Disclaimer…los personajes de Saint Seiya y Frozen no me pertenecen. Son obra y creación de MasamiKurumada y Walt Disney AnimationStudios
La noticia les había caído de sorpresa, no creían que algún otro niño fuera a venir. Isaac después de algunos meses después de que Hyoga fuera encomendado a Camus, llego a la conclusión de que no llegarían más niños. Procedieron a dejar la leña junto a la chimenea y de paso aventar al fuego algunos trozos de la misma
Supusieron que ella también seria aprendiz para obtener la armadura de cisne, ahora Issac tendría más competencia, además de Hyoga, para obtener el manto. La idea de tener a una compañera de entrenamiento les agradaba…"Elsa" por alguna razón su nombre les quedo grabado a ambos niños desde que Camus la presento.
El sonido de la olla en la lumbre llamo la atención del caballero, que de inmediato se dirigió a atenderla –la cena pronto estará lista-dijo antes de desaparecer
Ambos niños se acercaron a ella-hola Elsa yo soy Isaac y el es Hyoga- presento el peli verde, empujando a su amigo delante de ella, la niña solo pudo soltar una tímida risa, pues le parecía graciosa la forma en la que ambos niños se comportaban.
-¿Por qué traes ese símbolo en tus ropas?- pregunto de repente Issac, mirando el vestido azul marino, donde estaba bordado un azafrán de color purpura, al igual que en sus guantes.
-es el emblema de Arendelle, las personas que están dentro del palacio deben usarlo
-Arendelle….-murmuro Hyoga, haciendo memoria de lo que su maestro les había mencionado días atrás. Si mal no recordaba, era el mismísimo rey de ese lugar el que le escribía las cartas a su maestro, aquellas cartas que denotaban formalidad y además el particular sello lacrado con el dichoso emblema que tanto llamo su atención las primeras veces
-ella es la hija del rey –soltó Camus regresando de la cocina
-¡¿eres una princesa?¡-hablo Isaac con sorpresa, nunca en sus jóvenes vidas habían concebido la idea de poder ver a una, solo habían leído en algunos libros sobre ellas
-así es, mis padres son los reyes de Arendelle
No podían estar más fascinados, tenían una nueva compañera y más aparte era una princesa
Camus sirvió la cena, y los cuatro se dispusieron a probar bocado, La comida le resulto deliciosa, sin duda ese arte culinario se le daba bien a su mentor
Mientras comían la mirada de Elsa escudriñaba la humilde cabaña, era un lugar ordenado y limpio, que se resumía básicamente en la estancia principal, de manera vertical se encontraba el comedor, donde se encontraban comiendo en ese momento, en medio se encontraba una gran chimenea la cual mantenía caliente el lugar, a la izquierda se encontraba la cocina y a su derecha, tres puertas las cuales suponía una era el baño y las otras dos eran habitaciones.
Elsa se pregunto porque las ventanas eran tan diminutas, pronto descubriría que el sol duraba días en esconderse y días en aparecer. Terminaron de comer y Camus les ordeno irse a dormir, a pesar de que afuera el sol brillara.
-mañana empezara tu entrenamiento será mejor que duermas bien- le dijo a Elsa una vez que terminaron de comer
-si maestro, le agradezco la comida- tomo su plato y lo llevo a la cocina seguida de Issack y Hyoga, este ultimo pensando en algo que lo mantenía inquieto en cuanto su maestro los mando a dormir
-maestro ¿Dónde dormirá Elsa?- pregunto el pequeño rubio en cuanto regresaron de la cocina
-mmmm…. Elsa dormirás en la cama de Hyoga, Hyoga tu dormirás con Issac
-¡¿qué?! …¿Hyoga dormirá conmigo? - soltó Isaac casi sin poder creerlo
-así es-dijo el caballero
Isaac se resigno, no estaba dispuesto a llevarle la contraria a Camus. Por otro lado a Hyoga tampoco le cayó en gracia el tener que compartir la cama, miro al Elsa quien trataba de llevar su equipaje que constaba de dos maletas y una pequeña bolsa, se acerco a ella y la ayudo con una de las maletas, mientras Isaac hacia lo mismo con la otra y así los tres se dispusieron a retirarse
La habitación no era muy grande, había dos camas, cada una pegada a la pared y en medio de ellas un pequeño buro con una linterna. Acomodaron las cosas al pie de la cama de Hyoga que ahora seria de Elsa.
