Mis disculpas por los errores y el retraso. Como siempre no poseo nada. Una pequeña advertencia de violencia física en este capítulo pero no exagerado. Gracias por leer.


Siete: Errores y Compromisos

Delphine y Cosima se conocieron un poco más. Durante la semana en la que Delphine se preparaba para su siguiente pelea en el club Neolution las chicas consiguieron entablar una amistad más cercana empezando por saber lo más básico de cada una. Durante sus charlas nocturnas de Skype, Delphine en el loft de Félix, (ella ya no vivía en el miserable tugurio que tenía por casa ya que ni Sarah, ni Alison y menos Cosima la querían ahí), le contó a Cosima que vivió en una ciudad llamada Lille en Francia y que se mudó a París para estudiar. Le contó que conoció a Leekie en una convención científica de su universidad parisina y que consiguió una plaza de trabajo en el instituto Dyad de París. Le contó que había empezado desde cero, encargada de supervisar pequeños experimentos con un grupo de chicos que también estudiaban con ella en la Universidad y que luego fue escalando posiciones dentro del instituto después de graduarse y de tener su doctorado en inmunología. Cuando lo obtuvo Leekie la convenció de trabajar en Dyad de Toronto en Canadá y no lo pensó más. Tomó sus maletas y viajó a Norteamérica persiguiendo sus sueños. También se atrevió a contarle de su romance fugaz con el propio Leekie y Cosima lo aceptó.

- Tenías que hacer lo que tenías que hacer amiga, obvs - ella estuvo de acuerdo - No hay nada que recriminar aquí. Lo que has vivido son tus propias experiencias y si eso te deja alguna enseñanza pues no hay nada mejor.

La sonrisa comprensiva que Delphine vio en la cara de Cosima le dio fuerzas para seguir contándole a la morena lo que sucedió en el instituto y su camino al fracaso.

- Yo estaba a cargo de dos proyectos muy importantes y muy secretos dentro del instituto. Los proyectos clones de Leda, que eran la facción femenina, y los proyectos clones de Castor, que eran la facción masculina y militar de la armada norteamericana.

- ¡Oh mi Dios! - Cosima exclamó con evidente sorpresa - Sabía que tú estabas metida en esa mierda Delphine y yo la había escuchado antes pero siempre creí que eran un jodido mito urbano. Lo que me cuentas es increíble.

- Lo es - Delphine estuvo de acuerdo con seriedad - Lo que la gente no sabe de todo lo que han inventado los científicos de todo el mundo es tanto y tan asombroso que quedarías casi de piedra. Pero bueno, yo empecé a estar a cargo de esos dos proyectos. Mi misión era monitorearlos en un ambiente controlado y estuve trabajando muy bien por un tiempo, sobre todo con el proyecto Leda hasta que ese proyecto pasó a manos del gobierno y el instituto Dyad ya no tenía nada que ver con él. Yo me quedé a cargo de monitorear al proyecto Castor y todo esto lo hice antes de saber que la organización Neolution era el gestor y dueño de ambos proyectos. Para mí esa organización era la verdadera quimera ¿Sabes? Yo no tenía idea que seguir los preceptos de Dyad era lo mismo que seguir las creencias eugenésicas de Neolution. Para mí era idea loca, algo que no tenía sentido hasta que me di cuenta que sí lo tenía cuando vi a los clones. Es algo que no se puede explicar con palabras Cosima, es... - Delphine frunció el entrecejo pensando en una palabra adecuada para describir lo que quería decir - Como de otro mundo. Me refiero a que ya verlas a ustedes, tus hermanas y tú, tan parecidas pero tan distintas ya es un plus porque son cuatrillizas pero ver a un grupo de clones... la misma cara, la misma ropa, el mismo cabello, todos los mismos rasgos y la misma voz es una locura. Una locura tremenda. Creo que - titubeó - No es algo que te pueda describir con palabras chérie, porque tienes que verlo.

Cosima asintió. Ella que sabía de lo que hablaba Delphine, como ferviente apasionada darwinista que era, comprendía muy bien sus palabras.

- ¿Pero qué pasó Del? - Cosima le preguntó con curiosidad luego de un momento de silencio reflexivo - ¿Cuándo se fue todo a la mierda?

