HOLA! perdón la tardanza! no pude actualizar el viernes por varios motivos... el principal fue porque me robaron el celu y me deprimí :( y no quise escribir hasta el jueves que lo recuperé! =D soy una maniática psicópata muajajajja

miles de gracias por los revews, me llenan de energía!

Declaración: los personajes de esta historia y la base de ésta en sí, pertenecen a JK Rowling, no a mi... el único que pertenece a mi es el hechizo de sangre que verán después

nos leemos abajo!

Dedicado: A la Katy nuevamente porque estamos haciendo un ensayo para mañana XD! y moriremos XD


Capítulo 4: Unidos por la sangre

Los padres de Hermione estaban en la puerta, dándole todas las recomendaciones para que cerraran bien la puerta para cuando partieran a la madriguera. Tenían el vuelo en menos de 2 horas y tenían que apresurarse para no llegar tarde.

- Cuídense mucho este año, niños-dijo Jane dándole un abrazo a cada uno, agachándose un poco con Hermione y alzando un poco los brazos para el alto Draco-y por favor… cuida a esta pequeñita-dijo mirando a Draco implorante

- no se preocupe, señora Granger… Hermione estará muy bien protegida este año

- mamá ya te dije que no soy una niña pequeña.-alegó Hermione mientras Draco sonreía de medio lado.

- como sea-dijo Jane caminando a la salida

- Draco-llamó Hugo desde la puerta, haciendo que el muchacho fijara sus grises en él-cuídala-dijo muy serio.

Draco comprendió entonces que los padres de Hermione Granger sabían o al menos intuían el peligro que ella podría correr en Hogwarts ese año. Draco confirmó con la cabeza de manera positiva, dándole tranquilidad a aquel padre preocupado. Hugo tomó su maleta y la de Jane y se subieron al taxi. Desde la ventana, ambos adultos se despidieron con la mano, temiendo por primera vez, que esa sería la última vez que podrían ver a su hija.

Hermione cerró la puerta, colocando su espalda en ella y soltando algo parecido a un suspiro. Draco por su parte, la miraba expectante. La muchacha aún llevaba los pies descalzos. La radio estaba sintonizada en la emisora mágica "Factor X" que le gustaba tanto a Hermione y la música que había era tranquila y melancólica. Una lágrima salió de los ojos cerrados de Hermione haciendo a Draco reaccionar. Caminó rápido hasta su lado y se sentó en el piso con ella. Puso su mano en el hombro y lo apretó suavemente para que la mirara.

La muchacha abrió sus ojos, ya color miel por culpa de la sal de las lágrimas y lo contempló por unos momentos. Draco sentía su corazón apretado. Los crucios hechos por su tía eran simples cosquillas comparado con lo que le provocaba ver llorar a Minou… dolor puro en lo más profundo de su alma.

No quiso demostrar nada y se mantuvo impoluto. Solo la miró y le sonrió de medio lado, tratando de calmarla

- Tu abuela se pondrá bien. Tranquila-dijo acariciando suavemente el hombro de la muchacha

- Lo se… estoy así por lo que vendrá este año. Tengo la sensación de que no los veré por un largo tiempo-murmuró aun sollozando

- No exageres-trató de calmar el Slytherin- los veremos en navidad… si quieres yo puedo acompañarte… las navidades en la mansión son algo frías comparadas con las que hacen aquí y en la "mansión Weasley"-dijo con sarcasmo pero sonriendo.

Hermione sonrió. Perfecto, eso quería lograr, que sus ojos dejaran de llover.

Hermione se incorporó y suspiró. Secó sus lágrimas con el dorso de la mano y volvió a suspirar. Se sentía tan extraña, como si todo ese año cambiaría. No podía comprobarlo, lo que le dio más pesar aún. Si no podía comprobarlo, no tenía por qué sentirse así. La mente de Hermione-lógica-Granger era totalitaria a una idea; Si se podía comprobar, existía, si no podía, simplemente era falso y debía ser descartado de inmediato. Pero algo en ella le decía que no debía descartarlo tan rápido.

Sintió la mano de Draco en su hombro y recordó que no estaba sola. Lo miró y sonrió para caminar hacia la cocina.

Draco la siguió y se sentó al otro extremo de la mesa redonda que había en la cocina.

- Bien… te escucho-comenzó Draco con una mano apoyada en la mesa y la otra en forma de puño en su mejilla-¿qué quieres hacer?

- Pues…-Hermione dudó un momento. No sabía si quedarse ese día domingo en su casa o cerrar todo e ir a la madriguera con los Weasley. Harry también estaba allá-y lo sabía por la firma que había en la carta de Ron- así que no estaría mal pasar lo últimos 18 días en compañía de los Weasley, rayo y Lobo- ¿vamos donde los Weasley? Creo que allá estaremos más seguros. A demás… no creo que tu adorada tía piense que te encontraras en esa… ¿cómo le dices?

- …sucucho de piojosos-murmuró Draco cabizbajo y apenas audible

- ¡sucucho de piojosos! Si… eso…-dijo Hermione sonriendo con malicia

- Perdón…-murmuró Draco de la misma manera

Había dicho todo eso cuando estaban en segundo para que Flint dejara de molestar a los Weasley. Fue la primera –y única- vez que Draco le dijo a Hermione "asquerosa Sangre sucia" lo cual recibió tres golpes certeros de Ron y Harry cuando aquella noche se juntaron a conversar.

[Flashback]

Luego de aquel suceso horrible en segundo año, Draco se sintió como una mierda humana nuevamente y al ver esa cara de dolor que Hermione hizo, solo se lo reafirmó. Aquella noche fue al lago y ahí encontró una cabellera roja y otra negra dándole frente, con las varitas en alto. Draco los miró a unos 3 metros de distancia y separó los brazos. Ron estaba muy enojado.

- te recomiendo que cambies la varita, comadreja… si no quieres que el hechizo se te devuelva otra vez…

- ¡no necesito varita Malfoy!-dijo Ron guardándola dentro de su capa y corriendo hasta donde estaba Draco, propinándole un golpe certero en la mandíbula derecha. Draco la recibió haciendo que tastabillara hacia un costado hasta que se estabilizó.