-lamento que por mi causa tengan que dormir juntos-hablo con pena, notando la cara de inconformidad de ambos muchachos
-no te preocupes por nosotros Elsa-dijo Isaac disimulando su disgusto. Elsa les sonrió a ambos niños que le estaban resultando bastante simpáticos
-yo escojo el lado de la pared-dijo primeramente el peli verde metiéndose en la cama-buenas noches Elsa - Hyoga se dispuso a hacer lo mismo que su compañero
-descansa Elsa-dijo el rubio
-buenas noches Hyoga, buenas noches Isaac-dijo finalmente antes de acomodarse. Hyoga apago la linterna que estaba sobre en el buro y trato de acomodarse, se sentía algo limitado, pero finalmente fue vencido por el sueño, después de todo ¿Qué tan malo podría ser compartir la cama con Isaac?
0ooooo0
Al día siguiente, como siempre Camus era el primero en levantarse, al salir de su habitación y dirigirse a la estancia principal pudo notar un pequeño bulto que ocupaba dos sillas del comedor. Se acerco mas y miro una mata de pelo rubio asomarse entre la cobija que lo cubría.
No pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa, ya se imaginaba el porqué su alumno dormía en el comedor, lo zarandeo levemente para despertarlo- Hyoga despierta
El pequeño destapo su rostro y se incorporo-maestro
-¿Qué hacías dormido en el comedor?-le cuestiono, a pesar de saber la respuesta
-Issac ocupa mucho espacio y no me dejo dormir porque me golpeaba mientras dormía –explico aun soñoliento
-prepárate debemos ir a entrenar –dijo finalmente
El rubio tomo la cobija y se dirigió a la habitación. Camus no podía hacer mucho, en casos como ese era mejor esperar a que pudieran acostumbrarse a dormir juntos.
Los cuatro se dirigieron a la zona de entrenamiento, en el trayecto algo en Elsa llamo la atención de Camus, miro que solo portaba un ligero vestido azul cielo de manga larga y zapatos de meter, algo que para cualquier otra persona la habrían hecho morir de una hipotermia. Podía soportar las bajas temperaturas de Siberia, cosa que les había costado casi un año a sus dos alumnos.
Al llegar Camus ordeno a Isaac y Hyoga retomar el entrenamiento del día anterior, que constaba de entrenar sus puños golpeando paredes de hielo, para después nadar bajo las heladas aguas del mar de Siberia. Ambos niños comenzaron con lo señalado, Hyoga suponía que ella haría ejercicios básicos para mejorar su resistencia
Tanto Camus como Elsa se alejaron unos cuantos metros de ellos dos –muy bien quiero ver cuál es el alcance de tus poderes, no te preocupes estas a una buena distancia de ellos, no les causaras daño
No estaba del todo segura pero aun así lo haría, retiro los guantes de sus delicadas manos y las movió levemente en círculos, formando una pequeña bola de nieve, la cual mostro al acuariano
Camus sabía que podía hacer más, pero se estaba limitando, según por lo que leyó en el escrito del rey, Elsa había tenido un incidente con su hermana y dicho recuerdo aun la atormentaba
–Escucha Elsa-dijo Camus acercándose a ella- las personas que controlan el hielo tienen que cortar el lazo que los une a su pasado, pues impiden que actúen, debes romper con el pasado y liberarte…saber los secretos de la nieve y el hielo exigen mantenerte al margen de tus emociones
Ella miro sus profundos orbes violetas, entendía lo que sus palabras significaban, respiro profundo y se alejo un poco, movió ambas manos de forma envolvente creando esta vez una esfera de escarcha, la lanzo al aire y esta exploto, haciendo caer copos de nieve.
Acto seguido piso con fuerza el suelo, que al contacto con su calzado se endureció a la vez que tomaba la forma de un copo de nieve. Se sentía extraña pero a la vez feliz, por fin podía liberar sus poderes, sin temor a nada; alzaba muros de hielo, formaba figuras y creaba leves brisas.
Esto no paso desapercibido para ambos niños que la veían sorprendidos desde lejos. A sus ojos parecía una ninfa que con movimientos sutiles hacia hermosas creaciones con su magia, querían acercarse más pero sabían que tendrían que enfrentar la dura mirada de su maestro por dejar su entrenamiento
Por otro lado Camus veía todo lo que hacia la pequeña, por la facilidad con la que manejaba el hielo a voluntad, comprendió que no le era necesario saber del cosmos ni siquiera practicar para despertarlo, debía averiguar más sobre la reina de las nieves para comprobar que sus sospechas eran ciertas.
