Los personajes de Gravitation, son de Maki Murakami.
La leyenda del amor
Capítulo 4. Sucesos.
-¿Dónde está? -preguntó la bella y escultural mujer a uno de los jóvenes sirvientes que cruzaban por el enorme castillo- ¿Sabes dónde se fue Eiri?
-El señor salió desde muy temprano con el grupo de cazadores -contestó con la cabeza agachada-, mi rey ha pedido que encuentren a un unicornio.
-Cuando llegue, mándalo directamente conmigo- ordenó de malas.
-Como usted diga, mi señora Mika -haciendo una reverencia.
La mujer se dirigió a las escaleras principales que estaban cubiertas por una larga alfombra roja, recorrió el castillo soberbiamente decorado para encaminarse a la sala donde la orden del hexágono solía hacer sus reuniones.
Los guardias que estaba en la entrada, al ver a Mika acercarse, hicieron una reverencia abriéndole de par en par la puerta.
-Así que Eiri sigue sin aparecer -ella escuchó una voz y de inmediato buscó con la mirada al dueño: Kitazawa estaba sentado en una silla y sus pies se encontraban encima de esa vieja mesa de roble.
-Kitazawa… -murmuró Mika, sentándose a un lado de él-, dicen que Tohma ha pedido un unicornio.
-Para eso están los cazadores -Aizawa se acercó a ellos con un libro entre sus manos-. En realidad, Eiri no tiene porque ir.
-Tengo un mal presentimiento -ella observó a los dos hombres que la acompañaban.
-Siempre lo has tenido -Kitazawa rió-, pero dejas que Eiri se salga a donde le de la gana.
-Pues al menos yo no fui la persona que lo…
-¡Señores, basta! -les riñó Aizawa-. Lo importante es averiguar a que rayos va una y otra vez al bosque de la soledad -al oír estas palabras, el castaño se puso de pie, acercándose a una ventana donde se alcanzaba a ver el lugar mencionado.
-Es inútil mandar a alguien que lo siga… acaban perdiéndolo siempre.
-No entiendo -el más joven, Taki dejó el libro en la mesa para después mirar fijamente a Mika-. ¿Por qué no simplemente se lo preguntamos?
-Oh, claro -el castaño soltó una carcajada y acentuó un tono irónico-, cuando se lo preguntemos, Eiri con una gran sonrisa nos va a decir que es lo que hace en su tiempo libre.
********
-Hace mucho, mucho tiempo, la familia real era muy distinta. La familia de los Shindou era quien reinaba este lugar lleno de paz y amor; pero, acusados injustamente por un pecado que jamás cometieron, fueron mandados a asesinar por sus propios amigos. Fue así como el linaje de una de las sangres más poderosas del mundo casi desapareció.
-¿Casi? - el pequeño niño que se encontraba sentado entre las piernas de su madre y jugaba en ratos con su larga y ondulada cabellera rosada, la miró asustado.
-El descendiente principal logró sobrevivir misteriosamente y se le dio por muerto aun cuando vagaba por este mundo. La herencia de los Shindou se mantuvo en secreto por demasiado tiempo…
La bella mujer, sentada a la sombra de un enorme árbol a la orilla del río, soltó de sus brazos a su hijo, quien corría descalzo por todo el lugar.
-Sé que estás ahí -murmuró la mujer-, el calor de un fénix… la presencia de un asesino.
Unas pisadas se escucharon y ella sonrió. Su hijo, mientras tanto, metía sus pies en el agua fría del río.
-Siempre notas cuando estoy cerca.
Ella miró hacia arriba, contemplando al hombre rubio que se encontraba a su lado.
-Uesugi Eiri… -le susurró la mujer.
-Shindou Hikari.
-¿Se puede saber a que has venido? - el niño se percató de la presencia del hombre, por lo que corrió hasta llegar a su lado.
-¿Quién es, mami? -preguntó mirando intrigado al hombre.
-Shuichi, él es alguien especial - sonrió amablemente - ¿Sabes que día es hoy, verdad Eiri?
El hombre volteó a una parte oscura del bosque, lanzando un suave silbido. Su fénix apareció aterrizando junto a Hikari. Shuichi abrió sus ojos sorprendido y se lanzó a abrazar a el ave, que media lo mismo que él.
Segundos después, unos tranquilos golpes contra el suelo se escucharon. Hikari cubrió su boca para no soltarse a reír.
Una diminuta criatura blanca con un cuerno en la frente hacia su aparición: era una cría de unicornio, quizás tendría pocos meses de nacida.
Shuichi curioso, se acercó lentamente al animal, que al ver la pureza de ese niño se dejo acariciar.
-Hoy Shu cumple cuatro años - mencionó la hermosa mujer -, gracias por recordarlo.
