Bueno, que les dejo más de este fic; espero que les guste y les mando saludos y besos también.

M*S


Capítulo 4: Entierro Francés

Para cuando Hermione despertó y giró su rostro hacia el frente, observó algo que nunca creyó ver. Su profesor o, bueno, su esposo; dormir pacíficamente. En realidad, lucía incómodo. Dormía, incómodamente.

Se levantó, cuando sus piernas le permitieron moverse y simplemente le contempló. Suponía, que no se iría hasta divorciarse de ella. Pero, no podía darle el divorcio; simplemente no podía.

Observó con cierta sorpresa, como el rostro del hombre, aún con los ojos cerrados; parecía moverse. Un comentario le perturbó.

- Sé que me está mirando- comunicó, sin abrir los ojos.

- Supongo, que quiere oír algunas cosas.

- Sí- comentó aún sin mirarla, su tono de voz era serio y seco.

- Trabajo en el departamento de misterio desde hace unos pocos meses. Mi padre se separó de mi madre, y ha sido un duro golpe para ambas. Y yo.

- Me parece, que usted sabe el motivo de nuestro casamiento- comentó abriendo los ojos al fin. Aquellos ojos negros, le analizaron con fijesa.

- No, no lo sé.

- Entonces, ¿Por qué no quiere divorciarse de mí? ¿No va a decirme que está enamorada de mí o sí?

- Sí profesor, lo amo.

No dio crédito a lo que escuchó, tampoco tuvo el tiempo para intentarlo. Hermione revisaba una valija, y había comenzado a extraer ropa de ella. Inquieto, se detuvo a su lado y le mantuvo la vista. ¡Tenía que darse cuenta de lo que estaba diciendo! ¡Por dios, seguramente si él se estuviese incendiando; ella no se detendría si quiera a escupir sobre él! ¿Qué pretendía?

- Granger, ¿Qué significa?

- Lo que dije, ¿Qué otro significado para usted, tiene "amor"?

- Hace dos meses que estamos casados. ¿Hace dos meses que?

- Profesor, ya le dije que no sé nada. Sólo sé que lo amo, es suficiente.

- ¿Y por qué no suena convencida de ello?- refirió con una mirada distraída, no lo podía entender. ¿Él la amaba entonces?

- Sólo es por mi madre. Luego le prometo que.

La sostuvo, la obligó a detenerse. ¿Acaso la muerte de su madre le estaba afectando? ¡Decir que le amaba, era como decir; que Dumbledore amaba a Minerva! Y bien, eso seguro sería mucho más probable. Ella no le observó, simplemente dejó que sus ojos se humedeciesen y bajó la cabeza.

La liberó, cuando ella le susurró que la soltase. Se mantuvo observándola, mientras ella organizaba su ropa, y meditaba el qué usar.

- Sé que estamos casados, pero creo que es muy pronto para que me vea desvistiéndome.

- No sé, de que broma cruel formo parte- fue lo único que le dijo, antes de desaparecer de aquella habitación.

Se introdujo en lo que parecía un baño, y allí se quedó; pensativo. Hizo lo necesario para asearse, mojándose el rostro una y otra vez. ¡Hermione Granger debía de estar loca! ¡Amarlo! ¡Cómo si eso fuese posible en alguna realidad! Siquiera en su imaginación se suscitaba dicha escenografía. Algo estaba mal con ella, y tenía que averiguarlo.

Para cuando creyó prudente el salir, ella ya estaba arreglada. Usaba un delicado vestido negro y apenas llevaba una pequeña cartera negra. Nunca creyó, que el negro le sentase tan bien a alguien.

- ¿Vendrá conmigo?- le dijo, buscando algo en su bolso; que no supo qué.

- ¿Debería?- musitó él, en su defensa. Confundido.

- Soy su esposa.


