Un mensajero y noticias

Abrió sus ojos con dificulta la verdad el haber estado toda la noche en el hospital le había dejado bastante relajado, miro que Hinata estaba dormida sobre sus piernas y solo suspiro resignado.

—Parece que me costara trabajo regresarte no es cierto — mientras alejaba algunos cabellos de su rostro, miro que aun era temprano lo que le daba tiempo de ir al departamento tomar un baño y poder ir al trabajo.

Se apresuro a vestirse antes de que la chica en alguna de sus locas ideas quisiera hacerlo ella misma, así que la tomo y regreso a casa cargándola mientras seguía profundamente dormida.

El trayecto fue mas agradable y es que la chica sin moverse tanto como acostumbraba no le era del cierto odiosa, sin que el lo hubiera deseado ella había traído desorden y un nuevo orden para su estilo de vida algo convencional.

Ella había pagado parte de la renta por lo cual tenía derecho a quedarse y por primera vez aquello no le molesto, había olvidado lo que era vivir acompañado, el que te recibieran efusivamente, el comer acompañado.

Kurenai salio al escuchar de su llegada preocupada por verlo salir a emergencias muy entrada la noche, pero al ver que cargaba a la chica solo sonrío pícaramente cerrando la puerta de su departamento.

Dejo a la chica dormir un poco más y se dispuso a tomar rápidamente un baño, después a desayunar un delicioso plato de ramen e iría al trabajo, con suerte Sai dejaría a Hinata como modelo para la campaña.

El agua caliente se sentía tan bien que solo alcanzo a sacar un profundo respiro, se sentía tan relajado y el suave regazo sobre su espalda estaba ayudándole mucho.

Abrió de golpe los ojos entrándole agua por lo que se tallo con fuerza, volteo hacia atrás solo para cerciorarse de lo que ya era algo confirmado.

—-Naruto Sama ¿está mejor? —– decía la desnuda chica que sostenía la esponja enjabonada

— ¿Por qué…en qué momento…?

—No le entiendo… ¿tiene frío? será mejor que regrese al agua caliente o pescara otro resfriado Naruto– Sama—

Bajo la cabeza resignado, esa chica era impredecible para el, pero un pensamiento le hizo levantar el rostro, esta vez el era el desnudo.

—-Date vuelta que haces mirándome o ¿es que no tienes vergüenza…?—

—-¿Vergüenza, que es eso…?—

—-Como que…formándosele una venita en la frente esta chica si que le estaba sacando de sus casillas — dime tus baños los tomabas con alguien más—

—-Bueno un dios no tiene por que mover un dedo, hay quienes hacen todo por ti y tenia muchas doncellas y serafines que me vestían y bañaban—

—-Doncellas…serafines — el solo se agarraba la cabeza con intención de arrancarse los cabellos, no entendía por que seguía insistiendo con lo de diosa, era tanto que su mente comenzaba a creerlo, pero sus pensamientos se esfumaron cuando sintió un toque que le hizo estremecer enormemente.

—-Naruto-Sama…esto que tiene aquí…para que sirve — tocando esta vez con un poco mas de fuerza su sensible parte—

— ¡Ahhhh!…no toques eso — moviéndose hacia otro lado de la bañera dándole la espalda

—Pero mire se mueve…y se levanta no lo ve, ¿cómo puede hacer eso dígame Naruto-Sama? — tratando de que el volviera a verle pero se había puesto duro como una roca encogido sin el menor indicio de querer verla.

Suspiro resignada y tomo la esponja enjabonándola de nuevo

— ¿Naruto-Sama…por qué no me explica? — comenzando a tallar la espalda del chico sintiendo una extraña curiosidad

—Hinata… ¿Sabes la diferencia entre un hombre y una mujer?—

—No lo sé…solo soy una diosa. —

—-Diablos, supongo que tendré que… ¿oye que estás haciendo?—

—Tallando su espalda—

—Sí pero… ¿por qué de ese modo?—

—-¿De qué modo?, no le entiendo solo tallo su espalda, sabe tiene una bonita espalda me gusta mucho, por eso puede cargar a Hinata tan fácilmente es la primera vez que veo una…—

—No te entretengas con ella—

—Pero es linda—

Suspiro de nueva cuenta al menos se había olvidado de su parte sensible y el que tallaran su espalda no era tan malo, de hecho era muy agradable esa sensación recordándole un tiempo cuando sus padres aun vivían y tenían esa clase de baños todo el tiempo, pero después de ello su vida la paso con su padrino del cual no estaba muy contento por lo que en cuanto pudo le dejo.