- me lo merezco-dijo cerrando los ojos por el dolor y la vergüenza-no debí decir eso de tu familia, sabiendo lo bueno que son conmigo…

- pues ese era por mi…. ¡y este es porque Hermione sigue llorando en su cuarto!-dijo mientras le propinaba otro golpe en la mandíbula izquierda, haciendo que Draco callera a piso. Sentía el sabor metálico de la sangre; le había roto el labio, pero no le importó

- lo merezco…

Harry se acercó y le tendió la mano. Draco la aceptó, solo para recibir el golpe en la nariz que el pelinegro le propinaba, mandándolo a tierra de nuevo

- esto es por no ir a disculparte cuando tuviste oportunidad- dijo para darle la mano de nuevo, comprobando que no se la hubiese roto- irás a disculparte de inmediato con ella, y más te vale que no le digas que te hemos metido la varita por el culo…-dijo Harry serio y sereno.

Draco se tocó la mandíbula y la movió para comprobar que todo estuviera en orden, tocó su nariz para comprobar lo mismo y luego miro a Harry

- lo siento chicos… no volverá a pasar. Pero el hecho de ser del equipo de Quidditch me emocionó mucho y simplemente…

- le seguiste el juego a tus compañeros, ¿no es así?-murmuró Ron, a lo que Draco solo asintió.-espero que no vuelva a ocurrir. Tienes claro que puedes decirnos cosas, por ese estúpido asunto de tu padre, que si se entera te meterás en problemas y bla, bla, bla-dijo Ron moviendo los brazos y mirando el cielo

- pero tienes claro que es solo a nosotros, pedazo de mierda… no puedes meterte con ella-dijo Harry tranquilo

- lo siento-repitió nuevamente Draco mirando a Harry con los ojos grises tristes-he hecho mal… mañana mismo me disculparé con Hermione y…

- no…. Irás ahora… ahora ella está llorando, no mañana.-dijo Harry levantando la frente

Draco los miró. Luego estiró la mano izquierda hacia un lado y con la varita en la derecha

- Nimbus-dijo Draco para luego sentir como su mano izquierda era llenada por la escoba nueva que su padre le había regalado.

Draco se montó en su escoba, siendo cubierto por su capa con la capucha puesta y voló hasta la torre de Gryffindor. Sabía exactamente donde quedaba y esperaba que las niñas con las que Hermione compartía habitación se mantuvieran dormidas. Llegó hasta la ventana de Hermione, golpeó un poco y esperó. La luz se encendió y dejó ver a una muchacha con los cabellos enmarañados abrir, sonándose la nariz con un pañuelo y rascándose los ojos. Cuando lo vio sentado en la escoba, con una sonrisa en el rostro, sus ojos fueron de sorpresa, pero luego fueron de tristeza y por ultimo de ira pura. Antes de que lo botara de su escoba, Draco decidió hablar

- Perdona Minou… no quise

- Draco Lucius Malfoy Black-dijo por lo bajo Hermione para no despertar a sus compañeras mientras apagaba la luz, siendo iluminada solo por la luna de ese momento- eres un maldito bastardo hijo de la gran verga por decirme eso-dijo muy enojada. Draco abrió muy grande sus grises… nunca había escuchado a Hermione decir tantas palabrotas juntas… probablemente había sido su influencia- el hecho de que sea una hija de muggle, no quiere decir que mi sangre esté sucia… mis padres me han criado con amor, y por su venas corre sangre honesta, pura y buena…-dijo Hermione con el ceño muy fruncido

- perdóname…-murmuró Draco-sé que no debí… fui un idiota. Eres la mejor de este colegio y todo tu ser es bueno y puro… -dijo ocultando sus ojos con la capa. Tenía el cabello engominado hacia atrás, por lo que rostro no fue cubierto por el platino de su cabello. –me comporté como una bestia…

Hermione se acercó al borde de la ventana. Draco entendió el mensaje y se aproximó el para que ella no callera. Bajó la altura para quedar frente a frente con ella… Hermione le sacó la capucha y vio su cabello engominado, así que tomó este y lo desordenó con cuidado, dejando que el flequillo le cubriera parte de la frente, luego lo amoldó para que estuviera ordenado. Draco la observó todo el proceso. Gracias a que le daba la espalda a la luna, Hermione no pudo notar las mejillas rojas ni el labio roto de Draco.

- Este es el Draco que me gusta… no ese que anda engominado y que se parece a su padre… con aquellos prejuicios de la sangre que vimos en Flourish & Blotts, además-dijo orgullosa apuntando su nariz al cielo-te ves mucho más humano con el cabello así… ese será tu castigo… andarás desordenado cuando estés con nosotros… si te veo engominado, sabré que no eres sincero cuando me dices las cosas-resolvió Hermione. Draco la miró y ordenó su cabello hacia un lado, pero volvió a su frete, cubriendo sus cejas

- está bien… me gusta… un nuevo estilo… ¿me perdonas?-preguntó nuevamente-soy un estúpido y nunca más volveré a decirte esa tontera… no quiero volver a hacerte llorar-murmuró lo último Draco ocultando su vergüenza con el flequillo

- si…-dijo Hermione aun con la nariz en las estrellas-estás perdonado… pero la próxima, te enviaré un imperdonable… he estudiado mucho Malfoy-dijo sonriendo amenazadoramente.

Draco sonrió y alzó una mano para acariciar su mejilla

- me gusta tu pelo-fue lo único que dijo sonriendo con sinceridad. Hermione rodó los ojos… ¿era todo lo que podía decir? Luego comprendió que era un niño de doce años y que su madurez era simplemente nula.

- … vete de una vez, que te matarán-recomendó Hermione sonriendo.

Draco sonrió y voló hacia el lago. Hermione cerró entonces la ventana satisfecha de que su amigo se haya disculpado y al fin pudo dormir.

