Disclaimer: Los personajes en ésta historia son de Stephenie Meyer, tanto el desarrollo como el nombre de éste relato son míos. Para traducciones o publicaciones en cualquier otra fuente que no sea ésta, hacer acopio de valor y pedir permiso por medio de un review o PM. Gracias.
Summary: No tenía idea si esto valía la pena, no sabía si en algún momento ella se rendiría, sólo sabía —muy dentro de mí— que si algún día pensaba en el futuro, en ésta decisión, iba arrepentirme si no me decidía por ella. Por nosotros.
"And those bright blue eyes, can only meet mine, across a room filled with people that are less important than you" Love, love, love —OMaM
Stubborn Love
Capítulo 4: Why?
Llevaba muchos minutos o tal vez horas pensando lo que mamá me había dicho.
Bella, ¿mi novia?
No podía ni recordar bien su nombre Isabella, según mi madre, y resulta que representaba alguien que probablemente llenaba mi existencia, alguien con quien había compartido mucho ya: tiempo, espacio, caricias... besos incluso.
El solo hecho de pensar en que hice más que ver sus ojos o más que rozar sus manos me daba pánico.
¿Cómo habíamos decidido iniciar una relación? ¿Teníamos ya mucho tiempo juntos? ¿Cómo la conocí? ¿Estudiábamos en la misma escuela?
¿Cuál era su apellido? ¿Mis padres aprobaban nuestra relación? ¿Habría sido yo quién dio el primer paso para ser más que amigos? ¿Sus padres saben lo nuestro?
Estaba inquieto, cuando mamá se fue ni pensé siquiera en preguntarle algo, sólo estuve absorto en la idea de mis días con esa maravillosa chica.
¿Por qué no la recordaba? ¿Habíamos discutido? ¿Habíamos terminado nuestra relación? ¿Sería por eso que no la recordaba?
Cientos de hipótesis se formaban en mi cabeza, cientos de ideas nuevas y cada vez más rebuscadas. Mi mente trabajaba a mil pero siempre terminaba en la pared de concreto, la pared mental sin color.
Me sentía exhausto pero necesitaba respuestas. Tenía que hablar con Bella. Sin embargo, ¿Cómo lo haría sin sonrojarme? Me sentía como... bueno, como el adolescente que aun soy. Tenía mucho miedo pero necesitaba saber, quería conocer los detalles de lo nuestro. No podía continuar con la incertidumbre, mi cabeza se sentía vacía cada vez que recordaba sus ojos, o la sonrisa que me mostró cuando me saludó al abrir los ojos por segunda vez.
...
Luego de llamar a mi madre esa noche —obviamente después de suplicar al Dr. Cullen por que me permita hacerlo— había quedado con ella en que al día siguiente me traería de visita a Bella.
No podía negar mis nervios. Estaba asustado ¿y si no me gustaban sus respuestas? ¿Y si yo había cometido en error de meter la pata hasta el fondo? ¿Cómo superaría el haber hecho algo que ni recordaba?
Escuché unos golpecitos en la puerta.
—¿Se puede? —su voz suave me alarmó un poco, y los repiqueteos de la máquina de control de signos vitales hizo lo obvio.
Traté de respirar menos agitado. —Adelante...
La puerta se abrió pausadamente hasta que quedó espacio para ella pudiera pasar. Su figura dulce y envuelta en un vestido verde agua y balerinas marrones ingresó cautelosamente.
—Hola, Edward. —me mostró una sonrisa pequeña, pero honesta. —¿Cómo estás?
Le devolví una sonrisa temblorosa —Creo que bien, ahora mismo estoy sin medicamentos, solo tengo conectado el suero.
—Me alegro, aunque aun se te ve...
—¿Horrible? ¿aterrador? Aun no he visto mi rostro en un espejo. —la sonrisita que se le escapó me lleno el corazón y me fue imposible no reír con ella.
—No tan así, estás golpeado pero aun muy guapo, amor.
Cuando me llamó así, mi corazón palpitó descontrolado, y sin que nos hubiésemos dado cuenta ella estaba a mi lado acariciando mi cabello.
Ella detuvo su mano y la volvió a su costado, pero no se alejó. —Lo siento.
—No te disculpes, por favor. De esto tenemos que hablar, mi madre me dijo que...
Ella suspiró, parecía cansada. —Lo sé, me lo dijo. Por cierto, no va a venir hasta dentro de una hora. Tuvo que salir con tu padre a ordenar unas cosas de tu casa.
—Entonces... ¿puedo preguntarte?
—El doctor dijo que podría causarte daño, pero... el que no sepas me está matando. Quiero que te sientas cómodo a mi lado. Me he sentido como una extraña todo este tiempo y necesito que al menos no te incomodes con mi presencia en la habitación.
Sin darme cuenta alargué mi mano y tomé la suya, la que estaba más cerca. —Bella, todo va estar bien, ya verás. —sus verdes ojos brillaron con una calidez tan grande que apenas pude registrar que se acercó a mi lo suficiente como para besarla.
Ella pareció notar que se había acercado demasiado de nuevo. Pero en lugar de alejarse, dudó un poco, asentí sin darme cuenta de nada y ella terminó de cruzar la brecha entre nosotros.
Sus tibios labios rozaron los míos de la forma más sublime, más dulce, y más efímera y antes de que se retirase la abracé con mi único brazo disponible y la besé de verdad. Fue perfecto, y me dejó al borde del desmayo pero no podía evitarlo, mi cuerpo la conocía muy bien aunque mi mente no la recordara en absoluto.
Sé que los capis son cortos pero no puedo darme mucho tiempo para llenar de palabras cuando el capítulo no exige más palabras. Espero lo comprendan.
Por otro lado, otra vez, muchísimas gracias por su apoyo, sin ustedes nada de lo que escribo tendría mucho sentido. Disculpen las demoras.
Besos, Ale!
