-Hace mucho tiempo los vampiros también intentaron invadir Bajoterra, y en ese entonces no eran sensibles a la luz; pero nosotros sí. Ustedes sabían cómo destruirnos. - Mafer empezó a intentar sentar a Laura suavemente para no herirla más. - Pero cuando uno de nosotros intentó morderlos al amanecer, ustedes empezaron a quemarse. - Dijo el Líder.
-Wooooow, es asombroso y a la vez malo ¿Cómo es que empezamos a quemarnos si eran ustedes? - Dijo Mafer.
-Eso es un gran misterio, que no hemos resuelto. - Dijo el líder.
Mafer siguió curando a Laura, mientras el Líder las miraba con maldad.
-Tu amiga tiene mucha fuerza. - Dijo Mafer enojada.
-Sí, sabe defenderse de sus enemigos. - Dijo el Líder.
-Y muy bien. - Dijo Laura.
-Bueno si, ella es la mejor en lo que hace. - Dijo el líder mirando a la licántropo.
Mafer terminaba de curar a Laura. La mayoría de las heridas estaban cerradas y Laura pronto recuperaría todas sus fuerzas y poderes.
-Ahora nos iremos de aquí, y no quieren ni imaginarse lo que les haremos si se nos acercan de nuevo. - Dijo el líder.
El resto de la manada lo seguían mientras les gruñían. Las hermanas se quedaron quietas unos instantes, por temor a que volvieran.
-¿Ahora que es lo que vamos a hacer? - Dijo Mafer con nervios.
-No lo sé, luego de la disputa que tuvimos, no sé qué podemos hacer. - Dijo Laura.
-Mmm ¿Qué tal si los vigilamos? - Dijo Mafer.
-¿Estás loca? ¿No escuchaste lo que dijo el líder? Si nos acercamos a ellos nos van a matar. - Le recordó Laura a su hermana.
-Pero no podemos quedarnos aquí sin hacer nada. - Dijo Mafer.
-Aún estamos muy débiles como para exponernos de esa manera. - Dijo Laura.
-Recuerda el juramento. - Dijo Mafer mostrando su muñeca.
-No descansar hasta acabar con su imperio. - Dijo Laura mostrando su muñeca.
-¿Entonces? - Dijo Mafer.
-Vamos. - Dijo Laura levantándose.
Luego de ir de árbol en árbol, ambas vampiras se dieron cuenta q ya habían llegado a la guarida de los licántropos.
-Ya llegamos hermana. - Dijo Laura.
-Eso veo ¿Pero en donde nos esconderemos? - Dijo Mafer.
-En cualquier lado donde no nos puedan ver. - Dijo Laura.
-Vamos al techo. - Dijo Mafer.
-Está bien, pero ten cuidado con las ventanas. - Dijo Laura.
Ambas desplegaron sus alas negras y volaron lentamente para no causar tanto ruido.
Llegaron al techo sin hacer ruido alguno, había una ventana abierta en el ático; no sabían si entrar o no así, que si entraron y se escondieron en las sombras, no hicieron ni un solo ruido para no dejarse ver ni escuchar.
-Esperaremos aquí hasta el anochecer. - Dijo Laura.
-Perderemos demasiado tiempo. Investiguemos esta guarida y luego atacaremos. - Dijo Mafer.
-Es una gran idea, pero no sabemos dónde se encuentran y cómo estén protegidos. - Dijo Laura.
-Descuida, nos protegeré. - Dijo Mafer.
-¿Cómo piensas hacer eso? - Dijo Laura.
-Ya verás. - Le susurro Mafer. - Ahora vamos.
Ambas hermanas salieron de su escondite y se dirigieron al pasillo muy sigilosamente.
-Creo que va siendo tiempo de que hagas algo. - Dijo Laura.
-Aun no, no voy a desperdiciar esta oportunidad de asombrarte. - Dijo Mafer divertida.
-Está bien, pero si algo nos pasa será tu culpa. - Dijo Laura.
-No nos pasara nada. - Dijo Mafer. - Sólo relájate un poco.
-¿Cómo quieres que me relaje en un momento como este? - Dijo Laura.
-Creo que ya es el momento de impresionarte. - Dijo Mafer.
-Espero que te apures, porque nos están buscando. - Dijo Laura.
-Entonces será mejor. - Dijo Mafer.
Los licántropos estaban dispersos buscándolas, aunque en verdad no parecían encontrarlas. Unos licántropos se acercaban a ellas.
-Mafer vámonos de aquí. -Dijo Laura un poco asustada.
-Ya te dije que te relajes. - Dijo Mafer.
Los licántropos se acercaban cada vez más, hasta el punto en que estaban frente a ellas pero por alguna razón no las veían y se fueron de allí.
-¿Cómo es que no nos atacaron? - Dijo Laura.
-Te dije que te sorprenderías. - Dijo Mafer.
-Genial. Ahora vamos a investigar. - Dijo Laura.
Las vampiras se fueron a investigar, Laura todavía estaba un poco asustada así que se escondía para no dejarse ver de los licántropos, pero Mafer pasaba por los pasillos como si nada pero sin tocarlos.
-¿Cómo es que no nos ven?- Dijo Laura.
-Pues bueno, hice una especie de hechizo sobre nosotras para que ellos no nos pudieran ver ni escuchar. - Dijo Mafer.
-Mafer eres la mejor. - Decía Laura mientras le daba un gran abrazo a su hermana.
-Ahora, sigamos pero con cuidado de no tocarlos. - Dijo Mafer.
Ambas vampiras siguieron en su camino, estaban felices de no ser vistas; pero un licántropo pasó tan rápido que hizo caer a Laura encima de otro.
-Ay no. -Dijo Mafer.
-¿Y ahora qué? - Dijo Laura.
-Pues a correr, ellos ya saben que estamos aquí. - Dijo Mafer.
-Okey, a correr. - Dijo Laura mientras empezaba a correr.
Las dos empezaron a correr por toda la casa hasta que llegaron a la puerta. No podían salir por que las quemaría el sol pero si no lo hacían los licántropos las comerían vivas.
-Es hora de que hagamos lo que practicamos antes. - Dijo Laura.
-Está bien. - Dijo Mafer.
Mafer empezó a crear su campo protector alrededor de ambas, y al estar dentro Laura creó oscuridad.
-Vámonos de aquí. - Dijo Laura desplegando sus alas.
Ambas salieron volando, mientras las seguían desde abajo.
-Voy a hacer lo que antes no pude. - Dijo Laura.
-¿Pero no crearas poder aquí dentro? - Dijo Mafer.
-Déjame salir. - Dijo Laura.
-Te quemarás. - Dijo Mafer.
-Si vez que no puedo, me cubres. - Dijo Laura.
Mafer la dejó salir y quemaduras empezaron a aparecer. Antes de que empeorara, Laura lanzó una gran esfera de poder al cielo, creando oscuridad inmediata.
