Ciertamente y ahora que lo pensaba ¿Qué seguía? Había logrado conseguir una planta que podría ayudarle con su venganza pero ¿De que serviría dormir a alguno de los dos? Si bien por su posición como jefes de guardia tenían misiones y reuniones muy, pero muy importantes ¿Eso sería una satisfactoria venganza?... desganada se dejó caer sobre su cama, ahora pensaba que haber comprado esa flor había sido una pequeña perdida para ella, ciertamente ella no estaba hecha para tomar venganza solo para ser el aparentemente eterno bufón personal de esos dos.

No importaba cuantas veces le dijeran que solo era una etapa, que ellos se aburrirían de jugarle bromas y todas esas cosas… pues aparentemente todos se equivocaban, ya tenía medio año desde que llego a Eldarya y nada cambiaba. No deseaba quedarse en su habitación a pesar que el agradable aroma de la planta ya se había impregnado en las cuatro paredes, esa tranquilidad solo parecía estresarle más, tomo una florecita y salió.

Al abrir la puerta un golpe seco se escuchó, además alguien había detenido bruscamente la puerta lo que le hizo sobresaltarse, sus ojos violeta se toparon unos azules que le miraban de forma neutral, la castaña se apresuró a cerrar la puerta había sido tan descuidada que casi le golpeaba con ella.

-E-Enna… lo lamento.- se disculpó.- en verdad lo lamento.

Calaeena dibujo una pequeña sonrisa en su rostro, en el tiempo que Roxan tenía en Eldarya y a pesar de conocer a muchas personas dentro como fuera del C.G, ella era lo más cercano a la apariencia humana, por Valkyon se había enterado que la mujer pertenecía a una ya casi extinta raza de hadas llamada Sílfide, criaturas pacíficas y de gran corazón, Calaeena había llegado a la guardia hace algunos años cuando su aldea fue devastada por "errantes"

-Descuida, al parecer eh reaccionado rápido a pesar de estar agotada por la misión de la que ahora llego… ¿Puedo preguntarte algo?

-Si claro, pero no prefieres descansar, tu misión duro un tiempo ¿no?- la mujer de ojos azules torció los labios ligeramente mirando tras de sí.

-Sabes ¿Qué le ocurre a Valkyon? Apenas me lo tope en la entrada del C.G y parecía estar furioso, cuando le eh saludado movió la boca pero no dijo nada y se marchó de inmediato.

-Seguro que sea lo que sea que le dieron ese par de ratas aun no pierde su efecto.- dijo la de orbes lilas con desprecio, Enna le miro de forma extraña, aunque no hablaban demasiado, los modos "humanos" seguía sin comprenderlos del todo.- Bueno veras… Ezarel me jugo otras de sus bromas haciéndome pensar que toda la comida fue envenenada para quedarse con mi ración de galletas y miel entonces…

Calaeena hizo un gesto con la mano para que dejara de hablar, con solo a verla escuchado nombrar a Ezarel era suficiente para aclararlo todo.

-Incluso pienso que un niño tiene más sentido común y madurez que ese estúpido elfo.- espeto con molestia.- en fin, gracias por contarlo mejor me retiro a descansar ahora entiendo que no es muy recomendable intentar hablar con él.

Tas esa breve platica y un paseo por el refugio regreso a su habitación cuando el cielo ya estaba oscuro y poblado de estrellas, durante el camino lo pensó mejor, y lo mejor era desistir y aguantar, tal vez en su mundo jamás fue pesimista, al contrario siempre buscaba una solución para sus problemas o los problemas de sus amigos y por más duro que fuera ella siempre permanecía de pie, pero ahora todo era diferente y el ser pesimista era lo único que de algún modo la seguía teniendo cuerda con esos locos a su lado. En su habitación el aroma de la flor comenzó a hacer efecto en ella, sentía el cuerpo pesado tanto que no se molestó el cambiarse de ropa para dormir, así tal cual su cabeza toco la almohada quedo profundamente dormida, para cuando despertó gracias a los llamados de su familiar para recibir su comida se sentía mucho más relajada.

-Creo que tenemos algo para ti.- dijo Kero, Roxan tras alistarse un poco fue rumbo a la biblioteca se sentía con mucha energía y no quería desperdiciarla estando en su habitación esperando a que alguien le llamara para hacer algo.

-¡Genial! ¿Qué hay que hacer?

-Un grupo de Onidas llego esta mañana para hablar con Miiko y algunas otras se han quedado en el mercado para vender algunas cosas.

-¿Onidas?- Kero le sonrió para asentir ligeramente.

-En tu mundo se les conoce como ninfas, pero ellas prefieren ser llamadas Onidas… en fin, ellas son herboristas y cuando llegan a venir que es muy raro por cierto Ewelein abastece su reserva de medicinas y algunos miembros de las guardias compran alguna que otra hierba medicinal. ¿Me entiendes?

-Un poco y… ¿Qué puedo hacer yo por ellas?