—Naruto–Sama… ¿por qué junta las cejas así, está molesto? — recargándose por completo sobre la espalda del rubio que sentía los suaves pechos y sus uñas arañaban las paredes levantándose rápidamente, cerro la llave y salio corriendo en busca de una toalla.

Ella le miro, no entendía muchas cosas que el Sr. Kyubi a veces hacia, por que a veces parecía como si ella le molestara de algún modo.

—-Hinata vístete vamos a salir—

Asintió mientras salía corriendo, a que lugar interesante le llevaría esta vez, aquello le emocionaba tanto que a veces se desconocía, una diosa siempre debe tener compostura pero desde que le conoció todo lo que siempre se le decía lo había olvidado y solo seguía sus propios instintos.

Naruto agradecía a Ino por haberle enseñado a Hinata a vestirse, al menos ahora no sufría tanto al tener que vestirla, sobre todo con la ropa interior.

La miro antes de salir para ver que todo estuviera en orden, una blusa que resaltaba su pecho, la cintura ceñida y una falda larga acompañada de unas cómodas sandalias.

Solo pensó en que esa Ino solo había puesto blusas que resaltaban demasiado la figura de la chica, pero suponía que toda chica solo quiere lucir bonita y seductora. Pero no quería que ella luciera más de lo que ya estaba.

Salio con la chica que parecía ya no asustarse con el elevador, el que ella no se le colgara tanto ahora le parecía extraño y solo siguió en dirección al trabajo, por las prisas ninguno pudo desayunar.

Sai miraba a la chica con seriedad, los ojos de ella de inmediato le llamaron la atención y parecía que el a ella también pues no le quitaba la vista de encima.

— ¿Dime alguna vez has trabajado en esto? — ella meneo la cabeza negando sin quitar la vista de el pálido chico quien seguía dando vueltas examinándola con más detalle —si creo que nos servirá

— ¿En serio Sai? —decía muy emocionado el rubio por a respuesta.

—Si llévala con Temari y que le ayude a cambiarse si nos damos prisa podremos terminarlo para la fecha de entrega.

—Bien vamos Hinata—

—Si Naruto –Sama…pero el duendecito es gracioso ¿está bien que haga lo que él dice?—

—Si es mi jefe y el que paga…un momento ¿le dijiste duendecito? —al escuchar cómo le decía la chica a su jefe.

—Es porque lo parece, entonces es su jefe…pero es un duendecillo usted es más fuerte—

—No se trata de fuerza, el tiene el talento y gana mas, escucha has todo lo que te dice y seguramente tendremos dinero si es así te llevare a un lugar donde hacen ramen—

—Un lugar donde hacen ramen…—

—Si es diferente al instantáneo que tenemos en casa, así que promete que te portaras bien me entiendes—

—Si…Hinata hará todo lo que el duendecillo le ordene—

—Solo no te desnudes me entiendes—

— ¿Por qué…?—

—Solo hazlo es una orden — Hinata asintió de nuevo preguntándose del por que, mientras el le dejaba con una chica rubia mientras el se despedía.

—Tú eres amiga del duendecito… ¿quién eres? — Hinata ahora miraba a la rubia con curiosidad.

La chica le miro levantando una ceja pensando—las modelos en verdad son raras —

Naruto se apresuro con el papeleo que tenia atrasado, si el dejar aquello por unas horas se volvía un verdadero horror el haberlo dejado por dos días era mucho peor.

Aprovecharía que Hinata estaría un buen rato con el raro de Sai, así tendría oportunidad de ver a Sakura sin que la chica interviniera y pudiera aclarar las cosas con la pelirosa.

Corrió rápidamente para aprovechar al máximo el poco tiempo que tenía y curiosamente llego antes que la chica, espero un poco en lo que tomaba un respiro, esta vez no habría nada que le impidiera estar con su adorada Sakura.

Así se le fueron varios minutos pero la chica no llegaba, esto comenzaba a ser molesto ya que no era muy bueno para quedarse quieto pero como siempre era el quien llegaba tarde no podía quejarse.

Marco rápidamente a Ino, tal vez se haya confundido y en verdad si llego tarde.

—Oye Ino, estoy en el sitio que me dijiste pero no aparece Sakura ¿estás segura de que no hay ningún error?—

—No, eso fue lo que me dijo, que raro ¿quieres que le marque?—

—No esperare un poco, no me queda mucho crédito y debo regresar al trabajo, bueno gracias — colgando el celular.