Eiri permaneció en silencio hasta que sintió que su capa era jalada insistentemente. Miró hacia abajo y se topó con las pupilas amatistas del niño que lo miraba lleno de felicidad y con un dedo en su boquita.
-¡Gracias!
-¿Qué parte de la historia que estabas contando era verdad? - preguntó para dejar de ver al niño.
-Toda.
-…
-¿Cómo se llama? - esta vez, Hikari habló al tocar al pequeño unicornio.
-Zafiro…
*******
-Buenas tardes, mi señor - el joven hizo una reverencia justo en el momento en el que vio a ese rubio entrar -. La señora Mika lo está esperando en la sala del hexágono.
El rubio soltó un gruñido al oír eso, quitándose la capa para dársela a su sirviente personal.
-Nakano, ¿Sabes para que rayos me quieren esos idiotas?
-No lo sé - el pelirrojo sonrió - pero los rumores del castillo comentan que desean saber porque va al bosque de la soledad.
Eiri miró a ese chico, sabiéndose de memoria el motivo secreto por el que Nakano Hiroshi se encontraba sirviéndolo.
-¿Le consiguieron a Seguchi su unicornio?
-El grupo de cazadores regresó con el mandato hace una hora.
-Aquí termina tu día Nakano, puedes hacer lo que te plazca.
-Como ordene - y haciendo una reverencia, salió de ahí.
Con pasos lentos se dirigió a la sala principal, donde seguramente se encontraría el rey.
Las grandes puertas se abrieron. Sentando en un trono de oro, vestido con terciopelo y seda; estaba Seguchi Tohma, rey de ese lugar.
-Bienvenido seas, Eiri - Tohma se acercó hasta él depositando un suave beso en su mejilla.
-Te he dicho que no hagas eso.
Para cualquiera, esas palabras hubieran bastado para una muerte segura, pero no para él, pues desde siempre se había sabido de la extraña preferencia que el rey sentía.
-Vamos, no seas así - Tohma regresó a su trono y con lentitud desvió su mirada al suelo. Hincada, una bella doncella entre sus frágiles manos tenía un cuerno con forma de espiral rosado de alguna criatura.
-Así que esta es la razón por la que deseabas un unicornio -murmuró observando como convertían ese cuerno en polvo rosa que iba cayendo en una copa de vino que también estaba ahí.
La jovencita colocó la copa dorada en una bandeja de plata, se puso de pie y haciendo una reverencia se la ofreció al rey, quien con cuidado la agarró para después, con un simple movimiento de sus manos, le ordenaba retirarse.
-El cuerno de un unicornio - dijo moviendo el liquido de la copa en dirección opuesta a las manecillas del reloj -, puede volver potable el agua más contaminada, es curativo e incluso alarga tu vida.
-Son criaturas sagradas, creí que su caza estaba prohibida -le espetó ligeramente molesto.
-No para mi.
-¿Y el animal…?
-Murió - sentenció dando un brindis imaginario - ¡Larga vida al rey!
*******
Hiroshi se cubrió el cuerpo con una capa café. Tembló. Hacia tiempo que no lo iba visitar y ahora estaba nervioso.
Acomodó su cabello con sus manos que traían unos guantes negros bordados con extraños símbolos y hechos de la tela más gruesa y resistente que pudo conseguir.
Miró sus manos melancólicamente durante varios minutos, pensado en porque durante la mayor parte de su vida, debía tener cubierta esa parte de su cuerpo.
Caminó rumbo al mercado para poder llegar a la entrada del bosque de la soledad. Suspiró llenándose de valor para caminar por ese tenebroso lugar. No entendía como había logrado ese chico sobrevivir tanto tiempo en ese lugar.
Sus ojos, ya acostumbrados a la oscuridad, se entrecerraron al percibir de inmediato la gran luz que ese claro a mitad del bosque le permitió tener.
-¡Hiro!- oyó a lo lejos y más rápido de lo que imaginó, sintió unos brazos rodeándolo por completo - ¡Cuánto tiempo sin vernos! -decía alegremente sin querer soltarlo.
-¡Ha pasado mucho tiempo, Shuichi! - le correspondió al abrazo, recordando en ese momento, cuanto lo había extrañado - ¿Cómo está mi primo favorito? - revolviéndole el cabello.
-Soy el único primo que tienes - le reprocho infantilmente-, pero ¡Estoy muy bien!
Zafiro llegó al encuentro, acomodándose en el suelo y Shuichi se sentó, recargándose en el unicornio. Hiro lo imitó y sentó.
-¿Cómo estás tú? - preguntó preocupado y mirando sus manos - aún no entiendo porque estás en el palacio.
-Todos tenemos distintas misiones en está vida- le sonrió - esta es la mía.
-Sigo sin entender - dijo de manera inocente.