En el lago, Potter y Weasley lo esperaban. Lo vieron llegar y bajar de la escoba sonriendo

- ¿nuevo estilo de cabello?-preguntó Ron sonriendo

- si… según Minou, me veo más humano…soy un Lobo feliz ahora. Me ha perdonado-dijo sonriendo con su nuevo

[Fin del flashback]

- Lobo… Lobo-llamó Hermione a ver al muchacho absorto en el mantel de la mesa de cocina, el cual era de cuadros rojos y blancos-¡Lobo!-dijo más enérgicamente tomando su mano. El contacto lo hizo saltar, y como instinto recordando, comenzó a despeinarse de manera que hizo reír a Hermione

- Lo siento de verdad… nunca más diré eso de los Weasley…-dijo con el ceño alzado y ojos suplicantes

Hermione volvió a reír… cada vez que Draco pedía algo del corazón, se despeinaba completamente, para que supiera que era Lobo el que hablaba, y no Draco –Sangre pura- Malfoy

Hermione lo miró. Luego sonrió y caminó hacia la puerta de la cocina

- nos iremos a la madriguera… alista tus cosas…-dijo mientras caminaba hacia la escalera.

Ambos fueron al segundo piso. Ahí Draco entró a su habitación. Se colocó los zapatos, ordenó el baúl, la mochila y la maleta y la redujo hasta dejarla del porte de 3 dados. Luego, se colocó la chaqueta de cuero y salió al pasillo. Hermione estaba aún en su cuarto y decidió entrar. Un aroma a vainilla lo inundó. El aroma a Hermione era definitivamente el más exquisito que alguna vez podría haber sentido en una mujer.

Se acercó a la cama, donde Hermione veía su baúl abierta. Estaba absorta y no se dio cuenta de la presencia de Draco. Este miró el interior del baúl; una pequeña caja de metal, con antena y botones estaba entre medio de las pertenencias de Hermione.

- ¿qué es eso?-preguntó Draco mirando el aparato.

- una radio portátil-dijo la muchacha sin inmutarse por la presencia del chico de chaqueta de cuero-mamá me la colocó aquí el día que llegaste… la nota dice que me hará compañía en momentos oscuros…

- ¿…tendremos música en Hogwarts?-preguntó Draco cruzándose de brazos y sonriendo de medio lado.

Hermione sonrió, cerró los ojos y acto seguido cerró la maleta. Se colocó las sandalias, se colocó al lado de Lobo y con un movimiento de varita, sus cosas quedaron reducidas al porte de un libro pequeño. Tomó una bolsa color rojizo y los colocó ahí dentro, el cual-dedujo Draco-tendría un hechizo de expansión infinita.

Miró a Draco y caminaron juntos a la salida. Hermione tomó la llave que tenía en su pequeña cartera y cerró la puerta con doble llave. Luego apagaron la llave del gas, del agua y por último, apagaron la radio.

Salieron al patio trasero y Hermione cerró la puerta tranquilamente. Luego miró a Draco.

- hay que ir a la madriguera… creo que por aquí tengo un traslador…

- es peligroso y rastreable-acotó Draco cruzándose de brazos

- como si no lo supiera…

- Mirack…-dijo Draco en voz alta. El pequeño elfo doméstico llegó a su lado-él es mil veces mejor que un traslador ilegal-dijo apuntándolo con el pulgar-

- no quiero molestar a Mirack-dijo Hermione con el ceño fruncido

- A Mirack le encanta servir y ayudar al amo Draco y a la ama Hermione-dijo Mirack con los ojos brillantes, ilusionados.

- ¿ves? A Mirack no le molesta-dijo Draco sonriendo.

Hermione frunció el ceño. Miró a Draco y este le sonrió demedio lado, con esa mueca sarcástica que siempre hacía. Suspiró. Cualquier cosas que evitara que usara ese translador ilegal, le era una idea mucho mejor

- de acuerdo…Mirack… llévanos.-dijo mientras tomaba a Crookshanks-

- Afírmese ama Hermione del amo Draco y Mirack los llevará.

Draco tomó de la cintura a Hermione y se carcajeó al ver la cara de la muchacha al sentirse en el pecho de él, con el gato entre sus brazos algo incómodo.

Mirack tomó la mano izquierda de Draco y la diestra de Hermione y desapareció.


Era una hermosa tarde en la madriguera. Harry ayudaba a la señora Weasley en la cocina. Eran las 14:35 horas y la Molly Weasley estaba a punto de perder los nervios; el almuerzo estaba retrasado.

- estos niños, nunca me ayudan-alegó la señora Weasley mientras cortaba la carne y la enviaba volando hacia la cacerola y miraba a Harry a su derecha cortando verduras al estilo muggle.

- yo te ayudo, mamá-murmuró Ginny a la izquierda de su madre

- dije niños, cariño, tu siempre me ayudas… son tus hermanos que nunca hacen nada bueno.

Harry solo sonrió. Le agradaba ese ambiente familiar que había en la madriguera, y la presencia de Ginny lo hacía más ameno. Un grito de parte de Ron lo sacó de su letargo.

- ¡Minou! ¡Lobo!-Gritó Ron desde el pasillo de adelante.

Ginny y Harry se miraron, luego miraron a Molly Weasley y los tres salieron a la entrada.


Draco al llegar soltó con cuidado a Hermione y a Mirack y abrió los brazos para abrazar a Ron. El pelirrojo lo abrazó con ansias golpeando fuertemente la espalda. Luego se separó de él y abrazó a Hermione girándola por el aire

- ¡pensé que llegarías en 10 días Hermy!-dijo feliz haciéndola girar

- si quieres nos vamos-dijo sonriendo ya en su lugar

Draco sonrió y vio salir a Harry e hizo el mismo gesto. Abrió los brazos y abrazó a su mejor amigo

- ¡Rayo!-dijo antes de abrazarlo, golpeando la espalda de Potter.

- ¡¿Cómo estás Lobo?! ¡No pensé que vendrías!-dijo Harry sonriendo

- … tuve cambio de planes-dijo sonriendo y mirando como Harry saludaba a Hermione con el mismo ímpetu que había hecho ron

- reitero… si quieren nos vamos-dijo la muchacha

- es cierto… ¿qué pasó? –Preguntó Ron preocupado

- … ¿podríamos pasar? Allá adentro les explicaremos bien todo lo que ocurrió- pidió Hermione mientras tomaba la mano de Mirack con la diestra y guiaba a su gato a seguirlo mientras el elfo le sonreía a Harry y a Ron.

