Luna ya salía, mientras ignoraba las preguntas que me hacían, ya que hace no mucho volvieron de su shock y empezaron a mandarme millones de preguntas, por suerte aprendí magia de sonido y me puse un hechizo que evitaba que escuche cualquier ruido hasta deshacerlo, es muy útil.
Yo miraba como me hablaban como locos y yo no les respondía, bueno, no escuchaba nada así que… pero era muy gracioso verlos, ya que al no responderles se alteraban aún más, pero active mi oído cuando vi que un grupo de guardias acercarse pero como me seguían haciendo un montón de preguntas, con un movimiento los deje mudo, ósea sin voz literalmente, pero eso no basto, ya que seguían molestando haciendo movimientos con sus manos que me daban ganas de noquearlos de un solo golpe. Pero los del consejo se pusieron uno al lado del otro en frente mío y en medio se encontraba Zeref.
-Muy bien, ya todo está completo, se pueden ir.- se despidieron con una mini reverencia y retiraron dejando a un sonriente Zeref a mi lado.
Le iba a hablar al pelinegro pero Jellal se me puso delante, me agarro del hombre con una mano y con la otra señalo su boca y empecé a leer sus labios.
—Qui-ta-me…el…¿mute?- le hice caso y les devolví la voz a todos.
-Ahora, ¿¡PORQUE NOS QUITASTE LA VOZ Y QUE HACE ZEREF A TU LADO!?- me pregunto gritándome mientras se ponía entre nosotros y en posición de lucha al igual que Wendy y Meredy mientras Charle se posicionaba detrás mío para sacar sus alas y sacarme de ahí.
-¿Qué hacen chicos?- les pregunte un poco confundida.
-Me puedo retirar Lucy-sama- me pregunto Zeref y todo me miraron ¿asombrados? yo asentí y con un brillo negro y dorado desapareció.
-¿¡SAMA!?- me volvieron a preguntar tan amablemente que sentía que mis oídos iban a sangrar de lo aturdidos que estaban.
-Sí, ¿Qué no les de mis nuevos espíritus?- les respondí y me dijeron "no" sincronizados y un poco enfadados.
-¿Podrías explicar? ¿Desde el principio?- suspire y empecé a relatar todo lo relacionado con mi espíritu de la muerte.
*RELATO DE LUCY*
Estaba en una de mis misiones clase S en la que me querían a mí. Trata de deshacerme de un monstruo que se oculta en el bosque que mata a los ciudadanos, y la recompensa es bastante alta además de que también me van a dar una llave celestial. Llegue a la ciudad y parecía desierta, a lo lejos podía distinguir una figura que se acercaba y camine en su dirección. Al estar lo suficientemente cerca pude reconocerlo, era el alcalde, me dirigió a su casa y explico la misión, que estaba desesperado porque cada vez tenían menos población y todos se ocultaban en sus hogares. Con una sonrisa me despedí y empecé a irme hacia el bosque.
Cuando entre, había un camino de vegetación muerta y empecé a seguirla suponiendo que me llevaría al demonio. Sin notarlo, había llegado al corazón del bosque y era hermoso; un montón de flores entre el césped parecidas pero diferentes entre si, una cascada que formaba un lago marcado por roca y todo el lugar rodeado por arbustos. También había un hombre sentado en esas rocas dándome la espalda, pero por alguna razón lo reconocía de algún lugar, me acerque y al estar a unos centímetros de él, me asome por su lado izquierdo y para mirarle la cara, tenía sus ojos cerrados pero lo reconocí.
-Zeref…-dije en un susurro casi inaudible pero supe que me escucho al ver que dio un saltito y giro su cabeza a mi dirección. Luego le sonreí, no sé porque, pero no parecía alguien malo, él se sonrojo levemente y con ayuda de sus manos se movió arrastrándose rápidamente en reversa alejándose de mi pero sin darse cuenta, había llegado al extremo de la roca pero siguió y cayo de espalda y no pude evitar reírme mientras el peli negro me miraba avergonzado de su reciente acción. Me acerque a él y me puse en cuclillas para estar a su altura y dedicarle una sonrisa mientras le extendía la mano para ayudarlo, pero él solo me miro confundido.
