Capitulo 4: Portual. Primer día, Primer lío.

...y bajo el mar... en lo más profundo del océano... un LANTURN podía escuchar ese horrible sonido... más aterrorizante que el rugir de Rayquaza...

el capitán "Arenque" cantaba...

Cantando: y el HEROE quiso salvar a mi hermoso Peeko!!! El HEROE VALIENTEEE NANANANAAAAAAAAAAAA!!! EL HEROE ES MI SALVADORRR!!! YO LO QUIERO POR QUE ES UN HEROEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE

Larvitar- taaaarrrrrrrr!!! o -cubriéndose los oídos

Poochyena- grar grar grar grar!! Aaauuu!!! -ladrando y aullando

Aron: A...RON... A... RON... –da de cabezazos contra una pared

Torchic- tor-tor-tor-tor!!! –corre por todos lados presa del pánico

Combusken- ken...ken...BUSKEN!!! –se golpea así mismo con sus alas-puños

Wingull- guuull!! wingul!!! . !! –se tapa la cabeza con sus alas

Onashiru se cubría los oídos- ¡¡¡POR DIOS¡¡¡QUE ALGUIEN LO PAREEEEE¡¡¡QUE ALGUEIN LO DETENGAAAAAAAAAAAAAA¡¡¡ME QUIERO MORIR!!!!!!!!!!!!!!!

Gritaba completamente histérico siendo coreado por los gritos "agonizantes" de sus pokemon y el peeko del viejo loco

- oop! Por cantar tanto olvide avisar que estamos cerca del puerto… -murmuro bajito- HAHAHA no importa, seguro están bien sujetos!! Yyyyyyyy… ¡¡¡FRENAMOS!!!

El barco increíblemente veloz freno a medio milímetro de chocar con el muelle y Onashiru y los pokemon se fueron de bruces a la arena de la playa

- AAGGG!!!! NO DE NUEVO!!!! –grito Onashiru escupiendo

Todos los pokemon estaban escupiendo arena, Larvitar mostraba una pequeña sonrisa mientras se metía a la boca una baya que había encontrado cuando cayó a la arena

- algunos tenemos suerte eh Tryow…

- Lar! Larvitar!! –asintió masticando su baya seca pero dulce

- bueno…. –suspiro- alguno quiere regresar a su pokebola?

Todos los malhumorados aceptaron, y larvitar quedo con Onashiru que guardaba las pokebolas en su cinturón

- bien muchacho, solo somos tu y yo… -le sonrió al Larvitar dorado que se confundía con la brillante arena de la playa

- ¡tar! –dijo emocionado el bebe

Onashiru camino a paso lento para no alejarse de larvitar por algunos minutos, la playa era extensa, poco antes de salir de la playa se acerco a una cabaña donde se vendían bebidas refrescantes, en la entrada una niña hablaba a su AZURILL

- y cuando evoluciones serás de ESTE tamaño y tendrás ataques increíbles y… -la chica seguía hablando mientras al azurill le brillaban los ojos de excitación, no podría esperar a evolucionar

- disculpa –saludo sonriente onashiru tomando en brazos a Larvitar

- ¿eh? Hola! –la niña sonrió, no pasaría los 8 años de edad- le contaba a mi Azurill como será cuando evolucione jejeje

- jaja, eso esta bien, pero solo hablándole no conseguirás que evolucione, necesitas tratarlo con mucho cariño y… -su rostro se puso serio, esta era la parte interesante- y… batallas

- ¿batallas? –dijo ella

- si, batallas pokemon, escucha, mi Larvitar es un bebe, pero quisiera comenzar a entrenarlo y sin ofender pero con solo verlos, supe que seria una batalla equilibrada… ¿te gustaría un combate amistoso?

La chica miro con interés el extraño Larvitar color arena de ojos amatistas y sonrió- ¡de acuerdo¡Luchemos!

Se alejaron de la cabaña unos metros y dejaron un espacio para que los pokemon lucharan

Onashiru acerco y le susurro a Larvitar

- bien pequeño, esta será una practica, cuando quieras dejar de luchar solo dame una señal ¿ok? No quiero que te lastimes –ambos, pokemon y humano se sonrieron y el chico dejo a larvitar andar por la arena

- muy bien azurill ¡encanto! –el pequeño pokemon azulito comenzó a moverse con su colita se arriba abajo sonriendo, se veía encantador, Larvitar lo miro y se sonrojo levemente prestando mas atención a eso que a la batalla

- mierda… -susurro Onashiru previendo lo que pasaría

- ¡burbujas azurill!