-Es porque eres un tonto, Shu.
-¡Hiro!
Ambos se soltaron a reír, disfrutando de la tranquila tarde.
-¿Puedo? - preguntó Shu, aserrándose a su primo y tocando los guantes.
-Adelante - le esbozó una sonrisa cálida - sabes que eres el único que puede hacerlo.
Shuichi se ruborizó, y con suavidad le quitó sus guantes negros. Las manos de Hiro, aunque hermosas, alrededor de ellas se podía percibir un aura azul.
El más pequeño las acarició suavemente, acompasando su respiración.
-Tu esencia mágica ha crecido mucho desde la última vez que te vi - comentó ensimismado - No creo que los sellos de los guantes resistan demasiado tiempo… tendremos que crear otros si es que deseas seguir ocultando tu poder.
Zafiro agacho su cabeza, y de su cuerno dejó caer una gota platinada. Las manos de Hiro parecieron relajarse.
-Gracias, Zafiro - rió y siguió observando sus manos ya las sentía menos pesadas.
-Un don muy difícil de poseer - seguía analizando Shu - poder tocar el alma de las personas…
-… e inclusive matarlas, al arrebatárselas…
Shuichi volteó a verlo. Sabía que había sido muy difícil para su primo vivir con ese poder, pero por alguna razón, el pelirosa era inmune a sus manos, quizás era porque compartían lazos de sangre.
-¿Los guantes no han fallado?
-Tú los hechizaste, no tienen porque.
***********
-¿En donde rayos te habías metido todo este tiempo? - gritaba Mika escandalizada en el momento en el que vio a Eiri cruzar por la puerta.
-Eso no te incumbe - dijo fríamente. Kitazawa le soltó una risita a Aizawa como si le estuviera diciendo "¿Lo ves?"
-Claro que nos incumbe - Aizawa se le acercó - el asesino de este lugar desaparece durante mucho tiempo, sin siquiera…
-¡Cállate! - le gritó, y el chico retrocedió intimidado por esa mirada.
-Cálmense todos - Kitazawa se puso de pie y le dio una palmadita a Eiri en su hombro-, anda vete ya, mira que es malo hablar contigo cuando estás de ese humor.
El rubio gruñó y salió de ahí, aventado la mano de Kitazawa.
-¿Por qué dejaste que se fuera así de fácil?- le cuestionó Mika.
-Por esta sencilla razón - entre los dedos del hombre se encontraba un cabello rosado-. Eiri no se acerca a alguien tan fácilmente… es raro que entre sus ropas halla algo como esto… ¿No creen?
-¿Cómo… lo agarraste? - preguntó extrañado Aizawa.
-Cuando toque su hombro - sonrió - Mika, averigua si es de alguien que merezca nuestra atención.
La mujer se lo arrebató fastidiada.
********
-Hiro… ¿Crees que algún día sepa cual es la razón de porque he permanecido oculto tantos años?
-Sé que llegará ese día...
*********
-No… imposible… - susurraba la mujer, al analizar ese simple cabello - esto no puede ser…
-¿Sucede algo malo? - Kitazawa se acercó al ver el rostro de la mujer - ¡Mika, habla!
-…
-¡Mika!
*********
Seguchi se puso de pie y sonrió. Bebió el último trago del vino que había en su copa.
-Finalmente, el día ha llegado…
*********
-… La… - mencionó aterrada la mujer - … la sangre de los Shindou… continua con vida…
Continuará…
Muchas gracias por seguir leyendo esta historia ^^!!!
Esmeralda-chan: Imaginación no tanta, creo que debería dejarme de meter tantas xD ok, eso no venía al caso. Jejeje, pues no te preocupes, no es presión me alegra saber que esperan entusiamados los siguientes capítulos =D ¡Gracias!! Bye bye!!
Keshi295: Prometo continuarlo lo más rápido posible!!!! =3 Gracias!!!
Ginebra: Jejejejej, alguien me dijo que le recordó a las crónicas de Narnia (xD) Por acá, ya dejó de llover a muchos les beneficia (mamá dice que es más rápido llegar al trabajo si no llueve xD). Sobre el viejito, pues por ahora esta tranajando para mi xD pero quizás se valla contigo porque conmigo ni seguro tiene xD!!. Yo también quiero un fénix, habra que robarselo a Yuki =3 y el sol seguirá cargando las culpas, hasta que vciaga nieve por acá xD ¡Gracias por leer, un abrazote!!! Cuídate y bye bye!!
SnowQuality: ¡Hola!!!!!!! Que gusto tenerte por acá xD!!! jejejeje, yo también quiero que lo destronen xD!! Asi que veremos que sucederá!! Muchas gracias!!! Nos vemos, cuídate!!!
¡Felices fiestas!!! Un abrazo y muchos besos navideños =3