-¿Te ayudo?- le pregunte mientras veía como se levantaba solo.
-No, gracias, solo te voy a lastimar…- me contesto y me sorprendí, primero porque me agradeció y segundo por decir que me lastimaría.
-¿A qué te refieres?- me miro y suspiro.
-¿No te acuerdas de mi magia?- ahí recordé, él es el mago oscuro más poderoso.
-Oh… ¿eres tú el que va al pueblo y…tú ya sabes?- le pregunte un poco incomoda.
-Emm… sí, aunque no quería…- me dijo y no puede evitar sacar una sonrisa -¿Por qué sonríes?-
-Dijiste que no querías…- le respondí con otra sonrisa más grande y me hizo pensar que tenía algo en común con alguien, o parecido -… ¿Por qué no querías?-
-Vivir mucho tiempo y no tener amigo alguno por tus poderes, y si lo llegas a tener, que muera por tu culpa… ¿Cómo te sentirías?- Oh… se me ocurrió algo…
-Espera un minuto…- saque la llave de virgo y la llame –Ábrete, puerta de la doncella ¡Virgo!- apareció una luz dorada de la cual salió la peli rosa.
-¿Hora de mi castigo, Hime-sama?- fue lo primero que pregunto, no si necesito algo o más coherente, me dan ganas de matarla pero no puedo hacer tal cosa, es una gran amiga.
-¿No te cansas de preguntarme eso? Bueno, ahora no importa, ¿Puedo hablar con el Rey Espiritual?- fui directo al punto para no salirme del tema.
-Voy a ver qué puedo hacer…- me dijo casi en un susurro y se fue.
-Zeref…- lo llame y me miro -…como te sentirías si consigo una forma de que no estés solo o en este mundo…- le pregunte y me miro sorprendido.
-Estaría agradecido…- me respondió suave, con cariño y una sonrisa.
Justo antes de poder iniciar una conversación apareció Virgo con ropa en manos –Hime, por favor, póngase esto y venga conmigo…- me paso ropa y me la puse pero obviamente en donde no me vean.
Termine y nos fuimos al mundo celestial. Al llegar, el bigotes estaba frente a nosotros con cara seria, me parece que sabe sobre qué tema le voy a hablar…
-¿Quieres que hablemos en privado?- le pregunte y me respondió asintiendo la cabeza como un sí.
Cuando ya estábamos a solas, empezamos a hablar pero no sacaba esa cara seria que me incomodaba.
-Si Zeref está de acuerdo, ¿podrías convertirlo en un espíritu celestial?... El mío y si quieres pon las condiciones que quieras, es tu elección…- le dije decidida y él me miro con sorpresa.
-¿Por qué quieres que haga tal cosa, vieja amiga?- me pregunto algo inseguro, por lo menos lo estaba pensando.
- él sufre en nuestro mundo, no tiene amigos por su magia, puede matar a cualquiera cerca suyo aunque no quiera y es más o menos inmortal…- le dije sin cambiar mi tono ni un poco.
-¿Y cómo sabes que puedo cumplir tu pedido?- me pregunto un poco intrigado.
-Por favor, un hombre se convirtió en dragón, ¿Por qué no un mago en espíritu celestial? Además, no pierdo nada pidiéndotelo…- le conteste en un tono medio de burla haciendo que el suelte una carcajada.
-¿Y qué condiciones pondrías?- me pregunto ya con una sonrisa.
-Emm…no sé pero me gustaría que le ayudaran a controlar su poder…- le conteste –tu eres el rey, elige tu…-
—Muy bien vieja amiga, voy a poner una condición, solo alguien de corazón puro puede utilizar la llave del guardián de la muerte…— cuando termino de decir eso, empecé a preguntarme: "¿podre llegar a llamarlo?"
—¿Corazón puro?— pregunte en un susurro pero supongo que me escucho porque pude ver como formaba una sonrisa debajo de su muy raro bigote.
—Sí, un corazón tan puro como el tuyo…— me dijo y mis ojos estaban tan abiertos como platos a mas no poder.
—… ¿Cómo el mío?...— le pregunte esta vez de manera clara y el miro hacia arriba, al hermoso cielo estrellado que tienen.