Caminaron hasta la entrada seguidos de Mirack de la mano de Hermione. Ahí Ginny corrió desde la puerta hasta llegar a los brazos de Draco, el cual lo recibió gustoso

- ¡Mini Weasley!-dijo Draco girando a la muchacha-¿tu hermano te ha tratado bien?-dijo bajándola y frunciendo el seño

- no, Lobo… siempre me molesta

Draco miró con cara asesina a Ron, frunciendo el ceño y mirándolo por arriba

- eso es mentira, me declaro inocente-dijo el pelirrojo alzando las manos en son de rendición

Ginny los olvidó y abrazó a Hermione, la cual soltó un momento a Mirack.

- tengo que contarte algo-murmuró Ginny al oído de Hermione

- yo también

Ambas lanzaron un gritito de nervios, logrando que los chicos las miraran contrariados.

- mujeres-murmuraron los tres.

Llegaron a la puerta y la señora Weasley los esperaba con los brazos abiertos

. Bienvenidos, Hermione, Lobo-dijo la muchacha abrazando a ambos chicos a la vez

Molly y Arthur Weasley fueron los primeros en oponerse en la amistad de Ron y Draco Malfoy… pero el argumento de Ron al parecer fue convincente. La señora Weasley recordaba como su hijo de 12 años ya con ojos llorosos le decía "Lobo es un buen amigo, él nos quiere mucho. Tiene que ocultarse de la gente que le diría a su padre que es nuestro amigo, pero es muy bueno, muy bueno mamá… él no es como su padre…Lobo es bueno" cuando preguntó quién era Lobo y Ron le dijo era el apodo de Draco, la señora Weasley se quedó tranquila. No quería un Malfoy cerca de su familia… pero si a un pequeño Lobo de cabello platinado.

- hola Mirack-dijo Molly saludando de mano al elfo doméstico

- buenas tardes, señora Weasley, a Mirack le agrada mucho verla

- lo mismo digo…

- ¿no le molesta que me quede?... no tengo donde ir-interrumpió Draco con las cejas alzadas y con la cara más tierna que pudo hacer.

Ginny, Hermione y Molly lo miraron con ternura

- este Lobo siempre manipulando…-murmuró Harry mirando la cara de Draco mientras Ron se tapaba la boca para que la carcajada no saliera

- por supuesto que no, cariño. Dormirás en la habitación con Ron y Harry-dijo sonriendo. Ron y Harry solo sonrieron a Draco-y Hermione, como siempre, con Ginny

Ambas chicas sonrieron.

Los chicos subieron a dejar sus cosas. Hermione dejó sus maletas en la habitación de Ginny. Era de color verde agua, con dos camas preparadas que se encontraban, al entrar a la estancia, una al lado de la otra. Ambas con una colcha de cuadros remendados de color rojo y azul. Era pequeña, pero tenía espacio para ambas camas y una ventana que lo iluminaba todo. Draco por su parte, dejó las suyas en la cama que había en medio de la de Harry y Ron. La habitación era más grande que la de Ginny. Al entrar en ella, se encontraban de lado las tres camas mirando hacia la derecha de la habitación. En el fondo de esta se encontraba una ventana. Las dos camas en las que Harry y Draco dormirían, era donde dormían Fred y George, pero en esa época de verano, ellos dormían en la cama que eran de Billy y Charlie.

Draco dejó sus cosas y Mirack se colocó cerca de las maletas que se volvían a su tamaño, sentándose encima del baúl de Draco que repasaban las letras DMB.

- Amo Draco, recuerde que debe llamarme cualquier cosa

- quiero pedirte que te vayas donde Zabini. Él tiene que saber que estoy bien, y avisarme cualquier cosa-ordenó Draco sentándose en la cama para quedar a su altura.

- si amo. Mirack se irá con Blaise Zabini sin decirle nada donde está el amo Draco ni la ama Hermione

Hermione llegó junto con Ginny a la habitación de los muchachos

- oye Mirack… ¿porqué le dices ama a Hermione?-preguntó Ginny con una curiosidad mezclada con malicia.

- Porque ella es la mujer de mi amo-dijo el elfo sonriendo con los ojos

Hermione abrió los ojos sorprendida. Draco bajo la cabeza y comenzó a reír junto con Harry y Ron.

- no Mirack… yo no soy la mujer de Draco...

- pero si es la novia de Lobo Black-dijo el elfo sonriendo. Hermione se sonrojó hasta la raíz del pelo.-es hora de irme. Adiós amo-dijo estirando su mano, lo que Draco recibió gustoso

- adiós Mirack… debes estar atento a todo y cuando te llame, por favor.

El elfo sonrió, bajó para encontrarse con Harry

- el hermano de Mirack, Dobby, le manda saludos, Harry Potter-dijo el elfo despidiéndose. Luego se volteó hacia Hermione-hasta luego ama Hermione

- … hasta luego Mirack-dijo la castaña contraída.

El elfo tronó los dedos y desapareció

- ¡Ginny! ¡Necesito ayuda!-gritó Molly desde la cocina

- ¡me voy!… los dejo conversar-dijo Ginny saliendo de la habitación guiñando un ojo.

Ron se sentó en su cama y abrazó su almohada

- ¿cómo es eso de que Dobby es hermano de Mirack?-preguntó Harry sentándose en la cama de Ron.

- El padre de Mirack y Dobby, Dorack, fue el elfo de mi padre. Cuando murió, Dobby pasó a ser suyo, por ser el mayor y me entregó a Mirack… lo liberé este verano, pero no quiso irse-murmuró Draco con sobra en los ojos, recordando algo que los muchachos no entendían, Hermione se sentó a su lado y posó sus manos en el pecho de Draco. Este cerró un ojo con gesto de dolor

- aún te duele…-murmuró la castaña. El muchacho con los ojos cerrados asintió-¿por qué no me dijiste? Te hubiera curado. Me dijiste que ya estabas bien.

- Lobo… ¿qué paso?-preguntó Harry tomando posición de líder pidiendo explicaciones.