- Cuando cometí un error espantoso - respondió ella en tono sombrío - Se suponía que debía vigilar los cambios biológicos de los clones pero nunca noté que los chicos tenían una proteína mal formada que afectaba sus funciones cerebrales al grado de hacerlos perder las facultades motoras. Los clones sufrían de episodios de epilepsia y psicosis que eventualmente los llevaba a la muerte. En mi caso, todos los clones a mi cargo dentro del instituto murieron de esa manera, por no haber sido capaz de identificar esa proteína a tiempo y no haber podido dar con una cura para salvar al grupo de clones que todavía quedaba con vida. Luego pasó del virus... ese fue otro error mío. Además del problema con la proteína, un virus de una cepa de neumonía los afectó a todos. Sus defensas estaban demasiado bajas y cuando logré aislar ese virus el resto de la facción a mi cargo ya estaba muerto.

- Santa cuenca Delphine - Cosima suspiró con tristeza - Lo siento mucho.

- Era mi deber de protegerlos - Delphine se tragó un pesado nudo en la garganta al mismo tiempo que recordaba a esos chicos que morían delante de sus ojos sin poder hacer nada para remediarlo - Luego de la primera muerte fue "el creador" de los chicos Ethan Duncan quién intentó ayudarme a decodificar los componentes de esa proteína pero el hombre que estaba muy trastornado por culpa de la gente de Neolution murió cuando intentaba ayudarme.

- Pero entonces tú no tuviste la culpa Del - Cosima intentó animarla - Tú no creaste a esos clones defectuosos fue Duncan, no tú.

- Lo sé - Delphine se encogió de hombros - Sé que en realidad no es mi culpa pero yo estaba a cargo de esos proyectos y Duncan tenía el código para hacerlos mejorar. Cuando él murió yo intenté decodificar ese código pero nunca pude hacerlo. Sin ese código no tenía la cura, sin Duncan para ayudarme no tenía forma de ayudar a los chicos, y Ethan nunca previó sus consecuencias. Él había sido forzado a dejar los proyectos por eso no pudo seguir adelante con ellos ni darse cuenta de esos fallos. Yo tenía que hacerlo Cosima y fallé. Ese fallo le costó a Dyad miles de millones de dólares y a mí me casi me costó la vida.

- Me gustaría poder ayudarte más - Cosima suspiró - O sea, yo estoy acá intentando hacer eso, ¿Sabes? Por eso es que Neolution me secuestró. Vagamente me hablaron de ti cuando yo no sabía quién eras tú y me dijeron que necesitaban a una científica que conociera de desarrollo evolutivo para ver si era capaz de encontrar una cura. He estado probando con distintos vectores y experimentos pero todos han sido un completo fracaso.

No hemos encontrado tampoco a ningún clon que haya salido inmune a la enfermedad que me cuentas y ahora supe que los clones del proyecto Leda también están enfermas. Un problema autoinmune que les provoca pólipos en los pulmones y en el útero. Estoy buscando una cura para eso pero me hace falta alguien con tu formación que me ayude.

- Merde - Delphine juró con rabia en tono bajo y cerró los ojos - Eso yo no lo sabía Cosima pero sí, la enfermedad cae dentro de mi campo.

- He estado tratando de convencerlos de tener ayuda pero ellos no quieren porque dicen... - Cosima suspiró - Dicen que no quieren trabajar con traidores, sé que hablaban de ti pero yo no les dije nada de ti. Ellos todavía no te perdonan y a mí me han prohibido seguir hablando de pedir ayuda. Ellos saben que hablo con las chicas porque me han dado mi privacidad, yo lo impuse. Les dije que podía aceptar estar secuestrada en una tundra helada en medio de la nada trabajando bajo sus órdenes pero que lo haría con algo a cambio. Tiempo para hablar con mi familia a solas y sin vigilancia. Tuve que jurar que no les contaría nada que tenía prohibido pero que podía hablar de ciencia si quería. Ellos saben que las chicas y Félix no tienen idea de ciencia así que por ese lado no estoy infringiendo nada, excepto ahora. Saben que hablo contigo porque yo sé sobre las peleas que has tenido gracias a mis hermanas, pero no saben que hablo contigo sobre ellos o sobre los proyectos de clonación.

