Rachel Pov
Debo admitir que la comida de aquel lugar era deliciosa, aunque no sabía si era porque realmente lo fuera o porque moría de hambre. Y lo mejor de la situación fue molestar a aquella mesera odiosa que no dejaba de ignorarme.
Aún sigo sin poder creer que tenga una conversación civilizada con Dick, parecía un chico agradable… cuando no trataba de coquetearme.
Y como lo mencionó en mi casa, él pagó la cuenta. Me dio pena porque era un lugar un poco caro, le dije que se lo repondría, pero es muy terco y dijo que no lo iba a aceptar.
Comenzamos a caminar por el centro sin rumbo fijo, Dick me explicó la historia de la canción que veníamos escuchando en su auto. Me comentó que quien la escribió, se enamoró perdidamente y con locura de aquella chica de (debo decirlo) raro nombre.
Por lo general no soy una persona muy tierna, o cursi, o cosas por el estilo. Simplemente no es algo que se me dé.
Desde que mi padre nos abandonó, me cuesta mucho mostrar mis emociones. Básicamente sólo las muestro con Garfield, pero porque es mi novio. Pero a pesar de todo, él sabe que no soy 100% honesta con eso. Hemos tenido muchos problemas en nuestra relación últimamente, pero lo amo y sé que él me ama. Lo solucionaremos.
Pero a pesar de todo eso, la historia que estaba escuchando me pareció de lo más cursi y hermoso que he escuchado, y la manera en como la contaba Dick, como si él mismo la hubiera vivido… honestamente no pensé que él tuviera un lado serio.
Siempre pensé que él tenía una barrera… como yo, pues a pesar de ser muy coqueto, estaba segura de que él también tenía problemas para expresarse.
No sé cómo, ni porqué, ambos comenzábamos a tener una conversación normal, bromeábamos, reíamos… algo andaba mal, debí intuirlo desde la hora de la comida.
Tal parece Dick no era 100% idiota. Incluso hasta era atractivo, si lo admito, ahora entiendo porque todas están atrás de él.
No supe cuánto tiempo duramos caminando, ni siquiera recordé el trabajo o incluso a Garfield hasta que…
-hola preciosa
El susodicho, me tomó de la cintura, me atrajo hacia él, y me plantó un enorme y cariñoso beso en los labios.
Obviamente esto me tomó por sorpresa
-¿Qué diablos te pasa?- pregunté enfadada apartándome de él, ligeramente.
-¿Qué? ¿Acaso no puedo besar a MI NOVIA cuando la veo?- dijo mientras veía de reojo a Dick, obviamente estaba marcando territorio, rodee los ojos, pero no contesté.
Inmediatamente Dick carraspeó, fue entonces cuando recordé su existencia, y discretamente fui soltando el abrazo de mi novio, hasta que simplemente tomamos nuestras manos. Ambos no dejaban de observarse, como si estuvieran retándose; la tensión podía cortarse con un cuchillo. Esto terminaría mal, de eso estaba segura.
-y… ¿Qué haces aquí cariño?- pregunté a Garfield, para romper la tensión.
-¿Qué no te habría traído a comer? – respondió con una molesta (y sexy) sonrisa. Maldito baboso, lo observé con rabia.
-¿Rae…? ¿Éste idiota te invitó a comer, sin mi permiso?- dijo Garfield mientras me tomaba por los hombros y me zarandeaba un poco. ¡Demonios! Ahora si estaba en problemas
Dick Pov.
-¿Rae…? ¿Éste idiota te invitó a comer, sin mi permiso?- dijo Garfield mientras tomaba a Rachel por los hombros y la zarandeaba, eso me molestó bastante, ¿Qué carajos le pasa? Que sea su novia no significa que Rachel sea de su propiedad.
Rachel se sonrojó bastante e inmediatamente comenzó a ponerse nerviosa. ¡Hora de intervenir!
-¡Sí! ¿Por qué? ¿Tienes algún problema con eso?- dije, y me interpuse entre ellos, para que dejara de lastimarla
-¿quién te crees que eres para invitar a MI NOVIA a comer?
-alguien que se preocupa por ella, no como tú
-¿Qué no me preocupo por ella? ¡Claro que lo hago! Me preocupo más por ella que tú.
