Hola otra vez, este vez este capítulo está más cercano a "The quest for Varian", así que espero que lo disfruten, porque ya casi estamos más cercanos a los episodios más intensos de Varian. En fin nos leemos abajo.

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Se sentía ansioso, como si su mente hubiera conectado todas las ideas, más después de lo que había ocurrido.

Después de haber vuelto a Corona porque había olvidado comprar algunas cosas ya que la última vez tuvo que irse de inmediato para evitar sospechas. Y una vez que había acabado de comprar algunas plantas, estaba por acercarse a la salida de Corona cuando vio a un pequeño conejo en un callejón que estaba observándolo o eso creía porque en realidad observaba una pequeña zanahoria que ha Varian se le había caído de su bolso, el alquimista al notar esto pensaba levantarla pero el conejo se adelantó y la tomó, para comenzar a darle una mordida. Siguió así y antes de que la terminara, abrió sus ojos un poco más, luego lanzo la zanahoria hacia al suelo y comenzó a hacer ruidos extraños, como chillidos fuertes, y se alejó de ahí saltando más rápido y brusco de lo que un conejo lo haría.

Él, que había visto su comportamiento intento ver que lo había causado, levantó la zanahoria medio mordida, y ahí notó que la zanahoria estaba un poco mojada con algo una sustancia morada. Revisó su bolso y encontró que algo del contenido de la pequeña botella se había escurrido ya que estaba un poco mal tapada, la cerró y una vez más observo detalladamente, analizó rápidamente los hechos, ya se comenzaba hacer una idea de que probablemente cual era el uso del brebaje.

Así que mientras regresaba hacia la Vieja Corona, siguió recordando lo sucedido, uniendo todos los puntos mentalmente, con esto ya no se sintió tan mal por haber encontrado la botella. Ya que si no se equivocaba el contenido de esta podría cambiar el humor y comportamiento de un animal e incluso de una persona.

Una vez que llegó a su hogar, se dirigió hacia su laboratorio para analizar mejor la situación, colocó la botella en la mesa y el pergamino en la mesa junto con las plantas que consiguió, pensando en que podría hacer con todo eso.

Miró las imágenes del pergamino, observó en específico la flor dorada con mucha atención, recordó lo que decían de esta, acerca de su mítico poder de curación e incluso que podía revertir cosas como la juventud de una persona.

-Revertir…-susurró, mientras seguía mirando la flor.

Se cuestionó si realmente esa flor había sido destruida o todo su poder había sido absorbido, claro estaba que si le preguntaba a alguien del castillo no le dirían la verdad como si nada.

De nuevo detuvo sus pensamientos e inmediatamente una idea pasó por su cabeza, dirigió su mirada hacia la botella y luego a la Belladona, comenzó a acordarse de algo que había leído, de cómo la Belladona había sido utilizada como suero de la verdad en algunas ocasiones.

-¡Eso es!- soltó en un tono un poco eufórico, que ya no había usado desde hace unas semanas.

Rudiger con su pequeño grito que provocó el alquimista, se sobresaltó y se acercó a él con rapidez. Al hacerlo, Varian acerco sus brazos a él pequeño mapache y lo cargo.

-Eso es…-volvió a repetir, con una ligera sonrisa- Si logro modificar el brebaje… puedo convertirlo una especie de suero de la verdad, con esto podre saber si la flor aún existe y tendré su ubicación…- se detuvo y con su amigo todavía en sus brazos se acercó a la roca ámbar que contenía a su padre, coloco al mapache en sus hombros y toco con algo de delicadeza la roca- Podre sacarte de ahí… la flor deberá funcionar, tendrá que bastar…

Con eso dio la vuelta y empezó a tomar lo que necesitaría, para modificar el aparente brebaje de Xavier, sacó algunas de las plantas de su bolso marrón las puso en su mesa, junto algunos utensilios que le servirían como un mortero, algunos frascos y tubos de ensayos.

