IV.- ALGUNAS VERDADES

Cuando abrí los ojos, el sol había salido hace rato y el aire estaba tibio y perfumado. Ángel salía del baño con su toalla rosa y otra pequeña toallita en el cabello.

-¡Buenos Días! ¿Cómo dormiste?
-Bien, gracias. ¿Puedo ocupar el baño?
-Claro, yo ahora iba camino a vestirme. Es todo tuyo.

Me agradó descubrir que el olor de su shampoo y de su jabón estaban impregnados en el aire y el vapor del cuarto, los inhalé con deleite.

Cuando salí, a pesar de que no demoré demasiado en la ducha, ya estaba vestida y se calzaba un zapato mientras ponía la tetera.

-¿Quieres leche o café para desayunar?- Preguntó mientras se ponía el otro zapato y se iba a saltitos hasta la despensa.
-¡Leche, gracias!- dije.
Sacó una caja de leche y puso una taza y un vaso en su pequeño comedor de diario. Después corrió a sacar las tostadas y trajo un jarro de jugo de naranjas y una sartén con huevos y las puso en la mesa. Yo me maravillaba del gran despliegue de energía mañanera que desplegaba frente a mis ojos.
-¡Desayuno de campeones para el novato! Exclamó, enrojeciendo un poco mientras lo decía.
Comí hasta quedar tieso, e inmediatamente me instó a apurarnos a subir al auto.

Llegamos a una pequeña oficina, con mesas y terminales informáticos. Ángel me mostró con orgullo la página donde, una vez restaurados, los juguetes ponían su mejor cara para las fotos que les ayudarían a encontrar un nuevo hogar.

-La conservadora considera un placer y un deber su trabajo -agregó- adora pasar sus tardes dedicada a la restauración de los juguetes. Además es una muy buena fotógrafa… Si no me crees, hay unas carpetas con fotos mías que me hacen parecer una verdadera princesa, más joven y elegante.

Inmediatamente, llevado por mi curiosidad, accedí al link que Ángel me señalaba, y en un descuido suyo, transferí una copia de las fotografías a mi pendrive. (Obvio, si vas a dedicarte a agente secreto, es lo mínimo que puedes andar trayendo. Y nunca imaginé la gran utitlidad que tendrían estas fotos para mí más adelante).
Por lo pronto, pude comprobar la veracidad de sus palabras al ver la gran cantidad de fotos en que su efigie tenía el papel protagónico.

-¡Qué gran cantidad de vestidos!- no pude menos que exclamar- ¿Son todos tuyos?

-Uff- ¡Como se te ocurre!. ¡En esta comunidad, todos los bienes son de uso común! La ropa es de todos. La ausencia de bacterias y gérmenes que impide eso en los seres humanos, es un inconveniente que no existe para nosotros. De esta forma, podemos estrenar tenida…¡Todos los días! -agregó con una gran sonrisa.

Ya que estoy hablando de ropa, debo acotar, con perdón de mis posibles lectores masculinos, que Ángel se veía espléndida esta mañana… Un minivestido y una chaquetita de terciopelo azul eran los encargados de amoldarse a su cuerpo, y unos altos tacones azules, realzaban sus diminutos piececitos.
Al agacharse así sobre mi hombro, podía sentir su dulce aliento junto a mi oreja, y el timbre de su voz susurrando junto a mi oído.
-Tengo algo de trabajo que hacer -dijo- debo ayudarle a nuestra dueña a fiscalizar la reputación de los posibles compradores para algunos juguetes. Si lo deseas, puedes navegar todo lo que quieras en esa terminal… -concluyó.

La mañana pasó insensiblemente mientras navegaba y jugaba algunos juegos online. También estudié el perfil de nuestra dueña y me dejó bastante satisfecho. Ah, si la gente viera el estado en que llegaban a sus manos los juguetes, se sorprendería de la diferencia al dejarlos tan limpios y presentables.