Capítulo 4

Harry se acomodó afuera del pequeño café con una taza de té en el que había gastado su última libra. Eran casi las dos, y se le acaban las cosas para hacer. Hizo un plan para encontrar una forma de llegar a su bóveda mientras estuvo en el Callejón Diagon y convertir un poco de dinero mágico en muggle, para así poder continuar viviendo aquí.

"Aburrido ¿verdad?" Preguntó tranquilamente la voz de Tom desde atrás de Harry.

Harry se volvió y miró furiosamente al hombre. "Si, por qué, no hay mucho que uno pueda hacer cuando uno ni siquiera tiene un libro de pociones para hacer garabatos en él ¡sin contar una pluma para hacer los dichosos garabatos!"

Tom suspiró y se sentó enfrente del Chico-Que-Vivió. "Siempre puedes ir a comprar algunos."

'¡Tienes que trabajar en tu temperamento, Potter!' Harry gruñó. "Después de que consigas un disfraz."

Tom dio un chequeo rápido al chico. "Harry, tu cicatriz es probablemente la única cosa que necesitas cambiarte."

"La magia no la esconde tampoco…"

Tom le dio al chico un corto vistazo. "¿Lo has tratado antes verdad?"

"Claro. La ultima vez, le puse un gorro encima."

El Señor Oscuro bufó. "Si el zapato entra…"

Harry miró con la boca abierta al hombre enfrente de él.

"¿Qué?"

"¿Tú, Tom Sorvolo Riddle, acabas de usar un dicho Muggle?"

"Cállate, Harry."

El chico solo rió.

"Compra ese."

"No voy a adentrarme en Artes Oscuras, Tom."

"Parte de derrotar a tu enemigo es conocerlo"

"Oh ¿es por eso que me estás hablando?"

"Harry, sólo compra el libro. Es solo teoría, y muy lejos de ser ilegal."

"Me pregunto por que no es ilegal." El chico bufó, agregando el libro oscuro a la pequeña pila en sus brazos.

"No ayudo al Ministerio ahí."

"A menos que sea para hacer algo ilegal para que puedas romper la ley de nuevo."

Tom miró enojado a Harry. "No lo hago."

"Bueno. Lucius Malfoy lo hace por tí."

"Lucius hace todo por su propio beneficio, no el mío. ¿Podríamos cambiar de tema por favor?"

"¿No te gusta hablar de Lucius?"

Tom gimió. "No. No me gusta discutir contigo cual es el estado de mis seguidores en una librería mágica donde podemos ser escuchados"

"¿Tienes miedo de ir a Azkaban?"

"No pueden mantenerme en Azkaban. Tú, por otra parte, no tendrías opción. Cambia de tema."

Harry bajó un libro de maldiciones y maleficios que había visto anteriormente y consideró comprarlo. Lo agregó a su pila. "Menciona una persona a la que no soportes."

Tom parpadeó al brusco cambio de tema. "Albus Dumbledore."

"¿Por qué? Me refiero a que, siempre has dicho que no te agrada, pero por qué no te agrada?"

"Bueno, para empezar, soy un Slytherin. Él es parcial."

Harry silvó. "Ganas esa. Pero él hace un esfuerzo y trata de ver lo mejor de la gente."

"Tal vez lo hizo, una vez, conmigo. Sin embargo, él siempre pareció sospechar cosas de mi."

"Tenía razón."

"Oh, no siempre. A los otros Slytherin les gustaba causar problemas también, y comúnmente yo aparecía en el momento equivocado."

"Estoy feliz de ser un Gryffindor." Harry rió quedamente, ganándose una mirada disgustada del Heredero de Slytherin. "¿Algo más?"

"Es como si pudiera leer la mente de las personas. Me vuelve loco."

"Vuelve a todos locos. Eso no significa que no puedan soportarlo."

"Oh, y sigue tratando de matarme."

"Y falla cada vez. Ahora ese es mi trabajo."

Tom suspiró. "Ahora acerca de ti, Harry. ¿Quién es al que no soportas?"

"Cornelius Fudge."

Tom lucía sorprendido. "¿Por qué?"

"Es malo en su trabajo y nunca escucha. Cuando Dumbledore y yo dijimos que habías regresado hace dos años, el decidió que estábamos locos."