Draco se levantó de su cama y cerró la puerta, se sacó la chaqueta y luego abrió su camisa, dejando ver en su torso bien esculpido por el Quiddich, las heridas limpias con costras en su pecho. Eran cuatro cortes, dos en diagonal desde el pecho izquierdo hasta la costilla derecha, uno arriba del pecho y otro menos perceptible que cruzaba el pecho izquierdo.

- ¡¿quién demonios te hizo esto?!-preguntó alterado y preocupado Harry

- mi tía favorita-dijo Draco sonriendo de medio lado con sarcasmo

- Bellatrix-murmuró Harry enojado.

Ella había matado a su padrino Sirius Black y sentía tanto odio por ella que muchas veces las pesadillas no lo dejaban dormir. Veía a Sirius siendo llevado por el velo negro y a él tratando de seguirlo, siendo impedido por Remus Lupín; la escena se repetía cada noche. Por su puesto, la participación de el-que-no-debe-ser-nombrado era estelar. La mano de Ron en su hombro lo sacó de sus cavilaciones

- ¿qué quería?-preguntó Ron

- … información de Harry, por supuesto. Le dije que no tenía idea, porque no me juntaba con ustedes y que solo me dedicaba a hacerte la estancia imposible y bla, bla, bla-dijo Draco abotonándose la camisa celeste y bajando sus mangas para sentarse con Minou.

- … ¿qué crees que quiera?-preguntó Harry pensativo

- el que ya sabes, está moviéndose-dijo Draco abriendo un poco las piernas y agachándose, juntando las manos entre las piernas, quedando con el cuerpo hacia adelante, mirando a Harry y ron-no creo que este año sea tranquilo… hay que estar preparado para cualquier cosa-dijo mirando con los grises convertidos en iceberg – mi padre está en la cárcel y estoy seguro que Vol… él… quiere vengarse de Lucius… y ya me han advertido, que recibiré la marca a final de este año-murmuró esto ultimo

- ¡¿QUÉ?!-gritaron los tres amigos

Draco bajó la mirada. Su cabello desordenado cayó hacia adelante. Movió su anillo un momento y se volvió a erguir.

- no la recibiré… mi lealtad está con ustedes. No quiero que piensen que los voy a traicionar. Pero deben tener muy claro, chicos… que protegeré a mi familia. Mi madre está desprotegida, pero cree ciegamente en el-que-no-debe-ser-nombrado… y tengo miedo que le haga daño, si yo me niego a algo.

Hermione se dio cuenta de la cara roja de Ron, tomó su varita y la apuntó a la pared mas cercana.

- Insonorus-dijo la muchacha justo a tiempo

- ¡PERO TU NO PUEDES CONVERTIRTE EN UN MALDITO MORTÍFAGO, DRACO!-gritó Ron. Draco sonrió a Hermione por lo oportuna. Harry golpeó la pierna de Ron con el puño, haciendo que este abriera la boca insonoramente con un "au" ahogado.

- Ron tiene razón. No puedes convertirte en Mortífago.

- ¿y tú crees, Rayo, que yo si lo quiero? El hecho de ser un Malfoy ya me separa de ustedes… imagínense si soy un mortífago… ya no podría verlos más… y la verdad, no quisiera besarle el culo a un tipo que ni siquiera tiene nariz-murmuró Draco sonriendo.

Los cuatro amigos miraron el piso. El periódico "el profeta" estaba en la cama de Harry. Draco lo miró y lo alcanzó con la mano, estirándose un poco. Lo miró un momento y vio su foto, con el cabello engominado al lado de su madre, tras saber que su padre había sido encerrado. Era un periódico algo antiguo, lo arrugó e hizo una bola, luego, la hizo levitar.

- incendio-murmuró Draco hacia el periódico haciendo que comenzara a quemarse.

- ¿qué haremos?-preguntó Hermione apoyando su cabeza en el hombro de Draco

- ni idea… no sé cómo tomar esto-murmuró Harry mirando el fuego hipnotizado

- Hay que hacerle un imperdonable a mi tía, de eso estoy seguro-dijo Draco con la varita aún hacia la esfera de papel quemado con la ceja alzada y los ojos oscuros.

Se quedaron meditando hasta que la esfera de papel se desintegró por completo.

Draco guardó su varita y tapó su cara, respirando en sus palmas y crispándolas en tono de desesperación

- mientras tanto… Draco, ¿tienes ahí los cueritos?-preguntó Hermione

Harry y Ron la miraron contrariados. ¿Qué demonios era eso de los "cueritos" y porqué sacaba ese tema justo ahora?

- Hermione… este es un tema complicado, y tú hablas de… ¿"cueritos"?-preguntó Harry

- ¿estás loca?... Draco, ¿fuiste tú el que le contagiaste la locura cierto?-dijo Ron con cara de espanto

- creo que si-murmuró Draco poniéndose de pie y sacando de su chaqueta de cuero, los doce cueritos comprados el día anterior.

Los cuatro amigos se colocaron alrededor de estos. Hermione tomó una aguja de su bolsillo y su varita. Colocó los cueritos por color en línea y luego pronunció

- sanguinis vinculo-dijo Hermione apuntando a las cuerdas. Estas comenzaron a resplandecer-ahora-y pinchándose el dedo, esparció una gota de sangre en los cueritos de color rojo. Este dejó de resplandecer de inmediato. Sonriendo satisfecha, miró a los 3 chicos que la miraban interesados- ahora ustedes… Harry, tu eres verde, Ron tu eres el azul. Draco ya sabes que eres el Gris.

Los tres amigos se miraron contrariados. No entendían que demonios estaba haciendo Hermione, pero sabían que la bruja más inteligente de Hogwarts no jugaba como niña pequeña, así que no dudaron. Luego, Harry tomó la aguja, se pinchó el dedo y colocó su sangre en los tres cueritos verdes. Lo mismo hizo Ron –con un poco de miedo-y Draco-más decidido que el pelirrojo. Los 4 cueritos estaban luego del color original.