- Si es un problema que sigamos en contacto Cosima... - Delphine no quería dejar sus charlas por Skype con la morena pero no quería ponerla en peligro con esa gente.

- No Del - Cosima negó con la cabeza - No tendré problemas. Tendré que hablar de esto tarde o temprano con esta gente, hablar de ti y volver a pedir ayuda porque nos estamos quedando sin tiempo y ellos lo saben. Ellos pueden odiarte Delphine pero te necesitan, son demasiado orgullosos para demostrarlo. Pero no te preocupes que yo los voy a convencer.

Delphine suspiró. Lo que decía Cosima tenía sentido y quería ayudarla pero no sabía cómo. Siguieron hablando de temas más livianos luego de eso y comenzaron una rutina todas las noches de tener al menos media hora de la única hora que le daban para hablar con sus hermanas para hablar con Delphine.

La rubia supo que el libro favorito de Cosima era el Origen de las Especies de Darwin que había perdido en su viaje forzado a la isla Moreau. Delphine hizo una nota mental para regalarle una nueva edición del libro cuando tuviera la oportunidad de rescatarla. Supo que su color favorito era el rojo, que tenía rastas, un aro en la nariz y dos tatuajes en los antebrazos desde los dieciséis años. Supo que le gustaban las chicas desde los ocho pero que sus primeras relaciones fueron con chicos y que en la secundaria se decantó definitivamente por el sexo femenino, la morena le contó a Delphine que fue en la secundaria cuando conoció a Emi y tuvieron una relación que no terminó bien. Cosima le contó que su última relación amorosa fue con una chica llamada Shay que era rubia y que había terminado con ella cuando supo que era soldado del ejército americano, que tenía alianzas con el grupo Neolution y que le había mentido porque era parte de su misión que era convencerla de trabajar para ellos.

- Cuando no acepté la mandé al infierno y fue en parte el motivo por el que también me secuestraron - Cosima admitió con pesadumbre - Imagino que ella todavía debe querer verme muerta pero hace mucho tiempo que no sé de ella.

- ¿La extrañas? - Delphine se atrevió a preguntar con suavidad a pesar de que la imagen mental que tenía en su cabeza de Cosima y esa chica le provocaba celos - ¿A Shay? ¿La extrañas?

Cosima lo pensó por un momento y negó con la cabeza.

- Extraño los buenos momentos pero no a ella - respondió ella con sinceridad - Extraño ese sentimiento de libertad que tenía con ella ¿Sabes? No era complicado estar con ella porque se había creado una vida simple que a mí me gustaba mucho. Con Emi viví todo lo contrario y si tú peleaste con ella y la conociste imagino que sabes de lo que estoy hablando.

Delphine asintió con fervor, todavía recordaba la paliza que esa chica le había dado y lo que le habían dicho las hermanas de Cosima sobre ella y su relación con la morena.

- No hablaré de esos malos tiempos, obvs - Cosima casi se rió - Pero hablando de Shay eso es lo que extraño, la simplicidad de estar en una relación sana. Era una total mentira pero mientras no lo sabía fue bueno.

Delphine volvió a asentir sin palabras y se mordió el labio. Se imaginaba una relación con Cosima. Delphine no era lesbiana ni bisexual porque nunca pensó en eso a pesar de que sabía que la bisexualidad podía ser un espectro dependiendo de la atracción mental y física hacía otra persona, pero se podía ver a sí misma en una relación con otra chica y más si esa otra chica era una mujer tan bella como Cosima.

- Oye, ¿Del? - Cosima llamó a la rubia con una sonrisa - ¿Has oído algo de lo que te he dicho? Estás con la mirada perdida. ¿Estás bien?

Delphine negó con la cabeza para despejarse las telarañas mentales y sonrió a Cosima con el rostro ruborizado.

- Estoy bien chérie, lo siento - se disculpó - Mi cabeza... mi cabeza estaba en otra parte.

- ¿Dónde? - Cosima estaba disfrutando de ver a la rubia con la cara como un tomate - ¿Puedo saberlo?

- Yo... bueno... - Delphine titubeó enojada consigo misma por el ataque repentino de timidez frente a Cosima, nunca le había pasado eso antes con alguien. La rubia suspiró llena de incomodidad y Cosima decidió apiadarse de ella y cambió de tema.

