Hoy el capítulo que traigo es corto. Es capítulo de preparación y si no lo subía así, el capítulo se podría hacer eterno. Espero que os guste la historia, aunque sea tan diferente a la serie.
Llevaba unos días entrenando en solitario, desde el día de la discusión no había vuelto a coincidir con el Teniente Castle. El primer día se dijo que era normal, que era el castigo que él le había impuesto. El segundo día, le enfadó, era cierto que había llegado tarde al entreno pero había sido por una buena causa. El tercer día empezó a estar intranquila, una cosa era que él no se presentase a los entrenos y otra que no lo viese por ningún sitio en la base. El cuarto día se armó de valor.
Al finalizar la instrucción y antes de asistir a las clases teóricas de transmisiones, historia del cuerpo de marines, historia americana, técnicas de asalto, se acercó a su instructor. Tenía que reconocer que el sargento llevaba varios días con un semblante un tanto raro. Vale que su estado normal fuera serio, pero los últimos días Kate había notado algo diferente en su mirada. Incluso diría que en determinados momentos de la instrucción se encontraba como ausente.
Kate aceleró su paso hasta que alcanzó al Sargento- Señor, ¿puedo hablar con usted? – Ramirez la miró sin detener su paso y asintió- Verá señor, hace días que no localizo al Teniente Castle – Ramirez la miró entrecerrando los ojos- Para ser sincera, tengo que reconocer que entrenaba con él todas las mañanas antes del toque de diana – En ese instante el sargento se detuvo y se giró para poder mirar a Beckett de frente. Le hizo un gento con la mano para que ella continuase hablando- Esta última semana el Teniente saltó al entreno, al principio creía que se debía al castigo que me impuso – Kate viendo que Ramirez abría la boca con intención de preguntar decidió continuar hablando sin darle tiempo a él- Eso se lo explicaré en otro momento. Ahora lo importante es que como le iba diciendo, él ha faltado pero además de eso no logro encontrarle en la base y eso sí me parece extraño. Y me preguntaba si usted sabría algo.
-Caminemos, no querrá llegar tarde a sus clases ahora que parece que está en la buena senda – Kate asintió y comenzó a caminar siguiendo el paso del Sargento- Ahora entiendo sus avances. ¿Por qué quiere ver al Teniente? – No iba a dar información tan fácilmente, no sin saber la razón por la que esa recluta buscaba a su "sobrino".
-Ya se lo he dicho me parece extraño – Kate ladeo un poco su cabeza para ver el gesto del Sargento y viendo que aquella respuesta a él no le pareció acertada- El otro día me dijo algunas cosas y quería decirle que lo he pensado y que él tenía razón. Quería disculparme – Ramirez sonrió al escuchar aquello, si alguien podía lograr que esa muchacha pidiera disculpas ese era Castle.
-Bien, me gusta más esta última respuesta. Pero las disculpas van a tener que esperar, el Teniente Castle está en una misión – Kate alargó su mano posándola en el brazo del instructor.
-¿Dónde? – Ramirez miraba la mano de la joven posada en su brazo logrando con esa mirada que Kate retirase la mano.
-Europa, en una ex República Yugoslava – Kate se sorprendió al escuchar aquello.
-Pero señor, allí están en guerra – Ramirez la miró con seriedad.
-Somos soldados Beckett, soldados. Vamos dónde se nos ordena – Kate asintió, algunas cosas aún le costaba entenderlas- El Teniente ha sido trasladado al lugar dónde era necesaria su presencia. Cuando regrese podrá disculparse. Y ahora, o corre o llegará tarde a sus clases – Kate miró su reloj, se cuadró y salió corriendo hacia las aulas.
Kupres, esa era la última localización que se tenía del helicóptero de combate en el que viajaba la Teniente Gina Cowell. Las satélites habían localizado con exactitud el punto en el que el helicóptero había caído. Aquello era un primer paso. Lamentablemente las balizas de localización que los soldados activaban nada más ser derribados no habían sido activadas, aquello era una mala señal, suponía que no había habido supervivientes.
Pero como bien había dicho Castle a sus padres, los marines no dejaban atrás a sus caídos. Habría operación de rescate, aunque finalmente sólo rescatasen cadáveres. El helicóptero había caído en una zona montañosa, en activa de hostilidades. Se requería a los mejores, debía ser una intervención rápida y limpia.
Las órdenes eran claras. A la mañana siguiente serían lanzados sobre la zona del impacto. La misión era recuperar los cuerpos si no había habido supervivientes. De haber supervivientes, serían los heridos los primeros en ser extraídos de la zona.
La noche antes a la misión, Castle no podía conciliar el sueño. Decidió salir del barracón para tomar algo de aire. Su mirada se perdió en el horizonte, en la oscuridad de la noche. Intentando calmar los nervios que le estaban atenazando. Mientras fumaba un cigarrillo pensaba en sus padres, en sus amigos, en toda la gente que había dejado en casa. Incluso la rebelde recluta Beckett le vino a la mente. Suspiró, sólo esperaba que no se hubiera metido en nuevos problemas.
Cuando terminó de fumar regresó al interior del barracón, miró la hora en su reloj de pulsera. Aún le quedaban tres horas para tener que levantarse, se tumbó sobre su catre y cerró los ojos suplicando que Morfeo llegase a él.