- larvi…tar?... –no alcanzo a reaccionar cuando una serie de burbujas se impactaron contra su cuerpo haciéndole mucho daño, después de todo, su tipo era tierra y el agua lo dañaba mucho

- Tryow??? Te encuentras bien?? Quieres que termine? –larvitar se puso de pie y con lagrimillas en sus ojos, negó con la cabeza- …bien. –Onashiru suspiro- ¡Tryow, ataque de arena!

El pequeño pokemon de tierra comenzó a echarle con fuerza un montón de arena a azurill, era tanta que por un momento su entrenadora tampoco podía ver al pokemon

- excelente… -susurro onashiru viendo lo que larvitar hacia por si mismo después de lanzar arena- …eres muy inteligente… -dijo por lo bajo

- donde… ¿donde esta? –pregunto al entrenadora de azurill mientras este parpadeaba con arena en los ojos pero buscando a larvitar sin notar que un extraño bulto de arena se acercaba lenta pero progresivamente a él…

- ahora, arañazo!! –Larvitar salto desde debajo de la arena de la playa y araño dos veces a Azurill que cayo al suelo herida

- wow… no escuche cuando le diste la orden de esconderse… -dijo la chica, dando por terminada la batalla amistosa, se vio claramente que Azurill no aguantaría otro ataque semejante y se suponía que era amistoso, no tenían por que llegar hasta el final

Onashiru negó con la cabeza- nunca se la di… -dijo para la sorpresa de ella y algunos playeros que se habían detenido a observar el "combate de bebes" (como ellos lo denominaron)

Onashiru sonrió a la niña y miro al suelo buscando a larvitar

- tryow?... ¿tryow? –dijo preocupado buscando por todos lados- ¡Tryow! –de la nada un montón de arena salio hacia fuera y emergió larvitar que salto a los brazos de su entrenador asustándolo en el acto

El chico lo abrazo con fuerza riendo por el susto que le había metido el pokemon

- ¡no me metas estos sustos tonto! –dijo cariñosamente al pokemon de tierra que reía feliz como un niño en los brazos de su padre- felicidades¡ganaste tu primera batalla en desventaja de tipo! –larvitar ladeo la cabeza sin atinar a entender que rayos hablaba su entrenador- jejeje nada, entremos, comprare un par de refrescos para nosotros… -larvitar expreso su emoción con un abrazo, prefería las bayas pero algo liquido artificial quizás no estuviera tan mal

--

- wooooo!! Que larvitar tan bonito!!

- ¡si es precioso!

- ¡¡siii!! ..¡pero mira a su entrenador¡Tendrá pinta de vago!

- ¿se lo habrá robado¡deberíamos llamar a la policía!

- no, no, no te metas, se ve que es un matón, podría escapar y perseguirte, dios espero que no se le ocurra nada raro con nosotras o nuestros "pokemonchis" –las tres chicas miraron con recelo a Onashiru y guardaron sus pokebolas

- joder… llevo hora y media escuchado tanta mierda…-mascullo el chico de cabello negro con la cara apoyada en su mano. Para su desgracia, se había sentado junto a una mesa llena de chicas, luego esas chicas se fueron y otras mas llegaron, y así hasta llegar a las actuales chicas que, con ligeros cambios, decían lo mismo que las otras- ¿en verdad tengo cara te matón?

- larvitar? –el pokemon tierra no entendía de lo que hablaba su maestro. No le tomo mayor importancia y se tomo el último poco de su decimonoveno refresco

- vamonos de aquí… -el chico se puso de pie y golpeo las palmas de las manos en la mesa con un sonido fuerte. Toda la gente lo miro como si fuera el asesino más grande del universo y se pusieron de pie a la defensiva- ¿pero…. Qué? –el chico parpadeo.

- ¡¡KYYYAAA¡POLICIA! –coreando el grito de una chica, una serie de hombres furiosos se lanzaron contra el joven que no pudo ni cubrirse

Tryow decidió dejar los "problemas de humanos" y aprovechar para saltar de mesa en mesa tomando los refrescos de otros mientras le daban a su maestro la paliza que haría gemir de dolor a sus antepasados.

--

- Lar-vi. Lar-vi. Lar-vi. –el pokemon iba marchando con una sonrisita mirando los puestos del mercado.

Un par de metros atrás, arrastrando los pies y con una pinta de perro callejero moribundo, estaba Onashiru, que milagrosamente, había escapado de la muerte y la policía.

- Chico¡chico! –una tendera lo llamo y lo jalo para mostrarle su mercancía.

- ¡hey chico! –otro dueño de una tienda lo jalo para hacerle lo mismo.

- ¡forastero acércate!

- ¡CON LA PUTA, DEJENME EN PAZ! –grito el chico furibundo

- Lar? –tryow volteo y miro la escena. Corrió hasta su entrenador y lo jalo del pantalón para que siguieran.