- Me ha encantado hablar contigo Del - Cosima sonrió con un dejo de tristeza - Pero tengo que irme, la media hora que tenía se acabó. Sus palabras siguieron a un ruido de golpes en una puerta que Delphine alcanzó a oír a pesar de que era un ruido lejano. - Ya me avisaron. Pero hemos quedado en eso, ¿Bueno? Intentaré convencer a esta gente de que te permita ayudar de alguna manera. Sé que con tu ayuda podremos dejar a esta gente contenta y yo por fin podré volver a casa...

Delphine vio a Cosima tragarse un nudo en la garganta y odió no poder atravesar la pantalla para sacarla de su prisión. Decidió que la mejor manera de ayudarla era comprometerse.

- Seguiré peleando, chérie - Delphine prometió en tono serio y vio a Cosima sonreír - Te lo prometo, ganaré todas mis peleas y te sacaré de allí.

- Gracias Del - Cosima le dijo con una sonrisa que hizo sonreír a la rubia - Gracias por ayudarme, pero cuídate ¿Bueno? No quiero volver a verte herida de nuevo.

- Lo intentaré - Delphine estuvo de acuerdo y se despidió - Hasta mañana Cosima, espero que pases buena noche.

- Tú también - Cosima se despidió - Descansa mucho que te hará falta y buena suerte en tu próxima pelea, adiós.

Las chicas se despidieron y Delphine suspiró al mismo tiempo que apoyaba la espalda en el respaldo del sofá de Félix. Ella estaba sola a esa hora en el loft porque las chicas y el mismo Félix estaban pasando el rato en el bar de Bobby. Ella declinó la invitación porque deseaba tiempo a solas con Cosima.

Sarah y Félix se habían burlado como siempre lo hacían cuando Delphine hablaba de Cosima pero estuvieron de acuerdo.

- Lo tienes mal con mi hermana, rubia - ella le dijo con sorna antes de irse - Tan mal que ni siquiera eres capaz de disimularlo.

Ella no podía, eso estaba claro como el agua en sus ojos y era su maldición. No poder guardarse sus emociones cuando se trataba de Cosima se estaba convirtiendo un problema que iba a más allá de sonrojarse y tartamudear como le ocurría cuando era una adolescente.

Y eso le sucedió en su siguiente pelea, una que debía enfrentar con una mujer de la que sólo sabía por labios de otra, una mujer que la sorprendió desde que la vio y que nunca creyó que conocería.

Shay Davydov, la última ex novia de Cosima...

Ocho: Sacrificio.

Delphine intentó con todas sus fuerzas cumplir su promesa a Cosima de seguir peleando y en eso de hacerlo, lo estaba cumpliendo. Estaba luchando con todo lo que tenía, excepto que no estaba haciendo demasiado para no salir herida. Delphine aprendió pronto a no subestimar a un rival por su contextura, su estatura o su apariencia. Cuando conoció a Shay Davydov se dio cuenta que todas sus ideas preconcebidas de una persona fuerte estaban erróneas. Shay a ojos de Delphine era una rival sin cuidado. Cuando la vio supuso que la rubia bajita al lado de su representante, un neolucionista conocido como Bulldogs, sería fácil de vencer. Estaba muy equivocada. Delphine se dio cuenta que Shay era una rival difícil porque usaba precisamente aquello que puede ser un impedimento a simple vista, a su favor.

Delphine descubrió que la chica tenía fuerza suficiente para barrerla a la lona con una simple zancadilla. Que tenía la fuerza para agarrarla del brazo, torcerlo y golpearla contra las cuerdas porque todo su cuerpo sufrió ese castigo durante casi el primer y segundo asalto. Delphine tenía los músculos doloridos y sudaba como nunca antes lo había hecho pero Shay parecía fresca como una lechuga y la francesa no sabía qué era lo que estaba haciendo mal.

Cuando el réferi les dio a ambas cinco minutos de descanso habló de ello con Alison.

- Lo que sé sobre esa chica aparte de que fue novia de Cosima y de que estuvo en el ejército, es que es buena practicante de la medicina alternativa, y las artes curativas orientales. Yo no sabía que era una luchadora más - Alison intentó responder las preguntas de Delphine con sinceridad - Mientras estuvo de novia con Cosima nunca supimos que lo fuera.

