Hooooooooooooola, ya estoy de vuelta, espero no haber tardado mucho jejejejejeje. Por cierto, mis vacaciones han sido geniales (aunque un poco cortas), pero aquí estoy como prometí!!!.
Bueno, tengo una mala y una buena noticia... ¿por cual empiezo?, vaaaale, creo que mejor empezaré por la mala.
La mala... es que el próximo iba a ser el último capitulo.
La buena... es que como a mi parecer es excesivamente largo lo voy a partir en dos.
Así que ya queda muuuuuy poquito del fic. Aunque faltaría el epilogo claro!!!
Bueno, no me quiero enrollar mas, solo daros las gracias por esos estupendos reviews que a cada capitulo crecen más, y esperar que este capitulo os guste tanto como los anteriores y que no os decepcione.
Besotes!!
CAPITULO 3
Hermione se sentó furiosa en la mesa de la cocina mientras lanzaba una agresiva mirada a un Harry bastante divertido.
-"¿Qué querías que hiciera?"-preguntó el chico encogiéndose de hombros mientras trataba de revolver sus huevos sin derramar nada en la mesa-"Tenía sueño".
-"¿Piensas que me voy a tragar semejante patraña?"-resopló la castaña cogiendo una tostada a la que untó mantequilla bruscamente. Harry la miró alzando las cejas y tragando saliva, menos mal que no se había sentado cerca de ella-"Sé que lo hiciste a propósito¡me dejaste sola con la fiera!"
-"¿La fiera?"-rió Harry atragantándose con los huevos-"Vamos, Hermione no es para tanto"
-"¿Qué no es…¡por supuesto que lo es!"-exclamó la chica derramando el zumo de calabaza al servirse bruscamente-"Le brillaban tanto los ojos que pensaba que iba a devorarme".
-"Apuesto mi Saeta a que lo hubiera hecho"-contestó el chico sonriéndola pícaramente-"Si no tuviera esa manía suya de pensar que eres terreno vedado, me juego lo que quieras a que ya te habría puesto las manos encima".
-"¡Harry!"-exclamó Hermione derramando el poco zumo que aun contenía su vaso mientras enrojecía bruscamente al percatarse de lo cerca que había estado Harry de la verdad... pero enseguida cambió el gesto, Sirius ya la había tocado, sí, pero sólo para burlarse de ella… como él mismo dijo, no significaba absolutamente nada-"¿Él no me ve de esa manera¿Recuerdas?".
-"Estas ciega, cariño"-contestó el moreno cruzándose de brazos, negando con la cabeza.
-"Bfff"-resopló ella levantándose-"El que estás ciego eres tú, Harry. Sé que Sirius siempre me verá como una tonta desgarbada y simple, y por mucho que me cueste aceptarlo, eso no va a cambiar".
-"Hermione…"
-"Déjalo"-pidió la chica encogiéndose de hombros y esbozando una leve sonrisa-"Ya lo tengo asumido. Me voy a por mi chaqueta, he quedado con Ginny para buscar algún piso asequible".
-"Entonces, vas en serio con todo este asunto¿verdad?"-preguntó Harry demasiado serio.
-"Sí"-afirmó Hermione moviendo la cabeza-"Sabes que esta situación se me está escapando de las manos, no puedo seguir así".
-"¿Y cómo se lo vas a decir?"-preguntó el chico caminando junto a ella.
-"Aun no lo sé"-Hermione cerró los ojos, sabía que no sería fácil, pero necesitaba cortar todo vínculo con él, y en cuanto cumpliera los veintiuno, lo haría.
-"Lo seguirás viendo en el Ministerio¿eres consciente de eso?"-le preguntó el moreno acariciándola sus rebeldes rizos.
-"Sí"-contestó Hermione soltando el aire poco a poco, y, aunque era consciente de lo que suponía admitirlo añadió-"Pero ya tengo la solución para eso".
-"¿Cómo?"-Harry se quedó pálido de pronto, no podía estar sugiriendo…-"Espero que no sea… no puedes ir en serio… ¿Te vas¿Nos dejas de verdad?"-dijo completamente asustado ante la perspectiva de separarse de su, podría llamarla, hermana.
-"Es el único medio que tengo para poder olvidarme de él, y lo sabes Harry"-Hermione le abrazó triste, tenía que alejarse de la influencia de su tutor… aunque supusiera alejarse de todo cuanto apreciaba-"Cuando sea legalmente independiente… voy a pedir el traslado a otra ciudad"-admitió suspirando cansinamente.
-"Lo destrozarás".
-"Lo dudo"-dijo ella tristemente-"Voy a por mi chaqueta".
Harry la miró alejarse y notó una fría sensación que se le extendía por todo el cuerpo. Si el tonto de su padrino no hacía nada por evitarlo, la perderían para siempre…
Con paso cansino, Hermione, subió a su habitación para buscar su chaqueta. Triste, miró el reloj mientras la sacaba del armario, aun le quedaba media hora para recoger a Ginny pero había decidido llegar un poco antes para poder hablar con la Señora Weasley ya que hacía mucho que no iba a visitarla así podría pedirle que le enseñara a cocinar, seguro que lo haría encantada.
Se acercó a su mesilla para recoger unos pendientes, sonriendo, ya se imaginaba a Molly echándolas a Ginny y a ella a escobazos por dejarle su cocina hecha un desastre. Pero cuando se giró para salir la alegría se le acabó de golpe. Sirius esta bloqueándole la puerta.
-"¿Vas a algún lado?".
El hombre la miró de brazos cruzados sin moverse ni un milímetro de la puerta, su expresión seria hizo que la chica diera un pequeño respingo que quedó opacado por un nerviosismo creciente. Le tenía delante de ella, sin camisa y con el pelo húmedo de haber salido hacía unos minutos de la ducha.
Intentado no hacer más el ridículo de lo que ya lo había hecho, hizo caso omiso del temblor de piernas que amenazaba con dejarle caer al suelo, y se irguió con expresión desafiante. Había llegado el momento de decírselo…
-"Sí, he quedado con Ginny"-contestó ella notando como su corazón bombeaba más sangre de lo normal.