-Veras en esta ocasión solo llegaron unas cuantas, dos de ellas se encuentran ahora mismo junto con los chicos y Miiko hablando en la sala de cristal, ya me entenderás que sucede con la tercera.

-De acuerdo entonces no me entretengo más e iré de inmediato.

Para cuando llego a la plaza pudo ver un gran número de personas amontonadas en un puesto, era casi raro que eso pudiera pasar pero con lo que Kero le había contado recientemente seguramente se trataba de la Onida. Con gran dificultad se abrió paso entre las personas hasta literalmente caer a los pies de la mujer, esta le miro un poco desconcertad, Roxan miro al frente se podría decir que parecía estuviera dentro de una floristería por la gran cantidad de flores.

-Estas…-Roxan se levantó rápidamente sonriendo de forma nerviosa, de fondo tenia a todos los que deseaban comprar algunas cosas exigiendo ser atendidos.

-¡Lo lamento!-exclamo.- soy quien ha venido a ayudarte mientras tus compañeras están con Miiko.- la mujer entre cerro los ojos tomando un par de flores rojas.

-De acuerdo no te entretengas necesito que me ayudes con todos ellos, dame un cuenco, esencia de vainilla y tres flores ave del paraíso.

Si bien Roxan no conocía mucho sobre los tipos de plantas y flores agradecía a todo a que la mujer lo tuviera todo bien organizado y con pequeños letreros que le hacían más fácil identificar todo, poco a poco la gente se fue dispersando, así como toda la mercancía disminuyendo la mujer de largos cabellos oscuros dejo escapar un suspiro sonoro de sus labios.

-Oh pero miren lo que le oráculo nos ha traído.- la neutra voz de Ezarel provoco que ambas mujeres y sin darse cuenta se giraran a verle con ligero enfado.

-¿Qué quieres Ezarel?- dijo la Onida de forma tajante. Roxan ahora miraba a la mujer ¿ellos ya se conocían? Dedujo que si para que ella le respondiera de esa forma.

-¿Qué no se supone eras amor y armonía?- pregunto sarcástico.- pues supongo que lo mismo que muchos otros han venido a este lugar conseguir algunas cosas, no te creas que estoy alegre por verte Valissa.- la mujer cerro los ojos un par de segundos. Y después le regalo su mejor sonrisa.

-Toma todo lo que necesites al final ahora puedes ver que solo nos quedan las sobras.- Ezarel no se tomó la molestia de responderle algo, simplemente tomo lo que él creía necesario, por su lado la de largos cabellos negros se giró a ver a su ayudante.- discúlpame hasta ahora no te eh dado las gracias por la ayuda.

-No hay de qué.

-Deberías tener más cuidado Valissa esta humana es demasiado torpe, pudo darte algo mal y hacerte preparar algún veneno sin que te des cuenta.- Roxan apretó los dientes y los puños cosa que para la Onida no pasó desapercibida.

-¡¿Por qué no vas a planear tu siguiente broma?!- le grito la castaña.- deja de molestarme por lo menos un par de horas más.

-Como si mi vida girara entorno a tus desgracias.- dijo por ultimo para después marcharse

-Noto mucha tensión entre ustedes… por cierto mi nombre es Valissa.

-Roxan… al parecer Ezarel piensa que mi existencia aquí es solo para "divertirle el día" estoy cansada de sus bromas estúpidas y…-rápidamente se interrumpió Valissa soltó una pequeña risa.- perdón creo no tenía que…

-Descuida, de hecho yo conozco a Ezarel desde hace mucho tiempo, se podría decir que cuando aún era un recluta y no un jefe de guardia … hace tiempo él visito nuestra aldea y se quedó por un tiempo para estudiar los usos de diferentes hierbas y como emplearlas, era muy amable y educado pero…-Valissa se interrumpió, Roxan sintió un asido en el estómago al escuchar que ese elfo es amable y educado, tal vez si pero no con ella.- pero también es un engreído.- dijo con notoria molestia.- el muy gracioso uso una hierba amarga para crear una pócima que vertió en el pozo de la ladea fue un caos total.

-Pero se disculpó ¿verdad?

-Evidente mente… lo hizo justo después de que le regresáramos la jugada.- dijo con diversión en la voz.

-Yo intente hacerlo una vez pero, todo salió mal y luego fui engañada otra vez, incluso compre una planta que me serviría para vengarme de él y Nevra pero ahora creo que debería de desistir.

-¿Qué tipo de planta?- pregunto con mucha curiosidad.

-Ashwagandha.- respondió.- me dijeron que esa flor podría hacer dormir profundamente a alguien y ni siquiera un terremoto le despertaría, tenía pensado en hacerlos dormir y se perdieran algún evento importante, pero si lo piensas mejor es una "venganza" muy idiota.

-Posiblemente…-medito Valissa.-posiblemente pueda ayudarte.- captando por completo su atención Roxan le miro a la espera de que siguiera hablando.- nuestra suprema ha venido a pedir ayuda a la guardia de Eel ya que algo está contaminando el agua y algunos otros recursos y seguramente Ezarel ira a ver qué pasa. ¿Puedes traerme una muestra de la flor y buscarme al anochecer? Nosotras partiremos al amanecer.

