-¿estás mejor?- me pregunto Subaru
-si. Gracias por traerme al hotel- después de que me quebré, Subaru me trajo al hotel y se quedó conmigo hasta que me calme un poco- lamento lo que pasó. No suelo ser así- él se paró de donde estaba sentada
-no te disculpes- después de decir eso él se acercó a la puerta pero antes de salir se quedó parado por uno segundos- es lo único que se puede esperar de alguien como tú- después de eso el salió de mi habitación
Me quede sentada un rato mas en mi cama con la cabeza baja, pero eso se pasó rápido, mire para los costados y agarré a mi peluche y lo abrí con fuerza
-están equivocados, papá no es un terrorista- puse al peluche enfrente mío- ¿no es cierto Usagi? Ellos están equivocados y se los demostraré- después de eso me pongo de pie y miro por el balcón de mi habitación- mi padre es inocente y haré todo para demostrar lo contrario
Estúpido, él sabe que es nuestra única fuente de información no tendría que tratarla así, sino nunca nos dirá la verdad o por lo menos lo que sabe. No puede tratarla así
-¿adónde señor?- me preguntó el conductor de la limosina. Mientras ella esté aquí este cosa me pertenece a mí y puedo usarlo cuando quiera
-lléveme a la central tengo que hacer algo- le dije lo más cortante posible
-como ordene señor- me contestó antes de arrancar- ya llegamos- me avisó el viejo- me desabroché el cinturón y al salir golpeé la puerta con toda mi fuerza- ¡espérame!- le grité mientras subía los escalones
-¿Dónde está Kanato?- le pregunto a uno de los soldados
-el salió hace un momento, dijo que volvería en unos minutos. Quien sabe que va hacer ese niño- doy una pequeña sonrisa casi notoria, es verdad él se comportaba como un niño, pero es un gran soldado
-gracias, Laito- le dije mientras voy me dirigía a la oficina de mi hermano mayor
-hey Teddy ¿te gustan los dulces que compré?- la gente me miraba, ya es costumbre, todo la gente se le hace raro que hable con Teddy
-son deliciosos- me contestó y doy una sonrisa
-me alegro que te gusten-tengo algo de miedo ya que salió del cuarte sin permiso y mas con el caso que tengo entre manos, pero Teddy quería que comprara dulces y nunca le niego nada a Teddy y para ser sincero también quería unos dulces amos los dulces- tenemos que volver, ya está mal que salgamos, si tardamos solo sería peor.
-no por favor, quiero seguir paseando- me dijo con un tono de suplica e infantil
-sabes perfectamente que odio negarte las cosas pero tenemos que volver- le dijo, no me gusta negarle cosas pero salir en medio de un casi de terrorismo internación en mis manos puede ser algo peligroso
-por favor, podemos hacer cosas más divertidas ¿Qué tiene de divertido ayudar a la gente?
-´puede que no sea divertido, Teddy. Pero es un deber-me dirigí a la central- además está cerca y el día ya casi termina- y Teddy se quedo callado- no te enojes conmigo- le dijo mientras entraba a la central- vamos solo son dos horas más y listo- pero Teddy todavía no me contesta
-bienvenido- me saludo una voz muy conocida
-hola- le dije con una sonrisa- ¿Qué te trae a mi oficina?- le dije dejando la bolsa de dulces en el escritorio
-solo quería discutir de algo- Subaru se paró de la silla- es sobre la chica- me quedo callado por un momento
-¿de qué quieres hablar?- le dijo de forma seria y fría
-mira, se que este caso te lo asignaron a ti, pero… creo que has hecho algo mal, tienes que tratarla mejor o nunca te dirá nada. Uno recibe lo que da- doy una pequeña risa
-no hice nada, solo le dije la verdad, nada mas
-sí, pero no de una formas tan brusca
-no te entiendo, no dije nada malo, solo la verdad que ella no pueda sopórtalo no es mi problema- le dije- y Teddy está de acuerdo. Este es mi caso y de nadie más. Me dieron el permiso de hacer lo que quiera. La usare y cuando termine de hacerlo la desechare. La romperé hasta que me diga lo que quiero y si no me lo dice- doy una sonrisa algo sádica-… la hare vivir un infierno- no parase que mis palabras hagan mucho efecto en Subaru- ¿algo más de lo que quieras hablar?- perdí mi sonrisa sádica y puse una amable
-no, nada mas- el abre la puerta y sale
Me quedo en silencio por un momento y miro a Teddy
-¿crees que él tenga razón? ¿tendría que tratar mejor a la señorita Komori?- Teddy no dice nada- ¿siques enojado conmigo?
-no, olvídalo- me alegro tanto de que al fín me hable de nuevo- esa chica sabe algo, haz lo que sea para sacarle la información. Tortúrala hasta que no pueda más y te diga lo que sabe- mi sonrisa vuelve- haz que sufra
-¡si- grito parándome de la silla y empezando a reír- la voy hacer que ruegue por su patética vida- pero un golpe de la puerta arruina todo, me arreglo un poco el uniforme desaliñado y me siento- pase- dijo de forma tranquila y al abrir la puerta me sorprendo ver a la chica rubia
-¿puedo pasar?- yo mire y frunció el ceño ¿Cómo se atreve a venir sin mi consentimiento?
- ya entraste ¿no?- ella perdió la sonrisa pero la recupero pronto. Ella cerró la puerta y se sentó en la silla enfrente mío- ¿a qué viene tu visita?