Sirius la miró largamente y comenzó a caminar hacia ella de manera pausada, impregnando cada paso de una calculada agresividad masculina que hizo a Hermione temblar como una hoja mientras un escalofrío le recorría la espalda.
-"¿Para qué?"-preguntó con voz grave acercándose cada vez más a ella.
-"Sirius…"-titubeó la castaña caminando hacia atrás.
-"¿A dónde vas a ir con ella, cielo?"-preguntó nuevamente acercándose mucho más e ignorando la mirada de súplica de la chica.
-"Yo… voy… tengo, tengo que…"-La chica remordió el labio intentando no pensar en la palabra cariñosa que había utilizado para referirse a ella. Tenía que ser fuerte y decirle que… pero sus ojos la estaban desarmando por completo. Tenía que enfrentarlo y decirle que se largaba de una vez por todas, pero intentar decir las palabras adecuadas cuando le tenía tan cerca, mirándola con fuego en sus ojos no era tan fácil como creía-"Voy a ver viviendas, Sirius"-contestó todo lo serena que pudo, algo irritada por el leve temblor de su voz al pronunciar su nombre.
-"No sabía que Ginny estaba pensando en mudarse"-dijo el hombre acorralándola contra la pared.
-"Y no lo va a hacer"-Sirius se paró a escasos centímetros de ella y la miró frunciendo el ceño bastante enfadado.
-"¡Y un cuerno!"-exclamó cerrando sus grandes manos en la pequeña cintura de la chica. Hermione aguantó la respiración con un pequeño jadeo que intentó reprimir sin resultado-"Tú no te vas a mover de aquí".
-"¡No puedes…!"
-"¿Qué¿Encerrarte¿protegerte?"-Contestó Sirius aplastándola entre la pared y su cuerpo mientras rozaba sus labios con su boca-"No vas a escapar de mi, Hermione".
-"No… es justo, Sirius… tú no…"-susurró la chica cerrando los ojos intentado reprimir el deseo de rodearle el cuello con sus brazos, le tenía tan cerca que su olor… su colonia, la estaba matando…
-"Tú eres la que quería aprender, cielo quieres experimentar, y me lo estás poniendo tan difícil…"-susurró con voz tan suave y ronca que su gravedad la hizo sonrojar. Bajó los ojos a su boca y un hormigueo le recorrió los labios. Necesitaba sentirlo… necesitaba que le besara. Su expresión lo pedía a gritos.
-"Sirius, no juegues conmigo, por favor"-rogó Hermione que sin darse cuenta había subido las manos acariciando el torax desnudo de su tutor.
Sirius tembló ligeramente mientras sus manos, inquietas, acariciaban a la castaña subiendo por sus costados hasta centrarse en su espalda haciéndola moverse, nerviosa, intentando huir de la caricia.
-"Shhhh"-la tranquilizó, rozándola la nariz con sus labios-"Sólo te estoy dando lo que tú querías… ya no pondrás tanto empeño en salir a buscar experiencias nuevas, yo soy un hombre…. Y te lo voy a demostrar".
Hermione abrió la boca sorprendida para protestar, quería decirle que no buscaba experimentar, si no olvidar… olvidarle a él y a su obsesión por tratarla como una niña… quería que se comportara con ella como lo estaba haciendo ahora… siempre, y no sólo por intentar retenerla en su jaula de oro.
Pero su réplica quedó silenciada antes incluso de salir de sus labios. La boca de Sirius, la calló en un beso duro, fuerte, demasiado adulto, abrazándola tan fuerte, que Hermione pudo notar el fuerte bombear de su corazón.
La chica, impresionada, gimió intentando separarle empujándolo sin éxito y cuando él la obligó a abrir la boca profundizando el beso, gritó revolviéndose asustada.
-"¡No!"-gritó consiguiendo separarlo. Sirius la miró confuso, tenía el rostro lleno de lágrimas y parecía demasiado frágil.
-"Hermione…"-el hombre no sabía que decir, Dios, estaba tan obsesionado, besarla había sido tan increíble como había imaginado.
-"¡Vete Sirius!"-gritó tapándose la cara-"Vete…"
-"Hermione, lo siento. Déjame explicarte yo…"-dijo intentando acercarse a ella.
-"No te acerques, Sirius…"-contestó ella retrocediendo-"¿Qué pretendías¿Burlarte, otra vez, de mí?"-añadió mirándole furiosa y avergonzada.
-"¿Qué?"-Sirius la miró frunciendo el ceño, al parecer, Hermione, había confundido todo-"Yo sólo quería demostrarte… ¡Creía que ya te habían besado!"
-"¡Oh, sí!"-rió ella irónica-"Dos veces en mi vida"-añadió mirándolo humillada, Sirius sabía de sobra que no había salido prácticamente con nadie en su vida. ¡Y tenía la desfachatez de restregárselo por la cara!
-"Me dijiste que…"-el hombre apretó los puños profundamente disgustado.
-"¿Cómo querías que me besaran si no me dejabas salir con nadie?"-Hermione le miró dolida.
-"Entonces ya podrás dormir tranquila"-contestó Sirius apretando la mandíbula-"Por fin sabes como besan los hombres adultos"-la chica abrió los ojos sorprendida¿Cómo podía ser tan cínico…?
-"Pues si es así de asqueroso, preferiría haber seguido en la ignorancia"-espetó con tono helado. Quería devolverle todo el dolor que estaba sintiendo.
-"¿Sí¿Te pareció horrible?"-preguntó el hombre palideciendo mientras apretaba los puños pegados a los lados de su cuerpo-"Eso te demuestra que no estás preparada para experimentar, Hermione"-añadió en un frío tono controlado-"No te irás de casa, y es mi última palabra".
Tras decir esto, Sirius salió de la habitación maldiciendo como jamás Hermione lo había visto hacer, dejándola temblando, avergonzada, furiosa y deprimida. Todo había sido parte de su plan para retenerla, Sirius era capaz de llegar a esos locos extremos para obligarla a permanecer allí.