- Pues tú puedes decirme Alison, esa chica me está dando una soberana paliza - Delphine se quejó todavía luchando por respirar - Creo que lo hace a propósito porque sabe que estoy peleando por Cosima. No sé qué es lo que estoy haciendo mal.

Alison se quedó pensativa. Ella sabía que Delphine tenía razón y meditó sus palabras mirando a la rival. Vio a la rubia sentada en estilo indio en la banca de su esquina con los ojos cerrados meditando. Alison se dio cuenta que la fuerza física de la chica venía de su mente más que de sus músculos y supo que tenía que darle un enfoque diferente. Supo que a Delphine no le serviría de nada usar su agilidad y su complexión con esta chica porque ella hacía lo mismo por lo que el choque entre ambas era similar a combatir el fuego con gasolina. Delphine iba a tener que complementar su mente con la fuerza de su cuerpo para derrotar a la otra chica y eso fue lo que le explicó que hiciera.

- Vas a tener que usar estrategias con ella, querida - Alison le dijo con seriedad - Tendrás que observarla y anticipar a sus movimientos cuando logres hacerlo tendrás que usar la fuerza y sobre todo la rapidez para poder vencerla. Y si tienes que hacerlo usar tus palabras también.

- ¿Mis palabras? - Delphine miró a la otra chica con el entrecejo fruncido sin entender una sola de sus palabras - ¿Cómo hago eso?

- Venciéndola con algo, no, alguien que en realidad ustedes dos tienen en común - Alison casi sonrió - Cosima, por supuesto.

Delphine se quedó mirando a su entrenadora con la boca abierta. Hablar de Cosima con su rival era un golpe bajo y hasta ella misma se había dado cuenta, pero al mismo tiempo no sabía si su cuerpo iba a poder seguir aguantando más del castigo. Otro golpe más de cara contra las duras cuerdas y estaba segura que tarde o temprano perdería los dientes y no Delphine no tenía los medios económicos aún para pagar un buen dentista.

Iba a tener que hacerlo así que lo intentó.

Cuando sonó la campana del tercer asalto se enfrentó a la rubia dando rodeos. Ni ella ni Shay estaban dispuestas a empezar el ataque así que Delphine tomó la oportunidad para seguir los consejos de Alison.

- No puedo creer que hayas sido capaz de dejar ir a alguien como Cosima Niehaus - Delphine comentó de pronto mirando a la rubia más baja que se había detenido un segundo cuando escuchó las palabras de la francesa - Cosima es una chica extraordinaria, ¿Qué sucedió? Tengo entendido que ella te dejó cuando tú le ocultaste que eras del ejército.

Sus palabras hicieron el truco. El talante sosegado que había mantenido la chica militar se resquebrajó cuando escuchó las palabras de Delphine y no esperó más. Comenzó a atacar de la misma manera que la mole Johnsson había atacado a Delphine antes y la alta rubia no dudó en usa eso a su favor.

- ¡Jodida perra! - Shay gritó con rabia - ¡Tú no tienes una puta idea de nada! ¡Tú no sabes nada de Cosima!

Aquellas palabras le valieron a Delphine un golpe de puño en la cara. El movimiento en sí no estaba permitido pero el réferi del asalto no había visto el golpe porque Buldogs hizo con él un blind referee para que el hombre no viera lo que su luchadora estaba haciendo con su rival. El hombre calvo estaba enfrascado en una discusión con el hombre moreno llamado Roman a quién distraía para que no se acercara al centro de la lona. Gracias a ese tiempo libre la lucha libre entre ambas chicas había pasado a ser boxeo a toda regla.

Delphine había recibido dos golpes de lleno en el rostro que le habían dejado la boca y la nariz ensangrentada, pero ella también había conseguido colarle varios de sus derechazos. Dos de ellos en el plexo solar que dejaron a su rival sin la capacidad de respirar ni levantarse. El réferi que había tenido que expulsar a Buldogs del cuadrilátero, volvió al centro de la lona para verificar el knock out de la rubia.

- ¡Uno, dos, tres! ¡Fuera! - gritó el hombre cuando se dio cuenta que la chica no se iba a levantar. Dio por terminada la lucha y presentó a Delphine como la nueva ganadora.

