Bien aquí les traigo la CUARTA parte de mi primer fic de mi pareja favorita RYOSAKU y si de pura casualidad a alguien de los lectores no le agrada el RYOSAKU, mil disculpas pero este es solo de esta linda pareja.

Así que para poder empezar a leer este fic comenzaremos a decir el Disclaimers aun que ya todos lo sabemos es mi deber ponerlo.

Disclaimers: PRINCE OF THE TENNIS NO ME PERTENECE NI POR MAS QUE LE PIDA A KAMI QUE ME LO CONSEDIERA, SU DUEÑO ES NADA MAS Y NADA MENOS QUE EL SENSEI TAKESHI KONOMI.

Nos leemos abajo.

Capitulo 4.- ¿Por qué estoy aquí?

— Si, ahora voy. —Responde a toda prisa, toma el teléfono y marca al numero solicitado, da la dirección y el nombre para que vayan de inmediato, pero un pensamiento preocupante invadió a su mente.— "Algo no anda bien."—

Ryoma ve como llevan a una Sakuno tan pálida que pareciera que hubiera visto a un fantasma o al mismo demonio, tal ves ella no se había enterado (al igual que el) que vendría a su casa, sin embargo, esa no era exactamente la reacción que esperaba.

El medico llego y checo a la joven de largo cabello rojizo que yacía en su cama pues Tezuka la subió para ponerla cómoda.

— ¿Y bien como se encuentra? —Pregunta el ex-capitán del SEIGAKU al doctor con preocupasion en su mirar.

— No es nada serio, solo que al parecer no a descansado muy bien estos días y creo que se llevo una impresión demasiado fuerte, eso y el sobreesfuerzo la llevaron al colapso, por lo que recomiendo no le permita, hacer esfuerzos innecesarios joven Tezuka. —Dijo esto mientras acomoda sus cosas en el estuche.

— Gracias Oishi-Sensei —Despidió al tío de Oishi que fue el medico que atendió a Sakuno.

— Con su permiso —Se retira haciendo una reverencia y cerrando la puerta detrás de él.

Tezuka se dirigió donde Ryoma y al ver la expresión de miedo y preocupación mal disimulada decidió hablar.

— Echizen hay algo de lo que debo hablarte. —La mirada de Tezuka se torno totalmente seria, mas de lo normal.

— Hmm…—Trató de parecer lo menos interesado posible aunque por dentro se muriese de la curiosidad.

— Ryusaki ha pasado por muchas cosas crueles a lo largo de su vida, cosas que tu ignoras por completo. —Fijó su mirada en una fotografía de la chica y sus padres cuando estaba en preescolar que estaba en el librero a un lado de un enorme ventanal que daba a un patio lleno de vida. — Aún cuando perdió a sus padres en un aparatoso accidente automovilístico muestra una sonrisa que pareciera que no ocurrió nada de eso… —haciendo una pausa para volver su vista al ambarino que solo lo mira desconcertado y continuo con el relato. — Más no se puede ser fuerte toda la vida…—Tomando un sorbo del té que recientemente la ojirubi habia servido.

— ¿A que se refiere? –hablo al fin el ambarino pues no entendia palabra alguna de su mayor.

— Poco después de que te marchaste empezó a faltar a las practicas del equipo femenil de tenis, comenzó a desvanecerse la sonrisa que todos conocíamos y sus ojos se tornaron obscuros, según Ryusaki Sensei casi no comía y mucho menos hablaba, pero ante todo trataba de ser la misma más un día, Osakada la encontró en el baño de señoritas tirada con el uniforme totalmente sangrado. —Terminó de relatar con claro sembalte de preocupación.

— ¿Pero…como…que ocurrió? —La expresion inmutable del ambarino se vio alterada por una de temor ante aquella revelación.

— Tranquilízate Echizen —Dijo tratando de que el moreno no se alterara demasiado, más éste ya estaba caminando hacia la salida de la sala para llegar a las escaleras, sin embargo, en un movimiento agil por parte de Tezukza es retenido.

— Necesito que te tranquilices, para decirte el por que de tu estancia aquí. —Dijo halando al ambarino para que desistiera en subir.