Hermione dio un golpe a la cama, enfurecida intentando retener las lágrimas. Le había dicho que su beso era horrible… seguro que había herido su ego pero le daba igual. Por nada del mundo le confesaría que se moría porque volviera a hacerlo… si tan sólo la besara porque lo deseaba y no para demostrarle lo tonta que podía llegar a ser… suspiró cansinamente mientras se erguía y salía de la habitación. Ahora más que nunca se iba a largar de allí.
Sirius por su parte había vuelto a la ducha, necesitaba una bien fría. ¿Cómo podía haber sido tan estúpido?, no había pensado en nada más que en besarla y ella le gritaba que lo hacía fatal¡él!, que le preguntara a todas sus chicas si besaba mal, había tenido docenas y jamás habían protestado¡nunca!, pero si eso era lo que quería, eso iba a tener. A partir de ahora la iba a tratar como lo que era, una niña. ¡No pensaba volver a besarla en la vida!.
-"Maldito Sirius"-susurró Hermione por quinta vez en diez minutos-"Te odio".
Aunque se lo repitiera mil veces sabía que eso no sería posible jamás. Por mucho que le pesase, y se odiara por ello, le quería. Aunque no podía sacarse el beso de aquella mañana de la cabeza se prometió firmemente no dejar que él descubriera lo que sintió, lo que sentía. No pensaba darle un motivo más para sus burlas.
-"¿Estás bien, Hermione?"-Ginny la miró preocupada mientras salía de la tercera casa de la lista que les había dado Luna.
-"¿Qué?"-preguntó distraída.
-"Estás rara, ausente."-contestó la pelirroja mirándola fijamente-"Y no paras de murmurar".
-"No te preocupes, es sólo… bueno otra pelea con Sirius"-contestó girándose para echar un nuevo vistazo a la fachada de la casa.
-"Así que es eso…"-Ginny hizo una mueca de comprensión mientras se guardaba la lista en el bolsillo de la túnica.
-"¿Qué quieres decir?"-preguntó Hermione cruzándose de brazos.
-"Hermione"-dijo su amiga cogiéndole de las manos-"Por mucho que intentes disimularlo bajo todo ese maquillaje, se te nota que has estado llorando"-la castaña gimió mordiéndose el labio, no quería que nadie supiera lo mucho que le había afectado Sirius-"¿Esta vez por qué ha sido?"-preguntó haciéndola caminar. Hermione se encogió de hombros, no pensaba contarle que Sirius estaba jugando con ella.
-"¿Ahora a donde?"-preguntó la castaña intentando cambiar de tema.
-"Una pequeña pensión cerca del cuartel de Aurores. La casera es bastante agradable y, según Luna, el alquiler es bastante barato".
-"Está bien, vamos"-contestó si mucho ánimo. Cerca del cuartel… cerca de Sirius.
-"No me has contestado"-dijo Ginny tras varios minutos de caminar en silencio. Hermione enrojeció por completo, pero decidió que su amiga se merecía una respuesta… relativa, claro.
-"Le dije que me iba de casa"-contestó escuetamente, no pensaba contarle nada sobre el beso de esa mañana. Se puso nerviosa y cerró los ojos intentando sacarse el vergonzoso episodio de la cabeza.
-"¡Hermione!"
-"¿Qué?"
-"¡No me estás escuchando!"-se quejó la pelirroja cruzándose de brazos.
-"Lo siento, Ginny"-se disculpó mirándola con ojos tristes.
-"No creo que marcharte sea buena idea, Hermione"-dijo su amiga mirándola seriamente-"Se que lo vas a pasar fatal".
-"No Ginny, ahora más que nunca tengo que salir de esa casa"-contestó reprimiendo un escalofrío. Sabía que si Sirius volvía a intentar retenerla no podría resistirse mucho más.
La pelirroja no preguntó nada más. Sabía que cuando Hermione estuviera lista le contaría todo. Pero la intrigaba la pelea de esa mañana, su amiga nunca se había mostrado así, estaba nerviosa y asustada, pero… ¿de qué?. Ginny la miró intentando descubrir sus pensamientos, algo había pasado entre ellos y ella iba a descubrirlo, al menos, eso esperaba.
Después de pasarse toda la mañana visitando posibles pisos, Hermione se decidió por el pequeño, pero acogedor cuarto de la pensión cerca del cuartel. Tenía todo lo que podía necesitar y la casera era una viejecita adorable que se encariñó enseguida con ella. Además, no pedía mucho dinero, lo que supuso un alivio para ella ya que hasta que no cumpliera los veintiuno no podía disponer de la cuenta que Sirius había abierto para ella en Gringotts.
Tras pedirle a la señora Warren que le guardara la habitación por unos días mientras solucionaba todo para la mudanza, Ginny y Hermione se marcharon hacia el Callejón Diagon para distraerse. Un helado siempre era una buena idea.
El callejón estaba abarrotado de gente, numerosos magos y brujas paseaban por los múltiples locales con todo tipo de objetos y animales dificultando el paso del, ya de por sí, serpenteante camino del Callejón.
-"¡Cuidado Hermione!"-gritó Ginny entre risas al ver como un pequeño estaba a punto de golpearle con su diminuta Saeta de Fuego, totalmente descontrolada.
-"¡Ven aquí, renacuajo!"-un hombre joven salió corriendo detrás del niño y le quitó la escoba para, tras controlarla, devolvérsela a su madre que le sonrió agradecida y se llevó a su hijo entre regañinas.
-"¡Sean!"-gritó la castaña esbozando la primera sonrisa del día mientras le abrazaba efusivamente-"No sabes lo mucho que te he echado de menos estos días"-añadió dejando que el chico la estrechara aun más con sus brazos.
-"Gracias por haber sujetado al chico, Sean"-dijo Ginny separando a la chica para poder abrazarlo ella-"Si no, a estas alturas sería titular en El Profeta: Increíble aurora atropellada por una mini-saeta"-dijo echándose a reír los tres.
-"Bueno, al menos saldrías preciosa en la foto"-exclamó el chico sonriendo-"Hola pelirroja"-añadió besándola en la mejilla.