- ooouuuhhhh…. –enternecidos. Todos los tenderos volvieron a sus labores

- oye chico! –dijo un hombre con pinta de pescador

- me lleva la… -onashiru giro los ojos

- mira esto! –el hombre extendió los brazos mostrando un magikarp revoloteando por oxigeno

- eh… si, un magikarp. Pokemon de distintos tamaños, normalmente color rojo brillante, tiene una evolución pero es su estado primario sirve tanto como lanzar una bolita de papel. Se reproduce monstruosamente rápido y son incomibles amenos que tengas dientes de acero, algunos entrenadores lo tienen por que dan lastima, aun así, a otros les gusta entrenarlos. Pero en mi opinión no sirven para nada que no sea nadar…nadar…comer… y nadar. –el chico hablo mecánicamente

- etto… eh? –el hombre se quedo sin palabras- "rayos… yo que esperaba timar a algún forastero tonto…" –pensó. El pokemon rojo seguía retorciéndose en sus manos

- karp.. karp… karp? Kaaaaa…!!

Tryow miro al pokemon y comenzó a aplaudir cuando lo vio brillar intensamente

- es conciente de que su pokemon evolucionara a una cosa enorme y fuera de control?

El hombre no respondió, el brillo se hizo mas intenso y el pez comenzó a cambiar de forma.

- Tryow. –Onashiru miro a su pokemon- en sus marcas. Listos. ¡Fuera! –el chico y el pokemon salieron disparados corriendo como si no hubiera mañana. A sus espaldas un salvaje rugido dio lugar a una potente explosión y la tierra tembló de temor.

--

- ¡buenas tardes! –dijo cortésmente la enfermera, cuando Onashiru entro a la sala. Larvitar ya no lo acompañaba.

- ¡Buenas! –el chico le sonrió y le paso 5 pokebolas en una charola que estaba allí para eso.- cuide a mis pokemons por favor.

- ¡con mucho gusto! –sonrió y Onashiru le devolvió la sonrisa. Ella tomo la charola

- ¡ah no¡Espere! –antes de que se la llevara, el chico tomo una pokebola Negra y Gris, "dark" tenia escrito en rojo.- esta no… je.. ¡gracias! -La enfermera se retiro mirando a las 4 pokebolas que quedaron en la charola.

Segundos después el chico estaba tomándose un refresco en una mesa del centro pokemon.

Puso la pokebola negra-gris en la mesa

- sal Ankoku. -murmuró tomando refresco. La pokebola se abrió liberando un haz de luz escarlata que tomo forma dando paso a un perrito pequeño parado en la mesa, era color gris y su carita, panza y patas negras. Colmillos sobre salían de los lados de su hocico desde la mandíbula inferior y sus ojos dorados mostraban la fiereza de un lobo salvaje aun que su nariz rosadita le daba un toque tierno. En su negra frente estaba marcada una cicatriz en forma de luna en su fase cuarto creciente. Símbolo inequívoco de una dura batalla perdida.

- gruar! –gruño poochyena y sacudió su pelaje. Luego miro a su entrenador diciendo con la mirada ¿que quieres ahora?

Onashiru tomo una bolsa de papel que estaba sobre sus piernas y de esta saco una bufanda negra de tela brillante y bella.

Los ojos del pokemon mordisco brillaron al ver esa prenda oscura.

- ¿te gusta? –onashiru sonrió y se la mostró completa, era demasiado larga para un pokemon tan pequeño pero con un poco de suerte…

Ankoku asintió, hipnotizado por la prenda

- me la regalo Kei-san… -un ligero rubor carmín adorno sus mejillas-. Quiero que la lleves tu –le sonrió al pokemon siniestro

- grar… -se quedo sin palabras… o gruñidos?

El chico pelinegro se la acomodo en el cuello al maravillado pokemon y al final la anudo de forma que no le apretara pero quedara justa. El sobrante de la tela mediría quizás un metro o más, pero Ankoku estaba tan feliz que no pudo evitar mostrarlo. Se lanzo sobre su entrenador pero, por primera vez, no lo quiso morder, le demostró con felices lamidas que estaba contento, algo que siempre evitaba mostrar. Acto seguido salto al suelo y comenzó a correr por todos lados con una larga bufanda ondeando al aire por su velocidad. El chico lo miro y sonrió

- al menos… -un estruendo y una exclamación ensancharon su sonrisa-. Así se acostumbra al peso extra. –mientras tanto un feliz pokemon peludo corría por todos lados tirando con su larga bufanda todo lo que estuviera mal puesto.

Onashiru se puso de pie y camino hacia un video-teléfono. Introdujo una moneda y llamo a casa.