"Harry, Dumbledore no es bien conocidos por su cordura, y por lo que he oído, Rita Skeeter había estado cuestionando tu cordura todo el año."

"Oh, si. Tu sabes, todo eso de la cicatriz dándome una conexión contigo". Harry respondió sarcásticamente.

"Claro. Échame la culpa."

Harry suspiró y negó con la cabeza. "Tom ¿cómo se supone que salvaré al mundo si nadie me escucha?" Preguntó quedamente antes de dirigirse al mostrador a pagar.

"De acuerdo. ¿Alguien más que no soportes?" Preguntó Harry una vez que estaban camino al Caldero Chorreante por comida.

"Peter."

"¿Pettigrew?" Harry se quedó boquiabierto. Tom asintió. "Tienes problemas con Colagusano ¿y aún así lo mantienes cerca?"

"Es molesto, pero últil."

"¿Cómo qué? ¿Práctica de blanco?"

"Eso también."

"Tom…"

"Bueno, el es un Animago, Harry. Una rata Animago, de hecho."

"Una rata Animago ilegal."

"Aún mejor."

Harry gruñó. "¿Por que no lo entregas al Ministerio?"

"¿Por qué?"

"Por que él es molesto, a la larga estropea todo y me debe una deuda de vida?"

"¿Si?"

"Si."

"No lo sabía…"

"Si. Le salve la vida cuando Sirius y Remus querían patearle el culo. "

"Que vocabulario."

"Cállate, Tom."

Tom rió entre dientes mientras tomaban sus asientos.

"Así que ¿a quien más no soportas, Harry?"

"Gilderoy Lockhart."

Tom bufó en su té. "Lockhart. ¿El fraude que se Obliviatizó a si mismo?"

"Oh, si. Cuando íbamos a la Cámara, de hecho. Trato de lanzarnos un Obliviate a Ron y a mí con la varita dañada de Ron."

"Oh, cielos."

"Hizo que nos cayera encima el techo."

"¿Y se Obliviatizó a sí mismo?"

"¡Sip!"

"Ah. De cualquier forma, él hubiera sido lo suficiente estúpido para verla a los ojos."

"¿El basilisco era hembra?"

"Siiiii."

Harry miró furiosamente a Tom. "¿Como se supone que yo sabría eso!"

"¿Intentaste checar?"

"De hecho, ella intentaba matarme. No tuve la oportunidad."

"Temperamento, temperamento."

"Cállate, Tom."

"¿Vamos a volver esto una rutina?"

"Oh, no lo sé. Sigues logrando ser mas interesante que Crabbe y Goyle."

"Binns es mas interesante que Crabbe y Goyle."

"Oh, no. conoces a sus hijos. Sus padres son peores. Un campo de pasto es mas interesante que esos dos."

"¿Y la caída constante de gotas de agua?"

"Eso no es interesante, es solo molesto."

"Oye ¿soy más interesante que Colagusano?"

"C-claro, a-a-a-amo." Tom tartamudeó con sorna.

Harry rió entre dientes. "¿Eso fue Colagusano o Quirrell?"

Tom se estremeción. "Oh, Merlin. Quirrell. Sabes, casi me olvido de él."

"Me alegra saber que puedo ayudar a esa vieja memoria tuya."

"Oh, definitivamente eres mas interesante que cualquiera de mis mortífagos, tal vez con excepción de Lucius. no tienes miedo a insultarme." Tom declaró.

"Si, bueno, dijiste que no me matarás y tu pues no puedes lanzarme un Crucio en público. Deduje que ahora estaría bastante seguro."

"¿Cómo estás tan seguro que no te mataré ¿Qué te hace pensar que mantendré mi palabra?"

"No eres un Malfoy."

Tom rió. "Te acabas de volver más interesante que Lucius, Harry ¡El nunca se insulta a sí mismo!"

Harry se recargó en su asiento con una sonrisa.

"¿Mañana?"

"Si, si."

"A las dos."

"Aquí mismo."

"Perfecto. Te veré entonces, ex-cara-de-serpiente." Harry se despidió con la mano mientras salía.

Tom reprimió una risa.