Amor que vive del recuerdo, muere por el olvido


Capitulo 3

El blanco de las paredes de mi habitación, son un fiel reflejo de mi mente vacía. Un ángel vestido de blanco dice que sufro de amnesia, como si supiera a que se refiere, no puedo evitar que su error me haga gracia.

El mundo gira de forma vertiginosa, y lo único que me consuela son los cuidados de mi ángel de acero.

Unos días después se apareció una mujer mayor, envuelta en llanto y desesperación. Dijo que era mi madre, que recorrió muchos lugares buscándome, hasta encontrarme. Me dijo que no me preocupara, que ahora todo estaría bien. Me gustaría reconfortar a esta mujer, pero no, no lo siento, simplemente no me da la gana, solo quiero que no vuelva, que se vaya…

Hoy vino otra mujer, esta era de una belleza etérea… No sé porque esa palabra vino a mi mente en cuanto la vi, supe su significado: Sublime, sutil, vago…Quizás mi cabeza no estaba del todo mal… Algo me decía que esa palabra no solo era una definición a su belleza, si no que de alguna forma, eso era para mí.

Ella era otro mar de lágrimas, se arrastro hasta mi cama pidiendo perdón. Aquello me impacto, no entendía nada. Balbuceando logro decirme que nosotros fuimos amantes, amantes de una tarde, pero que aquel breve encuentro había significado todo.

Verla así, tan dolida, con el alma partida, me lleno de curiosidad. Le pedí que se calmara, que tomara asiento y me ayudara a llenar los espacios vacios respecto a mí y a ese "nosotros" del que hablaba, claro si es que alguna vez existió.

Me hablo con propiedad, me describió como un tipo apasionado, egoísta, vanidoso, arrogante y presumido. Lo cierto es, que aquella descripción me estaba molestando. Entonces lo supe, yo era así. Me sorprendí a mi mismo sonriendo ante este pensamiento. Y de pronto me percate de su silencio. Me sentí perturbado e incomodo, inmediatamente busque su mirada…

-Te amo…

No dije nada, la mire con el ceño fruncido, por lo que parecía una eternidad… "Eternidad…algo que permanece en el tiempo"…

De alguna forma su declaración me molesto, no solo porque no sabía que significaba la palabra amor, si no porque de alguna forma adivinaba lo implícito en esa palabra, era algo grande e importante, algo que por lo demás yo no sentía. Esta mujer no me inspiraba nada. La única que hacia mi cuerpo alterarse era ese hermoso ángel.

Volvieron los sollozos. Pero ahora había desesperación en su mirada. Me hablo de "nosotros" de cómo nos conocimos, como juntos llegamos a vivir algo importante. Atropelladamente iba relatando un pasado muy lejano. Hablo de nuestra juventud, de un sacrificio, de separaciones.

Yo intentaba recordar, o por último imaginar esas escenas juntos. Cerré los ojos con fuerza, pero nada, solo un dolor agudo. Me sentía cansado, esta mujer me estaba importunando…

-Quizás lo que me cuentas sea verdad, pero…- me interrumpió colocando uno de sus dedos en mi boca, para luego continuar con una especie de monologo… "Monologo… discurso dicho en primera persona".

-¡Es verdad!... Toda la culpa es mía… ese día te aparte de mí, yo iba a casarme… No! Voy a casarme… mañana… voy a unir mi vida a la de Albert… Pero tenias que saber que te amaba, que vivirás para siempre en mi corazón, que mi alma te pertenecía… Tu…- sus manos agarraban las sabanas con fuerza mientras continuaba con su agobiante discurso.- Tu dijiste que me amabas, me pediste que reconsiderara, pero… Me gritaste, me pediste que me marchara… Y yo… corrí, yo me fui, te escuche gritar otra vez. Y ese grito nunca más me abandono, desde entonces lo escucho todas las noches…- lloraba amargamente y evitaba mirarme.- Volví a casa, Albert nunca supo nada. Yo evite mirar los diarios, me sumergí en los preparativos para no pensar, y entonces él me habla de tu accidente y…-

-Hey tranquila- la tome por los hombros sacudiéndola un poco.- Deja de atormentarte, mírame.- tome su cara con mis manos y la obligue a ello.- Ya nada de lo que me hablas importa. Yo no sé quién eres ¿No lo ves? Nada de lo que me dices tiene sentido para mí. No duele, no nada, simplemente no significa nada… Así como lo veo, esta es tu oportunidad de hacer tu vida con ese Albert que mencionas, y de que te olvides de mí. Destiérrame de tu corazón, no vivas con el recuerdo de alguien que no te conoce… y que después de todo lo que acababas de contarme, perdóname, pero no quiero conocerte…-

Sus ojos esmeraldas me miraban estupefactos, dos hermosas y gigantes gemas… Se levanto de mi cama.

-Se feliz Terry-

-Lo mismo para ti pecosa-

Yo solo le sonreí, mientras le vi marchar. Ya era muy entrada la noche, y no se escuchaban pasos, salvo los de ella.

Quise cerrar los ojos y dormir, pero una inquietud desconocida comenzó a apoderarse de mí, buscando tranquilidad, dirigí mi vista al blanco de las paredes, que son un fiel reflejo, de mi mente vacía…


Mi computador murió y no me ha sido imposible avanzar en los escritos que tengo en FF. Pero ya con nuevo laptop en mano espero poder terminar las historias que tengo a la mitad…

Gracias por la paciencia y por leer…

Saludos.