-No podemos rendirnos ahora -comenzó a decir Thor, mirándonos a todos uno a uno, sin detenerse ni siquiera a analizar los rostros de aquellos que no conocía-. Thanos piensa que ha vencido, está confiado, pero no sabe con quién se ha topado. Nos ha arrebatado mucho, sí, es cierto, pero la venganza también puede ser una motivación.

-Estoy de acuerdo, pero ¿cómo vamos a contraatacar si ni siquiera sabemos qué ha ocurrido? ¿Qué ha pasado con todos los que se han desvanecido? ¿Se han ido y ya está?

Natasha estaba más alterada que nunca. Siempre me había sorprendido su enorme capacidad de mantener la tranquilidad en momentos complicados, pero ahora, después de ver a parte de su familia desaparecer ante sus ojos… El miedo también la dominaba, como ocurría con el resto.

-Es evidente que tenemos que descubrir qué es exactamente lo que ha hecho Thanos al chasquear los dedos, pero antes de hacerlo deberíamos reunir al equipo, unirnos todos y hacer lo que mejor se nos da. Luchar juntos -intervino Thor de nuevo.

En ese momento, no pude hacer otra cosa que mirar a Steve, que se encontraba a mi derecha, con los ojos clavados en el amigo al que llevaba tanto tiempo sin ver y con el que le hubiera gustado reencontrarse en otra situación. Sé perfectamente en lo que estaba pensando y sé que no era la primera vez que lo hacía desde que comenzó toda esa locura. Tony. ¿Qué habría sido de él? ¿Dónde estaba?

-¿Por dónde empezamos?

-El conejo tiene una idea.

(Años atrás)

El atentado de Viena, que terminó con la vida del rey T'Chaka, precipitó todos los acontecimientos. Poco a poco, me fui acostumbrando a que de un segundo a otro todo estallara en mi nueva vida. Antes de que tuviera tiempo para procesar lo que iba a ocurrir, estaba con Steve y Sam, persiguiendo a ese fantasma que hacía tiempo me había llevado directamente a la cama de un hospital. Sin embargo, no había miedo ni rencor en mí. Después de haber escuchado tantas historias acerca de ese Bucky que lo era todo para Steve cuando era un adolescente, sentía que le conocía y, sobre todo, sentía que le debía mucho. Cualquier persona que fuera importante para él, lo era para mí.

Las siguientes horas fueron una consecución de sinsentidos. Peleas, persecuciones en plena ciudad, el hijo de rey T'Chaka vestido de pantera, un increíble dispositivo de la CIA y Rhodey, nuestro Rhodey, deteniéndonos. Ese fue el primer momento en el que fui verdaderamente consciente de que, pese a todas las promesas que nos habíamos hecho los unos a los otros, esos acuerdos nos estaban rompiendo por completo.

Nos habían distanciado tanto que ni siquiera cuando tuvimos pruebas de que Bucky no había sido el culpable de lo ocurrido acudimos a Tony. Ahora me recuerdo repitiéndole a Steve que teníamos que hablar con él, que si le exponíamos lo que sabíamos nos creería y haría todo lo posible para solucionar la situación sin que Buck saliera mal parado. Pero después de las discusiones, de saber que Wanda estaba literalmente encerrada y de la detención, la desconfianza se había instalado en nosotros.

Si nos paramos a pensarlo, qué curioso es eso de la lealtad. Ese día me enfrenté con la mitad de mi familia y con gobiernos de todo el mundo por Steve y por Bucky, una persona a la que ni siquiera conocía. De hecho, más allá de la paliza que me dio en el pasado, ese día fue la primera vez en la que crucé alguna palabra con él. Simplemente se presentó, con la cabeza gacha y los ojos apagados. Unos ojos que no volví a ver brillando hasta meses después, cuando estaban protegidos del mundo en Wakanda. Unos ojos que no sabía si iba a volver a mirar de frente.

(Momento actual)

En otra situación, seguramente me hubiera resultado bastante extraño estar hablando con un mapache, pero ya nada podía sorprenderme. Se presentó como Rocket y, aunque sus facciones eran las de un animal, no tardé en reconocer el dolor en su rostro. Él, como nos había ocurrido a nosotros, también había perdido a parte de su familia.