Alison, Sarah y Helena se había acercado para abrazar a Delphine y la rubia había tenido que suprimir a la fuerza varios gemidos de dolor. Estaba segura que tenía al menos un par de costillas magulladas, pero no rotas porque todavía podía respirar con libertad a pesar de que le dolía.

- Esto lo tenemos que celebrar frenchie, cuando Cosima sepa que ganaste a su otra ex estará loca. - Sarah estaba encantada - Ya has pasado el nivel de Bulldogs y ya sólo te faltarían dos para llegar al final. Estamos a medio camino rubia, a medio camino de rescatar a Cosima.

Delphine también lo sabía. Estaban demasiado cerca pero a ella le pareció extraño que a pesar de todo el abuso sufrido todo estaba saliendo demasiado fácil. Y esa facilidad no le gustaba para nada a ella, esa facilidad olía a trampa y estaba segura que ya había caído en ella.

Sin embargo, cuando cayó en el nivel senior a cargo de Evie Cho, ya no sólo creía que estaba en una trampa, todo el campeonato era una trampa. Una jodida mentira.

Todo era una estratagema de Leekie. La había dejado ganar a propósito para llegar hasta aquí. Había luchado contra rivales relativamente fáciles y se había saltado un nivel porque a Leekie se le había acabado el tiempo. Delphine había conseguido un pase directo a nivel senior pero no tenía idea a quién se enfrentaba, sólo sabía que la mujer asiática que tenía enfrente había derrotado a Sarah y sus dos sestras que se habían enfrentado a ella.

- No sé si debo decir que es un placer conocerte al fin doctora Cormier - la mujer saludó con una sonrisa sarcástica - Pero sí sé que tu nombre es legendario dentro de la organización Neolution.

Delphine optó por dejar hablar a la mujer. Aprovechó ese tiempo para hacer lo que siempre hacía antes de enfrentarse a un rival, estudiar sus movimientos. Por desgracia en esta ocasión, Delphine descubrió que era difícil para ella leer a la otra mujer. Evie Cho tenía unas defensas extraordinarias y era una maestra en disciplina física y artes marciales orientales. Ella conocía trucos y llaves que sólo eran conocidos en el circuito de lucha libre asiática así que Delphine supo que sería una rival de temer. Todo fue peor cuando recordó la charla que minutos antes había tenido con Alison, Sarah y Helena en su camerino.

- Evie Cho es una perra psicópata - Sarah le había dicho en tono brusco recordando su pelea con la mujer - Tiene la fuerza física de la mole Johnsson y la estrategia de lucha de Shay pero en ella esas cualidades están aumentadas a mil. Es una víbora, te ataca cuando menos te lo esperas y luego ya no te suelta. La última vez que luché contra ella escapé por los pelos y porque el réferi había visto el golpe prohibido que acabó el último asalto, un golpe en el ojo.

- Esa mujer tiene mucha experiencia es cierto - Alison también estuvo de acuerdo - Es una rival difícil Delphine, eso no podemos negarlo. Tiene muchos puntos a su favor, además es cinturón negro de kárate.

- Lo que dicen las sestras es cierto - Helena asintió al mismo tiempo que se terminaba unos uno nachos de queso - Evie Cho es una serpiente pero hasta las serpientes tienen un lado débil. - Helena se tocó la mejilla derecha y el costado izquierdo. - Puntos débiles. Luego de mencionar eso siguió comiendo.

Delphine meditó sus recuerdos. Los golpes en la cara con los puños estaban penalizados y golpes al costado también pero el réferi los permitía de vez en cuando. Supo que tenía dos referencias a su favor pero no sabía que Evie Cho también tenía las suyas.

El representante de Evie era un hombre de barba y gafas llamado Martin Duko, un detective corrupto que se había aliado a la organización Neolution cuando lo echaron de la fuerza luego de que se descubrió que estaba metido hasta las cejas en casos de tráfico de drogas, estafa e incluso asesinato, pero que no se le pudieron comprobar. Neolution lo había salvado de caer de culo a prisión a cambio de lealtad a la organización y por supuesto, de trabajar para ellos.