-"Qué casualidad encontrarnos aquí"-comentó Hermione esquivando a una lechuza desorientada.
-"Más que casualidad, es el destino"-respondió el chico poniéndose al lado de la castaña pasándole una mano por la cintura-"He venido a traer mi escoba a la tienda de Quidditch, necesita un pequeño ajuste. ¿Y vosotras?"-preguntó echando a andar.
-"Vamos a Florean Fortescue a celebrar la reciente adquisición, de una pequeña pero acogedora habitación por un módico precio, de Hermione"-contestó Ginny sonriendo-"¿Nos acompañas?".
-"¡Por supuesto!"-respondió inmediatamente al ver el brillo de alegría en los ojos de Hermione.
Caminaron juntos hasta la pequeña terraza de la heladería que estaba abarrotada de gente debido al soleado día de mediados de agosto.
-"Hace demasiado calor"-dijo la castaña disfrutando de su helado de limón-"mmmm"-dijo cerrando los ojos con expresión de felicidad-"Esto está demasiado bueno".
-"Pues yo no cambio mi chocolate ni por todo el oro de Gringotts"-se rió Ginny atacando su helado con ansia.
-"Entonces"-dijo Sean reprimiendo una carcajada al ver a las chicas compitiendo por ver cual de ellas se metía la cucharada más grande en la boca-"¿Ya tienes sitio dónde quedarte?".
-"BBsssshi"-contestó Hermione haciendo muecas, se había metido una cucharada tan grande que el frío se le había subido a la cabeza-Es una pequeña habitación cerca del Cuartel"-añadió cuando pudo tragar el helado.
-"¿Estás segura?"-preguntó el chico poniéndose serio de repente.
-"Eso mismo le he dicho yo"-dijo Ginny encogiéndose de hombros-"Estoy segura de que Sirius va a poner el grito en el cielo".
-"Me da completamente igual"-dijo Hermione resuelta-"No pienso dejar que Sirius me organice la vida. Si no le gusta, ya sabe donde meterse sus opiniones".
Los chicos se echaron a reír escandalosamente. Los ojos de Sean brillaban al mirar a la castaña, esperaba que lo que estaba diciendo Hermione fuera verdad, porque ahora que la había vuelto a encontrar no pensaba alejarse de ella. Aunque significara enfrentarse al todopoderoso Sirius Black.
-"Bueno chicos"-dijo Ginny levantándose tras relamer la cucharilla intensamente-"Yo me voy, aún tengo que encontrar vestido".
-"¡Es verdad!, yo tampoco tengo nada que ponerme"-dijo Hermione haciendo una mueca-"Aunque, sinceramente, no tengo ni pizca de ganas de ir".
-"¿A dónde?"-preguntó Sean curioso.
-"Al baile anual del departamento de aurores"-contestó la pelirroja fingiendo expresión soñadora-"Se junta la flor y nata del departamento y cuando Kingsley bebe más de dos copas se pone a cantar el himno de los Chudleys con coreografía incluida"-añadió riéndose a carcajadas.
-"¿Y te lo quieres perder, cielo?"-preguntó Sean entre risas.
-"Bueno…"-titubeó Hermione borrando la sonrisa, esa palabra...-"Es que seguro que va Sirius… y no quiero…"-'Y no quiero verlo colgado de una de sus rubias', pensó desmoralizada.
-"Sí ese es el problema, yo puedo ir contigo"-le propuso sean sin darse cuenta de la sonrisilla pícara de la pelirroja-"Prometo no dejarte sola en ningún momento".
-"¿Lo dices en serio?"-preguntó Hermione esbozando una enorme sonrisa-"¿De verdad harías eso por mí?".
Sean la miró, pensando que sería capaz de bailarse un disco entero de las Brujas de Macbeth rodeado de trolls hambrientos sólo por que le dedicara una sonrisa suya.
-"Por supuesto que sí"-contestó mirándola completamente embobado-"Voy a ser la envidia de la noche"-añadió levantando una mano para acariciarle la mejilla.
Hermione llegó satisfecha a su casa, tenía un lugar al que ir cuando, por fin, se alejara de Sirius, se había comprado un vestido increíble, había pasado un estupendo día con su mejor amiga y tenía una cita con el hombre más adorable que había conocido en su vida.
Si no fuera por el maldito beso de esa mañana…
-"Basta Hermione"-se dijo en voz alta-"Deja de hacer el idiota".
-"¿Ahora hablas sola?".
-"¡Harry!"-exclamó dando un respingo-"¡Me has asus…!"-añadió dándose la vuelta. Pero no pudo terminar la frase, ya que una repentina carcajada emergió de lo más profundo de su garganta.
-"No se te ocurra reírte, te lo advierto"-amenazó el chico señalándola, completamente rojo, con su dedo índice.
La castaña lo intentó, pero la visión de Harry con unos pantalones de traje que le llegaban por las pantorrillas y una túnica de gala tres tallas más pequeña hizo que las lágrimas se le saltaran al intentar reprimir un ataque de risa.
-"El maldito traje que me iba a poner en el baile y ¡mira!"-exclamó señalándose a sí mismo-"Ha encogido completamente"-añadió dándose la vuelta para que Hermione lo viera desde todos los ángulos posibles-"¿Cómo voy a ir ahora?".
-"Pues llévalo a Madame Malkin y que te lo arregle, es así de sencillo"-contestó la chica acomodando sus bolsas en el sillón.
-"Las mujeres siempre lo veis todo así de fácil"-dijo Harry quitándose la túnica. La camisa blanca parecía haber corrido la misma suerte que el resto de la ropa.
-"Todo no, Harry"-suspiró sentándose en el brazo del sillón-"Sean va a venir conmigo al baile"-le dijo mirándolo fijamente mientras se mordía el labio esperando el sermón.
-"¿Lo sabe Sirius?"-preguntó Harry alzando una ceja.
-"¡Y dale!"-exclamó Hermione enfadada-"¡Sirius no es mi dueño!, estoy harta de que os penséis que puede dirigir mi vida"
-"Hermione… es tu tutor, se realista dirige tu vida".