Miro su reloj y el tiempo se le acababa tenia que regresar y un escalofrío paso por su espalda, recordó de que trataba el proyecto, una mezcla entre fotografías e imágenes que hablaran de lo viejo con lo nuevo, por el aniversario que se acercaba a la ciudad quien cumpliría doscientos años habían pedido a Sai que hiciera algo para celebrar y que fuera el icono de la publicidad con la que se bombardearía a la gente.

—No…no será capaz… —Salió corriendo olvidándose de la cita, mientras una chica llegaba buscando con la mirada para no encontrar a nadie soltando un gran suspiro.

—Cielos yo apurándome en llegar y este idiota ni siquiera llego — bastante molesta saco su celular que sonaba mirando con mas enojo el numero proveniente. — Ino cerda… ¿qué quieres….que cosa…?—

Naruto corría con todas sus fuerzas hasta llegar a la cabina donde debía estar Hinata, todos voltearon al ver como la puerta se abría de golpe.

—Te he dicho que no abras de ese modo —el pelinegro sin inmutarse seguía en su trabajo regañando a Naruto.

—Lo siento Sai… ¿y Hinata…?—

—Naruto-Sama, aquí esta estoy — mirando a la chica que solo traía una manta que le cubría mientras Temari le arreglaba el cabello

— ¡Te dije que no te desnudaras! — fue el grito que dejo escapar

—Pero no estoy desnuda, mire tengo esto — señalando la manta que le envolvía, el rubio volteo hacia Sai quien sonreía divertido

—No está desnuda tiene la manta — el resto de los fotógrafos y técnicos con una ligera hemorragia de nariz levantaron el dedo respaldando lo dicho por Sai.

—Bien Hinata lo has hecho muy bien, y hemos avanzado más que con ninguna, terminaremos esta toma, así que solo debes hacer lo siguiente—

—Bien Sr. Duendecito — Sai parecía haberse acostumbrado a ese sobrenombre ya que solo lo llamaba de ese modo

—Miras hacia esta dirección y como si persiguieras algo te mueves olvidándote de lo demás, ¿entendiste?—

—Si Sr. Duendecito —muy emocionada por ese extraño trabajo

Naruto veía aquello con un fuerte tic que parecía ir creciendo, las luces bajaron de tono y Sai ordeno que se reanudara la sección.

Hinata alzo la vista mientras sus plateados ojos se abrían de sorpresa, el rubio pareció entender el por que, algo brincaba de un lado a otro saliendo del cuarto, Hinata salio corriendo tras de aquello sosteniendo a duras penas la manta, el rubio la siguió el resto quedo sin entender que había pasado.

—Vaya…que profesional de verdad parece que persigue algo — decía muy sonriente el pálido chico el resto solo sentían como una gotita se formaba tras sus nucas.

—Hinata espera ¿a dónde crees que vas?—

—Está escapando—

— ¿Quien escapa? no puedes andar así por las calles—

—Pero el…—

Llego hasta un parque donde el rubio logro atraparla pero ahora podía ver con claridad lo que Hinata perseguía con desesperación, un extraño ser de apariencia redondita y orejas largas, en su espalda tenia unas pequeñas alas y en una mano, si dijera que tuviera manos, llevaba una flor blanca.

— ¡Usagi-Chan!—

— ¿Usagi…Chan…Hinata conoces a eso…?

—Si es un mensajero de los dioses — sumamente emocionada —– debe traer un mensaje para mi ¿no es cierto?—

La pequeña criatura hacia señas con la cabeza y Naruto solo miraba con un fuerte tic en el ojo sin creer que aquel ser fuera de verdad.

Extendió la flor para que la chica la tomara mientras comenzaba a saltar de un lado a otro incluyendo la cabeza del rubio que solo se quejaba de poder sentir las " patas " de aquel extraño ser.

Hinata al tomar aquella blanca flor esta se deshizo en miles de pétalos que se alzaban con el viento

—No puede ser…si esto no es una ilusión…si estoy despierto…entonces…entonces…ella de verdad es una diosa — se decía mientras se dejaba caer por completo al suelo aun sin creerlo.

La curiosa criatura parecía encantada con el rubio mientras seguía bailando por el aire y regresando a brincar sobre los rubios cabellos de chico.

—Esto es terrible — la chica soltaba unos débiles sollozos.

— ¿Qué cosa, que te dicen? – sintiéndose raro de que una flor pudiera decir algo

— ¿Dicen que me perdonaran?