- ¡Listo!-dijo Hermione. De un momento a otro, los tres cueritos grises comenzaron a oscurecerse levemente

- ¿qué les ocurre a los míos?-se preguntó Draco frunciendo el ceño. Sus cueritos estaban como nuevos y ahora parecían gastados

- es por tus heridas, Lobo-dijo Hermione por lo bajo-Estos lazos nos mantendrán informados del estado del otro. Yo tendré uno cuerito de Rayo, Comadreja y Lobo… y ustedes… tendrán uno mío…

- ¿y para qué nos servirán?-preguntó Ron tomando uno de los cueritos de Draco para verlo más de cerca

- podremos saber el estado físico de cada uno… si uno está siendo heridos, los otros tres lo sabrán de inmediato. No solo por el desgaste de los cueritos, sino que también por la opresión del pecho… o al menos eso dice el libro-dijo Hermione mirándolos con la nariz en la estratosfera-… pero si uno de nosotros muere… El cuerito se romperá-dijo Hermione temblando.

Draco los miró tragando ruidosamente. Estaban muy preocupados. Harry y Hermione imitaron a Ron y tomaron el cuerito de Draco.

- Lobo… Debes amarrarlo tú.

Draco sonrió. Tomó el cuerito que tenía Ron y lo hizo rodear su muñeca izquierda. Las puntas de los cueritos se unieron y quedaron firmemente colocadas. Lo mismo hizo con Harry y por último Hermione

- quiero que el de Hermione, quede arriba… -dijo mientras enrollaba el cordel gris en la muñeca de Hermione.

Ron tomó el azul e hizo lo mismo con Draco, Harry y Hermione. Harry lo imitó con el verde y por último, Hermione. Tomó el rojo y lo amarró a sus amigos. Draco llevaba la cinta roja encabezando la hilera multicolor.

- esto al menos, nos mantendrá unidos por la sangre-dijo Hermione sonriendo.

Los tres muchachos sonrieron. Harry se sintió un poco más tranquilo. Podría así estar seguro de qué cosas le pasaba a sus amigos y también sentir si ellos estaban en peligro.

- ¡A ALMORZAR!- gritó la señora Weasley desde el primer piso.

- … esto se quedará en secreto-dijo Harry apuntando sus nuevos accesorios en su brazo izquierdo-ni a Ginny…ni a Parkinson, Luna, Zabini o Nott… ¿está claro?-preguntó Harry mirando a Draco.

- no te preocupes… las serpientes no preguntarán nada si no se los permito.

- ¡el príncipe de las serpientes ha hablado!-dijo Ron haciendo reverencia-espera-dijo acercándose a Draco y peinándolo hacia atrás-ahí sí... el príncipe de las serpientes

Los muchachos rieron sonoramente. Draco solo movió la cabeza sonriendo y Saliendo de la habitación, fueron a llenar el estómago. Los cuatro tenían un dolor extraño e él, un vacío que no tenía nada que ver con el hambre.

Se sentaron en la mesa y conversaron tranquilamente. La comida estaba deliciosa y el jugo de calabaza era el mejor que existía. Mucho mejor que el de Hogwarts.

Mientras comían, una lechuza llegó volando desde la ventana hasta llegar a la cabeza de Molly Weasley, donde soltó un paquete. La lechuza dio media vuelta y sin recibir nada, salió volando por donde entro.

Molly corrió el plato y abrió el paquete. En el habían tres cartas.

- esta es para Hermione, esta para Ron…y esta… ¿Draco?-preguntó Molly

Draco frunció el ceño. Tomó la carta temblando. Se dio cuenta que era de Hogwarts. Al abrirla se relajó. Era su confirmación de un nuevo año en Hogwarts como prefecto, junto con su compañera de casa, Pansy Parkinson.

Draco suspiró y se dejó caer en la silla tranquilamente

- supongo que tu gente no tiene idea que estás aquí, Lobo-sentenció Molly con el ceño fruncido

- no señora… nadie sabe. Le dije a mi madre que iría con Zabini.

- si te da vergüenza decir que vienen a esta casa, te recomiendo que…

- no me da vergüenza-se apresuró a decir Draco-es un asunto de sobrevivencia-dijo el muchacho levantándose y mostrando sus heridas levantando su camisa.

Molly lo miró y tapó su boca abierta. Draco bajó su ropa y se volvió a sentar.

- no quiero que ni Ron, ni mini Weasley le pase nada. Mucho menos a esta familia, ni a la de Hermione. Estoy con ella desde el viernes en la tarde. Llegué después de que me hicieran estas heridas, y no diré nada más al respecto, señora Weasley…disculpe…es por su protección.

Molly sonrió y siguió comiendo. Le gustaba que cada año, ese Lobo platino le confirmara el cariño que tenía por sus hijos y amigos. Y como cada año, a ella la dejaba más tranquila.


Draco estaba sentado en el patio, junto con Harry y Ron. Hermione y Ginny se encontraban ayudando a la señora Weasley al ritmo de la radio que Jane Granger le había regalado a su hija. Draco sacó de su chaqueta una cajetilla de cigarros. Sacó uno, lo puso en su boca y luego lo encendió con la varita.

- ¿qué diablos estás haciendo, Lobo?-preguntó Harry divertido

- … Fumo…-dijo Draco luego de expulsar el humo. Tenía un sabor parecido al chocolate.

- a ver, dame-dijo Ron arrebatándole el cigarro y aspirando, pero una vez aspirado, comenzó a toser.

- debiste esperar a que Draco te enseñara como hacerlo-dijo Harry riendo mientras Draco caía de espalda riendo con ganas-es así-dijo tomando el cigarro y fumándolo tranquilamente

- vaya Potter…no eres tan santo como pareces-dijo Draco alzando una ceja aún de espaldas en el pasto

- tuve algo de rebeldía en mi época de adolescencia -dijo devolviéndole el cigarrillo.

- ¿qué es esa cosa?-preguntó Ron-saber bien…aunque pica los ojos…

- se llama cigarrillo-dijo Harry-es tabaco muggle-dijo el muchacho inspeccionando sus cueritos-sabes que esto te matará, ¿cierto?

- lo mismo me dijo Minou… prefiero morirme con tabaco muggle, disfrutando su sabor-aspiró un poco y luego lo boto-antes de morir en manos de un desgraciado sádico y sin nariz-dijo desviando la vista hacia su mano izquierda, fijándose específicamente en la cinta roja alrededor de su muñeca, luego la verde y por último la azul.