Roxan tardo menos de una hora en ir por la muestra de la flor, Valissa explico que ella podía hacer que el efecto fuera un poco más fuerte como para hacerle creer que había perdido la noción del tiempo, no estaría mal, de hecho una vez el elfo quiso jugarle esa broma, ya no tenía nada que perder. Al llegar la noche y como se le pidió Valissa entrego a la humana un pequeño frasco con un contenido amarillento, no debía pasarse de tres gotas, debía ponerlas en algo que el consumiera, además no lo notaria por que el contenido no tenía olor o sabor alguno.

Al siguiente día Miiko había reunido a todos en la cantina, tal como Valissa le explico brevemente algunos serian mandados a la aldea de las Onidas en una misión de tres días, por desgracia Ezarel no estaba incluido en ella… él día transcurrió como cualquier otro, un par de misiones para buscar algunos frutos en el bosque, leer en la biblioteca, pasear un rato por los jardines. El atardecer ya comenzaba a hacerse presente y ciertamente ella no tenía ganas de quedarse hasta tarde, antes de cruzar las enormes puertas observo a Nevra y Ezarel salir juntos riendo a más no poder tanto que ni siquiera repararon su presencia menos de medio metro de distancia.

-¡LOS MATARE!- el fuerte grito femenino hizo que la castaña apurara el paso al interior, Valkyon tenía sujeta a Enna por los brazos la cual tenía el rostro pintado de verde y negro por un momento recordó el camuflaje militar, pero ese no era el asunto.- ¡Suéltame ya!

-Es una orden ya tranquilízate.- dijo serio el de cabellos platinos, la sílfide dejo de moverse para cerrar los ojos y respirar profundamente, parecía estar haciendo uso de toda su fuerza de voluntad para tranquilizarse.

Valkyon le soltó y ella solo camino al lado contrario echa una furia, Roxan poco a poco se le fue acercando.

-Disculpa pero ¿Qué paso?

-Es más que evidente si te digo que fueron Ezarel y Nevra.- no hacía falta que dijera más.- intentare hablar con ellos, en fin, que pases buena noche.

Roxan apenas pudo hacerle un gesto con la mano en señal de despedida mientras él se alejaba… al llegar a las escaleras que le conducirían al pasillo observo a la Sílfide sentada en estas murmurando algo que no alcanzo a escuchar, la castaña torció los labios y subo hasta sentarse a su lado.

-Lamento lo que sea que te hicieron, sé que no es nada fácil ser víctima de sus bromas.- le dijo.

-¿Por qué te disculpas por ellos? ¡Ellos, deberían de disculparse!-exclamo.- pero son tan… tan… ¡Lo único bueno es que mañana tengo una misión y o les veré la cara por un tiempo!

-Suerte la que tienes, yo creo que desistiré a la idea te tomar venganza.- la de ojos azules le quedo mirando. Roxan entonces saco el pequeño frasco que Valissa le había entregado.- usaría esto para jugarles una broma pero si lo pienso mejor no tengo nada mejor que hacerlos dormir.

-No serviría de mucho.

-Es por eso que voy a desistir y seguir siendo un bufón.- dijo con cierto pesar, Calaeena torció los labios mirando un punto fijo en la nada, pensaba que los humanos eran más "persistentes"…y… ¿si lo que la humana necesita es un empujoncito? Una sonrisa se apodero casi de forma inmediata.

-¿Qué es lo que tienes en esa cosa?

-Es una infusión de una planta somnífera, por lo que me explicaron quien lo consuma se relajara a tal grado que al siguiente día le dolerían los músculos por la relajación o eso entendí.

-Creo tenerte una solución a tu problema y de paso a ver si dejan de fastidiar con sus bromas.- Roxan le miro un poco extraño ¿Qué tenía en mente?... Calaeena se le acercó hasta comenzar a susurrarle al oído, poco a poco los ojos de la chica se abrían más y más y sus mejillas obtenían un carmín intenso.

-E-eso… ¿No crees que es muy pesado?

-A diferencia de sus tonterías seria como una pequeña introducción, así que tu piénsalo, la idea que te eh dado es buena.- sin más que decirle se levantó y siguió subiendo por las escaleras.

Roxan se quedó sentada un rato más pensando en aquello que le habían dicho… si, era una buena idea, pero también tenía sus grandes riesgos, debía pensarlo bien aunque fuera tentador debía de pensarlo.

Notas finales:

Sé que algunos pensaran que Roxan se pasa de inocente y torpe pero no se preocupen que eso ya está por cambiar. Por otro lado le han dado una idea ¿Qué será? ¿Tendrá algún efecto? Solo puedo decirles que a partir de aquí las cosas ya comienzan a ponerse sumamente interesantes.

Espero les gustara el capitulo.

Dudas, preguntas, aclaraciones lo quesea todo es bienvenido.

Hasta la próxima actualización n.n

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