- moshi moshi. Residencia Okanami ¿quien llama? –la pantalla estaba negra pero podía escuchar la voz. Una voz suave, educada, elegante, profesional… nada mas alejado de la realidad. Pensaba el chico.

- mamá soy yo, Ona… -la pantalla de mostró una mujer adulta, de ojos grises chispeantes de emociones y largo cabello negro

- MOCOSO!!!

- …shiru… -una gran gota se mostró en su nuca. Aquí venia el sermón

- ¡¿Por qué diablos no me llamas?! Sabes cuanto tienes viajando ¿eh¡¿SABES?!

- eh… no mama… creo que… -no pudo terminar

- ¡¡UN MES!!

- ¿tanto?

- ¡¡SIIII!!

- vaya… -el chico hablaba monótonamente.

- tu viajando atrapando pokemons y yo aquí, solita… -la mujer hizo un puchero, parecía una niña ofendida mas que una mujer que superaba los 40 de edad

- mami, mami… tienes a Hidra

- ¡esa Houndoor no sabe mas que temblar asustada!

- y llorar, no se te olvide. –a la mujer se le hincharon las mejillas por el enojo

- en fin… hijo, como estas, espero que estés bien, yo te extraño, de tu padre no he sabido nada nuevo pero él esta bien… bla bla bla bla…

-o-O-Media hora después –O-o-

- bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, …

- si mamá… ¿en serio?... Vaya… genial… júralo… si… aja… ya te dije que si… -el chico mostraba sin miramientos su cara de aburrimiento

- bueno hijo, ya no te molesto, llama mas seguido, adiós ¡te amo!

- adiós… -y colgó-. Bueno… ahora, a este lugar, dios… ¿estoy preparado psicológicamente?

- ¡¡alguien pare a ese Poochyena!! –grito alguien. Ankoku seguía corriendo por todos lados y enredándose en todo y tirándolo al zafarse

- bueno… -Onashiru suspiró ignorando las exclamaciones por su poochyena-. Aquí vamos…

Metió una serie de monedas

- hola operadora. A la región de Kanto por favor. –espero un segundo y cuando le dieron luz verde marco un numero

- hola? –La pantalla mostró a una mujer de cabellos dorados hasta los hombros y grandes y vivaces ojos marrones- ¿Onashi? –la mujer parecía sorprendida.

- ¡¡Tía Asuka!! –exclamo el joven feliz

- Onashi cuanto tiempo!! –La mujer emitió un gritito cuando algo la empujo fuera de la cámara del video-fono, era Blaine que ahora tomaba la palabra- ¡hola mocoso! Ya tienes un hermoso blaziken verdad? Eh? Eh? EH????

- eh… estoy en eso… -una gran gota resbalo por su nuca. Viendo como se comportaba el famoso líder de gimnasio de Isla Canela y su hija Asuka

- papá no seas irrespetuoso yo estaba hablando con él¡quítate¡quítate!

- ayyy!! Déjame hablar con el mocoso un ratito!!

- etto… ¿hola? -la gota en su nuca crecía-. ¿No esta por ahí Ha…? –no pudo terminar

- ¡NO TE METAS! –gritaron al unísono

El chico se encogió sobre si mismo mirando la batalla

De la nada una mancha verde-castaña paso derribando de una titánica patada a la mujer y al anciano y reapareció frente a la televisión con una sonrisita en su rostro enmarcado por sus lindos cabellos castaños, sus ojos marrones brillaban de alegría

- ¡Nii-san!

- ¡Imouto-chan!

Fin del Capitulo Cuarto

Nota Autor:

"Nii-san." Hermano mayor. En este caso el "san" le da algo de respeto.

"imouto-chan": Hermana Menor. En este caso el "chan" muestra cariño.

Gracias por dejarme Review a:

-Adic

HaldamyrElf

Nino-san: "nino" me recuerda a la maga peliverde de Fire Emblem XD ahi queda lo ultimo del Marinero locuas, se supone que volvera a salir hasta despues de la sexta medalla pero con animos y lo vuelvo a sacar xD depende que tan famoso sea jajaja xD

En el proximo Capitulo:

Hanna Blue, la hermanita postiza de Onashiru demuestra la potencia de sus pulmones.

Un Poochyena desafia las leyes de la naturaleza en un frenesi colerico, un tipo que se cree magikarp y un pikachu tomando medicina, Un hombre colorido muy extraño asedia a Onashiru, cuya mala fama va como para competencia de velocidad.

Un hombre misterioso de mascara ridicula, un poder asombroso. Una bella Rubia que nomas sale al final xD

todo eso y mas... no mucho mas... en el proximo capitulo de POKEMON; Shining Trainer: "Un maligno ser en Portual. ¡Fama de los mil demonios!