-"No por mucho tiempo"-sentenció la chica cruzándose de brazos-"Y no, no sabe que voy a ir con Sean, pero espero contar con tu apoyo"-añadió mirándolo casi con súplica.
-"Ya sabes que lo tienes, cariño"-le contestó acercándose a ella-"Pero con una condición"-Hermione le miró tensa-"Sólo si me solucionas esto"-añadió señalándose a sí mismo con una medio sonrisa divertida.
-"Trato hecho"
Durante el resto de la semana Hermione se sintió tranquila. Sirius se había tenido que marchar, nuevamente, a una misión que lo tuvo alejado dos días de Grimmauld Place.
Aprovechando su marcha, la castaña, salió a cenar y a divertirse con Sean que cada día estaba más interesado en ella. Incluso el ambiente en el Ministerio era diferente cuando no estaba Sirius, llegando a ser tan relajado que Hermione no dudó en bromear con sus compañeros que la veían reírse como nunca.
El problema, llegó con la vuelta de Sirius y con el hecho de que se enterara repentinamente de que estaba saliendo, prácticamente a diario, con Sean. Resentido y celoso se dedicó a salir con cuanta rubia se le ponía a tiro, intentando sacarse de la cabeza la imagen constante de Hermione abrazada a Wood.
Hermione por su parte, dolida por la actitud de su tutor, consiguió desarrollar un complejo sistema de evasión constante para no tener que aguantar el continuo ir y venir de chicas y comprobar con sus propios ojos el trato, tan diferente al que recibía ella, que ofrecía a sus rubias.
Pero todo eso pasaría pronto, se repitió en más de una ocasión cuando se encerraba en su habitación a punto de dejarse llevar por las lágrimas. Pronto podría descansar y poner a salvo sus emociones, no volvería a sufrir por nadie.
Sirius parecía un león enjaulado. Odiaba tener que ir a esos absurdos bailes, pero era su obligación, y además no podía dejar de acudir, por ella, y menos ahora…
'¡Maldita sea!'
Se levantó del sillón mirando el reloj. Llevaba más de quince minutos arreglado, pero Harry y Hermione aún no habían bajado, sin poder contener los nervios comenzó a pasearse de un lado para otro de la sala.
El corazón comenzó a latirle rápidamente sólo de pensar en ella. Se moría por verla con su vestido nuevo, había estado hablando sin parar de lo mucho que le había costado encontrarlo… el vestido perfecto… No podía aguantar más la espera, necesitaba verla.
Soltó el aire lentamente mientras se pasaba, ofuscado, la mano por su rebelde pelo negro. Tendría que resignarse, no le quedaba otra opción. Ella iba a ir con el jugadorucho y él ya no podía hacer nada para impedirlo, sobre todo, ahora que se había dedicado a pasear a sus insulsas citas por las narices de la castaña todos los días.
Y no era lo que él deseaba¡maldita sea¿Cómo iba a serlo cuando sólo pensaba en la boca de Hermione?, pero los celos le estaban matando y su maldita conciencia no dejaba de repetirle que era demasiado joven para él y que probablemente sólo fuera un capricho pasajero para ella. Además estaba demasiado mayor para los juegos y le espantaba la idea de tener cualquier tipo de compromiso. Si de algo estaba totalmente seguro es que con Hermione no habría medias tintas, una vez que hubiera caído, con ella sería o todo el lote o nada…
De pronto una imagen le invadió la cabeza, 'Niños', sonrió de lado intentando imaginarse una preciosa niña de cabello rebelde y ojos grises…
Su sonrisa se borró tan rápido como había aparecido en su cara, mientras agitaba la cabeza negando asustado. ¡No podía permitirse pensar semejante tontería!, y menos ahora… ahora ya era completamente imposible. Tendría que aguantarse las ganas de tenerla para él esa noche y, para colmo, no le quedaba más remedio que soportar la presencia de Sean.
Se removió inquieto sabiendo que, en unos minutos, el chico vendría a buscarla y ella sonreiría y le besaría y le…
'Mierda'
No podía seguir así. Tenía que sacársela de la cabeza, tal vez, lo mejor es que estuviera con Sean, pensó apretando los puños, pero al imaginarlos juntos, acariciándose…
-"¡No¡Maldita sea!"-rugió furioso dando un golpe al respaldo del sillón-"No pienso permitirlo".
En ese momento el sonido del timbre lo sacó de sus pensamientos devolviéndolo a la realidad. Y la cruel realidad era que sería Sean el que la tendría entres sus brazos esa noche…
-"Sirius"-gritó una voz desde la cocina-"¿Puedes abrir tú?"
-"Claro, Harry"-contestó el moreno entre dientes-"Será un placer".
Hermione pegó un respingo cuando sonó el timbre. Sean ya estaba ahí…
'¡Sean!'
Rápidamente se puso las sandalias y caminó casi corriendo hacia las escaleras rogando a Merlin que fuera Harry el que abriera la puerta. Cuando llegó a las escaleras un par de cabezas se giraron hacia ella con expresiones de asombro y aprobación.
Nerviosa, tragó saliva. Sirius la miraba como si fuera lo único que estuviera en la habitación. No le quitaba los ojos de encima y su mirada gris estaba tan fija que su corazón amenazó con salírsele del pecho. Obligándose a apartar la vista del moreno, giró sus ojos hacia sean que la miraba sonriente con una expresión de satisfacción en el rostro.
-"Hola Sean"-dijo la castaña sonriéndole ampliamente. El gruñido de Sirius cortó la siguiente frase que iba a pronunciar la chica.
-"Hermione…"-dijo Sean intentando obviar la mirada celosa que le dirigía el hombre a la chica-"Estás increíble"
Sirius la miró de arriba abajo recorriéndola con tal intensidad que ella enrojeció tan bruscamente que sintió la necesidad de salir de allí corriendo tan torpemente, que tropezó en el último peldaño y cayó directamente en los brazos de Sirius.