—Tan puro como el de tu madre, o más…— me termino de decir y bajo devuelta su mirada hacia mí —pero tú tendrás que hacer la llave junto a él—
—¿Cómo?— con una seña me dijo que lo siga y volvimos con Zeref.
—Hola, mm ¿Qué se supone que tengo que hacer aquí, Lucy?— me había olvidado que lo deje solo y sin alguna explicación.
—Perdón, pero ¿recuerdas que te había dicho mientras esperábamos a Virgo?- el asintió con la cabeza y seguí —bueno, tengo una forma, pero solo si la aceptas…—
—¿Pero cómo?— le iba a contestar pero antes de que pudiera hacerlo, el Rey me interrumpió (aunque no había empezado a hablar…)
—Si mi vieja amiga logra crear una llave celestial con tu ayuda, podrías ser un espíritu celestial— le dijo y pude ver como Zeref sacaba una sonrisa de la cual nunca pensarías que es un mago oscuro.
—¿Enserio?— nosotros asentimos y aunque por fuera no se notaba, estaba saltando de alegría en su interior.
—¿Empezamos?— pregunte y nos fuimos por un camino, que raramente iba a una herrería ¿enserio? ¿Para que la necesitan? —¿Para que la utilizan?—
—Para crear y reparar llaves como también armas…como tu látigo ¿quieres crear alguna?— me dijo bigotes y a mí me brillaron los ojos cuando me lo pregunto y asentí con la cabeza emocionada ¡GENIAL!
—¡Vamos a hacerte una llave!— estaba tan emocionada que me lo lleve arrastrándolo hacia adentro a Zeref con el brazo y el Rey junto a otros espíritus nos enseñaban como crear una llave paso a paso.
Estuvimos por una hora y ¡me moría de calor! ¡Es como estar en un sauna! Y eso que luego me voy a hacer un arma para mí, ¡quiero llorar! Pero ya tenía el diseño en mi cabeza y todos mis espíritus contando a Zeref, dijeron que me iban a ayudar.
Cuando terminamos la llave empezamos a trabajar en lo que sea que se llame lo que pensé. No duramos mucho, ¡había quedado genial! Ni idea lo que era, pero a simple vista parecía una lanza, pero como mi látigo, contenía magia y podía disparar un láser tan potente que ¡hasta atravesó una barra de titanio fundiéndola! Pero no solo eso, sino que en el otro extremo se esconde una espada que se puede conectar con ese extremo creando una lanza de dos puntas (no sé si me entendieron y sino, imaginen algo parecido o lo que entiendan). Además, gracias a un hechizo que me enseñaron, lo puedo convertir en un anillo y llevarlo a todas partes.
Como aun tenía tiempo, Loke se ofreció a mostrarnos a Zeref y a mí el mundo espiritual, tienen de todo, hasta tiendas de ropa, ahora ya sé de donde Virgo me traía ropa.
Se hizo de noche (ni idea como lo sabe, no pregunten) y tuve que volver y me llevaron al hermoso lugar en el cual conocí a Zeref y tome rumbo a la mansión.
Llegue y recibí mi recompensa pero no me había dado cuenta de que habían pasado 3 meses hasta que el alcalde me dijo que estaba sorprendido porque en vez de durar 9 meses tarde 3, como odio el tiempo en el mundo celestial.
*FIN DEL FLASHBACK*
—Ah, con que fue en la misión en la que estuviste fuera 3 meses…— comento Charle sentada junto a Wendy.
—¿Qué tal si volvemos? Ya se hizo de noche…— dijo Meredy y era buena idea. Nos levantamos y empezamos a caminar pero al dar unos pasos todo se volvió negro y lo último que escuche fue: '¡LUCY!'.
N/A: ¿Qué opinan? Sobre Zeref…no sé ustedes, pero a mí me gusta y NO QUIERO QUE SEA EL MALO ¡JAMAS! ¿Ustedes que piensan sobre él? Hasta en mi otra historia, es el padre de Lucy….así que, bueno, espero que lo hayan disfrutado y lamento la tardanza.
Se despide SakuraKairi816.
