Algunos de los personajes son de la creación de Stephanie Meyer.

Espero que os guste la historia, se que Bella, no es como siempre nos la imaginamos pero aun así espero que os guste. Dejadme Reviews por favor :D


CAPÍTULO 3: "NO TE PROMETO NADA"

Conduje hasta el colegio de Michelle después de haber dejado a mis hermanos en casa. Me hacía ilusión ir a recoger a mi hermanita en su primer día de colegio, así mantendría ocupada mi mente hasta la hora de arreglarme para ir a Hunter's, mantendría ocupada mi mente lejos de él, de su sonrisa, de su mirada, de su perfecta cara e increíble cuerpo, porque si seguía pensando un minuto más en él me volvería loca.

Llegó a la escuela un poco antes de que salieran los alumnos de parvulario, la clase de mi hermana, eso me dio tiempo para pensar en qué ponerme esta tarde, quería atraer su atención, pero no demasiado, seguí pensándolo durante un tiempo hasta que la sirena me despertó de esos pensamientos y pronto oí una voz que gritaba el nombre de mi hermanita.

"Michelle Swan, ¿los familiares de Michelle?"- exclamó una profesora buscando a alguien con la mirada. Y pronto mi hermanita corrió en mi dirección y se me abalanzó encima con un enorme abrazo.

"¡Hola cacahuete!, pero ¡eh!, para me estás ahogando"- dije con una voz dulce, ya que merecería la pena ahogarme en uno de sus abrazos. "Disculpa, hola, soy la hermana mayor de Michelle" -me presenté a la señorita que esperaba sonriendo en la puerta.

"Ah sí debes de ser Isabella, tu padre me anticipó esta mañana que vendrías a recogerla, encantada soy la señorita Smith la profesora de Michelle"

"Mucho gusto, me la llevo ya, muchas gracias y hasta otra – me despedí dedicándola una gran sonrisa"- la señorita Michelle parecía muy amable, aparentaba ser muy joven, poco más de 22 años. "¿qué tal el día mi amor? La pregunté a mi pequeña trasto".

"Bien, he conocido a muchos amigos, y ¿sabes qué? ¡Ya me invitaron a un cumpleaños!" Exclamó ella entusiasmada.

Cuando llegamos a casa Mar ya se estaba arreglando para salir con nosotros. Me metí en la ducha y rápidamente me dirigí a mi habitación a cambiarme, al final me decidí por un vestido sencillo de tirantes anchos rosa y negro estampado. Me peiné con unas ondas en el pelo dejando mi flequillo liso. Tardé más en arreglarme que mis hermanos como habituaba y esta vez Simon decidió conducir.

Llegamos a Hunter's y ya estaban allí mis amigos, y los Cullen, bueno todos excepto Edward. ¿Dónde estará?

"Siento llegar tarde" - dijo Edward, y yo al verle respiré aliviada.

"Tranquilo, si nosotros acabamos de llegar, gracias a Bells que ha decidido emplear todo ese tiempo en arreglarse." – bromeó mi hermano dejando mi cara del color de un tomate, y sin exagerar.

"Vaya, no sabía que las chicas tan guapas como tú necesitaban tanto tiempo en arreglarse, sinceramente no creo que te haga falta"- me dijo Edward susurrando y casi me deja clavada en el suelo, no me podía creer que Edward Cullen me hubiese llamado guapa a mí. Me ruboricé y sentí que mis mejillas iban a explotar. "No de verdad, eres preciosa así, no te hace falta retoques"- continuó hablando él.

Continuamos la noche entre risas conociéndonos mejor, la noche se me paso volando y cuando quisimos darnos cuenta ya era tardísimo y teníamos que volver a casa ya que al día siguiente había instituto. Cuando llegamos a casa me tumbé en mi cama y me quedé pensando en lo que me había dicho Edward, sus palabras rebotaban en mi cabeza y no me dejaban dormir, tenía que haberle contestado algo inteligente, ¿por qué no fui capaz? Sólo me quede mirándole embobada y sonriéndole como una niña quinceañera, a veces al verle me sentía como mi hermana Michelle cuando miraba un helado antes de comérselo.

"Te gusta ¿verdad?"- me preguntó Mar. "Es una pregunta retórica, se que te gusta, te conozco demasiado bien".

"¿Tanto se me nota?"- dije avergonzada "espero que él no se haya percatado, me moriría de la vergüenza Mar…"

"¿Por qué?, yo creo que a él también le gustas"- me cortó en seguida mi hermana.

"¿¿¿¿Qué????"- exclamé "¡Para nada! sólo porque me haya llamado guapa, no significa que se sienta atraído por mi Mar".

"Mira yo sólo sé que esto es algo positivo, desde aquel chico del instituto ni siquiera has pensado en alguien de esa manera, y yo que tu lo intentaría, por lo menos trata de conocerle mejor"- dijo mientras yo bajaba la cabeza limitándome a escucharla. "¿lo intentarás?"

"Bueno" – dije resignándome, mi hermana cuando quería podía llegar a ser muy persuasiva. "Está bien, pero no te prometo nada. Y ahora vamos a dormir que estoy cansada. Buenas noches".

"Buenas noches" – dijo besándome la mejilla. "Te quiero".

"Yo también te quiero" – la dije devolviéndola el beso, en momentos como este no sabría que hacer sin ella.