-"Lo… lo siento"-balbuceó intentando separarse del hombre, que la soltó a regañadientes dirigiendo una posesiva mirada de soslayo hacia Sean.
-"No pasa nada"-susurró Sirius ignorando la presencia del chico, mientras la ponía derecha tocándola más tiempo del necesario.
-"Ya estoy listo"-dijo Harry entrando en la sala, enarcando las cejas al ver la rigidez de los tres-"¿Ha pasado algo?"
-"No"-contestó Sirius tranquilamente-"¿Nos vamos?"-Hermione le miró sorprendida mientras se agarraba del brazo de Sean.
-"¿Vas a venir con nosotros?"-preguntó mirándole tristemente, se imaginaba que iría a por su cita.
-"Sí"-contestó Sirius entrecerrando los ojos-"¿Algún problema?"-añadió serio mirando directamente a Sean. Harry carraspeo aclarándose la garganta e hizo gestos para salir y evitar la pelea que se veía venir.
-"No"-contestó ella sorprendiéndose nuevamente-"Sólo pensé… bueno, pensé que te irías a recoger a tu cita, nada más"-añadió apretando inconscientemente el brazo de Sean quien paseó su mirada entre Sirius y Hermione, que se miraban ignorando a los demás, comprendiendo de pronto muchas cosas.
-"Voy solo"-dijo Sirius sin dar más explicaciones-"Vámonos"-Tras esto abrió la puerta y con un rápido movimiento de su mano, les indicó que salieran.
-"¡Vaya!"-exclamó Ginny sentándose junto a Sean que estaba contándole una divertida anécdota a la castaña-"Vivir para ver¡Remus bailando!"
-"Eh"-dijo Hermione aun riéndose a carcajadas-"Pues no lo hace nada mal".
-"No como la pobre Tonks"-añadió el chico intentando no reírse de su desastroso juego de pies.
-"Todo lo que tiene de buena Auror, lo tiene de desastre en todo lo demás"-comentó la castaña sin quitar la vista de la pista mientras se colocaba un rebelde rizo que se le había escapado de su recogido.
Los tres enfocaron la mirada en la inusual pareja que hacían el licántropo y la metamorfomaga. Él, con una túnica de gala y ella, deslumbrante, con su vestido azul y su escandaloso y largo pelo rosa reclamaban la atención de todos los presentes que conversaban con una alegre tranquilidad.
Todos, menos Sirius, quien no perdía detalle del más leve movimiento de Hermione que se mostraba completamente feliz, riendo con sus amigos. Le molestaba profundamente que sólo riera cuando estaba con el estúpido de Sean, le brillaban los ojos y su cara parecía revivir. Pero cuando estaba con él… la sonrisa se le borraba inmediatamente de la cara.
Furioso, agarró su vaso y se lo bebió de un trago.
-"Si no paras voy a tener que llevarte a rastras"-dijo Harry sentándose junto a su padrino-"Ya llevas tres copas con esa".
-"¿Es que me vigilas?"-gruñó el hombre sin despegar ni un momento los ojos de la chica, que seguía ajena a sus miradas-"Te voy a contar un secreto, ya soy mayorcito".
-"No sé, a veces parece que…"-comenzó a decir el chico callándose de golpe. Tragó saliva y rezó por que Sirius no cumpliera la amenaza que se veía descaradamente en sus ojos grises.
-"Hola chicos"-la salvación llegó reencarnada en el cuerpo de un larguirucho pelirrojo.
-"¡Hola Ron!"-contestó Harry aliviado por la distracción-"¿Y Luna?"-El pelirrojo chasqueo la lengua, molesto.
-"No ha podido venir"-contestó Ron sentándose con ellos bruscamente-"su padre la ha mandado a cubrir un reportaje todo el fin de semana"-añadió cruzándose, enfadado, de brazos.
-"Entonces¿Has venido solo?"-preguntó Harry quitándole de las manos una nueva copa a Sirius.
-"No, He venido con Ginny"-contestó el pelirrojo poniendo cara de patetismo-"Se ha sentado con Hermione y Sean".
Sirius apretó una de las copas vacías hasta casi hacerla estallar, no podía sacar la vista de encima a la chica. Si tan solo pudiera poner una mano encima al maldito sean… al menos, ahora parecía más interesado en la pelirroja a la que rodeaba con el brazo por la cintura y la hablaba muy cerca del oído.
-"Por qué no os habéis sentado juntos?"-preguntó Ron al cabo de un rato, bastante curioso.
-"Porque parecían tener mucha prisa en quedarse solos"-Gruñó Sirius apartando la mirada de la chica dando un pequeño golpe con su puño en la mesa-"Disculpadme".
Sin mediar más palabra se levantó bruscamente para dirigirse a la barra. Le importaba un cuerno beber hasta perder el conocimiento, pero por Dios que necesitaba otra copa.
-"¿Qué le pasa a éste?"-preguntó Ron abriendo los ojos como platos.
-"Sean"-contestó escuetamente Harry señalando al aludido que seguía hablando animadamente con las chicas.
-"Oh, mierda"
-"Exacto".
-"Menos mal que no te importa que no nos hayamos sentado con tu tutor"-comentó Sean sentándose tras haberse pegado en la barra por tres refrescos. Quería empezar a tantear el terreno que estaba pisando, porque o su imaginación le estaba jugando una mala pasada, o entre Hermione y su tutor pasaba algo más que las simples peleas por la excesiva protección paternal…
-"No hace falta que me des las gracias"-contestó la chica arrugando la nariz-"Yo soy la primera que no quiere estar cerca de él"-añadió mirando como Sirius se levantaba de su mesa y se dirigía de muy mal humor a la barra.
Sean giró la cabeza y comprobó la dirección que había seguido la mirada de la chica. Definitivamente ahí estaba pasando algo. El comportamiento de Hermione hacia el hombre no correspondía con el de una "hija" agobiada, más bien, parecía dolida con su comportamiento. Y Sirius… podía ver los celos llameando en sus ojos cada vez que lo miraba. Muy a su pesar, sabía que la castaña no le daría ninguna oportunidad. Estaba loca por Sirius.