La siguió, había un auto esperándola. Durante el viaje, ninguno interactuó con el otro. Hermione parecía abstraída, y él; digería lo que había sucedido en la habitación. Aquella orden final, aquél último comentario. ¿En qué planeta se había ido a vivir? ¿Había caído por accidente en el espejo de Oesed?

Conforme se acercaban a lo que parecía ser el lugar, Hermione dejó caer su mano sobre uno de los muslos del hombre. Antes de bajarse, simplemente la apretó gentilmente.

Para cuando caminaron hacia adentro, ella pareció sentirse peor; y simplemente se mantuvo al lado de su "esposo" incapaz; de caminar por su cuenta.

Había una gran cantidad de personas que él no conocía, pero que suponía que Hermione sí. Mucho más adelante, parecía estar el padre de la chica. Ella fue directamente hacia esa dirección; él sólo se quedó atrás.

Observó a la joven quien charlaba con su padre, y se preguntó si toda esa situación tenía que ver con su destino. ¡Casado! ¡Una mujer que decía amarlo! Mentía, estaba seguro de que mentía.

Se preguntó, un cierto aspecto. ¿Si estaban casados, y ella le "amaba" por qué no; le había presentado a su padre? Para cuando ella regresó, ese fue su primer comentario.

- Pensé que a usted no le agradaría- le respondió- aunque no tiene por qué. ¿Quería conocer a mi padre?

- No Granger, no quiero. Quiero que se divorcie de mí.

- No puedo.

Iba a hablar, pero un ruido le silenció inmediatamente. Había comenzado la ceremonia de despedida. Un acto muggle que consistía en unas palabras sobre el difunto.

- Si desea quédese afuera.

- Ya estoy afuera- indicó, afirmando que se quedaría. Ella simplemente continuó su camino.

¡Por el amor a Merlín! ¿En qué problema estaba metido? Quiso irse, pero supuso que luego; no descubriría la verdad. ¿O sí?

Hermione salió tiempo después, seguía llorando desconsolada. Y lloraría aún más, ya que comenzarían a enterrar a su madre.

Se detuvieron cerca, de la tumba. Hermione suspiró, intentando respirar; y dio la orden de que comenzaran a bajarle. Antes de que terminaran, ya ella le abrazaba; afligida. No le dijo mayor cosa, allí simplemente la sostuvo.

Pasaron largo rato mirando a la tumba, o simplemente Hermione. Luego de que se girara para observarle, le pareció oportuno hacerle esa interrogante.

- ¿Granger, todo esto tiene que ver con el matrimonio?

- No.


Para cuando focalizó su vista, estaban nuevamente en la habitación. No podían irse, nevaba muy fuerte; así que estarían unas cuantas horas "Juntos". Anochecía.

- Seré la subdirectora de Hogwarths.

- No conocía semejante cargo- contestó Snape sin prestarle mucha atención, desde el sofá.

- Me esforzaré.

- ¿Por eso se casó conmigo?- replicó el hombre- ¿Por un puesto en Hogwarths?

- De ser así, ¿No le habría enviado la carta yo misma, diciéndoselo? Creo que ese sofá es muy incómodo, para que duerma allí.

- A mí no me incomoda- le espetó el hombre.

- La cama es espaciosa. Si llevamos dos meses de casados, deberíamos poder soportarnos ¿O no?

- Así está bien, buenas noches.

No dijo más. Para cuando ella, volvió a abrir los ojos; ya estaba dormido. Hacía un frío terrible, así que se levantó y colocó algunas mantas sobre él. No sin antes, hacerle el mueble un poco más cómodo con varita y cojines. Bien, se verían seguido. Acostumbrarse era el reto. Bueno, su reto ¿O el de ambos?

Volvió hasta su cama, y luego de mirarlo por un rato; volvió a cerrar sus ojos y a continuar durmiendo. Esperaba que la nieve dejase de caer, o estarían encerrados en esa habitación por un tiempo.

TBC.

Espero que les guste, saludos y besos. Se les aprecia.