Evie dejó la charla. Estaban en una situación muy comprometedora porque la lucha era importante. Tan importante que habían cerrado el club para las personas ajenas a la organización y todos los presentes eran miembros activos de la ciencia friki. Hombres la mayoría con cuentas bancarias abultadas y de grandes apellidos. Delphine estaba literalmente en la boca de la bestia a punto de ser devorada.

El réferi dio el pitazo del primer asalto y Delphine cayó de lleno con su espalda contra la lona. Se había recuperado hacía relativamente poco de su último encuentro con Shay y no había sido capaz de hablar con Cosima porque no quería asustarla cuando la morena viese su cara maltratada por la webcam.

El golpe que se dio en la espalda contra la lona había sido fuerte lo suficiente para cortarle el aire de los pulmones pero las llaves que le administró la otra mujer casi la dejan chillando. Cho le había torcido la pierna derecha. No tanto como para romperle los huesos pero la dejó resentida a tal grado que acabó cojeando y su centro del equilibrio se vio severamente afectado.

Sin embargo Delphine siguió luchando. Logró esquivar varios golpes que amenazaban ser pinfalls, sus hombros nunca cayeron contra la lona porque la rubia no lo permitió y logró separarse antes del tercer conteo del réferi. Y también logró asestar varios golpes directos contra las zonas débiles de su rival.

Pero si Delphine tenía fuerza para seguir luchando Evie parecía casi un titán. Luego de recibir esos golpes bajos en la cara y el costado, castigó a Delphine a cambio con todo lo que tenía aprovechando que era una lucha sin reglas y que todo estaba permitido, incluso los golpes de puño.

Fue así que Delphine acabó con su cara en la lona más veces de las que hubiera querido. Acabó con un par de molares sueltos y sangre en la boca y en la nariz, dos costillas rotas y una pierna torcida.

Ella no iba a ganar y lo sabía, pero dio su último esfuerzo para golpear sin descanso los dos puntos que seguían siendo los más débiles de la otra mujer. Golpeó la cara de Cho hasta que la hizo sangrar y consiguió romperle al mismo tiempo dos costillas para empatar con sus propias dos costillas rotas.

Fue en ese momento que Delphine creyó que podía ganar, sólo por un momento. El último golpe que reventó a Cho y la mandó a la lona así lo indicaban, pero la rubia no contó con que el representante de Cho, Duko, tenía su propia agenda. El réferi estaba a punto de darla por vencedora, y apareció Duko cuando la gente alrededor del cuadrilátero estaba gritando enloquecida, y la atacó. Al principio Delphine no sintió nada sólo la cercanía de ese hombre que la rodeo y luego desapareció. Después de que Duko se fuera los gritos aumentaron y Delphine vio a las chicas correr hacía ella con expresiones aterradas. Cuando ella quiso preguntarles qué sucedía le fallaron las fuerzas y su cuerpo casi cayó una vez más a la lona. No sucedió porque Alison, Sarah y Helena estuvieron ahí para sostenerla.

Cuando Delphine pudo enfocar mejor vio que tenía un cuchillo enterrado en el cuerpo, justo a la altura de su hígado.

- ¡Ese jodido hijo de puta! - Sarah gritó con rabia al mismo tiempo que también gritaba por ayuda intentando sostener el cuerpo de Delphine que volvía a tambalearse entre sus brazos - ¡Tienes que aguantar frenchie, no te puedes morir aquí! ¡No ahora!

Delphine quería responder, decirle que aguantaría pero sólo pudo gemir. No tenía más fuerzas. Ella sólo pudo ver cómo era rodeada por las hermanas de Cosima que habían formado un capullo protector sobre su cuerpo y sentir las luces duras de los focos que iluminaban el cuadrilátero. Lo próximo que supo fue que las hermanas tuvieron que alejarse un grupo de tres hombres sustituyó a las chicas y la rodearon. Le siguió un dolor cegador en su estómago que la hizo gritar en voz alta y luego escuchó voces. Delphine podía oír a las hermanas de Cosima discutiendo con alguien y de las pocas palabras que pudo distinguir escuchó que hablaban de Cosima, una isla y una oportunidad.

Delphine supo que sí había una forma de salvar a Cosima, iba a tener que sacrificarse y Neolution la quería a ella.