-La mitad de mi equipo está en el espacio. Lo último que supe de ellos es que iba a Sapiencial para tratar de proteger la Gema de la Realidad, algo que no debió salir demasiado bien, teniendo en cuenta las circunstancias… -Hizo una pequeña pausa, mirando a la nada con los ojos bañados en lágrimas- Gamora es la hijastra de Thanos, ella le conoce mejor que nadie y seguramente comprenderá lo que ha ocurrido. Tenemos que ir a buscarlos. Sólo tenemos la cápsula, pero ellos tienen la nave y podríamos volver todos a la Tierra.

-Pero, ¿y si nos cruzamos en el camino? Si esa tal Gamora conoce a Thanos y conoce su plan, sabrá perfectamente que la Tierra era su última parada. Ellos pueden estar haciendo este mismo razonamiento y emprendiendo su viaje -dije de manera casi automática.

-Chloé tiene razón -intervino Bruce-. Es más que posible que, si disponen de su nave, estén ya de camino a la Tierra. Creo que lo mejor que podemos hacer es volver a casa, a la 'central', por si Tony también hubiera regresado.

Sólo con escuchar esas palabras, la mitad de lo que quedaba del equipo bajó la cabeza. Aunque ninguno fue capaz de decirlo en alto, todos sabíamos que si Tony no regresaba, estábamos completamente perdidos. Y eso sin ser conscientes de que esa familia de la que Rocket hablaba había desaparecido prácticamente en su totalidad.

(Años atrás)

La adrenalina que sentía en las batallas era adictiva. Sin embargo, todo lo que sentí en el aeropuerto fue dolor, decepción, tristeza, miedo. Enfrentarme a aquellos que me habían querido, comprendido y ayudado a crecer en los anteriores años era una verdadera pesadilla. Pero tenía que hacerlo. Y no dudé cuando tuve que golpear a ese muchacho que apareció de la mano de Tony o incluso cuando confronté cara a cara a Visión.

De camino a Siberia, no había remordimientos, porque sabíamos que era lo que debíamos hacer, pero sí mucho pesar. Sin embargo, en ese viaje lo que me sorprendió fue escuchar a Bucky hablar de que no merecía que todo eso hubiera ocurrido por él, comprobar su enorme preocupación por lo que había pasado. Una persona que había sido torturada durante años y que no se valoraba, que se temía, que se despreciaba. Con el paso del tiempo, exploraría mucho más esos traumas y también sería, en cierta manera, una de las culpables de su 'curación'.

Fue precisamente en Sibera donde vi a Tony por última vez. Y lo que vi aún me atormentaba. Una batalla entre amigos, entre hermanos; el lazo que era irrompible se había debilitado por completo. T'Challa salió de allí con Zemo bajo el brazo y nosotros con el corazón roto y con una amistad destrozada.

Wakanda se convirtió en mi hogar a partir de ese momento. Bucky decidió volver a 'congelarse' hasta que descubriéramos una manera de 'arreglarle', de limpiar por completo su mente, y yo me quedé allí con él. Protegida de un gobierno que me buscaba como a una criminal. La advertencia de Tony se había hecho realidad.

Los muros del laboratorio de Shuri, que en un principio me parecían fríos e impersonales, terminarían siendo uno de mis lugares favoritos en el mundo.

(Momento actual)

Eché un último vistazo a ese hogar, a ese lugar mágico y me subí a la nave sin mirar atrás. Vi que había un sitio al lado de Shuri y me senté, agarrando su mano y mirándola a los ojos.

-Cambia esa cara. ¡Ha llegado tu momento de brillar y de conocer mundo!

Si hay algo que había aprendido desde aquella tarde en el museo es que cuando tienes una familia el resto de miembros son más importantes que tú. En Wakanda se quedaba una gran parte de mí, pero también lo hacía la tristeza, al menos hasta que hubiéramos derrotado a Thanos. Y lo íbamos a hacer.