- hay que matarlo de alguna forma-murmuró Ron apoyando sus manos tras de sí en el césped y mirando el cielo

- Dumbledore también trama algo. Estoy seguro… viene Hermione-advirtió Harry mirando a la muchacha. Draco apagó el cigarrillo en la suela de su zapato y lo colocó donde no lo viera la muchacha

- … ¿crees que no me he dado cuenta que estabas fumando, Lobo?-preguntó Hermione sentándose entre él y Ron

- fue Ron, yo solo le seguí la corriente-dijo Draco con la mano izquierda en el pecho haciéndose el ofendido

. Sí claro... Ron no…-la muchacha se acercó y lo olió-hueles a tabaco…

- antes que me huelas a mí también, cual gato del monte… yo también huelo-dijo Harry sonriendo de medio lado.

Hermione solo negó con la cabeza y empujó a Draco con un hombro

-ahora… ¿nos explicarán qué es eso de que Hermione es la "novia de Lobo Black"?-preguntó Harry sonriendo cómplice- Mirack sonaba bastante convencido

Hermione se puso roja y le hizo un desprecio a Draco

- este Lobo le dijo a un amigo que yo era su novia… pero si mal no recuerdo, terminé con Lobo Black cuando lo pillé fumando…

- ¡EL IMBECIL ESE TE ESTABA COQUETEANDO!- dijo Draco notoriamente molesto-no quería que te hiciera nada…

- eso no va al caso. Ese muggle y yo no tenemos nada-dijo la muchacha dándole la espalda

- Hermione… ¿el abrazo de reconciliación no sirvió? Se supone que un "perdón Minou" que va acompañado con un abrazo es una reconciliación… ¿dejarás de ser novia de ese muggle solo porque estaba fumando?-preguntó Draco mirándola interrogativamente

- si… además, ese "Lobo Black" no me ha pedido formalmente nada-dijo tomando por un brazo a Ron, lo que hizo que el sonrojo del muchacho se confundiera con su cabello.

- pues te lo pide… él te adora y no quiere que terminen… vamos… no termines con él…

- que me lo pida él-sentenció Hermione apoyando su cabeza en el hombro de Ron.

Harry reía. Al parecer Draco estaba jugando sus cartas-al fin- con la castaña y por supuesto, el le ayudaría. Aunque lo comprendía. Draco Malfoy no podía emparejarse ni en sueños ni pesadillas con una hija de muggle… pero, un muggle como Lobo Black si podía.

- ¿y por qué Black?... quien se supone que es tu padre

- … ahora que lo pienso… podría adjudicarme a Sirius como padre…. Si… tu padrino es mi padre, "primo"-dijo Draco sonriendo burlón.

Harry bajó la vista un momento, advirtiendo a Draco

- hey hermano, disculpa-dijo Draco poniendo su izquierda en el hombro del pelinegro-no fue mi intención… recuerda que también era mi tío y aunque no lo conocí en vida, mi madre me contó muchísimo de él y llegué a tenerle cariño.

- no Draco, está bien-dijo sonriendo Harry con sinceridad-solo… no puedo evitar en pensar en que pude hacer algo…

- lo vengarás, hermano-dijo Ron tomando su hombro derecho-todo saldrá bien.

Harry sonrió. Alzó la vista y una ginebra con pantalones cortos y blusa sin mangas llegaba al pasto. Su cabellera roja resplandecía junto con su sonrisa. Harry no pudo más que ponerse rojo. Al ver esto, Draco se dio vuelta y vio el porqué de la timidez de Harry.

- mamá quiere que compremos algo en el callejón Diagón… ¿vamos?-preguntó la muchacha llegando al lugar

- ¡claro!-dijeron Harry, Ron y Hermione. Draco se mantuvo sentado

- no creo que sea prudente… estoy de encubierto aquí.

- ay Lobo… unos toques de magia te harán bien, ven-dijo Ginny tomando la mano del muchacho y caminando hacia la casa.

Lobo estaba sentado en la mesa de la cocina. Hermione, Ron y Harry se encntrabaj frente a el, viendo como Ginny hacía toques con su varita al cabello de Draco.

De un momento a otro, el muchacho quedó con el cabello castaño oscuro, muy parecido al de Theodore Nott.

- ay… Theodore Nott ha sido mi inspiración-dijo Ginny mordiéndose el labio soñadora.

- ¡pues, si te gusta, anda y dile!-dijo Harry con el ceño fruncido, cosa que hizo reír a los presentes

- ¿cómo me veo?-preguntó Draco mirando su flequillo oscuro

- … muggle-acordaron los 3 amigos sonriendo.

Draco hizo una mueca. No le desagradaba, pero ese cabello castaño le quitaba toda la esencia Malfoy que tanto cuidaba. Luego lo pensó un momento y sonrió.

- Perfecto.


Los 5 amigos entraron en "sortilegios Weasley" tenían las compras hechas y los varones decidieron que deberían tener algunas cosas para ese año.

Draco se movía con cautela. Siempre al lado de Harry y Hermione, pero al entrar a esa tienda llena de bromas, se volvió prácticamente loco al entrar

- ¿qué es lo que veo?-se escuchó una voz

- ¿acaso el Lobo ha cambiado de pelaje?-preguntó otra voz similar

Arriba de la escalera se encontraban los gemelos Weasley, cuales empresarios orgullosos.

Los chicos subieron la escalera y saludaron

- ¡Bienvenidos a "sortilegios Weasley"!-dijeron al unísono-que se te ocurre Lobo?-preguntó Fred abrazando al muchacho y bajando la escalera-tal vez una trampa de gas

- o un trompo explosivo-sugirió George-o quizás…

Ambos lo llevaron a un lugar donde habían frascos rosados

- algo de amortentía para conquistar a una castaña que anda por aquí-dijeron volteando la cara de Draco para ver a Hermione que veía un pequeño peluche de algo parecido a un cachorro.