- ¡Ustedes la llevaron hasta aquí, hijo de puta! - Delphine escuchó a Sarah peleando y pudo distinguir una alta y conocida silueta. Era Aldous Leekie.

- Es cierto señorita Manning pero ahora tiene una oportunidad de salvar a su hermana - la rubia escuchó a su antiguo amante responder a las críticas de Sarah - Neolution quiere a Delphine de vuelta y esta es una buena manera de que ustedes tengan de vuelta a Cosima.

- ¡No! - Sarah gritó ofuscada - ¡Si crees que voy a aceptar este sangriento trato estás muy equivocado Leekie! ¡Yo no...!

- Acepto... - Delphine logró gemir en voz alta llamando la atención de las hermanas que se la quedaron mirando con expresiones espantadas. Leekie sólo sonreía pero Delphine sólo tenía ojos para Sarah a quién tenía más cerca. Con la poca fuerza que le quedaba la miró a los ojos y la agarró de la chaqueta de cuero que llevaba - Es la única manera chérie... tengo que aceptarlo.

- ¡Oi frenchie! - Sarah negó con la cabeza fervientemente - ¡Estás jodidamente loca! ¡No puedes hacer eso! Además Cosima me patearía el culo si supiera que te he dejado hacer algo así. No lo acepto.

- Pero Sarah... - Delphine estaba cada vez más débil - Es la única-

- Tiene que haber otra manera - Sarah insistió - Así no Delphine.

- ¡No la hay! - la rubia gritó esta vez agarrando a Sarah con más firmeza - No hay otra manera de hacerlo Sarah y tú lo sabes. Esta es la única manera y ya lo he aceptado. Si he llegado hasta aquí ha sido para esto. Además es mi decisión.

- Delphine... - Sarah seguía sin querer aceptar lo que la rubia decía pero ella misma sabía que no tenían alternativa y además se les estaba acabando el tiempo.

- No dejes que mi sacrificio se eche a perder chérie - Delphine le pidió con tristeza - Mi deber es salvar a Cosima y traerte a tu hermana de vuelta.

- Maldita seas frenchie... - Sarah se emocionó hasta las lágrimas pero al final estuvo de acuerdo - Estás loca, eres igual que ella. Sarah asintió y se puso de pie para hacer frente a Leekie.

- Tú ganas maldito bastardo - escupió con rabia - Tú ganas.

Leekie dio la orden y llamó al doctor Ian Van Lier que estaba ayudando a Delphine a no perder más sangre de su herida en el hígado. Ambos hombres entablaron una breve charla y sacaron a Delphine del cuadrilátero ahora ensangrentado en una camilla directo a una van estacionada afuera del club Neolution. Ni Duko ni Evie Cho se volvieron a ver y Leekie desapareció junto al resto de los asistentes a la pelea. Las tres hermanas sin Félix que había quedado a cargo de cuidar a la hija de Sarah, siguieron a Delphine mientras la trasladaban a la van y se despidieron de ella entre lágrimas con una promesa.

- La traeré de vuelta - dijo la rubia antes de ser dejada con todo y camilla dentro de la van - Es una promesa.

- Lo sé frenchie - Sarah asintió con una sonrisa triste y luego se quedó mirando a Van Lier - ¿Qué pasará con ella? - Sarah le preguntó al doctor pero el hombre no respondió le hizo un gesto al segundo hombre que lo acompañaba y cerró la puerta de la van para salir de las calles a toda velocidad. Las tres hermanas se quedaron allí sin saber si volverían a ver a Delphine o incluso a su hermana alguna vez.

Delphine estaba asustada, o eso parecía. Ella no sabía dónde estaba sólo sabía que ya no estaba en tierra firme sino en un helicóptero y podía oír la voz de Van Lier pidiéndole resistir.

Lo intentó. De verdad lo hizo pero luego de un tiempo ya no pudo hacerlo y cerró los ojos hasta que pudo volver a abrirlos para descubrir que estaba en un lugar extraño y que era cálido pero lo mejor fue que al abrir los ojos vio lo que nunca creyó porque nunca había creído en ellos excepto cuando era pequeña.

Un ángel. Un ángel de rastas y gafas que le sonreía.

- Oye tú - Delphine escuchó a la chica hablar en acento americano - Hola Delphine, Bienvenida a la isla del Doctor Moreau...