Poco a poco Ryoma recupero su ya tan conocido semblante frío, pero aún había preocupación en su mirada pero como el gran orgullo siempre hace su aparicion nublando la sensibilidad de éste.

— ¿Y bien que espera para decirlo? —Hablo helando el ambiente a sobremanera sus palabras parecian filosos cristales de hielo.

— Ryusaki-san se ha negado a cualquier tipo de cuidado de parte de nosotros y no permite que nadie se quede con ella. —Dijo mirando hacia las escaleras. — Si bien la entrenadora la ha dejado vivir sola es con la condición de que asistiría al medico a menudo y no se sobre esforzara. — Acomoda sus lentes y redirige su mirar hacia los fulminantes orbes dorados que no logran intimidarlo.

— Y, ¿que tiene que ver conmigo? —Interrumpió tajante mas el teatrito se le calló al escuchar a su ex-capitán.

— ¡Que por tu causa dañaron a Ryusaki! —Respondió muy enojado, revolviendo sus cabelllos con algo de desesperación trató de volver a su habitual serenidad pues sabe que no es culpa de nadie.

— ¡¿Que?! —Contesto atónito ante tal acusación.

— Aún cuando ella no lo admita, un grupo de fanáticas de otra escuela en la que derrotaste a su capitán, fueron a buscarte y al no hallarte se dirigieron a Ryusaki… la atacaron dejando solo una nota que decía…–

"aquí tienes un recuerdito Echizen para que sepas quien manda en el mundo del tenis"

Ryoma no podía creer lo que escuchaba.

— Al parecer querían que les dijera donde te encontrabas mas ella se negó a decir palabra alguna. —Terminó de relatar para tomar asiento en el sofá.— Se que no tienes nada que ver con Ryusaki pero te pedimos de favor, cuides de ella sólo hasta que Sumire -Sensei regrese ya que esta preocupada por los reportes del medico.— Inspeccionando al de mirada ambarina.

— Y que les hace suponer que me aceptara para cuidarla. —Dijo Ryoma mientras se deja caer con pereza en el sofá cruzando los brazos.

— Simple, no le dirás que la cuidara, acaso no es obvio. —Tezuka esbozo una extraña sonrisa.

— ¿Ah? —Dijo sin mas el ambarino. — "Con que esto es lo que tramaba ese viejo pervertido." —Pensó con una pequeña vena palpitando en su frente.

— Bien, te dejo. —Poniendose de pie y sacudiendo las mangas de su saco. — Mañana vendrán Fuji y Oishi para revisar que este todo en orden. —Dijo saliendo de la sala encaminándose a la puerta de la casa.

— ¿Para que tienen que venir ellos a revisar?, que no se supone que la cuidaré yo. —Pregunta con su inseparable tono indiferente, mas fue totalmente ignorado.

— Tu habitación es la segunda a la derecha al fondo del pasillo del segundo piso, tienes todo el tiempo del mundo para recorrer el resto de la casa. —Sale dejando a un Ryoma totalmente confundido. — Nos veremos pronto Echizen. —Cierra la puerta tras su salida.

— ¿Desde cuando Tezuka- buchou es tan…? —Un escalofrío le invadió que ni pudo terminar la frase.

Su mirada se fue clavando en cada parte del lugar, analizando cada objeto que se topara. Sin darse cuenta termino parado frente a una habitación donde colgaba un letrero con el nombre SAKUNO.

— ¿Pero que…? —Se pregunta algo extrañado ya que no tiene idea alguna de como llegó allí en un abrir y cerrar de ojos.

Se percata de que había subido sin darse cuenta, entonces decidió apartarse de la puerta de esa habitación mas su cuerpo no le respondía, seguía ahí parado, con la mano sobre el picaporte y su frente recargada en la puerta. Decidió entrar para ver como se encontraba Sakuno, mas sus pensamientos fueron interrumpidos por un dolor agudo en la frente, se dio cuenta que estaba en el suelo al costado de un par de pies.

— ¿Ryoma?…— Una voz femina logra perturbar sus oidos y acelerar su corazón.

CONTINUARA.


HOLA PUES AQUI LES TERMINO DE PUBLICAR EL CUARTO CAPITULO AGRADESCO A LOS LECTORES POR TOMARCE EL TIEMPO DE LEER MI HISTORIA.

HASTA PRONTO!.