—Y eso es bueno… ¿cierto?—

—Sí pero dicen que para hacerlo debo hacer cien acciones buenas…y no sé cómo hacerlas—

—Acciones buenas…bueno son muchas pero si lo vez desde otro punto de vista es mas fácil…o eso creo —– recordando a Hinata y lo pensó mejor tal vez no seria tan fácil.

— ¿De verdad lo cree Naruto –Sam?—abalanzándose sobre el dejando caer la manta, sin tiempo a reaccionar ahora tenia a la chica sobre el, sobre la cabeza de esta la curiosa criatura que le miraba bastante divertida a pesar de aquellos pequeños ojos color rojo.

— ¡Pervertidos hagan esas cosas en su casa! — fue el grito de una mujer que pasaba muy molesta,

Naruto se percato de que en ningún momento ella pudo ver al ser que tenia sobre Hinata, el se había vuelto loco o por que estonces el si podía verlo, pero de nuevo olvido sus pensamientos ya que la chica de nuevo se movía sin control sobre el pegándose mas tratando de ver que le pasaba.

—Hinata…deja de moverte así quieres…. —

—Pero Naruto-Sama…— haciendo un puchero bastante gracioso –

La levanto antes de que alguien mas llegara y esa noche el terminara en alguna fría celda de la prisión, anudo la manta y le puso su chamarra para evitar algún accidente, la criatura dio brincos y se alzo con el viento desapareciendo en la lejanía y a el sumido en muchos dilemas.

Regreso pronto al departamento arrastrando su pesado cuerpo ni siquiera pudo volver por la ropa de la chica, no sabia que debía hacer, ahora que descubría que en verdad Hinata era una diosa y que habría manera de regresarla a su hogar.

Intento que ella le dijera que había hecho para que se molestaran tanto con ella y la dejaran abandonada, pero ella negaba con la cabeza diciendo que no lo recordaba, al parecer le habían borrado la memoria con lo referente a su castigo.

Kurenai miro como llegaban aquellos dos y prefirió mejor regresar adentro y no preguntar nada.

Al llegar tres personas estaban en su departamento, las miradas lo decían todo y solo trago saliva por que no podía terminar un día como era debido.

Sai estaba sentado disfrutando de un café

Ino parecía prestarle algo de atención mientras jugaba con un mechón de su cabello

Sakura sentada muy molesta por lo tarde que llegaba el rubio, pero mas que nada por la forma en que vestía la chica tras de el.

—Cielos Naruto ¿es que acaso solo quieres tener desnuda a esa…?—la pelirosa parándose de golpe dirigiéndose al rubio quien temblaba de miedo al ver lo rápido que se había movido.

—Sakura-Chan…no—

—Deja de Molestar a Naruto-Sama— poniéndose en frente del rubio señalando a la pelirosa que se veía a leguas sus deseos de estrangular a la chica.

—Vaya pelea de gatas— decía el pálido chico divertido por aquella extraña pelea.

Sakura tomo un brazo del rubio acercándolo hacia ella — Naruto se que llegue tarde pero creo que podemos hacer algo, pero quiero que esta salga de aquí.

Hinata tomo el otro brazo jalándolo tratando de quitárselo a la pelirosa —Naruto–Sama no deje que la hechicera aleje a Hinata de usted, es mala—

— ¡Como que mala yo no soy la que esta desnuda!—

—Hinata no esta desnuda… — bajando la mirada y ver que la manta estaba a pocos centímetros de ella—… no esta desnuda aun lleva la ropa de Naruto —Sama sin darle importancia al asunto.

Ino no paraba de reír por la situación, la verdad disfrutaba demasiado el ver sufrir al rubio

Sai miraba a la rubia que también disfrutaba de aquella tortura sonriendo para si.

Naruto sentía cada jaloneo sin saber que decir o hacer, tenia los roces de cada chica y aunque eran en diferentes tamaños le tenían muy sensible por lo cual termino por correr al baño y no salir por el resto de la noche, total ya tenia sus cosas para dormir en aquel sitio.

Hinata y Sakura se quedaron sin entender que había pasado y solo sus miradas de odio se dejaron ver, la lucha por el chico apenas comenzaba.

Espero que les haya gustado y ahora si nos vemos la semana que viene.

Usagi-Chan no me corresponde, es del grupo Clamp y siempre lo usan como mensajero es lindo, así que estará en esta historia dando brincos de gusto de vez en cuanto.

La imagen es sencilla pero así es el estilo de dibujo de estas chicas.

El link lo tengo en mi perfil al igual que otras imágenes de otras historias que tengo.

Próximo Capitulo: Buenas Acciones