-Jajaja, no me hagas reír, si de verdad lo hicieras, ella no tendría por qué caminar bajo la lluvia, tienes suerte de que no se resfriara.
-ella tiene la culpa, no debería dejarme esperándola, también tengo cosas que hacer.
¿Qué? ¿El muy idiota acaba de decir lo que creo que dijo? Comencé a apretar los puños, estaba a nada de golpearlo pero…
Rachel se interpuso entre nosotros.-Chicos, deténganse, no vale la pena.
-vámonos Rachel, tengo que hablar contigo- Garfield, dio media vuelta y comenzó a caminar.
-luego hablamos Dick- me dijo la pequeña mientras en sus ojos se dibujaba una expresión de tristeza.
-Rachel, recuerda que tenemos que terminar el trabajo… cuídate.
Asintió, y fue a perseguir a su… novio (si es que a eso se le puede llamar novio). Al llegar a su lado, ella agachó la cabeza, él no dijo absolutamente nada, o al menos eso parecía. Desaparecieron de mi vista. Corrí a mi automóvil, lo puse en marcha y me dirigí a mi casa. Al llegar a mi habitación, me tumbe en la cama…
¿Qué diablos acababa de pasar? Garfield… ¡ES UN IDIOTA! ¿Qué le ve Rachel? Ella es muy inteligente y hermosa (muy hermosa de pies a cabeza) como para estar con un imbécil como él.
No recuerdo cuanto tiempo estuve tratando de contener mis gritos bajo mi almohada, sólo sé que alguien entró a mi cuarto.
-hermano… ¿todo está bien?
-Si Damián, no pasa nada- dije con una sonrisa.
Mi pequeño hermano me vio dudoso, sabía que mentía, así que se sentó en mi cama, cara a cara conmigo, me observó sin parpadear como sólo él sabe hacerlo, se acercó poco a poco a mis ojos y entre cerró los suyos. Así es como él analiza a las personas (tiene 7 años, no puedo culparlo).
-quieres besar a alguien- sentenció. Inmediatamente sentí que la sangre viajaba hacia mi rostro- sólo dile que quieres besarla.
Para él, un beso, es una declaración de amor. A veces me daba tanta ternura este pequeño niño.
-no puedo pequeño Damián, ella ya tiene a alguien que la pueda besar.
-pero… a ella le encantarán tus besos, a mí me hacen muy feliz.- y sonrió de manera encantadora. Tomé al pequeño entre mis brazos, y besé su pequeña cabeza. Después de esto, saltó de la cama, y salió como si nada. A vece olvidaba lo listo que era ese pequeño y lo bien que me ponía hablar con él de cualquier cosa.
Tal vez tenía razón, sólo debía besar a Rachel para que se diera cuenta de que hay más opciones que el patán de su novio… yo por ejemplo. Estaba decidido, la próxima vez que estuviera a solas con ella la besaría.
Rachel Pov.
-tiene que ser una broma, Garfield- contesté secamente. Debía estar tomándome el pelo, de ninguna manera iba a permitirlo.
-no lo es Rae, no confío en ese tal Grayson, y no te estoy pidiendo permiso, simplemente lo haré.
-pero entiéndelo, solo somos compañeros de proyecto, nada más. Ya te lo dije infinidad de veces. Además no necesito que me cuides en todo momento.
-no me importa, mañana al salir de la universidad, aquí estaremos, esperaré a Grayson contigo, y los veré trabajar, ahora sal del coche, tengo que avisar al entrenador que no iré a practicar estos días.
-pero….
-sal del coche Rachel.
Abrí la puerta, salí de ahí y la azoté con fuerza. ¿Qué diablos le pasa? Entre a la casa, no había señales de nadie. Revisé el reloj, eran las 8 de la noche… el día había pasado volando. Entré a la sala, y mi madre se encontraba dormida en el sofá más grande, busqué una cobija para cubrirla. Debe estar exhausta, a final de cuentas, no era la única.
Corrí a mi habitación y me encerré, no quería saber nada de Garfield, ni de Richard, ni de mi estúpido profesor de literatura… sólo quería que ese día terminara.