- no necesito Amrotentía chicos-dijo Draco soltándose

- pero para esta muchacha si… ella aun está enamorada de Krum, no es así?-preguntó fred moviendo las cejas

- no… ella ya no lo ve más…-dijo Draco notoriamente molesto-ella no está con nadie…

- nosotros solo sugeríamos

- ¡Hey chicos! ¿A cuánto tienen el "verdugo reutilizable"?-preguntó Ron

- 10 galeones

- ¿y para mí? Digo, por ser su hermano-preguntó Ron. Los gemelos miraron el techo pensativos

- 15 galeones-dieron luego sonriendo. Ron frunció el ceño

- ¿y para mí?-preguntó Harry

- 10 galeones-dijeron, cosa que hizo reír a Harry.

Draco seguía mirando las bromas y los hechizos de defensa… de un momento a otro, una mujer de cabello negro, hizo que volteara violentamente. Lobo se asustó de inmediato, pero la quedó mirando inexpresivo. Sentía su corazón latir a mil por hora. Reconocía en las facciones de la mujer, algo que le era familiar.

- … ¿eres algo de los Malfoy, muchacho?-preguntó la mujer

"mierda…"

- ¿Malfoy?... no… nada-dijo el muchacho cerciorándose que su cabello seguía castaño.

- … ¿cómo te llamas?-preguntó la mujer altiva… claro… ya sabía quién era… Argulia Goyle, madre de George Goyle. Sabía que era una mujer aristocrática y muy elitista… sabía que si decía su nombre falso, se haría un escándalo en la tienda…

- Lobo… Lobo Black-dijo el muchacho sonriendo de medio lado

- … ¿algo de Narcissa Black?

- … no la conozco-dijo Draco sonriendo con malicia-soy hijo de muggle.-dijo finalmente

"veamos qué hace esta vieja loca" se dijo a si mismo

- ¡y qué demonios hace un asqueroso sangre sucia aquí!-gritó la mujer llamando la atención de la gente, cosa que hizo carcajear a Draco, dándose media vuelta y caminando hacia sus amigos-¡Te estoy hablando basura! ¡Habla de una vez, qué haces aquí!...ahh... ya veo...ahí está la sangre sucia de Granger… entre mierda se entienden.

Draco paró su caminar y se volteó, sacó su varita y apuntó a la mujer

- nunca…le diga así a mi novia-dijo notoriamente enojado.

Ginny miraba la escena emocionada… le importaba un pepino de que Draco fuera descubierto, no…a ella le importaba el hecho romántico de que Draco defendiera a Hermione como "su novia"

- señora…me va a disculpar-dijo George acercándose-pero esta es nuestra tienda-dijo mirando a Fred el cual ya estaba abrazando a Draco, haciendo que este bajara la varita, sin dejar de ver a la señora

- y si nuestro amigo Lobo está aquí, se quedará… nadie tiene derecho a ofender a nadie…

- ¡y al que no les guste los hijos de Muggles en esta tienda, se va de ella!-gritó George recibiendo por ello una ovación del público.

La señora resopló indignada. Bufó y se dio media vuelta hacia otro extremo de la tienda.

Hermione salió al encuentro de Lobo. Ron iba a su encuentro, cuando Harry lo detuvo, como lo hizo también con Ginny, indicándoles que fueran a otro lado, dejando a ambos chicos solos, al frente de la sección de hechizos de defensa.

- ¿Quién era?-preguntó Hermione. Draco tomó su cintura

- la madre de Goyle-dijo enojado.

- ya… tranquilo… no me afecta tanto cuando un desconocido me lo dice

- pues a mí sí me molesta, preciosa… nadie te ofende y si puedo defenderte, lo haré.

Hermione lo miró con cariño. Se empinó un poco para besar la mejilla de Draco, pero este corrió la cara un poco para encontrarse con los labios de la muchacha. Para su mala suerte, Hermione tenía muy buenos reflejos, y se detuvo a centímetros de la boca de Draco. Este la observó y miró sobre la cabeza de la muchacha

- esa vieja nos está mirando-dijo volviéndola a mirar

- entonces haz como si me besaras-murmuró Hermione embelesada, olvidando por completo e donde se encontraban, y con quiénes

- ¿por qué?

- los besos incomodan a la gente-dijo. Diciendo esto, Draco posó sus labios de manera casta en los de Hermione, sintiendo su sabor por un momento. Luego, la besó con mayor apremio, respirando su aire, sin siquiera moverse. Cuando se separó de sus labios, vio que la muchacha tenía los ojos cerrados-¿sigue mirando?-preguntó Hermione como adormilada. Draco miró y se dio cuenta que la mujer salía de la tienda

- si…nos mira directamente-mintió el muchacho volviéndola a besar con mayor premura, haciendo que esta solo riera y golpeara el hombro con la palma delicadamente

- mentiroso, acaba de salir-dijo riendo y mirándolo.

"Oh mierda…" pensó Hermione al darse cuenta de lo que había hecho.

"Oh… que maravilla… sabía que Minou era un sueño pero… ¡esto ha sido el paraíso!" pensó Draco al mirarla.

Hermione se alejó de él mirando el piso. Draco sonrió y le levantó la vista tomando su barbilla, hasta que los ojos castaños miraron los grises del muchacho

- no te preocupes… este es nuestro secreto. Y si te preguntan…o te da vergüenza decir que besaste a Draco Malfoy…di que besaste a un muggle y se acabó

- no me da vergüenza… me da miedo por ti-dijo la muchacha abrazando a Draco por la cintura, mientras este la abrazaba desde los hombros y hundía su cara en el cabello de la castaña

- no tengas miedo… yo te cuidaré-murmuró acariciando la espalda

- es nuestro secreto-dijo Hermione

- … de acuerdo-aceptó Draco, teniendo claro que no volvería a probar los labios de aquella mujer que lo había trastornado desde que la vio.

Unos ojos verdes cómplices miraban la escena y se alejaban sonriendo


y así termina nuestro 4to capitulo... ojalá les haya gustado.

ESCRÍBANME QUE YO RESPONDO LOS REVEWS! de verdad, son mi alimento y el alimento de este fic.

no olviden que actualizo los viernes (a excepción de el que pasó por los motivos que les dije)

besitos y no olviden escribir!