-¿está bien así maestro o continuo?- pregunto la princesa
-está bien así- contesto, era el primer día de entrenamiento para ella, miro a sus discípulos que disimuladamente observaban lo que acababa de suceder y decidió cambiar su rutina para ellos
-hyoga, Isaac- les llamo, en el acto los dos muchachitos dejaron de lado lo que estaban haciendo, para acudir al llamado del caballero
-Elsa, necesito crees pequeñas rocas de hielo para que se las lances a tus compañeros-hablo
Dirigió su vista a los niños-ustedes dos las esquivaran- ambos asintieron
Elsa no estaba del todo segura, nunca había hecho algo semejante y no quería lastimarlos-descuida no les pasara nada, ambos han pasado pruebas más duras-dijo para calmarla
Miro a sus dos compañeros-descuida Elsa somos muy fuertes-dijo Issac sonriéndole a lo cual Hyoga asintió
-está bien- se paró a una distancia prudente de ambos para comenzar
-trata de lanzarlas hacia diferentes partes de sus cuerpos, lo más rápido y fuerte que puedas-pidió Camus
Usando los dedos de sus manos, formo pequeños proyectiles hechos de hielo que se dirigieron hacia ellos como si de balas se tratasen, al principio eran lentos pero una vez que comprobó la agilidad de Isaac y Hyoga, se empezaron a tornar más rápidos.
Los dos aspirantes a caballero trataban de esquivar las rocas, las cuales eran lanzadas con mayor velocidad, algunas llegaban a rozar alguna de sus extremidades. Pasado un rato, Camus decidió que era suficiente, ambos infantes se veían un poco agitados
Así pasaron el resto de la tarde, Camus le pedía apoyo a Elsa para que formara distintas cosas que ayudaran en el entrenamiento de Hyoga e Isaac, desde crear enormes bloques de hielo para que los niños las sujetaran, hasta atrapar las piernas de ambos en hielo para mejorar su resistencia. Al mismo tiempo ella se sentía más segura de dejar fluir sus poderes
De regreso a la cabaña comieron y descansaron un rato, Elsa parecía feliz y a pesar de que no tuviera un entrenamiento tan agotador como el de sus colegas, estaba exhausta nunca antes había utilizado sus habilidades por tanto tiempo.
-¿Elsa como es que puedes crear hielo con tus manos?-pregunto curioso Hyoga
-es verdad como es que puedes hacerlo, el único que ha podido hacer lo que tú es el maestro Camus –comento Isaac
Los tres estaban junto a la chimenea, Camus se encontraba en la mesa escribiendo en una hoja los artículos que iría a comprar al día siguiente en el pueblo, pero ello no le quitaba que estuviera prestando atención a lo que sus alumnos conversaban
-lo puedo hacer desde que tengo memoria, mis padres dicen que es un don especial que me fue concedido al nacer y que es mejor que la gente no lo vea-explico
-pero ¿porque?-dijo Isaac
-papá y mamá dicen que la gente teme a lo que no conocen y por ello tengo prohibido usarlos frente a alguien desconocido, dicen que podría lastimar a alguien-esto último lo dijo con tristeza
-pero tus poderes son muy hermosos-dijo Hyoga recordando lo que había visto horas atrás- algo tan bonito como eso no podría lastimar a nadie
-Hyoga recuerda lo que el maestro Camus nos dijo, un caballero de los hielos debe mantener a raya sus emociones o estas podrían hacerle perder la cabeza-le recordó el peli verde
-es verdad….pero aun así lo que hiciste es impresionante-exclamo el rubio
A Elsa le resultaban muy agradables los dos, nunca tuvo la oportunidad de estar con más personas que no fueran Anna y sus padres y alguna que otra persona que serbia en el castillo. Se sentía feliz de tener más amigos con los cuales pudiera hablar y lo mejor de todo es que ni ellos ni su maestro le temían.
-es tarde vallan a dormir-dijo Camus desde el comedor-mañana iré al pueblo a comprar los víveres por lo que entrenaremos en cuanto llegue
Los tres infantes se levantaron del lugar para dirigirse a su habitación -buenas noches maestro- dijeron para después retirarse
-Isaac esta vez trata de no golpearme en la noche- le reclamo Hyoga a su compañero de cama
-jeje no te prometo mucho Hyoga, no me he acostumbrado a dormir con alguien más-dijo poniendo su mano en la nuca y sacando su lengua
Camus los veía marcharse pensando que tal vez no fue mala idea el aceptar ayudar al rey, después de todo Elsa también les era de gran ayuda para entrenar, termino de escribir la lista para después apagar la chimenea y dirigirse igualmente a dormir.
continuara...
Esperaba subir el capitulo el miércoles pero lamentablemente no me fue posible. Espero el capitulo haya sido de su agrado, recuerden que acepto dudas, comentarios y sugerencias…chistes malos también XD.
También quiero agradecerles infinitamente a las personas que siguen este fanfic que a pesar de que no comentan lo leen, realmente me hace feliz saber que no pasa desapercibido. Pido disculpas si encuentran algún error ortográfico, estaré trabajando en mejorar mi ortografía.
Sin más por el momento me despido no sin antes agradecer los comentarios de Dakota Spencer, Junior VB, MontanaHatsune92 y que me hacen llegar su opinión, la cual es bien recibida y muy apreciada.
Nos vemos n.n