-es que… quería hablar un poco de mi padre- dí una mueca de desagrado ¿otra vez? De verdad empiezo a pensar que esta chica es retrasada-lo que quería decirte es que el no es el hombre al que están buscando. Puede que se parezca al hombre que buscan pero él no es el hombre- ella se para de la silla- gracias por escucharme y espero que tengan suerte- me dió una sonrisa con un leve sonrojo y se dirigió a la puerta
-espere- le dijo con un voz neutra y fría. Ella se detuvo en brusco- seré directo- me paro de la silla y me acerco a ella- te guste o no tu padre es culpable de eso cargos- la tomo de la muñeca y la acerco a mí- y yo sé que tú sabes algo. Sé que mientes. Sé que sabes algo de tu padre, no sé si eres uno de sus cómplices, pero sé que algo sabes- note como ella empezaba a temblar y sonreí- y si no me ayudas te hare sufrir una pesadilla si no me ayudas- le susurré al oído- así que ayuda si no quieres que te rompa- la solté en ese momento. Ella se quedo quieta y aun sin darse vuelta me dijo
-te mostrare que él y yo somos inocentes. Cueste lo que cueste- y después de decir eso salió por la puerta.
Mire a Teddy y sonreí un poco
-¿crees que ella es linda?- Teddy se me queda mirando en silencio- ya se, ya se… no hay que mezclarse con el enemigo… pero no hay que negar que es linda… Disfrutaré tanto hacerla hablar
-bien ya llegamos- me dijo Richter . Al bajarme del taxi, veo un edificio de unos 13 pisos en pleno centro de Toronto- nos esperan adentro. No les gusta esperar, es mejor que nos vallamos rápido. Asiento con la cabeza.
El edifico está lleno de gente, no sé si es el mejor lugar para esto. Es la primera vez que haga algo tan grande, esto podría afectar la economía mundial y creo que este lugar no es el mejor para hacer esto
-ya se lo que piensas- lo miro pero antes que hable pero me interrumpía cuando estaba empezando a hablar- "este lugar no es el apropiado" eso es lo que piensas ¿no?
-sí, eso. No siento que esto sea seguro- señalo a una cámara se seguridad- están viendo y escuchando todo
-no te preocupes. Nada que no se resuelva con un par de billetes- me mira y me sonríe- es por aquí. Vamos- él toma el ascensor y nos dirigimos al último piso. Al llegar solo hay una puerta, que un hombre alto y fornido estaba vigilando. Richter se acerca a él
- hey, Will. How are you?- el más alto solo dio un gruñido- Ok. It's fine. l'abîme noir de l'amour- le dice todo eso con su seriedad de siempre. Al decir eso último, Will o al menos eso creo, abrió la puerta. Richter paso como si nada pero cuando yo estaba por pasar, la masa de músculos se puso adelante mío
- the password?- me lo quedo mirando. No sé nada de inglés. Al no entrar, Richter se vuelve y habla con Will
-He's partner. Is very important for us. He Is the brain- Will se corrió con mara cara y me dejo pasar. Lo miro de reojo antes de pasar por la puerta y miro como da un gruñido
-tienes que aprender inglés- me dice. Lo ignoro y admiro toda la habitación es muy elegante, pero todas las paredes están cubiertas de mapas y fotos de políticos algunas tachadas y otros con un circulo echo con marcador rojo y también puede ver algunas formulas, al analizarlas de cerca me doy cuenta que con de bombas caseras. Esto me está gustando
-llegaron tarde- es una voz que nuca escuche
-no es mi culpa. No manejo el tráfico- se defendió mi compañero. Al darme la vuelta veo a un chico de no más de 20 años debajo el marco de una puerta. Tiene el pelo blanco y ojos amarillos, usa una bufanda que le tapa la mitad del rostro
-no quita el hecho de que llegaron tarde- es otra voz y de la misma puerta sale un chico de pelo corto, de color naranja. Tenía puesto unos lentes y lo más raro es que tenía un parche en el ojo izquierdo. Me lo quedo mirando un poco
-este es Seji. No parece gran cosa. Carla haría mejor el papel de cerebro- me dice el de pelo corto
-lo creas o no. El va a ser de mucha ayuda para esto- le dice el de pelo largo- yo soy Tsukinaro Carla y esto de aquí- señaló al de pelo corto- es mi hermana menor meno, Tsukinaro Shin- me lo quedo mirando un poco
-¿me puede decir que edad tiene?- le pregunto de la forma mas cordial que puedo
-18- me contesto el de pelo largo, creo que él es Carla
-17- me dice Shin.
Me quedo boquiabierto. No sé por qué reaccioné así pero lo hice
-¿¡cómo puede con esto!? ¡Son solo unos niños, apena tiene un año más que mi hija!- grite. Esto me supera- ¿¡que es lo que pueden hacer!?- ellos dos me miran
-mira- Carla señala a la pared donde había muchas fotos tachadas- todos ellos son… mejor dicho eran políticos de una importancia mundial. Mi hermano y yo nos hemos encargado de cada uno de ellos y nadie nos ha descubierto- iba a contestar pero Shin habló.
-si no quieres terminar como ellos mejor cállate- miro a Richter que solo negó con la cabeza y decidió quedarme callado- así me gusta
-no puedo creer que estos mocosos sean nuestros contactos- le susurro a mi compañero. El solo levanta los hombros
-pueden que sean unos mocosos pero son buenos ¿quieres o no hacer eso?- me quedo callado- si quieres seguir con esto, es mejor que te quedes callado como estas ahora y obedezcas lo que ellos dicen- me trago todo mi orgullo
-está bien