Y lo primero que ya planeaba usar era la Belladona, intentaría mezclar la cantidad más correcta con el brebaje. Debía encontrar un buen equilibrio entre la planta y el brebaje debido a algunos efectos secundarios que podía tener la Belladona como suero de la verdad, como mareos y balbuceos de más y eso no le serviría ya que no podría saber si realmente le dicen la verdad.

Termino haciendo varias modificaciones del brebaje, y de nuevo ya era noche cuando acabo de hacer varias variantes de la sustancia, guardo las mezclas asegurándolas bien para que estas no se regaran en algún lado.

Con eso decidió que debía descansar unas horas en su cama, después él se despertaría y volvería inmediatamente a su trabajo con las modificaciones.

Y así lo hizo, se acostó hasta que por fin pudo conciliar el sueño, incluso perdió la noción del tiempo mientras dormía. Parecía que seguiría durmiendo hasta que sintió como algo movía su brazo intentando despertarlo, sus ojos se abrieron con dificultad y se los tallo un poco antes de observar mejor lo que pasa. Alzo su mirada para encontrarse con el pequeño mapache al lado de él, aun con sus patas jalando un poco la manga de su camisa.

-¿Rudiger?- pregunto aun intentando mantenerse despierto mientras lo observaba confundido, el pequeño animal al notar que estaba más despierto, jalo por última vez su manga para empezar a bajar rápidamente de la cama y acercarse a la ventana esperando a que Varian lo siguiera y eso hizo -¿Qué sucede?- preguntó mientras se levantaba de la cama, para acercarse a la ventana – Sabes que ya sé que es tarde ¿no?- comento, hasta que por fin vio lo que el mapache quería que viera e inmediatamente se agacho.

Si no hubiera sido por eso, uno de los hombres que estaba abajo lo hubiera visto ya que volteo en la dirección en la que estaba el ojiazul.

Luego de esperar un momento debajo del marco de la ventana, se asomó lentamente para observar con mayor detalle a las personas que estaban ahí. Sus trajes eran rojos y tenían puestos unas capas y parecían tener un casco que cubría su rostro.

Algo en él pareció darse cuenta que los hombres podían ser guardias reales buscandolo, ya que él sabía muy bien que no podrían ser bandidos debido a que mucha gente de la Vieja de Corona se llevó sus cosas y tampoco tenían algo de valor. Pero ver como cada uno de esos hombres revisaba las viviendas lo hizo dudar acerca de eso.

-Tenemos que irnos- le susurró a su amigo, mientras veía como uno de los sujetos señalaba las viviendas restantes y eso incluía la suya.

Se arrastró hasta estar fuera de la vista de la ventana y comenzó a bajar rápidamente hasta su laboratorio, donde comenzó a tomar algunas de sus cosas, como plantas, el brebaje y las modificaciones que le había hecho a este, metió las monedas restantes que tenía, junto con un poco de comida, un cuaderno, una pluma y por ultimo colocó el diario naranja; habría tardado más si no fuera porque algunas cosas ya estaban en su bolso, por un segundo pensó en llevarse el pergamino pero sabía que cometería un descuido al hacerlo así que sólo dejo la llave en su bolso.

Se colocó su capucha café y tomó el bastón que había usado el día de la tormenta. Se agacho para empezar a abrir la pequeña puerta que llevaba a los túneles y antes de entrar se acercó a la roca ámbar que contenía a su padre.

-Voy a volver y voy a resolver todo esto- dijo mientras tocaba la roca y con esto tomó una manta grande que ya había cocido con otras y la coloco sobre la roca, y una vez que escucho como forcejeaban la puerta se metió a los túneles rápido y logró cerrar justo a tiempo la pequeña puerta, sólo para empezar a caminar con velocidad en ellos.

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Y así termina otro capítulo más de este fic, espero no dejarlos en tanto suspenso y como les había dicho se acerca los momentos más difíciles de Varian aquí.

Espero no tardar tanto con el siguiente capítulo, ya que apenas lo estoy escribiendo, pero hare lo mejor que pueda para tenerlo listo.

Hasta entonces! Saraha Sting cambio y fuera.