-"¿Quieres bailar?"-preguntó de pronto levantándose y extendiendo una mano hacia la chica. Si no podía ser algo más que su amigo, al menos se conformaría estando a su lado.
Hermione se levantó sonriendo y, aceptando su mano, se dio la vuelta mostrando el increíble diseño que llevaba, mientras, Ginny se despedía de ellos para perderse en la pista.
Caminaron despacio hacia el centro de la pista de baile, donde bastantes miradas curiosas se centraron en la figura de la chica, que ajena a todo, no vio la intensa mirada de un bastante celoso Sirius que tenía la mirada perdida en ella.
Sean la acercó a él y le sonrió acompasando sus movimientos a los de Hermione haciéndola dar vueltas por la pista moviendo la falda de su vestido de seda blanco provocando un suave cosquilleo en el cuerpo de la castaña.
Hermione le miró pensando con tristeza lo mucho que le gustaría poder enamorarse de sean y poder formar una familia con él. No le costaba imaginárselo en su propia casa, ayudándola en todo momento, enseñando a su hijo a montar en escoba… a su hijo de enormes ojos grises…
Con un movimiento algo brusco, pestañeó rápidamente intentando borrar de su mente la visión de un niño idéntico a Sirius. Debía dejar de torturarse con esas tonterías, ahora estaba con Sean, iba a disfrutar de la noche, y cuando acabara todo… se largaría y se dedicaría a vivir su vida, sola, pero tranquila.
-"¿Estás bien?"-preguntó el chico al darse cuenta de su expresión ausente.
-"Sí, lo siento"-contestó ella disculpándose con una inocente sonrisa. De pronto giró la cabeza y su mirada se encontró con la del hombre que echaba chispas por los ojos, Hermione aguantó la respiración sintiendo como todo daba vueltas a su alrededor-Solo estaba pensando en…"
-"Ya lo sé"-la cortó él sin brusquedad-"Pero hemos venido a divertirnos. Disfruta de la noche"-la chica le miró agradecida, aunque entre ellos no pasara nunca nada siempre sería un gran amigo.
Sirius se revolvió como una bestia enjaulada apartando la vista de la pareja, no podría soportar ni una sonrisita más sin partirle la cara a Wood. Sin pensar mucho en las consecuencias, se acercó a la mesa donde Harry estaba hablando con una guapa morena que estudió con ellos en la Academia de aurores y con la que, el chico, había compartido más de una guardia. Con una sexy sonrisa, se acercó a la morena y tomándola de la cintura se la llevó a pista de baile pegándola demasiado a su cuerpo.
Harry los miró bailar, sorprendido y bastante dolido. Su padrino se estaba comportando como un perfecto idiota, como si no tuviera bastante con las mujeres que babeaban detrás de él, ahora iba a por las que ni siquiera eran su tipo. Porque Brooke no lo era.
Echándoles una última mirada, salió escopetado de la fiesta.
Cuando Hermione los vio bailar fue como recibir una bofetada de realidad, volviendo sus vivos ojos castaños en frío hielo. Sean ladeó la cabeza para observar que había provocado el cambio en la chica… Sirius bailando con una preciosa morena que parecía fundirse a él a cada momento. Al darse cuenta, la abrazó prometiéndose que haría lo que estuviera en su mano para hacerla feliz.
-"¿Dónde está Harry?"-Sirius después de dejar a Brooke sentada en su mesa se acercó a la pareja que aún seguía bailando abrazada.
-"¿Qué?"-contestó Hermione sorprendida girando la cabeza para mirarlo. No le había visto llegar-"¿Harry?"-frunció el ceño para desterrar las odiosas imágenes de Brooke pegada a él mientras una sensación de miedo la invadía por completo.
-"Sí, Harry"-contestó exasperado. ¿Tan a gusto estaba que no se había dado cuenta?-"No lo veo desde hace un rato"-sin esperar contestación la separó de Sean y la rodeó con sus brazos-"¿Me permites?, creo que es mi turno"-añadió mirando al chico mientras la abrazaba más fuerte.
Sean se apartó inmediatamente haciendo un vago gesto con la mano y sonriendo de medio lado se giró.
-"Es toda tuya"-le contestó con tristeza-"Siempre lo ha sido"-añadió en un suave susurro inaudible mientras caminaba hacia una alegre pelirroja que lo miraba con una amplia sonrisa.
Hermione se puso roja de inmediato notando como el corazón se le desbocaba y el pulso le resonaba escandalosamente en los oídos. Intentó tranquilizarse, después de todo sólo le había pedido un baile. Pero todo su esfuerzo fue en vano, al sentir cada vez más cerca el masculino cuerpo del hombre y sin poder evitarlo, sus sentidos se concentraron en la áspera mano que le acariciaba lentamente la espalda.
El hombre no sabía porqué estaba haciendo aquello. Debería seguir con su plan de indiferencia… pero tenía que admitirse a sí mismo que había sacado a bailar a Brooke buscando una reacción celosa en Hermione… que bailaba indiferente a todo entre los brazos de Wood. Lo que el hombre no podía llegar a comprender, es que si la castaña no se atrevía a mirar en su dirección era únicamente para no delatar el dolor que le producía verlo junto a la chica de la que Harry estaba enamorado...
-"Sirius no..."-se quejó Hermione retorciéndose levemente al ver que el moreno la pegaba demasiado a él.
-"Shhhh, apoya la cabeza en mi hombro".
-"No... no deberías..."-pero obedeció, cerrando los ojos y dejándose llevar por sus lentos y acompasados movimientos, refugiándose en los brazos de Sirius que la apretó fuertemente en su abrazo.
No volvieron a hablar, si no que se quedaron bailando hasta que una pequeña e irritante presencia les separó bruscamente.
-"Sirius¿podrías acompañarme a casa?".
-"¿Brooke?"-Sirius se sorprendió de ver a la despampanante morena sonriéndole como si fuera el hombre de su vida-"Lo siento, ahora no es buen momento"-contestó serio, bastante irritado por la interrupción de la morena. Apretó los labios en una fina línea, dándose cuenta de que sacar a bailar a Brooke había sido un tremendo error.
-"Pero es que estoy cansada y mi acompañante se ha marchado muy pronto"-contestó la morena frunciendo los labios-"Harry me había prometido acompañarme pero no lo encuentro. Y como vivo en un barrio muggle..."-añadió sonriendo dulcemente-"Pensé que tú..."-pestañeó coqueta.
-"No importa, Sirius"-se apresuró a decir Hermione aguantando las ganas de patearla y disfrazando su disgusto con una sonrisa-"Me voy con Sean"-añadió encogiéndose de hombros. No soportaría verla coquetear con él ni un minuto más, pobre Harry... no se lo merecía.
-"Claro"-dijo el hombre secamente-"Tienes que volver con Sean"-añadió aguantando el enfado y rodeando a Brooke por la cintura la sacó de la pista a rastras.
-"Gracias por traerme, Sean"
-"De nada, preciosa"-contestó él sonriendo-"Lo único que siento es que no hayas podido disfrutar demasiado de la fiesta".
-"¿Y quién te ha dicho que no lo he hecho?"-preguntó la castaña alzando los ojos.
-"Tu cara"-ella le miró frunciendo el ceño-"Vi como mirabas a Sirius".
-"¡No tiene...!"-balbuceó Hermione enrojeciendo. Separándose bruscamente de él.
-"No estoy ciego, Hermione"-dijo el chico acariciándole suavemente la barbilla-"Se el terreno que piso".
-"Lo siento mucho, Sean"-dijo ella agachando la cabeza-"Eres demasiado importante para mí y por nada del mundo querría hacerte..."
-"¿Daño?"-terminó la frase por ella mientras la obligaba a mirarle a los ojos-"No lo sientas por mí, Hermione. Porque no soy ningún santo."-añadió cogiéndole la cara con sus manos-"Y te prometo que si él no hace nada al respecto, pienso casarme contigo".
La castaña abrió la boca sorprendida y Sean no perdió la ocasión para juntar sus labios en un beso decidido, intentando poner toda su experiencia y amor en él. La besó despacio, con pericia y pasión, pero notó tristemente que Hermione no le respondía. Aunque no debía sorprenderlo la decepción le nubló el pensamiento.
-"Buenas noches, Hermione"-dijo separándose lentamente de ella.
-"Lo siento mucho, Sean".
Hermione entró cabizbaja en la casa mientras un súbito ataque de ira se apoderaba de ella. ¡¿Cómo podía llegar a ser tan idiota?!, tenía a un hombre estupendo que quería casarse con ella y sólo podía pensar en la manera menos dolorosa de negarse a ese disparate. Debía de estar loca, pensó pasándose una mano por la frente, para rechazarlo de esa manera.
Sin mucho ánimo dejó el bolso en la mesita del hall y entró bruscamente en el salón mientras maldecía sin parar el día que nació el estúpido de Sirius Black.
-"¡Harry!"-exclamó abriendo los ojos como platos corriendo hacia el sillón-"¿Qué haces así?".
Harry la miró con ojos vidriosos y una botella de Whisky de fuego en la mano, brindando aparatosamente con ella.
-"Hooll... la Her... mioooooo…ne"-gritó el chico intentando levantarse y cayendo inevitablemente de nuevo al sillón.
-"¡Estás borracho!"-exclamó la chica poniéndose los brazos en jarras.
-"Pssssssiiiie"-contestó él bebiendo un largo trago-"A la salud del cabr... de Sirius".
-"Oh, Merlin"-gimió la chica al ver el estado de su amigo-"Voy a cambiarme, ahora vuelvo".
Sirius salió del coche dando un tremendo portazo. La noche había resultado ser un auténtico desastre.
Había hecho el ridículo delante de Hermione, había bebido tanto que un insistente dolor de cabeza le estaba empezando a martillear las sienes y para colmo había tenido que aguantar el coqueteo incesante de Brooke a la que había dejado plantada sin contemplaciones en la puerta de su casa.
Ahora lo único que quería, pensó abriendo la puerta de la casa y caminando hacia el salón, era darse una larga ducha y enterrar la cabeza en su cómoda almohada.
-"¿Pero qué mierda...?"
La ducha tendría que esperar.
Continuará...
Bueno¿Qué os ha parecido?
De este capítulo a mi me gustaría destacar la actitud de Sean... es un cielo!!! La pena es que Hermione solo siente una buena amistad por él, pero no os preocupéis que no se va a quedar solito... jejejejejeje (eso si tendréis que esperar al epílogo muahahahahahahaha)
Por otro lado el torpe de Sirius no se ha dado cuenta de que ha sacado a bailar a la chica que le gusta a Harry y claro el pobre no ha tenido más remedio que ahogar sus penas en alcohol. Brooke... bueno mejor no os lo cuento... ¿qué pasará con ella...?
Bueno, os prometo que el próximo capítulo comienza con mucha acción... ¿qué será lo que ve Sirius nada más entrar en Grimmauld Place?, os prometo que será muuuy divertido.
Así que ya sabéis, si os ha gustado el capítulo (tanto como si no) dejadme un review para saberlo me encanta saber vuestras opiniones!!!
Y gracias, gracias, gracias, gracias, especiales a todos aquellos que me los habéis dejado: herminione, Isabella, RociRadcliffe, emeraude.lefey , HoneyBeeM, mica-prongs, sabrinablack1990, Diony Black Potter, Kavy-Lostday, Siara-love, rasaaabe, BiAnK rAdClIfFe, Klass2008, Mira Black Lupin, MoLly Strife, eu, El Collar De Perlas, Sucubos. Sois vosotras las que hacéis que disfrute tanto escribiendo!!
Muchos besotes
Bye
Leonysse Weasley.
PD: mi correo electrónico es (alguna me lo habéis pedido) Está a nombre le Lily Evans jejejejejeje (ya os lo explicaré algún día) y tiene su propio espacio. No me suelo conectar mucho, pero si alguno queréis añadiros al messenger aquí os lo dejo.
Chaaaaaaaaaaaaaaaaaaaao
